Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Sarita Heredia, tocaora gitana y artista universal (III)

En enero de 1957 la Familia Heredia regresó al Philharmonic Auditorium de Los Ángeles con una nueva incorporación, la del bailaor español Genaro Gómez. La crítica destacó la homogeneidad, “precisión rítmica y vitalidad” del grupo, y la espectacularidad de los movimientos de pies de las bailaoras; y también llamó la atención sobre la “falta de delicadeza en gran parte de sus movimientos corporales, aunque esto pareció no tener importancia para el público, que las aprobaba ruidosamente”. Sarita fue calificada como “la más temperamental del grupo” y Fátima fue elogiada por la “técnica y brillantez” de su baile, por la “autenticidad y emoción” que transmitía su juego de pies (25).

Cartel de la Familia Heredia (Archivo René Heredia).

Cartel de la Familia Heredia (Archivo René Heredia).

En julio de 1958 el grupo colaboró en una fiesta destinada a ayudar a los niños, organizada por la Recovery Foundation en el domicilio de los Sres. Sieroty en Beverly Hills (26); y en enero de 1959, contratados por el empresario Ray Bowman, ofrecieron una serie de cinco recitales en el Wilshire Ebell Theater de North Hollywood (Los Ángeles). En esta ocasión se unió al elenco de tocaores el onubense Jerónimo Villarino y el cantaor Chinín de Triana actuó como artista invitado (26).

Entre el verano de 1959 y la primavera de 1964 Sarita Heredia actuó de forma más o menos continuada en el restaurante español The Matador, de North Hollywood (Los Ángeles), regentado por Bill Fremont y frecuentado por personalidades del cine y la cultura, como Linda Darnell, Julie Wilson, K. T. Stevens o Ann Miller (27). En agosto de 1959 fue el escenario de una cena-fiesta en la que se agasajó a la bailaora Micaela Flores ‘la Chunga’ y a la que Sarita asistió como invitada (28).

“Reconocida como una de las más destacadas artistas flamencas en los EEUU”, “la bomba flamenca Sarita Heredia” (29) se anunció en The Matador durante el verano de ese año y regresó en febrero de 1960 para deleitar al público con su toque, cante y baile, de jueves a domingos, desde las ocho de la tarde hasta las dos de la madrugada. Al decir de la crítica, existía “una estremecedora emoción en su guitarra, con su calidad, sonoridad y pureza de sonido” (30).

Durante sus vacaciones del mes de agosto la sustituyó el guitarrista clásico Federico Noad, alumno de Andrés Segovia (31). En noviembre de 1962 el “apasionado espectáculo” de Sarita Heredia seguía siendo “aplaudido con olés cada noche” (32). En enero de 1963 se incorporó al elenco artístico del club, compartiendo protagonismo con ella, el tocaor clásico y flamenco Arnold Lessing (33); y en abril de ese mismo año el guitarrista David London actuaba en la Flamenco Room de la planta baja mientras que Sarita continuaba tocando en el piso de arriba durante las cenas (34).

Sarita Heredia junto a Bill Fremont, en The Matador (Independent, 25-6-1959).

Sarita Heredia junto a Bill Fremont, en The Matador (Independent, 25-6-1959).

Fue precisamente en el club The Matador donde Sarita grabó, en 1959, durante una de sus actuaciones en directo, el L. P. Flamenco Fire! (35), compuesto por siete cortes de flamenco tradicional titulados Rumba Gitana, Tango (tanguillo), Zapateado (el famoso Zapateado de las campanas de Estampío, interpretado sin otro acompañamiento que el de las manos golpeando el suelo), Guajiras, Fandango de Huelva, Alegrías Rosas, Candelorio (cantes de las bodas gitanas de Granada) y Tarantas (de creación propia). Además de tocar la guitarra, ella misma canta y se ocupa de la percusión (calabaza, pitos y castañuelas). Las críticas fueron bastante favorables:

“El flamenco, uno de los ámbitos más apasionantes de la música folk, recibe otro impulso en este disco, grabado en el Club Matador en Los Ángeles. Sarita Heredia es una excelente guitarrista, se dice que es la única mujer instrumentista flamenca que existe en la actualidad, y también canta y taconea con bastante estilo” (36).

“La Srta. Heredia, que grabó su LP durante una actuación en directo en el Club Matador de Los Ángeles, se anuncia como ‘la única mujer guitarrista del mundo’. […]

Su música es completamente auténtica e intensamente ardiente, sin que suene a mujer. La grabación es excelente, aunque es bastante ruidosa” (37).

Durante el tiempo que permaneció vinculada a The Matador, Sarita también frecuentó otros escenarios y shows televisivos, como You Bet Your Life, conducido por Groucho Marx en la cadena KRCA. En este programa sorprendió por su simpatía y su capacidad para tocar, cantar, bailar y jalearse, todo ello de manera simultánea (38).

En febrero de 1962 se anunció en el club Ash Grove de Los Ángeles, compartiendo cartel con la cantante Miss Makeba y su pequeño combo (39), y en abril de 1963 regresó al Wilshire Ebell Theatre para presentar su espectáculo Flamenco Revue, en el que contó con Lola Flores, la cantante lírica de origen peruano Yma Sumac, el cantante y percusionista cubano Miguelito Valdés, y otras estrellas latinoamericanas como invitados de honor.

Lo más destacado del programa fueron “los números dedicados al guitarrista Carlos Montoya, al bailaor Vicente Escudero, al poeta García Lorca, a la actriz Carmen Sevilla y al torero Manolete”, así como los tanguillos de Cádiz “canciones cómicas” “‘Tres viejas ricas’ y ‘Mi suegra’” (40). La crítica la calificó como “una artista flamenca tres-en-uno pero con una única función: entretener. Los que saben […] español, lo pasaron muy bien. Sus risas lo atestiguan” (41).

En julio de 1964 “Sarita Heredia, un famoso exponente mundial del flamenco gitano”, debutó en el club Sinaloa de San Francisco (42), en cuyo programa también figuraban la grafóloga Ginna, la bailaora flamenca española Raquel Flores, el cantante mexicano Víctor Buelna, la bailarina Vicky Álvarez y el maestro de ceremonias Armando Duval. Al decir de la crítica, tocó “a la perfección con la guitarra […] la ardiente música de los gitanos españoles” (43).

En junio de 1965 ofreció dos recitales en el icónico Woodstock Playhouse de Nueva York, donde aún se recordaba el gran éxito conquistado por el maestro Sabicas dos años antes. Fue presentada como una versátil artista flamenca “ampliamente aclamada por la prensa y el público” internacional, “conocida por su repertorio de canciones populares y solos de guitarra, y su buen baile”, y a quien Carlos Montoya consideraba “mi único rival” (44).

Publicidad de Sarita Heredia en The Matador (The Los Angeles Times, 4-11-1962).

Publicidad de Sarita Heredia en The Matador (The Los Angeles Times, 4-11-1962).

Durante la segunda mitad de los años sesenta y toda la década de los setenta Sarita residió en Puerto Rico, donde encontró buenas oportunidades profesionales. A su regreso a los Estados Unidos se instaló en Los Ángeles. En agosto de 1980 actuó en el Storie Crawford Studio de Santa Mónica (45) y en mayo de 1981 concedió una entrevista a Nilo Margoni para la revista Jaleo de San Diego, a la que ya hemos aludido y en la que ofreció algunos detalles sobre su estancia en la isla caribeña:

Nilo: Pasaste una serie de años trabajando en Puerto Rico. ¿Cómo era tu vida flamenca allí?
Sarita: Oh, muy interesante. Allí hay un gran ambiente y tenía muchos amigos flamencos. Antonio Carmona, que es un guitarrista muy bueno de Cádiz, reside allí. También viven allí Antonio Santaella, un tocaor y bailaor, y Curro Amaya, el sobrino de Carmen Amaya. Todos teníamos mucho trabajo.

Nilo: ¿Qué está pasando en el flamenco allí en este momento?
Sarita: Bien, hay muchos lugares donde se puede trabajar. Uno de los mejores sitios se llama ‘El Convento’. Era un convento español hace cuatrocientos años. Lo convirtieron en un hotel exclusivo. Los principales artistas van a los mejores hoteles. A menudo vienen de fuera. Lola Flores viene, Carmen Sevilla viene, Carlos Montoya. No me malinterpretes, hay muy buenos artistas españoles viviendo allí, pero, cuando vives allí el contrato es diferente” (46).

Sarita Heredia con sus hermanos René y Enrique (Archivo René Heredia).

Sarita Heredia con sus hermanos René y Enrique (Archivo René Heredia).

En su conversación con Margoni, Sarita también mencionó los obstáculos a los que había tenido que enfrentarse por el hecho ser mujer en el mundo de la guitarra flamenca y designó a algunos de sus artistas preferidos:

Sarita Heredia es un miembro de la brillante y talentosa familia gitana de los Heredia. Ha sido aclamada por los críticos y aficionados como la más destacada mujer guitarrista del mundo. Además de sus maravillosos talentos instrumentales, Sarita es reconocida como una consumada cantaora y una bailaora excepcional. Gran parte de la fama que ha alcanzado en sus giras mundiales se debe a la inusual combinación de estas tres habilidades: ocasionalmente se ha dado el caso de que la combinación de cante y baile, o de toque y cante, ha resultado exitosa, pero Sarita es la primera artista en su campo que combina estas tres artes tradicionales gitanas. […]

Nilo: ¿Cuáles serían los problemas específicos a los que se enfrenta una mujer guitarrista de flamenco?
Sarita: Los hombres no me dan una oportunidad. (Risita). Pero tengo buenos amigos, amigos artistas que me respetan. Soy respetada por los hombres mientras no tenga que trabajar con ellos. Vienen a ver mi trabajo. Cuando estaba trabajando en Nueva York, Carlos Montoya venía a verme cada noche. […]

Nilo: ¿Y tus nuevos artistas favoritos?
Sarita: Mis favoritos ahora son la Loli, el Camarón de la Isla y Paco de Lucía” (47).

Notas:

(25) O. H., The Los Angeles Times, 7-1-1957. La traducción de todos los textos extranjeros es mía.

(26) Westwood Hills Press, 10-7-1958.

(26) The Los Angeles Times, 14-12-1958; The Valley Times, 2-1-1959.

(27) Citizen-News, 13-8-1960.

(28) The Robert News, 13-8-1959.

(29) The Los Angeles Times, 4-2-1960.

(30) Independent, 21-1-1960.

(31) Citizen-News, 13-8-1960.

(32) Citizen-News, 30-11-1962.

(33) Citizen-News, 18-1-1963.

(34) Independent, 28-4-1963.

(35) “La grabación se hizo para World Pacific Recordings, después se vendió a Liberty Records y United Artists antes de llegar a Vogue” (Steve Christensen, The Daily Spectrum, 6-11-1983).

(36) Variety, 12-6-1963.

(37) Daily Independent Journal, 14-9-1963.

(38) Citizen-News, 31-3-1960.

(39) The Los Angeles Times, 8-2-1962.

(40) The Los Angeles Times, 16-4-1963.

(41) The Los Angeles Times, 18-4-1963.

(42) The San Francisco Examiner, 4-7-1964.

(43) The Times, 17-7-1964.

(44) The Kingston Daily Freeman, 8-6-1965.

(45) The Los Angeles Times, 10-8-1980.

(46) Margoni, Nilo (mayo de 1981), “Sarita Heredia”, en Jaleo, newsletter of the Flamenco Association of San Diego, vol. IV, nº 9.

(47) Ibidem.


Sarita Heredia, tocaora gitana y artista universal (II)

En la primera mitad de los años cincuenta Sarita Heredia pasó una larga temporada en España, donde tuvo ocasión de compartir escena y vivencias con algunos de los artistas flamencos de mayor renombre, además de vivir y trabajar en una cueva del Sacromonte granadino. En la ya mencionada entrevista con Nilo Margoni, ofreció un interesante testimonio sobre esa etapa de su vida:

Sarita Heredia (Jaleo, mayo 1981).

Sarita Heredia (Jaleo, mayo 1981).

Nilo: ¿En qué condiciones trabajabas en España?
Sarita: En España trabajé como solista con artistas muy diferentes. […] Nos contrataban como grupo, pero después cada uno de nosotros hacía sus cosas.

Nilo: ¿Tienes algún artista favorito con el que hayas tenido el privilegio de trabajar?
Sarita: Bien, hay muchos. Pero los que me vienen ahora mismo a la mente son Faíco, Porrinas, el Gallina, Pastora Imperio, la Niña de los Peines, Vicente Escudero, Carmen Sevilla y el Chaqueta. Lo fascinante para mí fue que mi padre me habló de la mayoría de estos artistas cuando yo era niña, ¡y luego trabajar con la misma gente de la que mi padre hablaba tan bien fue fabuloso!

Nilo: ¿Podrías contar alguna experiencia que hayas tenido con esos artistas mientras vivías en España?
Sarita: […] había un club privado en Madrid llamado ‘La Concha’. Estaba situado en una especie de sótano. Todos los gitanos iban allí después de actuar. Bien, una noche entró el famoso cantaor Farina. […] cantó una siguiriya. Después de terminar, me vio y dijo: ‘Toque, Sara, toque tarantas’. En esa época, yo era muy conocida por mis tarantas. Los gitanos me llamaban ‘La Niña de las Tarantas’. Bien, lo recuerdo como una película. El lugar estaba abarrotado. Había gente de pie en las escaleras. Justo cuando iba a empezar, el famoso cantaor Porrinas entró y gritó: ‘Callarse, Sara va a tocar’. Me inspiré mucho. Cuando terminé, el local se volvió loco. Fue muy increíble para mí.

Sarita Heredia (The Thunderbird, 25-10-1983).

Sarita Heredia (The Thunderbird, 25-10-1983).

Nilo: ¿Conociste a Vicente Escudero?
Sarita: Oh, sí. Me adora. Lo conozco desde que tenía cuatro años. Era amigo íntimo de mi marido. Cuando trabajábamos en Barcelona, lo veíamos todos los días. Salíamos juntos por la noche y hablábamos de todos los artistas famosos, a veces hasta las seis de la mañana. Además, sucedió algo realmente increíble. Cuando yo era una niña pequeña, mi padre me habló sobre una artista muy famosa llamada Pastora Imperio que tenía ojos verdes y era muy guapa. […] Cuando estaba en España, me la encontré y quería que fuese de gira con ella.

Nilo: ¿Y qué me dices de Estampío?
Sarita: Estampío era un hombre extraordinario. Siempre me defendía. Quería que me quedase en España. Creía que yo tenía un talento muy especial” (15).

De Estampío aprendió Sarita el famoso Zapateado de las campanas, que grabó en su disco Flamenco Fire!, de 1959. Tanto el bailaor jerezano como el guitarrista Andrés Segovia le expresaron gran admiración:

“En España, realmente no tuve ningún problema. Los gitanos me aceptaron sin prejuicios. Estaban muy orgullosos de mí, siendo gitana. Una vez tras mi actuación en Villa Rosa en Madrid, ¡Estampío se puso de pie y anunció que yo tocaba más gitano que ningún hombre o mujer de esta época! Una vez toqué toda la noche para Andrés Segovia. Estaba boquiabierto. Después dijo que hacía mucho tiempo que no escuchaba algo tan auténtico y tan gitano” (16).

Familia Heredia (Archivo René Heredia).

Familia Heredia (Archivo René Heredia).

La prensa española permite documentar algunas de las actuaciones de Sarita en España. En el mes de junio de 1953 se anunció junto a su marido en el jardín-restaurante Antón de Madrid, situado frente a la estación del Norte. Además de la “notable pareja de baile español Sara y Caro”, formaban parte del programa la bailarina Isa Mar, los telépatas Kary Mayer y Mery Dugan, los acróbatas cómicos alemanes Jets-Will, orquesta Titán y Pepe Mir, las vocalistas Elena Guerra y Rosa Mora, y el cantor Laure Vera (17).

En agosto del mismo año trabajaron durante una semana en la Sala de Fiestas de Burgos, compartiendo cartel con la vocalista Ofelia de Fez, las bailarinas Encarnita Llaguno, Amparito Bauset y Mari Flor ‘La Bodori’ con su guitarrista Paco Moreno, la animadora Angelines Velázquez, la tonadillera Leito Soler y la orquesta Rex. Sarita ejecutó números de baile formando pareja con Caro y deleitó a la concurrencia con su toque en solitario (18).

En diciembre de 1954 pasó dos semanas en la sala de fiestas Conga de Madrid, junto a un elenco compuesto por atracciones como Ivonne Crisol, Rosalía Merino, Mari Tere Sepúlveda, las orquestas Ávalos y Vázquez de Andrés (19). Unos meses más tarde regresó a los Estados Unidos y se incorporó al grupo Familia Heredia, compuesto por su hermano René, alias ‘el Niño’, y sus hermanas Carmen, Zoraida y Fátima.

Familia Heredia (Archivo René Heredia).

Familia Heredia (Archivo René Heredia).

Durante el mes de septiembre de 1955 trabajaron en el distrito La Jolla, de la ciudad de San Diego (California) (20), y en diciembre se anunciaron en el Auditorium de Long Beach (California), en un programa presentado por el empresario de Hollywood Ray Bowman. La publicidad del espectáculo usaba como reclamo el origen granadino de los artistas y hacía hincapié en la figura de “Sarita Heredia, primera guitarrista-bailaora”, que “ha vuelto a unirse a la familia recientemente y llega directa desde España, donde ha actuado […] como bailaora y guitarra solista con artistas españoles tan famosos internacionalmente como Lola Flores, ‘El Pili’, y Rafael ‘El Gallina’” (21).

A sus dieciséis años, René era anunciado como un “virtuoso de la guitarra flamenca”; la pequeña Carmen, de solo doce, como “una bailaora en ciernes”; y Fátima y Zoraida, como “bailaoras y coreógrafas gitanas” que, junto con Sarita, destacaban por su “complejo juego de pies, palmas y chasquidos de dedos como los que solo realizan las bailaoras gitanas de España”. Completaba el plantel el concertista de piano israelí Ami Aloni.

El siete de abril de 1956 Sarita Heredia, “la sensación del flamenco de España”, participó en el IX Festival Internacional de Danzas Folclóricas, celebrado en el Philharmonic Auditorium de Los Ángeles, donde coincidió con figuras como Archie Savage y su Ballet Jazz o Price Onaga & Princess Muana (bailes Watussi de África) (22).

El once de mayo de ese mismo año la Familia Heredia se presentó en el Wilshire Ebell Auditorium de Los Ángeles. En el grupo también figuraba, como guitarrista, Enrique Heredia y el toque de piano corría a cargo de Julen Musafia, que interpretó piezas de Albéniz, Turina y Granados, además de los tres preludios de Gershwin y el Danzón cubano de Copland.

Sarita Heredia y sus hermanas (Archivo René Heredia).

Sarita Heredia y sus hermanas (Archivo René Heredia).

La crítica calificó el espectáculo de temperamental y pleno de emoción, y elogió el buen hacer de los artistas, especialmente de Sarita:

“… hubo ocasión de admirar la destreza digital de René ‘El Niño’ y Enrique, guitarristas, y de Sarita, que actuó como solista.

Pero por muy admirable que sea la habilidad de Sarita con la guitarra, no es nada comparada con su forma de bailar. Es una bola de fuego en acción, con un temperamento volcánico y un aspecto que recuerda al de la actriz italiana Ana Magnani.

Cuando toma la batuta saltan chispas, al igual que las rosas ornamentales de su pelo y cualquier otra cosa que no se haya sujetado con seguridad, incluido el peinado. […]

Publicidad del espectáculo Fiesta Flamenca, de la Familia Heredia (Santa Barbara News Press, 17-6-1956.

Publicidad del espectáculo Fiesta Flamenca, de la Familia Heredia (Santa Barbara News Press, 17-6-1956.

Sus compañeras, Fátima, Zoraida y Carmen, son bailoras consumadas en un grado menos espectacular, pero se defienden muy bien en todas las suertes que acompañan al baile español, como castañuelas, chasquido de dedos y zapateado. […]

El vestuario fue siempre colorido y agradable, y el numeroso público se mostró agradecido y entusiasta en cada minuto del espectáculo” (23).

Sarita, que ha sido aclamada por el gran Segovia como la mejor guitarrista femenina, pone sentimiento en todo lo que hace. Su guitarra tiene un ritmo rotundo y su baile tiene destellos de fuego. Zoraida tiene un juego de pies soberbio. Y los demás lo hacen muy bien. Julien Musafi acompaña bien al piano.

Todos se apoyan bastante en el ademán gestual y en algunos momentos se desestabilizan un poco, pero tienen un gran sentimiento. Sus chasquidos de dedos, su trabajo con las castañuelas y sus palmas son insuperables” (24).

Notas:

(15) Margoni, Nilo (mayo de 1981), “Sarita Heredia”, en Jaleo, newsletter of the Flamenco Association of San Diego, vol. IV, nº 9. La traducción de todos los textos extranjeros es mía.

(16) Ibidem.

(17) Hoja Oficial del Lunes, 1-6-1953.

(18) Diario de Burgos, 16-8-1953.

(19) ABC, 4-12-1954.

(20) La Jolla Light and La Jolla Journal, 22-9-1955.

(21) Long Beach Press Telegram, 27-11-1955.

(22) California Eagle, 29-3-1956.

(23) The Los Angeles Times, 12-5-1956.

(24) Wylie Williams, Citizen News, 12-5-1956.


Custodia Romero, la Venus gitana del baile flamenco (VIII)

En diciembre de 1936 la encontramos en Ámsterdam junto a Vicente Escudero, que, tras el repentino fallecimiento de Antonia Mercé, se presenta con su propia compañía, secundado por Carmita y Custodia Romero como bailaoras principales. El acompañamiento musical corre a cargo del guitarrista Sabas Gómez y del pianista George Lebenson.

El programa consta de una selección de danzas españolas y flamencas ejecutadas de manera individual por cada uno de los artistas. La estrella principal, Escudero, destaca especialmente en la “Danza del molinero”, la “Farruca” y “Ritmos”, una pieza sin música en la que se puede apreciar su extraordinaria técnica de pies. Carmita seduce en el “Bolero”, mientras que Custodia, “resultó ser una bailarina de gran encanto, especialmente en su ferozmente conmovedora ‘Zambra gitana’”. También llama mucho la atención el animado “Garrotín gitano” que bailan los tres juntos (Dagblad De Gooi- en Eemlander van Woensdag, 16-12-1936) (1).

Vicente Escudero y Carmita García. Junta de Castilla y León.

Vicente Escudero y Carmita García. Junta de Castilla y León.

Tras actuar en el Gooiland Theater pasan al Koninklijken Schouwburg [Teatro Real], donde aún permanece muy vivo el recuerdo de la Argentina. Sin embargo, tanto el público como la crítica terminan rindiéndose ante su arte:

“… Destaca la torre de Escudero en lo alto del ensamble. ‘Bailadora’, bailada por Custodia Romero, fue lo único que alcanzó este nivel de fuerza. El ritmo de las palmas, de las castañuelas, los tacones y los dedos transmitió lenta pero seguramente el entusiasmo de los bailarines al público. Ovaciones después de las ovaciones” (Haagsche Courant, 18-12-1936)

Escudero, así como las bailarinas Carmita y Custodia Romero, que lo acompañan, son artistas técnicamente excelentes. Los tres están más cerca del ‘pueblo’ que Argentina, que, aunque siempre inspirada por motivos populares, había logrado plasmar un género puramente personal, que se había convertido en algo en sí mismo. […]
Un teatro lleno ayer siguió a Escudero y a sus compañeras con creciente entusiasmo; los aplausos, a veces tempestuosos, les obligaron a los tres a hacer bises, con los que fueron generosos” (Het Vaterland, 18-12-1936).

Custodia Romero obtuvo un extraordinario éxito en el baile ‘Zambra Gitana’, que mostró una gran emoción interior” (De tijd, 19-12-1936).

Custodia Romero (Le Petit Journal, 7-4-1937)

Custodia Romero (Le Petit Journal, 7-4-1937). BNF.

En febrero de 1937 la compañía actúa con gran éxito en la gala de la Cruz Roja que se celebra en el Casino Municipal de Pau (Francia):

“Estos tres bailarines, en su estilo de una sinceridad refinada, crean un ambiente apasionante en cada una de sus interpretaciones.
En la primera parte -unas veces acompañados por la orquesta y otras al piano por el Sr. Casenave-, […] recordamos especialmente las realizaciones de la Bailaora de Azagra (C. Romero), la Asturiana de Moureal (Carmita) y Córdoba de Albéniz (V. Escudero y Carmita).
En la segunda parte, El amor brujo de Manuel de Falla, con decorado y vestuario de A. Carretero, se reveló al público como un verdadero ensueño coreográfico. Obra magistral, de exuberante y armoniosa fuerza evocadora, terminó esta sesión de alta calidad artística de una manera hermosa” (Le Ménestrel, 5-2-1937).

A finales de marzo se presentan en la Ópera de Niza con un programa similar, en el que llaman especialmente la atención las originales danzas de Escudero así como “la hermosa bailarina Custodia Romero, a quien se le pidió que repitiera Córdoba, de Albéniz” (L’Art Musical, 26-3-1937). Unos días más tarde llegan al Gaumont-Palace de París con su “ballet gitano”, en el que, además de los artistas mencionados, también figuran Lolita Gómez, Juanito García y Antonio Triana. “El interés de los bailes ejecutados, la belleza de la música, y la elegancia de los intérpretes seducen profundamente al público” (Le Journal, 5-4-1937).

Custodia Romero (Estampa, 4-11-1930). BNE.

Custodia Romero (Estampa, 4-11-1930). BNE.

En el mes de julio se la puede ver, ya en solitario, en el Casino de La Corniche de Argel (L’Écho d’Alger, 3-7-1937), y en otoño la encontramos de vuelta en España, al frente de un espectáculo de arte andaluz en el que comparte protagonismo con el bailaor Rafael Ortega y el guitarrista Víctor Rojas. Completan el elenco el pianista Manuel Navarro, la cantaora Milagros Fernández y la bailaora Rita Ortega, que después es sustituida por la bailarina Sagrario de Córdoba. Con un repertorio de flamenco y danza española -llevan obras de “Falla, Bretón, Chueca, Serrano, Albéniz y Quiroga” (La Información, 15-10-1937)-, la compañía se presenta en distintas ciudades de la zona nacional, como Córdoba, Cádiz, Vitoria, Sevilla y Zamora. En esta última localidad, Custodia “dejó recuerdo agradable de una elegancia y arte que, cuando ella quiere, llegan hasta el grado inimitable” (Imperio, 30-11-1937). En la farruca “hizo unos picados dificilísimos que gustaron mucho a los aficionados” (Heraldo de Zamora, 29-11-1937).

Son tiempos convulsos, en los que está en juego la propia vida, y Custodia demuestra una gran capacidad de adaptación. Si en los primeros meses de conflicto colaboraba en Madrid en los festivales de la C.N.T., ahora, en Andalucía, también se la puede ver en distintos eventos organizados por las fuerzas nacionales. En febrero de 1938, para conmemorar el “aniversario de la liberación” (El Progreso, 10-2-1938), acompañada a la guitarra con Regino Sáinz de la Maza, ameniza una fiesta organizada en el Teatro Cervantes de Málaga y participa en una función de variedades en el Cine Viñas de Motril (Patria, 11-2-1938).

Custodia Romero, por Alfonso Grosso.

Custodia Romero, por Alfonso Grosso.

Poco después, junto a Manuel Vallejo y Rafael Ortega, actúa en el Teatro Cervantes de Sevilla a beneficio de los heridos de guerra. Sin embargo, “no pudo, a causa del denso alfombrado del escenario, interpretar sino una sola de sus admirables danzas. En vista de ello, y ante los insistentes aplausos con que el público solicitaba el bis, Custodia ofreció al general Queipo de Llano lucir en algún próximo festival su arte incomparable” (ABC de Sevilla, 22-2-1938). No tarda en cumplir su palabra, y a principios de marzo interviene en una función celebrada en el Teatro San Fernando a favor “del glorioso Ejército”. Interpreta en solitario “Los claveles”, de Azagra y, junto a Rafael Ortega, “Coplas del Burrero”, bajo la dirección del maestro Navarro, de la Orquesta Bética de Cámara (ABC de Sevilla, 3-3-1938).

Durante el mes de mayo se presenta en varias ocasiones en el Teatro Duque de Rivas de Córdoba, al frente de su propio espectáculo de variedades, en el que Rafael Ortega sigue desempeñando un papel protagonista. También figuran en el elenco la bailaora Rita Ortega, el cantaor Niño de Fregenal, la canzonetista de aires regionales Pepita Molina, la cancionista Rosaura y varios artistas internacionales.

Custodia Romero, ‘La Venus de Bronce’, y el gran bailarín andaluz Rafael Ortega, interpretaron en conjunto con bailarinas, con singular acierto, la canción y danza del fuego del ‘Amor Brujo‘, de Falla; ‘Los Claveles‘, de Serrano, y ‘Los cuatro muleros‘, que fueron ovacionados largamente.
Ambos artistas interpretaron magistralmente la danza ‘La Molinera‘ y la del ‘Sombrero de tres picos‘, de Falla, siendo ovacionados por el numeroso público que llenaba el teatro…” (Diario de Córdoba, 8-5-1938).

Custodia Romero (Estampa, 26-9-1931). BNE.

Custodia Romero (Estampa, 26-9-1931). BNE.

La compañía también actúa en el Cine Municipal de Cádiz y participa en un festival a beneficio de los gitanos organizado por la actriz Carmen Díaz en el Teatro San Fernando de Sevilla (ABC de Sevilla, 17-5-1938). En el mes de julio, la Venus de Bronce llega a Tenerife junto al diestro Juan Belmonte y un grupo de aristócratas sevillanos, con el fin de participar en un festival taurino y otros eventos a beneficio de los familiares pobres de las víctimas del crucero Baleares, hundido en la batalla del Cabo de Palos.

Durante su estancia en la isla, presta su concurso en una función celebrada en el Teatro Royal Victoria, en la que interpreta, entre otros números, “Los claveles”, del maestro Serrano; “Café de Chinitas” y “Los cuatro muleros”, de García Lorca; y “La bailaora”, de Quiroga (La Prensa, 28-6-1938). Asimismo, canta varias canciones ante los micrófonos de Radio Club, que dedica una emisión especial a los viajeros sevillanos (La Gaceta de Tenerife, 29-6-1938), y toma parte en la representación de la opereta “El Conde de Luxemburgo” en el Teatro Guimerá (La Prensa, 29-6-1938).

A su regreso a la península, sigue cosechando éxitos con su compañía de variedades, en ciudades como Palencia, Oviedo, Santander, Soria o Logroño. Su espectáculo triunfa por su “arte, alegría, variedad, gracia”. Custodia es “una verdadera artista”, tanto en sus “bailes clásicos, como el ‘Amor Brujo’ de Falla, en que no hay quien la supere, como en su actuación como canzonetista” (El Diario Palentino, 19-8-1938). Su repertorio también incluye piezas de Turina y Albéniz. Despide el año de gira por las ciudades del Protectorado Español en Marruecos y en enero regresa a Sevilla.


Nota:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es mía.


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (III)

Después de cuatro meses en cartel en el London Pavilion, la revista The Fun of the Fayre sigue siendo considerada “uno de los espectáculos más inteligentes y entretenidos que se pueden ver” en la capital británica (Staffordshire Advertiser, 4-2-1922) (1).

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Destaca especialmente el cuadro ‘The Mirror of the Fayre’, en el que aparece un gran espejo de luz del que surgen cuatro representaciones diferentes de la hermosura femenina. Una de ellas, “‘Sevilla’ es representada por la maravillosa Trini, una joya española de encanto y belleza, que canta y baila de un modo fascinante” (Staffordshire Advertiser, 4-2-1922) y brilla con luz propia en sus “números con castañuelas” (The Scotsman, 12-1-1922).

Belleza versus talento

La extraordinaria hermosura de Trini Ramos no sólo tiene trastornados a los británicos, sino que incluso genera debates al otro lado del océano. De hecho, varios diarios estadounidenses publican un reportaje titulado “La chispa española que comenzó una guerra de belleza”, en el que se acusa a los representantes de discriminar a las artistas británicas en favor de las foráneas, por un simple criterio estético.

Por su parte, Cochran se defiende alegando que “llevó a Trini a Londres porque era la mujer más bonita que había visto nunca y no porque fuera española” (The Sunday Oregonian, Portland, 29-1-1922) (2).

Trini Ramos junto a Joan Clarkson, una de sus compañeras en The Fun of the Fayre (The Sketch, 22-2-1922)

Trini Ramos junto a Joan Clarkson, una de sus compañeras en The Fun of the Fayre (The Sketch, 22-2-1922)

Sin embargo, aunque no se puede negar que su físico le ha abierto bastantes puertas, Trini Ramos es mucho más que una cara bonita, y lo demuestra con cada paso que avanza en su carrera. Por ejemplo, una de las novedades que se incorporan a la revista The Fun of the Fayre, en mayo de 1922, es el número ‘Esperanto’ (3), en el que la sevillana interpreta una canción en inglés. Según las críticas, parece que no se le da nada mal:

Trini […] ha conquistado ahora las dificultades de nuestro idioma, pues aparece en un papel de habla inglesa y canta ‘The Language of Love’ con el Sr. Walter Williams. Este atractivo nuevo número representa las dificultades de una chica extranjera que aprende inglés; pero, dado que su nombre es Esperanto, y que el idioma del amor es el mismo en todos los países, lo hace bastante bien” (The Sketch, 10-5-1922).

Poco después, de la mano de Cochran, la “guapa y talentosa bailarina” (The Scotsman, 13-6-1922) vuelve a pisar las tablas del London Pavilion para participar en un programa de variedades, en el que no sólo canta en inglés sino que además interpreta algunos bailes típicos del país británico. También figura en el cartel el bailaor Vicente Escudero. Las críticas ponen de relieve el talento y el esfuerzo de la joven española:

“Uno de los atractivos principales de la primera parte es el cautivador número de canto y baile de Trini, que tiene la oportunidad de demostrar que es una artista inteligente además de ser ‘la chica más bonita del mundo’. En su actuación se intercalan algunos de los principales bailes españoles interpretados por Escudero, con su guitarrista” (The Stage, 15-6-1922).

Vicente Escudero (Foto de Man Ray, París, 1928)

Vicente Escudero (Foto de Man Ray, París, 1928)

“Un número destacado en el programa del London Pavilion es la actuación de Trini, la belleza española. Llegó a Inglaterra el pasado mes de septiembre, sin saber una palabra de inglés. No sólo se ha esforzado por aprender nuestra lengua sino también nuestros bailes, y tanto su ritmo como la precisión de sus pasos ponen de manifiesto que ha trabajado duro, mientras que su enunciación de la canción inglesa fue extraordinaria. Trini también utiliza el inglés en la conversación, y está haciendo grandes avances. Escudero, que actúa con Trini, es el más famoso intérprete del antiguo baile español en su país de origen” (The Era, 21-6-1922).

Trini está actuando en el espectáculo de variedades del London Pavilion, y muestra su dominio de la lengua inglesa cantando una canción llamada ‘Moonlight’, y también ofreciendo uno de sus bonitos bailes” (The Sketch, 5-7-1922).

Unas semanas más tarde, la sevillana es una de las protagonistas de las cenas con baile organizadas por el Trocadero:

“… Trini, la bailarina española, estaba allí para hacer una exhibición de sus facultades. Además, la organización proporcionó un par de castañuelas a cada visitante para que las tocaran, de modo que el marcado ritmo del baile español fue intensificado por muchos pares de manos” (The Era, 8-2-1922).

Trini en 'Phi-Phi' (The Sketch, 6-9-1922)

Trini Ramos en Phi-Phi (The Sketch, 6-9-1922)

Una artista en continuo crecimiento

En esos mismos días se estrena la nueva producción de Cochran, Phi-Phi, un musical ligero centrado en la figura del escultor griego Phidias, que busca un modelo ideal para representar la inocencia. El espectáculo se lleva a escena a modo de prueba en el Hippodrome de Potsmouth, antes de ser estrenado en el London Pavilion. La recepción, tanto por parte del público como de la crítica, no puede ser mejor:

“El lunes por la noche, en el Hippodrome de Portsmouth, el Sr. Charles B. Cochan presentó ‘Phi Phi’, una opereta en dos actos […]. La sala estaba llena a rebosar. La nueva producción ha recibido la más calurosa de las acogidas, y cuando cayó el telón hubo un gran entusiasmo. No cabe duda de que ‘Phi-Phi’ será un gran éxito en Londres” (The Era, 9-8-1922).

En esta obra “Trini, la encantadora bailarina española, se metamorfosea en una bailarina griega para ofrecer una bacanal con [el bailarín] Wojcikowski” (The Sketch, 6-9-1922). Su actuación no pasa desapercibida para la prensa, que publica varias fotografías suyas e incluso hay una revista, The Tatler, que le dedica una portada, con la siguiente leyenda:

“LA SEÑORA TRINI EN ‘PHI-PHI’

Lo que ha sobrepasado completamente cualquier éxito que el Sr. C. B. Cochran haya tenido en el Pavilion o en cualquier otro lugar. ‘C. B.’ puede presumir de ser el descubridor de esta hermosa bailarina española, cuando la vio en Sevilla justo antes de producir ‘The Fun of the Fayre’, su anterior éxito en el Pavilion, y la contrató de inmediato. Los resultados han demostrado lo acertado de su elección” (The Tatler, 20-9-1922).

Trini Ramos (portada de The Tatler, 20-9-1922)

Trini Ramos (portada de The Tatler, 20-9-1922)

Nueva York la reclama

En esa época los diarios norteamericanos y británicos ya empiezan a especular sobre la posible marcha de Trini a los Estados Unidos. La misma artista lo confirma en unas declaraciones al Dundee Courier en diciembre de 1922, cuando está a punto de embarcar en el transatlántico Berengaria: “No me voy a América por problemas amorosos, sino por un contrato que me ha hecho hace dos meses C. B. Cochran para el Winter Garden Theatre de Nueva York” (26-12-1922).

Trini llega a la ciudad de los rascacielos en los últimos días de 1922. Ha sido contratada por Lee y J. J. Shubert para la revista The Dancing Girl, en la que realizará “una serie sensacionales bailes españoles nunca antes presentados en América, que incluyen la ‘Farruca Torero’ o el ‘Ferocious Bull’ [toro bravo]” (The Evening Telegram, 28-12-1922).

A pesar de sus pocos años, la andaluza hace su entrada en la Gran Manzana como toda una celebridad:

“Venía acompañada de una dueña y tres doncellas, y traía un montón de baúles llenos de vestidos.

La bailarina es del tipo de pequeña andaluza, de figura esbelta, manos y pies pequeños, y grandes ojos negros, y tiene una personalidad muy atractiva. Vestía un elegante traje negro con pamela y un brillante abrigo negro bordado forrado en piel, y llevaba pendientes de cristal y un anillo de cristal a juego. Habla un poco de inglés y una pizca de francés, además de su lengua materna” (The New York Times, 1-1-1923).

Trini Ramos (The Baystander, 9-8-1922)

Trini Ramos (The Baystander, 9-8-1922)

NOTAS:

(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.

(2) En medio de la polémica, la artista sevillana desvela sus secretos de belleza, para quien desee servirse de ellos:

“Tengo una manera muy sencilla de conseguir un buen cutis, que consiste en lavarme la cara con agua fría por la noche; aunque no hay duda de que el baile también ayuda mucho, y le diré por qué: en primer lugar, es ejercicio y, en segundo lugar, es diversión. La belleza no es algo completamente innato, sino que se crea cuando se ve el lado bueno de las cosas y se es feliz” (The Sunday Post, 30-10-1921).

(3) En junio de 1922 se lleva a escena en el London Hippodrome The Review of Revues, que incluye los mejores números de varias revistas, y entre ellos ‘Esperanto’, de The Fun of the Fayre. Los reyes y el Príncipe de Gales asisten a la representación (The Stage, 2-6-1922).

 


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (II)

A partir de 1917 hallamos referencias a Isabelita Ruiz en distintas ciudades españolas, principalmente del sur. Así, la vemos en Serón (Almería), Córdoba, Jerez de la Frontera o Sevilla, junto a artistas de renombre, como La Trianita o Raquel Meller.

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 15-10-1919)

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 15-10-1919)

En marzo de 1919, la bailarina jerezana regresa a la cartelera madrileña. Su debut en el music hall del Hotel Palace constituye todo un acontecimiento. De hecho, la prensa augura que “muy pronto Isabelita Ruiz ocupará uno de los primeros puestos en nuestras varietés” (ABC, 25-3-1919).

Entre las primeras del escalafón

Unas semanas más tarde, la revista Eco Artístico le dedica una página completa, en la que ensalza sus virtudes como artista (1):

“Cancionista y bailarina, su arte le (sic) llevó hasta ocupar uno de los primeros puestos en el género, donde triunfadora siempre alcanza el aplauso unánime de las muchedumbres que la reputan como una de sus predilectas.

En la actualidad, lleva actuando treinta y cinco días consecutivos en el Hotel Palace, de esta Corte, con éxito estupendo, sobre todo en su variado repertorio de bailes, que domina con gran maestría.

Su presentación es espléndida; no olvida detalles, y su arte primoroso ostenta el digno marco que requiere para no hacer desmerecer a aquél en importancia. Isabelita Ruiz es para las empresas el mirlo blanco que buscan para que la taquilla no flaquee; para el público la atracción poderosa que les lleva a recibir con entusiasmo a quien como ella sabe interpretar de modo tan genial su variado repertorio; para el arte, una hija predilecta que no se cansa de dar nuevos matices a su trabajo, de una originalidad y gentileza imponderables” (Eco Artístico, 15-4-1919).

Laura de Santelmo (Nuevo mundo, 22-4-1927)

Laura de Santelmo (Nuevo mundo, 22-4-1927)

Poco después, el diario burgalés La Voz de Castilla sitúa a la joven jerezana a la altura algunas de las bailarinas más prestigiosas de nuestro país, como la genial Laura de Santelmo:

ISABELITA RUIZ. ¿Quién es?

Hay en España hasta media docena de bailarinas que merezcan, en justicia, este nombre. Pues bien; una de esas seis, -y colóquenla los públicos la primera, o la segunda o la tercera,- es ISABELITA RUIZ. […]

De la mano diestra de Laura de Santelmo, puede ir, airosamente, Isabelita Ruiz, que es guapa, esbelta, gallardísima, y pone tal entusiasmo en su artística labor, que en su semblante moreno, español, castizo, refléjanse los sentimientos todos del más depurado clasicismo de la danza. Y llora, ríe, goza y siente, logrando transmitir al público sus propios sentimientos, sus sensaciones propias” (La Voz de Castilla, 27-4-1919).

Nuevos triunfos en España y Portugal

Tras actuar durante cincuenta días consecutivos en el Trianón Palace madrileño, donde cosecha grandes “ovaciones por su artística manera de bailar y su magnífica presentación” (Eco Artístico, 1-6-1919), Isabelita regresa a tierras portuguesas. En el salón Foz de Lisboa, “la hermosa e incomparable bailarina, no cesa de alcanzar éxitos definitivos por el arte y gusto que pone a contribución de su labor verdaderamente admirable” (Eco Artístico, 15-8-1919).

Isabelita Ruiz baila maravillosamente, esta es la palabra, y aunque el baile es su número, canta couplets también con mucha gracia, dándoles el sabor que tienen y el gusto que solo saben imprimir las artistas verdad, exento de mentiras y chabacanerías. Y si como mujer es para deshilacharse, el verla como artista una de las mejores, y además presenta con un lujo estupendo su número, ¿qué de particular tiene que los públicos de España y fuera de ella la aclamen con verdadero entusiasmo?” (Eco Artístico, 15-8-1919).

Isabelita Ruiz (Portada de Eco Artístico, 15-1-1920)

Isabelita Ruiz (Portada de Eco Artístico, 15-1-1920)

A finales de año, la artista jerezana actúa en Barcelona y Palma de Mallorca, y posteriormente regresa a los escenarios madrileños. En un festival benéfico celebrado en el Circo Price, coincide con otras dos grandes estrellas, Raquel Meller y La Argentinita. En el Trianón Palace comparte cartel con la cancionista Salud Ruiz, entre otras artistas de varietés. La prensa vuelve a rendirse a los pies de “Isabelita Ruiz, encantadora bailarina, que si como mujer fascina, como artista arrebata” (Eco Artístico, 15-1-1920).

En 1920, Isabel emprende una nueva gira por provincias, que la lleva primero a tierras andaluzas y, posteriormente, tras una escapada a París para renovar su vestuario, continúa por las ciudades del norte.

La presentación de la jerezana en el teatro Linares Rivas de La Coruña no puede ser más exitosa. La joven artista sorprende muy gratamente, tanto por su arte como por su belleza y su magnífica puesta en escena:

“También puede registrar su presentación ante nuestro público con un legítimamente orgulloso ‘veni, vidi, vici‘ la bella bailarina Isabelita Ruiz, una morenucha llena de gracia y de simpatía, que cautivó desde el primer momento a los espectadores por sus grandes atractivos personales y por el exquisito arte de sus danzas.

En otro aspecto muy interesante logró también la gentil bailarina un éxito completo. Nos referimos a la fastuosidad y elegancia de su vestuario, objeto de entusiastas comentarios entre las señoras, que rindieron su admiración a la riqueza del original traje de raso negro con escudos bordados en oro que vistió Isabelita para bailar el ‘potpurrit’ con que se presentó en escena, así como otros varios, tan valiosos como elegantes, que lució en otros bailes” (El Orzán, 13-6-1920).

Isabelita Ruiz (Mundo Gráfico, 25-8-1920)

Isabelita Ruiz (Mundo Gráfico, 25-8-1920)

“La bellísima y simpática bailarina, una preciosidad como mujer bonita y una exquisitez y una delicia como artista coreográfica, llena con su hermosura, su juventud y su arte el escenario y levanta tempestades de admiración y de entusiasmo en el público, que le tributa a diario las ovaciones más calurosas, rindiendo así pleito homenaje a su excepcional belleza y enorme simpatía y a su primorosa labor artística” (La Correspondencia de España, 18-6-1920; texto tomado de El Noroeste).

Durante el verano de 1920, Isabel también visita San Sebastián, Vitoria y Madrid, entre otras ciudades. En todas ellas destaca por ser una una “bailarina ‘chic’ que gusta a los más exigentes” (El Globo, 16-7-1920) por su “moderno baile, que es como una presentación deslumbrante de gasas y de sedas […]. Su baile es ese baile herméutico (sic), incomprendido, que tiene evoluciones extrañas, posiciones exóticas” (La Libertad, 23-7-1920).

La reina de París

En el mes de septiembre, la artista jerezana debuta en el teatro Olympia de la capital francesa y no tarda en ganarse el favor tanto del auditorio como de la prensa, que se refiere a ella como “la bailarina más bella del mundo”.

“La guapa Isabelita Ruiz acaba de debutar en el Olympia con un éxito brillante. Nunca se ha visto un entusiasmo similar al que ha suscitado esta admirable española: el telón se ha levantado diez veces sobre Isabelita, a quien el elegante público del Olympia no dejaba de aplaudir” (Le Gaulois, 12-9-1920). (2)

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 15-8-1919)

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 15-8-1919)

A pesar de su juventud, la jerezana pronto es reconocida como una gran artista, que “baila como una Pavlova” (Le Gaulois, 16-9-1920), destaca por la pureza de su baile y por su dominio de las castañuelas, hasta el punto de hacer sombra al mismísimo Vicente Escudero, que también actúa en el Olympia:

Isabel Ruiz, que ha obtenido […] el mayor éxito.

Ligera y graciosa, esta joven bailarina (no tiene veinte años) cautiva desde su entrada en escena. Guapa, con un porte de cabeza altiva y orgullosa, y piernas adorablemente finas, Isabel Ruiz bien parece, en su belleza morena, personificar la huella y el embrujo de Andalucía, su país.

Sus bailes son del estilo más puro, se mueve con gestos sobrios y justos, y expresa tanta voluptuosidad y amor, que provoca el entusiasmo del público. El canto de las castañuelas, exasperado, después tierno, y luego muy suave, según el baile y el ritmo de la música, forman un acompañamiento perfecto a sus bailes, ejecutados en un decorado oscuro y árido.

Isabel Ruiz es verdaderamente una gran artista.

Después de ella viene un bailaor español: Escudero, cuyos bailes nerviosos forman un contraste violento con lo que hace Isabel Ruiz” (Comoedia, 13-9-1920).

En su repertorio figuran piezas como “Regiones españolas, Postinerías, Mirando a España, Un algo en la tribu, gitanerías” (Comoedia, 6-9-1920). Además de deleitar con su arte al público parisino, Isabelita es designada presidenta del jurado del “Té-Tango”, un concurso de bailes que se celebra en el citado coliseo, y al que acude lo más granado de la sociedad y del mundo artístico parisino, para presentar sus respetos a la admirada artista.

Isabelita Ruiz atrae al Olympia a todas las notabilidades mundanas y artísticas de París, y la emoción del arte que provoca Isabelita es tal que la sala entera es sacudida por un escalofrío cuando aparece, nimbada por una extraña claridad, la que ha sido justamente llamada: la más bella bailarina del mundo…” (Comoedia, 19-9-1920).


NOTAS:
(1) En abril de 1919, su dirección es Fuencarral, 23, 2º.
(2) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.