Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Quica, maestría y temperamento (I)

“Esta mujer, de rostro moreno y esbelta figura, viste con irreprochable propiedad el traje de flamenca, dando la sensación de pertenecer a la más depurada raza cañí, aunque no es gitana.

Sin duda alguna es la bailadora de más temperamento que se conoce hoy y de las que mejor saben llevar las batas de cola y el pañolillo de Manila” (1).

Así describe Fernando el de Triana a Francisca González Martínez, bailaora sevillana nacida en 1905 y conocida artísticamente como “La Quica”. En su ciudad natal, esta artista se inicia en el mundo de la danza en la academia del maestro Otero y debuta junto a Antonio de Triana en el Salón Imperial (2).

Francisca González, La Quica

Francisca González, La Quica

Más tarde se une, tanto en la vida como en el arte, a Francisco León, Frasquillo, con quien abre una academia de baile en el Corral del Cristo, en la sevillana calle Pedro Miguel. La pareja también actúa en distintos escenarios, como el del antiguo Salón Olimpia, en la calle Amor de Dios (3).

De gira por España junto a Frasquillo

A finales de la década de los veinte, La Quica y Frasquillo emprenden una gira por España junto a una compañía de ópera flamenca en la que figuran algunos de los mayores artistas del momento, y de todos los tiempos, tales como Antonio Chacón, la Niña de los Peines o Manuel Vallejo.

Durante el verano de 1928, el grupo se presenta en ciudades como Valencia, Córdoba, Cádiz o Badajoz. En El Noticiero Gaditano podemos leer los nombres que componen el elenco:

“Anoche se celebró en el Parque Genovés un grandioso concierto de cante flamenco.

El programa estaba confeccionado con los mejores elementos flamencos que existen en España.

Los artistas que tomaron parte fueron don Antonio Chacón, ‘pontífice del cante jondo’, Niña de los Peines, Manuel Vallejo, José Cepero, Guerrita, Chato de las Ventas, Bernardo el de los Lobitos, y el Niño de Sevilla.

Los tocadores de guitarra eran Ramón Montoya, Luis Yance, Manuel Martell y Manuel Bonet.

Figuró un numeroso cuadro de zambra gitana compuesto por Carmen Vargas, Juan Sánchez (Estampío), Frasquito, Rovira, El Tobalo, La Quica, Carmelita Borbolla, Los seis gitanos de la Cava de Triana, Lolita Almería, Manolita la Macarena y La Gabrielita.

Se interpretaron soleares, fandangos, seguidillas, tangos, malagueñas.

Lograron distinguirse la Niñas (sic) de los Peines, Cepero, Guerrita, Montoya y Estampío que fueron ovacionados en sus ‘artes’.

Los demás fueron igualmente aplaudidos” (6-8-1928).

El cantaor Antonio Chacón

El cantaor Antonio Chacón

En los años siguientes, La Quica participa en distintos cuadros flamencos encabezados por Frasquillo. Así, por ejemplo, en julio de 1931 se presenta en la plaza de toros de ValenciaEl alma de Andalucía”, un

espectáculo compuesto por varias escenas, entre ellas una de sevillanas, dirigida por el maestro Frasquillo y en la que toman parte las siguientes bailaoras:

“Pepa La Carbonera, Rosario La Gitana, Asunción La Belmontina, Carmela la Periget, Lola la Periget Chica, Teresa La Serrana, María la Granadina, Antoñita La Cartujana, María la Faraona, Antonia la Faneta y Paca González, La Quica” (La Correspondencia de Valencia, 14-7-1931).

En el cartel también destacan artistas como los cantaores Guerrita o La Minerita, y una zambra gitana del Sacromonte dirigida por Angustias la Emperadora y las hermanas Gazpacha.

De Sevilla a Madrid, con parada en Córdoba

En 1933, la familia formada por La Quica y Frasquillo se traslada a Madrid, con el fin de impulsar la carrera artística de su hija Mercedes, que, a sus once años de edad, comienza a despuntar como una gran bailaora en potencia.

En junio de 1934, el cuadro familiar actúa en Córdoba al menos en dos ocasiones. Les acompaña a la guitarra Antonio Álvarez:

“Sobre un tablado, al aire libre, aparece un cuadro flamenco con la prosopopeya de ritual; allí están La Quica, su niña La Quica hija, Frasquillo y el concertista mago de la guitarra Antonio Álvarez. Comienza a oírse el rasgueo de aires gitanos, se hace un silencio devoto en la concurrencia y La Quica, que baila maravillosamente, y Frasquillo, que es un maestrazo del género, bordan farrucas, alegrías y bulerías gitanas entre palmas, jaleos y olés que marcan el ritmo.

Después Mercedita, la pequeña flamenquilla, se levanta, se estira, avanza, alza los brazos como Pastora, se retuerce y baila como una miniatura de ‘La Macarrona’ o de ‘La Malena’, insuperablemente” (El Sur, 23-6-1934).

Mercedes León, hija de La Quica

Mercedes León, hija de La Quica

“Anoche, en el Kiosco ‘Duque de Rivas’, tuvo lugar un espectáculo muy ambientado y típico cordobés.

En primer lugar, Merceditas León, hizo una gran exhibición de su arte, arte puro castizo andaluz.

La Quica bailó como nunca: hizo a ‘grosso modo’ unas interpretaciones magníficas del baile cañí, que saturó el ambiente perfumado de los jardines de La Victoria de colorido.

Mientras tanto, Antonio Álvarez rasgueaba su guitarra, agarena, haciendo sonar primorosamente sus cuerdas en preciosa melodía: se dejaba oír un fandanguillo, una malagueña, un dulce suspiro andaluz; mientras Frasquillo zapateaba en el tablado con rabia, con fuerza tal y brío tan certero que, a pesar que creíamos iba a resultar pesado, al contrario, daba matices a la melodía que Álvarez interpretaba” (La Voz, 3-7-1934).

Nueva compañía y academia de bailes

En diciembre de ese mismo año, La Quica, Frasquillo y su hija Mercedes visitan la redacción del Heraldo de Madrid, donde ofrecen una pequeña actuación. Además, el maestro expone los motivos que les han llevado a instalarse en la capital de España y presenta a los integrantes de su nueva compañía:

“Ahora hacía tiempo que [Frasquillo] vivía retirado voluntariamente en su casa de Sevilla, bailando sólo ‘para los amigos’ cuando sentía ganas de un ratito de juerga.

Pero he aquí que el flamenco se da un día cuenta exacta de que su hija Merceditas es, a los once años, toda una magnífica bailarina en capullo. La chiquilla siente la vocación irresistible del baile andaluz. Y el padre […] vuelve por ella a la lucha. Hay que hacerle un nombre a Mercedes León, porque ‘la niña lo merese’. Y viene a Madrid con ella, y con su mujer, ‘bailaora’ también, y de las buenas: Francisca González, ‘la Quica’, y Rafael Cruz, un mocito ‘bailaor’ discípulo suyo, que armará también el alboroto cualquier día. Les acompañan en la jira (sic) y en los tablaos el buen ‘cantaor’ ‘Bernardo el de los Lobitos’ y un ‘tocaor’ que sabe lo que hay que saber en lo de tocar la ‘sonanta’: Manuel Bonet” (Heraldo de Madrid, 5-12-1934).

La Quica, Mercedes León y Frasquillo en su visita al Heraldo de Madrid (5-12-1934)

La Quica, Mercedes León y Frasquillo en su visita al Heraldo de Madrid (5-12-1934)

Poco después, la pareja abre una nueva academia de baile en el número 5 de la plaza General Vara del Rey, en pleno Rastro madrileño, donde continúan con la labor docente que ya venían desarrollando en Sevilla. Al mismo tiempo, el cuadro flamenco dirigido por Frasquillo, del que forman parte tanto La Quica como su hija Mercedes, se anuncia con frecuencia en distintos locales, sobre todo de la capital.

Así, en los primeros meses de 1935 encontramos al grupo en el Circo Price, en la sala Casablanca o en el Teatro Martín; y en el mes de junio participan en la fiesta-homenaje a Fernando el de Triana, organizada por La Argentina en el Teatro Español. La Quica, Frasquillo y su hija figuran entre los artistas más destacados de la noche:

“Si grandes fueron las ovaciones que se prodigaron a Pericet y su cuadro […], no fueron menos cálidas y entusiásticas las que se tributaron […] al estupendo cuadro de baile flamenco del famoso maestro Francisco León ‘Frasquillo’. Tanto éste como su mujer, ‘La Quica’, y su hija Merceditas León […], Rafael Cruz, y el célebre ‘bailaor’ antiguo ‘El Estampío’, monopolizaron, puede decirse, los mejores y más reiterados aplausos de la noche” (Heraldo de Madrid, 24-6-1935).


NOTAS:
(1) RODRÍGUEZ GÓMEZ, Fernando (el de Triana), Arte y artistas flamencos, Sevilla, 1935.
(2) Datos proporcionados por José Luis Navarro García en su obra Historia del baile flamenco, Vol. 2, Sevilla, Signatura, 2009.
(3) Datos aportados por el bailaor Enrique el Cojo, en una entrevista publicada por el diario ABC de Sevilla, el 21-4-1981.


Teresita España, guitarrista, artista flamenca y estrella de varietés (III)

En agosto de 1919, La Acción anuncia con entusiasmo el espectáculo de variedades del Club Parisiana, en el que llama la atención una artista en particular:

“El espectáculo de ‘varietés’ que se celebra en el teatro de verano resulta amenísimo e interesante, por integrarlo un grupo de artistas a cuál más lindas y elegantes.

Desde el próximo jueves, día 7, se verá avalorado con la presentación de una artista tan celebrada y encantadora como es Teresita España. La saladísima cancionista andaluza a la guitarra y orquesta. Las muchas simpatías con que cuenta, hará (sic) que su presentación constituya un verdadero acontecimiento” (5-8-1919).

Teresita España (Mundo Gráfico, 30-3-1921)

Teresita España (Mundo Gráfico, 30-3-1921)

Teresita, cada vez más flamenca y más artista

En ese mismo club tiene lugar la verbena de la Asociación de la Prensa, en la que Teresa destaca sobre las demás artistas con su “cante jondo” (La Época, 10-8-1919). La sevillana, “que en el género flamenco, que interpreta acompañada a la guitarra, levanta en alto a los espectadores” (Eco Artístico, 15-8-1919), debe prolongar sus actuaciones durante varias semanas, dada la gran aceptación obtenida:

“En el lindo teatro de este precioso parque continúa el éxito extraordinario de la saladísima cancionista Teresita España, que a petición del público, entre el que cuenta con innumerables simpatías, le ha sido prorrogado por segunda vez el contrato.

Su despedida se realizará definitivamente el próximo miércoles, y en estos últimos días la famosa estrella, gloria de la tierra andaluza, interpretará su repertorio más nuevo y escogido” (La Correspondencia de España, 1-9-1919).

Tras debutar en Granada, en el mes de octubre la artista regresa a las tablas del Parisiana. Allí vuelve a disfrutar del favor del público y de la prensa, que continúa dedicándole alabanzas como la siguiente:

“De Teresita España no es necesario hacer elogios, porque es hoy día la artista favorita del público madrileño. Teresita España, símbolo de la ardiente Andalucía, cantará a la guitarra como sólo ella sabe cantar y vestirá a la pintoresca manera de las heroínas de Próspero Merimée” (ABC, 17-9-1919).

“Continúan las aclamaciones sin cuento […]; Teresita España, una de las mejores canzonetistas a orquesta y guitarra, con facultades y estilo, y por consiguiente, estruendosamente ovacionada” (Eco Artístico, 19-10-1919).

“También es aclamada Teresita España, que tanto a la orquesta como a la guitarra demuestra sus facultades” (La Acción, 18-11-1919).

Teresita España (Nuevo Mundo,  6-2-1920)

Teresita España (Nuevo Mundo, 6-2-1920)

A finales de diciembre, la artista sevillana participa con gran éxito en una fiesta del Círculo de la Unión Mercantil que se celebra en el Hotel Ritz. Unas semanas más tarde, la revista Nuevo Mundo publica una fotografía de Teresita España, acompañada de la partitura y la letra de una de sus canciones, que dice así:

MI GUITARRA

(Letra de Arturo Leyra y Eugenio Aceves, música de Emilio Acevedo)
I
Cuando toco la guitarra
pongo en ella mi ilusión;
según la cuerda que toco
así siente el corazón.
En mi mano la guitarra
es alegre y soñadora:
cuando estoy alegre, ríe,
y si estoy triste, hasta llora.

REFRÁN
¡Mi guitarra!… ¡Mi guitarra!…
¡Eres tú mi vida entera!
¡Mi guitarra!… ¡Mi guitarra!…
¡Sólo pido que me entierren
con ella cuando yo muera!

II
Para expresar mis amores
la guitarra me ayudó,
porque empezó a hacer primores
y al que quise, conquistó.
Y es que a sus cuerdas vibrando
imprimió tal sentimiento,
que ella misma se asombraba,
y es que mi alma estaba dentro.

III
En las penas y dolores
fue la que me acompañó,
y la única en el mundo
que a mí no me traicionó.
Y tengo la certidumbre
de que cuando yo me muera,
sus notas serán lamentos
que esparcirá por la tierra.

Excelente guitarrista y artista de postín

En febrero de 1920, se anuncia el debut de Teresita España en el Edén Concert de Barcelona, junto a todo un elenco de artistas de variedades. En esta ocasión, la prensa hace hincapié en la faceta de la sevillana como “estupenda guitarrista” (La Correspondencia de España, 11-2-1920) y como “concertista de guitarra” (Eco Artístico, 16-2-1920).

Teresita España (Muchas Gracias, 29-3-1924)

Teresita España (Muchas Gracias, 29-3-1924)

En el mes de marzo, “La voz de su amo” promociona un nuevo disco de cuplés de Teresita España, que sigue cosechando éxitos en distintos lugares, como Logroño, Huesca o su adorada Sevilla. En esta última ciudad, durante sus actuaciones en el Salón Imperial, “la notabilísima estrella del cuplé […] es muy aplaudida todas las noches en todos sus números y […] toca la guitarra como los propios ángeles” (Eco Artístico, 15-4-1920).

Asimismo, aprovechando su estancia en la capital andaluza, Teresa participa en dos fiestas que reúnen a lo más granado de la aristocracia sevillana y en las que incluso están presentes los reyes de España. La primera se celebra en el palacio de los marqueses de Yanduri y la segunda en el de las Dueñas. El cuadro artístico lo forman, entre otras figuras, la Niña de los Peines, el maestro Otero y Teresita España, que, según la prensa, es elogiada por Alfonso XIII. Así lo relata La Correspondencia de España, que ensalza las virtudes de quien ya se ha convertido en toda una estrella:

“Mientras que es frecuente que salgan de Andalucía las más notables bailarinas, son pocas las que cantando llegan a la categoría de ‘estrella’. Tal vez el deseo de ampliar el repertorio y salirse del canto andaluz, que llevan en su alma, perjudique a las artistas de aquella tierra del Sol, del vino y de la alegría.

Teresita España no ha querido dejar de expresar lo que con sus sentimientos está más conforme y canta, canta las pasiones, los amores, las tristezas, con las melodías populares de Andalucía. Por eso ha sido seguramente su carrera artística una serie de éxitos no interrumpida, que la han colocado en la envidiable categoría de primera figura.

Teresita España (Mundo Gráfico, 16-3-1927)

Teresita España (Mundo Gráfico, 16-3-1927)

Es joven, bella de rostro y de expresivos ojos, arrogante y de figura distinguida, lo que, unido a su arte y su voz, hace que se apodere de los públicos, llegando el entusiasmo a culminar cuando canta acompañándose de la guitarra.

Recientemente, y con ocasión de actuar en Sevilla, lució su arte en dos fiestas, una en el palacio de Llandeni (sic) y otra en el de las Dueñas, trabajando ante los Reyes Don Alfonso y Doña Victoria y de la Emperatriz Eugenia.

Cuentan que los Reyes hicieron que les fuese presentada Teresita España, y al felicitarla dijo el Rey que había sido lo más castizo de la fiesta.

La frase del Rey de España, el más madrileño de los madrileños, es la condensación del arte de esta hermosa cantadora andaluza. Su arte es lo más castizo, es el alma de la Andalucía, perfumada del ambiente de poesía, de amores y de pasiones hondamente sentidas” (15-8-1920).