Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Gabrielita la del Garrotín, reina de los bailes de chufla (II)

El triunfo del garrotín en los escenarios de variedades

El flamenco no fue ajeno a la vorágine renovadora que inundó los salones de varietés en las primeras décadas del siglo XX, y que se tradujo en la introducción de un buen número de innovaciones, en lo que se refiere tanto a la presentación de los números ―indumentaria, escenografía…― como al repertorio propiamente dicho. La guitarra cedió protagonismo a otros instrumentos, surgió el cuplé aflamencado y se pusieron de moda cantes y bailes como la bulería, la farruca o el garrotín. En el plano coreográfico, este último estilo experimentó un auge inusitado. Podría hablarse incluso de una auténtica fiebre del garrotín, que trascendió la esfera de lo jondo y atrajo a artistas de todo tipo.

Encarnación Hurtado, la Malagueñita. Foto: Antonio Esplugas, ANC.

Encarnación Hurtado, la Malagueñita. Foto: Antonio Esplugas, ANC.

Aunque el maestro Otero (1978: 212) atribuye su difusión a Francisco Mendoza Ríos, ‘Faíco’, se trata de un baile que ha sido cultivado mayoritariamente por mujeres. Las primeras referencias hemerográficas que nos hablan del garrotín datan de 1905 y tienen como protagonista a Encarnación Hurtado, ‘la Malagueñita’, que se anunciaba en el cabaret La Gran Peña de Barcelona bailando la farruca, el garrotín y los tangos (El Diluvio, 1905: 3). Unos meses más tarde, coincidiendo con su presentación en el Salón Concert Actualidades de Madrid, la prensa se refería a ella como “la creadora de los bailes gitanos La farruca y El garrotín” (Heraldo de Madrid, 1906: 4).

Sin embargo, la malagueña no fue la única en atribuirse este honor. Una de las más aventajadas candidatas al título era su paisana Dora la Gitana ―sobrenombre de Antonia Galindo, ‘la Sillera’―, indiscutible reina de dicho baile, que también se presentaba como “la creadora de la sugestiva farruca y el dislocante garrotín” (La Publicidad, 1908: 4). Ambas solían interpretarlo ataviadas con traje de hombre.

Es interminable el listado de bailarinas, tanto flamencas como de otras especialidades, que en esa época usaban como reclamo su dominio del garrotín. Podemos mencionar a Paca Romero ‘la Morita’, Blanca Azucena, Conchita Ledesma, Anita Delgado, Lourdes la Cordobesita, Carmelita Ferrer, Rafaela la Tanguera, la Estrella de Andalucía, La Canela o la Bella Lunaritos, por citar sólo a algunas. Encarnación López ‘la Argentinita’, “reina verdad de la ‘Farruca’ y ‘Garrotín’”, incluso desafiaba a bailar en el Teatro Gayarre de Barcelona “a todas las profesionales, comprometiéndose a regalar a la que venza en estos bailes gitanos un premio en metálico” (El Diluvio, 1908: 6).

Paca Romero, la Morita. Foto: Antonio Esplugas, ANC.

Paca Romero, la Morita. Foto: Antonio Esplugas, ANC.

La fiebre del garrotín también alcanzó a artistas foráneos y dio lugar a números tan extravagantes como el de “Miss Lenka, con su jauría de perros y su caballo, que baila el garrotín” (El Diluvio, 1910b: 6); el de “la ‘Calvetti’ y su perro Thuin que bailará el Garrotín Gitano” (La Publicidad, 1912: 6); o la “Danza de Otello, parodia de Garrotín”, interpretada por los Washington-Stars americanos (El Diluvio, 1910a: 5).

La Saha-Rita hizo una versión sicalíptica de esta danza, que ofrecía “en camisa” en el Teatro Arnau de Barcelona los “días de programa verde” (ibidem, 1911: 4). Asimismo, se estrenaron numerosas obras teatrales que incluían escenas en las que se ejecutaba dicho baile. El sainete lírico El niño del garrotín (1910), la revista La diosa del placer (1910), el juguete cómico-lírico-bailable El maestro garrotín (1911) y el sainete lírico en un acto La reina del garrotín (1911) son solo algunos ejemplos.

Los excesos asociados a esta especialidad coreográfica, en lo que se refiere tanto a su omnipresencia en los cabarets y salones de variedades, como al carácter lúbrico ―y, por ende, inmoral― que se le asociaba, llevaron a algunos a solicitar la adopción de “medidas coercitivas contra [el garrotín], porque está comprometida hasta la seriedad de nuestros más respetables padres de familia” (Zaragüeta, 1911: 4).

Sin embargo, figuras como Pastora Imperio o Julia Borrull elevaron el género a la categoría de refinada obra artística: “… hasta el garrotín, tan desprestigiado por las prófugas de la cocina, es bello cuando [Pastora] lo baila”, escribía un cronista (El Liberal, 1912: 3). “Un garrotín bailado por Julia Borrull es una ofrenda al buen gusto y una reconciliación con el arte”, afirmaba otro (La Publicidad, 1916: 4).

Según Teresa Martínez de la Peña, estamos ante una danza “mitad baile mitad parodia, [que] con ademanes bastante simples se mueve en el terreno de la gracia fácil. Lo fundamental está en el gesto, de guasa o despectivo. Desde luego es baile de chufla por excelencia” (2006: 24). No obstante, en esos años de efervescencia del garrotín cabe distinguir la labor de artistas que explotaron e incluso intensificaron esa comicidad innata, como es el caso de Don Jenaro el Feo, a quien ya nos hemos referido, o de Gabriela Clavijo, especialistas ambos en el denominado garrotín cómico.

Antonia Mercé, la Argentina, en el garrotín. Foto: MAE-IT.

Antonia Mercé, la Argentina, en el garrotín. Foto: MAE-IT.

Gabrielita la del Garrotín y sus inicios en el mundo artístico

En su Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco (1988), José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz afirman que Gabriela Clavijo era sevillana, y hacen referencia a una entrevista que le hizo José María Carretero Novillo, alias El Caballero Audaz, y que debió de salir publicada entre los años veinte y treinta en alguno de los periódicos o revistas con los que colaboró el escritor (1). Posteriormente, éste la incluyó en el volumen cuarto de su obra Galería. Dicho texto nos ofrece un testimonio de incalculable valor.

Carretero Novillo coincidió con la entrevistada en una función benéfica organizada en el Teatro Español de Madrid por la Junta de aristócratas, en la que intervinieron las bailaoras Pastora Imperio y la Argentinita, así como el actor Pepe Moncayo, que fue quien hizo las presentaciones entre ambos:

―Aquí tienes a la Gabriela, a la auténtica, a la famosa.
Ante mí hay una mujer pequeña, delgada, de una fealdad casi cómica, que viste una bata blanca de lunares rojos, larga cola de volantes y lleva sobre el cabello, negro y aceitoso, recogido en moño de ‘picaporte’, un enhiesto clavel… […]

Y la mujer diminuta, dinámica, nerviosa, me interrumpe:

―[…] La Grabiela bailaora, ‘la reina del garrotín’, como me ha llamao to er mundo, soy yo. ¡Siempre yo!…

―Sí, hombre, sí ―me asegura Moncayo―. ¡La mejor que ha bailao por chuflas! ¡Esta es la divina Gabriela! (Carretero Novillo, 1948: 145-146).

Gabrielita la del Garrotín (Shadowland, septiembre de 1921)

Gabrielita la del Garrotín (Shadowland, septiembre de 1921)

Nada más conocerla, El Caballero Audaz preguntó por el origen familiar y los inicios profesionales de la bailaora, que reveló algunos datos de gran interés:

Contemplo la figura menuda, el rostro cetrino, las pupilas hondas de esta mujer, sobre la que el ‘maquillaje’ no puede disimular la lluvia de muchos inviernos, y le pregunto:

―Pero… ¿usted es gitana?

―Pues míe usté, zeñó…, mitá y mitá… Mi madre era calé… Pero mi padre era un aristócrata de la familia de los Clavijos, pariente muy rico de la Emperatriz Eugenia… Es por lo que tengo parientes míos que son marqueses, y el general Narváez era tío de mi agüelo.

―¡Buena genealogía! ―exclamo con sinceridad―. ¿Y usted, cómo fue el dedicarse al baile?…

―¡Pues ya ve uzté!, desde muy chinorris, mis padres me pusieron profesores de cante y de baile y de to lo demás… Porque aquí donde me ve usté, yo no soy de esas que presumen de cuna y no han tenío dos gordas… Yo nací ‘con el sombrero puesto’ y me educaron como a una niña bien… Luego, ¡la vida! ―lamenta sombríamente― me fue dando cosas y me fue quitando otras.

―¿Y cómo se dedicó usted a artista?

―¡Faenas también de la vida!… Cuando murió mi padre se presentó la ruina en casa… Las pasamos morás… Y yo tuve que dedicarme a hacer oficio de lo que había sido mi gusto y mi vocación” (ibidem: 146).

José María Carretero Novillo, el Caballero Audaz (Archivo ABC)

José María Carretero Novillo, el Caballero Audaz (Archivo ABC)

Según sus propias declaraciones, fue la necesidad lo que empujó a Gabriela Clavijo a buscarse la vida en los tablaos, algo muy común entre las artistas de la época. Se inició en los cafés cantantes de Sevilla y su triunfo fue inmediato. Viajó por toda España y salió al extranjero, lo que le permitió reunir una fortuna considerable:

―¿Y tuvo usted éxito desde el principio?

―¿Qué dise uzté, mi arma? ―pondera la Gabriela, con énfasis―. Pero si yo armé un alboroto apenas pisé un tablao… Empecé a trabajar en el Novedades, de Sevilla, y en ‘El Burrero’, de la calle Sierpes (2), dos de los mejores cafés cantantes de mi época, y me contrataron en seguía pa Madrid, y fui a Londres, a Nueva York (3), a París y a Lisboa […].

―¿Entonces ganó usted mucho dinero?

―Total, ¡me hice rica! ¡Tuve mejores brillantes que nadie, casa propia y coche propio! (ibidem: 147).

Otra revelación importante que realiza la artista a El Caballero Audaz tiene que ver con su marido, un herrero que solía acompañarla como cantaor en los escenarios:

―[…] Fue entonces cuando conocí a mi marío.

―¿Era también artista?

―¡Artista y probe como las ratas!… Pude haberme casao con algún marqués o con algún ricacho, y preferí a este mosito, que era un buen cantaor. Cuando yo no tenía contratos, se ganaba honradamente la vida como herrero (ibidem: 146-147).


Notas:
(1) José María Carretero Novillo, El Caballero Audaz, trabajó en periódicos como el diario El Heraldo de Madrid, y en revistas ilustradas como Nuevo Mundo, Mundo Gráfico o La Esfera.
(2) Según José Blas Vega (1987), el Café del Burrero se trasladó a la Calle Sierpes en 1888 y cerró sus puertas en 1897 (p. 41-54), año en que comenzó a funcionar en la Campana el Café Novedades. Este último fue derribado en 1923 (p. 69-85).
(3) Aunque hemos acudido a varias hemerotecas norteamericanas, no hemos logrado localizar ninguna referencia periodística que confirme que Gabrielita estuvo en Nueva York.


Referencias:
Blas Vega, José y Ríos Ruiz, Manuel (1988). Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco, vols. I y II. Madrid: Cinterco.

Carretero Novillo, José María [El Caballero Audaz] (1948). “La Gabriela”. Galería: mas de cien vidas extraordinarias contadas por sus protagonistas y comentadas por El Caballero Audaz, vol. 4. Madrid: Ediciones Caballero Audaz, p. 145-149.

El Diluvio (1905, 3 de diciembre). “La Gran Peña”, p. 3.

El Diluvio (1908, 5 de diciembre). “Gayarre”, p. 6.

El Diluvio (1910, 1 de abril). “Edén Concert”, p. 5.

El Diluvio (1910, 16 de noviembre). “Gran Salón Doré”, p. 6.

El Diluvio (1911, 25 de abril). “Teatro Arnau”, p. 4.

El Liberal (1912, 14 de abril). “Presentación de Pastora Imperio”, p. 3.

Heraldo de Madrid (1906, 27 de junio). “Espectáculos”, p. 4.

La Publicidad (1908, 10 de noviembre). “Espectáculos. Frontón Condal”, p. 4.

La Publicidad (1912, 16 de noviembre). “Teatro Soriano”, p. 6.

La Publicidad (1916, 23 de enero). “Variedades y music-halls”, p. 4.

Martínez de la Peña, Teresa (2006). “El taranto en el contexto de la historia del baile”. Revista de Flamencología 23 (XII): 19-34.

Otero Aranda, José (1978). Tratado de bailes. Madrid: Asociación Manuel Pareja Obregón. (Original publicado en 1912).

Zaragüeta (1911, 15 de junio). “¡Y el garrotín y el garrotán!”. La Publicidad, p. 4.


Adela López, una cantaora de éxito a la altura de las mejores de su tiempo (I)

El doble CD “Jerez en el recuerdo. Cantaoras jerezanas de principio del siglo XX”, editado recientemente por la colección Flamenco y Universidad, contiene cuatro cantes de Adela López, una artista que sorprende por sus grandes cualidades vocales, si bien hasta el momento se han publicado escasos datos sobre su biografía.

Adela López (Eco Artístico, 25-8-1912)

Adela López (Eco Artístico, 25-8-1912)

Su inclusión en el mencionado disco probablemente obedezca a la denominación de dos de sus cantes -“Fiesta jerezana” y “Cantos de Jerez”-, que invita a relacionar a su intérprete con la tierra del vino. Aunque hasta el momento no hemos podido confirmar ni desmentir ese dato (1), nos parece justo y necesario dedicar algunas líneas a la memoria de esta singular cantaora.

Durante las décadas de 1910 y 1920, aparece con cierta frecuencia en la prensa española el nombre de Adela López, que se anuncia como “cantadora de flamenco”, “cupletista de género flamenco”, “cantadora de aires andaluces” o “cantadora de aires regionales”.

Etapa barcelonesa

En noviembre de 1911, Adela se presenta con éxito en el Salón Farrusini de Zaragoza, donde comparte escenario con la canzonetista Julia Gálvez y la bailarina Pilar Alonso, entre otras artistas de variedades (Eco Artístico, 5-11-1911).

Durante los dos años siguientes, la cantaora se establece en Barcelona (2) y actúa con frecuencia en distintos coliseos, cabarets y music-halls de la Ciudad Condal, como La Buena Sombra, Circo Ecuestre del Tívoli, Alcázar Español, La Maravilla, Cádiz Concert, Saturno Parque, Gran Teatro del Boque, Teatro Gayarre o Teatro Arnáu, entre otros.

En esos locales, Adela suele compartir cartel con un amplio elenco de artistas de variedades. Tanto ella como su acompañante, el guitarrista Marcial de Lara, cosechan grandes aplausos, ovaciones y elogios como los siguientes:

“Buena Sombra.- Ha debutado Adela López, cantadora de flamenco, que fue muy aplaudida; aun cuando algo parada en las tablas, es de las que valen” (Eco Artístico, 5-12-1911).

“[Cádiz Concert] La genial cantadora de flamenco Adela López y el célebre tocador de guitarra Marcial de Lara son objeto de ruidosas ovaciones por el numeroso público que acude a este music-hall” (Eco Artístico, 25-2-1912).

“[Gran Teatro del Bosque] Han debutado Marcial de Lara y Adela López, obteniendo un éxito enorme; los ¡olés!, ¡vaya unas manos!, ¡así se toca! y otros varios adjetivos, son aplicados todas las noches a tan notables artistas, que ven coronados sus trabajos por grandes ovaciones” (Eco Artístico, 5-7-1912).

Anuncio de Adela López y Marcial de Lara (Eco Artístico, 15-8-1912)

Anuncio de Adela López y Marcial de Lara (Eco Artístico, 15-8-1912)

Éxito de la Semana andaluza

En julio de 1912, ambos artistas asumen la dirección de la “Semana Andaluza”, que se celebra con gran éxito en el Saturno Parque, y que cuenta con la participación de grandes figuras, como la guitarrista Adela Cubas. Los cantes de Adela López causan auténtica sensación:

“Se ha inaugurado la ‘Semana Andaluza’, que ha sido un exitazo enorme. Dirigen la fiesta el notable guitarrista Marcial de Lara y la eminente cantadora de flamenco Adela López. La parte de guitarras y bandurrias a cargo de Adela Cubas, Paco el Leñador, dos que no recuerdo el nombre y Marcial de Lara, archimonumental; el baile, interpretado por Carmen Gutiérrez, Amparo Gálvez, La Sevillana, Hermanas Leal, Antonio López, El Niño del Albaicín, Los Mestres, Teresa Jordán y Juanito Galea, sencillamente magistral, piramidal y algo más. Todos los bailes y cantes se repiten cada noche entre grandes aplausos, siendo en número considerable los tributados a Adela López cuando canta sola, acompañada de Marcial de Lara, Paco el Leñador y Adela Cubas” (Eco Artístico, 25-7-1912).

Adelita López

Forma con Marcial Lara, excelente tocador de guitarra, un número selectísimo que está siendo aclamado en Barcelona.

Adelita López canta flamenco con ese estilo peculiar que arranca de los espectadores olés llenos de entusiasmo.

Y en los cantos regionales deja Adela López a cuantos la escuchan esa sensación dulcísima que recuerda nuestra patria chica, el fragor que nos vio nacer, los brazos que cariñosamente nos retuvieron, el sol que brilló en los alegres días de nuestra juventud” (Eco Artístico, 25-8-1912).

La guitarrista Adela Cubas

La guitarrista Adela Cubas

Unos meses más tarde, Adela “con su cante flamenco arranca grandes y espontáneos aplausos” (Eco Artístico, 25-5-1913) en el Teatro Arnáu, y su arte aviva la inspiración de los poetas:

“En el Arnau, Adela López canta con gran estilo, coplas puramente cañís, tanto, que un amigo poeta, al oír a la hermosa Adela, entonó por lo bajo:

Copia de mi Andalucía
me estás pareciendo tú;
mucha alegría en tu cara
y tus ojos mucha luz…

¡Oooolée!
Es la mejor recomendación” (Mutis, La Publicidad, 10-4-1913).

Durante esos años de estancia en Barcelona, la polifacética cantaora también visita otras ciudades, como Palma de Mallorca, Cartagena, Bilbao o Vigo. Si en el Teatro Balear, Adela y Marcial se reparten los aplausos con La Estrella de Andalucía (La Región, 15-5-1912), en la sala El Brillante de Cartagena su número constituye el plato fuerte del programa:

“El popular salón ‘El Brillante’, resulta insuficiente para dar cabida al público que allí asiste, no solamente para ver los estrenos de las más renombradas películas de la casa Pathé, sino para oír a la notable cantadora de aires regionales Adela López que tiene una buena voz y mejor estilo y al verdaderamente célebre maestro guitarrista Marcial de Lara…” (El Eco de Cartagena, 11-6-1912).

“El trabajo de estos artistas es, a juzgar por amateurs de este género, de lo mejor que hoy existe, pues si, en honor a la verdad, ella posee facultades de voz extraordinarias para cantar con exquisito gusto y verdadero estilo marianas, tarantas, garrotines, guajiras y cartageneras, él, en el difícil trasteo de la guitarra, es, no ya un consumado maestro, sino un artista de méritos indiscutibles…” (Currito Faroles, Eco Artístico, 15-6-1912).

Anuncio de Adela López y Marcial de Lara (Eco Artístico, 5-11-1912)

Anuncio de Adela López y Marcial de Lara (Eco Artístico, 5-11-1912)

Por tierras de Levante

En octubre de 1913, Adela López emprende una gira de varios meses por la costa levantina. En el Palacio de Cristal de la capital del Turia la acompaña el guitarrista Lucas el Valenciano y comparte éxitos con la bailarina Estrella Gaditana. Las críticas no pueden ser más elogiosas:

Adela se nos ha revelado como una cantadora de mérito indiscutible y el público premia su labor con grandes aplausos, haciéndole bisar muchas canciones” (El Pueblo, 11-10-1913).

“La actuación de la célebre y famosa cantadora de aires regionales Adela López constituye un verdadero éxito, pues el público no se cansa de oír a esta cantante, que tiene gran estilo, siente hondamente las coplas y les da todo el fuego necesario; es acompañada a la guitarra por el conocido tocador Lucas el Valenciano, formando un número que gusta mucho” (Eco Artístico, 15-10-1913).

NOTAS:

(1) Más bien me inclino a pensar que Adela no era jerezana, pues cuando se la menciona en el diario El Guadalete no se hace alusión a su procedencia, como sí sucede en el caso de otros artistas de la tierra.

(2) En los anuncios que publica en prensa aparece como dirección permanente el número 17 de la Calle Conde de Asalto, en pleno Barrio Chino.

 


La Estrella de Andalucía y Estrella Trouppe triunfan en Jerez

En 1915, Luz de Garay y sus hermanas debutan en el Teatro Principal de Jerez. En el programa figuran la polifacética Adela López (cantaora y canzonetista) y un exótico número de focas amaestradas. El 16 de noviembre se anuncia la presentación de las Garay, que despiertan gran expectación:

Las hermanas Garay (Foto de Antonio Esplugas, ANC)

Las hermanas Garay (Foto de Antonio Esplugas, ANC)

“El programa de esta noche no puede ser más atrayente. Después de la reaparición de Adela López […] debutará el notabilísimo número Estrella Trouppe, compuesto de cuatro bellísimas señoritas, que han llamado grandemente la atención, no sólo en España, sino en las principales capitales europeas.

Forman parte de la trouppe la admirable bailarina de fama mundial ‘La estrella de Andalucía’, la notable concertista ‘Blanca de Garay’, discípula de Saldac, la que ejecuta con la concertina, escogidas piezas de concierto y dos preciosas señoritas hermanas de las anteriores, que actúan también como canzonetistas y bailarinas.

El número es fino, atrayente y completamente moral, habiendo llamado grandemente la atención de todas partes y siendo apropiadísimo para el distinguido público, que favorece con su presencia los espectáculos del Principal” (El Guadalete, 16-11-1915).

El éxito no se hace esperar. Tras su primera aparición en el coliseo jerezano, el público acude en masa al Teatro Principal:

“La Trouppe Estrella que tan inmenso éxito alcanzó anoche en su primera presentación interpretará bailes y canciones distintas, así como Blanca de Garay y la Estrella de Andalucía […].

En vista del enorme éxito alcanzado anoche por la Adela López y la ‘Trouppe Estrella’, para atender a la gran demanda de localidades la taquilla estará abierta desde las cinco de la tarde” (El Guadalete, 17-11-1915).

Las hermanas Garay (Foto de Antonio Esplugas, ANC)

Las hermanas Garay (Foto de Antonio Esplugas, ANC)

Luz, Blanca, Ángeles y Consuelo de Garay ofrecen un espectáculo fino, variado, lleno de arte y colorido, que no deja indiferente a nadie:

“Son tan escasos los números de varietés verdaderamente artísticos, que cuando como ocurre en el caso presente con la Troupe Estrella, realizan una labor admirable, el público jerezano se apresura a llenar el teatro como ha ocurrido estas dos últimas noches.

La sola presentación de las cuatro bellísimas hermanas, ataviadas con la clásica mantilla, arranca ya una entusiasta ovación del público que contempla aquel brillante cuadro de color.

Luego la menor, Blanca, con la concertina, toca escogidísimos trozos musicales, con tanta delicadeza, maestría y depurado gusto, que el público no se cansa de oírla. Pero donde el entusiasmo se desborda, es al ejecutar la Estrella de Andalucía, las alegrías, jotas, flamencomanías y demás números, con arte tan sin igual y posturas tan artísticas, que hacen resaltar su bellísima figura y cuerpo arrogante, que al público le parece no haber presenciado jamás bailes tan conocidos, por ser tal el sabor aristocrático que les imprime y su maestría al tocar las castañuelas, que le ha valido el renombre de reina de los palillos. Esta artista ha sido sancionada por los principales públicos de España y algunas capitales europeas, como París y Berlín, habiendo sido consagrada como bailarina sin rival por su forma, distinción y sprit que imprime a su extenso repertorio de bailables. Actúa además en unión de su hermana Consuelo como duetista, luciendo ambas su linda voz y maestría al interpretar canciones del más depurado gusto y finalmente unidas las cuatro realizaron danzas tan admirablemente combinadas, con tal arte las figuras y tan perfectamente ensayadas, que el público aplaude sin cesar, no cansado de admirar tan notable conjunto” (El Guadalete, 18-11-1915).

Las hermanas Garay (Foto de Antonio Esplugas, ANC)

Las hermanas Garay (Foto de Antonio Esplugas, ANC)

Las Garay siguen cosechando aplausos y ovaciones durante varios días. El 21 de noviembre se despiden del público jerezano para viajar a Tánger, donde las esperan nuevos compromisos:

“La función será de gran moda, regalándose a las señoras lucidos ramos de flores por las Hermanas Garay, que ejecutarán los números mas escogidos, debutando Ángeles de Garay como artista musical y ejecutándose el tango argentino por las cuatro hermanas, que hacen de él una verdadera creación.

Es grandísimo el entusiasmo que reina para esta función, habiéndose ya anoche apartado numerosas localidades” (El Guadalete, 19-11-1915).

“La ‘Estrella Troupe’, continúa obteniendo el favor del público.

Anoche debutó como artista musical Ángeles de Garay, siendo muy aplaudida.

Las referidas artistas bailaron también ‘El Tango Argentino’, con una elegancia, delicadeza y gusto, admirables” (El Guadalete, 20-11-1915).

“La ‘Estrella Troupe’ gusta más cada día.

Blanca de Garay en la concertina y la ‘Estrella de Andalucía’ con sus bailes, logran entusiasmar a la concurrencia que les pide nuevos números, a lo que ellas acceden siempre, complacidas.

Esta noche se despiden tan bellas y notables artistas” (El Guadalete, 21-11-1915).

“Ayer marcharon a Cádiz en cuyo puerto embarcarán con rumbo a Tánger, para donde han sido ventajosamente contratadas, las artistas que forma la Troupe Estrella” (El Guadalete, 23-11-1915).

 


La Estrella de Andalucía, reina del zapateado (y VI)

En otoño de 1914, las hermanas Garay se embarcan en una nueva e intensa gira por Cataluña y Baleares. Su número incluye cantos y danzas, clásicas y modernas, de distinta procedencia, entre las que no pueden faltar los bailes flamencos, magistralmente ejecutados por “la prestigiosa Estrella de Andalucía, la bailarina elegante y culta”. Sirva de ejemplo el programa que ofrecen en el mes de octubre en el Gran Salón Doré de Barcelona:

Estrella Troupe (portada de Eco Artístico, 15-11-1914)

Estrella Troupe (portada de Eco Artístico, 15-11-1914)

“Las cuatro señoritas que forman Estrella Troupe, hicieron el paseo tocadas con mantilla blanca […] y acompañándose con el repiqueteo de los palillos, convirtieron el escenario por unos momentos en sucursal de la gloria. Después bailaron las cuatro un número de salón exportado de la capital inglesa e ignorado en ésta que gustó mucho, y luego Estrella de Andalucía […] ejecutó ella sola unas alegrías a las que sirvió de final una ovación grande espontánea merecidísima y vino después […] el cuplet del ‘Chaquetón’, que Estrella y Consuelo cantan muy bien y bailan con unas aplicaciones inglesas muy bien buscadas. Ante los aplausos insistentes vino la repetición que fue un baile titulado ‘La Señora’ bailando (sic) por las cuatro de modo magistral y siendo otra vez obligadas a repetir constituyendo un triunfo enorme la jota…” (Eco Artístico, 15-10-1914).

Estrella Troupe es considerada “lo más grande en la coreografía” y sus componentes no paran de sorprender, mostrando nuevas habilidades. Por ejemplo, Blanca, la más joven del grupo, “dirigió la orquesta […] durante las canzonetas Mieres del Camino (asturiana) y Déjate y verás, interpretadas por Luz y Consuelo Garay” (Revista de Varietés, 30-10-1914). Unas semanas más tarde, en el mismo salón barcelonés, las hermanas Garay también se atreven con el toreo:

Estrella de Andalucía y Consuelo, de la Troupe Estrella, ejecutarán el número: Los dos Gallos, toreando como los propios ángeles, y después interpretarán el cuadro gitano: Reina, figurando como bailadora La Estrella de Andalucía y acompañándola con la guitarra los señores Villasiul y D’Anselmi” (La Vanguardia, 16-12-1914).

Estrella de Andalucía, la más flamenca de la troupe

Para no alejarnos mucho del tema que nos ocupa, nos centraremos en los números más flamencos de la troupe que, como no podía ser de otra manera, tienen como protagonista absoluta a la Estrella de Andalucía.

La Estrella de Andalucía (portada de Mundo Gráfico, 18-11-1914)

La Estrella de Andalucía (portada de Mundo Gráfico, 18-11-1914)

En enero de 1915, la bailaora bilbaína presenta en Tortosa sus alegrías, guajiras y zapateados. La prensa local le dedica grandes elogios, y qué mejor alabanza que considerarla una fusión del arte de Pastora Imperio y Amalia Molina, dos enormes artistas de su tiempo:

Luz de Garay es sencillamente una maravilla. Baila como nadie, pues nadie tiene su gusto depurado, su distinción aristocrática, su arte refinado […] ni el ritmo de su taconeo, ni el claro oscuro de sus crótalos, ‘Alegrías y guajiras’ que bailó sola, fueron divinamente bellas y el público enloqueció” (El Tiempo, 11-1-1915).

“‘La Estrella de Andalucía’ bailó un zapateado flamenco como no es posible concebirlo más artístico y más bello. Los movimientos rítmicos, las inflexiones de su escultural cuerpo, subyugaron a la concurrencia” (Diario de Tortosa, 12-1-1915).

“La danza de Luz de Garay, sin ser hierática, es oración; sin ser religiosa, es legaria; sin ser oriental, es voluptuosa; sin ser gitana, parece tener la atracción del ofidio; sin ser andaluza, su taconeo semeja cual si se desgranara un rosario de amor; y es, en una palabra, la danza de Luz, como la fusión del arte de Pastora y Amalia Molina, más depurado, más sublimado, más espiritualizado, si cabe, por una naturaleza privilegiada, en la que dánse el brazo la fantasía con el arte, la belleza con la verdad, envueltas con el suntuoso ropaje de la dignidad y el decoro” (El Tiempo, 12-1-1915).

Después de varios meses sumando triunfos por toda la geografía catalana, en abril de 1915 Estrella Troupe se presenta en el Colyseu dos Recreios y en el Salón Foz de Lisboa. A sus números habituales suman una nueva especialidad, la de Blanca de Garay tocando la concertina. La más pequeña de las hermanas, que sólo ha necesitado unos cuantos meses para dominar el instrumento, incluye en su repertorio unas malagueñas.

Estrella de Andalucía es la bailarina de siempre.

En las alegrías, guajiras y zapateado flamenco escucha unos ¡oles! tan espontáneos, que no cabe dudar que son producidos por una sensación especial, despertada por el trabajo digno de todo encomio de esta genial ‘estrella’.

En el cuplet ‘Los dos Gallos’ son también aclamadas, y Blanca de Garay en la concertina hace verdaderos primores, dando vida a un extenso repertorio, en el que figuran: ‘Carmen’, ‘El carro del sol’, ‘Coppelia’, ‘Malagueñas’ y el fado cuyo título es ‘El 31’” (Eco Artístico, 5-5-1915).

Anuncio de Estrella Troupe (Eco Artístico, 5-4-1915)

Anuncio de Estrella Troupe y Blanca de Garay (Eco Artístico, 5-4-1915)

La gira portuguesa de las hermanas Garay se prolonga durante varias semanas. Una vez cumplidos sus compromisos en el país vecino, Estrella Troupe continúa con su incansable actividad en España. Ayamonte, Tetuán, Valladolid o Badajoz son algunas de las ciudades donde que las artistas bilbaínas dejan muestras de su arte.

En la capital pacense, Luz de Garay despliega un completo repertorio flamenco, que aúna tradición e innovación, mientras que Blanca incluye una guajira entre las piezas que interpreta con su concertina:

Estrella de Andalucía, eminente artista coreográfica, arrebató de entusiasmo a toda la distinguida concurrencia con sus bonitos bailes flamencos modernos, alegrías, ‘Flamencomanías’, bulerías, guajiras y zapateado flamenco de su creación. Fue ovacionadísima.

Blanca de Garay, virtuosa de la concertina, ejecutó las obras de los grandes maestros ‘Carmen’, ‘El anillo de hierro’, ‘La bohème’, ‘Coppelia’, alborada de ‘El señor Joaquín’, ‘El carro del sol’, malagueñas, guajiras y otras con un sentimiento y delicadeza imposibles de encontrar rival, dominando dicho instrumento” (Eco Artístico, 5-9-1915).

Durante los últimos meses de 1915, Estrella Troupe visita Sevilla y Jerez de la Frontera, entre otras muchas ciudades, e incluso en esas grandes cunas de lo flamenco es muy apreciado el baile de Luz de Garay:

“… ‘Alegrías’; en él la figura de Estrella se agiganta, […] está escultural, ‘mayestática’, estupenda…

Todos cuanto la vimos erguir su cuerpo y levantarse airosa, cimbrear el busto y taconear con gracia al compás de la música; todos los que saboreamos aquella gracia fina, delicada, sin desplantes; todos los que pudimos apreciar aquella filigrana que Estrella hacía, tuvimos que unir las manos y aplaudir con verdadero entusiasmo” (Eco Artístico, 25-11-1915). (1)

Desde la cumbre del éxito… el adiós

En 1916, después de casi una década en activo, la Estrella de Andalucía se encuentra en lo más alto de su carrera. Ha demostrado sobradamente sus excelentes dotes para el baile, el canto, el toque de castañuelas y la coreografía, y sigue estando solicitadísima en todos los teatros y salas que se precien.

La Estrella de Andalucía (1916)

La Estrella de Andalucía (1916)

Junto a sus tres hermanas, ofrece un número muy completo y variado, en el que ocupan un lugar preemiente las alegrías, bulerías, guajiras, zapateados… Ella es sin duda la más flamenca y la más artista de todas, aunque la pequeña de la familia, Blanca, también brilla con luz propia como concertista de concertina y xilofón, entre otros instrumentos.

Sin embargo, poderosas razones llevan a Luz de Garay a retirarse prematuramente de los escenarios. En octubre de 1916 la artista contrae matrimonio con el compositor Ricardo Yust, autor de temas tan famosos como “Tápame, tápame”, y cambia la fama y los focos por la vida de esposa y madre de familia: otra brillante carrera que se trunca y otra gran artista que cae en las garras del olvido.

Así anuncia la prensa la noticia:

“En breve tendrá lugar el enlace de la notabilísima bailarina Estrella de Andalucía, que últimamente alcanzó éxitos tan merecidos en los Jardines del Retiro, con el reputado compositor y director de orquesta D. Ricardo Yust.

El número quedará formado para lo sucesivo con Blanca de Garay, tan aclamada musical, y hermanas” (Eco Artístico, 15-9-1916).

“Hoy contraerán matrimonio en la iglesia de la Paloma el inspirado maestro compositor D. Ricardo Yust y la bella señorita Luz de Garay, a quienes deseamos felicidades” (ABC, 6-10-1916).

A finales de 1916, Consuelo, Ángeles y Blanca de Garay, con esta última al frente, emprenden una gira de seis años por América, en el transcurso de la cual visitan “Argentina, Chile, Perú, Panamá, Colombia, Venezuela, Puerto Rico, Cuba y […] Nueva York” (Eco Artístico, 30-17-1922). La última referencia que encontramos sobre ellas en la prensa española corresponde al mes de enero de 1923.

Del matrimonio de Luz de Garay y Ricardo Yust nacen tres hijos: Blanca -en agosto de 1917-, Matilde y Mario. La artista bilbaína fallece en Guadarrama (Madrid) el 20 de agosto de 1959.

NOTA:
(1) Tomado de la prensa jerezana, según indica Eco Artístico.


La Estrella de Andalucía, reina del zapateado (V)

Rumbo a Puerto Rico

En 1913, Luz de Garay marcha a hacer las Américas. La artista embarca junto a su padre en el vapor “Manuel Calvo”, que sale del puerto de Cádiz el 30 de enero y llega a Nueva York el 13 de febrero. El primer destino de su gira es San Juan de Puerto Rico.

La Estrella de Andalucía (portada de La Unión Ilustrada, 17-5-1914)

La Estrella de Andalucía (portada de La Unión Ilustrada, 17-5-1914)

Durante su estancia en la isla, La Estrella de Andalucía seduce al público con sus farrucas y con su magistral toque de castañuelas:

“¡OLE TU MADRE!

Uno de los espectáculos de la feria que más llama la atención es el cuadro de variedades que actúa en el Teatro de Bailes españoles.

Entre los artistas que figuran en dicho cuadro es preciso colocar en primer lugar a Estrella de Andalucía, bailarina española, de impecable escuela, que quita el sentido bailando farrucas. Estrella de Andalucía, como las bailaoras que han alcanzado más renombre últimamente en España, pertenece a esa escuela modernísima en que el baile ‘jondo’ se ha ‘espiritualizado’, guardando tal arte en los ritmos, que si la bailarina se detiene en cualquier movimiento la postura en que quede será artística siempre.

Estrella de Andalucía, que une a su arte coreográfico hispano el arte de hacer hablar a los ‘palillos’, modulando pianos y fuertes al repiquetearlos, es una bailaora de gran renombre” (Eco Artístico, 25-3-1913).

Sin embargo, si existe un número que desata una auténtica pasión en el auditorio, ése es sin duda el del tango gitano, que Luz interpreta con mucha gracia:

“… Estrella de Andalucía […] se marcó un tango ‘cañí’ con todas las de la ley y mucho ‘aquel’ en los ‘pinreles’, demostrando que ‘chanela de too’, y llevándose, si no la oreja, porque no había en la sala ningún marido que quisiera ofrecerle la suya, una ovación estruendosa, de esas que hacen retemblar el teatro y aflojan las bombillas de los aparatos de la luz. Hasta los turistas, que concurrieron en gran número a la función de anoche, se volvieron ‘tarumbas’ con la gracia de aquel mocito” (Eco Artístico, 5-4-1913). (1)

9 meses en los Estados Unidos

Una vez cumplidos sus compromisos en la isla, Luz de Garay marcha a Nueva York. El 30 de abril embarca junto a su padre en el S. V. Luckenbach, que atraca en la ciudad de los rascacielos el 5 de mayo. Durante varios meses, la artista actúa “en los principales teatros […] derrochando artes y ganando dollars a montones” (Eco Artístico, 15-2-1914).

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-12-1912)

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-12-1912)

Las escasas referencias que hemos conseguido localizar en la prensa norteamericana sitúan a La Estrella de Andalucía en el Teatro Hammerstein’s de Broadway en enero de 1914, poco antes de regresar a España. La revista Variety publica la siguiente reseña:

Estrella Andalucía.
Bailarina Española.
8 mins. Dos.
Hammerstein’s.
A primera hora de la tarde del lunes, en Hammerstein’s, en el segundo lugar, Andalucía casi estuvo a la altura de su anuncio, “La belleza española del baile”. Suponiendo que lo hiciera sin el ‘casi’, Estrella aún estaría en consideración para una pequeña ruta” (30-1-1914) .

La prensa española ofrece algunos datos más sobre la gira de Luz de Garay por Norteamérica. Durante su estancia en el nuevo continente, la artista aprovecha para aprender inglés y ampliar su repertorio, con la incorporación de otro tipo de bailes de distinta procedencia:

“… No era necesario a Estrella de Andalucía para hacerse dueña de los espectadores más que su número español, su repertorio vastísimo de bailes en los que predominaba como reina y señora.

… Y Estrella de Andalucía, que pertenece al núcleo de las artistas de corazón, creó un número nuevo que en América está haciendo furor, a base de los bailes de sociedad allí de moda entre la aristocracia, como en la de París como son valses, ‘Rai-taim’ y ‘Torkis-trot’, más el tango argentino auténtico, aprendido de maestros tan afamados como Mr. Castles y Morris…

Estrella de Andalucía es con este número la niña mimada de muchos millonarios yanquis, cuyas soirées se ven animadas con atracción tan indiscutible” (Eco Artístico, 21-1-1914).

Estrella Troupe

En febrero de 1914, Luz de Garay regresa a España e inicia una nueva etapa en su carrera. Como en sus inicios, la artista bilbaína forma compañía con sus tres hermanasConsuelo, Ángeles y Blanca-, y se hacen llamar Estrella Troupe.

Estrella Troupe (Revista de Varietés, 30-3-1914)

Estrella Troupe (Revista de Varietés, 30-3-1914)

Juntas debutan en el Trianón Palace de Madrid, con un selecto repertorio que incluye “danzas de sociedad puestas en moda en los grandes Salones de París y Berlín, unidas a los bailes más originales de diversos países y a la creación de la delicadísima ‘Furiana’, conocida por la ‘Danza del Papa’, por haber éste otorgado su beneplácito para ella” (Eco Artístico, 5-5-1914). (2) Entre los números que interpretan las Garay también destacan “el famoso tango argentino, el Turkey-Trot americano y el Dreaming-Valse, la brillante Danza de panderetas y otros muchos” (Revista de Varietés, 20-3-1914).

Haciendo honor a su nombre artístico, quien más destaca en el grupo es la “Estrella de Andalucía, cuando baila sola, que arranca tempestades de aplausos” (Revista de Varietés, 30-3-1914). De hecho, a pesar de los cambios introducidos, siguiendo las modas imperantes en el mundo de la danza, el público sigue demandando a Luz los clásicos bailes de siempre.

Esto es precisamente lo que sucede durante la nueva gira que el grupo emprende por tierras andaluzas y que tiene como punto de partida la ciudad de Cádiz. En la Tacita de Plata “no pasó sección alguna sin que [Luz] tuviera que ‘hacer lo suyo’, con entusiasmo arrebatador de los gaditanos, que la adoran” (Eco Artístico, 25-4-1914).

En Melilla también llama mucho la atención la danza de las panderetas:

Ángeles en medio, Consuelo a su derecha y Luz a su izquierda, sentadas las tres, vestidas con inusitado lujo, juegan admirablemente con las seis panderetas.

Difícil es señalar cuál de las tres lo hace mejor y más difícil distinguir cuál es la más bella.

Luz, la popular Estrella de Andalucía, luego, en sus bailes a solo, hace maravillas con los palillos, y con los variados pasos de los bailes nacionales.

Resulta una artista espléndida de primer orden, que no hemos de volver a ver más completa ni con más conocimientos y maestría en el arte” (Revista de Varietés, 30-4-1914).

Una vez completada la gira andaluza, que también tiene paradas en Córdoba, Granada y Almería, las hermanas Garay visitan varias regiones del norte y el este, como Aragón, La Rioja, Asturias, Valencia y Murcia. En todas ellas destacan por su elegancia y finura, que hacen que su espectáculo sea totalmente apto para las más distinguidas señoras y señoritas.

Anuncio de La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 5-1-1913)

Anuncio de La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 5-1-1913)

Maestra en el arte de las castañuelas

La crítica coincide en resaltar la excelente labor de “la sin par Estrella de Andalucía, maestra coreográfica sin rival” (Revista de Varietés, 10-7-1914), que toca como nadie las castañuelas:

“… no deja de destacarse la personalidad artística de Estrella de Andalucía. ¡Es sencillamente una bailarina monumental, y sin discusión alguna, la reina de los palillos!” (Eco Artístico, 25-6-1914). (3)

Estrella de Andalucía es una verdadera ídem. ¡Vaya una precisión en sus movimientos y vaya un modo que tiene la niña de repicotear las castañuelas!” (Revista de Varietés, 30-6-1914).

“Fuerte, castiza, briosa, ágil, elegante, con fuego y con soltura raras veces igualados, con un dominio de las castañuelas que hace sea llamada ‘reina de los palillos; Estrella de Andalucía es una de las mejores bailarinas que ha habido en España, y no hay más que verla en su poutpourri de bailes nacionales para apreciar cuánto vale” (Revista de Varietés, 10-10-1914).

Durante el verano, la troupe se presenta con éxito en distintas ciudades gallegas y extremeñas, además de realizar un viaje a Oporto. El nuevo modelo de espectáculo propuesto por las Garay contiene los ingredientes necesarios para contentar a todos los públicos. No obstante, Luz y sus hermanas siguen innovando, y a partir de septiembre empiezan a incluir números de canto en sus actuaciones.

NOTAS:
(1) Texto tomado de la prensa de Puerto Rico, según Eco Artístico.
(2) Tomado de la Revista Gráfica de Cádiz.
(3) Tomado de La Voz de Avilés.