Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

10 flamencas para la historia

 

* Agradezco a Curro Aix y Carlos F. Ruiz su colaboración en el análisis e interpretación de los resultados del estudio

Hace un par de semanas se celebró en Archidona (Málaga) el primer “Cabildo Flamenco de Andalucía. Archidona tiene nombre de mujer”, organizado por el maestro José Luis Ortiz Nuevo, quien me encomendó la misión de rendir homenaje a las diez mujeres más trascendentes de la historia del flamenco.

Aunque hermosa, esta labor no estaba exenta de dificultad, pues quién era yo para designar a esa decena de artistas y dejar fuera a otras muchas, igualmente merecedoras de un reconocimiento similar. Fue así como surgió la idea de preguntar a distintas personas, vinculadas de una manera u otra al flamenco, con el fin de realizar una selección, si no científica, al menos consensuada.

Lo que comenzó siendo un pequeño sondeo, sin grandes pretensiones, terminó alcanzando una dimensión insospechada, tanto por el volumen de la muestra, que asciende a un total de 112 personas, como por las conclusiones que se desprenden del análisis de las respuestas obtenidas.

 

Caracterización de la muestra

Debido a ese cambio de planteamiento durante el desarrollo del estudio, así como a la premura y la escasez de recursos con que ha sido realizado, somos conscientes de que la
elección de la muestra presenta algunas carencias, pues se echa en falta una mayor representación de determinados perfiles.

No obstante, todas las personas consultadas, a pesar de sus diferencias de edad, procedencia, intereses, profesión, etc., poseen un importante nexo de unión: la afición al flamenco, que en muchos casos conlleva auténtica devoción, ansias de conocimiento o incluso dedicación profesional a este arte.

Ello ya supone una acotación importante pues, como se sabe, a pesar de su gran repercusión y valoración a nivel internacional, en nuestra tierra el flamenco aún sigue siendo un arte de minorías.

En nuestra muestra figuran docentes de distintas universidades, de educación primaria y secundaria, y de enseñanzas artísticas y musicales; escritores, periodistas y críticos especializados en flamenco; doctores, investigadores, coleccionistas y estudiosos de este arte; productores, programadores y personas vinculadas a los órganos de gestión de peñas y entidades flamencas; y artistas de distintas disciplinas.

Ahondemos un poco más en la descripción de la muestra:

Por sexo: el 75% de las personas participantes en el estudio son hombres (84) y el 25% son mujeres (28).

Participantes por sexo

 

Por edad: la mayoría pueden encuadrarse en la franja que va de los 40 a los 70 años.

PARTICIPANTES POR EDAD
Por procedencia geográfica: El 77,5% de las personas participantes son de Andalucía. La división por provincias puede observarse en el gráfico:

PARTICIPANTES ANDALUCES POR PROVINCIA

 

El 22,5% restante se reparte de la siguiente manera:

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LA MUESTRA (1)
Sólo un 3% de la muestra corresponde a personas nacidas o residentes en el extranjero.

 

Análisis de los resultados

La encuesta ha consistido en plantear la siguiente cuestión a las personas participantes, y se les ha dado total libertad para contestar: ¿Quiénes han sido, desde su punto de vista, las diez mujeres más trascendentes en la historia del flamenco, desde sus inicios hasta nuestros días?

A pesar de que el objetivo último del estudio era alcanzar una cierta objetividad o consenso, una de las primeras constataciones que hemos realizado es que la objetividad no existe, pues, si tomáramos como válidas todas las propuestas presentadas, nos encontraríamos con un elenco, no de 10 sino de 133 nombres.

Por tanto, en las respuestas se aprecia una dispersión considerable, que puede obedecer a la subjetividad, al conocimiento o al gusto personal de cada persona; y, además, se pone de manifiesto la importancia de la territorialidad, de modo que existe una cierta correlación entre el origen geográfico de algunas de las artistas propuestas y la procedencia de quienes las han votado.

Otro hecho que llama la atención es que, a pesar de que las mujeres tradicionalmente han estado más vinculadas al ámbito del baile, entre las 133 flamencas propuestas ganan por mayoría las cantaoras. La proporción es la siguiente:

DISTRIBUCIÓN POR ESPECIALIDAD

En el apartado “Otras” podemos encontrar desde personajes de ficción, como la Carmen de Merimée; hasta escritoras, como María Lejárraga; o artistas vinculadas al flamenco pero difíciles de clasificar en ninguna de las retantes categorías, como Gabriela Ortega Gómez.

 

Esta prevalencia de cante sobre el baile puede explicarse por distintas razones:

– La socialización en el flamenco de las personas participantes en el estudio se ha realizado sobre todo a través del cante, ya que, hasta hace unos años, el único archivo discográfico al que se podía acceder desde casa eran los discos, las casetes, las emisiones radiofónicas, etc.

– Tradicionalmente también ha sido más fácil asistir en directo a espectáculos de cante que de baile, puesto que no todo el mundo tiene cerca un teatro, que es donde suelen actuar las compañías de danza. En las peñas y festivales el baile es minoritario, y las condiciones de esos lugares limitan bastante la realización de grandes montajes coreográficos.

– Me atrevería incluso a añadir un tercer factor que, en mi opinión, también influye en esa preferencia por el cante que manifiestan muchas personas: Aún hay quien ve el baile como una expresión artística más lúdica o trivial; es decir, de menor categoría.

 

Si entramos con más detalle en el análisis de las respuestas, observamos que la dispersión a la que nos hemos referido está presente en todas las categorías:

– Bailaoras: Entre los 49 nombres propuestos, aparece una sola figura que ha conseguido poner de acuerdo a casi la totalidad de las personas encuestadas: Carmen Amaya, con un consenso del 84%. Le sigue Pastora Imperio, con casi un 37%.

nube bailaoras

 
– Cantaoras: 5 de las 70 artistas mencionadas cuentan con el apoyo de al menos el 50% de la muestra. Sin embargo, la gran mayoría dispone de un respaldo bastante limitado.

nube cantaoras
– Guitarristas: La más votada es Adela Cubas, con un consenso del 8%.

NUBE GUITARRISTAS

Clasificación de las bailaoras

Por épocas históricas, teniendo en cuenta el momento en que iniciaron su carrera, las 49 bailaoras propuestas se pueden agrupar de la siguiente manera:

BAILAORAS POR ÉPOCA HISTORICA (1)

Según el gráfico, el momento histórico con mayor representación sería el de los tablaos y festivales flamencos. Sin embargo, si se suman los votos obtenidos por las bailaoras de cada época, ganan por mayoría las de principios del siglo XX: 9 artistas que acumulan un total de 227 votos (una media de 25 votos por cabeza).

En segundo lugar, tanto las artistas de la etapa de los cafés cantantes como las más actuales han recibido un promedio de 7,7 votos cada una.

Detrás de todas ellas se sitúan las bailaoras de los tablaos, con un total de 87 votos, que, divididos entre las 17, arrojarían un promedio de 5 votos por artista. Este dato no deja de ser sorprendente, ya que se trata de una gran generación de bailaoras, muchas de las cuales han desarrollado brillantes carreras profesionales y han logrado el reconocimiento internacional. Es más, las hay que aún continúan en activo o lo han estado hasta hace pocos años, por lo que su imagen sigue viva en la retina de muchos aficionados.

BAILAORAS POR ÉPOCAS Y Nº VOTOS (2)

Clasificación de las cantaoras

En el caso de las cantaoras, realizar la misma clasificación implica mayor dificultad, debido al gran número y a la variedad de artistas que aparecen en el listado. Para tratar de poner orden en el maremágnum de nombres arrojados por el estudio, hemos establecido los siguientes grupos de cantaoras:

CANTAORAS POR ÉPOCA HISTÓRICA (1)

Cafés cantantes (S. XIX): Un total de 21 artistas con una media de 5 votos por cabeza.

– Primeras décadas del siglo XX / Ópera flamenca: En este apartado se incluyen 11 artistas que suman 164 votos en total, si bien hacer la media no resultaría muy equitativo, puesto que más de la mitad de los votos corresponden a una sola.

– Etapa del Neojondismo: 17 artistas, con un promedio de 15 votos cada una. Este grupo sería el más relevante de todos, tanto por el número de cantaoras propuestas como por el grado de consenso de la muestra.

Los tres grupos restantes obedecen fundamentalmente a criterios generacionales:
– Cantaoras nacidas a partir de la segunda mitad de los años 40, que iniciaron su carrera en los tablaos: 8.
– Cantaoras que vieron la luz a partir de la década de los 60: 8.
– Artistas nacidas de los años 80 en adelante: 5.

En estos tres casos, el grado de consenso de los votantes es bastante reducido, con la excepción de una sola artista, Carmen Linares, que ha sido propuesta por más de la mitad de los participantes en el sondeo.

CANTAORAS POR ÉPOCAS Y Nº DE VOTOS TOTALES

 

Las más votadas

De los 133 nombres propuestos por las personas participantes, hay 94 que sólo han recibido entre 1 y 5 votos, es decir, que no llegan ni a un 5% de consenso.

Si depuramos un poco más y nos quedamos sólo con las artistas que han sido elegidas por al menos una cuarta parte de los votantes, resulta un elenco de 13 nombres, a saber:

Grafico 25 por ciento_bicolor

 

En el listado figuran 7 cantaoras, que suman un total de 434 votos, y 6 bailaoras, con un cómputo global de 261 votos. El 46% de ellas nacieron en el siglo XIX y más de la mitad son gitanas.

 

No obstante, el objetivo era seleccionar sólo a 10 artistas y, a pesar de la gran dispersión existente, podemos afirmar que éste se ha logrado con un grado de consenso importante, pues en él figuran 6 mujeres que han sido elegidas por mayoría absoluta y otras cuatro que cuentan con el respaldo de al menos el 28% de la muestra:

Grafico las 10

En el elenco final se sigue apreciando una clara prevalencia del cante sobre el baile, con 6 cantaoras, que suman un total de 412 votos, y 4 bailaoras, que acumulan 201 votos.

Si, además, se tiene en cuenta que 8 de las 10 elegidas son gitanas, se pone de manifiesto la influencia que a día de hoy sigue teniendo el mairenismo, que elevó a los altares el cante gitano andaluz y arrinconó el baile, que siguió creciendo y evolucionando en los escenarios extranjeros.

De hecho, la Perla de Cádiz, la Paquera de Jerez y Fernanda de Utrera son tres de las cantaoras más emblemáticas de la época del Neojondismo.

En ese contexto, también llama la atención la presencia de Carmen Linares, que rompe los cánones en muchos sentidos, pues es una artista no gitana y no enraizada en los territorios flamencos por antonomasia de la Baja Andalucía, que durante su extensa y brillante carrera ha sabido conjugar ortodoxia e innovación.

Si Carmen es la más joven de todas y la única artista viva del elenco, en el lado opuesto tenemos a cuatro mujeres nacidas en el siglo XIX. Entre ellas figura la cantaora Merced la Serneta, a quien se atribuyen varios estilos de cante por soleá, pero que no dejó grabaciones, por lo que su fama y prestigio se sustentan sobre la tradición oral.

Las otras tres son bailaoras. A la Macarrona nunca la hemos visto en acción, mientras que de Pastora Imperio y Encarnación López ‘la Argentinita’ circulan escasas grabaciones por internet, que realmente sólo nos ofrecen una breve pincelada de su arte.

Por último, con una abrumadora mayoría tenemos a las que se perfilan como las dos figuras indiscutibles de la historia del flamenco: la bailaora Carmen Amaya, con un 85% de votantes, y Pastora Pavón, ‘la Niña de los Peines’, con un 98%.

Qué duda cabe de que Pastora es la cantaora por excelencia, y en ese apoyo casi unánime que ha recibido por parte de los votantes seguramente tenga mucho que ver la revalorización de su figura gracias al trabajo de investigadores como Cristina Cruces y al apoyo de las instituciones públicas, que han velado por la conservación y difusión de su legado. No obstante, si hubiésemos de poner en la balanza la relevancia internacional de las artistas elegidas, probablemente los resultados fuesen otros.

 

Para dar una vuelta más de tuerca, y sin ninguna pretensión científica, hemos acudido a Google, a ver cuántos resultados arroja la búsqueda de esos diez nombres y de algunos más:

Grafico_Google

En Google gana por goleada Carmen Amaya, con casi 400.000 resultados. La sigue Carmen Linares, con 264.000. En una posición más modesta, con 126.000 resultados, aparece la Niña de los Peines, empatada con Cristina Hoyos, que en nuestra encuesta sólo ha sido votada por 9 personas (un 8% de la muestra).

Con 102.000 resultados tenemos a la Niña de la Puebla, otra cantaora excepcional, que en el presente estudio ha sido respaldada por 26 votantes (el 23%).

Más de 70.000 resultados obtenemos al buscar a Matilde Coral y Manuela Vargas, una cifra similar a la que consiguen la Argentinita o la Paquera de Jerez; mientras que Merche Esmeralda se sitúa en torno a los 40.000 resultados, lo mismo que la Serneta, la Perla de Cádiz o Fernanda de Utrera.

 

Propósitos de enmienda

A la vista de los resultados obtenidos y de las carencias detectadas en la selección de la muestra, consideramos que este estudio aún puede dar mucho de sí. Por tanto, lejos de concluirlo aquí, nos surge la inquietud y la necesidad de seguir profundizando, con más calma y mejor planificación.

Nos planteamos, por tanto, ampliar la muestra, incrementando la proporción de mujeres, de personas jóvenes y de determinados perfiles tales como artistas flamencos de distintas especialidades.

Asimismo, consideramos particularmente interesante conferir al estudio una dimensión internacional, solicitando la participación de personas procedentes de otros países, sobre la base de que la percepción del flamenco no es ni ha sido nunca la misma dentro y fuera de nuestras fronteras.

Nos encontramos, pues, de nuevo en el punto de partida… Ya veremos adónde nos lleva el camino.

 

Las elegidas

10.- Juana la Macarrona (Juana Vargas de las Heras. Jerez de la Frontera, 1870 – Sevilla, 1947). Magisterio y señorío, soberana de los cafés cantantes:

La bailaora Juana la Macarrona

 

9.- La Argentinita (Encarnación López Júlvez. Buenos Aires, 1898 – Nueva York, 1945). Artista total, creatividad, sublimación de la música y la danza popular:

Encarnación López, La Argentinita
 

8.- Pastora Imperio (Pastora Rojas Monje. Sevilla, 1885 – Madrid, 1879). Elegancia y majestad, fundadora de la Escuela Sevillana de baile:

Pastora Imperio (portada de La Unión Ilustrada, 7-9-1913)
 

7.- La Perla de Cádiz (Antonia Gilabert Vargas. Cádiz, 1924 – 1975).  Dulzura y compás, una voz privilegiada del cante gaditano:

LA PERLA DE CADIZ cortada

 

6.- Merced la Serneta (Mercedes Fernández Vargas. Jerez de la Frontera, 1840 – Utrera, 1912). El manantial de la soleá con alma de mujer: 

La cantaora Merced la Serneta

 

5.- Carmen Linares (Carmen Pacheco Rodríguez. Linares, 1951). La gran señora del cante de nuestros días: [Foto de Ana Torralva]


 

4.- La Paquera de Jerez (Francisca Méndez Garrido. Jerez de la Frontera, 1934 – 2004). Compás, torrente y personalidad, reina de la bulería de Jerez:  [Foto de Joan Tomás]

Paquera_Joan Tomas

 

3.- Fernanda de Utrera (Utrera, 1923 – 2006). Magisterio, jondura y sentimiento en el cante por soleá:  [Foto de Pepe Lamarca]

fernanda-de-utrera_pepe_lamarca

 

2.- Carmen Amaya (Carmen Amaya Amaya. Barcelona, 1918 – Bagur, 1963).  Un auténtico ciclón, la más universal de las artistas flamencas: 

CARMEN AMAYA_IMDB

 

1.- La Niña de los Peines (Pastora Pavón Cruz. Sevilla, 1890 – 1969).  Clasicismo e innovación, la excelencia suprema del cante: 

Pastora Pavon_mantilla

 
 


Luisa Pericet, gran maestra y coreógrafa de la Escuela Bolera (III)

En 1931, Luisa Pericet se traslada a Madrid junto con sus padres y su hermana Concha. Nada más llegar, el maestro Pericet abre una nueva academia en la calle Jardines, donde cuenta con la ayuda de sus hijas. Poco tiempo después se mudan al número 10 de la calle Encomienda, al mismo local en el que había tenido su estudio otro famoso maestro de baile sevillano, Eduardo Cansino (3) (4).

La nueva academia madrileña de los Pericet no tarda en convertirse en uno de los más prestigiosos e importantes centros de danza bolera de España. Las clases son impartidas por el maestro, con la colaboración de sus hijas, que compaginan esta actividad con sus actuaciones como “Hermanas Pericet”.

Luisa, Concha y Ángel Pericet Jiménez

Luisa, Concha y Ángel Pericet Jiménez

Nuevos éxitos de las Hermanas Pericet

Según el testimonio de su sobrino Ángel Pericet Blanco, “eran lo que se llamaba bailarinas y cancionistas, no cupletistas. […] Concha cantaba fragmentos de zarzuela como ‘La Reina Mora’ y […] Luisa cantaba tangos acompañándose muy bien a la guitarra” (5).

En la primera mitad de los años treinta, hallamos referencias sobre algunas de sus actuaciones, tanto en Madrid como en provincias. No obstante, a juzgar por los papeles, ya no se prodigan tanto como antes.

En octubre de 1931, las Hermanas Pericet se anuncian en el teatro Barbieri de Madrid. Al año siguiente, “el mejor dueto artístico” (La Prensa, 26-1-1932) actúa en ciudades como Santander, Murcia o Reus, generalmente en programas de variedades o music hall.

En febrero del 33 se presenta en el Circo Barcelonés el espectáculo “Alma”, en cuyo elenco figura “la cada día más ovacionada pareja de baile Hermanas Pericet” (El Diluvio, 26-2-1933), mientras que en los años siguientes las encontramos varias veces en Lugo. En noviembre de 1935 la prensa las anuncia así:

“Gran Café Bar Unión
Sala de espectáculos que presenta los mejores números de varietés
HOY formidable DEBUT HOY
HERMANAS PERICET
Únicas en su género
Jóvenes vedettes modernas
Duetos, tangos, canciones, bailes
ÉXITO GRANDIOSO ÉXITO
Espectáculo altamente moral, propio para familias” (El Progreso, 12-11-1935).

La bailarina Elvira Lucena

La bailarina Elvira Lucena

Años difíciles y vuelta a empezar

En 1936, tras el estallido de la Guerra Civil, por motivos de seguridad, Luisa y Conchita Pericet se trasladan a Valencia junto con sus padres. Allí permanecen hasta el final de la contienda. Su actividad artística queda reducida al mínimo.

Durante esos años, Luisa Pericet realiza estudios de enfermería y ejerce como voluntaria cuidando a heridos de guerra. Por su parte, su hermana Conchita contrae matrimonio en 1938 con el militar republicano Agustín Larios, y da prioridad a su faceta de esposa y madre (6).

En 1940, toda la familia regresa a Madrid, donde vuelven a empezar de cero. Ángel Pericet y sus hijas retoman su actividad docente en el local de la calle Encomienda, que poco a poco va recuperando su antiguo esplendor.

Tras el fallecimiento del maestro, en 1944, Luisa Pericet se pone al frente de la academia. Por ella pasan bailarines y bailarinas como Elvira Lucena, José de Udaeta, Pacita Tomás o Tona Radely, que están llamados a convertirse en grandes figuras del baile español. Antonio Ruiz Soler, Pilar López, María Rosa, Alberto Lorca, Antonio Gades y Matilde Coral, por mencionar sólo a algunos, también toman clases con la maestra. (7)

Luisa Pericet, maestra querida y admirada

Quienes la conocieron coinciden en resaltar la excelente labor desarrollada por Luisa como embajadora y transmisora de los bailes boleros tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Según María Victoria Serrano, “gracias a ella fue una época de esplendor y de éxito de la Escuela Bolera en España y en el resto del mundo, pues a su escuela de la calle Encomienda venían profesores y bailarines de muchos países” (8).

Tona Radely y Paco de Ronda (Primer Plano, 1957)

Tona Radely y Paco de Ronda (Primer Plano, 1957)

Otra antigua alumna suya, Tona Radely, sólo tiene elogios para Luisa Pericet, a quien define como “gran profesora de baile y de la vida. Es la verdad del baile español, la precursora de todo”. Según su discípula, Luisa dominaba a la perfección todas las facetas de la danza española, incluidos los bailes regionales y también el flamenco. De hecho, a pesar de sus años, aún recuerda con cariño cómo su maestra, acompañándose con la guitarra, la enseñó a bailar por soleá y por alegrías. (9)

María Victoria Serrano también hace hincapié en la gran calidad humana de Luisa Pericet:

“Era pequeña y gordita […], muy estricta y con mucho genio: cuando se hacía un paso mal, se enfadaba muchísimo, pero buenísima persona. A la maestra no le importaba mucho el dinero; incluso daba la clase gratis cuando no podíamos pagarle, porque amaba lo que hacía”. (10)

Debut como coreógrafa

Desde finales de los años cuarenta, impulsada por el maestro Monra, Luisa Pericet sitúa en primer plano su faceta de coreógrafa, que la lleva a cosechar grandes éxitos. Sus servicios son solicitados por las compañías más famosas de la época, y su nombre vuelve a escribirse en los papeles con letras de gran tamaño.

Luisa fue una excepcional coreógrafa, no sólo por su experiencia en el mundo del baile, sino también por su versatilidad y el entusiasmo que derramaba en cada montaje. A su total dominio sobre los pasos de la Escuela Bolera se sumaba su profundo conocimiento sobre el flamenco, en especial los palos más antiguos que la apasionaban, y dicen los que la conocieron que además tocaba la guitarra con auténtica maestría”. (11)

Pacita Tomás

Pacita Tomás

En 1950, Elvira Lucena presenta en el teatro Madrid de la capital un espectáculo de bailes españoles en el que “seguidillas, panaderos, fandangos y malagueñas desfilan en deslumbrante cortejo ante la ‘Soleá’ […] y los ‘boleros de la cachucha’”. Las bailarinas Carmen Segura y Dorita Ortiz, los bailaores Tere y Juanele Maya, y el cantaor Jacinto Almadén también figuran en el elenco. Las coreografías de Luisa Pericet “contribuyeron al éxito del espectáculo, que fue tan grande como merecido” (ABC, 15-11-1950).

Durante el verano siguiente, Luisa actúa en un recital de canciones y bailes españoles que se celebra en el palacio de La Granja para conmemorar el XV aniversario del glorioso Movimiento nacional. Entre los artistas participantes también destacan Maruja Díaz, Antoñita Moreno, Pacita Tomás, Carmen Sevilla o Juanita Reina. Poco después se la puede ver en el espectáculo “Pena y oro”, de Juanito Valderrama, en el que comparte cartel con Tona Radely, Nati Mistral y Carmen Sevilla, entre otros artistas.

Grandes éxitos por toda España

En 1952 se estrena en el teatro Calderón de BarcelonaLa copla nueva”, una “fantasía lírica en dos actos y catorce cuadros” de Quintero, León y Quiroga, en la que Luisa Ortega muestra sus excelentes dotes para el género folclórico. La acompañan su padre, Manolo Caracol, y su hermano, además de otras figuras, como la bailarina Pacita Tomás. “La coreografía, de Luisa Pericet, francamente encomiable; en especial, en el boleroLa maravilla’” (La Vanguardia, 13-4-1952).

Dos meses más tarde, en ese mismo escenario, la Compañía de Antoñita Moreno presenta “Sortija de oro”, un espectáculo de canciones andaluzas compuestas por Ochaíta, Valero y Solano, en el que también participan “la primera bailarina Lola de Ronda […], la pareja Lina y Miguel, los guitarristas Patena y Duque y el ‘ballet’ clásico español de Luisa Pericet” (La Vanguardia, 16-7-1952), que “se mostró disciplinado” (La Vanguardia, 19-7-1952).

Programa de "La copla nueva", con Luisa Ortega y Manolo Caracol (1952)

Programa de “La copla nueva“, con Luisa Ortega y Manolo Caracol (1952)

En 1953, la cantante Carmen de Veracruz lleva su “Leyenda española” por varios teatros de nuestro país, como el Calderón de Barcelona o el de la Zarzuela de Madrid. “La parte coreográfica fue encomendada a las bailarinas que dirige Luisa Pericet” (ABC, 17-6-1953), que obtienen “una buena acogida del auditorio”, sobre todo en las estampas “‘Carmen la Goya’, ‘La Cacharrera’, ‘La Vicaría’, ‘¡Celosa!’ y ‘El sueño se fue al Pilar’”, que destacan “por su buena presentación, interpretativa y coreográfica” (La Vanguardia, 17-4-1953).

También en ese año se estrena con gran éxito en el teatro Calderón de Madrid el espectáculo “Chica… ¿dónde vas?”, en el que las canciones interpretadas por Imperio de Triana y Marisol Reyes comparten protagonismo con un nutrido elenco de bailaores y bailarines, en el que destacan especialmente:

“la pareja Lyna y Miguel componen una viñeta completa por ‘seguidillas gitanas’, con estructura Luisa Pericet, maestra consumada en el pulso del baile dramático y apasionado. […]

Colmó el éxito de la primera parte un delicioso ‘baile de candil’, de gran empaque literario. Destacamos a la gentil Ana Mercedes, bailarina solista, de facultades prodigiosas; a Ana María ‘La Jerezana’, cantadora de acento pasional” (ABC, 15-7-1953).

NOTAS:

(1) Eduardo Cansino es hoy más conocido por ser el progenitor de la actriz Rita Hayworth. Sobre esta familia, puede consultarse el artículo de Manuel Bohórquez “El abuelo flamenco de Rita Hayworth”.

(2) Entrevista concedida a Marta Carrasco para su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet (Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013). Pág. 47.

(3) Datos aportados por Marta Carrasco en su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet (Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013). Según esta autora, fruto de su matrimonio con Agustín Larios, Conchita da a luz a su hijo Luis, al que tiene que criar en solitario, tras la desaparición de su marido, de quien nunca más se supo.

(4) Información proporcionada en entrevista personal con María Victoria Serrano López, antigua alumna de Luisa Pericet y autora de los libros La danza española: la Escuela Bolera (vols. I y II), en los que se recogen las enseñanzas de la maestra.

(5) Ibídem.

(6) Testimonio obtenido en conversación personal con la bailarina y maestra Tona Radely, que fue una primera figura del baile español en los años cincuenta y sesenta, época en la que compaginó sus actuaciones en los teatros y salas españolas con sus giras por medio mundo. Posteriormente se dedicó a la enseñanza del baile bolero en su academia de Torremolinos (Málaga).

(7) Información proporcionada en entrevista personal con María Victoria Serrano López, antigua alumna de Luisa Pericet y autora de los libros La danza española: la Escuela Bolera (vols. I y II), en los que se recogen las enseñanzas de la maestra.

(8) Marta Carrasco, La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013, p. 56.