Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Juana la Macarrona en los escenarios europeos (V)

A punto de cumplir veinticinco años de edad, convertida ya en una de las estrellas más rutilantes del firmamento flamenco, Juana Vargas se embarca en una nueva aventura, que tiene como destino Berlín.

La compañía flamenca que viajó a Berlín en 1895

La compañía flamenca que viajó a Berlín (Blanco y Negro, 4-5-1895)

En febrero de 1895, la jerezana pone rumbo a tierras alemanas junto a un grupo de artistas de primera categoría:

“La compañía está formada por los siguientes artistas: Juana Vargas, la Macarrona; Antonia García, la Gitana; Salud y Dolores, las Hijas del Ciego; María de Haro, la Cotufera; Antonia García Vargas; Enriqueta Macho; María Bocanegra; Amalia Pimenté; Matilde Prada; Josefa Gallardo; Carmen la de Pichiri; Antonio de la Rosa Pichiri; José Barea; Rafael Martín; Francisco Barberán; Joaquín Rodríguez; Juan Gallardo y Francisco Martínez” (La Correspondencia de España, 4-4-1895).

Una buena publicidad

Sin embargo, según la prensa germana, la compañía la forman 27 “Gitanos”, y así se anuncian en los carteles de la sala Passage-Panoptikum, en la que debutan el domingo 3 de marzo. Tanto las gacetillas como el programa del espectáculo ofrecen una imagen estereotipada y romántica de estos artistas: “¿Quién y qué son ‘Gitanos’? Gitanos son aquellas mujeres y muchachas morenas -un híbrido entre africanas y andaluzas-” que aparecen en todos los libros de viajes (Berliner Tageblatt, 28-2-1985).

La revista Blanco y Negro reproduce uno de los programas repartidos por la compañía durante su estancia en Berlín, que dice así:

“En el sur de España, en Triana, junto a Sevilla, viven los Gitanos, que son familias de bailaores, que desde hace siglos han adquirido fama en todo el mundo por sus originales y graciosos bailes. A pesar de numerosos intentos de mostrarlos en el extranjero, hasta ahora nunca se había logrado sacarlos de su patria. Sólo mediante la intercesión de numerosos amigos que posee la dirección del Passage-Panoptikum aquí y en España, y gracias a que éstos han visitado personalmente a los Gitanos en España, se ha conseguido traer a Berlín a una parte de los mejores bailaores y bailaoras […]. Hay que destacar que no tienen absolutamente nada que ver con los artistas de la escena, sino que más bien los gitanos van a las fiestas mayores de las distintas ciudades de España, para embelesar a la población con sus graciosas artes […]; asimismo, son visitados por los viajeros en las casas, para que quienes son descritos en todos los libros de viaje como las mayores atracciones turísticas de España ejecuten ante ellos sus bailes” (Blanco y Negro, 4-5-1895). (1)

"Un baile de candil en Triana" (Gustave Doré, 1862)

«Un baile de candil en Triana» (Gustave Doré, 1862)

El texto recurre a una serie de mitos que poco tienen que ver con la realidad. De hecho, éstos no son los primeros flamencos que salen de su tierra para exhibir su arte en el extranjero, y tampoco es necesario ir a buscarlos a sus casas o a las ferias de los pueblos, pues hace tiempo que puede vérseles en los teatros y cafés.

Posiblemente se trate de una estrategia publicitaria para atraer al público, y parece ser que da buenos resultados, pues desde el día de su debut en el Passage-Panoptikum se cuelga el cartel de “no hay billetes”. No en vano se trataba de “un espectáculo original y diferente, que transporta al frío invierno berlinés una típica escena andaluza” (Berliner Volkszeitung, 5-3-1895).

Un espectáculo muy auténtico

Con este fin, se cuidan al máximo todos los detalles. El escenario se convierte en el patio de una taberna andaluza, con el típico pozo en torno al cual se reúnen hombres y mujeres para mantener una animada tertulia, en la que no faltan las bromas, cantes y bailes. A los alemanes les sorprende especialmente la autenticidad tanto del espectáculo como de sus protagonistas: “Los que tenemos aquí no son actores, sino genuinos representantes de la nacionalidad española, ante los cuales la expresión del ‘orgullo español’ parece totalmente autorizada” (Berliner Volkszeitung, 5-3-1895).

La representación comienza con el sonido de los panderos, las guitarras y las palmas. Entonces entra en escena una esbelta joven que baila casi sin moverse del sitio, pero agita la cabeza, el cuello, los hombros, las caderas, piernas y brazos con mucha gracia y agilidad.

Además de estos bailes individuales, se ejecutan otros de conjunto y también por parejas. En este último caso, por la descripción que aparece en los diarios alemanes, bien puede tratarse de sevillanas:

“En los bailes que son ejecutados por parejas, los bailarines dan vueltas y giran uno alrededor del otro, se separan y se vuelven a unir, hasta que la música que acompaña se interrumpe con un acorde brusco y los bailarines se quedan de pie uno frente al otro en una vistosa pose” (Berliner Volkszeitung, 5-3-1895).

La bailaora Juana la Macarrona

La bailaora Juana la Macarrona

Como no podía ser de otra manera, el broche de oro lo pone Juana la Macarrona:

“El alborozo de toda la compañía acompaña su actuación. Aparece como una individualidad totalmente distinta. El ardor, la pasión y la gracia confieren a su característico baile su impronta. Sus miembros no pueden moverse mejor. En este baile respira un atractivo sensual al que uno difícilmente puede sustraerse, y desde luego parece que los hombres se dejan arrastrar y finalmente se abandonan a la más impetuosa pasión” (Hamburger Nachrichten, 7-3-1895).

Tras los bailes, se representa una escena en que los hombres desenvainan sus cuchillos y se atacan unos a otros entre los gritos de las mujeres, sin que, por fortuna, se derrame una gota de sangre. Para la tranquilidad de los asistentes, pronto regresan las bromas, los cantes y los bailes.

Un público entregado

Con estos números, los flamencos no tardan en ganarse las simpatías de los berlineses, que, lejos de permanecer como meros espectadores, interactúan con los artistas:

“Cuando termina la representación, se mezclan los invitados con el público, que los acoge amistosamente. […] Estoy convencido de que pronto los berlineses hablarán suficiente español y los gitanos suficiente berlinés, para comunicarse unos con otros. Los gitanos sin duda son gente inofensiva y amistosa, y pronto serán populares” (Hamburger Nachrichten, 7-3-1895).

Tras una semana de actuaciones en el Passage-Panoptikum, a las seis funciones diarias se añade una matiné, para satisfacer las demandas del público, y se incluye un nuevo número en el repertorio:

“Junto a los conocidos bailes como El Fandango, El Bolero, La Sevillana y El Ole, se enriquecerá el programa de cada una de las funciones con distintas canciones españolas, de contenido serio y ameno, y para concluir una auténtica corrida de toros, ejecutada por toreros y picadores reales” (Berliner Tageblatt, 10-3-1895).

El Passage-Panoptikum de Berlín

El Passage-Panoptikum de Berlín

A mediados del mes de marzo, la compañía sigue batiendo récords de taquilla y las relaciones entre los artistas y el público son cada vez más estrechas:

“En el plazo de una semana, 23.000 personas han hecho una visita a los Gitanos en el Passage-Panoptikum. Esa misma cifra no ha sido alcanzada por las Mujeres de Benin, cuyo poder de atracción, como se sabe, era muy grande. Entre los andaluces y el público ya se han establecido múltiples relaciones de amistad. Los primeros ya están haciendo notables progresos en el aprendizaje de expresiones alemanas, mientras que a los berlineses el idioma de los Gitanos les suena todavía más español” (Berliner Tageblatt, 16-3-1895).

En su afán por transformar el escenario en una auténtica fiesta andaluza, una semana más tarde vuelve a renovarse el programa, en el que se incluye la celebración de un bautizo. “Sin embargo, el recién nacido sólo existe en la fantasía de los Gitanos, que, para variar, quieren representar las ceremonias y costumbres habituales en España en una fiesta familiar de ese tipo, después de que la parodia de una corrida de toros haya llenado el local durante catorce días” (Berliner Börsenzeitung, 24-3-1895).

En la cumbre del éxito… regreso a España

El éxito de los Gitanos en el Passage-Panoptikum supera todas las expectativas. “Cada día son cortejados por representantes de teatros extranjeros, así que tratan de elevar excesivamente sus exigencias y a la dirección no le queda otro remedio que cancelar la cláusula de prolongación del contrato” (Berliner Tageblatt, 29-3-1895).

Finalmente, parece que les puede más el deseo de volver a casa: “El segundo día de Pascua tendrá lugar definitivamente la última actuación de los Gitanos en el Passage-Panoptikum, pues, invadidos por la nostalgia, no han accedido a renovar su contrato” (Berliner Tageblatt, 9-4-1895).

Las noticias sobre esta gira llegan a la prensa española en el mes de abril, cuando la compañía está a punto de terminar sus representaciones en Berlín. Aparte de ciertos datos prácticos, como el salario de cuatro duros diarios que perciben los artistas, o el precio de las entradas, que se sitúa en torno a una peseta, trascienden las dificultades que ha de afrontar la troupe durante el largo viaje: “Desconocedores los expedicionarios, tanto del idioma galo como del tudesco, trocaron mil veces de tren y acabaron por entenderse a señas con los empleados de ferrocarriles” (Blanco y Negro, 5-4-1895).

Salud Rodríguez, la hija del Ciego

Salud Rodríguez, la hija del Ciego

Otros diarios, sin embargo, analizan la repercusión de esta gira en clave política. Es el caso de El Siglo Futuro, que en un artículo titulado “El libre cambio de Satanás” ofrece una visión bastante negativa sobre el flamenco, al que sitúa un nivel similar al del alcohol y el krausismo, que, en su opinión, nada bueno han traído a España:

“… los alemanes nos han conquistado a los españoles por medio de la cerveza, el amílico y la filosofía krausista, y no es de extrañar, por lo tanto, que en justa correspondencia y legítimo agradecimiento, España les haya enviado la flor y nata de sus cantaores y bailaoras.

[…] no hay punto de comparación entre las víctimas que allí ha de causar el flamenquismo y las que entre nosotros han causado y causan el alcohol de trapo y el yo pensante, inmanente y transeúnte, y la cebada fermentada. Con esta diferencia que es muy de notar; que las desvergüenzas del cante y baile flamenco tienen en Alemania su natural asiento y pasarán allí por jaculatorias y afectos espirituales; porque en un país en donde se rinde culto a la memoria de Lutero, y la prostitución se encuentra en estado tan floreciente […] la Macarrona, la Gitana y la Cotufera se acreditarán de retrógradas y nada más” (El Siglo Futuro, 5-4-1895).


NOTA:
(1) La traducción del programa, así como del resto de textos alemanes, es nuestra.


La Estrella de Andalucía, reina del zapateado (y VI)

En otoño de 1914, las hermanas Garay se embarcan en una nueva e intensa gira por Cataluña y Baleares. Su número incluye cantos y danzas, clásicas y modernas, de distinta procedencia, entre las que no pueden faltar los bailes flamencos, magistralmente ejecutados por “la prestigiosa Estrella de Andalucía, la bailarina elegante y culta”. Sirva de ejemplo el programa que ofrecen en el mes de octubre en el Gran Salón Doré de Barcelona:

Estrella Troupe (portada de Eco Artístico, 15-11-1914)

Estrella Troupe (portada de Eco Artístico, 15-11-1914)

“Las cuatro señoritas que forman Estrella Troupe, hicieron el paseo tocadas con mantilla blanca […] y acompañándose con el repiqueteo de los palillos, convirtieron el escenario por unos momentos en sucursal de la gloria. Después bailaron las cuatro un número de salón exportado de la capital inglesa e ignorado en ésta que gustó mucho, y luego Estrella de Andalucía […] ejecutó ella sola unas alegrías a las que sirvió de final una ovación grande espontánea merecidísima y vino después […] el cuplet del ‘Chaquetón’, que Estrella y Consuelo cantan muy bien y bailan con unas aplicaciones inglesas muy bien buscadas. Ante los aplausos insistentes vino la repetición que fue un baile titulado ‘La Señora’ bailando (sic) por las cuatro de modo magistral y siendo otra vez obligadas a repetir constituyendo un triunfo enorme la jota…” (Eco Artístico, 15-10-1914).

Estrella Troupe es considerada “lo más grande en la coreografía” y sus componentes no paran de sorprender, mostrando nuevas habilidades. Por ejemplo, Blanca, la más joven del grupo, “dirigió la orquesta […] durante las canzonetas Mieres del Camino (asturiana) y Déjate y verás, interpretadas por Luz y Consuelo Garay” (Revista de Varietés, 30-10-1914). Unas semanas más tarde, en el mismo salón barcelonés, las hermanas Garay también se atreven con el toreo:

Estrella de Andalucía y Consuelo, de la Troupe Estrella, ejecutarán el número: Los dos Gallos, toreando como los propios ángeles, y después interpretarán el cuadro gitano: Reina, figurando como bailadora La Estrella de Andalucía y acompañándola con la guitarra los señores Villasiul y D’Anselmi” (La Vanguardia, 16-12-1914).

Estrella de Andalucía, la más flamenca de la troupe

Para no alejarnos mucho del tema que nos ocupa, nos centraremos en los números más flamencos de la troupe que, como no podía ser de otra manera, tienen como protagonista absoluta a la Estrella de Andalucía.

La Estrella de Andalucía (portada de Mundo Gráfico, 18-11-1914)

La Estrella de Andalucía (portada de Mundo Gráfico, 18-11-1914)

En enero de 1915, la bailaora bilbaína presenta en Tortosa sus alegrías, guajiras y zapateados. La prensa local le dedica grandes elogios, y qué mejor alabanza que considerarla una fusión del arte de Pastora Imperio y Amalia Molina, dos enormes artistas de su tiempo:

Luz de Garay es sencillamente una maravilla. Baila como nadie, pues nadie tiene su gusto depurado, su distinción aristocrática, su arte refinado […] ni el ritmo de su taconeo, ni el claro oscuro de sus crótalos, ‘Alegrías y guajiras’ que bailó sola, fueron divinamente bellas y el público enloqueció” (El Tiempo, 11-1-1915).

“‘La Estrella de Andalucía’ bailó un zapateado flamenco como no es posible concebirlo más artístico y más bello. Los movimientos rítmicos, las inflexiones de su escultural cuerpo, subyugaron a la concurrencia” (Diario de Tortosa, 12-1-1915).

“La danza de Luz de Garay, sin ser hierática, es oración; sin ser religiosa, es legaria; sin ser oriental, es voluptuosa; sin ser gitana, parece tener la atracción del ofidio; sin ser andaluza, su taconeo semeja cual si se desgranara un rosario de amor; y es, en una palabra, la danza de Luz, como la fusión del arte de Pastora y Amalia Molina, más depurado, más sublimado, más espiritualizado, si cabe, por una naturaleza privilegiada, en la que dánse el brazo la fantasía con el arte, la belleza con la verdad, envueltas con el suntuoso ropaje de la dignidad y el decoro” (El Tiempo, 12-1-1915).

Después de varios meses sumando triunfos por toda la geografía catalana, en abril de 1915 Estrella Troupe se presenta en el Colyseu dos Recreios y en el Salón Foz de Lisboa. A sus números habituales suman una nueva especialidad, la de Blanca de Garay tocando la concertina. La más pequeña de las hermanas, que sólo ha necesitado unos cuantos meses para dominar el instrumento, incluye en su repertorio unas malagueñas.

Estrella de Andalucía es la bailarina de siempre.

En las alegrías, guajiras y zapateado flamenco escucha unos ¡oles! tan espontáneos, que no cabe dudar que son producidos por una sensación especial, despertada por el trabajo digno de todo encomio de esta genial ‘estrella’.

En el cuplet ‘Los dos Gallos’ son también aclamadas, y Blanca de Garay en la concertina hace verdaderos primores, dando vida a un extenso repertorio, en el que figuran: ‘Carmen’, ‘El carro del sol’, ‘Coppelia’, ‘Malagueñas’ y el fado cuyo título es ‘El 31’” (Eco Artístico, 5-5-1915).

Anuncio de Estrella Troupe (Eco Artístico, 5-4-1915)

Anuncio de Estrella Troupe y Blanca de Garay (Eco Artístico, 5-4-1915)

La gira portuguesa de las hermanas Garay se prolonga durante varias semanas. Una vez cumplidos sus compromisos en el país vecino, Estrella Troupe continúa con su incansable actividad en España. Ayamonte, Tetuán, Valladolid o Badajoz son algunas de las ciudades donde que las artistas bilbaínas dejan muestras de su arte.

En la capital pacense, Luz de Garay despliega un completo repertorio flamenco, que aúna tradición e innovación, mientras que Blanca incluye una guajira entre las piezas que interpreta con su concertina:

Estrella de Andalucía, eminente artista coreográfica, arrebató de entusiasmo a toda la distinguida concurrencia con sus bonitos bailes flamencos modernos, alegrías, ‘Flamencomanías’, bulerías, guajiras y zapateado flamenco de su creación. Fue ovacionadísima.

Blanca de Garay, virtuosa de la concertina, ejecutó las obras de los grandes maestros ‘Carmen’, ‘El anillo de hierro’, ‘La bohème’, ‘Coppelia’, alborada de ‘El señor Joaquín’, ‘El carro del sol’, malagueñas, guajiras y otras con un sentimiento y delicadeza imposibles de encontrar rival, dominando dicho instrumento” (Eco Artístico, 5-9-1915).

Durante los últimos meses de 1915, Estrella Troupe visita Sevilla y Jerez de la Frontera, entre otras muchas ciudades, e incluso en esas grandes cunas de lo flamenco es muy apreciado el baile de Luz de Garay:

“… ‘Alegrías’; en él la figura de Estrella se agiganta, […] está escultural, ‘mayestática’, estupenda…

Todos cuanto la vimos erguir su cuerpo y levantarse airosa, cimbrear el busto y taconear con gracia al compás de la música; todos los que saboreamos aquella gracia fina, delicada, sin desplantes; todos los que pudimos apreciar aquella filigrana que Estrella hacía, tuvimos que unir las manos y aplaudir con verdadero entusiasmo” (Eco Artístico, 25-11-1915). (1)

Desde la cumbre del éxito… el adiós

En 1916, después de casi una década en activo, la Estrella de Andalucía se encuentra en lo más alto de su carrera. Ha demostrado sobradamente sus excelentes dotes para el baile, el canto, el toque de castañuelas y la coreografía, y sigue estando solicitadísima en todos los teatros y salas que se precien.

La Estrella de Andalucía (1916)

La Estrella de Andalucía (1916)

Junto a sus tres hermanas, ofrece un número muy completo y variado, en el que ocupan un lugar preemiente las alegrías, bulerías, guajiras, zapateados… Ella es sin duda la más flamenca y la más artista de todas, aunque la pequeña de la familia, Blanca, también brilla con luz propia como concertista de concertina y xilofón, entre otros instrumentos.

Sin embargo, poderosas razones llevan a Luz de Garay a retirarse prematuramente de los escenarios. En octubre de 1916 la artista contrae matrimonio con el compositor Ricardo Yust, autor de temas tan famosos como “Tápame, tápame”, y cambia la fama y los focos por la vida de esposa y madre de familia: otra brillante carrera que se trunca y otra gran artista que cae en las garras del olvido.

Así anuncia la prensa la noticia:

“En breve tendrá lugar el enlace de la notabilísima bailarina Estrella de Andalucía, que últimamente alcanzó éxitos tan merecidos en los Jardines del Retiro, con el reputado compositor y director de orquesta D. Ricardo Yust.

El número quedará formado para lo sucesivo con Blanca de Garay, tan aclamada musical, y hermanas” (Eco Artístico, 15-9-1916).

“Hoy contraerán matrimonio en la iglesia de la Paloma el inspirado maestro compositor D. Ricardo Yust y la bella señorita Luz de Garay, a quienes deseamos felicidades” (ABC, 6-10-1916).

A finales de 1916, Consuelo, Ángeles y Blanca de Garay, con esta última al frente, emprenden una gira de seis años por América, en el transcurso de la cual visitan “Argentina, Chile, Perú, Panamá, Colombia, Venezuela, Puerto Rico, Cuba y […] Nueva York” (Eco Artístico, 30-17-1922). La última referencia que encontramos sobre ellas en la prensa española corresponde al mes de enero de 1923.

Del matrimonio de Luz de Garay y Ricardo Yust nacen tres hijos: Blanca -en agosto de 1917-, Matilde y Mario. La artista bilbaína fallece en Guadarrama (Madrid) el 20 de agosto de 1959.

NOTA:
(1) Tomado de la prensa jerezana, según indica Eco Artístico.


La Estrella de Andalucía, reina del zapateado (V)

Rumbo a Puerto Rico

En 1913, Luz de Garay marcha a hacer las Américas. La artista embarca junto a su padre en el vapor “Manuel Calvo”, que sale del puerto de Cádiz el 30 de enero y llega a Nueva York el 13 de febrero. El primer destino de su gira es San Juan de Puerto Rico.

La Estrella de Andalucía (portada de La Unión Ilustrada, 17-5-1914)

La Estrella de Andalucía (portada de La Unión Ilustrada, 17-5-1914)

Durante su estancia en la isla, La Estrella de Andalucía seduce al público con sus farrucas y con su magistral toque de castañuelas:

“¡OLE TU MADRE!

Uno de los espectáculos de la feria que más llama la atención es el cuadro de variedades que actúa en el Teatro de Bailes españoles.

Entre los artistas que figuran en dicho cuadro es preciso colocar en primer lugar a Estrella de Andalucía, bailarina española, de impecable escuela, que quita el sentido bailando farrucas. Estrella de Andalucía, como las bailaoras que han alcanzado más renombre últimamente en España, pertenece a esa escuela modernísima en que el baile ‘jondo’ se ha ‘espiritualizado’, guardando tal arte en los ritmos, que si la bailarina se detiene en cualquier movimiento la postura en que quede será artística siempre.

Estrella de Andalucía, que une a su arte coreográfico hispano el arte de hacer hablar a los ‘palillos’, modulando pianos y fuertes al repiquetearlos, es una bailaora de gran renombre” (Eco Artístico, 25-3-1913).

Sin embargo, si existe un número que desata una auténtica pasión en el auditorio, ése es sin duda el del tango gitano, que Luz interpreta con mucha gracia:

“… Estrella de Andalucía […] se marcó un tango ‘cañí’ con todas las de la ley y mucho ‘aquel’ en los ‘pinreles’, demostrando que ‘chanela de too’, y llevándose, si no la oreja, porque no había en la sala ningún marido que quisiera ofrecerle la suya, una ovación estruendosa, de esas que hacen retemblar el teatro y aflojan las bombillas de los aparatos de la luz. Hasta los turistas, que concurrieron en gran número a la función de anoche, se volvieron ‘tarumbas’ con la gracia de aquel mocito” (Eco Artístico, 5-4-1913). (1)

9 meses en los Estados Unidos

Una vez cumplidos sus compromisos en la isla, Luz de Garay marcha a Nueva York. El 30 de abril embarca junto a su padre en el S. V. Luckenbach, que atraca en la ciudad de los rascacielos el 5 de mayo. Durante varios meses, la artista actúa “en los principales teatros […] derrochando artes y ganando dollars a montones” (Eco Artístico, 15-2-1914).

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-12-1912)

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-12-1912)

Las escasas referencias que hemos conseguido localizar en la prensa norteamericana sitúan a La Estrella de Andalucía en el Teatro Hammerstein’s de Broadway en enero de 1914, poco antes de regresar a España. La revista Variety publica la siguiente reseña:

Estrella Andalucía.
Bailarina Española.
8 mins. Dos.
Hammerstein’s.
A primera hora de la tarde del lunes, en Hammerstein’s, en el segundo lugar, Andalucía casi estuvo a la altura de su anuncio, “La belleza española del baile”. Suponiendo que lo hiciera sin el ‘casi’, Estrella aún estaría en consideración para una pequeña ruta” (30-1-1914) .

La prensa española ofrece algunos datos más sobre la gira de Luz de Garay por Norteamérica. Durante su estancia en el nuevo continente, la artista aprovecha para aprender inglés y ampliar su repertorio, con la incorporación de otro tipo de bailes de distinta procedencia:

“… No era necesario a Estrella de Andalucía para hacerse dueña de los espectadores más que su número español, su repertorio vastísimo de bailes en los que predominaba como reina y señora.

… Y Estrella de Andalucía, que pertenece al núcleo de las artistas de corazón, creó un número nuevo que en América está haciendo furor, a base de los bailes de sociedad allí de moda entre la aristocracia, como en la de París como son valses, ‘Rai-taim’ y ‘Torkis-trot’, más el tango argentino auténtico, aprendido de maestros tan afamados como Mr. Castles y Morris…

Estrella de Andalucía es con este número la niña mimada de muchos millonarios yanquis, cuyas soirées se ven animadas con atracción tan indiscutible” (Eco Artístico, 21-1-1914).

Estrella Troupe

En febrero de 1914, Luz de Garay regresa a España e inicia una nueva etapa en su carrera. Como en sus inicios, la artista bilbaína forma compañía con sus tres hermanasConsuelo, Ángeles y Blanca-, y se hacen llamar Estrella Troupe.

Estrella Troupe (Revista de Varietés, 30-3-1914)

Estrella Troupe (Revista de Varietés, 30-3-1914)

Juntas debutan en el Trianón Palace de Madrid, con un selecto repertorio que incluye “danzas de sociedad puestas en moda en los grandes Salones de París y Berlín, unidas a los bailes más originales de diversos países y a la creación de la delicadísima ‘Furiana’, conocida por la ‘Danza del Papa’, por haber éste otorgado su beneplácito para ella” (Eco Artístico, 5-5-1914). (2) Entre los números que interpretan las Garay también destacan “el famoso tango argentino, el Turkey-Trot americano y el Dreaming-Valse, la brillante Danza de panderetas y otros muchos” (Revista de Varietés, 20-3-1914).

Haciendo honor a su nombre artístico, quien más destaca en el grupo es la “Estrella de Andalucía, cuando baila sola, que arranca tempestades de aplausos” (Revista de Varietés, 30-3-1914). De hecho, a pesar de los cambios introducidos, siguiendo las modas imperantes en el mundo de la danza, el público sigue demandando a Luz los clásicos bailes de siempre.

Esto es precisamente lo que sucede durante la nueva gira que el grupo emprende por tierras andaluzas y que tiene como punto de partida la ciudad de Cádiz. En la Tacita de Plata “no pasó sección alguna sin que [Luz] tuviera que ‘hacer lo suyo’, con entusiasmo arrebatador de los gaditanos, que la adoran” (Eco Artístico, 25-4-1914).

En Melilla también llama mucho la atención la danza de las panderetas:

Ángeles en medio, Consuelo a su derecha y Luz a su izquierda, sentadas las tres, vestidas con inusitado lujo, juegan admirablemente con las seis panderetas.

Difícil es señalar cuál de las tres lo hace mejor y más difícil distinguir cuál es la más bella.

Luz, la popular Estrella de Andalucía, luego, en sus bailes a solo, hace maravillas con los palillos, y con los variados pasos de los bailes nacionales.

Resulta una artista espléndida de primer orden, que no hemos de volver a ver más completa ni con más conocimientos y maestría en el arte” (Revista de Varietés, 30-4-1914).

Una vez completada la gira andaluza, que también tiene paradas en Córdoba, Granada y Almería, las hermanas Garay visitan varias regiones del norte y el este, como Aragón, La Rioja, Asturias, Valencia y Murcia. En todas ellas destacan por su elegancia y finura, que hacen que su espectáculo sea totalmente apto para las más distinguidas señoras y señoritas.

Anuncio de La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 5-1-1913)

Anuncio de La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 5-1-1913)

Maestra en el arte de las castañuelas

La crítica coincide en resaltar la excelente labor de “la sin par Estrella de Andalucía, maestra coreográfica sin rival” (Revista de Varietés, 10-7-1914), que toca como nadie las castañuelas:

“… no deja de destacarse la personalidad artística de Estrella de Andalucía. ¡Es sencillamente una bailarina monumental, y sin discusión alguna, la reina de los palillos!” (Eco Artístico, 25-6-1914). (3)

Estrella de Andalucía es una verdadera ídem. ¡Vaya una precisión en sus movimientos y vaya un modo que tiene la niña de repicotear las castañuelas!” (Revista de Varietés, 30-6-1914).

“Fuerte, castiza, briosa, ágil, elegante, con fuego y con soltura raras veces igualados, con un dominio de las castañuelas que hace sea llamada ‘reina de los palillos; Estrella de Andalucía es una de las mejores bailarinas que ha habido en España, y no hay más que verla en su poutpourri de bailes nacionales para apreciar cuánto vale” (Revista de Varietés, 10-10-1914).

Durante el verano, la troupe se presenta con éxito en distintas ciudades gallegas y extremeñas, además de realizar un viaje a Oporto. El nuevo modelo de espectáculo propuesto por las Garay contiene los ingredientes necesarios para contentar a todos los públicos. No obstante, Luz y sus hermanas siguen innovando, y a partir de septiembre empiezan a incluir números de canto en sus actuaciones.

NOTAS:
(1) Texto tomado de la prensa de Puerto Rico, según Eco Artístico.
(2) Tomado de la Revista Gráfica de Cádiz.
(3) Tomado de La Voz de Avilés.


La Estrella de Andalucía, reina del zapateado (IV)

Tras cosechar nuevos éxitos en Madrid, Barcelona y varias ciudades de la cornisa cantábrica, en abril de 1912 Luz de Garay recala en tierras malagueñas, donde es recibida como se merece:

“Salón Novedades.- La eminente bailarina española Estrella de Andalucía […] ha debutado con clamoroso éxito en este bonito salón. Esta bellísima artista ha sabido conquistar al público desde el primer momento que se presentó en escena” (Eco Artístico, 25-4-1912).

“Salón Novedades.- La sin rival bailarina Estrella de Andalucía ha obtenido un éxito loco en esta población. Los numerosos admiradores con los que cuenta no se cansan de aplaudir a dicha artista, que ha sido prorrogada por la Empresa, en vista del triunfo conseguido” (Eco Artístico, 5-5-1912).

“La ‘Reina de Andalucía’ nos hace pensar en Novedades que los palillos en manos tan hábiles, suenan mejor que un piano” (La Unión Ilustrada, 28-4-1912).

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-5-1911)

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-5-1911)

Poco después, “La Estrella de Andalucía, verdadera y única reina del zapateado flamenco, extraordinaria en la armonía de los palillos” (La Vanguardia, 25-5-1912), comparte cartel con Raquel y Tina Meller en el Teatro Arnau de Barcelona. En esos días también recalan en el mismo coliseo otras grandes figuras del momento, como Encarnación López, ‘La Argentinita’, o Antonio Pozo, ‘El Mochuelo’, acompañado a la guitarra por Adela Cubas.

En el mes de julio, Luz de Garay se presenta en el Teatro de Verano de Alicante. El público la recibe calurosamente, y suenan las notas de un pasacalle compuesto especialmente para ella:

“Al aparecer Estrella por primera vez ante el público, una ensordecedora salva de aplausos resonó en el amplio teatro, aplausos que se repitieron al finalizar el original pasacalle titulado ‘Estrella de Andalucía’, compuesto expresamente para ella por el maestro Romero.

Después nos bailó un zapateado que nos supo a gloria, terminando con una especie de poutpurrí que ya quisieran bailar algunas artistas, bailarlo como lo hizo Estrella” (El Popular, 7-2-1912).

A la altura de las mejores

Durante ese mismo verano, coincidiendo con su actuación en Cartagena, el diario La Tierra publica un artículo en el que compara a Luz de Garay con una de las estrellas del momento, Antonia Mercé, La Argentina:

“Esta estrella de los Cines, que ha sabido hermanar la elegancia con su gentil figura y que con su trabajo nos alegra la vida, […] nos hace recordar a otra no menos celebrada bailarina de feliz recordación […] y cuyo hombre es ‘La Argentina’” (Eco Artístico, 5-7-1912). (1)

Poco después, también hay quienes establecen un parangón entre la bilbaína y otra de las grandes artistas de su época, Encarnación López, La Argentinita:

“Se fue la Estrella de Andalucía, la buena bailarina, y ha aparecido la buena bailarina Argentinita.

¿Cuál es mejor? …

Hay en la Estrella más personalidad y posee en cambio la Argentinita mucha más ejecución.

En la Argentinita la técnica del baile llega al límite del virtuosismo. La Estrella de Andalucía, menos ejecutante, unge sus danzas con las galas brillantes del estilo…” (The Kon Leche, 19-1-1913).

Encarnación López, La Argentinita (Nuevo Mundo, 13-7-1911)

Encarnación López, La Argentinita (Nuevo Mundo, 13-7-1911)

Sin embargo, no es La Argentina, ni tampoco La Argentinita, quien nos viene a la mente cuando contemplamos la característica estampa de esta bailaora, ataviada con traje de pantalón y ejecutando su clásico zapateado. Más bien pensamos en Trinidad Cuenca, la gran pionera que en el siglo XIX conquistó con su baile y su atuendo, típicamente masculinos, al público de medio mundo.

No obstante, hay quienes critican la predilección de Luz de Garay por ese tipo de indumentaria:

“¿Por qué la artista que nos ocupa se exhibe casi siempre con traje masculino, dándole su preferencia para ejecutar sus bailes? Yo opino, y conmigo todos sus admiradores, que pierde mérito su trabajo presentándose en esa forma, pues no cabe dudar, y esto no es lisonja, que gana infinitamente en presentación y en figura cuando aparece en el pequeño escenario luciendo su preciosa ‘toilette’ recamada de lentejuelas y fantásticos dibujos, realzando más su peregrina belleza” (Eco Artístico, 5-7-1912). (1)

Una artista comprometida con su público

Durante el verano y el otoño de 1912, la Estrella de Andalucía continúa con su interminable tournée por las ciudades españolas. La artista “realiza una labor ímproba; pues sus compromisos con las Empresas son tan múltiples y continuados, que el descanso es casi enemigo de esta notable bailarina” (Eco Artístico, 25-8-1912).

Sin embargo, ni ese ritmo frenético ni el agotamiento derivado de los continuos viajes consiguen mermar la calidad de su trabajo. Luz de Garay ofrece en cada actuación lo mejor de su arte y la audiencia no permanece indiferente:

[San Sebastián, Salón-Cine Sanchís] “La Estrella de Andalucía […] electriza al ‘respetable’ con sus bailes llenos del más puro estilo, con la agilidad de sus piernas, con su zapateado, del que no sin razón la han proclamado reina, y con sus ojos de cielo” (Eco Artístico, 5-10-1912).

[Barcelona, Teatro Arnau] “… cuando salió la Estrella de Andalucía una ovación cerrada saludó su presentación, y a cada baile nuevos aplausos, y bailó repetidas veces, como sólo ella sabe hacerlo, con su escuela propia, con arte, con gracia, con la sonrisa en los labios, con un ambiente de éxito muy grande” (Eco Artístico, 25-10-1912).

La Estrella de Andalucía (Foto de Antonio Esplugas)

La Estrella de Andalucía (Foto de Antonio Esplugas)

La artista se debe a su público y, para agradarle, renueva constantemente su repertorio, en el que destacan bailes como sevillanas, habaneras o una farruca gitana de su creación:

“Creadora de ‘El estrambótico’, farruca gitana con palillos y motivos de alegría, La Estrella de Andalucía honra a su maestro, D. Antonio López, que puede estar satisfecho de su triunfo legítimo e indiscutible” (Eco Artístico, 25-11-1912).

“La Estrella de Andalucía es con justicia llamada reina de los bailes españoles y soberana de los palillos

La figura delicada, aprisionada por un lindo y original traje, se mueve al compás de una danza regional, ya con las impetuosidades de unas sevillanas, las cadencias de una habanera, las nerviosidades de una jota o los espasmos de una farruca” (Eco Artístico, 25-12-1912).

Una cuestión de imagen

Luz de Garay se preocupa por complacer a sus muchos admiradores, pero también tiene en cuenta la opinión de la crítica y, siguiendo las recomendaciones que le hiciera el cronista del diario La Tierra, sustituye su habitual traje de hombre por un atuendo más femenino:

“La Estrella de Andalucía vestida de hombre atraía todas las miradas, y su modo de ejecutar sobre todo el clásico zapateado flamenco, le valió el honroso título de reina que ostenta orgullosa y pasea por todos los Teatros.

… Y si grande fue el suceso obtenido por esta aristócrata al ejecutar su número vestida de hombre, ahora, que se presenta realmente ataviada con trajes lujosísimos de mujer, el entusiasmo es indescriptible” (Eco Artístico, 25-11-1912).

“… el público durante su actuación elogió a Estrella de Andalucía, que si soltura y gentileza demostró bailando vestida de hombre el zapateado flamenco, no eran menos los atractivos que presentaba su trabajo al salir elegantemente ataviada de mujer, realzando con sus diversos matices la hermosura de esta grácil y sin rival bailarina” (Eco Artístico, 25-12-1912). (2)


NOTAS:
(1) Eco Artístico toma este artículo del diario La Tierra de Cartagena, según se indica en el propio texto.
(2) Sin embargo, es imposible satisfacer a todo el mundo, y también hay algunas voces que se alzan contra este cambio de vestuario:

“… aunque su cara y su arte tienen toda nuestra simpatía y aplauso, su extrapúdica vestimenta merece, en cambio, nuestra condenación.

La falda a rastra, que ya no se lleva ni para ir a misa, es indumentaria intolerable en un escenario de bulliciosa alegría” (The Kon Leche, 19-12-1912).


La Estrella de Andalucía, reina del zapateado (III)

Desde su presentación en solitario, Luz de Garay está imparable. Los primeros meses de 1911 los pasa en Barcelona, entre el Teatro Arnau, el Lírico y el Cine de la Maravilla. En todos ellos es muy aclamada por el público y la prensa la colma de elogios:

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-6-1911)

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-6-1911)

“La Estrella de Andalucía

El arte clásico, hermanado con una arrogante figura, es la característica de esta verdadera reina del baile flamenco; cual ninguna, se ajusta a las reglas de la ejecución, y nadie como ella, antes y ahora, logró despertar mayores entusiasmos en el público barcelonés con sus creaciones artísticas, que fascinan al más exigente auditorio. Prorrogada tres veces en el Teatro Arnau, de Barcelona, […] es la atracción de moda, el número insustituible del programa. […] Con arte, suntuoso y elegante vestuario, espléndida juventud y físico hermoso, se vence siempre; y como esas bondades las posee en alto grado la sin rival bailarina de flamenco ‘Estrella de Andalucía’, sus triunfos son asimismo, sin precedentes, colosales” (Eco Artístico, 15-2-1911).

“Las eminentes artistas Trío Lucerito y La Estrella de Andalucía se despidieron del público barcelonés en el cine ‘La Maravilla’.

Durante toda la función las ovaciones se sucedieron, aplaudiendo el numerosísimo público que acudió al espectáculo el arte, la discreción, la finura y lo culto del notabilísimo trabajo de estas preciosas artistas” (El Heraldo Militar, 15-4-1911).

En primavera, Luz de Garay y sus hermanas realizan una gira por Andalucía y Canarias, a cuyo regreso se instalan en Madrid por unos meses. Tanto la acogida por parte de la afición como las críticas siguen siendo muy favorables:

“‘La Estrella de Andalucía’ es una linda joven, maestra en el arte de Terpsícore, que con sus danzas varias y sugestivas no sólo consigue aplausos y ovaciones, sino la admiración de todos los espectadores por sus gracias, donaire y gentileza.

Podemos asegurar que en algunos de los bailes que ejecuta tendrá pocas imitadoras” (El Heraldo Militar, 5-5-1911). (1)

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-6-1911)

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-6-1911)

El público que asiste cada noche al Teatro Madrileño no se cansa de pedirle bises y la empresa del Trianón Palace no duda en prorrogar su contrato. El Gay Park y el Teatro de la Latina también son testigos de sus triunfos. Entre los bailes que interpreta, destacan su ya famoso zapateado y el garrotín:

“Madrileño.- Con éxito extraordinario ha debutado la eminente y bella bailarina la Estrella de Andalucía, teniendo que repetir en cuantas secciones toma parte cinco y seis veces su extenso y fino repertorio de bailes flamencos” (La Correspondencia de España, 17-5-1911).

Enloquecer de entusiasmo a los públicos, hacerles instintivamente unir las manos para prorrumpir en clamorosa ovación, es la característica de esta singular artista, que todo lo reúne para vencer siempre.

… La Estrella de Andalucía viste con refinada elegancia; ejecuta sus bailes flamencos, del más puro estilo, con suprema distinción, con el acierto e inspiración del elegido, con la finura y gracia innata en la andaluza de más salero.

Brillar, encumbrarse por sus indiscutibles méritos, escalar la gloria con noble arte, es empresa fácil para quien, como La Estrella de Andalucía, hállase pletórica de facultades, de juventud y de hermosura” (Eco Artístico, 25-5-1911).

“Latina.- El debut de la eminente bailarina la Estrella de Andalucía ha sido, como se esperaba, un éxito colosal, habiendo demostrado que es una consumada bailarina, sobre todo en el flamenco fino.

Tuvo que repetir diversos bailes, entre ellos difícil zapateado flamenco, garrotín y jota aragonesa” (Heraldo de Madrid, 1-7-1911).

Anuncio de La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-10-1911)

Anuncio de La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-10-1911)

En septiembre de 1911, Luz de Garay actúa en varias ciudades aragonesas, y comparte cartel con Raquel y Tina Meller en el Teatro Arnau de Barcelona. Una semanas más tarde regresa a la Villa y Corte, para debutar en Romea. En la también llamada catedral de las variedades, la “reina indiscutible del baile” (La Mañana, 23-10-1911) es “ovacionada todas las noches, merced al elegante trabajo que realiza, que le ha valido ser proclamada como la mejor bailarina de flamenco fino y considerada como la reina del zapateado” (Heraldo de Madrid, 30-10-1911).

De nuevo en la carretera

Una vez cumplidos sus compromisos en la capital de España, la artista se embarca en una tournée por distintas ciudades del este peninsular, como Alicante, Valencia o Castellón. A cada nuevo destino Luz llega precedida de una excelente reputación. A pesar de su juventud, es ya una bailaora consumada, que destaca por su elegancia y su maestría en la ejecución del zapateado flamenco:

“Impera en los públicos por su magistral arte, por su espléndida belleza cautiva, por su gracia arrebata y por su juventud y elegancia fascina y embelesa.

Sus bailes, verdaderas armonías, tienen el encanto de la originalidad, y en la ejecución vese a la maestra consumada, cultivadora del más puro clasicismo; de aquí, de este cúmulo de perfecciones, arrancan sus incesantes triunfos, su preponderancia, su encumbramiento, hasta posesionarse del más alto y preeminente lugar en la coreografía flamenca, castiza y elegante. La Estrella de Andalucía, si arrebata de entusiasmo, es porque el fuego de la inspiración la acompaña en todos sus movimientos, y la perfección, en su mayor amplitud, es el resultado de todos sus bailes” (Eco Artístico, 27-12-1911).

Luz de Garay recibe el nuevo año en Castellón. 1912 llega cargado de nuevos compromisos por toda la geografía española. Ninguna sala que se precie quiere prescindir de quien se ha convertido ya en una de las artistas de moda, pues ella lo reúne “todo: arte, belleza, lujo en el vestir y una distinción especial que sabe imprimir a todos sus bailes, dándoles un sello característico suyo” (Eco Artístico, 15-1-1912). La joven domina a la perfección un amplio repertorio de danzas, si bien brilla con luz propia en el zapateado flamenco y toca prodigiosamente las castañuelas.

La Estrella de Andalucía (La Unión Ilustrada, 28-4-1912)

La Estrella de Andalucía (Portada de La Unión Ilustrada, 28-4-1912)

Resultaría tedioso enumerar todas las ciudades y teatros por los que discurre la interminable tournée de Luz de Garay. Señalaremos, pues, algunos de sus hitos más destacados, como su paso por Cádiz, “donde el público acudió en tropel a presenciar el trabajo de la hermosa Estrella de Andalucía, sin que le arredraran las lluvias constantes que cayeron durante los días de su actuación” (Eco Artístico, 5-3-1912):

[Cádiz – Cine Escudero] “La Estrella de Andalucía, que bien puede serlo por su arte y por su hermosura, bástale su sola aparición ante el público para cautivarlo, para hacerse la dueña de él, arrancándole estruendosas y delirantes ovaciones, tan espontáneas como sentidas, en cada bailable que ejecuta. Es el género fino y zapateado flamenco el furor de tan sin par bailarina; pero lleva a cabo otros cómicos, cuyos éxitos nada desmerecen, porque a lo perfecto en la ejecución sabe aunar lo exótico y lo raro” (Eco Artístico, 5-2-1912).

[San Fernando, Cine La Rosa] “El debut de esta última, considerada como la reina del zapateado flamenco, fue un verdadero acontecimiento

El público, electrizado ante la hermosura y agilidad de La Estrella de Andalucía, la hizo salir muchas veces al terminar su trabajo” (Eco Artístico, 15-2-1912).

Luz de Garay se ha convertido en una auténtica institución en la Tacita de Plata. Meses después de su visita, aún se recuerda el fervor con que fue acogida:

“En Cádiz no habléis mal en ninguna parte de la famosa Estrella de Andalucía: os interrumpirán violentamente los que oigan vuestras frases pronunciadas en tal sentido, y si entre los que escuchen se encuentra el gran bailador de flamenco Churri (padre), preparaos a recibir una descarga de denuestos por tal osadía: el inteligente maestro siente delirios de admiración por esta estrella del arte coreográfico…

Estrella de Andalucía […] Aquí puso cátedra de baile, aquí llegó el entusiasmo popular a aclamarla tan ruidosamente, que en sus últimas actuaciones […] la fuerza pública tenía que evitar que la aglomeración de público ocasionara desperfectos en las barandillas del vestíbulo del salón, y, a pesar de la vigilancia ejercida, una de las noches la ola humana echó a tierra estrepitosamente dicha baranda” (Eco Artístico, 5-1-1913).


NOTA:
(1) Copiado de El Orden, periódico de Cádiz, según se indica en el propio artículo.