Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Luisa Pericet, gran maestra y coreógrafa de la Escuela Bolera (III)

En 1931, Luisa Pericet se traslada a Madrid junto con sus padres y su hermana Concha. Nada más llegar, el maestro Pericet abre una nueva academia en la calle Jardines, donde cuenta con la ayuda de sus hijas. Poco tiempo después se mudan al número 10 de la calle Encomienda, al mismo local en el que había tenido su estudio otro famoso maestro de baile sevillano, Eduardo Cansino (3) (4).

La nueva academia madrileña de los Pericet no tarda en convertirse en uno de los más prestigiosos e importantes centros de danza bolera de España. Las clases son impartidas por el maestro, con la colaboración de sus hijas, que compaginan esta actividad con sus actuaciones como “Hermanas Pericet”.

Luisa, Concha y Ángel Pericet Jiménez

Luisa, Concha y Ángel Pericet Jiménez

Nuevos éxitos de las Hermanas Pericet

Según el testimonio de su sobrino Ángel Pericet Blanco, “eran lo que se llamaba bailarinas y cancionistas, no cupletistas. […] Concha cantaba fragmentos de zarzuela como ‘La Reina Mora’ y […] Luisa cantaba tangos acompañándose muy bien a la guitarra” (5).

En la primera mitad de los años treinta, hallamos referencias sobre algunas de sus actuaciones, tanto en Madrid como en provincias. No obstante, a juzgar por los papeles, ya no se prodigan tanto como antes.

En octubre de 1931, las Hermanas Pericet se anuncian en el teatro Barbieri de Madrid. Al año siguiente, “el mejor dueto artístico” (La Prensa, 26-1-1932) actúa en ciudades como Santander, Murcia o Reus, generalmente en programas de variedades o music hall.

En febrero del 33 se presenta en el Circo Barcelonés el espectáculo “Alma”, en cuyo elenco figura “la cada día más ovacionada pareja de baile Hermanas Pericet” (El Diluvio, 26-2-1933), mientras que en los años siguientes las encontramos varias veces en Lugo. En noviembre de 1935 la prensa las anuncia así:

“Gran Café Bar Unión
Sala de espectáculos que presenta los mejores números de varietés
HOY formidable DEBUT HOY
HERMANAS PERICET
Únicas en su género
Jóvenes vedettes modernas
Duetos, tangos, canciones, bailes
ÉXITO GRANDIOSO ÉXITO
Espectáculo altamente moral, propio para familias” (El Progreso, 12-11-1935).

La bailarina Elvira Lucena

La bailarina Elvira Lucena

Años difíciles y vuelta a empezar

En 1936, tras el estallido de la Guerra Civil, por motivos de seguridad, Luisa y Conchita Pericet se trasladan a Valencia junto con sus padres. Allí permanecen hasta el final de la contienda. Su actividad artística queda reducida al mínimo.

Durante esos años, Luisa Pericet realiza estudios de enfermería y ejerce como voluntaria cuidando a heridos de guerra. Por su parte, su hermana Conchita contrae matrimonio en 1938 con el militar republicano Agustín Larios, y da prioridad a su faceta de esposa y madre (6).

En 1940, toda la familia regresa a Madrid, donde vuelven a empezar de cero. Ángel Pericet y sus hijas retoman su actividad docente en el local de la calle Encomienda, que poco a poco va recuperando su antiguo esplendor.

Tras el fallecimiento del maestro, en 1944, Luisa Pericet se pone al frente de la academia. Por ella pasan bailarines y bailarinas como Elvira Lucena, José de Udaeta, Pacita Tomás o Tona Radely, que están llamados a convertirse en grandes figuras del baile español. Antonio Ruiz Soler, Pilar López, María Rosa, Alberto Lorca, Antonio Gades y Matilde Coral, por mencionar sólo a algunos, también toman clases con la maestra. (7)

Luisa Pericet, maestra querida y admirada

Quienes la conocieron coinciden en resaltar la excelente labor desarrollada por Luisa como embajadora y transmisora de los bailes boleros tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Según María Victoria Serrano, “gracias a ella fue una época de esplendor y de éxito de la Escuela Bolera en España y en el resto del mundo, pues a su escuela de la calle Encomienda venían profesores y bailarines de muchos países” (8).

Tona Radely y Paco de Ronda (Primer Plano, 1957)

Tona Radely y Paco de Ronda (Primer Plano, 1957)

Otra antigua alumna suya, Tona Radely, sólo tiene elogios para Luisa Pericet, a quien define como “gran profesora de baile y de la vida. Es la verdad del baile español, la precursora de todo”. Según su discípula, Luisa dominaba a la perfección todas las facetas de la danza española, incluidos los bailes regionales y también el flamenco. De hecho, a pesar de sus años, aún recuerda con cariño cómo su maestra, acompañándose con la guitarra, la enseñó a bailar por soleá y por alegrías. (9)

María Victoria Serrano también hace hincapié en la gran calidad humana de Luisa Pericet:

“Era pequeña y gordita […], muy estricta y con mucho genio: cuando se hacía un paso mal, se enfadaba muchísimo, pero buenísima persona. A la maestra no le importaba mucho el dinero; incluso daba la clase gratis cuando no podíamos pagarle, porque amaba lo que hacía”. (10)

Debut como coreógrafa

Desde finales de los años cuarenta, impulsada por el maestro Monra, Luisa Pericet sitúa en primer plano su faceta de coreógrafa, que la lleva a cosechar grandes éxitos. Sus servicios son solicitados por las compañías más famosas de la época, y su nombre vuelve a escribirse en los papeles con letras de gran tamaño.

Luisa fue una excepcional coreógrafa, no sólo por su experiencia en el mundo del baile, sino también por su versatilidad y el entusiasmo que derramaba en cada montaje. A su total dominio sobre los pasos de la Escuela Bolera se sumaba su profundo conocimiento sobre el flamenco, en especial los palos más antiguos que la apasionaban, y dicen los que la conocieron que además tocaba la guitarra con auténtica maestría”. (11)

Pacita Tomás

Pacita Tomás

En 1950, Elvira Lucena presenta en el teatro Madrid de la capital un espectáculo de bailes españoles en el que “seguidillas, panaderos, fandangos y malagueñas desfilan en deslumbrante cortejo ante la ‘Soleá’ […] y los ‘boleros de la cachucha’”. Las bailarinas Carmen Segura y Dorita Ortiz, los bailaores Tere y Juanele Maya, y el cantaor Jacinto Almadén también figuran en el elenco. Las coreografías de Luisa Pericet “contribuyeron al éxito del espectáculo, que fue tan grande como merecido” (ABC, 15-11-1950).

Durante el verano siguiente, Luisa actúa en un recital de canciones y bailes españoles que se celebra en el palacio de La Granja para conmemorar el XV aniversario del glorioso Movimiento nacional. Entre los artistas participantes también destacan Maruja Díaz, Antoñita Moreno, Pacita Tomás, Carmen Sevilla o Juanita Reina. Poco después se la puede ver en el espectáculo “Pena y oro”, de Juanito Valderrama, en el que comparte cartel con Tona Radely, Nati Mistral y Carmen Sevilla, entre otros artistas.

Grandes éxitos por toda España

En 1952 se estrena en el teatro Calderón de BarcelonaLa copla nueva”, una “fantasía lírica en dos actos y catorce cuadros” de Quintero, León y Quiroga, en la que Luisa Ortega muestra sus excelentes dotes para el género folclórico. La acompañan su padre, Manolo Caracol, y su hermano, además de otras figuras, como la bailarina Pacita Tomás. “La coreografía, de Luisa Pericet, francamente encomiable; en especial, en el boleroLa maravilla’” (La Vanguardia, 13-4-1952).

Dos meses más tarde, en ese mismo escenario, la Compañía de Antoñita Moreno presenta “Sortija de oro”, un espectáculo de canciones andaluzas compuestas por Ochaíta, Valero y Solano, en el que también participan “la primera bailarina Lola de Ronda […], la pareja Lina y Miguel, los guitarristas Patena y Duque y el ‘ballet’ clásico español de Luisa Pericet” (La Vanguardia, 16-7-1952), que “se mostró disciplinado” (La Vanguardia, 19-7-1952).

Programa de "La copla nueva", con Luisa Ortega y Manolo Caracol (1952)

Programa de “La copla nueva“, con Luisa Ortega y Manolo Caracol (1952)

En 1953, la cantante Carmen de Veracruz lleva su “Leyenda española” por varios teatros de nuestro país, como el Calderón de Barcelona o el de la Zarzuela de Madrid. “La parte coreográfica fue encomendada a las bailarinas que dirige Luisa Pericet” (ABC, 17-6-1953), que obtienen “una buena acogida del auditorio”, sobre todo en las estampas “‘Carmen la Goya’, ‘La Cacharrera’, ‘La Vicaría’, ‘¡Celosa!’ y ‘El sueño se fue al Pilar’”, que destacan “por su buena presentación, interpretativa y coreográfica” (La Vanguardia, 17-4-1953).

También en ese año se estrena con gran éxito en el teatro Calderón de Madrid el espectáculo “Chica… ¿dónde vas?”, en el que las canciones interpretadas por Imperio de Triana y Marisol Reyes comparten protagonismo con un nutrido elenco de bailaores y bailarines, en el que destacan especialmente:

“la pareja Lyna y Miguel componen una viñeta completa por ‘seguidillas gitanas’, con estructura Luisa Pericet, maestra consumada en el pulso del baile dramático y apasionado. […]

Colmó el éxito de la primera parte un delicioso ‘baile de candil’, de gran empaque literario. Destacamos a la gentil Ana Mercedes, bailarina solista, de facultades prodigiosas; a Ana María ‘La Jerezana’, cantadora de acento pasional” (ABC, 15-7-1953).

NOTAS:

(1) Eduardo Cansino es hoy más conocido por ser el progenitor de la actriz Rita Hayworth. Sobre esta familia, puede consultarse el artículo de Manuel Bohórquez “El abuelo flamenco de Rita Hayworth”.

(2) Entrevista concedida a Marta Carrasco para su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet (Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013). Pág. 47.

(3) Datos aportados por Marta Carrasco en su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet (Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013). Según esta autora, fruto de su matrimonio con Agustín Larios, Conchita da a luz a su hijo Luis, al que tiene que criar en solitario, tras la desaparición de su marido, de quien nunca más se supo.

(4) Información proporcionada en entrevista personal con María Victoria Serrano López, antigua alumna de Luisa Pericet y autora de los libros La danza española: la Escuela Bolera (vols. I y II), en los que se recogen las enseñanzas de la maestra.

(5) Ibídem.

(6) Testimonio obtenido en conversación personal con la bailarina y maestra Tona Radely, que fue una primera figura del baile español en los años cincuenta y sesenta, época en la que compaginó sus actuaciones en los teatros y salas españolas con sus giras por medio mundo. Posteriormente se dedicó a la enseñanza del baile bolero en su academia de Torremolinos (Málaga).

(7) Información proporcionada en entrevista personal con María Victoria Serrano López, antigua alumna de Luisa Pericet y autora de los libros La danza española: la Escuela Bolera (vols. I y II), en los que se recogen las enseñanzas de la maestra.

(8) Marta Carrasco, La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013, p. 56.


La Joselito, el alma de Andalucía en París (VII)

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Carmen Gómez y su marido siguen manteniendo su residencia en París. A pesar de las dificultades, continúan con su actividad artística y, en la medida de sus posibilidades, colaboran tanto con el ejército francés como con los represaliados españoles. “Hacíamos espectáculos para el ejército y a veces bailábamos para aliviar a los españoles, que estaban mal en España: recogíamos dinero y lo enviábamos allí, para las personas que estaban en prisión”, confesaba la artista a su biógrafa (1) (2).

Cartel de una actuación de La Joselito

Cartel de una actuación de La Joselito en la Sala Pleyel

Durante los primeros años de la contienda, la pareja realiza una gira por Sudáfrica y los países escandinavos. Además, a principios de los años cuarenta la prensa francesa sitúa a La Joselito, en varias ocasiones, en Cannes y en Nantes, así como en distintas salas parisinas, tales como Pleyel, la Galería Charpentier o el teatro de la Estrella. En algunas de esas actuaciones, además de Relámpago, la acompaña el pianista Manuel Infante.

Historias de supervivencia

Cuando las tropas alemanas invaden París, La Joselito y Juan Relámpago, acuciados por la necesidad, se ven en la difícil tesitura de tener que plegarse a los requerimientos de los nazis, que solicitan sus servicios. Tres veces por semana, la pareja entretiene con sus cantes y bailes a los soldados alemanes en varias salas de la capital francesa, como el Moulin Rouge, el Teatro Olympia o el de Normandía, y actúa para los generales en el Hotel George V. Además, a bordo de aviones militares son enviados a Polonia y Checoslovaquia para fines similares.

Carmen Gómez, La Joselito

Carmen Gómez, La Joselito

Esta situación es especialmente dolorosa para Carmen, que siente un gran aprecio hacia los judíos, con quienes ha mantenido un contacto muy estrecho desde su llegada al país galo. De hecho, la mayor parte de los empresarios que han impulsado su carrera y la han convertido en una gran estrella de fama internacional son semitas. Por ello, cuando tiene la oportunidad de ayudar a un vecino judío que acaba de ser detenido por los nazis, no se lo piensa dos veces. Una tarde los oficiales alemanes van a buscarla para actuar y Carmen les dice que no lo hará a menos que liberen a ese hombre.

“Nos pagaban bien y nos daban jabón, arroz y harina. Todos los mercaderes judíos de nuestra calle, la rue Levis, lo sabían y, afortunadamente, entendían nuestro dilema. Yo sólo me aproveché de mi posición en dos ocasiones (pude hacerlo porque el general era un gran aficionado y hablaba muy bien el español): una vez para liberar a mi hermano, que estaba en un campo de prisioneros en el sur de Francia, y otra vez para liberar a un vecino judío”. (3)

La vida continúa

En 1943, La Joselito participa en la III Gala de la Publicidad, comparte cartel con una de las estrellas de la música francesa, la cantante Edith Piaf. Asimismo, la bailaora “más típicamente española” comienza una etapa de colaboración con el pianista Rafael Arroyo. Juntos se anuncian en varias ocasiones en la sala Pleyel y el éxito es rotundo:

La cantante francesa Edith Piaf

La cantante francesa Edith Piaf

“Aunque ha llegado a la perfección en su arte -la palabra es un poco grande, pero ella se merece este homenaje-, siempre busca algo nuevo, y lo hace con una rara inteligencia y un gusto muy seguro.

Ardiente y vibrante, todo en ella participa en su arte, su cuerpo está poseído por el baile y todos sus movimientos se unen para formar una armonía completa” (Le Matin, 13-10-1943). (1)

Asimismo, en el mes de octubre, Carmen y Rafael participan en una velada organizada en París por el Sindicato de la Prensa Extranjera, en la cual hacen gala, una vez más, de la pureza y españolidad de su arte:

“La célebre bailaora española […] hizo compartir intensamente a sus maravillados espectadores los sentimientos místicos, populares y humanos que brotan de su danza tan específicamente autóctona. […]

Durante unos momentos demasiado cortos, un público entusiasmado se encontró transplantado por el genio de la Joselito y la fogosidad de Rafael Arroyo a algún pueblo quemado por el sol de la mágica y tierna España” (Le Matin, 25-10-1943).

“… una demostración práctica de la originalidad insobornable, incorregible, que caracteriza el genio rítmico de España. Rafael Arroyo en la peana y ‘La Joselito’ en el tablado, probaron suficientemente, cada cual con su ciencia y capacidad artística, que no cabe adaptar la expresión musical y coreográfica del folklore español a una escuela académica más o menos cosmopolita e internacional” (ABC, 29-10-1943).

La Joselito (The Australian Women's Weekly, 9-10-1948)

La Joselito (The Australian Women’s Weekly, 9-10-1948)

En 1944, Carmen Gómez interviene en un festival celebrado en la Gaieté Lyrique, donde comparte cartel con la bailaora María Rosa. En el mes de marzo viaja a Holanda junto a Juan Relámpago y Rafael Arroyo. En otoño, ya de vuelta en París, la artista participa en una gran gala organizada por la Unión Nacional Española “a beneficio de las familias de los españoles caídos por la liberación de Francia. Pablo Picasso ha donado un lienzo, que será subastado” (L’Humanité, 22-10-1944).

Nuevas giras por Francia y el extranjero

Una vez finalizada la guerra, La Joselito goza de gran popularidad y prestigio, tanto en Francia como en otros lugares. Actúa en las mejores salas del país galo -en ciudades como Burdeos o Marsella– y emprende, junto a su marido, varias giras por el mundo. “Estuvimos en Filipinas […], Bélgica, Alemania e Italia. Fuimos a Checoslovaquia, Yugoslavia, Buenos Aires, Centroamérica, Costa Rica y Colombia”. (2)

En agosto de 1948, la prensa australiana informa sobre la inminente gira de “La incomparable Joselito”, que “es conocida en toda Europa como ‘la Princesa del Baile Andaluz’, y también es llamada ‘la Flor salvaje de Aragón y Toledo’” (Kalgoorlie Miner, 4-9-1948). La artista, que ha sido contratada por el empresario ruso Alexander Levitoff, llegará acompañada de la pianista Mercedes Bebia y el guitarrista Juan Relámago, y ofrecerá recitales en casi todos los estados australianos. El acontecimiento se anuncia como algo verdaderamente excepcional:

“Por primera vez […] Australia verá y oirá canciones, bailes y música españolas, presentadas por la mundialmente famosa bailaora española La Joselito y su grupo, la reconocida pianista española Mercedes Bebia y el celebrado guitarrista español Juan Relámpago. Con sus recitales, La Joselito traerá la auténtica alma de España. Su programa incluirá música clásica y folclórica tradicional de todas partes de España, así como música y baile flamenco gitano. Los trajes que lucirá La Joselito han sido diseñados por famosos artistas españoles; algunos han sido copiados de antiguas obras maestras de museo y otros muchos han sido fabricados artesanalmente en diferentes regiones de la antigua España” (Kalgoorlie Miner, 1-9-1948).

La pianista Mercedes Bebia

La pianista Mercedes Bebia

La Joselito, a la conquista de Australia

El día 5 de septiembre, procedente de Londres, y acompañada por Relámpago y Mercedes Bebia, Carmen Gómez llega a la ciudad de Perth, donde es recibida por el alcalde. El diario The West Australian informa sobre la trayectoria de las artistas y sobre sus próximos compromisos profesionales:

“Aunque habla poco inglés, La Joselito consiguió explicar las complejidades del baile español con su expresivos movimientos en la conferencia de prensa que tuvo lugar ayer. Miembro de una gran familia, afirmó que tanto su abuela como su madre habían sido bailarinas en España. Ella empezó a estudiar a los cinco años y dio su primer concierto un año más tarde. Durante la guerra, vivió principalmente en Francia y ha dado recitales en Noruega, Suecia, Polonia y Suiza. […] Mercedes Bebia también vive en Francia pero se ha presentado en muchas capitales europeas. Se crió en Madrid, donde estudió música y ganó el primer premio del Conservatorio de Madrid en la especialidad de piano. En Perth el trío comenzará una gira por Australia, con la excepción de Queensland, y, tras visitar Nueva Zelanda, se presentará en Sudáfrica, Sudamérica, México, Canadá y los Estados Unidos antes de regresar a París” (7-9-1948).


NOTAS:
(1) CATHELIN, Annie, La Joselito à l’ ge d’or du flamenco, París, L’Harmattan, 2013.
(2) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(3) CLAUS, Madeleine, “La Joselito”, en SCHREINER, Claus (ed.), Gipsy dance and music from Andalusia, Portland, Amadeus Press, 1990.