Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (IV)

En octubre de 1934 la Compañía de Comedias y Arte Gitano presenta La zambra de Chorro Jumo en el Monumental Cinema de Zaragoza. Allí derrocha “gracia y estilo, y rompen el aire de la sala fandanguillos, fandangos y soleares, y no falta la sentida saeta que brota como trino quejumbroso del corazón herido de la ‘Niña de Linares’” (La Voz de Aragón, 18-10-1934). Todos los componentes del elenco “se lucieron en su labor, haciendo llegar al público […] la emoción de sus cantos y el dinamismo de sus sugestivas danzas” y el respetable les “tributó nutridos y prolongados aplausos” (La Voz de Aragón, 19-10-1934).

La Tanguerita en "La zambra de Chorrojumo" (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

Elenco de La zambra de Chorrojumo (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

Tras debutar en el Teatro de los Campos Elíseos de Bilbao (¡Tararí!, 1-11-1934), la troupe emprende un periplo por tierras gallegas, que comienza en el Teatro Jofre de El Ferrol con un éxito arrollador. El numeroso público que acudió al estreno “no salió defraudado ni mucho menos, sino admirado, entusiasmado ante el mérito, valor y belleza insospechable de este espectáculo”. Aunque todos los artistas participantes merecen grandes elogios, quien se lleva la palma, una vez más, es la artista linarense:

“… algunas figuras destacan poderosamente, con toda la fuerza y brillo del genio del arte. Nos referimos, claro está, a la Niña de Linares, la célebre súper-vedette de la ópera flamenca. Nos hallamos ante un nuevo astro de la escena española.
Como actriz se nos reveló ayer, y supo poner un sello de arte, tan inconfundible, tan suyo, que la escena ha resultado pequeña. Fue su labor tan completa que llenó el palco escénico con su presencia. Ella, Niña de Linares… y después muchas. En las inflexiones de su voz, en sus gentes vibra el alma de la tierra andaluza. La ductilidad de su expresividad es tal, que sabe, como ninguna otra, hacer llegar al espectador la ternura, la angustia, la acidez de una ironía, la alegría de su risa que es como una copla, que se desgrana en la noche, bajo la reja cuajada de albahaca y claveles, plena de sugerencias…
Cantando no queremos descubrirla. Es la reina de los campanilleros; pero peteneras, caracoles, fandanguillos, toda la gama del género flamenco tiene en ella su más fiel intérprete. Su éxito culminó ayer en la saeta salmodia llena de místico fervor, que canta en el primer acto. Para ella fueron las mejores ovaciones de la noche (Muy merecidas)” (El Correo Gallego, 13-11-1934).

La Niña de Linares (El Diluvio, 2-4-1936)

La Niña de Linares (El Diluvio, 2-4-1936)

El 14 de noviembre La zambra de Chorro Jumo se lleva a escena en el Teatro Principal de Santiago de Compostela (El Eco de Santiago, 12-11-1934); el 15, en el García Barbón de Lugo (El Pueblo Gallego, 13-11-1934); el 17, en el Principal de Pontevedra (El País, 15-11-1934); el 18, en el Principal de Orense (La Zarpa, 14-11-1934), donde permanece varios días en cartel; el 23 llega al Teatro Círculo de Lugo (El Progreso, 22-11-1934) y el 25 se presenta en Monforte de Lemos (El Pueblo Gallego, 23-11-1934).

En todos esos lugares la obra cosecha clamorosas ovaciones por mor de la extraordinaria labor de sus intérpretes: Miguel Borrull, “el virtuoso de la guitarra”, que “hizo una demostración de sus sorprendentes digitación y depurado gusto” (El Pueblo Gallego, 16-11-1934); “Conchita y Julia Borrull, dos bailarinas de lo más cañí, bellas, garbosas y castizas”; y la Niña de Linares, “musa tutelar” del espectáculo, “reina de los campanilleros, el alma de Andalucía, ritmo, pasión y sentimiento en calidad, estrofas y dinámicas danzas” (El Compostelano, 13-11-1934).

Una vez concluida su gira por Galicia, durante los primeros meses de 1935 Petra García se presenta en varios escenarios, acompañada solamente por su guitarrista, Miguel Borrull. En enero comparte cartel con distintas atracciones de variedades en el Gran Teatro Iris de Zaragoza (La Voz de Aragón, 18-1-1935); y en abril participa en un festival a beneficio del bailaor Antonio ‘Viruta’ (1) (El Diluvio, 4-4-1935) y en un concurso de saetas (La Vanguardia, 16-4-1934) que se celebran en el Teatro Circo Barcelonés.

Cartel de Un amor en España

Cartel de Un amor en España

En esa época también empieza a llegar a los cines de nuestro país el filme Un amor en España (2), rodado por la productora alemana UFA en ciudades como Sevilla y Ronda, que incluye canciones andaluzas interpretadas por la Niña de Linares acompañada a la guitarra por Miguel Borrull. Asimismo, en 1936 se estrena el documental El Guadalquivir, vena lírica del alma andaluza (3), en el que “‘la Niña de Cádiz’, ‘Niña de Linares’ y el gran ‘Fanegas’ ilustran a dúo con la guitarra la voz de una raza faraónica entresacada de las bellezas del paisaje” (La Libertad, 11-1-1936). En ese mismo año, la cantaora jienense realiza una nueva incursión en el séptimo arte, en la película María de la O, de Francisco Elías, protagonizada por Carmen Amaya.

De nuevo en la carretera con La zambra de Chorro Jumo

En mayo de 1935, la Compañía de Comedias y Arte Gitano de Petra García Espinosa debuta en el Teatro Victoria de Madrid. Como ya quedó patente en la gira anterior, se confirma que La zambra de Chorro Jumo no es más que “un pretexto para que los artistas que forman el elenco luzcan sus facultades en el arte ‘cañí’. Y lo consiguieron con justicia, pues la Niña de Linares cantó con exquisito gusto ‘fandanguillos’, ‘saetas’ y los célebres ‘campanilleros’”. También gustaron mucho las alegrías bailadas con gracia por Conchita Borrull y la maestría con que su hermano Miguel acarició las cuerdas de su sonanta (La Nación, 28-5-1935).

Todos recibieron aplausos y ovaciones, y especialmente “la ‘diva‘ mencionada, cuya garganta privilegiada domina las más diversas manifestaciones de ‘cante’ gitano” (Ahora, 29-5-1935). Sin embargo, hubo quien echó en falta un poco más de jondura:

“… los fandanguillos y las bulerías complacieron al público. Ahora bien […], ya que se anuncia una comedia de cante gitano, convendría dar algo más que fandanguillos, porque los gitanos cantan también malagueñas, soleares, seguiriyas… Y de esto hay muy poquito” (ABC, 28-5-1935).

Conchita Borrull (Estampa, 26-7-1931)

Conchita Borrull (Estampa, 26-7-1931)

En el mes de junio, la cantaora linarense lleva su espectáculo a tierras andaluzas. La zambra de Chorro Jumo es muy bien recibida en teatros como el Garnelo de Montilla (La Voz, 14-6-1935) o el Cervantes de Sevilla (ABC, 29-6-1935).

Unas semanas más tarde, Petra García se presenta en el Cine Ideal de Soria junto a la compañía de otra gran figura del cante, la Niña de la Puebla. Completan el cuadro los cantaores Luquitas de Marchena, el Cojo de Madrid y Palanca, y los guitarristas Luis ‘El Pavo’ y Luis Yance (El Avisador Numantino, 6-7-1935).

Durante el otoño de 1935, la Niña de Linares se anuncia en distintos locales de la Ciudad Condal acompañada por el guitarrista Manolo Torres. En el Teatro Circo Barcelonés (La Vanguardia, 6-10-1935) y en el Principal Palace forma parte de sendos programas de variedades internacionales. En este último se anuncia como “‘vedette’ de aire flamenco, con su gran repertorio a orquesta y guitarra, creadora de ‘María de la O’, ‘Rocío’ y ‘María Magdalena” (La Vanguardia, 16-11-1935).

En el Nuevo Mundo participa en una gran función organizada por la Asociación de Artistas del Género Flamenco de Cataluña, en la que comparte cartel con un nutrido elenco de cantaores (Niño de Triana, Niño Vallecas, Niño Cartagena, Vallejito, Niño de los Brillantes…), bailaoras (Palmira Escudero, Micaela la Mendaña, Conchita Borrull, Rafaela la Tanguera…) y guitarristas (Matilde de los Santos, Manuel Torres, Rojo el Alpargatero y Realito). El número más destacado del programa corre a cargo de los cantaores Niño de Sanlúcar, Angelita de Cádiz, Manuel Constantina, Juan Varea y, como cabeza de cartel, “la formidable estrella del cante jondo Niña de Linares” (El Diluvio, 15-10-1935).

La guitarrista Matilde de los Santos con el cantaor El Aldeano, Crónica, 2-2-1936

La guitarrista Matilde de los Santos junto al cantaor El Aldeano, Crónica, 2-2-1936

A finales de 1935, Petra García Espinosa debe someterse a una delicada operación quirúrgica que la obliga a estar varios meses apartada de los escenarios. Para celebrar su recuperación, en febrero de 1936, la artista ofrece un ágape a un grupo de amigos y admiradores, entre los que se encuentran el doctor Emilio de Castellarnau, el poeta Rafael de León, el maestro Quiroga y un representante del Teatro Olympia de París, con el que “se firmó un contrato (4) que nos privará por una temporada de oír nuevamente a la inteligente intérprete del cante andaluz”.

“… De sobremesa la ‘Niña de Linares’, acompañada de su guitarrista, el popular Torres, obsequió a la concurrencia con una nueva demostración de su arte interpretando las populares ‘María de la O’, ‘María Magdalena’, ‘Soleá’, ‘La abandonada’ y otras muchas canciones de puro estilo gitano. ‘Niño de Levante’ y ‘Niño de Linares’, hermano de la festejada artista, se sumaron al homenaje deleitando a los asistentes al banquete, con excelentes interpretaciones de diversas obras del folklore andaluz” (La Vanguardia, 11-2-1936).

Tal y como se pone de manifiesto en el referido banquete, en esa época la Niña de Linares empieza a mostrar especial predilección por la canción andaluza de autor, y se anuncia como “la reina del cuplé gitano” (La Vanguardia, 22-2-1936) o “el alma de la copla andaluza” (El Diluvio, 27-3-1936).

En los primeros meses del año 36 se la puede ver en distintos cines y salas de variedades de la Ciudad Condal, como el Coliseo Pompeya, donde comparte cartel con el divo del bel canto Emilio Vendrell (5) (La Vanguardia, 22-2-1936); el Olympia, que ofrece flamenco, jota y danzas catalanas entre otras atracciones (El Diluvio, 27-3-1936); o el Novedades, en cuyo programa figuran la bailarina Carmen Salazar, la orquesta Los Gitanos y la cantante Teresa Manzano, entre otros artistas (La Vanguardia, 2-4-1936).

Rosario y Antonio, "Los Chavalillos Sevillanos"

Rosario y Antonio, “Los Chavalillos Sevillanos”

Sin embargo, a pesar del éxito que obtiene con sus canciones andaluzas, hay quien recomienda a Petra García no dejar de lado su repertorio más jondo:

“Por último hemos de hablar de la Niña de Linares, el alma andaluza como dicen sus admiradores, la mujer que ha sabido estilizar el cante flamenco de una manera tan especialísima que hoy ya no puede perfeccionarse más. Acompañada por su guitarrista Manolo Torres, interpretó algunas canciones andaluzas que fueron muy aplaudidas. Creemos que tan notable artista, más que el cuplé, debería cultivar con más intensidad el cante flamenco que interpreta de una manera tan personalísima y con un estilo no superado por ningún otro artista…” (La Humanitat, 4-4-1936).

Tal vez siguiendo los consejos de la crítica, poco después de actuar en el Novedades, la cantaora participa en un festival de ópera flamenca y saetas que se celebra en el Teatro Circo Barcelonés, y que tiene como cabezas de cartel a La Trinitaria, Juanito Valderrama y la Niña de Linares. Entre los guitarristas, destaca la presencia del Niño Sabicas (La Vanguardia, 7-4-1936).

En el mes de mayo, Petra García, “presentada por Cacaolat”, participa en la “III emisión ante el público ofrecida por Radio Asociación de Cataluña”, e interpreta los temas ‘Mi reja’ y ‘Ya no te quiero, gitano’. También figuran en el programa Los Chavalillos Sevillanos (L’Instant, 14-5-1936).

Rafaela Valverde, la Tanguerita

Rafaela Valverde, la Tanguera (F. Triana, Arte y artistas flamencos)

Pocas semanas después vuelve a anunciarse la obra La zambra de Chorro Jumo, que en esta ocasión es llevada a escena en el Teatro Nuevo de Barcelona (La Vanguardia, 29-5-1936) con un elenco renovado, en el que el protagonismo recae sobre los cantaores Guerrita y la Niña de Linares. Miguel y Conchita Borrull, la Tanguera, el Niño de Constantina, María la Clavellina, Rocío de Triana y el guitarrista Manuel Torres, entre otros artistas, completan el reparto. A principios de junio la troupe también se presenta en el Teatro Municipal de Gerona (L’Autonomista, 13-6-1936).

Asimismo, en esos días la popular cantaora, acompañada a la sonanta por Miguel Borrull o por Manolo Torres, según la ocasión, actúa en un estand de la Feria de Barcelona (La Vanguardia, 6-6-1936) y se anuncia en varios programas de de variedades, en el Teatro Circo Barcelonés (La Vanguardia, 3-6-1936), en el Tívoli (El Diluvio, 5-6-1936) o en el Victoria (La Vanguardia, 6-6-1936).

Notas:

(1) También figuran en el elenco algunos de los artistas más destacados de la colonia flamenca barcelonesa, como Miguel, Julia, Concha e Isabel Borrull, Manuel Constantina, Fanegas, el Cojo de Málaga, Guerrita, Rafaela la Tanguera, Micaela Mendaña, Lola la Camisona o Juana la Faraona.

(2) Versión española de la cinta Die schönen Tage von Aranjuez, dirigida por Johannes Meyer en 1933, y protagonizada por la actriz alemana Brigitte Helm y el galán francés Jean Gabin.

(3) Realizado por Heinrich Gärtner en 1935.

(4) No obstante, desconocemos si el mencionado contrato llegó a cumplirse, puesto que en la prensa francesa no hemos hallado ninguna referencia que pueda confirmar este extremo.

(5) Con este artista vuelve a coincidir unas semanas más tarde en la Diada del Vendrell (El Baix Penedès, 1936) La acompaña a la guitarra Pepe Torres.


La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (III)

Ha nacido una estrella del arte jondo

En 1932, a pesar de su juventud, Petra García Espinosa atesora ya una larga experiencia en el mundo artístico; que, sumada a sus extraordinarias cualidades para el cante y a su hermosa figura, la convierten en un “ídolo del público barcelonés” (El Diluvio, 27-11-1932).

Buena prueba de ello es su participación, como cabeza de cartel, en varias funciones de ópera flamenca que se ofrecen en el Circo Barcelonés durante los últimos meses del año. El 23 de octubre la Niña de Linares se anuncia “en reñida competencia” con los cantaores Pena Hijo y Angelillo. Completa el programa un “colosal cuadro nunca visto: Conchita Borrull, La Tanguera, La Romerito, Palmira la Gitana, La Camisona, Virtudes la Sevillana, Maera, Viruta, Pepe Hurtado, Antonio Fuentes”, además de Antonio Guerrita y Manuel Constantina (El Diluvio, 23-10-1932).

Petra García Espinosa, la NIña de Linares

Petra García Espinosa, la Niña de Linares

Un mes más tarde, en el mismo lugar, se celebra un “Grandioso Festival Andaluz” protagonizado por “5 divos” de ópera flamenca: Víctor ‘el Cestero‘, Paco ‘el Fornaret‘, el Canario del Alba, Paco Mazaco y la Niña de Linares. También figuran en el cartel cantaores como Manuel Constantina, Antonio Guerrita o Antonio Seda, y un cuadro de baile flamenco compuesto por Lola la Camisona, Imperio de Granada, Conchita Borrull, Rafaela la Tanguera y Antonio Viruta, entre otros artistas (El Diluvio, 26-11-1932).

Durante al año de 1933, además de prestar su colaboración en un festival benéfico que se celebra en el Teatro Victoria de Barcelona a favor de un regidor de dicho concert (El Diluvio, 12-4-1933), Petra García realiza una nueva incursión en el género chico.

La cantaora interviene en la zarzuela Sol andaluz (con libreto de González del Toro y música de Font de Anta), “una juerga andaluza en siete cuadros, en prosa, verso, ‘cante’ y baile”, que es llevada a escena en el Teatro Maravillas de Madrid. A pesar de ciertos desajustes entre la parte dramática y la musical, los artistas del cuadro flamenco cosechan grandes aplausos:

“… la juerga gustó y se repitieron los chatos y las coplas en labios de la Niña de Linares, Personita, Goro de Triana, Achar Rovira, Niña de Écija y Pepillo el Molinero, que entusiasmaron al público con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las típicas columbianas de Pepillo el Molinero” (ABC, 25-6-1933).

Rafaela Valverde, la Tanguera, en el Villa Rosa

Rafaela Valverde, la Tanguera (dcha.)

Siguiendo en esa línea de combinar el arte dramático con el flamenco, en enero de 1934, se anuncia en el Teatro Victoria de la Ciudad Condal la reposición de la comedia lírica de costumbres andaluzas ¡Lo que puede un fandaguillo!, protagonizada por la Niña de Linares y Guerrita (El Diluvio, 5-1-1934). Sólo unos días más tarde, los dos divos del cante participan en un festival a beneficio del lecho tuberculoso que se celebra en el Teatro Cómico (El Diluvio, 10-1-1934).

En esa época, la artista linarense, que goza de una gran popularidad en la capital catalana, presta su concurso en numerosos eventos y colabora con distintas causas. Su gran generosidad se pone de manifiesto en el festival celebrado en el Cine Avenida (1) a beneficio de la viuda e hijos de un agente de vigilancia asesinado (La Vanguardia, 6-4-1934); en la verbena organizada en el Barcelona Golf Club de Pedralbes (2) a fin de recaudar fondos para el “hospital de cirugía de ‘Lucha contra la Mortalidad Infantil’” (La Vanguardia, 3-7-1934); o en el festival benéfico llevado a cabo por el Centro Andaluz en el Circo Barcelonés (La Vanguardia, 13-6-1934).

Miguel Borrull Giménez

Miguel Borrull Giménez

En este último evento colaboran distintas atracciones de variedades así como el cuadro flamenco de Miguel Borrull, con la Niña de Cádiz, María Flores, Julia y Concha Borrull, Rafaela la Tanguera, Antonio el Virutas, Manolo Bulerías, Tobalo y la Niña de Linares, “radiante de hermosura y más artista, si cabe, que antes”. De hecho, la cantaora linarense acapara la mayor parte de los elogios:

“Como primera parte nos deleitó con hermosos y escogidos cuplets, entre los que se distinguieron los titulados ‘La cantaora‘ y ‘Los campanilleros‘. En todos ellos su arte exquisito triunfó y nos confirmó una vez más sus grandes facultades artísticas.

Después de varios solos de guitarra ejecutados con gran maestría por Miguel Borrull, Niña de Linares, acompañada por el mismo, consagró su triunfo con varias canciones del arte flamenco, arte fino, que la ha colocado entre las figuras más preeminentes del cante jondo.

Su voz clara entona el canto con tal sentimiento, que llega al corazón y éste ríe o llora, según las notas, al traspasar los lindos labios de Niña de Linares, entonan alegría o dolor.

El público, entusiasmado, le tributó cariñosos aplausos, demostrando la gran simpatía que por ella sentimos.

Tuvo que ejecutar varias composiciones fuera de programa, a pesar de la avanzada hora, ante la insistencia del respetable.

Tuvimos ocasión de cruzar algunas palabras con Niña de Linares, la cual nos expresó en sentidas palabras el afecto y cariño que siente hacia el público catalán, el que siempre le (sic) ha recibido con entusiasmo y ha sabido hacer honor a su hermosura y arte.

De veras desearíamos poder admirar a Niña de Linares en un marco más adecuado a su exquisito arte, para poderle demostrar toda nuestra admiración y simpatía” (El Diluvio, 16-6-1934).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, Valencia, 23-4-1932).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, Valencia, 23-4-1932).

En esos meses, Petra García, anunciada como “la emperadora del cante flamenco” (La Voz de Menorca, 27-4-1934), también ofrece una breve actuación en el Salón Trianón de Menorca. A petición del respetable, la artista debe “repetir algunas coplas andaluzas que cantó con gusto y maestría” (La Voz de Menorca, 30-7-1934).

Asimismo, un año más, se celebran en el Pueblo Español de Montjuic varios festivales, en los que la Niña de Linares desempeña un papel destacado. El primero de ellos tiene lugar el 14 de abril y consiste en una gran fiesta en la que prestan su concurso varios grupos regionales llegados de Aragón, Valencia, Madrid o Galicia, entre otros lugares de la geografía española. También es contratado el cuadro flamenco de Miguel Borrull, en el que figuran “artistas de la categoría de La Niña de Linares, El Cojo de Málaga, Tobalo, Concha y Julia Borrull, Bulerías, etc.” (El Diluvio, 13-4-1934).

El 24 de julio, en el mismo lugar, se celebra una nueva verbena regional con motivo del día de Galicia, al objeto de recaudar fondos para aliviar la difícil situación de las personas de aquella región que se encuentran en paro. Con este fin, prestan su concurso distintos grupos llegados de Galicia, Valencia, Aragón, Murcia y Cataluña, entre otros lugares, y no puede faltar el típico cuadro flamenco dirigido por Miguel Borrull. En esta ocasión, acompañan al guitarrista la Niña de Linares, Fanegas y el Niño de Cádiz (La Humanitat, 24-7-1934).

Cantaora, actriz y empresaria

A sus 26 años de edad, Petra García Espinosa cuenta ya con una extensa y brillante trayectoria a sus espaldas. Es una artista muy reconocida y admirada, por los públicos y por la crítica, fundamentalmente en Barcelona. En agosto de 1934 da un paso más en su carrera: funda su Compañía de Comedias y Arte Gitano, y emprende una gira por España con la obra La zambra de Chorro Jumo, de Isidro Duro y Fernando Mourelles.

Elenco de La zambra de Chorro Jumo (La Voz de Aragón, 20-10-1934)

“‘Cañas’ y ‘chatos’, arpegios de guitarras, coplas y ‘jipíos’ de diversas marcas y estilos, chistes más o menos originales y un ambiente cien por cien flamenco” (La Humanitat, 10-8-1934) constituyen el atractivo principal de esta comedia musical ambientada en Granada, que “no es una obra que merezca ningún crédito ni que tenga el más mínimo interés desde el punto de vista teatral” (La Veu de Catalunya, 10-8-1934), sino que más bien está pensada para el lucimiento de sus protagonistas:

“Lista de la Compañía (3)
La célebre súper-vedette de la ópera flamenca ‘Niña de Linares‘, alma de Andalucía – Reina de los Campanilleros.
Conchita y Julita Borrull, estrellas de la danza típica y notabilísimas actrices cómicas.
Isidro D. Badur. Formidable caricato y extraordinario primer actor.
Niño de Constantina y Niño Lucena. Divos del Cante Jondo y excelentes actores.
Miguel Borrull. El famosísimo mago de la guitarra.
The Willy Star’s. Atracción de fama mundial. Bailarines y actores.
Julio Maera. Primer actor y bailaor. Rafaela, la Tanguera. Primerísima bailaora.
Micaela ‘La Mendaña‘ y María Flores. Primeras bailaoras cómicas.
Juana ‘La Faraona‘ y ‘Rocío de Triana‘, notables bailaoras y actrices.
Pepita Giménez. Cantaora típica.
Manolo Bulerías. Guitarrista y actor.
Otros actores y primeras actrices. Juana Vargas, Palmira Reyes, José González, Antonio Cortés, Joaquín Heredia, Ramón Vargas…” (El Correo Gallego, 9-11-1934).

La zambra de Chorro Jumo consta de dos partes, una eminentemente flamenca y otra dedicada al género de variedades. En ambas reina la Niña de Linares como estrella indiscutible:

“… la obrita no es […] otra cosa que un fondo convencional (gitanos pícaros y gitanas seductoras, una pareja de ingleses -él y ella- que desean aprenderse al dedillo el exótico repertorio de la gitanería, etc., etc.), en el que se engarzan diversas facetas del arte flamenco: ‘cante jondo’ y más ‘jondo’ todavía; bailes y repiques de castañuelas; soleares, peteneras, saetas. Para dar más variedad al cuadro, el inglés y la inglesa danzan también alguna cosita de su tierra. La segunda parte del espectáculo prescinde, ya, de la comediografía, y queda encerrado en su propio marco, y presentado en su justo carácter: teatro de variedades. Fue aquí donde la ‘Niña de Linares‘, se presentó como canzonetista. Su éxito más franco fue, sin embargo, en el cante flamenco sin disfraces. Compartió el triunfo con ella, muy merecidamente, el guitarrista señor Borrull” (La Vanguardia, 11-8-1934).

La compañía debuta el día 8 de agosto en el Teatro Poliorama de Barcelona ante un público completamente entregado:

“‘La niña de Linares’ y el guitarrista Miguel Borrull fueron los héroes de la fiesta. La ‘niña’, por sus armoniosos y prolongados trinos, y Borrull, por su destreza al hacer arpegios con la guitarra.

Un público especial -muy pintoresco- casi llenó el teatro. […] Los ‘olés’, ‘venga de ahí’ y ‘bendita sea la mare’… que se puso en la boca, tronaban igual que ruidosos cohetes en noche de verbena señalada. No recordamos otro caso de igual entusiasmo, a pesar de haber faltado a la fiesta el ‘Tío Pepe’ y ‘La Pastora’” (La Humanitat, 10-8-1934).

El Pueblo Gallego, 14-11-1934

El Pueblo Gallego, 14-11-1934

La obra permanece nueve días en cartel. A mediados de septiembre, Petra García y su compañía regresan al Poliorama con un programa doble, que incluye la reposición de La zambra de Chorro Jumo y el “estreno de otra obrita del mismo corte, continuación de aquélla, titulada ‘Un juramento gitano’”. Ni que decir tiene que esta última también está pensada para que “pueda lucir abundantemente, como así sucede, sus méritos de cantadora excepcional la diva del cante ‘jondo’ Niña de Linares” (La Vanguardia, 14-9-1934). Los artistas que la acompañan desarrollan igualmente una encomiable labor, que merece la aprobación del público:

“Tanto en el cuadro ‘El colmao Los Corales‘, como en ‘La venta de don Pito‘, tiene ocasión todo el elenco de lucir sus facultades vocales y coreográficas.

Son alma de esa conjunción artística flamenca la sugestiva y casticísima Niña de Linares, Conchita y Julia Borrull, y el coloso de la guitarra Miguel Borrull.

Niña de Linares hace prodigios con su depurado estilo, imantando al público de un modo asombroso.

Y para que el trino de los ‘cantaores’ tenga competencia, los niños de Constantina y Lucena rivalizan en superarse a cada copla. […]

El cuadro flamenco está compuesto de los conocidísimos Rafaela ‘La Tanguera‘, Micaela ‘La Mendaña‘, María Flores, Juana ‘La Faraona’, Rocío de Triana, Pepita Jiménez, Julio Maera y Manolo Bulerías, entre otros maestros del género.

Niña de Linares tuvo que bisar varios fandanguillos y saetas, así como ‘Los campanilleros‘ y ‘Los caracoles‘.

El público salió satisfechísimo del estreno, elogiando grandemente el espectáculo por su magnífica interpretación y colorido” (El Diluvio, 14-9-1934).

Una semana más tarde, los principales artistas de la compañía interpretan varios fragmentos de La zambra de Chorro Jumo en una función de honor que se celebra en el Teatro Cómico de la Ciudad Condal a beneficio del actor Lepe (La Vanguardia, 21-9-1934); y el 25 de septiembre, la troupe casi al completo asiste a una cena ofrecida en honor de los autores en un restaurante de Barcelona. “Niña de Linares, Julia Borrull, el guitarrista Miguel Borrull, la Tanguera, Rafaela Lamendana, Bulerías, Niño de Constantina y otros artistas flamencos, lucieron sus facultades al final de la comida, que fue servida al típico estilo andaluz” (La Vanguardia, 26-9-1934).

Notas:

(1) El programa del festival incluye la proyección de varias películas, así como las actuaciones de “artistas como Conchita Román, ‘Cordobesita’; ‘Niña de Linares’, Hermanos Marvel, Araceli y John Lewis, ‘Satanelo’ y Bel con su orquesta ‘Symphonie Boys’” (La Vanguardia, 4-4-1934).

(2) “Raquel Meller, Alady, Charly d’Argovie […] y el cuadro flamenco del guitarrista Miguel Borrull, con sus ‘tocaores’, las ‘bailaoras’ Julia y Conchita Borrull y la ‘Niña de Linares’, estrella de ‘cante jondo’” (La Vanguardia, 3-7-1934) constituyen las principales atracciones de la velada.

(3) Éste es el elenco que, tras su exitoso debut en Barcelona, emprende una gira por distintas ciudades españolas.


La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (II)

Una artista consolidada

A sus veintiún años, la Niña de Linares goza ya de una fama y un cartel considerables. Buena prueba de ello es la gira que realiza durante el mes de abril de 1929 junto a una compañía encabezada por dos estrellas del flamenco de la época: el cantaor Manuel Vallejo y el guitarrista Ramón Montoya. Completan el elenco el Niño de Málaga, Pedro Paso (Niño de Huelva), Juan García Hierro, el Cojo de Luque, Bernardo el de los Lobitos y, como segunda sonanta, Pepe el de la Flamenca.

Después de presentarse en el Teatro Nuevo de Zamora (El Adelanto, 11-4-1929), la troupe actúa en ciudades como Oviedo, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela, El Ferrol, La Coruña o Vitoria (1). Las crónicas ensalzan la labor de “la ‘Niña de Linares’, que a más de su simpatía y hermosura, sabe cautivar al auditorio con su voz bien timbrada y plena de elegante flexibilidad” (Región, 17-4-1929).

La Niña de Linares (segunda por la izqda.), Barcelona, 1929. Fuente: Cathlein, La Joselito à l'Âge d'or du flamenco, París, L'Harmattan, 2013.

La Niña de Linares (segunda por la izqda.), Barcelona, 1929. Fuente: Cathlein, La Joselito à l’Âge d’or du flamenco, París, L’Harmattan, 2013.

Unos meses más tarde, Petra García se anuncia junto a otra gran compañía, la Troupe Caracol, que ofrece un espectáculo de ópera flamenca en la Plaza de Toros del Triunfo, de Granada. Los cantaores Manolo Caracol, Manuel Torre, el Cojo Luque y la Niña de ¿Lo Ve?; la bailaora La Cañí y la pareja Gómez-Ortega; y los guitarristas Niño de la Flamenca y Paco el de Paradas completan el cartel.

Entre tantas estrellas, la joven cantaora brilla con luz propia: “A ‘La Niña de Linares‘, la pareja de baile Los Gómez Ortega y el ‘Niño de Caracol’ se les extremó la buena acogida” (El Defensor de Granada, 2-9-1929).

Durante los meses siguientes, la artista sigue cosechando éxitos en distintos lugares de la geografía española. En diciembre de 1929, en el Bar Cervantes de Cartagena, se anuncia el “deseado debut de la colosal cantadora flamenca Niña de Linares. Bonita, de graciosa figura, joven y con personalidad en el cante flamenco”. La acompaña a la guitarra Blasillo de Triana (La Tierra, 19-12-1929; citado en Gelardo Navarro, 2014, p.437). (2)

Rafael Ortega y Laura Gómez (La Nación, 26-11-1929)

Rafael Ortega y Laura Gómez, los Gómez-Ortega (La Nación, 26-11-1929)

Asimismo, en marzo de 1930, Petra recibe muy buenas críticas durante su actuación en Almería:

“Anoche debutó en ‘Cervantes’ la cantadora de flamenco ‘Niña de Linares’, que obtuvo éxito, siendo muy aplaudida por el ‘respetable’.
La simpática artista cantó por varios estilos ante la insistencia del público, que hizo levantar el telón repetidas veces” (El Pueblo, 27-3-1930).

La actuación de la ‘Niña de Linares’, en Cervantes, ha levantado un poco de entusiasmo por el cante flamenco […].
Ayer descubrimos en una de esas rosas divinas que alegran nuestra existencia por las calles de la ciudad, una voz deliciosa y bonita -como ella- y un estilo finísimo de cantante ‘jonda’; y, como es natural, si antes nos inclinamos por el flamenco, ahora nos entregamos más a esa hermosa expresión del alma andaluza, en recuerdo de esta inesperada y formidable ‘cantaora’ y de este trozo de soleares, dicho graciosamente:
‘Ayer nos pilló mi padre.
A mí me tiró del pelo
y a ti te tiró a la calle’… (Diario de Almería, 30-3-1930).

En esos días, la artista también deleita al público almeriense con sus saetas: las entona en el mismo coliseo, durante la proyección del filme Rejas y votos; y, poco después, en plena calle, al paso de la procesión de la Soledad (El Mediterráneo, 19-4-1930).

El Progreso, 20-4-1929.

El Progreso, 20-4-1929.

Un nuevo astro en el firmamento flamenco barcelonés

A partir de 1930, la cantaora jienense desarrolla la mayor parte de su actividad artística en la capital catalana, que en esos años constituye un enclave flamenco importantísimo, debido a la gran cantidad de artistas de lo jondo que allí se concentran, al abrigo de los numerosos locales que florecen, sobre todo, en el Distrito V o Barrio Chino:

“… en ese distrito quinto os persiguen, implacables, obsesionantes, insistentes, las quejas desgarradas del maravilloso ‘cante jondo‘ y resuena mejor el eco agudo y doloroso de los tablados estremecidos, que se quejan, patéticos, al azotarlos con vigor unos tacones […]. Nuestros intelectuales ignoran que es precisamente en este distrito quinto donde el aspecto andaluz, sin pizca de truco, se manifiesta con crudeza terrible y con patetismo trágico, más puro acaso que en la mismísima Andalucía” (Gasch, 1932; p. 24).

Entre el 15 y el 21 de junio de ese año, en el marco de la Exposición Internacional de Barcelona, se celebra en el Pueblo Español de Montjuic la Semana Andaluza. Al calor del evento se dan cita en la Ciudad Condal distintos grupos folclóricos y un buen número de artistas flamencos procedentes de distintas localidades andaluzas, así como algunas figuras del arte jondo residentes en la capital catalana:

“… se presentarán los famosos caballistas del Rocío […] y se darán a conocer, además, cuadros tan notables como la Murga Gaditana de ‘Regadera’, el popular coro andaluz denominado ‘Los campanilleros de Bormujos’, el gran cuadro andaluz de Realito […]; el magnífico cuadro flamenco de M. Borrull, y los brillantes cuadros de ‘zambras‘ y bailes gitanos del Sacro Monte” (La Publicitat, 15-6-1930). (4)

Los caballistas del Rocío en la Semana Andaluza de Barcelona de 1930 (Brangulí, ANC).

Los caballistas del Rocío en la Semana Andaluza de Barcelona de 1930 (Brangulí, ANC).

En el grupo presentado por Borrull figura Petra García Espinosa, “verdadera maravilla y genial intérprete del cante jondo” (La Vanguardia, 6-6-1930), que “hubo de repetir varias veces sus canciones” (El Diluvio, 17-6-1930).

Además de todo lo mencionado, el 17 de junio se celebra un concurso de cante jondo en el que se disputa la Copa Barcelona 1930, con la participación de los siguientes artistas: la Niña de Santa Cruz, Carmen ‘la Lavandera‘, Juanito Valencia, María la Morena y la Niña de Linares, en la primera parte; Rosalía Faraón, la Niña de Málaga, el Niño de Lucena, el Niño de Utrera, el Niño de Hierro y el Niño de Calatrava, en la segunda. En el intermedio actúan la Zambra Gitana del Sacro Monte, que tiene como estrella principal a la mítica Anilla la de Ronda, y el cuadro andaluz del maestro Realito (La Vanguardia, 16-6-1930).

Durante los meses de verano, Petra García viaja a tierras andaluzas, para actuar en lugares como Montilla, Cádiz o Villamartín (5), y deleita a los espectadores del madrileño Cine de la Flor cantando saetas durante la proyección del filme Currito de la Cruz (La Nación, 12-8-1930). (6)

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Brangulí, ANC).

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona de 1930 (Brangulí, ANC).

A su regreso a la Ciudad Condal, es contratada durante varias semanas en el Edén Concert, que amplía su programa de variedades con la introducción de un cuadro flamenco. A decir de los cronistas, la artista linarense, que se anuncia como “reina de la media granadina” (El Diluvio, 9-11-1930), constituye una de las grandes atracciones del elenco:

“… un cuadro flamenco, que comienza esta noche, en el que figuran la Romerito, Rosario Moreno, Julita la Borbolla y la Niña de Linares. Todas ellas son chavalas estupendas, que cantan como mandan los cánones del cante jondo, y como van acompañadas por unos tocaores de lo más castizo, el conjunto del número queda muy bonito” (Papitu, 12-11-1931).

“El Edén Concert, señores, desde que tiene el cabaret fantástico, es una cosa seria, […]. Figúrense que el cuadro flamenco lo componen la Romerito, el Trío Gómez Ortega y la Niña de Linares, que es una niña que ríanse de su compañera la Pinta y hasta de la Santa María.
Una carabela donde un servidor se embarca, no para descubrir América, pero sí para descubrir otras cosas mucho más interesantes que el Nuevo Mundo” (Papitu, 2-12-1930).

Unos meses más tarde, Petra García colabora en un festival de cante y baile flamenco que se celebra en el Circo Barcelonés a beneficio del bailaor Manolillo la Rosa, en el que también toman parte artistas como Miguel Borrull y sus hermanas Julia y Concha, la Tanguerita, la Mendaña, el Viruta o la Macarrona (La Vanguardia, 10-2-1931).

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933)

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933).

En julio de 1931 se celebra una nueva Semana Andaluza en el Pueblo Español de Montjuic, con un programa similar al del año anterior. Los Caballistas del Rocío, el cuadro de baile por sevillanas del maestro Frasquillo, los Campanilleros de Utrera y la Zambra Gitana del Sacro Monte son algunos de los grupos invitados en esta ocasión. El cante jondo corre a cargo de tres grandes figuras del género: Guerrita, el Niño de Utrera y “la Niña de Linares, con su repertorio de granadinas, que obtuvo un éxito” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 20-7-1931).

Antes de debutar a Barcelona, el elenco completo ofrece una única función en la Plaza de toros de Valencia (El Pueblo, 14-7-1931) y, tras el cierre de la Semana Andaluza, una versión reducida del espectáculo es presentada en el Teatro Parisiana de Zaragoza, donde la Niña de Linares se lleva buena parte de los aplausos:

“El plato fuerte del programa cañí estuvo a cargo de Angustias la Mejorana y María la Gazpacha, el ‘cantaor’ flamenco Francisco Gallardo, el niño de la Huerta, niño de Utrera, típico campero, la niña de Linares y ‘Guerrita’, que, cada cual en su estilo, hicieron alarde de facultades y de buen gusto en el cante.
Todos fueron ovacionados” (La Voz de Aragón, 7-8-1931).

Unas semanas más tarde, Petra García Espinosa se anuncia en el Teatro Apolo de la Ciudad Condal, como protagonista -junto a los cantaores Guerrita y Guerrita Chico– de la comedia lírica en tres actos ¡Lo que puede un fandanguillo!, original de José Belsunce y Alfonso Mata del Hierro. El Gran Fanegas, Niño de Constantina, Manolo Bulerías y Pepito Hurtado también figuran en el reparto (El Diluvio, 3-9-1931).

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Durante los meses siguientes, el nombre de la Niña de Linares aparece con asiduidad en los carteles de distintos music halls de Barcelona y Valencia. En el Edén Concert de esta última ciudad, acompañada por el guitarrista Pepe Hurtado, “la notable cantadora de flamenco, As del cante jondo” (El Pueblo, 18-9-1931), se reparte los aplausos con la bailarina Minerva. “Todos sus admiradores acudieron a saborear sus clásicas medias granadinas, sus fandanguillos y sus milongas, que para el público ‘que tiene paladar’ son inimitables. El público salió encantado” (El Pueblo, 20-9-1931).

En octubre y noviembre de 1931, la “eminente intérprete del ‘cante jondo’”, “la más afortunada estilista del cante flamenco” (El Diluvio, 14-10-1931), hace doblete en la capital catalana: se presenta cada noche en el music hall Pompeya y, a continuación, en el cabaret Dancing Palace Pompeya. En ambos locales cosecha “entusiastas aplausos con su arte impecable en sus creaciones de cante flamenco” (El Diluvio, 29-10-1931). Tanto en los cantes que interpreta acompañada a la sonanta por Paco Aguilera como en los números de cuadro junto a las bailaoras hermanas Ortega, Petra “cada día se impone más y más con las excelencias de su arte” (El Diluvio, 25-10-1931).

En esa época, la jienense también es requerida para actuar en una comida celebrada en el Centro Andaluz de la capital catalana, que es difundida por Radio Barcelona. Con el mismo guitarrista, “la simpática artista ‘Niña de Linares’, amablemente y con el gusto y ‘sal’ con que sabe hacerlo, se cantó por varios estilos andaluces. Los aplausos fueron el final justo que su actuación motivara” (Andalucía, 11-1931). El repertorio elegido incluía “medias granadinas, ‘Milonga’ y ‘Caracoles’” (Heraldo de Almería, 15-12-1931).

Villa Rosa, años 30. En la imagen, de izquierda a derecha: Sobre el tablao, Manolo Constantina y Pepito Hurtado. Debajo: el Cojo de Málaga, una de las Mendaña (sirviéndole vino), Rosalía, Luisa, La Faraona y el hermano de Guerrita. Fuente: Archivo de Montse Madridejos

Villa Rosa, años 30. En la imagen, de izquierda a derecha: Sobre el tablao, Manolo Constantina y Pepito Hurtado. Debajo: el Cojo de Málaga, una de las Mendaña (sirviéndole vino), Rosalía, Luisa, La Faraona y el hermano de Guerrita. Fuente: Archivo de Montse Madridejos

En febrero de 1932, Petra García, con la sonanta de Pepe Hurtado, se anuncia durante varias semanas en la sala Ba-Ta-Clan de Barcelona, que ofrece un amplio programa de variedades; y en el mes de marzo la “estrella del canto andaluz” regresa al Edén Concert de Valencia, “acompañada por el mago del diapasón, El Chufa” (El Pueblo, 29-3-1932).

Unas semanas más tarde, de nuevo en la capital catalana, la artista linarense constituye la atracción principal de una verbena celebrada en el Centro Andaluz, con ‘Cruz de Mayo’ incluida. “Hubo pianillo de manubrio, baile, manzanilla y alegría desbordante, sin que faltan algunas coplas cantadas con el gusto que es habitual en la ‘Niña de Linares’” (La Vanguardia, 4-5-1932).

Durante el verano, se la puede ver en el Dancing Pavón American Bar de Valencia, donde obtiene un “éxito monumental”. Asimismo, la cantaora, “única en su género, y emperadora del cante jondo” (Las Provincias, 26-7-1932), pone la banda sonora en vivo y en directo durante la proyección de la película Rosario la Cortijera en distintas salas de cine de Barcelona y Reus.

Notas:

(1) El Teatro Campoamor de Oviedo, el Tamberlick de Vigo, el Principal y el García Barbón de Vigo, el Principal de Santiago de Compostela, el Jofre de El Ferrol, el Rosalía de Castro de La Coruña, el Principal de Lugo y el Teatro Nuevo de Vitoria son algunos de los coliseos en los que se presenta la compañía de Manuel Vallejo (Cfr. Región, 17-4-1929; El Pueblo Gallego, 19-4-1929; El Progreso, 20-4-1929; El Pueblo Gallego, 21-4-1929; El Compostelano, 20-4-1929; El Correo Gallego, 21-4-1929; El Orzán, 21-4-1929; El Progreso, 24-4-1929; Heraldo Alavés, 2-5-1929).

(2) Gelardo Navarro, José. (2014). ¡Viva la Ópera Flamenca! Flamenco y Andalucía en la prensa murciana (1900-1939). Murcia: Ediciones de la Universidad de Murcia Edit.um.

(3) Gasch, Sebastián. (1932, 2 de septiembre). “Estampa barcelonesa. La crudeza y el patetismo andaluces en el distrito quinto”. Nuevo Mundo, pp. 24-25.

(4) La traducción de todos los textos catalanes es mía.

(5) En la localidad cordobesa, comparte escenario y aplausos con la cantaora La Sevillanita (La Voz, 26-7-1930), mientras que, en las dos localidades gaditanas, forma parte de sendos programas de variedades (El Noticiero Gaditano, 2-8-1930; 26-9-1930).

(6) En el mencionado cine, Petra García se anuncia como La Lavandera hija.

(7) La película se proyecta en el Gran Cine América (La Vanguardia, 28-8-1932) y en el Gran Cine Colón de Barcelona (La Vanguardia, 30-8-1932); y en la Sala Reus, de Reus (Foment, 24-9-1932). En esta última, la cantaora entona unas saetas durante la proyección y, además, se ocupa del fin de fiesta. El acompañamiento de guitarra corre a cargo de Pepe Hurtado.


La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (I)

La historia del flamenco está jalonada de grandes estrellas del cante, el baile y el toque, en torno a las cuales gravita toda una pléyade de astros menores, cuya contribución también ha resultado fundamental para la conformación y el desarrollo de este arte.

La jerarquización de esas figuras depende de distintos factores, algunos de los cuales están sujetos a una evolución temporal, en función de los gustos estéticos imperantes en cada momento histórico. Ése es el motivo por el cual grandes ídolos de una época pueden quedar arrinconados tras la imposición de nuevas formas cantaoras.

Nina de Linares_Maria de la O

La Niña de Linares (imagen extraída del filme María de la O, de 1936)

En el caso de las mujeres, hay que sumar un elemento más a la ecuación: el radical cambio de contexto político y social que, a partir de los años 40, impuso nuevos modelos femeninos, en los que no tenían cabida las artistas flamencas, y que corrió un tupido velo de olvido sobre muchas cantaoras, bailaoras y guitarristas que en las primeras décadas del siglo XX habían gozado de gran fama y prestigio.

Queda, pues, por realizar, una importante labor de recuperación y revalorización de tantas figuras a las que el tiempo y las circunstancias han arrebatado su lugar en la historia, como es el caso de la Niña de Linares, una artista que desarrolló la mayor parte de su carrera en Barcelona, donde se convirtió en una auténtica estrella del flamenco. (1)

Una cantaora precoz

Petra García Espinosa nace en Linares el veintisiete de enero de 1908 (2), en el número seis de la Calle Ventura de la Vega. Su padre, Manuel García Martín, es natural de Ugíjar (Granada) y su madre, Carmen Espinosa Ruiz, linarense, procede de una familia de Dalías (Almería).

En torno a 1919 fallece el cabeza de familia y su viuda debe sacar adelante a los cinco hijos de la pareja, entre los que Petra, con once años de edad, ocupa el tercer lugar (3). Por tanto, probablemente sea esa difícil situación económica la que motiva el temprano debut de la Niña de Linares sobre los escenarios, arropada por su madre, que se anuncia como La Lavandera.

Petra García Espinosa junto a su madre y hermanos, en el padrón de Linares de 1918-19.

Petra García Espinosa junto a su madre y hermanos, en el padrón de Linares de 1918-19.

A principios de los años 20, ambas empiezan a anunciarse en distintas salas madrileñas. En junio de 1923, en el Circo Americano, participan en la “pantomima bufa La Feria de Sevilla”, junto a artistas tan renombrados como el cantaor Niño de los Lobitos, la bailaora La Gabrielita o el guitarrista Manuel Martell (La Correspondencia de España, 28-6-1923).

Pocas semanas más tarde, a sus quince años de edad, Petra García ya se presenta en solitario en Santander, compartiendo cartel con la bailarina Julita Castejón. Su actuación es todo un éxito, a juzgar por los elogios que le dedica la prensa local, que la denomina “rival de la Niña de los Peines” (El Cantábrico, 10-7-1923). (4)

A su regreso a la Villa y Corte, en el mes de agosto, se puede ver a la Niña de Linares, de nuevo junto a su madre, en Casa Juan. El cronista de la revista España, que firma como Pipí, las compara con la gran Juana la Macarrona, por ser uno de los pocos ídolos flamencos que, en su opinión, quedan. Les dedica estas líneas:

“‘La Lavandera y su hija‘, anunciadas así, sin más ditirambo, sin concesión a ningún europeísmo de programa de varietés, suben al tablao, con la austeridad y el empaque característicos del buen género. Se sienta la cantaora junto al tocaor, apoyada ligeramente en el respaldo de su silla, se enjuga los labios con el pañuelo, quizá, supremo aliciente en el silencio de la espera, escupe al suelo a espaldas del guitarrista. Aquí no hemos venido a divertirnos, sino a sentir.
La Lavandera y su hija tienen sentimiento. Más impostado en la hija en cierto desgaire casticísimo; más atemperado en la madre al gusto fino de los canarios más sonoros. En ambas de fuente popular…” (Pipí, España, 24-8-1923).

El Adelanto, Salamanca, 13-3-1926.

El Adelanto, Salamanca, 13-3-1926.

Durante los años siguientes, el nombre de la Niña de Linares aparece cada vez con más frecuencia en la cartelera madrileña, a veces junto al de su madre (5), aunque la joven Petra ya vuela sola y se codea con los mejores artistas flamencos del momento.

Con paso firme

En 1926, la voz de Petra García suena en distintas emisoras (6), como Unión Radio Madrid o Radio Ibérica, y se la puede ver en distintos programas de variedades (en los Jardines del Buen Retiro y en el Teatro Fuencarral, entre otras salas madrileñas). En ese mismo año, Petra también actúa en otras ciudades, como Alicante, donde comparte cartel con Angelillo y el Niño de Valdepeñas (Diario de Alicante, 25-8-1926), o Salamanca.

En el Teatro Moderno de la capital charra, la cantaora linarense forma parte de un cuadro flamenco que tiene como figura principal al Niño de Marchena, y en el que también se encuentran El Americano, la Niña de la Merced, Emilio el Faro y el Niño de Valdepeñas. Su actuación es todo un éxito:

“La que se hizo aplaudir con entusiasmo enorme, y muy justificado, fue La Lavandera (7), que con una voz muy bonita, de cantaora muy grande, nos recreó escuchándole fandanguillos y milongas; estas últimas repetidas varias veces y todas ellas premiadas con grandes ovaciones” (El Adelanto, 14-3-1926).

De nuevo junto a Pepe Marchena, en septiembre y octubre de ese mismo año, la Niña de Linares sale de gira con una troupe cuajada de figuras. Los cantaores Antonio García Chacón, Manuel Blanco ‘El Canario‘, Niño de las Marianas, Chato de las Ventas, Niño de la Flor y Niño de la Sierra también forman parte del elenco, y les acompañan a la sonanta Marcelo Molina y Jorge López, entre otros guitarritas. El conjunto se presenta en ciudades como Madrid, Valencia, Castellón, Sevilla y Utrera (8). La artista linarense “cantó con mucho estilo, mereciendo los aplausos del público” (El Liberal de Sevilla, 28-10-1926).

La Correspondencia de Valenica, 9-9-1926.

La Correspondencia de Valencia, 9-9-1926.

En el mes de noviembre, Petra García Espinosa es contratada por el empresario Vedrines para realizar una nueva tournée, con paradas en ciudades como Madrid, Salamanca o La Coruña (9). Además de algunos de los artistas mencionados -El Canario, Chato de las Ventas, Antonio García Chacón, Marcelo Molina, Jorge López-, en el grupo también destacan los cantaores Antonio Pozo ‘El Mochuelo‘ y El Canario de Madrid, y los tocadores Ramón Montoya y Victoria de Miguel, entre otras figuras.

En enero de 1927, la empresa renueva el elenco de la compañía, que continúa con su periplo por distintas ciudades españolas. Los artistas que se presentan en el Teatro Lope de Vega de Valladolid, con un espectáculo de ópera flamenca, son los siguientes:

“‘Ramironte‘, bailador serio-cómico; Carmen, la Flamenca, bailadora; Aurorita Imperio, emperatriz de las danzas a guitarra; Antonio García (a) Chacón, el non plus ultra del cante jondo, el fenómeno del día; La Coquinera, bailadora por alegrías; El Estampío, creador del baile ‘El Picaor’; La Gabrielita, bailadora por ‘chufla’; Manuel Blanco (a) El Canario (el de la voz de oro); Niño de la Flor, cantador premiado en la plaza de toros de Córdoba; Niño de las Marianas II, Chato de las Ventas y Niño de Coín, cantadores; El Canario de Madrid (el de la voz de platino); La Niña de Linares, célebre cantadora de flamenco; Manuel Bonet, mago de la guitarra, y los famosos guitarristas Marcelo Molina, Jorge López y Victoria de Miguel” (El Noticiero Sevillano, 19-1-1927).

Después de actuar en la capital castellana, el grupo se dirige a Córdoba y Cádiz. El público de la ciudad califal “aplaudió mucho a la Niña de Linares en unos fandanguillos cantados con gusto”, si bien el crítico del diario La Voz (22-2-1927) echa en falta alguna soleá y “otros cantes grandes”.

La guitarrista Victoria de Miguel. Fuente: Escribano Ortiz, Y Madrid se hizo flamenco, 1990.

La guitarrista Victoria de Miguel. Fuente: Escribano Ortiz, Y Madrid se hizo flamenco, Madrid, El Avapiés, 1990.

Tras un breve paso por Madrid, Petra García regresa a tierras andaluzas y, durante las fiestas de Pascua de Resurrección y Feria de Sevilla, se presenta en los teatros San Fernando y Cervantes de Sevilla junto a un elenco de auténtico lujo:

“Las célebres cantadoras: Niña de los Peines, Adela López y Niña de Linares.
Los famosos cantadores: José Cepero, Manuel Escacena, El Chato de las Ventas y el ya célebre cantador Antonio G. Chacón.
Los ‘ases’ de la guitarra: Ramón Montoya, Luis Yance y Manuel Bonet.
Las célebres artistas del baile flamenco: Juana la Macarrona y Malena La Charru.
Paco Senra, notable bailador cómico-serio, y la emperadora del baile gitano, la joven y bella Aurorita Imperio” (El Liberal de Sevilla, 14-4-1927).

Con José Cepero, Manuel Escacena y Antonio García Chacón también comparte cartel poco después en sendos espectáculos de ópera flamenca ofrecidos en el Teatro Circo de Verano de Cádiz (El Noticiero Gaditano, 18-5-1927) y en el Teatro Eslava de Jerez (El Guadalete, 20-5-1927).

Durante el otoño de 1927 y todo el año siguiente, Petra continúa desarrollando una intensa actividad artística, fundamentalmente en los teatros y salas de Madrid. Se la puede ver en distintos carteles de variedades y en espectáculos de ópera flamenca, en los que alterna con algunos de los artistas ya mencionados y con su madre, Carmen la Lavandera.

Además, “la célebre cantadora de saetas ‘La niña de Linares’” (Heraldo de Madrid, 23-5-1928) también es requerida para actuar en los cines durante la proyección de películas mudas como La hermana San Sulpicio o Rejas y votos (10), y poner voz a las coplas incluidas en las mismas.

El Liberal de Sevilla, 14-4-1927. Archivo de José Luis Ortiz Nuevo.

El Liberal de Sevilla, 14-4-1927. Archivo de José Luis Ortiz Nuevo.

Notas:

(1) Salvando la obra El flamenco en la Barcelona de la Exposición Internacional 1929-1930, de Montse Madridejos (Barcelona, Bellaterra, 2012), que realiza un pormenorizado inventario de los artistas flamencos activos en la Ciudad Condal a principios de los años treinta, son escasas las referencias bibliográficas que puedan arrojar luz sobre la historia de esta cantaora.

(2) Así consta en el folio 150 del tomo 226 de la sección 1ª del Registro Civil de Linares.

(3) Cfr. Padrón Municipal de Linares. En el de 1918 figuran Juan García y Carmen Espinosa junto a sus cinco hijos -Juan Manuel, Josefa, Petra, Antonio y Lorenzo-; y en el de 1918-19 ya no aparece el padre y Carmen figura como “viuda”.

(4) Al día siguiente, en respuesta a esa reseña, Ignacio G. Lara afirma: “Yo sí la he oído y tanto me gustó” (El Cantábrico, 11-7-1923).

(5) En febrero de 1924, la Niña de Linares y Carmen Espinosa forman parte del cuadro flamenco del Edén Concert de Madrid. La Lavandera es “una cantaora del mejor estilo” y su hija “apunta también una muy clásica manera” (La Libertad, 1-2-1924).

(6) Desde ese momento, los cantes de la Niña de Linares sonarán con cierta asiduidad a través de las ondas hertzianas. Ello, unido a sus registros discográficos, contribuirá a la pronta consolidación de su carrera (Madridejos Mora, 2012; p.35).

(7) La cantaora a la que se refiere esta información es Petra García Espinosa, la Niña de Linares, que también se anuncia en ocasiones como La Lavandera hija. De hecho, así aparece en ese mismo diario el día anterior (El Adelanto, 13-3-1926)

(8) Durante la actuación de la troupe en el Teatro Fuencarral de Madrid, completan el cartel los bailaores Estampío y Gabrielita (El Imparcial, 4-9-1926). El grupo también se presenta en la Plaza de Toros de Valencia (El Pueblo, 9-9-1926), en el Teatro Oberón de Castellón (Heraldo de Castellón, 11-9-1926), en el Teatro Cervantes de Sevilla (El Liberal de Sevilla, 28-10-1926) y en el Teatro Rodrigo Caro de Utrera (El Noticiero Sevillano, 13-10-1926).

(9) La compañía de Vedrines actúa en el Monumental Cinema de Madrid (El Liberal, 10-11-1926), en el Cine Bretón de Salamanca (El Adelanto, 18-11-1926) y en el Teatro Linares Rivas de La Coruña (El Orzán, 28-11-1926).

(10) La Niña de Linares canta unas coplas durante la proyección del filme La hermana San Sulpicio (dirigida por Florián Rey en 1927) en el Teatro Pavón (La Libertad, 18-3-1928) y en el Cinema X (La Voz, 4-5-1928) de Madrid, y pone voz a las saetas de la película Rejas y votos (dirigida por Rafael Salvador en 1927) cuando ésta se exhibe en el Cine Argüelles (Heraldo de Madrid, 23-5-1928).


Algunos datos sobre Carmen Borbolla – Paso a dos con Rafael Estévez

Seguir los pasos de las antiguas flamencas y reconstruir sus historias a partir de los datos hallados en las hemerotecas es una labor que brinda enormes satisfacciones a quienes tenemos ansias de conocer y el compromiso de rescatar a tantas artistas injustamente olvidadas.

En algunos casos resulta especialmente gratificante, como cuando familiares y descendientes de esas mujeres nos transmiten sus impresiones tras leer las historias de sus bisabuelas, abuelas o tías, de quienes a veces incluso desconocían esa faceta artística.

Carmen Borbolla (Triana, Arte y artistas flamencos)

Carmen Borbolla (Triana, Arte y artistas flamencos)

Hace unos años recibí un correo de Carmen de la Borbolla Triano, solicitándome ayuda para localizar información sobre su familia. A priori su nombre ya sonaba bastante flamenco, y no por casualidad. Según me contó, su abuelo materno llevaba siempre encima el libro Arte y artistas flamencos (1935) (1), de Fernando el de Triana, porque en él aparecían varias fotografías de su madre, la bailaora Carmen Borbolla, a quien el autor dedica estas palabras:

“Selecta bailadora de delicado conjunto artístico personal y de una gracia singularísima.
En los tiempos de las grandes bailadoras contaba con una gran parte del público dondequiera que actuaba, porque le imprimía a su arte todo el salero que en sí tenía, que era mucho” (Triana, 1979: 192-194).

Carmen Borbolla y Enriqueta la Macaca (Fernando el de Triana)

Carmen Borbolla y Enriqueta la Macaca (Triana, Arte y artistas flamencos)

Esta parquedad lingüística contrasta con la abundancia de recursos gráficos, pues la artista aparece fotografiada en cinco ocasiones, sola o junto a otras flamencas de la época.

Además de ese tierno detalle sobre su abuelo, Carmen me desveló un dato que ha resultado fundamental para poder arrojar algo de luz sobre la figura de su bisabuela: su auténtico nombre era Carmen Vare Mellado. Tomó el apellido Borbolla de su pareja y padre de dos de sus hijos.

Para entonces ya había triunfado en los cafés cantantes de Sevilla y otras ciudades. Rafael Pareja (2) la sitúa actuando en el Café del Burrero en los últimos lustros del siglo XIX, junto a un elenco en el que destacan artistas de primer nivel, como Antonio Chacón, Fosforito, el Canario Chico, María Valencia ‘la Serrana’, Juanaca (en el cante); Lamparilla, Enriqueta la Macaca, Juana la Sordita, las hermanas Antúnez, la Roteña, las Coquineras y las Macarronas (en el baile); o el maestro Pérez (en el toque).

Carmen Borbolla, Enriqueta la Macaca, Antonia la Gamba y Rita Ortega (Triana, arte y artistas flamencos)

Carmen Borbolla, Enriqueta la Macaca, Antonia la Gamba y Rita Ortega (Triana, Arte y artistas flamencos)

La prensa de esos años escatima en informaciones sobre los espectáculos flamencos y sus protagonistas, por lo que no es fácil seguir la pista de Carmen. Sin embargo, estas labores de búsqueda resultan más productivas cuando se hacen en equipo… y así ha sido desde que entró en escena mi querido Rafael Estévez e iniciamos este paso a dos.

Sus pesquisas en la colección fotográfica de Antonio Esplugas, en el Archivo Nacional de Cataluña, le llevaron a identificar a una bailaora que guarda un extraordinario parecido con la de las fotos de Fernando el de Triana. Por tanto, de tratarse de Carmen Borbolla (o Vare), la tendríamos localizada en Barcelona en torno a 1890.

Carmen Vare (Triana, Arte y artistas flamencos)

Dos imágenes (?) de Carmen Vare (la primera, de Fernando de Triana, y la segunda, de la la colección de Antonio Esplugas en el ANC)

En esa época también posaron para el fotógrafo catalán otras artistas destacadas de los cafés cantantes sevillanos, como las bailaoras Juana Valencia ‘la Sordita’ y Concha la Carbonera, o la cantaora Dolores la Parrala.

Dos imágenes de Juana Valencia 'la Sordita', por Antonio Esplugas (ANC). La de la izquierda aparece etiquetada como la Niña del Tango.

Dos imágenes de Juana Valencia ‘la Sordita’, por Antonio Esplugas (ANC). La de la izquierda aparece etiquetada como la Niña del Tango.

En el padrón de Sevilla de 1900 encontramos a Carmen Bare* Mellado (3), de 29 años de edad, que reside junto a su madre, Pastora Mellado Corrales, en el número 8 de la Alameda de Hércules. Por tanto, habría que situar su fecha de nacimiento en torno al año 1871.

Padrón de Sevilla de 1900 en el que aparecen Carmen Bare* y su madre

Padrón de Sevilla de 1900 en el que aparecen Carmen Bare* y su madre

No es baladí que en esa misma casa aparezcan censadas María y Juana Valencia, junto al resto de su familia (su padre, Francisco Valencia Soto, ‘Paco la Luz’; su madre, María Rodríguez Eras; y su hermana Dolores); además de Juana y Fernanda Antúnez, que comparten domicilio con su madre, Rosa Fernández Rodríguez.

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Padrón de Sevilla de 1900 en el que aparecen María y Juana Valencia junto a su familia

 

Padrón de Sevilla de 1900 en el que aparecen Juana y Fernanda Antúnez junto a su madre

Padrón de Sevilla de 1900 en el que aparecen Juana y Fernanda Antúnez junto a su madre

Por entonces Carmen Vare ya era madre de una hija, de padre desconocido, que llevaba su mismo nombre y apellidos (4). Según consta en su documento nacional de identidad expedido en diciembre de 1961, esta segunda Carmen había nacido en Sevilla el 9 de abril de 1895.

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Padrón de Sevilla de 1902 en el que aparecen Carmen Bare* Mellado, su madre y su hija

Durante la temporada de otoño de 1902, Carmen Bare* -aún con este nombre- se anuncia en el cartel del Salón Filarmónico-Oriente de Sevilla junto a un elenco de lujo, en el que destacan Salud y Lola Rodríguez (las Hijas del Ciego), Juana Valencia ‘la Sordita’, Juana y Fernanda Antúnez, y Pepa Oro, en el cuadro de baile; María Valencia ‘la Serrana’ y Rita Ortega, al cante; Joaquín Rodríguez, ‘el Hijo del Ciego’, y Juan Ganduya ‘Habichuela’, como tocadores, entre otros artistas (5).

Cartel del Salón Filarmónico-Oriente de Sevilla en el que se anuncia Carmen Bare*

Cartel del Salón Filarmónico-Oriente de Sevilla en el que se anuncia Carmen Bare*

También en los primeros años del siglo XX, Luisa Ramos ‘la Pompi’ sitúa a Carmen en el salón La Primera de Jerez. En una entrevista publicada en La Voz del Sur el 23 de julio de 1950 y reproducida por Javier Osuna en su blog Los fardos de Pericón, la cantaora declara haber compartido cartel en dicho local con “Manuel Torres, el Niño Medina, Carmelita Borbolla, Mariquita la Roteña…” Son pocos, pues, los testimonios sobre la vida profesional de la bailaora sevillana, mas de todos ellos se desprende que debió de ser una artista de primera fila, a juzgar por las figuras de lo jondo con las que solía alternar.

Vicente Escudero, en su libro Mi baile (1947), incluye a Carmen Borbolla entre las bailaoras antiguas que únicamente ejecutaban lo que él denomina bailesgrandes”, como zapateados y alegrías. También pertenecen a ese grupo Trinidad ‘la Cuenca’, Josefa ‘la Pitraca’, ‘la Melliza’ y su tía Rosario ‘la Honrá’, la Trini e Isabel Santos (6).

Carmen Vare (Triana, Arte y artistas flamencos)

Carmen Vare (Triana, Arte y artistas flamencos)

En ese principio del siglo XX, Carmen Vare Mellado unió su vida a la de José de la Borbolla Gely, un joven de buena familia, tal vez relacionado con el mundo de la política, según el testimonio de su bisnieta. Fue a partir de entonces cuando comenzó a anunciarse como Carmen Borbolla.

La pareja no contrajo matrimonio, pero sí reconoció ante notario a sus vástagos: José, que vino al mundo en 1904, y Julia, que llegó tres años después. La primera hija de Carmen mantuvo sus apellidos originales. En el padrón de 1920 aparece censada en el número 24 de la Alameda de Hércules la familia formada por José de la Borbolla Gely, Carmen Bare* Mellado (madre), Carmen Bare* Mellado (hija) y José de la Borbolla Bare*. Faltaría la benjamina, Julia de la Borbolla Vare, que por entonces tendría unos trece años de edad. Todos declaran saber leer y escribir salvo la madre.

Padrón de Sevilla de 1920 en el que aparecen Carmen Bare* y José de la Borbolla con dos de sus hijos

Padrón de Sevilla de 1920 en el que aparecen Carmen Bare* y José de la Borbolla con dos de sus hijos

En 1919 encontramos varias referencias que sitúan a Carmelita Borbolla actuando en la Venta de Villa Rosa de Sevilla junto a la Macarrona, la Roteña y Carlota Ortega, entre otras bailaoras. Nos surge la duda de si estamos ante la madre o la hija, que siguió sus pasos en el mundo del arte y adoptó su mismo nombre en los carteles. No obstante, por edad y por el hecho de hacerse llamar Carmelita en lugar de Carmen, nos parece más probable que se trate de la segunda.

Lo que sí sabemos, por el testimonio de su bisnieta, es que la primera Carmen Vare murió en la década de 1920, puesto que en el acta de defunción de José de la Borbolla Gely, fallecido en 1929, éste figura como viudo, y en el documento se menciona expresamente el nombre de la bailaora.

Carmen Vare Mellado (hija). Foto de Carmen de la Borbolla Triano

Carmen Vare Mellado (hija). Foto de Carmen de la Borbolla Triano

Durante los años veinte y treinta, la prensa sitúa a Carmelita Borbolla en distintos locales de Sevilla y también en otras ciudades, siempre rodeada de grandes figuras. En 1925, en una cruz de mayo instalada en el domicilio sevillano de Hilario Gutiérrez, baila jaleos, bulerías y sevillanas con Juana la Macarrona, María la Roteña y María la Sevillanita, entre otras artistas (El Liberal de Sevilla, 20-5-1925). Un año más tarde forma parte del cuadro de la Venta de Eritaña, junto al guitarrista José Rodríguez, la cantaora ‘la Pompi’ y los bailaores Lola Sánchez, Ramírez, Angelita, La Sevillana, La Piruli y Lola la Guapa (El Liberal de Sevilla, 22-8-1926).

Durante el verano de 1928 sale de gira por España junto a una compañía de ópera flamenca organizada por Vedrines, que se presenta en ciudades como Valencia, Córdoba, Madrid, Granada, Málaga, Jerez, Cádiz, Huelva, Sevilla o Badajoz (7). En el reparto, cuajado de estrellas, destacan los cantaores Don Antonio Chacón -en la que sería su última tournée-, la Niña de los Peines, Manuel Vallejo, José Cepero, Guerrita, el Chato de las Ventas y Bernardo el de los Lobitos, acompañados por las guitarras de Ramón Montoya, Luis Yance, Manuel Martell y Manuel Bonet. El “cuadro de baile y zambras gitanas” lo componen Juan Sánchez ‘Estampío’, el Tovalo, Frasquillo, Rovira, Carmen Vargas, los seis gitanillos de la Cava de Triana, la Quica, Lolita Almería, Manolita la Macarena, La Gabrielita y Carmelita Borbolla, que baila por alegrías.

Anuncio de la compañía de ópera flamenca de Vedrines en Badajoz (Correo Extremeño, 14- 8-1928)

Anuncio de la compañía de ópera flamenca en la que figura Carmelita Borbolla en Badajoz (Correo Extremeño, 14-8-1928)

En medio de esa gira, la bailaora actúa en en el Cine Triana de Sevilla, en un homenaje a beneficio del guitarrista y cantaor Currito el de la Jeroma, que se encuentra gravemente enfermo. También prestan su desinteresada colaboración las bailaoras Josefa Loreto, La Malena y la Macarrona; los cantaores Niño Gloria y sus hermanas, Luisa y Manuela ‘las Pompis’, La Moreno, Pepe Pinto, Manuel Torres y Niño de Caracol; y los guitarristas Baldomero Ojeda, Manuel Moreno y Niño de Ricardo, entre otros muchos artistas (El Noticiero Sevillano, 11-8-1928).

Julia, la hija pequeña de Carmen, también siente inclinación por el mundo de la danza, en el que da sus primeros pasos de la mano de José Otero. Junto al cuadro de baile del maestro, actúa en una fiesta celebrada en el Pasaje Oriente de Sevilla en honor de los marinos del acorazado francés Jeanne d’Arc, llegados en automóvil desde Cádiz. En el elenco figuran Pilar Molina, Rosarito Moreno, Antonia Paredes y Rosarito Olivares, entre otras jóvenes bailaoras (El Noticiero Sevillano, 8-6-1926).

Cuadro de baile de José Otero (La Unión)

Cuadro de baile de José Otero durate su actuación en el Pasaje Oriente de Sevilla (La Unión, 9-6-1926)

Durante la Feria de Abril de 1927 también se puede ver en la caseta del Ateneo a las alumnas de Otero, “un conjunto de verdaderas artistas que si se decidieran a ir por esos escenarios se llevarían al público de calle” (El Noticiero Sevillano, 21-4-1927). El grupo lo forman Magdalena, Lara, Julia Borbolla, Paquita Cano, Pilar Molina e Isabelita Fernández, entre otras.

En abril de 1930, el cuadro actúa en dos eventos de postín: una buñolada que se celebra en el Pabellón del Aceite de la Exposición Iberoamericana de Sevilla en honor de los asistentes a un congreso de estudios médicos (El Noticiero Sevillano, 22-4-1930) y una fiesta organizada por los duques de Medinaceli y de Alcalá en la Casa de Pilatos, para agasajar a los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, y a sus huéspedes extranjeros. El maestro Otero presenta a un grupo de discípulas

“… con sus trajes de volantes, polícromos también -rosas, verdes, blancos, azules-, con manojos de rosas blancas empingorotadas en el peinado como plumeros o el grupo de claveles derribado sobre el cuello; con los pañolitos de talle, de bordados alegres, y con los típicos peinecitos gitanos. El viejo Otero, asistido por su sobrino Manolo, las dirige. Y al son de las guitarras del grave Pepe Flores y del trío de estos mismos instrumentos y de bandurrias, bailan aquéllas, juntas o separadas, seguidillas, fandangos; panaderos y vitos; toda la gama del arte andaluz.
[…] La que ha bailado ‘los caracoles’, los tangos y las peteneras se llama ‘Lolita de Triana’. Las demás bailarinas, Conchita Andrade, Pilar Molina, Julita de la Borbolla, Carmen Díaz y otras, hasta diez. El cantador, Paco Mansaco (8)…” (La Época, 22-4-1930).

Julia de la Borbolla Vare. Imagen de Carmen de la Borbolla Triano

Julia de la Borbolla Vare. Imagen de Carmen de la Borbolla Triano

Unos meses más tarde, ya desvinculada del maestro Otero, Julia se anuncia junto a su hermana Carmen en el Edén Concert de Barcelona, donde cosechan aplausos durante más de diez días:

“… la Empresa ha contratado un brillantísimo cuadro flamenco para que actúe en el cabaret de una a cuatro de la madrugada. Para que pueda formarse una idea aproximada de la importancia que reviste el citado cuadro flamenco sólo diremos que pertenecen al mismo la bailarina sevillana La Romerito, las ‘bailaoras’ de zambras y bailes típicos Julita ‘La Borbolla’, Carmelita Borbolla y Rosarito Moreno; el célebre ‘bailaor’ Rafael ‘El Almendro’ (9), el ‘tocaor’ Currito Ramos, el famoso trío Gómez Ortega y, por último, la diva del cante Niña de Linares.
Con tan valiosos elementos todas las noches se celebran en el cabaret del Edén fantásticas fiestas andaluzas en las que se rinde culto a las tradiciones populares” (El Diluvio, 13-11-1930).

Además de debutar como bailaora, Julia de la Borbolla Vare también trabajó como modelo. Posó para pintores como Alfonso Grosso y, según algunas fuentes (10), para el escultor Manuel Delgado Brackembury, que pudo haberse inspirado en su figura para crear a la Diosa Híspalis, figura central de la fuente situada en la sevillana Puerta de Jerez (11).

Julita la Borbolla y Carmelita Borbolla anunciadas en el Edén Concert de Barcelona (El Diluvio, 11-11-1930)

Julita la Borbolla y Carmelita Borbolla anunciadas en el Edén Concert de Barcelona (El Diluvio, 11-11-1930)

La última referencia periodística que hemos localizado sobre Carmelita Borbolla la sitúa en el Teatro Cine Perelló de Melilla en octubre de 1932, junto a la agrupación Andalucía, “compuesta por cantadores de aires regionales y de ópera flamenca”. Entre otros artistas, en el elenco destaca la presencia de “Lolita Jiménez la excelente cantadora ‘Niña de la Puebla’” (El Telegrama del Rif, 10-6-1932).

A pesar de los éxitos alcanzados, las dos hermanas tuvieron carreras breves. Según el testimonio de su sobrina nieta, Julia abandonó pronto los escenarios debido a las presiones de su pareja y de su familia, que no consideraban adecuada la profesión de artista flamenca para una señorita de su posición.  Carmen también dejó de bailar, tras el fallecimiento de su novio en la guerra civil española, y permaneció de luto hasta el final de su vida, en 1979. Julia de la Borbolla Vare falleció en 1996.


NOTAS:
(1) Cfr. Triana, Fernando el de (1935), Arte y artistas flamencos, Fernán Núñez, Demófilo, 1979.

(2) Cfr. Rondón, Recuerdos y confesiones del cantaor Rafael Pareja, Córdoba, La Posada, 2001, pp. 29-30.

(3) El apellido Vare con frecuencia aparece escrito con b en los padrones municipales.

(4) Carmen Bare* Mellado (hija) sí consta en el padrón de 1902, residiendo en el mismo domicilio junto a su madre y su abuela.

(5) Este cartel así como las noticias de la prensa sevillana proceden del archivo de José Luis Ortiz Nuevo.

(6) Cfr. Escudero Urive, Vicente, Mi baile y otros textos, Sevilla, Athenaica, 2018.

(7) El grupo actúa en la plaza de toros de Madrid el 14 de julio; en la de Granada el 28 de julio (El Defensor de Granada, 28-7-1928); en la de Jerez el 4 de agosto; en el Parque Genovés de Cádiz el 5 de agosto (El Noticiero Gaditano, 6-8-1928) y en la plaza de toros de Badajoz el 14 de agosto (Correo Extremeño, 14-8-1928). Algunos datos y carteles sobre esta gira los aporta Carlos Martín Ballester en su obra sobre Don Antonio Chacón (Madrid, 2016).

(8) Entendemos que se trata de Paco Mazaco.

(9) Suponemos que se trata del bailaor Rafael Ortega.

(10) Cfr. Pastor Torres, ABC de Sevilla, 17-10-2004.

(11) No obstante, también hay quien señala a otra artista sevillana, Trini Ramos, como modelo de esa escultura. Cfr. Martín Moreno, “Trini Ramos”, blog Desde mi barrio.