Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Su majestad, Pastora Imperio (III): De Romea a Lara

Tras su consagración en el Teatro Romea, Pastora Imperio se encontraba en un inmejorable momento artístico y era una de las figuras predilectas de la escena madrileña, además de ser requerida en otras muchas capitales. Durante las fiestas de Carnaval de 1913 ofreció una serie de representaciones en el Coliseu dos Recreios de Lisboa (1) y en el mes de agosto de ese mismo año emprendió una gira por la costa cantábrica a bordo de su propio automóvil (2), que la llevó a ciudades como Santander, Gijón, Avilés o San Sebastián.

Pastora Imperio y Víctor Rojas en Santander, a bordo de su automóvil (Mundo Gráfico, 27-8-1913).

Pastora Imperio y Víctor Rojas en Santander, a bordo de su automóvil (Mundo Gráfico, 27-8-1913).

Durante las dos semanas que permaneció en la capital cántabra, el Salón Pradera se vio cada noche abarrotado por un público selecto, atraído por quien era considerada “la mejor, la más elegante, la más original, la única” (3). La hija de la Mejorana “cantó y bailó archisuperiorísimamente” (4), y la prensa le dedicó inmejorables críticas:

Pastora Imperio canta sin saber lo que canta, pero sintiendo lo que canta y haciéndolo sentir: baila con el estilo característico de su raza, tan pronto modelando con su cuerpo de escultural gentileza las suaves ondulaciones de la serpiente, como desatada en rabiosa furia patea el tablado con atronador martilleo, mientras sus ojos misteriosos recorren toda la gama de las expresiones pasionales que se clavan persistentemente en el público. Pastora es un cuadro típico en cada movimiento, en cada postura, en cada sacudida de los flecos de su mantón de Manila, que maneja con inimitable soltura y gracia. El público se entregó por completo al arte sui géneris de la gitana y la obligó, con sus aplausos entusiastas, a ejecutar nuevos números, que obtenían siempre el mismo éxito…” (5).

Pastora Imperio en portada de la revista La Unión Ilustrada (7-9-1913).

Pastora Imperio en portada de la revista La Unión Ilustrada (7-9-1913).

Sin embargo, su gran prestigio artístico no había conseguido eclipsar ese otro tipo de fama más vinculada al ámbito personal, a pesar de sus intentos por salvaguardar su vida privada. En este sentido, fue especialmente desagradable el escándalo que se produjo durante su actuación en el Cine Sport de Alicante en el mes de octubre de 1913. Mientras cantaba sus canciones más conocidas entre las ovaciones del público, empezaron a surgir voces que gritaban frases como “¡Que viene el Gallo!”, “¡Ki ki-riki!”, “¿Qué te pasó con Rafael?” o “¿Por qué os divorciasteis?”

En la siguiente sección, entre grandes carcajadas, una joven sentada en primera fila mostró insistentemente a Pastora una gran fotografía de Rafael y un espectador le gritó: “¡Anda y vete con el ‘Gallo’, que es tu obligación, so… tal!” Muy nerviosa y en un mar de lágrimas, la artista abandonó el escenario. Ante los aplausos del auditorio, volvió a salir, ya vestida de calle, y pronunció estas palabras: “Yo creo que solo se me debe juzgar como artista. Soy una mujer honesta, y nadie debe meterse en mi vida privada” (6).

Pastora Imperio (Foto: Museo Nacional del Teatro).

Pastora Imperio (Foto: Museo Nacional del Teatro).

A pesar de este tipo de incidentes, la brillante carrera de Pastora siguió estando marcada por el éxito y las buenas críticas. Durante su nueva temporada en Romea, en noviembre de ese mismo año, el diario La Época se refirió a ella como “la única artista española de varietés [con] personalidad propia […], que en sus canciones no tiene que apelar a equívocos de mal gusto, ni en sus bailes a contorsiones indecorosas” (7); y la revista Thé-Kon-Leche, parafraseando al pintor Julio Romero de Torres, afirmó que “¡¡Pastora Imperio es la llave!!” y le dio el siguiente consejo:

“Baila, baila flamenco sobre todas las cosas. Huye de lo chocarrero. No estrenes canciones con mal ángel aunque te las coloque y exija su estreno el nuncio de su santidad. Ten en cuenta que el público va a verte a ti; a admirar tu personalidad artística. Interpreta las canciones que tú veas que encajan en tu temperamento y no olvides que es el estilo flamenco el secreto del cual posees la llave…” (8).

Pastora Imperio (Foto de Antonio Esplugas).

Pastora Imperio (Foto de Antonio Esplugas).

En enero de 1914, tras su intervención en una función de gala organizada en el Gran Teatro por el Comité Hispano Italiano de Madrid, Emilia Pardo Bazán ensalzó su labor, que en su opinión se alejaba del manido tópico de la España de pandereta:

“La Imperio, a quien esa noche vi bailar por vez primera, se sale del consabido aro. […] Esa mujer, admirable en su plástica, se diferencia de las otras bailadoras en que no tiene sello chulo alguno. No es una flamenca actual. Es una danzarina sagrada del Oriente. […]

Y, sin embargo, la danza de la Imperio […] no es indecorosa, no es sicalíptica […]. Y contribuye a hacer más noble la danza de la Imperio, aquella su plástica incomparable, de líneas hermosas sin exageración, y la elegancia felina de sus movimientos…” (9).

Pastora Imperio.

Pastora Imperio.

Probablemente ese refinamiento es lo que la llevó en el mes de abril al Teatro Lara de Madrid, donde alcanzó un “triunfo ruidoso” ante un público distinguido en el que abundaba el género femenino:

“Las señoras se entusiasmaron ayer con el arte ‘cañí’ de Pastora Imperio.

Tantos y tantos elogios habían oído hacer de dicha artista, que anhelaban verla, porque, claro es, a Romea, cuartel general de la Imperio, la mayoría de las señoras no quieren ir ni aun por la tarde, en que no tendría nada de llamativo su asistencia.

Solamente algunas damas más decididas han admirado a Pastora en el teatro de la calle de Carretas, y esas han contribuido con sus elogios a aumentar los deseos de las demás de conocerla” (10).

En esa época su ya nutrido repertorio siguió ampliándose con el estreno de canciones como ‘La entente, El Alcázar, Canción gitana, La castiza, Bronca gitana o unos aires asturianos que interpretaba ataviada con la indumentaria típica de esa región: “pañuelo rojo a la cabeza, el mandil aterciopelado y saya grana” (11). Entre las novedades coreográficas, merece la pena destacar las Alegrías gitanas del maestro Orejón, ofrecidas por primera vez en el Teatro Romea en enero de 1914 (12).

Fotografía dedicada por Pastora Imperio a Joaquín Sorolla (Museo Sorolla).

Fotografía dedicada por Pastora Imperio a Joaquín Sorolla (Museo Sorolla).

A mediados de junio la Imperio vivió un nuevo sobresalto en el ámbito personal, que también afectó a su faceta artística y que hizo correr ríos de tinta. Cuando regresaba a Valencia desde Castellón para actuar en el Teatro Eslava compartiendo cartel con la Fornarina, conoció la noticia de que Rafael el Gallo había sufrido una grave cogida en Algeciras. No dudó en rescindir su contrato. Vestida de riguroso luto y en un estado de gran excitación nerviosa, cogió un tren para Madrid en compañía de su hermano Víctor, a fin de enlazar allí con el expreso de Andalucía. Una vez en Sevilla, pretendía viajar a Algeciras junto a su madre para reunirse cuanto antes con su todavía marido.

No obstante, Joselito el Gallo le envió un telegrama en el que le indicaba que había habido mejoría y que no era necesaria su visita. Asimismo, mandó a su amigo Juan Soto a visitarla a casa de la Mejorana con el fin de disuadirla de sus intenciones, por el perjuicio que podría causar al herido la emoción del reencuentro. Pastora no tuvo más remedio que acatar y, alentada por el buen pronóstico de Rafael, regresó a Madrid pocos días después (13).

Pastora Imperio en portada de la revista Nuevo Mundo (16-4-1914).

Pastora Imperio en portada de la revista Nuevo Mundo (16-4-1914).

Durante los meses siguientes viajó a ciudades como Burgos, Badajoz, Pamplona, Santander, Bilbao, San Sebastián, Barcelona o Tortosa, en las que siguió cosechando éxitos a granel con los números de siempre, a los que iba incorporando nuevas creaciones: canciones como el cuplé del organillo; El dale dale y el Poincaré, ambos “de puro sabor madrileño” (14); La gitana celosa o A la Bombi; y bailes como El irresistible, la danza egipcia, la danza gitana, El garrotín señorial o El Peñón de Gibraltar (15).

Las crónicas de esa época nos ofrecen imágenes sumamente icónicas, como la de su entrada en el escenario al ritmo de un pasodoble, “arrogante, hermosísima, arrebujada en un soberbio mantón de Manila […], con flores en la cabeza coronada por una artística peineta de concha” (16), y con su hermoso brazo torneado elevado “como un mástil sujetando la seda de su mantón”; o la de Pastora con “su larga cola señoril” y los flecos de su mantón acariciándole sus lindos pies (17).

Pastora Imperio. Apunte del natural por Ricardo Marín (El gran bvfón, 22-2-1913).

Pastora Imperio. Apunte del natural por Ricardo Marín (El gran bvfón, 22-2-1913).

Además, durante su estancia en la Ciudad Condal demostró, una vez más, su gran versatilidad. En el mes de septiembre compartió cartel en el Teatro Catalá-Romea con la compañía de zarzuela de Enrique Palacios y, no solo deleitó al público con sus bailes y cuplés, sino que también participó en algunas de las obras que se llevaron a escena: representó el papel de Española en Las musas latinas, con música maestro Penella y libreto de Manuel Moncayo; e intervino en el pasacalle de los mantones de El pobre Valbuena, con texto de Arniches y García Álvarez, y música de Valverde y Torregrosa (18).

Asimismo, dio sus primeros pasos en el mundo del séptimo arte de la mano de la productora barcelonesa Argos, que la escogió como protagonista del filme Danza fatal, dirigido por José de Togores. Antes del estreno, la crítica se mostraba bastante satisfecha con su actuación en la cinta: “Cuantos han asistido a los primeros ensayos de impresión elogian a la española castiza que ha demostrado ser una excelente actriz, además de la genial bailadora que todos reconocemos en ella” (19).

Pastora Imperio. Fotograma de Danza Fatal (1914). Filmoteca de Cataluña.

Pastora Imperio. Fotograma de Danza Fatal (1914). Filmoteca de Cataluña.

Recién inaugurado el año 1915, Pastora Imperio reapareció en el Teatro Lara de Madrid compartiendo cartel con una compañía de comedias, y lo hizo por todo lo alto, con tres decorados de estreno, obra de los escenógrafos Amorós y Blancas, y un repertorio completamente renovado, exclusivamente creado para ella por distintos autores, que incluía títulos como “El fuego de tus ojos, El rincón de la gloria, El campito andaluz, En Sevilla tengo yo…, ¡Granada mía!, Vengo de Hungría…, ¡Chula!, La rabanera, La castañera, La chamberilera, La cigarrera, La Pelos, ¡Venga vino!”, “¡Parroquiana, rabanitos! y El sexo fuerte”, además de una original machicha brasileña (20).

Tampoco podían faltar en esta nueva temporada sus característicos “garrotines, que interpretados por Pastora tienen un valor artístico tan grande o mayor que el de las danzas griegas, todo arte y delicadeza, todo misterio, todo movimientos que nos hacen estremecer por su belleza” (21). Es más, “el trabajo ligero, frívolo de las cancionistas, de las danzas y bailes españoles se convierte por ella en un arte primoroso y exquisito, digno de admirarse aun por los más exigentes” (22).

Pie de foto: "La famosa artista Pastora Imperio repartiendo dinero a los golfos de la cola para el sorteo de hoy [de la lotería de Navidad]" (ABC, 22-12-1914).

Pie de foto: «La famosa artista Pastora Imperio repartiendo dinero a los golfos de la cola para el sorteo de hoy [de la lotería de Navidad]» (ABC, 22-12-1914).

Notas:

(1) A Capital, 27-1-1913.

(2) Unas semanas antes Víctor Rojas había adquirido en la Sociedad General de Automóviles «un hermoso coche BUICK 15 H. P. con magnífica carrocería torpedo parisién» y un Fiat 15.20 H. P. (El Diluvio, 15-6-1913; 4-7-1913).

(3) El Cantábrico, 5-8-1913.

(4) Ibidem, 7-8-1913.

(5) La Atalaya, 3-8-1913.

(6) El Progreso, 21-10-1913.

(7) La Época, 25-11-1913.

(8) Thé-Kon-Leche, 1-12-1913.

(9) Condesa de Pardo Bazán, La Ilustración Artística, 18-5-1914.

(10) El Liberal, 28-4-1914.

(11) Gaceta de Galicia, 28-10-1913.

(12) La Época, 7-1-1914.

(13) La Correspondencia de España, 16-6-1914; El Noticiero Sevillano, 18-6-1914; El Noroeste, 19-6-1914.

(14) El Cantábrico, 23-7-1914.

(15) El Poble Catalá, 14-9-1914.

(16) El Tiempo, 5-10-1914.

(17) Correo de la Mañana, 13-7-1914.

(18) El Poble Catalá, 21-9-1914; La Vanguardia, 24-9-1914.

(19) Arte y Cinematografía, 30-9-1914.

(20) La Correspondencia de España, 16-12-1914; 11-1-1915.

(21) J. R., La Correspondencia de España, 5-1-1915.

(22) El Liberal, 6-1-1915.


Categoría: Bailaora, Cantaora

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