Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Teresita España, guitarrista, artista flamenca y estrella de varietés (II)

En enero de 1918, Teresita España regresa a Madrid, “después de haber obtenido ruidosos triunfos en Portugal, Barcelona y Valencia” (Eco Artístico, 25-1-1918). En esta ocasión, la artista comparte cartel nada menos que con Pastora Imperio, que lleva a escena la obra Zinela-Cayí. Sin embargo, ni una estrella de ese calibre puede hacer sombra a Teresa, que vuelve a brillar en el Romea:

“Además de ‘Zinela-Cayí’ completaron el programa varios números de ‘varietés’, todos admirables […]. Uno sobre todos llamó la atención; era un debut que el público esperaba con ansia, pues no era ésta la primera vez que se aplaudía en Romea. Se trataba de Teresita España, la gran ‘cantaora’ de aires andaluces; el éxito fue clamoroso, sobre todo en unas canciones en que ella misma se acompaña a la guitarra. La Empresa, en vista del éxito tan enorme de esta sección, tiene decidido darla todas las tardes” (La Acción, 7-2-1918).

Teresita España (El Heraldo de Madrid, 19-9-1921)

Teresita España (El Heraldo de Madrid, 19-9-1921)

“… ante un público selecto, ha tenido lugar el debut de la genial artista Teresita España, ya conocida y admirada por nuestro público.

La bellísima ‘cantaora’ de aires regionales, obtuvo un éxito clamoroso; pero el entusiasmo rayó en locura en unas canciones que ella misma se acompañó con la guitarra.

Nuestra enhorabuena a la reina del cante regional, y a la Empresa por su buen acierto” (El Heraldo Militar, 9-2-1918).

“[En Romea] Siguen: Teresita España, cuyo mayor elogio es decir que le ha sido prorrogado su contrato por un mes. Es a diario ovacionadísima, constituyendo el ‘clou’ del programa” (Eco Artístico, 25-2-1918).

Tras la despedida de Pastora Imperio, su paisana aún permanece varias semanas en el Teatro Romea, donde, lejos de decaer, su éxito es cada vez mayor. Entre las artistas que alternan con ella en estas últimas semanas destacan especialmente La Argentinita, Laura de Santelmo o Eloísa Albéniz.

Romea. En este teatro continúa actuando, con gran éxito, la notable cantante de canciones andaluzas Teresita España, que en los treinta días que viene actuando ha logrado que el público la ovacione con clamorosos aplausos y llamadas a escena.

Anoche cantó a la guitarra, entre otras canciones, Trianerías, El tirintintín y Tientos imperiales, que Teresita titula Yo soy así, causando una verdadera algarabía en el público” (La época, 2-3-1918).

“[En Romea] Continúan: Teresita España, cuyo éxito va en ‘crescendo’, viendo premiado su trabajo con estruendosas ovaciones” (Eco Artístico, 5-3-1918).

Tras conquistar Romea, nueva gira y más elogios

El mismo 9 de marzo, día de su despedida del teatro de la calle Carretas, Teresa también participa en una función a beneficio de las casas de socorro que tiene lugar en el Teatro Español. Sus próximos compromisos la llevarán a Córdoba, Málaga, Santander, de vuelta a Romea y, de nuevo, a tierras portuguesas. Una vez más, la revista Eco Artístico dedica media página a ensalzar las cualidades de esta artista, que se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera:

Anuncio de Teresita España (Eco Artístico, 25-9-1918)

Anuncio de Teresita España (Eco Artístico, 25-9-1918)

“Todos cuantos elogios hayamos de estampar en obsequio de tan celebrada artista, anticipamos que han de resultar pálidos ante la realidad.

Porque Teresita España […] maravilla por las facultades y el estilo con que las interpreta a la guitarra, instrumento que ella domina a maravilla y con el que acompaña todo su selecto repertorio.

Pero no son privativos de Teresita España los cantos regionales a guitarra: también luce su gracia y labor primorosa ejecutando con la orquesta números atrayentes, y en los que derrocha arte, voz y donosura.

Teresita España alcanzó recientemente en Romea, la catedral del género de varietés, para que no se olvide un triunfo colosal y su labor asombró al selecto concurso hasta tal punto que fueron innumerables las peticiones que llegaron a la Empresa para que ésta prorrogase el contrato de la inimitable cancionista.

Y la empresa, cómo no, ofreció a Teresita España una prórroga de un mes en su contrato, prórroga que cumplió con igual resultado, de triunfo en triunfo, y viéndose obligada a repetir en cuantas secciones tomó parte tres y cuatro números más de lo estipulado.

Teresita España […] produce verdadero entusiasmo, y no es posible escucharla sin aplaudirla y ovacionarla con delirio” (15-3-1918).

Una saetera excepcional

A finales de marzo, la artista regresa a su Sevilla natal para vivir la Semana Santa. La prensa se fija en otra de sus facetas más destacadas, la de saetera: “Durante el paso de las Cofradías, las artistas Pastora Imperio, Niña de los Peines, Teresita España y otras cantaron saetas” (La Época, 30-3-1918).

En mayo de 1918, Teresa participa en uno de los principales eventos teatrales de la temporada, la Fiesta del Sainete, organizada por la Asociación de la Prensa en el Teatro Apolo. La artista sevillana toma parte en el fin de fiesta, junto a Olympia D’Avigny, Amalia Isaura, María Esparza y Nati la Bilbainita. El público les regala calurosos aplausos.

Teresita España (Eco Artístico, 25-10-1916)

Teresita España (Eco Artístico, 25-10-1916)

Tras una nueva actuación en el malagueño Teatro Vital Aza, donde alterna con La Argentinita y Lolita Astolfi, Teresita España regresa junto a esta última al Teatro Romea. Como en ocasiones anteriores, la cancionista, “que ha reaparecido más artista, si cabe, que cuando cesó últimamente” (Eco Artístico, 15-6-1918), es muy bien acogida por el público madrileño:

“Vuelve al teatro de sus triunfos con toda la alegría de las hijas del barrio de Triana, y logró en las diversas canciones a la guitarra entusiasmar al público, que la aclamaba como una de las artistas predilectas del coliseo de la calle de Carretas.

Entre las lindas canciones que interpretó, estrenó un tango criollo, titulado El Estribo, que ella ejecutó con singular maestría, y que el público acogió con estruendosos aplausos” (La Época, 6-6-1918).

Entre sus compromisos profesionales, Teresita España encuentra tiempo para mostrar su solidaridad y presidir una mesa petitoria en la fiesta de la flor, con el fin de recaudar fondos contra la tuberculosis.

Nueva gira y grandes éxitos en España y Portugal

Una vez finalizado su contrato en Romea, la artista vuelve a salir de gira por provincias. Eco Artístico nos ofrece información sobre sus próximos destinos:

“La eminente cantante de aires regionales, Teresita España, que tantos aplausos acaba de obtener en el Teatro Romea, de esta corte, ha hecho su debut con extraordinario éxito en Pradera, de Valladolid, de donde marchará a Burgos, Santander, Vigo, San Sebastián y Portugal” (25-6-1918).

Tras su paso por Valladolid, donde son acogidas con “ovaciones unánimes” al final de cada número, Teresa España y Lolita Astolfi siguen cosechando éxitos en Santander, con varios miembros de la familia real entre el público. En agosto, Teresita regresa a la capital portuguesa, esta vez por varios meses. Tanto en el Gran Salón Foz como en el Palace Club, la artista sevillana, convertida en todo un “ídolo”, “obtiene una infinidad de palmas y lauros” (Eco Artístico, 5-12-1918).

Teresita España (La Acción, 1-4-1916)

Teresita España (La Acción, 1-4-1916)

Teresa España da la bienvenida al nuevo año en tierras portuguesas. En febrero de 1919, la artista sevillana, “conocida de todos los públicos por su valía” (Eco Artístico, 5-1-1919), viaja a La Coruña y, posteriormente, a Barcelona, en cuyo Principal Palace comparte cartel con Nati la Bilbainita, entre otras estrellas.

En el mes de mayo, la polifacética artista participa en una nueva edición de la Fiesta del Sainete que tiene lugar en el madrileño Teatro Apolo y vuelve a presentarse con gran éxito en RomeaTeresita España, cada vez más artista y más hermosa. ¡Calculen ustedes cómo estará! ¡Y cantando saetas! ¡Se la comen!” (Eco Artístico, 1-6-1919).

En el coliseo madrileño de la Calle Carretas permanece varias semanas, en las que, además, encuentra tiempo para presentarse en Valencia y Barcelona. En esa época, la prensa también anuncia las “últimas creaciones de Teresita España” (El Sol, 25-5-1919), en forma de discos de gramófono registrados por la casa “La voz de su amo”.


Teresita España, guitarrista, artista flamenca y estrella de varietés (I)

En una época en que los cafés cantantes comenzaban a decaer y los números de variedades se imponían como la atracción de moda en los principales teatros de nuestro país, una joven artista sevillana consiguió brillar con luz propia en el firmamento del espectáculo. Se trata de Teresita España, una artista todoterreno, que destacó tanto en el género flamenco -fue cantaora, bailaora y guitarrista– como en la interpretación de otro tipo de cantes y bailes más ligeros.

Nació en Sevilla en torno a 1892 como Teresa García Pichardo. Según José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz (1), tuvo como maestra a la genial bailaora Juana la Macarrona, quien no escatimaba en elogios para ella, lo cual nos da una idea de sus dotes para el baile flamenco.

Teresita España (Eco artístico, 25-10-1916)

Teresita España (Eco artístico, 25-10-1916)

Las primeras referencias periodísticas que encontramos sobre ella, a finales de 1915, resaltan su faceta de “notable cancionista” y la sitúan, respectivamente, en el Salón Llorens de Sevilla y en el Gran Cine de Córdoba. Entre las artistas con las que comparte programa cabe destacar a la Estrella de Andalucía y La Bilbainita.

Una artista que promete

En febrero de 1916, con motivo de su presentación en el teatro Novedades de Valencia y en el bilbaíno Salón Vizcaya, la revista Eco artístico destaca sus cualidades como guitarrista y cantaora, y le augura un buen porvenir en el mundo del espectáculo:

Teresita España, muy experta en el manejo de la guitarra y en el cante flamenco” (5-2-1916).

“Ha marchado a Bilbao, donde actuará, la notable artista Teresita España, sin rival cantando aires nacionales. Durante el tiempo que ha actuado en Valencia, el éxito la ha acompañado. Trátase de una muchacha bonita, simpática, que no tardará mucho tiempo en colocarse a la cabeza de las artistas de su género. Aquí ha dejado un núcleo grande de admiradores, que esperan ocasión de volver a ovacionarla” (11-2-1916).

“Debutó Teresa España, graciosa coupletista que se distingue en el cante flamenco, acompañándose ella misma a la guitarra con singular maestría y logrando todas las noches entusiastas ovaciones” (25-2-1916).

Anuncio de Teresa España_anuncio (Eco artístico, 5-4-1916)

Anuncio de Teresa España (Eco artístico, 5-4-1916)

Un mes más tarde, “la joven y bella artista flamenca Teresa España”, que “toca la guitarra y canta con gusto y estilo”, debuta con gran éxito en el teatro Romea de Madrid. El público la premia con grandes aplausos (La Época, 26-3-1916). Allí actúa durante varias semanas, a pesar del incidente acaecido en uno de sus espectáculos, del cual nos informa la prensa de la época:

“En la sección de las once que se celebró anoche en Romea, los ocupantes de un palco se opusieron ruidosamente a que la artista Teresita España, correspondiendo a los aplausos del público, siguiera su trabajo.

Con tal motivo se cruzaron frases gruesas entre una parte del público y los ocupantes del palco, promoviéndose tal escándalo, que tuvo necesidad de intervenir la autoridad” (La Acción, 1-4-1916).

El altercado se saldó con varias personas heridas y otras tantas detenciones, y Teresita España fue “objeto de una gran manifestación de simpatía por parte del público”. En su despedida, la artista “levantó en alto a los espectadores con las canciones flamencas que ella interpreta a la guitarra y se acompaña” (Eco artístico, 15-4-1916).

Teresita España (La Nación, 11-3-1918)

Teresita España (La Nación, 11-3-1918)

A través de esa misma revista tenemos conocimiento de la exitosa gira americana realizada recientemente por la artista, así como de sus triunfos en la Brasserie del madrileño Hotel Palace y en el Teatro Circo de Albacete. Teresita España es muy aplaudida tanto “en el género flamenco, que interpreta con tanto estilo y facultades”, como en su faceta de canzonetista. En ambos brilla “de modo extraordinario” (Eco artístico, 15-4-1916).

Belleza, gracia, juventud… éxito asegurado

En septiembre de 1916, la polifacética artista debuta en el Salón Foz de Lisboa y un mes más tarde regresa a las tablas del Romea, donde “es todas las noches ovacionada […], entusiasmando a los espectadores por el modo admirable con que interpreta canciones regionales y canto flamenco” (Eco artistico, 25-10-1916). La prensa destaca una vez más sus grandes cualidades, que la hacen merecedora del favor del público:

“Es indudable que Sevilla […] ha dado y sigue proporcionando al Arte sus hijos predilectos. […]

Y entre los triunfadores se encuentra Teresita España, esta encantadora canzonetista que por segunda vez actúa en Romea y por segunda vez también está gustando las mieles de la victoria.

Teresita España lleva en su cara reflejado el pedazo de cielo que tocó en suerte a Sevilla, y en todo su ser la gracia inimitable que no se puede copiar, porque es patrimonio de los hijos de Andalucía.

Su voz suena a caricia, a música deliciosa que nos deleita y extasía, y si en los aires regionales acompañados por la orquesta, Teresita España nos hace aclamarla con entusiasmo, cuando la guitarra deja oír sus notas y la artista suelta sus trinos armoniosos o vibrantes, no hay más remedio que acordarse de Sevilla y bendecir la hora en que Dios se acordó de España para dejar en ella un recuerdo perenne de alegría, de luz, de matices policromos tan extraordinarios.

Siendo Teresita España tan bonita, cantando como lo hace y presentándose en escena con un lujo que asombra, no tiene más remedio que escuchar por todas partes ovaciones entusiastas” (Eco artistico, 25-10-1916).

Tras su nuevo triunfo en Romea, Teresita España debuta en Barcelona, primero en el café La Buena Sombra y posteriormente en el Cine Doré. En ambos es muy bien acogida por el público, que no escatima en aplausos y “gritos de viva España” (Eco Artístico, 15-11-1916).

Teresita España (La Correspondencia de España (21-7-1922)

Teresita España (La Correspondencia de España, 21-7-1922)

En el mes de diciembre, el Heraldo de Zamora anuncia el próximo debut de Teresita España en el Teatro Principal de esa localidad, por el que también pasarán otras figuras del momento, como Dora la Cordobesita, Nati la Bilbainita, Raquel Meller, Emilia Benito, Pastora Imperio o La Argentinita.

De triunfo en triunfo, a ambos lados del Atlántico

La aclamada artista sevillana comienza el año 1917 en su ciudad natal. En enero actúa en el Teatro San Fernando y en febrero en el Llorens, donde “si en su selecto repertorio de canciones obtiene ovaciones sin cuento, acompañándose a la guitarra el género flamenco, demuestra también estilo, gracia y facultades” (Eco Artístico, 25-2-1917).

Antes de regresar a Madrid, Teresita recala en las localidades gaditanas de Sanlúcar de Barrameda y Jerez de la Frontera. En ambos lugares, esta “canzonetista de excelentes facultades y que domina lo mismo el repertorio fino que el género flamenco, y que se acompaña magistralmente a la guitarra, es ovacionada sin cesar” (Eco Artístico, 25-3-1917).

Tras una nueva presentación en Romea, Teresa España continúa con su gira por distintos puntos de la geografía española. En los meses de mayo y junio actúa en el Teatro Lara de Málaga y en el Reina Victoria de Melilla. Posteriormente, emprende una nueva tournée por tierras portuguesas, que la lleva, entre otras ciudades, a Estoril.

En el mes de noviembre, la artista sevillana se presenta con “éxito extraordinario” en varias salas de Barcelona, como el Edén Concert o el Teatro Eldorado, y en diciembre hace lo propio en el valenciano Teatro Martí. Allí despide el año 1917, en el que también ha tenido ocasión de actuar en el Teatro Casino de Buenos Aires, integrada en la Troupe Ibérica, junto a artistas como La Cachabella, Pablo Pablitos o Ana Luciano (Tania).

NOTAS:

(1) VEGA, J. B. y RÍOS RUIZ, M., <em>Diccionario enciclopédico ilustrado del flamenco</em>, Cinterco, 1990.


La Joselito, el alma de Andalucía en París (y IX)

Según confiesa la propia Carmen Gómez en su biografía, el fallecimiento de Relámpago supuso para ella una auténtica liberación, pues se trataba de un hombre celoso y controlador, que le daba mala vida y la engañaba con otras mujeres. Sus confesiones a Annie Cathelin (1) son realmente impactantes, y nos revelan a una mujer sumida en una gran contradicción.

La Joselito junto al guitarrista Pedro Soler

La Joselito junto al guitarrista Pedro Soler

A pesar de residir en un país mucho más avanzado que España, especialmente en lo que a libertades se refiere, y de pasarse media vida viajando por todo el mundo, La Joselito adopta una actitud totalmente sumisa, por amor a un marido que no la valora ni como artista ni como persona. A continuación reproducimos algunas de sus declaraciones:

“Como yo estaba casada, mi marido me mandaba […]. Porque estaba celoso, me daba una vida terrible. En aquella época yo lo soportaba porque lo quería mucho”.

“Mi juventud fue una catástrofe, porque no podía disponer de mi dinero; era mi marido quien mandaba. Él hizo lo que quiso, lo gastó con mujeres, con bellas mujeres, y yo lo he sabido después. […] El dinero que yo ganaba lo guardaba él; me daba lo necesario para comer y pagaba el vestuario para el teatro. […] ¡Cuando llegaba mi santo, él me hacía un regalo con… mi dinero!”

La Joselito, en la última etapa de su vida

La Joselito, en la última etapa de su vida (Foto de Kiko Ruiz)

“Mi marido me dejaba bailar porque teníamos que ganarnos la vida juntos; si él hubiese tenido otro oficio, me habría prohibido bailar, pero yo no habría seguido con él, porque amo demasiado el baile”.

“Era él quien formaba la compañía y lo organizaba todo con los empresarios. Cogía el dinero que yo ganaba (yo ganaba cuatro veces más que él), su propio caché, y pagaba a los otros artistas. […] Era él quien negociaba con los empresarios y por eso yo no he sabido nunca exactamente cuánto he ganado”.

“Él estaba celoso de mi carrera porque yo le gustaba mucho al público; él habría querido ganar mucho dinero rápido, para retirarme en España y que yo no bailara más”.

El renacer de La Joselito, como artista y como mujer

En 1958, a través del cantaor Jacinto Almadén, Carmen entra en contacto Pedro Soler, un joven guitarrista a quien ella enseña a acompañar el cante y el baile. Comienza entonces una etapa de colaboración artística entre ambos, que durará 24 años. La Joselito regresa a los escenarios y, paralelamente, monta una escuela de baile en París.

En los años sesenta, la artista realiza una gira acompañada de los guitarristas Pepe de Badajoz y Rosa Montoya -nieta del gran Ramón Montoya-. En 1962 y 1963, La Joselito y Pedro Soler ofrecen dos recitales en la universidad de la Sorbona de París, junto a los cantaores Pepe el de la Matrona y Jacinto Almadén, respectivamente.

La Joselito (Foto: Bibilioteca Nacional de Francia)

La Joselito (Foto: Bibilioteca Nacional de Francia)

Con el material grabado durante estas actuaciones se edita el disco Riches heures du flamenco (Le chant du monde, 1963), que contiene cantes por soleares, malagueñas, siguiriyas, martinetes, fandangos, tarantos, tientos, farrucas, bulerías y alegrías, y en el que queda registrado para la posteridad el baile de La Joselito. Esta obra, galardonada con el Premio Charles Cros, es muy bien acogida por la crítica, tanto en Francia como en otro países. La prensa suiza publica la siguiente reseña:

“Es la voz de un pueblo la que se escucha (sin que tome la palabra) en los bailes de una mujer sorprendente, Carmen Gómez, llamada la Joselito, que fue lanzada por la Argentina. Está acompañada por Pedro Soler a la guitarra; pero lo importante es que no dejamos de oír el repiqueteo de sus tacones y de sus dedos con ritmos que no paran de cambiar. ‘La cumbre del Baile Flamenco’, decía de ella la Argentina. En efecto, ella es maravillosa y este disco (Chant du monde LD-M 4214) será inolvidable para quien haya oído alguna vez el Fandango, el Taranto, las Alegrías, la Farruca, el Zapateado, la Siguiriya y las Granadinas que componen la materia de este disco que en sí mismo resume todo el arte flamenco” (Gazette de Lausanne, 21-4-1962).

Portada del disco Riches heures du flamenco

Portada del disco Riches heures du flamenco

Junto al resto de artistas que intervienen en la grabación, en varias ocasiones Carmen Gómez vuelve a deleitar al público francés con su baile. Tras su actuación en Le Petit Odéon, la prensa se rinde a los pies de La Joselito que, a pesar de sus años, aún conserva casi intacta la esencia de su arte:

“Sólo ha perdido un poco de su increíble agilidad, y su vitalidad, en lugar de decrecer, se ha concentrado, se ha condensado. Las arrugas de su obstinada frente enfatizan la característica dignidad gitana de sus giros y del repiqueteo de sus tacones. En el círculo de sus brazos alzados, sólo la breve sonrisa de una nota alegre alivia la estricta sobriedad de un arte cuya autenticidad preserva como un conservatorio vivo, devolviéndolo insistentemente a sus orígenes” (Le Monde, 1-6-1967).

Tras su retirada definitiva, en 1975 Carmen se instala en Toulouse, donde continúa impartiendo clases. En esa última etapa de su vida, la artista recibe distintos reconocimientos, como el Premio Pablo Picasso de la UNESCO o la Medalla de Oro de la Ciudad de Toulouse, y protagoniza varios reportajes de la televisión francesa. Es en esa localidad donde se sube por última vez a un escenario, dos años antes de su fallecimiento.

Carmen Gómez, La Joselito

Carmen Gómez, La Joselito

El 18 de junio de 1998 se marchó para siempre Carmen Gómez, una artista polifacética, valiente, comprometida… e injustamente olvidada en nuestro país, a pesar de haber llevado el baile y el cante flamenco a los mejores escenarios del mundo. Desde su nacimiento, hasta el final de su larga y apasionante existencia, La Joselito vivió por y para este arte universal, y así lo expresaba ella misma en una de sus últimas entrevistas televisivas:

“No se baila para gustar al público, se baila porque se siente […]. Yo adoro el flamenco, pero si algún día no pudiera bailar sentiría mucha pena, porque lo adoro, el baile es mi vida, yo sueño con el baile y, cuando me encuentro en un ambiente como éste, pongo todo mi corazón en el baile” (3)

La Joselito canta y baila por soleá en un programa de la televisión francesa:



NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) CATHELIN, Annie, La Joselito à l’ ge d’or du flamenco, París, L’Harmattan, 2013
(3) Reportaje “La reine du flamenco: La Joselito, emitido por la cadena de televisión JT Toulouse el 1-4-1989.


La Joselito, el alma de Andalucía en París (VIII)

Durante su estancia en tierras australianas, Carmen Gómez, “reconocida en el extranjero como la mayor bailaora española de todos los tiempos” (Kalgoorlie Miner, 11-9-1948), es tratada como una gran estrella. La prensa realiza una amplia cobertura de toda su gira y, además de informar puntualmente sobre todas sus actuaciones, también nos permite conocer otros aspectos más relacionados con la personalidad de la artista.

La Joselito y Ramón Montoya (Le Figaro, 13-12-1936)

La Joselito y Ramón Montoya (Le Figaro, 13-12-1936)

La Joselito ha llegado a tierras australianas con un abundante y rico equipaje, en el que destacan 35 vestidos, valorados en 3.000 libras esterlinas, 42 pares de zapatos y doce pares de castañuelas, uno de ellos con más de cien años de antigüedad. La artista utiliza un vestuario diferente para cada baile. «En dos minutos y medio se cambia de vestido, de peinado e incluso de personalidad, mientras que la pianista, Mercedes Bebia, selecciona la música para el próximo baile” (The Australian Women’s Weekly, 9-10-1948).

Para preparar sus recitales, todos los días, “además de pasar media hora taconeando y moviendo los dedos, y una hora y media bailando al son de la guitarra de Relámpago, La Joselito toca las castañuelas durante dos horas” (News, 1-10-1948).

Entre otras curiosidades, por la prensa también sabemos que durante su estancia en Perth, Carmen cuenta con un asistente personal a su entera disposición:

“El botones Orlando Roneo, del hotel Savoy, ha estado muy ocupado desde la llegada a Perth de la bailaora española La Joselito. Además de cumplir con sus deberes habituales, ha trabajado como intérprete para ella, la ha atendido en las comidas y la ha acompañado en sus compras” (The Daily News, 13-9-1948).

En declaraciones a distintos medios, la artista manifiesta sentirse “muy emocionada” en Australia y lamenta no disponer de más tiempo libre para hacer algo de turismo por el país; afirma que el clima australiano le recuerda al de España en ciertas épocas del año; y expresa su deseo de llevarse algunas plantas autóctonas para incorporarlas a su jardín parisino.

La Joselito y Mercedes Bebia en Perth (The West Australian, 7-9-1948)

La Joselito y Mercedes Bebia en Australa (1948)

Exitoso debut australiano de La Joselito

La Joselito ofrece tres recitales en el teatro Capitol de Perth, donde ha sido necesario instalar “una plataforma especial de madera, cuadrada, de seis pies” (The Dailiy News, 11-9-1948). En cada una de sus actuaciones, la artista presenta un repertorio renovado. Su debut no puede ser más exitoso, a juzgar por las referencias periodísticas, que elogian su “hábil trabajo con los pies”, especialmente en la ejecución del ‘Zapateado de Cádiz’, así como la riqueza de su vestuario:

La Joselito, la bailaora española, en su primer recital australiano en el teatro Capitol el sábado por la noche, convenció a un gran público de que es un buen exponente de su arte. Tanto si encarnaba a una dama de alto rango y aspecto señorial como a una moza desgarbada de provincias, el personaje era real como la vida misma y el baile revelaba su excelencia técnica. Su trabajo tiene encanto y gracia, es una actriz bastante capacitada y tiene una agradable voz para el cante […]. Las manos, brazos, pies, y su cuerpo flexible y bien formado, fueron usados con una gracia fascinante, y las castañuelas se convirtieron en instrumentos musicales. Su reserva de energía parecía ilimitada. Los trajes eran triunfos del arte del diseñador” (The West Australian, 13-9-1948).

El 16 de septiembre de 1948, Carmen y su troupe llegan a la ciudad de Kalgoorlie, donde ofrecen dos recitales. Una vez más, la prensa destaca la cálida acogida de la artista por parte del público y el “variado e interesante programa de bailes”, que La Joselito interpreta con gran destreza y virtuosismo, especialmente el ‘Zapateado de Cádiz’.

“Ejecutó una serie de bailes sin mostrar el menor signo de cansancio. Esto resulta aún más sorprendente si tenemos en cuenta que en cada una de sus apariciones tenía que usar los brazos, pies y su flexible cuerpo para expresar una emoción diferente. La destreza con la que manejaba las castañuelas era acorde al elevado nivel de su arte y, para ofrecer al público algo gratamente diferente, así como para demostrar su versatilidad, cantó dos canciones típicas españolas” (Kalgoorlie Miner,18-9-1948). (1)

La Joselito durante una de sus actuaciones en Australia

La Joselito durante una de sus actuaciones en Australia

Tras los éxitos cosechados en Perth y Kalgoorlie, La Joselito llega a Melbourne, donde ofrece varios recitales. La prensa destaca la “personalidad dinámica” de la artista, “que en un minuto es capaz de transformar a una lujuriosa campesina navarra en una indolente y apasionada sevillana” (The Argus, 22-9-1948). Asimismo, la crítica elogia su impresionante técnica con las castañuelas y en la ejecución de su zapateado, así como la autenticidad de su arte:

La Joselito ha demostrado ser una artista, y una artista completamente española, que consigue sus efectos por el camino más difícil y sin falsedades. Ella representa algo que aquí es muy poco conocido, aunque hemos visto multitud de adaptaciones artísticas y copias baratas” (The Argus, 25-9-1948).

Carmen Gómez sigue cosechando éxitos en Australia

Tras ser agasajada con una fiesta en su honor, Carmen, Mercedes y Relámpago continúan su gira australiana con sendas actuaciones en las ciudades de Hobart y Launceston. En la primera de ellas, la bailaora “fue saludada con un prolongado y entusiasta aplauso por el amplio público” congregado en la sala.

“Los bailes nacionales que La Joselito interpretó con gran vigor incluían bailes clásicos, gitanos y folclóricos tradicionales de todas partes de España. Cada uno fue presentado con su propio traje tradicional, todos muy coloridos y exóticos. El limpio golpear de sus pies y el repiqueteo de las castañuelas realzaban la atmósfera de la vieja España, y su gracia natural y su ritmo infalible constituían otra fuente de deleite” (The Mercury, 28-9-1948).

La Joselito en una imagen reciente

La Joselito, en la última etapa de su vida

En Launceston, la artista ofreció un festival “absolutamente novedoso en su autenticidad. La Joselito personifica el baile, desde lo alto de su oscura y maravillosamente serena cabeza hasta sus ágiles y diminutos pies, mientras que sus manos consiguen maravillas con las seductoras castañuelas que enfatizan el ritmo de muchos de los bailes” (Advocate, 29-9-1948).

Unos días más tarde, es el público de Adelaida quien tiene la oportunidad de disfrutar del “exquisito arte” y el “alegre vestuario” de Carmen Gómez. “Muchos de sus bailes son modelos formales, ejecutados con pasos cortos, torso rígido, un gran juego de manos, hombros, tacones, unos grandes ojos negros, y el agudo y salvaje repiqueteo de las castañuelas” (News, 5-10-1948).

Las últimas ciudades australianas que visita La Joselito son Sydney y Canberra. La crítica vuelve a destacar el carácter polifacético de la artista, que, con su “ardiente personalidad”, es capaz de bailar, cantar, y dar vida a los más variopintos personajes. “El sonido de sus castañuelas haría avergonzarse a las cigarras veraniegas y los golpes de sus tacones son orgullosos y apasionados, una marca de carácter y temperamento” (The Sydney Morning Herald, 12-10-1948).

Unos días más tarde, La Joselito, Relámpago y Mercedes Bebia se anuncian en Nueva Zelanda. El programa de la gira también incluye visitas a otros países de Asia, África y América. Sin embargo, según confiesa la artista en sus memorias, la enfermedad de su marido les obliga a regresar a Francia antes de lo previsto.

Una carrera truncada en su mejor momento

Durante casi una década, la pareja vive volcada en la lucha de Relámpago contra su dolencia. Los tratamientos a los que éste debe someterse les hacen quedarse en París, si bien realizan una última gira por la antigua Yugoslavia, que incluye una estancia de un mes en la residencia que posee el Primer Ministro Tito en Opatija (actual Croacia).

La Joselito (Foto de François Canard)

La Joselito (Foto de François Canard)

Esta situación supone un brusco parón en la exitosa carrera La Joselito, que prácticamente se aparta de los escenarios, además de su ruina económica, ya que debe invertir la mayor parte de sus ahorros en los tratamientos de su marido. Cuando éste fallece, en 1956, Carmen se queda realmente desamparada, ya que no tiene hijos ni familiares en París, y Relámpago era quien se encargaba de negociar con los empresarios y gestionar su dinero. Tras varios años retirada, no se encuentra con fuerzas para volver a presentarse sola ante el público:

“Cuando falleció (estuvo diez años enfermo) mi carrera se detuvo […] porque la gente sentía muchos celos hacia mí, porque no podían hacer lo mismo que yo bailando. Entonces, siempre intentaban pisotearme y hacerme daño… Yo debería haber conocido todo el mundo, pero tuve miedo de viajar sola”. (2)

 

Un breve reportaje sobre La Joselito emitido en 1989 por la televisión francesa:

NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) CATHELIN, Annie, La Joselito à l’ ge d’or du flamenco, París, L’Harmattan, 2013


La Joselito, el alma de Andalucía en París (VII)

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Carmen Gómez y su marido siguen manteniendo su residencia en París. A pesar de las dificultades, continúan con su actividad artística y, en la medida de sus posibilidades, colaboran tanto con el ejército francés como con los represaliados españoles. “Hacíamos espectáculos para el ejército y a veces bailábamos para aliviar a los españoles, que estaban mal en España: recogíamos dinero y lo enviábamos allí, para las personas que estaban en prisión”, confesaba la artista a su biógrafa (1) (2).

Cartel de una actuación de La Joselito

Cartel de una actuación de La Joselito en la Sala Pleyel

Durante los primeros años de la contienda, la pareja realiza una gira por Sudáfrica y los países escandinavos. Además, a principios de los años cuarenta la prensa francesa sitúa a La Joselito, en varias ocasiones, en Cannes y en Nantes, así como en distintas salas parisinas, tales como Pleyel, la Galería Charpentier o el teatro de la Estrella. En algunas de esas actuaciones, además de Relámpago, la acompaña el pianista Manuel Infante.

Historias de supervivencia

Cuando las tropas alemanas invaden París, La Joselito y Juan Relámpago, acuciados por la necesidad, se ven en la difícil tesitura de tener que plegarse a los requerimientos de los nazis, que solicitan sus servicios. Tres veces por semana, la pareja entretiene con sus cantes y bailes a los soldados alemanes en varias salas de la capital francesa, como el Moulin Rouge, el Teatro Olympia o el de Normandía, y actúa para los generales en el Hotel George V. Además, a bordo de aviones militares son enviados a Polonia y Checoslovaquia para fines similares.

Carmen Gómez, La Joselito

Carmen Gómez, La Joselito

Esta situación es especialmente dolorosa para Carmen, que siente un gran aprecio hacia los judíos, con quienes ha mantenido un contacto muy estrecho desde su llegada al país galo. De hecho, la mayor parte de los empresarios que han impulsado su carrera y la han convertido en una gran estrella de fama internacional son semitas. Por ello, cuando tiene la oportunidad de ayudar a un vecino judío que acaba de ser detenido por los nazis, no se lo piensa dos veces. Una tarde los oficiales alemanes van a buscarla para actuar y Carmen les dice que no lo hará a menos que liberen a ese hombre.

“Nos pagaban bien y nos daban jabón, arroz y harina. Todos los mercaderes judíos de nuestra calle, la rue Levis, lo sabían y, afortunadamente, entendían nuestro dilema. Yo sólo me aproveché de mi posición en dos ocasiones (pude hacerlo porque el general era un gran aficionado y hablaba muy bien el español): una vez para liberar a mi hermano, que estaba en un campo de prisioneros en el sur de Francia, y otra vez para liberar a un vecino judío”. (3)

La vida continúa

En 1943, La Joselito participa en la III Gala de la Publicidad, comparte cartel con una de las estrellas de la música francesa, la cantante Edith Piaf. Asimismo, la bailaora “más típicamente española” comienza una etapa de colaboración con el pianista Rafael Arroyo. Juntos se anuncian en varias ocasiones en la sala Pleyel y el éxito es rotundo:

La cantante francesa Edith Piaf

La cantante francesa Edith Piaf

“Aunque ha llegado a la perfección en su arte -la palabra es un poco grande, pero ella se merece este homenaje-, siempre busca algo nuevo, y lo hace con una rara inteligencia y un gusto muy seguro.

Ardiente y vibrante, todo en ella participa en su arte, su cuerpo está poseído por el baile y todos sus movimientos se unen para formar una armonía completa” (Le Matin, 13-10-1943). (1)

Asimismo, en el mes de octubre, Carmen y Rafael participan en una velada organizada en París por el Sindicato de la Prensa Extranjera, en la cual hacen gala, una vez más, de la pureza y españolidad de su arte:

“La célebre bailaora española […] hizo compartir intensamente a sus maravillados espectadores los sentimientos místicos, populares y humanos que brotan de su danza tan específicamente autóctona. […]

Durante unos momentos demasiado cortos, un público entusiasmado se encontró transplantado por el genio de la Joselito y la fogosidad de Rafael Arroyo a algún pueblo quemado por el sol de la mágica y tierna España” (Le Matin, 25-10-1943).

“… una demostración práctica de la originalidad insobornable, incorregible, que caracteriza el genio rítmico de España. Rafael Arroyo en la peana y ‘La Joselito’ en el tablado, probaron suficientemente, cada cual con su ciencia y capacidad artística, que no cabe adaptar la expresión musical y coreográfica del folklore español a una escuela académica más o menos cosmopolita e internacional” (ABC, 29-10-1943).

La Joselito (The Australian Women's Weekly, 9-10-1948)

La Joselito (The Australian Women’s Weekly, 9-10-1948)

En 1944, Carmen Gómez interviene en un festival celebrado en la Gaieté Lyrique, donde comparte cartel con la bailaora María Rosa. En el mes de marzo viaja a Holanda junto a Juan Relámpago y Rafael Arroyo. En otoño, ya de vuelta en París, la artista participa en una gran gala organizada por la Unión Nacional Española “a beneficio de las familias de los españoles caídos por la liberación de Francia. Pablo Picasso ha donado un lienzo, que será subastado” (L’Humanité, 22-10-1944).

Nuevas giras por Francia y el extranjero

Una vez finalizada la guerra, La Joselito goza de gran popularidad y prestigio, tanto en Francia como en otros lugares. Actúa en las mejores salas del país galo -en ciudades como Burdeos o Marsella– y emprende, junto a su marido, varias giras por el mundo. “Estuvimos en Filipinas […], Bélgica, Alemania e Italia. Fuimos a Checoslovaquia, Yugoslavia, Buenos Aires, Centroamérica, Costa Rica y Colombia”. (2)

En agosto de 1948, la prensa australiana informa sobre la inminente gira de “La incomparable Joselito”, que “es conocida en toda Europa como ‘la Princesa del Baile Andaluz’, y también es llamada ‘la Flor salvaje de Aragón y Toledo’” (Kalgoorlie Miner, 4-9-1948). La artista, que ha sido contratada por el empresario ruso Alexander Levitoff, llegará acompañada de la pianista Mercedes Bebia y el guitarrista Juan Relámago, y ofrecerá recitales en casi todos los estados australianos. El acontecimiento se anuncia como algo verdaderamente excepcional:

“Por primera vez […] Australia verá y oirá canciones, bailes y música españolas, presentadas por la mundialmente famosa bailaora española La Joselito y su grupo, la reconocida pianista española Mercedes Bebia y el celebrado guitarrista español Juan Relámpago. Con sus recitales, La Joselito traerá la auténtica alma de España. Su programa incluirá música clásica y folclórica tradicional de todas partes de España, así como música y baile flamenco gitano. Los trajes que lucirá La Joselito han sido diseñados por famosos artistas españoles; algunos han sido copiados de antiguas obras maestras de museo y otros muchos han sido fabricados artesanalmente en diferentes regiones de la antigua España” (Kalgoorlie Miner, 1-9-1948).

La pianista Mercedes Bebia

La pianista Mercedes Bebia

La Joselito, a la conquista de Australia

El día 5 de septiembre, procedente de Londres, y acompañada por Relámpago y Mercedes Bebia, Carmen Gómez llega a la ciudad de Perth, donde es recibida por el alcalde. El diario The West Australian informa sobre la trayectoria de las artistas y sobre sus próximos compromisos profesionales:

“Aunque habla poco inglés, La Joselito consiguió explicar las complejidades del baile español con su expresivos movimientos en la conferencia de prensa que tuvo lugar ayer. Miembro de una gran familia, afirmó que tanto su abuela como su madre habían sido bailarinas en España. Ella empezó a estudiar a los cinco años y dio su primer concierto un año más tarde. Durante la guerra, vivió principalmente en Francia y ha dado recitales en Noruega, Suecia, Polonia y Suiza. […] Mercedes Bebia también vive en Francia pero se ha presentado en muchas capitales europeas. Se crió en Madrid, donde estudió música y ganó el primer premio del Conservatorio de Madrid en la especialidad de piano. En Perth el trío comenzará una gira por Australia, con la excepción de Queensland, y, tras visitar Nueva Zelanda, se presentará en Sudáfrica, Sudamérica, México, Canadá y los Estados Unidos antes de regresar a París” (7-9-1948).

 

La Joselito baila un zapateado en la televisión francesa:

NOTAS:
(1) CATHELIN, Annie, La Joselito à l’ ge d’or du flamenco, París, L’Harmattan, 2013.
(2) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(3) CLAUS, Madeleine, “La Joselito”, en SCHREINER, Claus (ed.), Gipsy dance and music from Andalusia, Portland, Amadeus Press, 1990.