Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (y VI)

De regreso a La Habana, en mayo de 1942 se anunció en el Teatro Nacional la Andalucita, “señora absoluta del ‘cante jondo’”, con espectáculo propio y “un repertorio totalmente nuevo de canciones españolas y cubanas”, en el que destacaba la escenificación de la zambra gitana María de la O (Noticias de Hoy 12). Al mismo tiempo, la “cultivadora por excelencia del ‘canto jondo’” siguió manteniendo “el estandarte de la música española por las emisoras de la RHC-Cadena Azul” (1). Una de sus últimas actuaciones en la isla tuvo lugar el 30 de enero de 1943, en un baile benéfico organizado por el Casino Español y el Club de Leones. En una carta conjunta, los presidentes de ambas instituciones le manifestaron su “congratulación […] por el clamoroso éxito obtenido por su brillante actuación artística” (2).

Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Una imagen de Rosario Núñez entre bambalinas (Archivo Andalucita).

México, Venezuela… y regreso a Argentina

En octubre de 1943 la Andalucita presentó en el Teatro Lírico de Ciudad de México la revista El alma de la guitarra, escrita y musicada para ella, que obtuvo un rotundo éxito. Dos meses más tarde llegó al Teatro Arbeu de la misma urbe la Compañía de Comedia Lírica Española con la obra El embrujo de Sevilla, basada en la novela homónima de Carlos Reyles y adaptada por Martínez Galeano con música del maestro Muguerza. Bajo la dirección de Salvador Marín de Castro, en el elenco destacaban actores como Matilde Palou, Maruja Jordán, Luis Alcoriza o Agustín Insunza, así como los cantaores Niño de Caravaca y la Andalucita, y los bailarines Raquel Rojas y Tarriba (3).

Rosario Núñez durante su estancia en México (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez durante su estancia en México (Archivo Andalucita).

Durante su estancia en México también actuó en el cabaret Waikikí y en junio de 1944 debutó como artista exclusiva en el programa La vieja y la nueva España de la cadena de radio XEB (4). Asimismo, le ofrecieron un contrato para hacer una película que finalmente no pudo llevar a cabo a causa de su embarazo, si bien continuó trabajando y viajando casi hasta el final (5).

El alumbramiento tuvo lugar en marzo de 1946 en la capital de Venezuela, donde se asentó durante un tiempo junto a su familia. Allí trabajó en Radio Caracas en las emisiones de La caravana Camel, patrocinadas por la popular marca de cigarrillos, y se presentó en el coso Nuevo Circo con un espectáculo artístico y taurino “de verdadera calidad”, con ganado de Guayabita (6). Sin embargo, tras sorprender a su marido en flagrante adulterio con otro hombre, en la primavera de 1947 decidió romper la relación, tanto sentimental como profesional, y marcharse a Buenos Aires. Llevaba como carta de presentación sendos certificados emitidos por las instituciones venezolanas en los que se acreditaba su solvencia y su “conducta ajustada en un todo a las Leyes de la República” (7).

Imagen de Rosario Núñez en su tocador (Archivo Andalucita).

Imagen de Rosario Núñez en su tocador (Archivo Andalucita).

Tuvo que comenzar de cero una vez más. En diciembre de 1948 la revista Radiolandia la sitúa en Radio Argentina (LR2) y en enero del 49, en Radio Belgrano (LR3), ambas de Buenos Aires; y durante los dos años siguientes trabajó con cierta asiduidad en Perú. En julio de 1950 debutó en Lima, en el auditorio de Radio América, con la sonanta flamenca de Enrique García y la orquesta de Carlos Noya. Unas semanas más tarde suscribió con Radio Victoria un contrato en exclusiva, por el que se comprometía a cantar en los programas patrocinados por la empresa zapatera Kappari, acompañada por el mismo guitarrista y ataviada con su vestuario típico, por un salario de 4.200 soles de oro al mes (8). “El beneplácito de los oyentes y del numeroso público que asiste diariamente al auditórium, se manifiesta en las cerradas ovaciones que premian la brillante actuación de la admirable cantaora” (La Crónica) (9).

Rosario Núñez en Radio Continental de Arequipa (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en Radio Continental de Arequipa (Archivo Andalucita).

Durante los últimos meses del año la Andalucita siguió exhibiendo su portentosa voz, sus bailes y su virtuoso toque de castañuelas tanto en los programas de Radio Nacional como en el restaurante La Laguna, y en enero de 1951 se anunció en el Teatro Ateneo (Última Hora) (10). En marzo viajó a Arequipa para interpretar en Radio Continental sus “aires regionales y flamencos […] con verdadero dominio y arte” (El Pueblo) (11), además de presentarse en el Teatro Municipal con un programa compuesto por pasodobles, canciones y aires regionales incluidas la zambra María de la O y la bulería Los piconeros, que le reportó grandes elogios:

“Se trata de una artista de rango, en su género, de porte y ademanes distinguidos y voz llena y agradable, que tiene un repertorio variado de canciones de las diferentes regiones de España. Además, luce vestuario lujoso y su actuación y arte se inspiran en el auténtico folklore hispano, con cuya interpretación ha causado buena impresión entre el público concurrente.
[…] Todas esas canciones las interpretó con mucho gusto y donaire mereciendo nutridas palmas”.

Rosario Núñez con su hijo en el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez con su hijo en el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires (Archivo Andalucita).

Sin embargo, atrás quedaban ya los años de esplendor físico y artístico de Rosario Núñez, que en la década de los cincuenta se vio en una precaria situación económica a causa de sus problemas de salud y de la escasez de contratos. Según el testimonio de su hijo, tuvieron que empeñar los objetos de valor y terminaron viviendo en un mísero cuartito. Además de actuar esporádicamente en lugares como el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires, para ganar algunos pesos impartió clases de baile e incluso lavó ropa ajena (12).

Perfil de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Perfil de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Uno de los últimos festivales benéficos en los que colaboró fue el organizado en 1952 por la Asociación Mutualista del Personal del Hospital Español de Buenos Aires, que resultó “todo un éxito, gracias a la cooperación artística que Ud. le ha prestado” (13).

En 1960, con catorce años de edad, José Luis dejó los estudios y se puso a trabajar para que a su madre no volviese a faltarle de nada. La Andalucita falleció el 19 de diciembre de 1975 en la ciudad de Berazategui, provincia de Buenos Aires, a causa de un infarto de miocardio (14). Aunque no vio cumplirse su deseo de regresar a España, al menos sí pudo conocer el final del dictador.

Notas:

(1) La RHC-Cadena Azul era la principal competidora de la CMQ. En el Archivo Andalucita no aparece el número de página de esta referencia.

(2) Firman la misiva Juan Martínez Páez y Miguel Alonso Sell, presidentes del Club de Leones y del Casino Español respectivamente (Archivo Andalucita).

(3) En el Archivo Andalucita existen varios recortes, de los que se desconoce la referencia, que aluden al debut de esta compañía.

(4) En el Archivo Andalucita se conserva un folleto publicitario de su actuación en el Waikikí, así como un recorte de prensa, titulado “Aciertos y desaciertos de la X.E.B.” y firmado por El Corregidor, que hace referencia a su contratación por dicha emisora. Se desconocen la fecha y el número de página.

(5) Esta información nos la proporcionó su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022).

(6) En el Archivo Andalucita se conserva una octavilla publicitaria del espectáculo.

(7) Esta información nos la proporcionó su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022). Los certificados forman parte del Archivo Andalucita.

(8) El contrato se conserva en el Archivo Andalucita y está firmado por el nuevo representante de la artista, Eduardo B. San Martín.

(9) En el Archivo Andalucita no figura el número de página.

(10) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(11) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página.

(12) De todas estas cuestiones nos habló largo y tendido su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022).

(13) Así lo expresan en su carta de agradecimiento Manuel Geijo y C. Martín Negri, secretario y presidente de la asociación (Archivo Andalucita).

(14) Así consta en el certificado de defunción expedido por la Dirección Registro de las Personas n.º 318741 de la provincia de Buenos Aires.

Referencias hemerográficas:

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

Ecos de la RHC-Cadena Azul (junio 1942): “Mujeres” (s. p.).

El Comercio (21 junio 1950): “En funciones de vermouth y noche se presenta hoy en el Municipal la cantante española ‘Andalucita’” (s. p.).

El Comercio (12 octubre 1950): “Gran festival ‘Alegrías de España’” (s. p.).

El Pueblo (24 febrero 1951): “Llegó La Andalucita cantante española que actuará en esta ciudad” (s. p.).

La Crónica (3 septiembre 1950): “La Andalucita y el maestro Enrique García animan un sintonizado programa” (s. p.).

Noticias de Hoy (10 mayo 1942): “El próximo martes 12: ‘La canción del plateado’ y ‘La Andalucita’ en el Teatro Nacional”, 110, p. 12.

Radiolandia (25 diciembre 1948): Programación (s. p.).

Radiolandia (1 enero 1949): Programación (s. p.).

Última Hora (17 enero 1951): “Extraordinario debut!!”, 291.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (V)

Arte andaluz al servicio de la causa republicana

Rosario Núñez fue una mujer de fuertes convicciones republicanas, que desde el exilio no dudó en colaborar con cuantas asociaciones y colectivos solicitaron su ayuda, e incluso desempeñó un papel activo en la organización de espectáculos a beneficio de la causa. En agosto de 1938 se encontraba trabajando en la radio de Bahía Blanca (LU2) (1) y desde allí emprendió una serie de festivales en colaboración con la Junta de Socorros a España (2), a fin de recaudar fondos destinados a las ambulancias y a los huérfanos republicanos. En el Archivo Andalucita se conservan folletos publicitarios de las funciones celebradas en Ingeniero White, Bajo Hondo, Punta Alta, Coronel Dorrego, Cabildo y San Román, los días 13, 14, 17, 19, 20 y 21 de agosto, respectivamente.

Rosario Núñez en los estudios de Radio Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Bahía Blanca, LU2 (Archivo Andalucita).

El programa era similar en todos los casos. La primera parte comenzaba con una sinfonía española a cargo del sexteto de Óscar Orzali. Después, la Andalucita presentaba “ampliamente el rico cancionero español en todas sus gamas y variedades” y a continuación, en el apartado “Regiones de España”, interpretaba diez de sus creaciones, que incluían desde temas de aire flamenco, como la zambra Falsa monea, el pasodoble-fandanguillo Quien no vio Sevilla o la canción por bulerías Échale guindas al pavo, hasta números típicos de otras regiones, como la jota Fe baturra, la canción asturiana La neña o el chotis Ay Manfredo.

En la segunda parte intervenían el sexteto —que tocaba Sevilla de Albéniz—, el bailarín de rango español e internacional Ramón Llanos, y el concertista de guitarra Rafael Molina. Acto seguido, la Andalucita ofrecía un recital de cante flamenco titulado “Andalucía es bella”, que incluía “seguirillas, tientos, soleares, peteneras, bulerías, alegrías, milongas, malagueñas, fandanguillos, etc.”; y, como fin de fiesta, ejecutaba junto a Llanos una “típica coreografía gitana”, la zambra “Manolo Reyes” (3).

Rosario Núñez junto a Ángel Pintado (a su derecha) en el Centro Republicano de Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez junto a Ángel Pintado (a su derecha) en el Centro Republicano de Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Durante los meses siguientes ofreció nuevas funciones benéficas en ciudades como Ingeniero White, Bahía Blanca (4), San Román, Mar del Plata, Comodoro o Río Gallegos, cuyos programas incluían cuplés, canciones, baile y cante flamenco (5). Por ejemplo, en una fiesta campestre organizada en Mar del Plata, “fandanguillos, bulerías, guajiras, etc., fue el regalo que hizo la excelente ‘cantaora’ a la multitud impaciente por oír su bien timbrada voz, siendo premiada su actuación con largos aplausos” (España Republicana) (6); y en Comodoro cantó “fandanguillos, colombianas, bulerías, milongas, guajiras, tientos, soleares, malagueñas, tarantas” y saetas (7).

Chile, Perú, Ecuador, Cuba, Puerto Rico y República Dominicana

Durante los meses de agosto y septiembre 1939 actuó en el Teatro de la Comedia de Santiago de Chile la compañía “Revistas 1939”, dirigida por Carlos Cariola, cuyo extenso reparto tenía como figuras principales a la Andalucita, la vedette Celeste Grijó, la cantante y bailarina Grazia del Río, y la folclórica brasileña Dea Costa. El conjunto representó una decena de obras, entre las que destaca El cuarto centenario, de Cariola y Campaña con música del maestro Contardo, “que nos evoca la vida santiaguina desde Pedro de Valdivia hasta el presente […], todo bajo una vena humorística” (La Nación 31). En esa revista Rosario Núñez daba vida a la heroína Inés de Suárez, mientras que en otras interpretaba el tema asturiano La neña o protagonizaba números como “Sangre torera”, que incluía la canción Antonio Vargas Heredia. En esos dos meses de actuaciones “supo conquistarse al público por sus calificadas condiciones artísticas” (La Nación 18).

El cuarto centenario, Chile, 1940 (Archivo Andalucita).

Revista El cuarto centenario, Chile, 1939 (Archivo Andalucita).

En 1940, durante su estancia en Lima y siempre como cabeza de cartel, participó en el espectáculo Noches de Andalucía, que se llevó a escena en el Teatro Francisco Pizarro; en un festival organizado por la revista Radiocine y en un homenaje a la Cuadrilla Juvenil Mexicana, ambos en el Metropolitan (8).

En diciembre, la prensa ecuatoriana anunciaba la llegada de “la notable cantante española que ha prestigiado en el mundo del arte, y en el cielo de lo cañí y de lo flamenco genuino, el nombre de guerra de ‘La Andalucita’” para trabajar en el casino andaluz El Patio, un “verdadero lugar de ensueño, […] animado con música, canciones gitanas y la policromía de un ambiente español castizo y de muy buen gusto” (9). También fue requerida por Radio Quito (HCQRX), que la publicitó como “un eco de tierra adentro española. Súper estrella hispana. Brilla con luz propia” (El Comercio, “Hoy”).

Imagen publicitaria de la Andalucita, patrocinada por Regalías El Cuño (Archivo Andalucita).

Imagen publicitaria de la Andalucita, patrocinada por Regalías El Cuño (Archivo Andalucita).

En enero de 1941 viajó a La Habana, contratada en exclusividad por la cadena de radio CMQ para actuar en las emisiones patrocinadas por la cigarrera Regalías El Cuño, de la que se convirtió en imagen publicitaria. En la Audición Matinal y en el show nocturno de la Corte Suprema del Arte (10) hizo gala de su hermosa voz, de sus excelentes cualidades interpretativas y de su gran sentido del humor, que le permitieron conquistar “el beneplácito más entusiástico de los públicos oyentes” (Báez-Miró) (11). Así relató Arturo Liendo el momento de su primera aparición en las ondas: “El martes a las 10 de la noche, debutaba La Andalucita en la Corte Suprema del Arte, y a las diez y cuarto, ya la Habana se había puesto flamenca! [sic] El milagro lo operó esta mujer excepcional, amalgama prodigiosa de gracia y de salero” (“La Habana”) (12). Su paso por la isla dejó huella:

“Llegó a La Habana cantando coloridas sevillanas, coplas cartageneras y tarantasfandangos, más profundos flamencos y malagueñas. […] Está entre las primeras cantantes famosas femeninas del flamenco que de España llegó. […] Con la guajira española, Tengo una casa en La Habana; las malagueñas de Breva, Tienes tan malas entrañas y Se siembra y vuelve a nacer, más otras de flamenco jondo, colmó los estudios de Monte y Prado. Tuvo una histórica carrera” (Gutiérrez Barreto 114).

La Andalucita a su llegada a Tampa, para actuar en la Verbena del Tabaco (The Tampa Times, 6-3-1941).

La Andalucita a su llegada a Tampa, para actuar en la Verbena del Tabaco (The Tampa Times, 6-3-1941).

A principios de marzo viajó a Tampa para intervenir en la Verbena del Tabaco, un gran acontecimiento artístico y social, que duró tres días y congregó a varios miles de espectadores. A la cabeza de un elenco de estrellas procedentes de México y Cuba, actuó en el teatro del Centro Asturiano, en el Club Español de Ybor City y en una quermés al aire libre celebrada en Phillips Field. “La Andalucita, popular cantaora y bailaora española, fue calurosamente, fue frenéticamente aclamada” (The Tampa Times 7, trad. mía). Según confesaba en una carta el presidente del evento, “en los últimos años no ha pasado por Tampa, ningún artista que haya dejado una estela tan agradable de sabor artístico como el que ha logrado dejar Ud. En todas partes no se oyen más que elogios y comentarios favorables” (13).

A su regreso a Cuba, siguió encandilando a sus admiradores desde los micrófonos de la CMQ. “Verdaderamente había un deseo enorme de volver a escuchar a la reina del cante jondo, y este deseo se tradujo en estruendosas ovaciones con que el público premió su labor, que fue tan exitosa como las anteriores, o más si cabe”. A finales de marzo, acompañada por el guitarrista Pepe Sánchez, ofreció tres funciones de gala en los salones del Centro Asturiano de La Habana, donde interpretó “pasodobles, zambras, fantasías asturianas y cante jondo, en el que tiene una maestría sin igual”; y en abril cantó saetas “con emoción, con desgarramiento, con alma”, en unos programas especiales emitidos por la CMQ durante la Semana Santa (14).

Rosario Núñez durante una de sus actuaciones en el auditorio de la CMQ (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez durante una de sus actuaciones en el auditorio de la CMQ (Archivo Andalucita).

Tras una serie de exitosas presentaciones en los cines de barrio de la capital (15), emprendió una gira por ciudades como Placetas, Cienfuegos, Santiago de Cuba o Caibarién, y en junio viajó a Puerto Rico para actuar en el restaurante La Mallorquina. Allí confesó haberse llevado “un susto ‘más grande que la Girarda’”, cuando el avión en el que viajaba desde Cuba sufrió un accidente del que salió milagrosamente ilesa (Núñez, “Un rato”) (16). En octubre se representó en el Teatro Olimpia de Ciudad Trujillo (17) un espectáculo “compuesto por una sola persona, pero que reúne las condiciones artísticas suficientes para que se le [sic] considere única en su género, […] la estrella de los cantos flamencos: LA ANDALUCITA” (Listín Diario 4).

Notas:

(1) En su edición del 6 de agosto de 1938, la revista Caras y Caretas (89) publica una fotografía de la artista en los estudios de la emisora, donde “obtiene resonantes y renovados triunfos”.

(2) El estallido de la Guerra Civil española desató en Argentina “una importante adhesión a la causa republicana que se plasma en una serie de organizaciones destinadas a la ayuda material” (Ardanaz 16). Este fenómeno fue especialmente sensible en la ciudad de Bahía Blanca, donde el apoyo a la República se coordinó desde la Junta Central de Socorros, que organizó eventos gastronómicos, tertulias, reuniones, pícnics, veladas de cine y funciones teatrales, entre otras actividades (Ardanaz 24).

(3) Esta información procede de las octavillas publicitarias de los distintos festivales (Archivo Andalucita).

(4) También es digna de mención la función organizada en el Teatro Municipal de esta ciudad por el Comité Argentino de Mujeres Pro Huérfanos Españoles, que “desarrolló una labor incansable a favor de los niños de España, iniciando campañas de recolección de ropa, estableciendo costureros, sosteniendo guarderías en España […], juntando víveres…” (Ardanaz 28).

(5) En el Archivo Andalucita también se conserva la publicidad de todas estas actuaciones, con su correspondiente programa.

(6) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de esta noticia.

(7) En el Archivo Andalucita se conserva un folleto publicitario con el programa del evento.

(8) En el Archivo Andalucita se conservan las correspondientes octavillas publicitarias.

(9) Estas citas proceden de distintos recortes de prensa en los que se da publicidad a El Patio y se hace referencia a la contratación de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

(10) Este concurso de talentos constituye un programa de referencia en la historia de la radio cubana. Por él desfilaban distintos concursantes que aspiraban a convertirse en estrellas de la música y la canción, con el asesoramiento de artistas consagrados, como la Andalucita.

(11) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(12) En el Archivo Andalucita no se recoge el número de página.

(13) La misiva está firmada por Joseph E. Chamoun y se conserva en el Archivo Andalucita.

(14) Las citas proceden de sendos recortes de prensa del año 1941, de los que se desconoce la referencia exacta. Se titulan, respectivamente, “Reaparición de ‘la Andalucita’”, del 11 de marzo; “Debutará esta noche ‘La Andalucita’ en la primera de las tres veladas que ofrece el Centro Asturiano”, del 28 de marzo; y “Tuvo lugar esta mañana la primera audición de la serie ‘Semana Santa en Sevilla’”, del 10 de abril (Archivo Andalucita).

(15) Según relata Arturo Liendo en un artículo titulado “La Andalucita en los teatros”, actuó en los cines Cuatro Caminos, Neptuno, Olimpic, Apolo y Manzanares, entre otros (Archivo Andalucita).

(16) En el Archivo Andalucita no figura el número de página.

(17) Con este nombre se conoció a la ciudad de Santo Domingo entre 1936 y 1961.

Referencias bibliográficas y hemerográficas:

Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Ardanaz, Eleonora María (2017): “Maternalismo y política en el antifascismo argentino: el caso del Comité Argentino Pro Huérfanos Españoles (1937-1939)”, en Zona Franca. Revista del Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre las Mujeres, 25, pp. 7-35.

– Báez-Miró, Roberto (1941): “Charla sintética con la españolísima Andalucita”, en Radio Cinema (s. f./s. p.).

Caras y Caretas (6 agosto 1938): “Radio”, 2.079, p. 89.

El Comercio (24 diciembre 1940): “Hoy Radio Quito” (s. p.).

España Republicana (29 octubre 1938): “Fiesta campestre en Mar del Plata” (s. p.).

– Gutiérrez Barreto, Francisco (2011): Libro de la farándula cubana 1900-1962, vol. III. Managua: Francisco Gutiérrez.

La Nación (17 septiembre 1939): “En matinée vermouth y noche actúa hoy en el Comedia la Cía. de Revistas ‘1939’”, 7.966, p. 31.

La Nación (28 septiembre 1939): “‘La Andalucita’ se despide”, 7.975, p. 18.

– Liendo, Arturo (1941): “La Andalucita en los teatros” (s. p.).

– Liendo, Arturo (febrero 1941): “La Habana se ha puesto flamenca” (s. p.).

Listín Diario (11 octubre 1941): “El teatro ‘Olimpia’ presentará en esta a ‘La Andalucita’”, 17.112, p. 4.

– Núñez Sánchez, Rosario (17 junio 1941): “Un rato de conversación con ‘La Andalucita’”. Entr. Jorge Felices Jr., en El Mundo (s. p.).

The Tampa Times (7 marzo 1941): “Verbena scene will shift to Phillips Field”, pp. 1, 7.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (IV)

En esa época, la revista Antena le dedicó dos reportajes gráficos que dejan constancia de su gran popularidad. En el primero aparece retratada en varias poses de baile y se la describe en estos términos: “Castiza, emotiva y vibrante, ‘La Andalucita’ traduce en toda su gracia, intención y sabor, el típico acento que distingue a los motivos populares españoles, a los que adorna con la expresividad de su decir y el temple vigoroso de su voz”. El segundo, que tiene como escenario un colmado porteño, presenta varias “escenas de pandereta” en las que Rosario baila sobre una mesa al compás de la guitarra de Luis Triguero; este se disputa su amor con Lolo, navaja en mano; y, junto con el recitador Hilario Flores, brindan con manzanilla como gesto de entendimiento y buen humor (1).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Durante los meses de julio y agosto de 1936 su voz volvió a sonar en Radio del Pueblo (LS6), donde interpretó un repertorio de canciones españolas junto a un trío de violín, piano y guitarra —Luis Triguero—, al que se sumaba su virtuoso toque de castañuelas. En la primavera austral trabajó en Radio Prieto (LS2) y, con menor frecuencia, en Radio Argentina (LR2), ambas de Buenos Aires, en las que consiguió un nuevo triunfo: “Esta dama sí que sabe lo que es arte andaluz… El ‘cante jondo’ es realmente un arte en ella… ‘La Andalucita’ es capaz de hacer vibrar de emoción a una mole de granito cuando canta. Se ha incorporado al programa de LS2 y LR2, obteniendo de inmediato un éxito rotundo” (2).

Como venía siendo habitual desde su llegada a tierras americanas, en todo momento alternó su intensa labor radiofónica con sus actuaciones en distintos teatros porteños. En el mes de julio “la estrella de la canción hispana La Andalucita (la voz de la madre patria)” se presentó en el Maravillas al frente de la “Compañía de Arte Regional ‘Pinceladas Españolas’”, dirigida por Justo Ortega y el maestro L. Molinari. Completaban el elenco las bailarinas Consuelo Iberia, Hermanas Vera y La Muñequita; el cantaor Alfonso Maese, la rondalla Cauvilla Prim, el guitarrista Luis Triguero y el incombustible Lolo. En los créditos también se menciona al abogado madrileño Ángel Pintado, que ya por entonces ejercía como su representante y más tarde se convertiría en su marido.

Rosario Núñez, en una imagen de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en una fotografía de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

El programa incluía números de baile, pasodobles —como ¡Ole que sí!, a cargo de la Andalucita y las Hermanas Vera—, canciones —como La Venta de Eritaña o Aquí está la Ciriaca, interpretadas por Rosario Núñez—, humor —por Lolo—, piezas instrumentales y números regionales españoles; y concluía con Fiesta gitana, una “hermosa pincelada flamenca” en la que intervenían todos los miembros la compañía (3).

Otros recortes del Archivo Andalucita también la sitúan en el Teatro Avenida de Buenos Aires, donde se ofreció una función extraordinaria en su honor, y en el Cine Loria de la misma ciudad, junto a Hilario Flores y Luis Triguero.

Brasil y Uruguay

La gran popularidad alcanzada en Argentina no tardó en extenderse a otros países, en parte gracias al alcance de la radio, que traspasaba las fronteras nacionales. Entre el 25 de septiembre y el 15 de octubre de 1937, el diario A Federaçao (4, 5) sitúa a la Andalucita en la ciudad de Porto Alegre, actuando en Radio Farroupilha (PRH2). “Mis interpretaciones agradaron tanto a los brasileños, que me hicieron objeto de innumerables distinciones”, confesaba la artista en una entrevista posterior (Núñez, “La Andalucita” 1).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

En diciembre comenzó una larga temporada de actuaciones en Montevideo. Se presentó en la cadena Centenario Broadcasting (CX36) acompañada por el sexteto de laúdes Picón y en enero de 1938 debutó en Radio Nacional (CX30), donde conquistó durante meses “el aplauso unánime del público radioescucha, que ha sabido valorar debidamente sus extraordinarias dotes vocales e interpretativas”. Sus “facultades naturales envidiables” le permitían cultivar un amplio y variado repertorio “en el que se halla representada toda la gama del cancionero regional de la madre patria […], desde el couplet [sic] frívolo o la canción picaresca hasta el fandanguillo, las bulerías y las más profundas y emotivas expresiones del castizo ‘cante jondo’ de pura veta flamenca” (Programa Oficial) (4).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

El éxito alcanzado desde su debut llevó a Radio Nacional a auspiciar un espectáculo de presentación en el Cine Splendid, pues “pocas veces ha llegado hasta nosotros en su género una cantante tan completa […] sus interpretaciones, a veces cómicas, se ven avaloradas por la expresividad de su decir y de su voz agradable y bien timbrada. […] ‘La Andalucita’ no es una cantante vulgar” (Programa Oficial) (5).

Asimismo, durante su estancia en Montevideo actuó en el Teatro Nacional junto a una “compañía de espectáculos típicos españoles” organizada por Rafael Ortega, en la que también figuraban Lolo, Lolita Beltrán y la Niña de Córdoba, entre otros artistas. El programa contenía un número en el que “se destaca en primer término un… novillo (esto va en chiste, entiéndase bien) que será toreado por el matador Payán y su cuadrilla” (6).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX-30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX 30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Una vez concluido su contrato en Radio Nacional, se le tributó un homenaje en el Teatro 18 de Julio, en el que colaboraron los cantaores Niño de Lavapiés, Chato de Puerto Real y Tomás Cendrón. Rosario desempeñó “el papel protagónico en el paso cómico ‘Un bautizo en Jerez y un cura bailaor flamenco’, de Sánchez Peña”, y ofreció “dos recitales bajo los títulos ‘Regiones de España’, un desfile del cancionero popular español y ‘Aires Flamencos’, acompañada a la guitarra por Pedro Arjona, con escenificación de ‘La Arria en Triana’” (Cine Radio Actualidad 36).

Notas:

(1) Los reportajes se titulan, respectivamente, “La Andalucita. Gitana y cantaora” y “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’”. Solo se conoce la fecha del segundo, que fue publicado el 25 de enero de 1936.

(2) Este recorte carece de referencia. Se pueden consultar los días y horarios de sus intervenciones en las tres emisoras mencionadas en la revista Radiolandia, entre el 9 de julio y el 21 de noviembre de 1936.

(3) Toda esta información procede de un folleto publicitario del espectáculo, que se despidió del Teatro Maravillas el 26 de julio (Archivo Andalucita).

(4) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página. Para conocer la ubicación en la parrilla de programación semanal de los programas en los que intervenía, consúltese la revista Cine Radio Actualidad, desde el 28 de enero hasta el 8 de julio de 1938.

(5) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(6) La información procede de una noticia titulada “La Andalucita actuará en el Nacional”, extraída de un diario argentino (Archivo Andalucita). Rafael Ortega era un pianista, compositor y director de espectáculos musicales en la radio argentina (Radiolandia, “Números” 28).

Referencias hemerográficas:

– A Federaçao (25 septiembre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 217, p. 5.

– A Federaçao (14 octubre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 232, p. 4.

– Antena: “La Andalucita. Gitana y cantaora” (s. f. / s. p.).

– Antena (25 enero 1936): “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’” (s. p.).

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Cine Radio Actualidad (28 enero 1938): “CX30-Radio Nacional”, 85, p. 56.

– Cine Radio Actualidad (8 julio 1938): “Gran fiesta española despidiendo a ‘La Andalucita’”, 108, p. 36.

– Núñez Sánchez, Rosario (1 abril 1938): “‘La Andalucita’, una vigorosa expresión de la canción popular española”, en Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio, 349, p. 1.

– Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio (4 febrero 1938): “La Andalucita será presentada por Radio Nacional en el Cine Splendid”, 341.

– Radiolandia (30 julio 1938): “Números de jerarquía artística en LS1”, 541, p. 28.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (III)

Primera etapa argentina

Bajo el nombre de “Postales Españolas”, la compañía debutó el 15 de octubre en el Teatro Mayo de Buenos Aires, donde llevó a escena una serie de obras originales de Hilario Flores con música de Vicente Sanz tituladas La fragua gitana, Pastora la Cañí, Mujeres de España, Luces de España y Un inglés en Sevilla (1), que consistían en espectáculos genuinamente españoles, basados en los bailes y canciones populares de distintas regiones.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de la compañía Postales de España en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

En el reparto figuraban los cantaores Rosario Núñez, la Andalucita; Paquita Martín, la Niña de Écija; y Martín Robles, Niño de Caravaca; las bailaoras Lolita Beltrán y Soledad Pacheco; la pareja de baile Hermanas Torres; el bailarín cómico Lolo; el guitarrista Julio Alonso; y un conjunto de actores y actrices encabezado por Manuel Cumbreras. Rosario mereció alabanzas “por lo excelente de su dicción, su clara y bien timbrada voz, y el gusto exquisito con el que interpreta las canciones que le corresponden” (La Nación) (2), entre ellas la titulada Contrabandista valiente, que se convirtió en uno de los números destacados de su repertorio.

Rosario Núñez, caracterizada como la contrabandista valiente, en el Centro Asturiano (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, caracterizada como la contrabandista valiente, en el Centro Asturiano (Archivo Andalucita).

Desde su llegada a tierras americanas, compaginó su actividad teatral con una intensa labor en distintas emisoras radiofónicas (3), que llevaron su voz a los hogares de millones de oyentes e incrementaron su popularidad. En octubre de 1933 debutó en Radio Belgrano (LR3) y poco después se estrenó en Radio Callao (LS10), ambas de Buenos Aires (4).

Los primeros años transcurrieron fundamentalmente en Argentina, si bien no es fácil determinar con exactitud las fechas de todas sus actuaciones, ya que bastantes recortes de ese periodo carecen de datación (5). Estos nos dicen, por ejemplo, que puso fin a su trabajo en la radio porteña a causa de los compromisos contraídos en otros lugares del país y que, junto con una compañía de variedades en la que figuraban el guitarrista Luis Triguero y el humorista Lolo, comenzó una gira que la llevaría a ciudades como Córdoba. Allí se encontraba a finales de 1934 trabajando en Radio Central (LV2), donde su labor mereció “calurosos comentarios del público radio oyente” y constituyó “un suceso artístico jamás igualado” en dicha emisora (6).

La Andalucita, en Radio Central de Córdoba (Archivo Andalucita).

La Andalucita, en Radio Central de Córdoba (Archivo Andalucita).

El éxito obtenido en las ondas se vio ratificado sobre las tablas de locales como El Plata y motivó la celebración de una “serata d’onore” a beneficio de la Andalucita, “cuyas canciones han sembrado en Córdoba, la alegría del salero español de que desborda y la gracia que su origen andaluz proclaman”, hasta el punto de ser considerada una “estrella de primera magnitud” (7). El homenaje tuvo lugar el 11 de enero de 1935 en el Cine Teatro Capitol, y en él prestaron su colaboración artistas como Lolo o la bailaora española Soledad la Mejorana. Según consta en un certificado expedido por la dirección del coliseo, “se agotaron todas las localidades, constituyendo su actuación un señalado triunfo artístico” (8).

En abril de ese mismo año, la emisora Radio Tucumán (LV7), de la ciudad norteña de San Miguel de Tucumán, tenía “entre sus números de prestigio la voz de ‘la andalucita [sic]’ y su donaire” (9). Unas semanas más tarde la encontramos en la Patagonia chilena, actuando en una velada conmemorativa del 1.º de Mayo organizada por la Federación Sindical de Magallanes en el Teatro Municipal de Punta Arenas. El público le brindó una “entusiasta acogida” y se vio “obligada al bis por sus acertadas interpretaciones de aires españoles” (El Magallanes) (10).

La Andalucita con Amalia Molina, el día de su homenaje en el Teatro Capitol de Córdoba (Archivo Andalucita).

La Andalucita con Amalia Molina, el día de su homenaje en el Teatro Capitol de Córdoba (Archivo Andalucita).

Tras ese largo periplo regresó a Córdoba, para recibir un nuevo homenaje en el Capitol de manos de Amalia Molina, que ejerció como madrina y le entregó un par de castañuelas sobre el escenario. Se escenificaba así la consagración como “Estrella Máxima de 1935” de Rosario Núñez, digna continuadora de su paisana, por ser una artista enormemente versátil, que “dice las canciones españolas —especialmente las de sabor andaluz— con una voz clara, de registros amplios, uniendo a la misma, el ademán gracioso y la compostura de sus pasos de baile” (La Voz del Interior) (11). El polifacético Lolo, el dúo de guitarristas García-Doña y el recitador Victorino Vera completaban el programa del espectáculo, que tuvo lugar el 4 de junio. Durante las semanas siguientes recorrió distintos cines de Córdoba acompañada por el guitarrista español Enrique García, el Madrilés, y la prensa le dedicó grandes elogios por sus extraordinarias facultades:

“[…] la cancionista de ‘la voz de oro‘, expresión que no es exagerada, sino que reconoce la verdad acerca de las cualidades vocales de la artista.
De voz poderosa y gusto exquisito, su repertorio, además, es brillantísimo y son pocas las artistas que pueden llegar al registro al cual ella llega con naturalidad. ‘La Andalucita‘, si no fuese una gitana con alma de artista andariega, podría haber tenido un porvenir brillante en la opereta y la zarzuela” (12).

La Andalucita en Radio LT1 de Rosario (Archivo Andalucita).

La Andalucita en Radio LT1 de Rosario (Archivo Andalucita).

Poco después se anunció su debut en Radio Prieto (LS2) y Radio Cultura (LR10) (13), ambas de Buenos Aires, y en los meses siguientes volvió a salir de gira por ciudades como San Juan, Mendoza, Santa Fe o Rosario. Las crónicas ya no se referían a ella únicamente como canzonetista o cantante de aires regionales, sino que ensalzaban su faceta más jonda. La prensa de Santa Fe la denominaba “celebradacantaora’ y bailarina flamenca” que “se ha consagrado como una de las más eficaces cultoras del género”; o “reina del canto flamenco”, que “ha impuesto una nueva modalidad dentro del género que cultiva” (14). Sirva también de ejemplo el programa que ofreció en el Cine Teatro Real de Rosario: “Esta gran intérprete […] secundada en su labor por el conocido cómico excéntrico ‘Lolo’; la elegante bailarina española Luisita Cortés, y el notable guitarrista Paco Guzmán, presentará en esta ocasión un gran cuadro flamenco, en el que se cantarán tarantas, seguirillas, bulerías y las famosas ‘saetas’” (15).

De regreso a Buenos Aires, pasó los tres últimos meses del año trabajando de manera más o menos simultánea (16) en Radio Callao (LS10), Radio Belgrano (LR3) y Radio del Pueblo (LS6), acompañada a la sonanta por Luis Triguero. Esta intensa actividad radial no le impidió presentarse en distintas salas de la ciudad, como el Cine Edison, donde triunfó con un programa de cantos y bailes regionales españoles y fue premiada con un beneficio.

Rosario Núñez en Radio del Pueblo, junto a Lolo (debajo) y Luis Triguero (a su izqda.) (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en Radio del Pueblo, junto a Lolo (debajo) y Luis Triguero (a su izqda.) (Archivo Andalucita).

Notas:

(1) Distintas noticias publicadas en diarios como Noticias Gráficas o La Nación, y recopiladas en el Archivo Andalucita, mencionan estas obras, si bien esas referencias están incompletas. También alude a ellas Agustín Remón en la revista Caras y Caretas (131).

(2) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de este artículo.

(3) En Argentina y Uruguay el medio radiofónico experimentó un temprano y rápido desarrollo, en comparación con los países vecinos:

“América Latina fue una región importante para la radio, y esta zona rioplatense fue el lugar de América Latina donde la radio surgió primero y se expandió más rápidamente. […] ‘En 1930’, señala Robert Claxton, ‘había más emisoras de radio en Sudamérica que en toda Asia y África juntas. Un tercio de ellas se encontraban en Argentina’. Montevideo no se quedaba atrás. […]

… A principios de la década de 1930, ambos países contaban con un receptor de radio por cada 30 habitantes, mientras que países relativamente urbanizados como México, Brasil y Cuba seguían indicando más de 100 habitantes por receptor de radio” (Ehrlick 18-19) [traducción mía].

(4) En Radio Belgrano gustaron “mucho sus interpretaciones, especialmente algunos de sus intencionados y graciosos ‘couplets’” (El Mundo); y en Radio Callao obtuvo “inmediato éxito, por su buena voz y su ajustada expresión” (El Diario). En el Archivo Andalucita no aparecen los números de página de estas referencias.

(5) Rosario Núñez recortó de la prensa numerosas noticias que hablaban de su persona y las pegó en cuatro voluminosos álbumes. Sin embargo, no siempre tuvo la precaución de anotar la fecha, número de página y nombre de la publicación. Este es el motivo por el que muchas de las referencias citadas en este trabajo están incompletas, dado que la mayoría de esos diarios y revistas no se encuentran disponibles en internet.

(6) Así consta en un certificado expedido por Ernesto L. Corte, director de Radio Central de Córdoba, el 15 de enero de 1935 (Archivo Andalucita).

(7) La cita procede de un artículo titulado “‘La Andalucita’ tendrá el viernes su ‘Serata d’onore’” (Archivo Andalucita).

(8) Firmaba el documento Alfredo J. Bailli, gerente del Cine Teatro Capitol, el 14 de enero de 1935 (Archivo Andalucita).

(9) Aunque el recorte carece de referencia exacta, la revista La Canción Moderna (32) permite situar a la Andalucita en Radio Tucumán en la fecha indicada.

(10) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de este artículo.

(11) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página de este artículo.

(12) Esta cita procede de un artículo titulado “‘La Andalucita’ se presentará esta noche en el C. Urquiza” (Archivo Andalucita).

(13) El 29 de junio de 1935 la revista Antena anunció la incorporación de la artista al programa La Voz de España, dirigido por Antonio Manzanera en Radio Cultura.

(14) Estos recortes hacen referencia a su presentación en el Cine Colón de Santa Fe y llevan por título “Debutará mañana la Andalucita en el Cine Colón” y “Se despiden hoy del público del Cine Colón”.

(15) Esta noticia, también sin datación, se titula “‘La Andalucita’ se presentará hoy nuevamente en la sala del Real”.

(16) Según la programación anunciada en la revista La Canción Moderna, actuó en Radio Callao entre el 29 de septiembre y el 28 de diciembre; en Radio Belgrano, entre el 18 de octubre y el 10 de diciembre; y en Radio del Pueblo, entre el 30 de noviembre de 1935 y el 11 de enero de 1936.

Referencias bibliográficas y hemerográficas:

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Ehrlick, Christine (2015): Radio and the Gendered Soundscape: Women and Broadcasting in Argentina and Uruguay, 1930-1950. New York: Cambridge University Press.

– El Diario (28 octubre 1933): “Expresiva cancionista española…” (s. p.).

– El Magallanes (29 abril 1935): “La Andalucita participará en la velada a beneficio de la Federación Sindical de Trabajadores” (s. p.).

– El Mundo (8 octubre 1933): “La Andalucita” (s. p.).

– La Canción Moderna (8 abril 1935): “La actualidad en L.V.7 de Tucumán”, 368, p. 32.

– La Nación (16 octubre 1933): “Un alegre espectáculo español se presentó anoche en el Mayo” (s. p.).

– La Voz del Interior (4 junio 1935): “Amalia Molina consagrará esta noche a ‘La Andalucita’ en el Cine Capitol” (s. p.).

– Remón, Agustín (4 noviembre 1933): “El público siempre tiene razón”, en Caras y Caretas, 1.831, p. 131.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (II)

A mi amigo Rafa Ruiz, agradecida por sus aportaciones

De las variedades al flamenco de masas

Los años que hicieron de bisagra entre la década de los veinte y la de los treinta coincidieron con el auge del flamenco teatral, que congregó a multitud de personas en los coliseos y plazas de toros, donde se ofrecieron funciones de ópera flamenca y espectáculos que aunaban el género dramático con el cante.

Rosario la Andalucita (La Unión Ilustrada, 12-10-1924)

Rosario la Andalucita (La Unión Ilustrada, 12-10-1924).

La comedia lírica La copla andaluza, de Quintero y Guillén, que consistía en una sucesión de cuadros de costumbres populares llenos de colorido y salpicados de coplas flamencas, constituyó uno de los grandes éxitos del momento. Fue estrenada en diciembre de 1928 en el Teatro Pavón de Madrid por la compañía de Fernando Porredón, con un reparto cuajado de artistas de lo jondo, en el que destacaba la presencia de los cantaores Manuel Blanco, el Canario de Colmenar; Ricardo Fernández, el Dora; Jesús Perosanz y Paco de Córdoba; los guitarristas Manuel Martell y Dámaso Martín; las bailaoras Asunción Soldevilla y la Trigueñita; además de un conjunto de cuarenta señoritas dirigidas por el maestro de baile Arsenio Becerra (Heraldo de Madrid, “La compañía” 6). En el libreto predominaban los fandanguillos y también se incluían estilos como los de Levante o las seguiriyas.

Tras una gira por provincias, en septiembre de 1929 La copla andaluza regresó a Pavón a cargo de la compañía de Lino Rodríguez, con un cuadro de cante completamente renovado en el que figuraban el Niño del Museo, Paco Isidro, el Chato de Jerez y la Andalucita, además del bailaor Acha Rovira. El reestreno se saldó con extraordinario éxito de taquilla y excelentes críticas: “Toda la obra ha sido una completa victoria para autores e intérpretes y el público no se ha cansado de escuchar a los cantadores flamencos que tienen estilo y voz […] oyeron ovaciones entusiastas ‘Niño del Museo’, Paco Isidro, Andalucita (1), La Trigueñita, Soldevilla y Ancha [sic)]” (J. V. 3). El espectáculo permaneció en cartel hasta el 16 de octubre.

La Andalucita (Castilla, 1-6-1924)

La Andalucita (Castilla, 1-6-1924).

El gran éxito obtenido animó a Quintero y Guillén a escribir una secuela titulada El alma de la copla, que fue estrenada por la compañía de Anita Adamuz y Manuel París el 19 de diciembre en el Teatro Fuencarral. El cuadro flamenco estaba integrado por los cantaores Manuel González, Guerrita; José Muñoz, Pena (hijo); y la Andalucita; el bailaor Acha Rovira; y los guitarristas Rojo y Manuel Martell.

Esta nueva pieza fue muy bien recibida por la crítica, que apreció un salto cualitativo respecto de su antecesora: “en ‘El alma de la copla’ hay una auténtica comedia, urdida con humanidad y emoción y lograda con hábil manejo de figuras y diálogo. Los cantadores no son en ella los muñecos de ‘La copla andaluza’; son seres humanos vivientes, y sus intervenciones, menos abundantes que en la otra obra, tienen en esta de ahora un valor muy superior” (Fernández Cuenca 2). También mereció elogios la labor de los artistas, que conquistaron tanto al público como a la crítica (2). En lo que respecta a los estilos flamencos, seguía predominando el fandanguillo, y también se interpretaban malagueñas, seguiriyas, soleares y milongas. La compañía se despidió el 11 de marzo de 1930.

La Andalucita y otros artistas de La hija de Juan Simón (Heraldo de Madrid, 31-5-1930)

El Sevillanito, la Andalucita, el Niño de Almadén y Luis Yance, en La hija de Juan Simón (Heraldo de Madrid, 31-5-1930).

Dos meses más tarde comenzaron los ensayos de La hija de Juan Simón, un drama de Nemesio M. Sobrevila adaptado en verso por José María Granada que fue estrenado el 28 de mayo en el Teatro de la Latina por la compañía de Manrique Gil. En el elenco figuraban la Andalucita, la bailaora Gabriela Clavijo, los cantaores Niño de Almadén, Niño de la Puerta del Ángel, José Ortega y Manuel Carrera, el Sevillanito; así como los guitarristas Luis Yance y José Romero, Habichuela.

Rosario Núñez daba vida al personaje de Lola la Gitana, una mujer fatal despechada que no dudaba en apuñalar a su pretendiente para endosar la culpa a otro hombre que no le correspondía. Protagonizó varias escenas de cante y baile, y su interpretación mereció grandes alabanzas: “De la labor de conjunto sobresale ‘La Andalucita’, que es un primor de belleza y gracia y canta fandanguillos como ninguna” (Cuevas 5). La obra permaneció en cartel hasta el 19 de junio.

La Andalucita junto al Niño del Museo (España, 29-9-1929)

La Andalucita junto al Niño del Museo en El Cortijo (España, 29-9-1929).

Aunque continuó con sus giras por pueblos y ciudades, en los primeros años de la década de los treinta, Rosario desarrolló la mayor parte de su actividad en la Villa y Corte. Junto al tocaor José Revuelta se anunció en el Cinema Chamberí como “la artista predilecta de las señoras por su finura y elegancia en el cante flamenco” (El Liberal 6). Participó en distintos eventos (3); trabajó en salones de variedades, music halls, coliseos de distinta categoría, incluido el Circo Price, y su cante penetró en los hogares a través de las ondas radiofónicas. Aunque la prensa española ofrece escasos detalles sobre sus números, resulta bastante ilustrativo el repertorio que ofreció en un festival benéfico celebrado en el Centro Segoviano en enero de 1933: “milonga, fandanguillos, seguidillas, guajiras, soleares, caracoles y los dos cuplés nuevos aplaudidísimos recientemente sobre ‘vaquera de sierra pía’ y ‘guitarra cordobesa’” (Heraldo de Madrid, “En el centro segoviano” 15).

En ese momento de gran popularidad, regresó en varias ocasiones a los estudios de grabación de las casas Columbia, Regal y Gramófono, acompañada por las guitarras de Pepe de Badajoz, Niño Ricardo, José Revuelta y Miguel Borrull. En estos nuevos registros sonoros —más de medio centenar—, exclusivamente de cante flamenco, se aprecia la misma tendencia que en los anteriores, con un claro predominio de los fandangos seguidos de estilos como las malagueñas, saetas, granaínas, milongas, guajiras, colombianas; y, en menor medida, soleares, cantiñas, bulerías, bulerías por soleá y seguiriyas.

La Andalucita junto al Niño del Museo (España, 29-9-1929)

La Andalucita junto al Niño del Museo en El Cortijo (España, 29-9-1929).

La gira que se convirtió en exilio

En lo que respecta al ámbito personal, es necesario mencionar un trágico suceso que sin duda tendría una gran influencia en el devenir artístico de la Andalucita. Aunque no es posible precisar la fecha exacta, del testimonio de su hijo se deduce que probablemente acaeciera entre 1931 y 1933, en el periodo inmediatamente posterior a la proclamación de la Segunda República, que en Sevilla se caracterizó por un alto índice de violencia y represión. En el momento de los hechos, se encontraba de gira por España. Su padre ya había fallecido, de manera natural, y la Guardia Civil fue a buscarlo a su casa.

Así lo relata José Luis Pintado (4): “Mi abuelo era masón y republicano. […] parece ser que, por haber estado en una lista, […] cayeron en la casa de mi abuela y preguntaron por mi abuelo. Les dijeron que no estaba, no les dijeron que había fallecido. […] En ese preciso momento un guardia civil empuja a mi abuela, […] la hace caer, mi tío se abalanza encima del guardia civil, y le disparan a mi tío y luego le disparan a mi abuela”.

La pérdida de su familia y el temor a posibles represalias probablemente influyeran en la decisión de emprender una gira por América, donde terminaría estableciéndose. El 28 de agosto de 1933, por mediación del representante Manolo Hidalgo, la Andalucita suscribió un contrato (5) para actuar en los teatros de Buenos Aires por un sueldo de 250 pesetas diarias. Poco después embarcó en Barcelona junto a una troupe de artistas capitaneada por la vedette Gloria Maravillas. Llevaba en su equipaje una bandera republicana que conservó durante toda su vida (6).

Anuncio de La Andalucita en el Gran Café-Bar Mercantil de Lugo (El Progreso, 14-7-1932)

Anuncio de la Andalucita en el Gran Café-Bar Mercantil de Lugo (El Progreso, 14-7-1932).

Notas:

(1) A raíz de su participación en este espectáculo la cantaora vio incrementada su popularidad, como demuestra la entrevista concedida a la revista España junto al Niño del Museo (De la Fuente 18), en la que incluso fue preguntada por su situación sentimental.

(2) “Guerrita y Pena (hijo), levantaron con su cante al público de sus asientos, así como la Andalucita, el bailaor Acha Rovira y los tocaores Martell y Rojo” (Hernández 4). Todos estuvieron “a la altura de sus prestigios” (P. M. 3).

(3) Intervino en sendos homenajes celebrados en la plaza de toros (Heraldo de Madrid, “Homenaje” 6), en la Casa Central de Andalucía (Nuevo Día 6) y en los Jardines del Jerte (Heraldo de Madrid, “La verbena” 5), así como en una fiesta ofrecida a los congresistas de la Sociedad Internacional de Cirugía en el Hotel Palace (La Libertad 7).

(4) Tanto este como los restantes testimonios de José Luis Pintado Núñez a los que se hace referencia en el texto proceden de una entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022.

(5) El original de este primer contrato, rubricado por la artista, se conserva en el archivo personal de la Andalucita, hoy custodiado por su hijo.

(6) Según José Luis Pintado (véase nota 4), entre los objetos más preciados que llevó Rosario al exilio estaban esa bandera y una vieja fotografía de su madre.

Referencias hemerográficas:

– Cuevas, Valentín F. (10 junio 1930): “La hija de Juan Simón”, en La Correspondencia de Valencia, 21.210, p. 5.

– De la Fuente, José (29 septiembre 1929): “En un rincón andaluz de Madrid… con La Andalucita y el Niño del Museo”, en España, 9, p. 18.

El Liberal (3 marzo 1931): “Cinema Chamberí”, 18.809, p. 6.

– Fernández Cuenca, Carlos (20 diciembre 1929): “Fuencarral-Estreno de la comedia lírica en tres actos divididos en cinco cuadros, original de Antonio Quintero y Pascual Guillén, titulada ‘El alma de la copla’”, en La Época, 28.073, p. 2.

Heraldo de Madrid (19 diciembre 1928): “La compañía del Teatro Pavón”, 13.383, p. 6.

Heraldo de Madrid (9 septiembre 1931): “Homenaje a Benavente en la plaza de toros”, 14.229, p. 6.

Heraldo de Madrid (7 mayo 1932): “La verbena de los personajes de ‘La verbena’”, 14.436, p. 5.

Heraldo de Madrid (4 enero 1933): “En el centro Segoviano.-La llegada de los Magos”, 14.643,
p. 15.

– Hernández, A. (20 diciembre 1929): “Fuencarral. ‘El alma de la copla’, comedia lírica”, en La Correspondencia Militar, 16.404, p. 4.

– J. V. (13 septiembre 1929): “Pavón. ‘La copla andaluza’”, en La Correspondencia Militar, 16.322, p. 3.

La Libertad (16 marzo 1932): “Fiesta andaluza en el Palace”, 3.742, p. 7.

Nuevo Día (22 septiembre 1931): “Homenaje al poeta de Jaén, Conrado Goettig”, 1.558, p. 6.

– P. M. (20 diciembre 1929): “Fuencarral.-‘El alma de la copla’, comedia lírica en tres actos de Antonio Quintero y Pascual Guillén”, en El Liberal, 18.435, p. 3.