Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (VII)

Durante los primeros meses de 1927 la compañía de Trini Ramos continúa su gira por los teatros norteamericanos de Orpheum y Keith-Albee, con paradas en ciudades como Nueva York, Filadelfia, Akron, Pittsburgh, Detroit, Milwaukee, St. Louis o Chicago.

Trini Ramos (The New York Times, 13-1-1929)

Trini Ramos (The New York Times, 13-1-1929)

La “magnética artista española” (The Philadelphia Inquirer, 20-2-1927) (1) ha alcanzado ya un estatus comparable al de su compatriota Raquel Meller, “que arrasó en Nueva York la pasada primavera y está causando sensación en las provincias”:

“El trabajo de Trini se parece mucho al de Meller. Sin embargo, es una bailarina más completa. Como Meller, es actriz dramática y una gran artista. Aunque, también como Meller, no tiene una voz excepcional, tiene un modo de expresar sus canciones que es garantía de satisfacción y fascinación” (The Pittsburgh Press, 21-3-1927).

Guapa, inteligente y feminista

La sevillana, que adquirió fama internacional por su extraordinaria belleza, sigue demostrando cada día que su inteligencia en nada desmerece a su hermosura. Trini conoce muy bien al público americano y sabe cómo complacerlo:

“El público me conoce como bailarina española y espera que sea española. Lo decepcionaría hasta el punto de disgustarlo si fingiera ser otra cosa.

Para el público americano, España está simbolizada por los alegres mantones, las grandes peinetas, las castañuelas y los tangos.

Por eso, cojo todos los accesorios y les doy una especie de interpretación individual, y todo está bien. Soy española, parezco española, creo con éxito una atmósfera española y, sin embargo, sigo siendo yo misma’” (Pittsburgh Daily Post, 20-3-1927).

Trini Ramos (Cine-Mundial, mayo de 1928)

Trini Ramos en un anuncio publicitario (Cine-Mundial, mayo de 1928)

Además, la artista de la Alameda es una mujer adelantada a su tiempo, que tiene muy claro cuál ha de ser su papel en la sociedad:

“Mire, yo no soy de esa clase de personas que se quejan de la decadencia del llamado ‘sexo débil’, ni de las que nos dicen que la caballerosidad muere cuando la mujer se sitúa en el mismo plano que el hombre. Yo no lo creo. Por el contrario, considero que la caballerosidad se ensalza mucho más cuando implica igualdad.

De ello -Trini se ríe- puede usted deducir que soy feminista, no de las militantes, de las que rompen cristales y ayunan en prisión, sino de la clase de mujeres que quieren conquistar un lugar al lado de su hermano por la mera fuerza de su inteligencia, entendiendo sus problemas y con la voluntad de compartir las cargas de la vida con él” (Pittsburgh Daily Post, 16-3-1927).

Nuevos proyectos

En su visita a España del verano de 1927, Trini habla a Galerín sobre los números que interpreta con su compañía y le ofrece algunos detalles en relación con las innovaciones que piensa introducir en la nueva temporada:

“- ¿La compañía Trini Ramos?

– No, Trini nada más. Formamos la compañía diez personas. Ocho profesores de orquesta que tocan en el tablado, un bailarín y yo. El bailarín es un muchacho de Puerto Rico que baila el tango americano admirablemente. Yo hago mis números españoles y algunos exóticos, ensayados con él, que agradan mucho.

Diseño de vestuario para Trini Ramos (Henry Dreyfuss, 1924)

Diseño de vestuario para Trini Ramos (Henry Dreyfuss, 1924)

– ¿Españoladas hacen ustedes?

– No. Cosas de España; pero sin exageraciones, sin retorcimientos, tal como son aquí. Yo hago números con mantilla española, con mantón de Manila, con sombrero de queso, con botines… ¡Lo mismo que aquí visten las artistas! Ahora, cuando llegue, voy a renovar el programa.

– ¿Lleva usted nuevos números?

– Nuevos números y nuevos trajes. Llevo el traje de las lagarteranas, de ‘El huésped del Sevillano’, que haré con la misma música de la zarzuela. Es una cosa que pienso titular ‘Un recorrido por España’. He encargado un lujoso traje de valenciana, otro de Talavera, uno de flamenca, de cola, igual a los que usa Pastora Imperio; un traje de maja antiguo, para representar a Madrid, otro de charra… Y si se estima españolada una mantilla de madroños hecha con borlas rojas y amarillas, entonces sí. Con esa mantilla voy a hacer la presentación del nuevo cuadro, que creo agradará, porque allí agrada extraordinariamente todo lo español” (El Liberal de Sevilla, 22-7-1927) (2).

Regreso al musical

A su regreso a los Estados Unidos, Trini Ramos se embarca en un nuevo proyecto. Tras alcanzar la gloria con su espectáculo de vodevil, la sevillana regresa a la comedia musical con Take the Air, la última producción de Gene Buck. La obra cuenta “con Will Mahoney y Trini como protagonistas, y con un brillante reparto de artistas principales y un coro de baile como nunca antes se ha montado uno igual en Nueva York” (Detroit Free Press, 12-10-1927).

Trini Ramos en el Pario de los Naranjos (El Liberal de Sevilla, 22-7-1927)

Trini Ramos en el Pario de los Naranjos (El Liberal de Sevilla, 22-7-1927)

Los ensayos comienzan en agosto y el 20 de octubre tiene lugar el preestreno en Youngstown. De allí pasa al Class Theatre de Detroit y, posteriormente, a Nueva York, donde permanece veinte semanas en el Waldorf y algunas más en el Earl Caroll Theatre, lo cual nos da una idea del gran éxito cosechado.

Ambientada en un campo de aviación militar sito en la frontera mexicana, Take the Air es “una especie de revista de gran espectáculo en la que figuran aviadoras y bailarinas, dando motivo a interesantes escenas y fantásticos números de baile” (El Liberal de Sevilla, 15-11-1927).

Trini Ramos es una de las artistas más apreciadas del reparto, por sus canciones, sus bailes y su espléndida presencia sobre el escenario. De hecho, durante su prolongada estancia en el Waldorf neoyorquino, la andaluza es reclamada en multitud de eventos y fiestas privadas, además de posar como modelo para distintos pintores.

Trini Ramos estuvo genial, alcanzando un éxito ruidoso” (El Liberal de Sevilla, 15-11-1927).

“Junto con Mahoney en la línea de protagonistas del programa está la bailarina española Trini. Fue un poco más conservadora en el modo de demostrar su talento. Por supuesto, bailó en el auténtico estilo castellano. Y también cantó, sin duda mejor que el Sr. Mahoney. Además, estaba encantadora en el papel de la gran aviadora española que había volado de de España a Texas” (The Brooklyn Daily Eagle, 23-11-1927).

Anuncio de Take the Air (Detroit Free Press, 21-1-1927)

Anuncio de Take the Air (Detroit Free Press, 21-1-1927)

“… ‘Toma el aire’, en la que figura como protagonista la genial artista sevillana Trini Ramos, obra que alcanzó inmenso éxito.

Éste fue tan grande y ruidoso, que baste decir que al término del espectáculo Trini recibió el obsequio de veintidós coronas y ramos de flores.

También se le dirigieron de otras capitales de los Estados Unidos más de cuarenta telegramas de felicitación” (El Liberal de Sevilla, noviembre de 1927).

Profeta en su tierra

Durante sus vacaciones veraniegas de 1928 en Sevilla, en su ya clásica entrevista en El Liberal, la Ramos hace referencia a su participación en Take the Air:

“Ahora estaba haciendo en Nueva York una revista que se titula “De Sevilla a Texas”. Yo soy la que viene de Sevilla en un avión, y donde quiera que aterrizo se enamoran de mí los hombres más ricos de los Estados Unidos. Ese que baila conmigo es un financiero riquísimo, que se bate con un capitán aviador y con un marino, y con un banquero, y con todo el que me mira” (El Liberal de Sevilla, 18-7-1928).

Trini Ramos (Detroit Free Press, 2-10-1927)

Trini Ramos (Detroit Free Press, 2-10-1927)

Aprovechando su presencia en la capital hispalense, Trini es requerida para participar en dos eventos que tienen lugar en el Teatro Portela: el Festival de los Tipógrafos de Prensa y una función a beneficio del Club Joselito. Tras superar algunos problemas logísticos, la bailaora prepara varios números con el maestro Realito, que son muy bien recibidos por sus paisanos:

“- ¿Trabaja usted en Portela el jueves?

– Sí, señor. Por cierto que me conviene aclarar una cosa. Yo no me he negado a trabajar a los tipógrafos ni a nadie. Lo que yo he dicho es que no tenía trajes ni material, ni siquiera los palillos. Yo salgo de Nueva York ‘hasta aquí’ –hasta el moño- de bailes, de danzas, de charlestones, de pericones y de músicas raras, y dejo allá el equipaje artístico. Aquí no tengo más que un piano en mi casa, y le echo un candado. Los muchachos que dan la función benéfica el jueves allanaron esas dificultades, diciendo que ellos se encargaban del vestuario y de buscar el material, y ya no había medio de escurrir el bulto. […]

– ¿De modo que el jueves?

– En Portela. Vas a ver a la Trini Ramos de hace siete años, con los mismos números que hacía en el Kursaal, que es material que se ha encontrado. Cosas flamencas que ahora bailará una inglesa. Bailaré también un charlestón” (El Liberal de Sevilla, 18-7-1928).

“Muy brillante fue la velada de ayer en el teatro Portela […].

La bellísima Trini Ramos, aguardada con expectante curiosidad y acogida con aplausos de fervoroso cariño, recreó los ojos y el espíritu de la concurrencia con el primor ingrávido y cadencioso de sus danzas incomparables. Así en sus números de arte español, como en su repertorio cosmopolita, la hechicera bailarina […] hizo una magnífica exhibición y ganó fervientes ovaciones en cada uno de los bailes que ejecutó, pletóricos, todos, de suave armonía.

Un gran triunfo, en fin.

El teatro, lleno” (El Noticiero Sevillano, 20-7-1928).

Trini Ramos durante su veraneo en la playa de Sanlúcar (Mundo Gráfico, 22-8-1928)

Trini Ramos durante su veraneo en la playa de Sanlúcar (Mundo Gráfico, 22-8-1928)

“Unidas en Trini una belleza admirable, una irreprochable figura y una plausible depuración del arte coreográfico, el éxito de su reaparición había de ser rotundo.

Así sucedió en la velada de ayer, en la que Trini obtuvo una consagración merecidísima de sus paisanos, que la ovacionaron reiteradamente, obligándola a ampliar el escogido programa con que a la concurrencia, selecta y muy numerosa” (El Liberal de Sevilla, 20-7-1928).

NOTAS:

(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.

(2) Las noticias extraídas de la prensa de Sevilla han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.

 


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (VI)

La nueva compañía de Trini Ramos está integrada por una docena de artistas, entre los que destacan “un cuarteto masculino de instrumentistas, Los Trovadores Sudamericanos; un cantante, Charles Schenk, y un compañero de baile, Alberto de Lima” (Variety, 6-1-1926) (1).

Los números llaman la atención por su espléndida puesta en escena, en la que Trini “ha invertido 25.000 $ para darle a su radiante belleza un marco adecuado” (Brooklyn Life and Activities of Long Island Society, 2-1-1926) (2). De hecho, la española “ni siquiera busca empresarios: ella misma es su empresaria. Ella idea su acto, lo organiza, lo ensaya, lo decora, lo viste (o lo desnuda), ¡y lo paga!” (Cine-Mundial, marzo de 1926).

Trini Ramos (The Des Moines Register, 11-2-1923)

Trini Ramos (The Des Moines Register, 11-2-1923)

La propia artista ofrece a la prensa sevillana algunos detalles sobre la organización de su compañía:

“Yo llevo un bailarín, un cantante, y una orquesta compuesta de ocho profesores. Hago un acto que dura treinta y cinco minutos y tiene dieciséis escenas. El decorado es mío. Una cosa con vistas a España. La cortina es de terciopelo negro, y sobre ese fondo se ven un torero y una maja, en oro.

[…] La “farruca” la bailo vestida de torero, un traje de torero especial, con una montera rarísima. El traje es rojo y las lentejuelas de oro” (El Liberal de Sevilla, 22-7-1926) (3).

Arte español de pura cepa

Durante los primeros meses de 1926, Trini & Co. se presenta en los teatros Orpheum de Saint Louis, Los Angeles y Omaha, entre otros. La crítica elogia el carácter auténticamente español de sus bailes:

“El baile español, los amplios deslizamientos, el tempestuoso zapateado -en sí mismo, el supremo gesto romántico- es más que una cuestión de técnica. Más bien es una cuestión de nacimiento.

Trini es española en su cara, en su forma, en su figura, en sus maneras y en su temperamento. Sus bailes en el Orpheum Theater esta semana son más que una mera serie de pasos, ejecutados según una antigua fórmula. Más bien parecen la expresión de su natividad castellana, una manifestación de su temperamento, una exposición lírica del romance que está en la sangre de los pueblos mediterráneos” (The Los Angeles Times, 11-2-1926).

Trini Ramos (Cine-Mundial, enero de 1923)

Trini Ramos (Cine-Mundial, enero de 1923)

En junio de 1926, la sevillana regresa al Palace de Nueva York, con un programa de bailes y canciones españolas, que son una versión mejorada de algunos de los éxitos de Raquel Meller:

“… la Señorita Trini, cuyo número es colorido y está excelentemente interpretado. Además de su programa de bailes más o menos hispánicos, Trini ensaya el tipo de cosas que suele hacer Raquel Meller en dos de sus últimos números, ‘Ay, Cipriano’ y ‘El Relicario’. En ‘El Relicario’ incluso lo hace mejor que Meller, pues explica la historia con detalle y después la representa, en lugar de confiar simplemente en su capacidad como oradora. Está secundada por Alberto Galo, la Hurtado’s Marimba Band y E. Holt, que toca el acordeón” (The New York Times, 1-6-1926).

Confesiones a Galerín

Unas semanas más tarde se puede ver a la sevillana en el Maryland Theater de Baltimore y en el Brighton Theater de Nueva York. Tras cumplir estos compromisos, Trini regresa a España para pasar unos días de descanso junto a su familia. Como es habitual en cada una de sus visitas a Serva la Bari, la artista concede una entrevista a Galerín, en la que hace balance de los éxitos obtenidos en los últimos meses y avanza algunos de sus proyectos más inmediatos.

Raquel Meller (Foto de Campúa)

Raquel Meller (Foto de Campúa)

La polifacética andaluza acaba de rodar la película Licores -ambientada en la época de la ley seca- y, a pesar de lo jugoso del estipendio, considera que no le compensa seguir trabajando en el cine:

“Yo he cobrado 2.500 dólares cada semana. La impresión de “Licores” duró cuatro semanas. Crea usted que no hago ni una más. Yo no trabajo desde las ocho de la mañana a las seis de la tarde ni por tres cortijos. Las casas de películas están en Los Ángeles. Había que estar maquillada a las ocho y se come en el estudio. ¡Una y no más, dije! Y he rechazado cinco contratos que me ofrecían. Si me falta el éxito en los teatros haré películas, porque dicen que estoy bien” (El Liberal de Sevilla, 22-7-1926).

Trini aprovecha su estancia en Sevilla para darse algún capricho culinario (4) antes de regresar a Nueva York, donde tiene previsto debutar a mediados de agosto. Después de cuatro años en el país norteamericano, la polifacética artista sigue triunfando como el primer día, a pesar de la frialdad del público, e incluso ha tenido el honor de conocer al presidente Coolidge (5):

“Debuto el 15 de agosto en el Palace, de Nueva York. Yo he batido en este teatro el ‘record’ de la repetición. Suelen estar las artistas una semana, y a mí me prorrogaron el contrato por tres. […]

… Yo he tenido suerte en los debuts. El último llenó cuatro palcos de autoridades y representaciones españolas, palcos que yo ordené se exornaran con las banderas de ambas naciones. He tenido mucha suerte. No puedo quejarme. […]

El público es frío, serio. Contadas veces se entusiasma y exclama ¡hurra! Se les alegran ‘las pajarillas’, como decimos por aquí; pero no son efusivos, ‘no se entregan’” (El Liberal de Sevilla, 22-7-1926).

Trini vestida de torero (The Los Angeles Times, 6-3-1926)

Trini vestida de torero (The Los Angeles Times, 6-3-1926)

A su regreso a los Estados Unidos, Trini Ramos realiza su ya tradicional posado para los medios. En esta ocasión, lleva el pelo tocado con una gran peineta española y sostiene en la mano un abanico promocional del presidente Coolidge.

Misma compañía, nuevas ideas

La sevillana llega cargada de nuevas ideas, que le servirán para renovar por completo su repertorio, no sólo en lo que respecta al contenido de los números sino también a su presentación, cada vez más elaborada y lujosa. No obstante, el equipo humano que la acompaña sigue siendo prácticamente el mismo: la Marimba Band -ahora, con Louis Betancourt al frente-, Alberto Galo y el músico E. Holt.

Antes de regresar al Palace de Nueva York, como anunció a Galerín, la estrella española retoma el circuito Keith Albee y actúa en ciudades como Atlantic City, Filadelfia, Wilkes-Barre, Detroit o Hartford. En todas ellas cosecha grandes éxitos y recibe numerosos elogios de parte de la crítica, que concede mayor importancia a sus múltiples cualidades artísticas que a su extraordinaria belleza:

“Su número Apache es especialmente sorprendente. Lo canta y lo baila con sentimiento dramático. Sus numeros españoles muestran brillantez de técnica así como originalidad. […]

Su trabajo con las castañuelas es excepcional. Es una excelente música y toca la guitarra de un modo magistral” (The Philadelphia Inquirer, 5-9-1926).

“Ninguna de las bailarinas que han llegado al vodevil americano ha conseguido igualar el éxito de esta fascinante hija de Madrid” (The Philadelphia Inquirer, 5-9-1926).

Trini Ramos, luciendo el abanico promocional de Coolidge (Oakland Tribune, 12-8-1926)

Trini Ramos, luciendo el abanico promocional de Coolidge (Oakland Tribune, 12-8-1926)

“Ella es la belleza de las bellezas y posee una rara habilidad como bailarina, cantante y versátil artista todoterreno. Trini es la personificación de la gracia. Su belleza fascina – su baile embelesa, su canto deleita. Trini despliega el fino gusto de una aristócrata en todos sus alegres decorados – su elegante guardarropa […]. Los públicos están fascinados por los bailes de Trini con la música suave y relajante de la incomparable Marimba Band de Louis Betancourt. […] El Sr. Holt es un maestro de la concertina y la toca con el mismo alegre abandono con el que baila Trini. El Señor Galo es el compañero especial de baile de Trini. El ardiente tango, el baile favorito de España, nunca ha sido interpretado más artísticamente que lo hace este dúo” (Wilkes-Barre Times Leader, 21-9-1926).

“Aunque posee belleza, para ganarse al público no depende en absoluto de ella, sino de su baile, su fascinante personalidad y su magnetismo sobre el escenario.

Todo el número de Trini debe ser el resultado de mucho sacrificio y del genio de la preparación y la combinación” (The Scranton Republican, 24-9-1926).

En noviembre de 1927, Trini Ramos vuelve por octava vez al Palace Theatre de Nueva York, un hecho “poco habitual”, al tratarse de una artista “que sólo lleva en el vodevil dos temporadas” (Vaudeville News, 26-11-1926). La sevillana no decepciona:

“Trini mostró una preciosa creación y mucho talento durante sus 42 minutos. Usando dos canciones que también hace Raquel Meller […]. Maravillosa tocando las castañuelas y sacando triples repiqueteos de sus tacones, Trini atrajo toda la atención de quienes estaban a su alrededor. Una dulce salva de aplausos fue el resultado para esta dama española, que es una gran artista” (Variety, 17-11-1926).

Trini Ramos (The Baltimore Sun, 12-5-1925)

Trini Ramos (The Baltimore Sun, 12-5-1925)

En el mes de diciembre, la artista andaluza llega a Baltimore. El triunfo obtenido obliga a prorrogar el contrato una semana más, en la que Trini sorprende con “un número totalmente nuevo de baile español, escenas de amor y tragedia, y sigue cautivando a los públicos” (The Baltimore Sun, 14-12-1926).

NOTAS:

(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.

(2) “El número del matador con el capote rojo y amarillo; el decorado de tela plateada; el sorprendente número gitano con una carreta entoldada al fondo; el novedoso abanico con sus réplicas reales y el resto, todos son agradables” (Variety, 6-1-1926).

(3) Todas las noticias extraídas de la prensa de Sevilla han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.

(4) “He desayunado un bollo francés con manteca colorada. Y como sopas de ajo y gazpacho, y caracoles, y menudo, y cocido. ¿Qué eso es ordinario? ¡Quizás! Pero no paso las comidas untadas con mostaza, confeccionadas con manteca de vaca, con la sal, las especias y el vinagre aparte. Y oliendo a demonios. ¡Como nuestra cocina no hay nada! ¿Qué cree usted que hice yo un día en Nueva York para obsequiar a unas artistas españolas? Pues fui al mercado y adquirí calabaza y habichuelas. ¡No nos reíamos nada en la cocina…!” (El Liberal de Sevilla, 22-7-1926).

(5) “- […] En Washington me llamó el presidente de los Estados Unidos. ¿Quiere usted poner el nombre? Ponga usted: Coolidge.

– ¿Lo conoce usted bien?

– Fui a su residencia a devolverle la visita. Creo que fue la primera vez que se sonrió” (El Liberal de Sevilla, 22-7-1926).

 


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (V)

Durante el estío de 1924, Trini Ramos es “contratada para una gira de verano por las salas Keith de la zona este” de los Estados Unidos (Variety, 15-6-1924) (1) y, unos meses más tarde, se incorpora al reparto de la nueva revista de los Shuberts, Artists and Models of 1924, que se estrena en el Astor Theater de Nueva York en el mes de octubre.

Astor Theatre, Nueva York

Astor Theatre, Nueva York

El espectáculo recibe críticas realmente demoledoras -hay quienes la califican de vulgar, provocativa y sucia (Variety, 22-10-1924)- y otras bastante más favorables, que echan en falta un mayor protagonismo de la artista española:

“No he encontrado nada vulgar ni indiscreto, y esto es un logro importante, teniendo en cuenta que por tres o cuatro veces se nos hace observar a la mujer en todo su encanto y majestuosidad original, sin la ayuda de ningún envoltorio más allá de una pluma o un peñacho de cisne. […]

En cuanto a Trini, la bailarina española, […] sólo hay que sentir que se le dé tan poco trabajo. Es una mujer a la que los hombres irían a ver en peregrinación” (Columbia Spectator, 25-10-1924).

Artists and Models of 1924 permanece cuatro meses en cartel en el Astor Theatre y, en febrero de 1925, pasa al Casino Theatre, también en Broadway, donde se representa hasta el mes de mayo. Trini compagina su trabajo en dicha obra con la participación en otros eventos, como el concurso de baile que tiene lugar el 15 de febrero en el Palace Theater. En esa ocasión la acompaña la Flamingo Casino Orchestra de Sevilla (The Bridgeport Telegram, 11-2-1925).

Protagonistas de Artists and Models of 1924 (The New York Times, 19-10-1924)

Protagonistas de Artists and Models of 1924 (The New York Times, 19-10-1924)

De la revista al vodevil

Poco después, la andaluza se estrena en una nueva faceta, la de artista de vodevil (2), un género que florece en esos años de la mano de empresarios como B. F. Keith y E. F. Albee. Sus extraordinarias dotes para el canto, el baile y la interpretación, sin olvidar su espléndida belleza, hacen de Trini una artista muy atractiva para esa clase de espectáculos, compuestos por números de lo más variado. En febrero de 1925, la sevillana debuta con éxito en Hartford (Connecticut):

“El número principal del cartel de vodevil del Capitol Theater para hoy y mañana es Trini con la Casino Orchestra […] que consta de siete xilofonistas y una viola de gamba baja. Trini aparece en un baile español, un tango, una escena apache, y tiene varias canciones buenas acompañada por la Casino Orchestra. […] Trini es una experta bailarina, una actriz muy competente y una agradable cantante. Los decorados también son pintorescos” (Hartford Courant, 17-2-1925).

Trini Ramos (The Tatler, 6-6-1923)

Trini Ramos (The Tatler, 6-6-1923)

A continuación se la puede ver en distintos teatros del circuito Keith-Albee, empezando por el Palace de Nueva York. En sus números la acompañan la Hurtado’s Royal Marimba Orchestra, el cantante Warren Jackson y el bailarín Dario Borzani. “El Embajador de España en los Estados Unidos, el Sr. Don Juan Rianoy Gayangos” (Variety, 28-2-1925), asiste al estreno, para el que no se escatima en medios:

“El espectáculo de Trini es una producción con tapices y cortinas de seda que denotan un gasto considerable, lo mismo que sus vestidos. La chica española es elegante y guapa. Ha sido bien aconsejada para estructurar el espectáculo, en el que las canciones y el acompañamiento musical son muy adecuados. […]

En el número de apertura, tras una letra especial interpretada por Jackson, apareció Trini con un vestido de encaje dorado y púrpura que casi distraía la atención de su baile típicamente español. Un poco más tarde, en una canción a dúo con Jackson, Trini estuvo bastante ingeniosa con la letra, y la dijo con muy poco acento. El número ‘Didn’t you’ también era exclusivo, aunque no se dijo el nombre del escritor.

Trini volvió al español para el número final, un tango bailado con Jackson, que iba hecho un pincel, como un caballero. […]

El espectáculo de Trini tiene mucha clase” (Variety, 4-3-1925).

Éxitos por doquier

La siguiente parada es el Palace Theatre de Cleveland, donde “tuvo que ser prorrogada una segunda semana debido a las multitudes a las que atrajo” (Pittsburgh Daily Post, 22-3-1925). Poco después, en el Albee Theatre de Nueva York, la sevillana “triunfó claramente con su gracia y su personalidad. Ofreció una gran variedad de bailes interpretativos, con predominio de los españoles y franceses” (The Brooklyn Daily Eagle, 14-4-1925).

Trini Ramos (Pittsburgh Daily Post, 26-3-1925)

Trini Ramos (Pittsburgh Daily Post, 26-3-1925)

En el Davis Theatre de Pittsburgh, Trini comparte cartel con una de las estrellas del momento, la cantante Grace LaRue. Sin embargo, ésta no es capaz de hacer sombra a la sevillana, cuyo “número de vodevil es uno de los más coloridos y artísticos del circuito” (The Pittsburgh Press, 29-3-1925).

“Con tanta admiración fue recibida Trini, que la hermosa española expresó un sentido agradecimiento – ‘Deseo haceros tan felices como vosotros me habéis hecho a mí’. El escenario musical para sus propuestas, que ha gustado mucho, lo constituye la Hurtado’s Royal Marimba Orchestra de Sevilla, con sus músicos puestos en línea, tocando armónicos tonos para acompañar los melodiosos movimientos de la guapa morena, que son la más elegante expresión del baile español que ha honrado la escena actual” (Pittsburgh Daily Post, 31-3-1925).

Washington, Filadelfia, Baltimore y, otra vez, Nueva York son algunas de las ciudades que visita Trini antes de emprender su viaje anual a Sevilla. La artista sigue cosechando éxitos en todos los teatros en los que se presenta. No en vano, “sus números españoles muestran brillantez en la técnica, así como originalidad” (The Philadelphia Inquirer, 26-4-1925) y, además, “canta bastante bien” (The Philadelphia Inquirer, 28-4-1925). Durante esos meses, la Ramos también colabora en varios eventos benéficos y se embarca en el rodaje de una nueva película.

Llega a Sevilla Trini, la nueva estrella del celuloide

Como cada año, Trini pasa varias semanas de descanso en su tierra. En 1925, la fecha elegida es el mes de junio, con el fin de disfrutar de la fiesta del Corpus y pedir la llave montada a caballo en una corrida de toros que se celebra en la Maestranza.

Trini Ramos en Sevilla (La Unión, 26-6-1925)

Trini Ramos en Sevilla (La Unión, 26-6-1925)

Durante su estancia en la capital andaluza, en el Salón Lloréns se organiza la proyección de “unos cuantos metros de película filmados por Trini Ramos en las pruebas que como actriz cinematográfica hiciera en Norteamérica” (El Liberal de Sevilla, 25-6-1925) (3). Además, en una entrevista concedida al periodista Ángel Bueno para el diario La Unión, la artista le pone al día sobre sus nuevos proyectos cinematográficos:

“- ¿Es cierto ese contrato fabuloso que le ofrecen como peliculera? […].

– Sí. El contrato tiene como base el filmar yo cuatro películas por año.

– ¿Está usted contenta de los ensayos hechos en su nueva disposición artística?

– Calcule si no. A la vista de los ensayos se ha firmado el contrato a que me alude, y que empezaré a cumplir inmediatamente.

– ¿Conoce los guiones de las películas?

– Sólo el de una de ellas. La más importante, la que la casa tiene más fe. Se trata de una nueva interpretación de la Carmen de Merimée. Confían en que podré ajustarme fácilmente a la figura… […]

– ¿Cuándo embarca usted?

– El día 3. Tengo que estar en Jersey-City muy en breve. Está todo a falta de mi llegada para empezar las escenas iniciales” (La Unión, 26-6-1925) (4).

Trini durante su entrevista con el periodista de La Unión (26-6-1925)

Trini durante su entrevista con el periodista de La Unión (26-6-1925)

A su regreso a Nueva York, Trini es inmortalizada por la prensa luciendo un reloj de pulsera que, según ella, es un regalo del rey Alfonso XIII. La sevillana retoma sus compromisos con Keith Albee, actividad que compagina con su trabajo en el cine. En el mes de octubre comienza el rodaje de la película The Seven Wives of Bluebeard, dirigida por Alfred Santell, en los estudios Cosmopolitan de Nueva York.

Trini & Co.

Pittsburgh, Waterbury y Gaiety son algunas de las ciudades en las que actúa la polifacética sevillana antes de regresar al Palace neoyorquino -esta vez, con compañía propia- y ponerlo boca abajo. El periodista Miguel de Zárraga escribe para ABC la crónica del evento, titulada “La Divina Exótica”:

“… Ninguna artista española se ha presentado en Nueva York con más lujo que Trini. La suntuosidad de sus vestidos, de refinada distinción todos ellos, es incomparable. Y los diversos cuadros en que se exhibe, de original exquisitez.

Trini se ha presentado en el Palace como sólo ella sabe hacerlo. ¡Para eso es Trini! Y he aquí a la adorable Trini… Se presenta en una deliciosa revista que lleva su nombre – ¿qué mayor atracción? -, y nos cautiva en cinco sorprendentes cuadros, a cuál más sugestivo. En el primero nos evoca una maja de ensueño, blanca toda ella, como si un mago escultor de fantásticos caprichos la hubiera modelado en nieve, incluso el corazón. En el segundo la admiramos convertida en una ingenua flapper, que nos sugestiona con el sano candor de su pícara travesura. En el tercero es una gitana de dramático temple, que con aquélla contrasta y triunfa. En el cuarto se nos aparece como un torero ideal, ¡una escultura forjada en oro!, que en milagroso remedo abre y juega con el capote, cita a banderillas, entra a matar, y ni un instante nos hace temer que unos cuernos pudieran herirle. Y finalmente, como otra más palpitante escena de color, un tango típico nos seduce y envuelve en una suave laxitud embriagadora…

Trini luciendo el reloj que le regaló Alfonso XIII (Detroit Free Press, 1-8-1925)

Trini luciendo el reloj que le regaló Alfonso XIII (Detroit Free Press, 1-8-1925)

El público del Palace aclamó delirantemente a Trini, mientras el escenario se llenaba de flores y la orquesta entonaba la Marcha Real, en homenaje al cónsul general de España, que presidía la función desde un palco proscenio. ¿A qué más pudo aspirar Trini? Conquistó la victoria en todas sus fases y desde todos sus aspectos. Cantó en español y en inglés, bailó a la andaluza y a la americana, tocó la guitarra ¡y hasta supo sacudir nuestro espíritu con un soplo de tragedia en la escena última de la gitana del tercer cuadro! ¿Qué importa que Trini no sea la más grande tonadillera española? ¿Qué importa que no sea tampoco la más grandes bailarina española? ¡La (sic) basta con ser Trini!” (ABC, 24-1-1926).

NOTAS:

(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.

(2) El vodevil nace en el siglo XIX, vinculado a las variedades, y durante décadas se asocia con locales de mala reputación, en los que están presentes el alcohol y la prostitución. Empresarios como Keith y Albee lo transforman en un tipo de entretenimiento apto para las clases medias. Sobre la historia del vodevil, cfr. el artículo de Paul Mroczka, “Vaudeville: America’s Vibrant Art Form with a Short Lifetime”.

(3) “Soberana de gesto, admirable de ‘pose’, de fieras y arrogantes actitudes, de líneas admirables y estatuarias, los primeros metros -escenas de Apaches para la prueba de actriz dramática- fueron un completo y acabado éxito de la nueva ‘estrella’, que revelaron insospechadas cualidades y un talento dramático vigoroso y recio. Unos momentos de dama andaluza, donde la excepcional belleza escultórica de la Ramos se revela en todo su mágico esplendor, constituyeron la segunda parte de la prueba. La tercera, acaso la más difícil y peligrosa, fue un ensayo de fisonomía ante el objetivo. Los ojos parlanchines y pilluelos de la Trini Ramos dijeron en unos metros de película cuánto amor, cuánta alegría, cuánta pasión puede caber en el alma de una mujer” (El Liberal de Sevilla, 25-6-1925).

(4) Las informaciones extraídas de la prensa de Sevilla han sido localizadas por por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.

 


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (IV)

En enero de 1923 se estrena en el Winter Garden de Nueva York la revista The Dancing Girl, “uno de los mayores espectáculos llevados a escena por los Shubert”, compuesto por “una gran colección de inteligentes escenas, cada una más bonita que su predecesora” (New York Clipper, 24-1-1923). La crítica destaca su “espléndida producción, trajes alegres, canciones […] melódicas y un excelente reparto” (Variety, 1-2-1923) (1).

Trini Ramos a su llegada a Nueva York (The Decatur Herald, 9-1-1923)

Trini Ramos a su llegada a Nueva York (The Decatur Herald, 9-1-1923)

Al frente del mismo está Trini Ramos, que llega avalada por los éxitos cosechados en Londres con “la sal y gracia de sus danzas castizas, el hondo brillo de sus ojos de gitana y el encanto típico de sus ‘andares’” (Cine-Mundial, enero de 1923)… Y no decepciona (2):

Trini, una flexible y elegante bailarina, con una voz que, aunque pequeña, es agradable, se ganó muchos aplausos” (New York Clipper, 24-1-1923).

“La encantadora bailarina española Trini, cuya belleza (de su cara y su figura) es tan gratificante como su fino arte para el baile, vale por sí sola ‘el precio de la entrada’” (Tyrone Daily Herald, 1-2-1923).

Trini, la bailarina española y sin duda una belleza, hace un trabajo muy inteligente” (Brooklyn Life, 3-2-1923).

Trini […] es una de las debutantes y se anotó un éxito de grandes proporciones. Es justo lo contrario de lo que se espera de una bailarina española. Es tranquila, recatada, hermosa y modesta, y trabaja con un auténtico deseo de agradar. Triunfó admirablemente” (New York Clipper, 7-2-1923).

Winter Garden de Nueva York, años 20

Winter Garden de Nueva York, años 20

Un nuevo estilo de baile español

La sevillana interpreta varias canciones en inglés (3) junto a su partenaire, Arthur Margetson. No obstante, lo más destacado de su repertorio son los bailes españoles, presentados de una manera novedosa que conquista al público de Broadway:

“… Trini es al arte español de Terpsícore lo que Einstein a la teoría de la relatividad, según nos informan quienes han podido echar un vistazo a alguno de sus ensayos.

[…] Trini está en el programa para traer su versión moderna y original de los bailes […] al nuevo Winter Garden, e incluso los ‘cansados hombres de negocios’ que se colocan en la primera fila para pasar una tarde tranquila, se levantarán y prestarán atención.

Sin embargo, faltarán los habituales mantones y la falda de vuelo; incluso las medias y quizás también los zapatos, si la dirección garantiza que el suelo del escenario no está astillado.

No se sabe exactamente qué ocupará el lugar de las obsoletas prendas descartadas, pero la propia Trini, ni más ni menos, promete que Broadway va a parar, mirar, escuchar y, después, volverá por más” (Daily Arkansas Gazette, 1-7-1923).

Trini en The Dancing Girl (The New York Times, 23-4-1923)

Trini en The Dancing Girl (The New York Times, 23-4-1923)

Tras las huellas de su tocaya

Llama especialmente la atención la ‘Farruca torera’, un número que nos recuerda a la ficticia corrida de toros que varias décadas atrás popularizara Trinidad Cuenca sobre los escenarios de todo el mundo. Lo mismo que su ilustre predecesora, la Ramos se mete en el papel de todos los personajes que intervienen en el combate:

“Chasquido de castañuelas, rasgueo de guitarra, pisadas de zapatillas de seda […]; la carrera del picador, el empujón de las punzantes banderillas de papel de seda lanzadas con diabólica habilidad, el rugido de los dueños, ávidos de sangre, de la plaza de toros; y el brillante golpe final que concluye el sanguinario espectáculo.

[…] Ella es toda la corrida. Es el picador, el torero, el matador e incluso el toro […]. Por medio de sus pasos de baile nos ofrece la vívida imagen del cruel pasatiempo que ella, como auténtica sevillana, apoya apasionadamente.

[…] La corrida de toros puede ser brutal, pero la presentación de Trini fue deliciosa” (The Evening News, 20-1-1923).

The Dancing Girl permanece varios meses en cartel y cuenta con ilustres espectadores, como el escritor y premio nobel español Jacinto Benavente, que es homenajeado durante una de las representaciones, en la que Trini ejecuta varios bailes adicionales en su honor (Hartford Courant, 15-4-1923).

Trinidad la Cuenca (Foto de Emilio Beauchy)

Trinidad la Cuenca (Foto de Emilio Beauchy)

Del escenario a la gran pantalla

Poco después, la polifacética artista da un paso más en su exitosa carrera y se estrena como actriz de cine en el filme Caroline, basado en el musical homónimo:

“… Trini estará en el estudio por las mañanas y por las tardes, con la excepción de las horas en que está actuando en la matinée de ‘The Dancing Girl’. […]

… Se cree que la extraordinaria belleza de Trini convertirá a la artista española en una incorporación excepcionalmente bienvenida entre las estrellas del celuloide. Un test de pantalla al que se ha sometido recientemente ha resultado especialmente satisfactorio. Será su primera aparición en el cine” (The Evening Telegram, 16-3-1923).

A Londres, como una estrella

En mayo de 1923, a pesar de los triunfos obtenidos en Broadway, Trini pone punto y seguido a su participación en The Dancing Girl y regresa a Londres para cumplir un nuevo compromiso adquirido con Charles Cochran, que cuenta con ella para su nueva revista, Five to Seven (4).

Trini Ramos saluda a Jacinto Benavente (St. Louis Dispatch, 13-3-1923)

Trini Ramos saluda a Jacinto Benavente (St. Louis Dispatch, 13-3-1923)

Durante esa nueva estancia en la capital británica, queda patente el alto grado de popularidad de la joven sevillana. El Sunday Post (24-6-1923) le otorga un puesto preferente en el ranking de artistas famosas, basándose en las ventas de tarjetas postales con su fotografía. Se la puede ver en distintos eventos teatrales (5), y es imagen la publicitaria de una marca de perlas (6).

De gira con The Dancing Girl

A finales de agosto, Trini regresa a los Estados Unidos y se reincorpora al reparto de The Dancing Girl, que lleva varios meses representándose en el Colonial Theatre de Chicago. Durante su ausencia, el papel protagonista ha sido interpretado por Conchita Piquer y, posteriormente, por Vera Myers (Chicago Daily Tribune, 23-8-1923).

A principios de septiembre, la revista pasa al Shubert-Murat Theatre de Indianapolis y allí comienza una gira por el Medio Oeste, con paradas en los teatros Shubert de ciudades como Cincinnati, Pittsburgh, Philadelphia o Boston. Un tren especial se encarga del transporte de la compañía, que consta de un total de 150 personas (The Hancock Democrat, 30-8-1923).

Anuncio de Cintra Pearls, protagonizado por Trini Ramos (Bexhill-on-Sea Observer, 29-9-1923)

Anuncio de ‘Cintra Pearls’, protagonizado por Trini Ramos (Bexhill-on-Sea Observer, 29-9-1923)

Al frente de la misma sigue estando Trini, que es considerada “una de las principales intérpretes de bailes con los pies descalzos”:

“Aunque los estilos de danzas españolas nunca se ejecutan con los pies desnudos, Trini ha introducido una exitosa revolución en los bailes nacionales, de modo que muchos ensayos se realizan sin zapatos ni medias” (The Indianapolis Star, 26-8-1923).

No obstante, la bailaora sevillana también domina el zapateado y el toque de castañuelas, que a veces sustituye por “pitos” o chasquido de dedos (Pittsburgh Daily Post, 18-9-1923). A todo ello hay que sumar su carácter de chica “adorable y sonriente”, que “pone gracia y melodía en sus pasos, y no las zalamerías de sirena de otras bailarinas españolas” (Pittsburgh Daily Post, 16-9-1923).

A Sevilla y olé

En 1924 Trini Ramos regresa a Sevilla, en plena Feria de Abril, y se deja ver en la Caseta de la Prensa:

“La Oterito, la simpatiquísima Anita Delgado, ese prodigio de mujer que se llama Trini Ramos, las hermanas Real y un sin fin de criaturas bonitas y simpáticas, artistas de pura cepa sevillana, han contribuido con su presencia a que la animación no decayera hasta la madrugada” (El Noticiero Sevillano, 29-4-1924) (7).

Trini Ramos (The Tatler, 7-2-1923)

Trini Ramos (The Tatler, 7-2-1923)

Durante su breve estancia en la ciudad que la vio nacer, la polifacética bailaora concede una entrevista a Galerín. En ella repasa sus éxitos en Londres y Nueva York, y ofrece algunos detalles sobre sus planes más inmediatos:

“-¿Y ahora vuelve por su cuenta?
-No, tengo que cumplir otros contratos. Embarcaré en un puerto francés el día 10. Ahora trabajaré en la impresión de una película por la mañana; por la tarde, en un cabaret, y por la noche, en un teatro.
-¿Qué sueldo cobrará?
-Unos mil dólares a la semana, ¿no?
-Qué sé yo ¿Y de dinero ahorrado, Trini?
-Se gasta mucho. Los viajes son carísimos. Venir a Sevilla me cuesta siete mil pesetas. Además la vida allí es muy cara.
-¿Usted vivirá en un hotel lujoso?
-No. Tengo un “apartament”, en el que vivo con una señora de compañía y una criada.
[…] Observamos que Trini lleva en el dedo del corazón un anillo con una piedra azul, y le preguntamos.
-Si. Es el anillo de pedida. Me caso
-¿En Nueva York?
-¡Como no! Mi novio lo tengo allá. Hace año y medio que nos hablamos, y si no me he casado ya ha sido porque quiero antes trabajar, ser yo la que mande” (El Liberal de Sevilla, 3-5-1924) (8).


NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) Las noticias sobre los éxitos de Trini Ramos en Nueva York no tardan en llegar a la prensa de Sevilla, que se congratula del triunfo de su paisana:
“Hace tres noches, según cablegrama recibido, fue el debut de Trini en el teatro Winter Garden, con ‘La muchacha bailarina’, obra que es un prodigio de lujo y riqueza, y donde nuestra gentil paisana alcanzó una inmensa ovación.
El nombre de Sevilla resonó aquella noche en Nueva York con el estruendo de las grandes representaciones artísticas. Trini Ramos era al día siguiente popular, elogiándola en alto grado la Prensa” (El Liberal de Sevilla, 27-1-1923; noticia localizada por José Luis Ortiz Nuevo).
(3) “Trini y Margetson tienen varias canciones deliciosas en pareja, y triunfan con ‘My Love Bouquet’ y ‘I’ve Been Wanting You’” (Variety, 1-2-1923).
(4) “Un espectáculo que durará desde las cinco hasta las siete es la nueva noción de Charles B. Cochran para el London Pavilion. Se llamará ‘Cinq a Sept’. El programa se compondrá sólo de mujeres. Entre las primeras colaboradoras están Delysia, las Dolly Sisters, Trini, Raquel Meller, La Argentina y la Sra. Vernon Castle” (The Era, 1-2-1923)
(5) Nada más llegar a Inglaterra, se puede ver a Trini Ramos junto a la Señora Cochran en un palco del Palace Theatre, durante el estreno de la revista ‘Music Box’. La sevillana “lucía -si es posible- más bonita que nunca, con un vestido blanco bordado en cristal, con cadenas de perlas envolviendo sus muñecas y una gardenia de cera prendida en la brillante negrura de su pelo” (Illustrated Sports and Dramatic News, 26-5-1923).
Unas semanas más tarde, en la misma compañía, Trini asiste a la première de ‘Little Nelly Nelly’ en el New Oxford Theatre (Illustrated Sports and Dramatic News, 14-7-1923).
(6) Los anuncios de dicha firma que tienen a Trini como musa se publican en el Bexhill-on-Sea Observer durante los meses de agosto y septiembre de 1923.
(7) Noticia localizada por José Luis Ortiz Nuevo y disponible en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.
(8) Ibídem.


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (III)

Después de cuatro meses en cartel en el London Pavilion, la revista The Fun of the Fayre sigue siendo considerada “uno de los espectáculos más inteligentes y entretenidos que se pueden ver” en la capital británica (Staffordshire Advertiser, 4-2-1922) (1).

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Destaca especialmente el cuadro ‘The Mirror of the Fayre’, en el que aparece un gran espejo de luz del que surgen cuatro representaciones diferentes de la hermosura femenina. Una de ellas, “‘Sevilla’ es representada por la maravillosa Trini, una joya española de encanto y belleza, que canta y baila de un modo fascinante” (Staffordshire Advertiser, 4-2-1922) y brilla con luz propia en sus “números con castañuelas” (The Scotsman, 12-1-1922).

Belleza versus talento

La extraordinaria hermosura de Trini Ramos no sólo tiene trastornados a los británicos, sino que incluso genera debates al otro lado del océano. De hecho, varios diarios estadounidenses publican un reportaje titulado “La chispa española que comenzó una guerra de belleza”, en el que se acusa a los representantes de discriminar a las artistas británicas en favor de las foráneas, por un simple criterio estético.

Por su parte, Cochran se defiende alegando que “llevó a Trini a Londres porque era la mujer más bonita que había visto nunca y no porque fuera española” (The Sunday Oregonian, Portland, 29-1-1922) (2).

Trini Ramos junto a Joan Clarkson, una de sus compañeras en The Fun of the Fayre (The Sketch, 22-2-1922)

Trini Ramos junto a Joan Clarkson, una de sus compañeras en The Fun of the Fayre (The Sketch, 22-2-1922)

Sin embargo, aunque no se puede negar que su físico le ha abierto bastantes puertas, Trini Ramos es mucho más que una cara bonita, y lo demuestra con cada paso que avanza en su carrera. Por ejemplo, una de las novedades que se incorporan a la revista The Fun of the Fayre, en mayo de 1922, es el número ‘Esperanto’ (3), en el que la sevillana interpreta una canción en inglés. Según las críticas, parece que no se le da nada mal:

Trini […] ha conquistado ahora las dificultades de nuestro idioma, pues aparece en un papel de habla inglesa y canta ‘The Language of Love’ con el Sr. Walter Williams. Este atractivo nuevo número representa las dificultades de una chica extranjera que aprende inglés; pero, dado que su nombre es Esperanto, y que el idioma del amor es el mismo en todos los países, lo hace bastante bien” (The Sketch, 10-5-1922).

Poco después, de la mano de Cochran, la “guapa y talentosa bailarina” (The Scotsman, 13-6-1922) vuelve a pisar las tablas del London Pavilion para participar en un programa de variedades, en el que no sólo canta en inglés sino que además interpreta algunos bailes típicos del país británico. También figura en el cartel el bailaor Vicente Escudero. Las críticas ponen de relieve el talento y el esfuerzo de la joven española:

“Uno de los atractivos principales de la primera parte es el cautivador número de canto y baile de Trini, que tiene la oportunidad de demostrar que es una artista inteligente además de ser ‘la chica más bonita del mundo’. En su actuación se intercalan algunos de los principales bailes españoles interpretados por Escudero, con su guitarrista” (The Stage, 15-6-1922).

Vicente Escudero (Foto de Man Ray, París, 1928)

Vicente Escudero (Foto de Man Ray, París, 1928)

“Un número destacado en el programa del London Pavilion es la actuación de Trini, la belleza española. Llegó a Inglaterra el pasado mes de septiembre, sin saber una palabra de inglés. No sólo se ha esforzado por aprender nuestra lengua sino también nuestros bailes, y tanto su ritmo como la precisión de sus pasos ponen de manifiesto que ha trabajado duro, mientras que su enunciación de la canción inglesa fue extraordinaria. Trini también utiliza el inglés en la conversación, y está haciendo grandes avances. Escudero, que actúa con Trini, es el más famoso intérprete del antiguo baile español en su país de origen” (The Era, 21-6-1922).

Trini está actuando en el espectáculo de variedades del London Pavilion, y muestra su dominio de la lengua inglesa cantando una canción llamada ‘Moonlight’, y también ofreciendo uno de sus bonitos bailes” (The Sketch, 5-7-1922).

Unas semanas más tarde, la sevillana es una de las protagonistas de las cenas con baile organizadas por el Trocadero:

“… Trini, la bailarina española, estaba allí para hacer una exhibición de sus facultades. Además, la organización proporcionó un par de castañuelas a cada visitante para que las tocaran, de modo que el marcado ritmo del baile español fue intensificado por muchos pares de manos” (The Era, 8-2-1922).

Trini en 'Phi-Phi' (The Sketch, 6-9-1922)

Trini Ramos en Phi-Phi (The Sketch, 6-9-1922)

Una artista en continuo crecimiento

En esos mismos días se estrena la nueva producción de Cochran, Phi-Phi, un musical ligero centrado en la figura del escultor griego Phidias, que busca un modelo ideal para representar la inocencia. El espectáculo se lleva a escena a modo de prueba en el Hippodrome de Potsmouth, antes de ser estrenado en el London Pavilion. La recepción, tanto por parte del público como de la crítica, no puede ser mejor:

“El lunes por la noche, en el Hippodrome de Portsmouth, el Sr. Charles B. Cochan presentó ‘Phi Phi’, una opereta en dos actos […]. La sala estaba llena a rebosar. La nueva producción ha recibido la más calurosa de las acogidas, y cuando cayó el telón hubo un gran entusiasmo. No cabe duda de que ‘Phi-Phi’ será un gran éxito en Londres” (The Era, 9-8-1922).

En esta obra “Trini, la encantadora bailarina española, se metamorfosea en una bailarina griega para ofrecer una bacanal con [el bailarín] Wojcikowski” (The Sketch, 6-9-1922). Su actuación no pasa desapercibida para la prensa, que publica varias fotografías suyas e incluso hay una revista, The Tatler, que le dedica una portada, con la siguiente leyenda:

“LA SEÑORA TRINI EN ‘PHI-PHI’

Lo que ha sobrepasado completamente cualquier éxito que el Sr. C. B. Cochran haya tenido en el Pavilion o en cualquier otro lugar. ‘C. B.’ puede presumir de ser el descubridor de esta hermosa bailarina española, cuando la vio en Sevilla justo antes de producir ‘The Fun of the Fayre’, su anterior éxito en el Pavilion, y la contrató de inmediato. Los resultados han demostrado lo acertado de su elección” (The Tatler, 20-9-1922).

Trini Ramos (portada de The Tatler, 20-9-1922)

Trini Ramos (portada de The Tatler, 20-9-1922)

Nueva York la reclama

En esa época los diarios norteamericanos y británicos ya empiezan a especular sobre la posible marcha de Trini a los Estados Unidos. La misma artista lo confirma en unas declaraciones al Dundee Courier en diciembre de 1922, cuando está a punto de embarcar en el transatlántico Berengaria: “No me voy a América por problemas amorosos, sino por un contrato que me ha hecho hace dos meses C. B. Cochran para el Winter Garden Theatre de Nueva York” (26-12-1922).

Trini llega a la ciudad de los rascacielos en los últimos días de 1922. Ha sido contratada por Lee y J. J. Shubert para la revista The Dancing Girl, en la que realizará “una serie sensacionales bailes españoles nunca antes presentados en América, que incluyen la ‘Farruca Torero’ o el ‘Ferocious Bull’ [toro bravo]” (The Evening Telegram, 28-12-1922).

A pesar de sus pocos años, la andaluza hace su entrada en la Gran Manzana como toda una celebridad:

“Venía acompañada de una dueña y tres doncellas, y traía un montón de baúles llenos de vestidos.

La bailarina es del tipo de pequeña andaluza, de figura esbelta, manos y pies pequeños, y grandes ojos negros, y tiene una personalidad muy atractiva. Vestía un elegante traje negro con pamela y un brillante abrigo negro bordado forrado en piel, y llevaba pendientes de cristal y un anillo de cristal a juego. Habla un poco de inglés y una pizca de francés, además de su lengua materna” (The New York Times, 1-1-1923).

Trini Ramos (The Baystander, 9-8-1922)

Trini Ramos (The Baystander, 9-8-1922)

NOTAS:

(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.

(2) En medio de la polémica, la artista sevillana desvela sus secretos de belleza, para quien desee servirse de ellos:

“Tengo una manera muy sencilla de conseguir un buen cutis, que consiste en lavarme la cara con agua fría por la noche; aunque no hay duda de que el baile también ayuda mucho, y le diré por qué: en primer lugar, es ejercicio y, en segundo lugar, es diversión. La belleza no es algo completamente innato, sino que se crea cuando se ve el lado bueno de las cosas y se es feliz” (The Sunday Post, 30-10-1921).

(3) En junio de 1922 se lleva a escena en el London Hippodrome The Review of Revues, que incluye los mejores números de varias revistas, y entre ellos ‘Esperanto’, de The Fun of the Fayre. Los reyes y el Príncipe de Gales asisten a la representación (The Stage, 2-6-1922).