Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (y VI)

De regreso a La Habana, en mayo de 1942 se anunció en el Teatro Nacional la Andalucita, “señora absoluta del ‘cante jondo’”, con espectáculo propio y “un repertorio totalmente nuevo de canciones españolas y cubanas”, en el que destacaba la escenificación de la zambra gitana María de la O (Noticias de Hoy 12). Al mismo tiempo, la “cultivadora por excelencia del ‘canto jondo’” siguió manteniendo “el estandarte de la música española por las emisoras de la RHC-Cadena Azul” (1). Una de sus últimas actuaciones en la isla tuvo lugar el 30 de enero de 1943, en un baile benéfico organizado por el Casino Español y el Club de Leones. En una carta conjunta, los presidentes de ambas instituciones le manifestaron su “congratulación […] por el clamoroso éxito obtenido por su brillante actuación artística” (2).

Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Una imagen de Rosario Núñez entre bambalinas (Archivo Andalucita).

México, Venezuela… y regreso a Argentina

En octubre de 1943 la Andalucita presentó en el Teatro Lírico de Ciudad de México la revista El alma de la guitarra, escrita y musicada para ella, que obtuvo un rotundo éxito. Dos meses más tarde llegó al Teatro Arbeu de la misma urbe la Compañía de Comedia Lírica Española con la obra El embrujo de Sevilla, basada en la novela homónima de Carlos Reyles y adaptada por Martínez Galeano con música del maestro Muguerza. Bajo la dirección de Salvador Marín de Castro, en el elenco destacaban actores como Matilde Palou, Maruja Jordán, Luis Alcoriza o Agustín Insunza, así como los cantaores Niño de Caravaca y la Andalucita, y los bailarines Raquel Rojas y Tarriba (3).

Rosario Núñez durante su estancia en México (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez durante su estancia en México (Archivo Andalucita).

Durante su estancia en México también actuó en el cabaret Waikikí y en junio de 1944 debutó como artista exclusiva en el programa La vieja y la nueva España de la cadena de radio XEB (4). Asimismo, le ofrecieron un contrato para hacer una película que finalmente no pudo llevar a cabo a causa de su embarazo, si bien continuó trabajando y viajando casi hasta el final (5).

El alumbramiento tuvo lugar en marzo de 1946 en la capital de Venezuela, donde se asentó durante un tiempo junto a su familia. Allí trabajó en Radio Caracas en las emisiones de La caravana Camel, patrocinadas por la popular marca de cigarrillos, y se presentó en el coso Nuevo Circo con un espectáculo artístico y taurino “de verdadera calidad”, con ganado de Guayabita (6). Sin embargo, tras sorprender a su marido en flagrante adulterio con otro hombre, en la primavera de 1947 decidió romper la relación, tanto sentimental como profesional, y marcharse a Buenos Aires. Llevaba como carta de presentación sendos certificados emitidos por las instituciones venezolanas en los que se acreditaba su solvencia y su “conducta ajustada en un todo a las Leyes de la República” (7).

Imagen de Rosario Núñez en su tocador (Archivo Andalucita).

Imagen de Rosario Núñez en su tocador (Archivo Andalucita).

Tuvo que comenzar de cero una vez más. En diciembre de 1948 la revista Radiolandia la sitúa en Radio Argentina (LR2) y en enero del 49, en Radio Belgrano (LR3), ambas de Buenos Aires; y durante los dos años siguientes trabajó con cierta asiduidad en Perú. En julio de 1950 debutó en Lima, en el auditorio de Radio América, con la sonanta flamenca de Enrique García y la orquesta de Carlos Noya. Unas semanas más tarde suscribió con Radio Victoria un contrato en exclusiva, por el que se comprometía a cantar en los programas patrocinados por la empresa zapatera Kappari, acompañada por el mismo guitarrista y ataviada con su vestuario típico, por un salario de 4.200 soles de oro al mes (8). “El beneplácito de los oyentes y del numeroso público que asiste diariamente al auditórium, se manifiesta en las cerradas ovaciones que premian la brillante actuación de la admirable cantaora” (La Crónica) (9).

Rosario Núñez en Radio Continental de Arequipa (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en Radio Continental de Arequipa (Archivo Andalucita).

Durante los últimos meses del año la Andalucita siguió exhibiendo su portentosa voz, sus bailes y su virtuoso toque de castañuelas tanto en los programas de Radio Nacional como en el restaurante La Laguna, y en enero de 1951 se anunció en el Teatro Ateneo (Última Hora) (10). En marzo viajó a Arequipa para interpretar en Radio Continental sus “aires regionales y flamencos […] con verdadero dominio y arte” (El Pueblo) (11), además de presentarse en el Teatro Municipal con un programa compuesto por pasodobles, canciones y aires regionales incluidas la zambra María de la O y la bulería Los piconeros, que le reportó grandes elogios:

“Se trata de una artista de rango, en su género, de porte y ademanes distinguidos y voz llena y agradable, que tiene un repertorio variado de canciones de las diferentes regiones de España. Además, luce vestuario lujoso y su actuación y arte se inspiran en el auténtico folklore hispano, con cuya interpretación ha causado buena impresión entre el público concurrente.
[…] Todas esas canciones las interpretó con mucho gusto y donaire mereciendo nutridas palmas”.

Rosario Núñez con su hijo en el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez con su hijo en el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires (Archivo Andalucita).

Sin embargo, atrás quedaban ya los años de esplendor físico y artístico de Rosario Núñez, que en la década de los cincuenta se vio en una precaria situación económica a causa de sus problemas de salud y de la escasez de contratos. Según el testimonio de su hijo, tuvieron que empeñar los objetos de valor y terminaron viviendo en un mísero cuartito. Además de actuar esporádicamente en lugares como el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires, para ganar algunos pesos impartió clases de baile e incluso lavó ropa ajena (12).

Perfil de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Perfil de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Uno de los últimos festivales benéficos en los que colaboró fue el organizado en 1952 por la Asociación Mutualista del Personal del Hospital Español de Buenos Aires, que resultó “todo un éxito, gracias a la cooperación artística que Ud. le ha prestado” (13).

En 1960, con catorce años de edad, José Luis dejó los estudios y se puso a trabajar para que a su madre no volviese a faltarle de nada. La Andalucita falleció el 19 de diciembre de 1975 en la ciudad de Berazategui, provincia de Buenos Aires, a causa de un infarto de miocardio (14). Aunque no vio cumplirse su deseo de regresar a España, al menos sí pudo conocer el final del dictador.

Notas:

(1) La RHC-Cadena Azul era la principal competidora de la CMQ. En el Archivo Andalucita no aparece el número de página de esta referencia.

(2) Firman la misiva Juan Martínez Páez y Miguel Alonso Sell, presidentes del Club de Leones y del Casino Español respectivamente (Archivo Andalucita).

(3) En el Archivo Andalucita existen varios recortes, de los que se desconoce la referencia, que aluden al debut de esta compañía.

(4) En el Archivo Andalucita se conserva un folleto publicitario de su actuación en el Waikikí, así como un recorte de prensa, titulado “Aciertos y desaciertos de la X.E.B.” y firmado por El Corregidor, que hace referencia a su contratación por dicha emisora. Se desconocen la fecha y el número de página.

(5) Esta información nos la proporcionó su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022).

(6) En el Archivo Andalucita se conserva una octavilla publicitaria del espectáculo.

(7) Esta información nos la proporcionó su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022). Los certificados forman parte del Archivo Andalucita.

(8) El contrato se conserva en el Archivo Andalucita y está firmado por el nuevo representante de la artista, Eduardo B. San Martín.

(9) En el Archivo Andalucita no figura el número de página.

(10) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(11) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página.

(12) De todas estas cuestiones nos habló largo y tendido su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022).

(13) Así lo expresan en su carta de agradecimiento Manuel Geijo y C. Martín Negri, secretario y presidente de la asociación (Archivo Andalucita).

(14) Así consta en el certificado de defunción expedido por la Dirección Registro de las Personas n.º 318741 de la provincia de Buenos Aires.

Referencias hemerográficas:

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

Ecos de la RHC-Cadena Azul (junio 1942): “Mujeres” (s. p.).

El Comercio (21 junio 1950): “En funciones de vermouth y noche se presenta hoy en el Municipal la cantante española ‘Andalucita’” (s. p.).

El Comercio (12 octubre 1950): “Gran festival ‘Alegrías de España’” (s. p.).

El Pueblo (24 febrero 1951): “Llegó La Andalucita cantante española que actuará en esta ciudad” (s. p.).

La Crónica (3 septiembre 1950): “La Andalucita y el maestro Enrique García animan un sintonizado programa” (s. p.).

Noticias de Hoy (10 mayo 1942): “El próximo martes 12: ‘La canción del plateado’ y ‘La Andalucita’ en el Teatro Nacional”, 110, p. 12.

Radiolandia (25 diciembre 1948): Programación (s. p.).

Radiolandia (1 enero 1949): Programación (s. p.).

Última Hora (17 enero 1951): “Extraordinario debut!!”, 291.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (III)

Primera etapa argentina

Bajo el nombre de “Postales Españolas”, la compañía debutó el 15 de octubre en el Teatro Mayo de Buenos Aires, donde llevó a escena una serie de obras originales de Hilario Flores con música de Vicente Sanz tituladas La fragua gitana, Pastora la Cañí, Mujeres de España, Luces de España y Un inglés en Sevilla (1), que consistían en espectáculos genuinamente españoles, basados en los bailes y canciones populares de distintas regiones.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de la compañía Postales de España en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

En el reparto figuraban los cantaores Rosario Núñez, la Andalucita; Paquita Martín, la Niña de Écija; y Martín Robles, Niño de Caravaca; las bailaoras Lolita Beltrán y Soledad Pacheco; la pareja de baile Hermanas Torres; el bailarín cómico Lolo; el guitarrista Julio Alonso; y un conjunto de actores y actrices encabezado por Manuel Cumbreras. Rosario mereció alabanzas “por lo excelente de su dicción, su clara y bien timbrada voz, y el gusto exquisito con el que interpreta las canciones que le corresponden” (La Nación) (2), entre ellas la titulada Contrabandista valiente, que se convirtió en uno de los números destacados de su repertorio.

Rosario Núñez, caracterizada como la contrabandista valiente, en el Centro Asturiano (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, caracterizada como la contrabandista valiente, en el Centro Asturiano (Archivo Andalucita).

Desde su llegada a tierras americanas, compaginó su actividad teatral con una intensa labor en distintas emisoras radiofónicas (3), que llevaron su voz a los hogares de millones de oyentes e incrementaron su popularidad. En octubre de 1933 debutó en Radio Belgrano (LR3) y poco después se estrenó en Radio Callao (LS10), ambas de Buenos Aires (4).

Los primeros años transcurrieron fundamentalmente en Argentina, si bien no es fácil determinar con exactitud las fechas de todas sus actuaciones, ya que bastantes recortes de ese periodo carecen de datación (5). Estos nos dicen, por ejemplo, que puso fin a su trabajo en la radio porteña a causa de los compromisos contraídos en otros lugares del país y que, junto con una compañía de variedades en la que figuraban el guitarrista Luis Triguero y el humorista Lolo, comenzó una gira que la llevaría a ciudades como Córdoba. Allí se encontraba a finales de 1934 trabajando en Radio Central (LV2), donde su labor mereció “calurosos comentarios del público radio oyente” y constituyó “un suceso artístico jamás igualado” en dicha emisora (6).

La Andalucita, en Radio Central de Córdoba (Archivo Andalucita).

La Andalucita, en Radio Central de Córdoba (Archivo Andalucita).

El éxito obtenido en las ondas se vio ratificado sobre las tablas de locales como El Plata y motivó la celebración de una “serata d’onore” a beneficio de la Andalucita, “cuyas canciones han sembrado en Córdoba, la alegría del salero español de que desborda y la gracia que su origen andaluz proclaman”, hasta el punto de ser considerada una “estrella de primera magnitud” (7). El homenaje tuvo lugar el 11 de enero de 1935 en el Cine Teatro Capitol, y en él prestaron su colaboración artistas como Lolo o la bailaora española Soledad la Mejorana. Según consta en un certificado expedido por la dirección del coliseo, “se agotaron todas las localidades, constituyendo su actuación un señalado triunfo artístico” (8).

En abril de ese mismo año, la emisora Radio Tucumán (LV7), de la ciudad norteña de San Miguel de Tucumán, tenía “entre sus números de prestigio la voz de ‘la andalucita [sic]’ y su donaire” (9). Unas semanas más tarde la encontramos en la Patagonia chilena, actuando en una velada conmemorativa del 1.º de Mayo organizada por la Federación Sindical de Magallanes en el Teatro Municipal de Punta Arenas. El público le brindó una “entusiasta acogida” y se vio “obligada al bis por sus acertadas interpretaciones de aires españoles” (El Magallanes) (10).

La Andalucita con Amalia Molina, el día de su homenaje en el Teatro Capitol de Córdoba (Archivo Andalucita).

La Andalucita con Amalia Molina, el día de su homenaje en el Teatro Capitol de Córdoba (Archivo Andalucita).

Tras ese largo periplo regresó a Córdoba, para recibir un nuevo homenaje en el Capitol de manos de Amalia Molina, que ejerció como madrina y le entregó un par de castañuelas sobre el escenario. Se escenificaba así la consagración como “Estrella Máxima de 1935” de Rosario Núñez, digna continuadora de su paisana, por ser una artista enormemente versátil, que “dice las canciones españolas —especialmente las de sabor andaluz— con una voz clara, de registros amplios, uniendo a la misma, el ademán gracioso y la compostura de sus pasos de baile” (La Voz del Interior) (11). El polifacético Lolo, el dúo de guitarristas García-Doña y el recitador Victorino Vera completaban el programa del espectáculo, que tuvo lugar el 4 de junio. Durante las semanas siguientes recorrió distintos cines de Córdoba acompañada por el guitarrista español Enrique García, el Madrilés, y la prensa le dedicó grandes elogios por sus extraordinarias facultades:

“[…] la cancionista de ‘la voz de oro‘, expresión que no es exagerada, sino que reconoce la verdad acerca de las cualidades vocales de la artista.
De voz poderosa y gusto exquisito, su repertorio, además, es brillantísimo y son pocas las artistas que pueden llegar al registro al cual ella llega con naturalidad. ‘La Andalucita‘, si no fuese una gitana con alma de artista andariega, podría haber tenido un porvenir brillante en la opereta y la zarzuela” (12).

La Andalucita en Radio LT1 de Rosario (Archivo Andalucita).

La Andalucita en Radio LT1 de Rosario (Archivo Andalucita).

Poco después se anunció su debut en Radio Prieto (LS2) y Radio Cultura (LR10) (13), ambas de Buenos Aires, y en los meses siguientes volvió a salir de gira por ciudades como San Juan, Mendoza, Santa Fe o Rosario. Las crónicas ya no se referían a ella únicamente como canzonetista o cantante de aires regionales, sino que ensalzaban su faceta más jonda. La prensa de Santa Fe la denominaba “celebradacantaora’ y bailarina flamenca” que “se ha consagrado como una de las más eficaces cultoras del género”; o “reina del canto flamenco”, que “ha impuesto una nueva modalidad dentro del género que cultiva” (14). Sirva también de ejemplo el programa que ofreció en el Cine Teatro Real de Rosario: “Esta gran intérprete […] secundada en su labor por el conocido cómico excéntrico ‘Lolo’; la elegante bailarina española Luisita Cortés, y el notable guitarrista Paco Guzmán, presentará en esta ocasión un gran cuadro flamenco, en el que se cantarán tarantas, seguirillas, bulerías y las famosas ‘saetas’” (15).

De regreso a Buenos Aires, pasó los tres últimos meses del año trabajando de manera más o menos simultánea (16) en Radio Callao (LS10), Radio Belgrano (LR3) y Radio del Pueblo (LS6), acompañada a la sonanta por Luis Triguero. Esta intensa actividad radial no le impidió presentarse en distintas salas de la ciudad, como el Cine Edison, donde triunfó con un programa de cantos y bailes regionales españoles y fue premiada con un beneficio.

Rosario Núñez en Radio del Pueblo, junto a Lolo (debajo) y Luis Triguero (a su izqda.) (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en Radio del Pueblo, junto a Lolo (debajo) y Luis Triguero (a su izqda.) (Archivo Andalucita).

Notas:

(1) Distintas noticias publicadas en diarios como Noticias Gráficas o La Nación, y recopiladas en el Archivo Andalucita, mencionan estas obras, si bien esas referencias están incompletas. También alude a ellas Agustín Remón en la revista Caras y Caretas (131).

(2) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de este artículo.

(3) En Argentina y Uruguay el medio radiofónico experimentó un temprano y rápido desarrollo, en comparación con los países vecinos:

“América Latina fue una región importante para la radio, y esta zona rioplatense fue el lugar de América Latina donde la radio surgió primero y se expandió más rápidamente. […] ‘En 1930’, señala Robert Claxton, ‘había más emisoras de radio en Sudamérica que en toda Asia y África juntas. Un tercio de ellas se encontraban en Argentina’. Montevideo no se quedaba atrás. […]

… A principios de la década de 1930, ambos países contaban con un receptor de radio por cada 30 habitantes, mientras que países relativamente urbanizados como México, Brasil y Cuba seguían indicando más de 100 habitantes por receptor de radio” (Ehrlick 18-19) [traducción mía].

(4) En Radio Belgrano gustaron “mucho sus interpretaciones, especialmente algunos de sus intencionados y graciosos ‘couplets’” (El Mundo); y en Radio Callao obtuvo “inmediato éxito, por su buena voz y su ajustada expresión” (El Diario). En el Archivo Andalucita no aparecen los números de página de estas referencias.

(5) Rosario Núñez recortó de la prensa numerosas noticias que hablaban de su persona y las pegó en cuatro voluminosos álbumes. Sin embargo, no siempre tuvo la precaución de anotar la fecha, número de página y nombre de la publicación. Este es el motivo por el que muchas de las referencias citadas en este trabajo están incompletas, dado que la mayoría de esos diarios y revistas no se encuentran disponibles en internet.

(6) Así consta en un certificado expedido por Ernesto L. Corte, director de Radio Central de Córdoba, el 15 de enero de 1935 (Archivo Andalucita).

(7) La cita procede de un artículo titulado “‘La Andalucita’ tendrá el viernes su ‘Serata d’onore’” (Archivo Andalucita).

(8) Firmaba el documento Alfredo J. Bailli, gerente del Cine Teatro Capitol, el 14 de enero de 1935 (Archivo Andalucita).

(9) Aunque el recorte carece de referencia exacta, la revista La Canción Moderna (32) permite situar a la Andalucita en Radio Tucumán en la fecha indicada.

(10) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de este artículo.

(11) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página de este artículo.

(12) Esta cita procede de un artículo titulado “‘La Andalucita’ se presentará esta noche en el C. Urquiza” (Archivo Andalucita).

(13) El 29 de junio de 1935 la revista Antena anunció la incorporación de la artista al programa La Voz de España, dirigido por Antonio Manzanera en Radio Cultura.

(14) Estos recortes hacen referencia a su presentación en el Cine Colón de Santa Fe y llevan por título “Debutará mañana la Andalucita en el Cine Colón” y “Se despiden hoy del público del Cine Colón”.

(15) Esta noticia, también sin datación, se titula “‘La Andalucita’ se presentará hoy nuevamente en la sala del Real”.

(16) Según la programación anunciada en la revista La Canción Moderna, actuó en Radio Callao entre el 29 de septiembre y el 28 de diciembre; en Radio Belgrano, entre el 18 de octubre y el 10 de diciembre; y en Radio del Pueblo, entre el 30 de noviembre de 1935 y el 11 de enero de 1936.

Referencias bibliográficas y hemerográficas:

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Ehrlick, Christine (2015): Radio and the Gendered Soundscape: Women and Broadcasting in Argentina and Uruguay, 1930-1950. New York: Cambridge University Press.

– El Diario (28 octubre 1933): “Expresiva cancionista española…” (s. p.).

– El Magallanes (29 abril 1935): “La Andalucita participará en la velada a beneficio de la Federación Sindical de Trabajadores” (s. p.).

– El Mundo (8 octubre 1933): “La Andalucita” (s. p.).

– La Canción Moderna (8 abril 1935): “La actualidad en L.V.7 de Tucumán”, 368, p. 32.

– La Nación (16 octubre 1933): “Un alegre espectáculo español se presentó anoche en el Mayo” (s. p.).

– La Voz del Interior (4 junio 1935): “Amalia Molina consagrará esta noche a ‘La Andalucita’ en el Cine Capitol” (s. p.).

– Remón, Agustín (4 noviembre 1933): “El público siempre tiene razón”, en Caras y Caretas, 1.831, p. 131.


Encarnación la Trinitaria, una cantaora excepcional (II)

La comedia musical La copla andaluza, de Antonio Quintero y Pascual Guillén, fue estrenada en diciembre de 1928 por la compañía de Fernando Porredón en el Teatro Pavón de Madrid. Allí permaneció casi seis meses en cartel con un rotundo éxito tanto de crítica como de taquilla, y ello animó a diferentes troupes de artistas a repartirse la exclusiva para representarla en distintas zonas de España.

La obra consistía en “una sucesión de cuadros de costumbres populares, cada uno de los cuales es la feliz dramatización de una ‘soleá’; una malagueña, un fandanguillo o una seguidilla gitana de la más pura cepa flamenca” (Heraldo de Madrid, 24-12-1928). En consonancia con los gustos de la época, en el libreto predominaban los fandanguillos que, dichos en competencia entre los distintos cantaores, constituían uno de los grandes atractivos del espectáculo.

Custodia Romero (Nuevo Mundo, 22-7-1927). BNE.

Custodia Romero (Nuevo Mundo, 22-7-1927). BNE.

El estreno en Barcelona tuvo lugar el 30 de marzo de 1929 en el Teatro Victoria, y corrió a cargo de la compañía de Vicente Mauri, que contrató para la ocasión a la bailaora Custodia Romero, y los cantaores Angelillo y Guerrita (El Día Gráfico, 27-3-1929). En las semanas y meses sucesivos se fueron incorporando al reparto el Americano, el Niño del Museo, el Niño de Caravaca, el Niño de Talavera, el Chato de Valencia y la Trinitaria (Noticiero Universal, 18-6-1929).

Cuando se habían ofrecido más de ciento treinta representaciones, el montaje fue llevado al Teatro Principal de Gracia y a la Plaza Mayor del Pueblo Español de Montjuic, donde se dieron varias funciones en un escenario al aire libre, con un decorado sintético creado ad hoc por el escenógrafo Bulbena. “Como cantadores [tomaron] parte el Niño de Caravaca, el Chato de Valencia y la Trinitaria; bailarina La Pato y Torderas, Manolo de las Bulerías, Rojo el Alpargatero” y Alfonso Aguilera. “El espectáculo fue del agrado del numeroso público que asistió al mismo, que aplaudió con entusiasmo distintos pasajes de la obra popular” (El Día Gráfico, 26-7-1929).

Con estas últimas presentaciones La copla andaluza se despidió de Barcelona y poco después la compañía de Vicente Mauri embarcó rumbo a Buenos Aires para estrenar la obra el 2 de agosto en el Teatro Avenida, con el cantaor Jesús Perosanz como estrella principal. Antes de su debut, la prensa porteña auguraba un nuevo triunfo de Encarnación Cabello: “No ha de ser más pequeña [emoción] la que produzca ‘La Trinitaria’, ‘cantaora cañí’ cuya intervención en ‘La copla andaluza’ determinará su éxito definitivo” (El Correo de Galicia, 28-7-1929). Se cumplieron los mejores presagios, y la obra permaneció varios meses en cartel, con excelentes críticas y gran aceptación por parte del respetable:

Niño de Caravaca (El Pueblo, 8-5-1929).

Niño de Caravaca (El Pueblo, 8-5-1929).

“La representación de ‘La copla andaluza’ ha transcurrido entre el constante y estentóreo ‘jalear’ de la concurrencia, que desbordaba de la amplia sala, cuyo aspecto recordaba por instantes a una plaza de toros.

La copla andaluza’, más que una comedia lírica popular, como la han denominado sus autores, es un convencional armazón escénico, confeccionado exclusivamente para que se lucieran los intérpretes del ‘cante jondo’, en esta ocasión la Trinitaria, Perosanz, Chato de Valencia, Niño de Caravaca y el guitarrista Aguilera, todos ellos verdaderos astros en la flamenca materia.

[…] Los aludidos artistas tienen ocasión de destacar sus magníficas facultades, y el público premia su labor con ovaciones y gritos de entusiasmo de musitada estridencia” (Caras y Caretas, 17-8-1929).

El 6 de octubre, cuando se cumplían 114 representaciones, se ofreció un “gran acto de concierto flamenco”, con el siguiente programa: “cantos típicos gitanos por La Trinitaria; soleares y tarantas por el Niño de Caravaca; seguiriyas gitanas y asturianas por bulerías, por el Chato de Valencia. Milongas y medias granaínas por Perosanz. Bailes por [Lolita] Beltrán y acompañamiento de guitarra por Aguilera” (El Correo de Galicia, 6-10-1929).

En un reportaje publicado en el diario La Voz de Córdoba, el actor Paco Meana y el cantaor Jesús Perosanz manifestaban sus impresiones sobre la extraordinaria recepción de la obra tanto por la crítica como por el público de la capital argentina. Meana hacía alusión al “formidable éxito de la ‘Copla Andaluza’, en la que los cantadores agitan los más profundos sentimientos raciales, arrancando olés, que se mezclan al salir de las bocas anhelantes, con las lágrimas que resbalan por las mejillas”.

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Foto: Ruth Aguilera).

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Foto: Ruth Aguilera).

Perosanz añadía lo siguiente: “No me asombra el éxito de ‘La Copla Andaluza’ aquí. Los primeros días me llamaba la atención ver a muchas mujeres llevarse el pañuelo a los ojos cuando la Trinitaria o mis compañeros Chato de Valencia y Niño Caravaca remataban una saeta, una media granadina, o una cartagenera” (La Voz, 19-10-1929).

En el mes de octubre el espectáculo se ofreció durante una semana en el Teatro Urquiza de Montevideo, donde cosechó un nuevo triunfo gracias al buen hacer de los intérpretes y al excelso arte que cultivaban:

“La compañía […] es una verdadera manifestación del arte en el amplio sentido de la palabra.

No se trata de un conjunto de artistas de variedades ni de una agrupación de las que se forman para el negocio ‘en las Américas’. Por el contrario, se expone en el escenario del teatro Urquiza una manifestación legítima del arte andaluz, surgida a plena luz, cantantes legítimos, depositarios de una tradición sagrada […].

Las coplas que surgen como bramidos de celos, como llamados de amor o saetas de odio, desde el tablado del Urquiza, son coplas breves que traducen en pocas líneas un drama pasional” (El Correo de Galicia, 20-10-1929).

En junio de 1930 Juan Areu Franco, corresponsal en Buenos Aires de Levante Agrario, hacía balance de los logros alcanzados por la obra de Quintero y Guillén en la capital argentina:

“En el Avenida se están oyendo ‘jipíos’, a teatro lleno, desde hace seis meses. ‘La copla andaluza’ ha sido un éxito sin precedentes en compañías españolas, superando económicamente, al de la gira de Vives con ‘Doña Francisquita’. Aunque la obra es solo un cañamazo vasto (sic) bordado de cantares, los aficionados al cante jondo, atraídos por los virtuosos de este arte, han desbordado sus entusiasmos durante más de 200 días. ¡Olé! ¡¡Olé!! y ¡¡¡Olé!!! Se han vertido lágrimas de la más pura emoción y ha habido que sujetar a algunos para que no se arrojasen desde las galerías” (Levante Agrario, 20-6-1930).

Jesús Perosanz (El Mundo, Puerto Rico, 26-2-1938).

Jesús Perosanz (El Mundo, Puerto Rico, 26-2-1938).

Una vez culminada su aventura americana, en el verano de 1931 Encarnación Cabello se encontraba de nuevo en España. Las escasas referencias periodísticas que hemos conseguido localizar en la primera mitad de los años treinta la sitúan principalmente entre La Rioja y Aragón, ofreciendo recitales de cante flamenco acompañada a la sonanta por su marido. El 25 de julio se celebró en el Hogar Riojano de Logroño una “gran velada en la que el alma de la copla andaluza, ‘La Trinitaria’, con su purísimo estilo en todas sus creaciones, [cantó] lo más selecto de su repertorio desde el sentimental fandanguillo a la alegre y gitana bulería, siendo acompañada por el discutido ‘as’ de los tocadores de guitarra Alfonso Aguilera” (La Voz de Aragón, 25-7-1931).

Poco después se la pudo ver en Madrid, en una función celebrada en el Teatro de Price a beneficio del bailarín Rafael Pagán, en la que también colaboraron la bailaora Rosarillo de Triana y el cantaor Chato de las Ventas (Heraldo de Madrid, 6-8-1931). Unas semanas más tarde la pareja de artistas ofreció varios conciertos en el bar Petit Lyon d’Or de Huesca, donde quedaron patentes sus excelentes cualidades y lo extenso de su repertorio:

“Durante las noches del domingo y lunes […] se han dado unas sesiones de flamenco, que han gustado mucho.

Han (sic) intervenido Alfonso Aguilera, que maneja la guitarra con mucho gusto y moviendo bien los dedos. Y como cantadora una muchacha en cuya alma el cante de Andalucía ha prendido bien. Es la Trinitaria. Tiene mucha voz, modula con gusto y pone en las coplas mucho ‘ángel’.

Cantó varias cartageneras, tarantas, malagueñas, soleares y las coplas de ‘La copla andaluza’. Las ovaciones grandes, entusiastas, con que ha sido premiada la labor de estos dos artistas de cante flamenco son la mejor demostración del rotundo éxito que han conseguido en Huesca” (La Tierra, 25-8-1931).

Alfonso Aguilera (Foto: Ruth Aguilera).

Alfonso Aguilera (Foto: Ruth Aguilera).

En enero de 1932 Encarna y Alfonso ofrecieron una nueva velada flamenca en el Hogar Riojano de Logroño (La Voz de Aragón, 30-1-1932) y en julio de 1933 participaron en una verbena organizada en Zaragoza por la Casa de Andalucía, con un programa que incluía tres números de cante: Esteban Garrido, Niño de Huelva, con la guitarra de Jesús Ruiz; el niño Ángel Martín acompañado a la sonanta por Pepe de Zaragoza; y “la notabilísima cantadora La Trinitaria” con la bajañí de Alfonso Aguilera (La Voz de Aragón, 3-7-1933). El 6 de enero de 1934, en la misma institución, “‘La Trinitaria’, figura notable del cante flamenco”, actuó en el intermedio de un festival artístico celebrado para conmemorar el día de los Reyes Magos (La Voz de Aragón, 7-1-1934).

Un año más tarde, Encarnación realizó una nueva gira por La Rioja, en el transcurso de la cual recaló al menos en dos ocasiones en Logroño para cantar ante los micrófonos de Radio Rioja junto a su inseparable compañero, dada la gran popularidad de que gozaban en aquellas tierras. Así anunciaba la prensa local una de sus actuaciones:

“La emisora local […] ha solicitado de los celebrados artistas ‘La Trinitaria’ y su esposo Alfonso Aguilera, cantadores de flamenco que se encuentran de paso en nuestra capital en brillante turnée artística, que hoy en su emisión de sobremesa ocupen su micrófono. Nos complacemos en dar esta noticia, que dada la fama de tan célebres artistas, producirá gran satisfacción entre los numerosos aficionados al ‘cante jondo’” (La Rioja, 16-1-1935).

En el mes de julio de ese mismo también visitaron la localidad de Santo Domingo de la Calzada, donde fueron requeridos para trabajar en varios locales: “En los bares y otros establecimientos públicos análogos, durante algunas noches y muchas más en el de Julio García, ha entretenido al personal ‘La Trinitaria’, que se titula el alma de la copla andaluza, acompañada por el guitarrista Alfonso Aguilera” (La Rioja, 17-7-1935).


Gabrielita la del Garrotín, reina de los bailes de chufla (y VII)

La comedia lírica Nobleza gitana, escrita por Bestard y Tenorio, con arreglos musicales del maestro Octavio, fue estrenada el 10 de enero en el Teatro Pavón de Madrid por la compañía de Paco Gómez Ferrer y Nieves Barbero; y, tras un mes de éxitos, pasó al Teatro Circo Barcelonés y, posteriormente, al Gran Teatro Bosque, ambos de la Ciudad Condal. La obra incluía una zambra gitana, para la que se contaba con un cuadro de artistas flamencos, que en Barcelona se vio modificado con la incorporación de Manuel Vallejo y Gabriela Clavijo. Figuraban también en el mismo los cantaores Sevillanito y Verdulerito de Málaga, el bailaor cómico Ramironte y un coro de doce bailarinas, así como los guitarristas Antonio Moreno y Jorge López (El Noticiero Universal, 1930: 8).

Gabrielita la del Garrotín (Shadowland, septiembre de 1921)

Gabrielita la del Garrotín (Shadowland, septiembre de 1921)

Asimismo, durante su actuación en Barcelona, la bailaora colaboró en una función organizada por Juanito el Dorado en el Teatro Nuevo como despedida de Manuel Vallejo, que volvía a presentarse ante el público tras una convalecencia. También prestaron su concurso los cantaores El Sevillanito, el Niño de Sevilla, José Fanegas y Alfonsín de Madrid; las bailaoras La Macarrona, La Romerito, Micaela la Mendaña y La Pirulí; y los guitarristas Petaca y Antonio Moreno (La Vanguardia, 1930: 26).

El drama La hija de Juan Simón, obra de Nemesio M. Sobrevilla adaptada en verso por José María Granada, fue estrenada el 28 de mayo en el Teatro de la Latina de Madrid por una compañía en la que se revelaron “como actores La Andalucita, El Sevillanito, el Niño de Almadén, el de la Puerta del Ángel, José Ortega, Luis Yance, Habichuela y la Gabrielita, ases del género flamenco” (Heraldo de Madrid, 1930a: 5).

También formaban parte del elenco los cantaores Niño de Caravaca y Pepita Lláser. Con motivo de la centésima representación, el seis de julio se celebró en el Hotel Reina Victoria de Madrid un banquete en honor de los autores, al que asistieron numerosas personalidades. Varias artistas, entre ellas Gabrielita, acompañaron a José María Granada en la mesa presidencial (La Época, 1930: 3).

Rosario Núñez, la Andalucita

Rosario Núñez, la Andalucita

Durante el verano de 1930, también se pudo ver a la bailaora actuando en el Teatro Pavón de Madrid (La Libertad, 1930: 8), en la verbena del Montepío de Actores celebrada en la zona de recreos del Retiro (Heraldo de Madrid, 1930c: 5) y en el Cine Parisiana de Zaragoza (La Voz de Aragón, 1930: 6). En los citados escenarios alternó con artistas como la bailaora Custodia Romero, el bailaor Ramironte o los cantaores Chato de las Ventas y Bernardo el de los Lobitos.

Entre los meses de diciembre de 1930 y enero de 1931, la Clavijo emprendió una nueva gira con una compañía de ópera flamenca encabezada por el cantaor José Muñoz ‘Pena hijo’. Completaban el reparto los cantaores Ángel el de las Marianas, Niño de la Alegría, Niño de Alcalá, Niña del Patrocinio y Bernardo el de los Lobitos, y los guitarristas Rojas y Manuel Martell. De la parte coreográfica se encargaba “la más grande de todas las figuras del baile cómico, la emperadora de la chufla y reina de la gracia, La Gabrielita” (La Prensa, 1931: 2). El grupo recorrió ciudades como Zamora, Pontevedra, Santiago de Compostela, Mieres, Gijón y Oviedo (Hache, 1930: 3; El Progreso, 1931: 3; El Compostelano, 1931: 1; Rodanjela, 1931: 6; La Prensa, 1931: 2; La Voz de Asturias, 1931: 8).

No deja de resultar llamativo que el diario El Compostelano (1931: 1) se refiera a quien presumía de haber ganado un concurso de feas en París como “la bellísima bailarina La Gabrielita”. Dejando de lado su aspecto físico, lo que queda fuera de toda duda es su dominio del baile de chufla, pues “en verdad que ‘hizo’ un garrotín como para modelo de caricatura” (La Voz de Asturias, 1931: 8).

Custodia Romero (Crónica, 3-12-1933). BNE.

Custodia Romero (Crónica, 3-12-1933). BNE.

Unos meses más tarde la volvemos a encontrar, de nuevo junto a Pena hijo y la Niña del Patrocinio, en el Cine Delicias de Madrid (Heraldo de Madrid, 1931: 6) y después en la plaza de toros de la capital, en un “festival de cantos y bailes regionales organizado a beneficio de los obreros sin trabajo” (ABC, 1931: 26). Tras las actuaciones de los grupos representantes de Salamaca, Bizkaia, Galicia, Asturias, Valencia y Aragón, llegó el turno de Andalucía, que estaba representada por la cantaora Isabelita de Jerez y Gabrielita, entre otros artistas:

… y salen los andaluces, que hacen el paseíllo en medio de una ovación. También viene una falange bastante regular: Isabelita, la de Jerez; la Gabrielita, la Neira, otra más guapa y otra más guapa… Se colocan doctoralmente en el tablado, y para qué les vamos a ustedes a contar: todos los aires andaluces más hondos, que a esta hora de las dos y veinticinco tienen una profundidad de mina de Arrayanes. Aplausos, ¡oles…! (ibidem).

Aquí le perdemos la pista a Gabriela Clavijo, que probablemente continuase en Madrid, pues allí volvemos a encontrarla, por última vez, en el año 1937, en plena guerra civil. En el mes de febrero se anunciaba en una de las salas nacionalizadas por U.G.T., el Teatro de la Latina, junto a artistas con los que tantas veces había trabajado, como Estampío, el Americano, Cepero o el cuadro de baile de Frasquillo (Ahora, 1937a: 11). En octubre participaba en un homenaje tributado a Manolo Caracol en el Teatro Alkázar con un elenco de excepción, en el que destacaba la presencia de Pastora Imperio, la Niña de los Peines y Caracol padre (ibidem, 1937b: 7).

Pastora Imperio (La Nación, 14-4-1934)

Pastora Imperio (La Nación, 14-4-1934).

En su conversación con El Caballero Audaz, Gabrielita ofrecía un dato que tal vez pueda explicar esos años de ausencia: tras el fallecimiento de su marido se retiró de los escenarios, a los que se vio obligada a regresar una vez dilapidados sus ahorros. Así lo contaba ella misma:

―Habiendo, pues, ganado tanto dinero, ¿tendrá usted por lo menos su vida asegurada?
―¡Nada de eso, zeñó!… ¡Ni mucho menos!… Yo estoy montá al aire, como los brillantes que llevaba en mis tiempos… Cuando murió mi marío, todavía tenía una fortunita, y me retiré de las ‘tablas’… Pero yo tengo un agujero en la mano, y, aunque me esté mal el decirlo, mu buen corasón. No pueo escuchá una pena… Y empecé a da, a da, sin pensar que las cuatro perras que tenía ahorradas podían acabarse… Y así, ha tenío que volver a trabajar ‘la reina del garrotín’, cuando ya el ‘garrotín’ es una cosa de la que no se acuerdan más que los viejos (Carretero Novillo, 1948: 147-148).

Aunque había regresado a los escenarios, en la época en que se celebró la entrevista la bailaora confesaba seguir encontrándose en una precaria situación económica. Vivía con dos perritas a las que llamaba “mis hijas”, y con las que compartía su miseria: “Cuando las cosas están estrechas, reparto con ellas la comida que tengo, y cuando no, ayunamos a medias” (ibidem: 148). A pesar de todo, conservaba la esperanza de recuperar la buena vida de antaño, si lograba cobrar una herencia:

Hace poco me he enterao de que mi abuelo, por parte de mi padre, murió hace muchos años en Cuba y me dejó una fortuna de millones… Hace quince años que me andan buscando pa dármela. ¡Y mire osté: yo sin saberlo!

Pero ahora acabo de darle poderes a un buen abogao pa que gestione allá en La Habana que me entreguen mi herencia… (ibidem).

La Gabriela_antigua bailaora (Foto: Santos Yubero, Archivo Comunidad de Madrid)

La Gabriela, antigua bailaora (Foto: Santos Yubero, Archivo Comunidad de Madrid)

Incluso había decidido lo que pensaba hacer con ese dinero: “fundar un asilo para los Artistas pobres”, porque “yo pa mí necesito mu poco” (ibidem). Mas su proyecto se vio truncado por el estallido de la guerra civil, según la información que nos aporta El Caballero Audaz en su obra Galería, como colofón del texto de la entrevista:

¡Pobre Gabriela, artista miserable, fea y sentimental!

¡Todavía sigue esperando, esperando siempre, aquella herencia hipotética, que no es una fantasía de su imaginación meridional!…

Posee documentos innegables que atestiguan sus derechos, y sus gestiones iban por buen camino… En la Embajada de Cuba reconocían sus razones e incluso se pensaba en facilitarla (sic) medios para que fuera a rescatar su herencia…

Pero estallaron, primero, nuestra guerra civil; después, la mundial, y el Mundo tuvo más que hacer que preocuparse de los derechos hereditarios de la infeliz Gabriela, la bailaora… (ibidem: 149).

Asimismo, el periodista relata cómo la Clavijo, igual que otras muchas artistas de su género que en sus años de juventud y madurez habían saboreado la gloria y el prestigio, en 1948 se encontraba en una situación lamentable: “Y la antaño famosa flamenca, que trenzaba las chuflas, musa del cante jondo, arrastra por los colmados castizos del ‘Barrio Chino’ madrileño su vejez desamparada, disimulando su pobreza mendiga con la venta de décimos de Lotería” (ibidem).

La Gabriela, antigua bailaora, vendiendo lotería (Foto: Santos Yubero, Archivo Comunidad de Madrid).

La Gabriela, antigua bailaora, vendiendo lotería (Foto: Santos Yubero, Archivo Comunidad de Madrid).

A modo de conclusión

La figura de Gabriela Clavijo nos interesa por su singularidad y por su calidad artística, cualidades ambas que, llegados a este punto, consideramos ampliamente demostradas. Aunque también dominaba otros palos, se especializó en el garrotín, un baile típicamente femenino con un alto componente de sensualidad, mas prescindió de esto último y explotó su vertiente cómica. Practicó, pues, un baile festero, de chufla, en el que alcanzó gran maestría, en una época ―primer tercio del siglo XX― en la que, como ha quedado patente en el apartado inicial, ese terreno estaba reservado fundamentalmente a los hombres.

Ello no le impidió compartir cartel con grandes figuras de lo jondo, triunfar en los escenarios de toda España, encandilar a artistas tan eminentes como Sergei Diaghilev o Pablo Picasso, y alcanzar el reconocimiento de la crítica y los públicos europeos. Las escasas descripciones de su baile que hemos logrado recopilar nos permiten hacernos una idea de su estilo, caracterizado por un excelente dominio del compás y por el empleo de originales recursos como volteretas o la ejecución de pasos por bulerías tumbada en el suelo. Poco más nos queda por añadir, pues la fotografía publicada en la revista Shadowland (Sanborn, 1921: 41) habla por sí misma.


Referencias:

ABC (1931, 25 de junio). “Gran festival de cantos y bailes regionales en la plaza de toros”, p. 26.

Carretero Novillo, José María [El Caballero Audaz] (1948). “La Gabriela”. Galería: mas de cien vidas extraordinarias contadas por sus protagonistas y comentadas por El Caballero Audaz, vol. 4. Madrid: Ediciones Caballero Audaz, p. 145-149.

El Compostelano (1931, 4 de enero) “Mañana, jueves en el Principal”, p. 1.

El Noticiero Universal (1930, 11 de febrero). “Mañana, estreno en Barcelona de la comedia lírica ‘Nobleza gitana’, con el cantador flamenco Manuel Vallejo”, p. 2.

El Progreso (1931, 13 de enero). “El espectáculo de mañana en el Principal”, p. 3.

Hache (1930, 16 de diciembre). “Teatro Principal”. Heraldo de Zamora, p. 3.

Heraldo de Madrid (1930, 29 de mayo). “La hija de Juan Simón”, p. 5.

Heraldo de Madrid (1930, 17 de junio). “El nuevo cuadro flamenco de cantaores actores obtiene un gran éxito en ‘La hija de Juan Simón’”, p. 3.

Heraldo de Madrid (1930, 17 de julio). “La verbena del Montepío de Actores”, p. 5.

Heraldo de Madrid (1931, 11 de marzo). “Cartelera para mañana”, p. 6

La Época (1930, 7 de julio). “Banquete a los autores de ‘La hija de Juan Simón’”, p. 3.

La Libertad (1930, 18 de junio). “Correo de teatros”, p. 9.

La Libertad (1930, 30 de julio). “Fiestas madrileñas: ‘Kermesse’ de San Cayetano”, p. 8.

La Prensa (1931, 20 de enero). “Hoy, martes, en el Dindurra: Ópera flamenca – Nueve artistas”, p. 2.

La Vanguardia (1930, 25 de febrero). “Teatro Nuevo”, p. 26.

La Voz de Aragón (1930, 14 de agosto). “Teatro-Cine Parisiana”, p. 6.

La Voz de Asturias (1931, 24 de enero). “La copla andaluza”, p. 8.

Rodanjela (1931, 21 de enero). “Ópera flamenca en Mieres y Gijón”. Heraldo de Madrid, p. 6.