Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (II)

En 1920 la joven Trini Ramos pasea su arte por distintas ciudades del sur de España. En abril cosecha grandes aplausos en el Teatro Apolo de Ceuta y poco después se presenta en Jerez, “encantadora y como suele decirse, hecha ama del cotarro” (El Guadalete, 16-5-1920), junto a un elenco de artistas de variedades en el que destaca La Tempranica.

Tras visitar Córdoba, la guapa sevillana regresa a la ciudad del vino, donde es “acogida […] con mucho entusiasmo por el numeroso público” que acude al Teatro Eslava:

“La monísima artista hizo infinidad de números, derrochando en todos una porción grande de gracia y simpatía.

Tanto para la canción como para el baile Trini Ramos reúne muy notables condiciones, como lo tiene reconocido el público desde la anterior actuación de la bella artista.

Por eso, el que anoche fuera recibida con aplausos, que se repitieron prolongadamente a la terminación de cada número” (El Guadalete, 1-9-1920).

Trini Ramos (The Sketch, 5-7-1922)

Trini Ramos (The Sketch, 5-7-1922)

Durante su estancia en Jerez, además de cantar y bailar, Trini también asiste a los toros, que es otra de sus pasiones, y pide la llave montada a caballo.

En el mes de noviembre, “la estupenda cancionista, estrella del varietés” regresa a su Sevilla para actuar “con ruidoso aplauso” (Eco Artístico, 15-11-1920) en el Kursaal Central. Allí es prorrogada dos veces, antes de dar el salto a la capital de España.

Madrid, Albacete, Cartagena… y de nuevo Sevilla

A finales de año, Trini debuta en el Casino de Autores, sito en el Teatro Benavente de Madrid. De allí pasa a Parisiana y, posteriormente, al music hall del Hotel Palace. La joven artista seduce al respetable con su elegancia:

“La sensacional belleza de Trini Ramos, la notable bailarina, que ha debutado en el Palace Hotel, cautivó al público desde el instante en que la preciosa artista hizo su aparición en la escena.

Trini Ramos justificó el renombre que traía de provincias, viéndose obligada a hacer, entre clamorosos aplausos, cuatro repeticiones, además de su obligado programa.

La brillante concurrencia que llenaba el aristocrático ‘music-hall’ no puso límite al entusiasmo, tributando a Trini Ramos el homenaje debido a su fino arte y a su gentilísima figura” (ABC, 12-12-1920).

Durante los primeros meses de 1921, Trini visita el Salón Liceo de Albacete en varias ocasiones y causa auténtica sensación en el Teatro Principal de Cartagena:

“El trabajo que realiza esta encantadora y sugestiva artista sevillana, es notabilísimo.

La voz timbrada y armoniosa da a a sus canciones un arte fino, que deleita.

En todos sus bailes, Trini Ramos demostró ser una excelente y consumada bailarina.

Recibió constantes ovaciones y en su honor se alzó infinitas veces el telón” (La Tierra, 30-1-1921).

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

En primavera regresa a Sevilla. Su reaparición en el Kursaal Internacional es considerada todo un “acontecimiento artístico”. El público acude en masa al salón, que luce “el magnífico alumbrado que tiene reservado para las grandes solemnidades”.

“Al aparecer Trini, el público la (sic) tributó una ovación, que duró varios minutos, cantando emocionadísima el primer cuplet, que fue el de La Saeta.

A continuación ejecutó hasta nueve números, entre canciones y bailes, repitiéndose a la terminación de cada uno de ellos las ovaciones, siendo las más nutridas las dedicadas a la danza ‘Ché, mi amigo’ y a La Farruca torera” (El Liberal de Sevilla, 29-3-1920) (1).

Durante los meses siguientes, la artista se despide de sus admiradores sevillanos y jerezanos, antes de embarcarse en una aventura internacional que cambiará radicalmente el curso de su carrera.

Londres a sus pies

La gran oportunidad de su vida se la brinda el productor británico Charles B. Cochran. Durante una visita a Sevilla, el empresario queda prendado de Trini e inmediatamente le ofrece un contrato para actuar en Londres. Gratamente sorprendida, la artista no duda en aceptar:

“Yo ya había cantado muchas veces ante extranjeros y me habían aplaudido, pero he de decir que fue una sorpresa cuando el Sr. Cochran vino una noche y me ofreció un contrato tras haber hecho mi número. Después de todo, no es habitual que te pidan ir a un país extranjero tras cinco minutos de conversación. Ahora no me arrepiento de haber aceptado” (The Sunday Post, 30-10-1921) (2).

Trini Ramos (de negro) durante su actuación en la revista The Fun of the Fayre (The Sketch, 16-11-1921)

Trini Ramos (de negro) durante su actuación en la revista The Fun of the Fayre (The Sketch, 16-11-1921)

La artista sevillana debuta en el London Pavilion el 17 de octubre de 1921, en la revista The Fun of the Fayre, producida por Cochran. No obstante, días antes del estreno la prensa británica ya publica fotografías de la que se anuncia como “la mujer más bonita del mundo” (3), que a partir de entonces ya no será Trini Ramos ni Trini Muñoz, sino simplemente Trini.

Las primeras impresiones de la crítica sobre la revista no son del todo positivas. Hay quien la califica de “pobre” y tediosa, especialmente una de las escenas finales (Illustrated Sporting and Dramatic News, 29-10-1921). No obstante, estas carencias se van subsanando y el espectáculo no tarda en convertirse en uno de los grandes éxitos de la temporada.

Sin duda, “el baile es el principal atractivo” (Hull Daily Mail, 19-10-1921) de esta producción, en la que también destaca especialmente la hermosa Trini, no sólo por sus dotes de Terpsícore, sino también por su elegancia y su espléndido vestuario. Entre los números que interpreta la sevillana destacan una farruca y un baile que imita una corrida de toros:

Londres está cautivado por su exquisita belleza. Los amantes del teatro están de acuerdo en que es la chica más bonita que ha visto la escena londinense desde hace tiempo. […] En el escenario, es la esencia de la elegancia y fuera de él impresiona a todo el mundo con su gracioso porte y sus maravillosos ojos” (The Sunday Post, 30-10-1921).

“En el número ‘The Mirror of the Fayre’ “hubo mucho buen baile y no sólo una exhibición anatómica. Aquí debutó Trini” (Variety, NY, 4-11-1921).

Trini, la mujer más bonita del mundo, […] hace su primera aparición en la nueva revista en el papel de ‘Sevilla’ en ‘The Mirror of the Fayre’, con un maravilloso vestido confeccionado a partir de una mantilla de encaje negro. En la escena titulada ‘On the Road to the Bull-Ring’, cerca de Toledo, Trini se presenta como una amazona andaluza con un pintoresco traje a medida de terciopelo verde, y baila un baile nacional español, la ‘Farruca Torero’, o el ‘Ferocious Bull’ [toro bravo], que describe una corrida de toros” (The Sketch, 9-11-1921).

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Trini Ramos ataviada para bailar la Farruca Torera (The Sketch, 9-11-1921)

Ha nacido una estrella

La irrupción de Trini Ramos en la escena británica supone un auténtica revolución. Nada más poner un pie en Londres, su imagen ya aparece en multitud de revistas y diarios, y The Sunday Post incluso le dedica una entrevista a página completa (la publicamos aquí íntegramente hace unas semanas). En ella, la joven sevillana habla largo y tendido sobre su familia, su carrera y sus proyectos; y declara sentirse muy bien acogida en Londres:

“Aquí todo es maravilloso, […] muy diferente a España. No imaginaba que sería tan bien recibida. De hecho, tenía algunas dudas cuando llegué por primera vez. […] Lo menos que puedo decir es que los británicos son generosos. Le dan la misma oportunidad a una extranjera que a la gente de su país” (The Sunday Post, 30-10-1921).

Asimismo, Trini muestra su sorpresa ante las muchas novedades que ha descubierto en la capital británica:

“En España, por supuesto, a una chica nunca se le permite salir sola. Siempre debe estar acompañada por su madre o por un familiar. Sin embargo, cuando llegué aquí, vi las calles llenas de parejas jóvenes que van al teatro y disfrutan. […]

Todo me pareció un torbellino la primera vez que llegué a Londres. Había mucho tráfico. Luego vi por primera vez en mi vida a una mujer policía. Para una extranjera como yo, ésta parece una innovación muy extraña para una gran ciudad. Debo decir que parecían muy profesionales. Las escaleras mecánicas del metro también eran nuevas para mí. Subí y bajé seis veces para ver cómo funcionaban” (The Sunday Post, 30-10-1921).

Trini Ramos luciendo el velo doble (Illustrated London News, 24-12-1921)

Trini Ramos luciendo el velo doble (Illustrated London News, 24-12-1921)

NOTAS:

(1) Las noticias extraídas de la prensa sevillana han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco, en Jerez de la Frontera.

(2) La traducción de todos los textos extranjeros es mía.

(3) Llaman particularmente la atención unas fotografías en las que Trini luce una versión del típico velo musulmán, confeccionado en encaje negro por el famoso diseñador francés Paul Poiret (The Sunday Post, 30-10-1921).

 


Carmen Díaz Molina, la elegancia del baile de Sevilla (y IV)

Triunfos en las Canarias

En junio de 1913, Carmen Díaz y Enrique Sánchez debutan en Las Palmas de Gran Canaria y varias semanas más tarde regresan a Tenerife, donde son recibidos con el mismo entusiasmo que en su primera visita. A decir de la prensa, la pareja “es lo mejor, si no lo único bueno, que por aquí hemos visto en el género de bailes” (Diario de Tenerife, 26-7-1913).

“Si de estos artistas pudiéramos decir que han mejorado su labor durante su ausencia, lo diríamos pero no cabe; el trabajo de esta pareja de baile siempre resulta nuevo y es que desde que aparecen en el proscenio el público reacciona y sigue con interés creciente las piruetas y pasos de los bailables, hasta que al terminar aplaude y aplaude como lo hacía anoche, sin cansarse y lamentando que no vuelva a alzarse el telón” (La Opinión, 22-7-1913).

Carmen Díaz y Enrique Sánchez (Eco artístico, 15-3-1917)

Carmen Díaz y Enrique Sánchez (Eco artístico, 15-3-1917)

Carmen y Enrique corresponden a esas atenciones y “se desviven por ahondar más el cariño que han encontrado en el público”, especialmente ella:

“guapa, hermosa, sugestiva, ligerita de sangre, de nervios sumamente sensibles, es tal el hechizo que causa, que con su sola presencia y la sonrisa con que siempre muestra el agrado que le causa el interés de sus espectadores, […] sale a ovación por número y jamás cansa” (Diario de Tenerife, 26-7-1913).

A su regreso a la península, la revista Eco artístico hace balance sobre la gira de Carmen Díaz y Enrique Sánchez por tierras canarias, que no ha podido ser más productiva. Han ofrecido un total de cuarenta funciones, con “subido sueldo”, al que hay que sumar las cantidades recaudadas en los beneficios celebrados antes de cada despedida, así como los regalos de sus admiradores, entre los que se cuentan “un reloj de oro con cadena del mismo metal, una bolsa de plata y un canario que ella adora”.

Este éxito económico sin duda obedece a la gran calidad artística de sus bailes, llenos de armonía, pureza y clasicismo; y, algunos de ellos, realmente singulares:

“Tienen dos números en cuya ejecución no ha habido aún quien pueda imitarlos: una danza húngara que realizan a compás de música y panderetas, a cuya terminación los públicos todos les brindan ovaciones emocionantes, y un pasodoble escrito para ellos expresamente, bailado también con panderetas, donde derrochan y dan a conocer maestría y talentos artísticos probatorios de su fama” (Eco artístico, 5-8-1913).

Nuevos éxitos en toda España

A partir de diciembre de 1913, el público barcelonés tiene la oportunidad de volver a disfrutar con los bailes genuinamente españoles de Carmen Díaz y Enrique Sánchez, que “son el ‘clou’ en eso de las castañuelas” (Eco artístico, 15-12-1913). (1)

Carmen Díaz Molina (Diario de Tenerife, 19-5-1913)

Carmen Díaz Molina (Diario de Tenerife, 19-5-1913)

Durante los meses siguientes puede verse a la pareja en ciudades como Badajoz o Sevilla. En mayo de 1915 regresan a Tenerife, donde son tan bien acogidos como la última vez:

“La reaparición de la notabilísima pareja coreográfica ‘Sánchez-Díaz’, hizo que anoche se llenase el local del Parque Recreativo […].

Los simpáticos artistas nos dieron a conocer algunos nuevos bailes, que han entrado a formar parte de su repertorio, así como otros, que, aunque ya conocidos, gustaron mucho.

Estos artistas, a la maestría con que ejecutan los diversos números que constituyen su vasto repertorio, unen lo bien que visten, lo sugestivo de la música y todas las condiciones que necesita un artista para triunfar. Ella sigue siendo la mujer hermosa de la vez anterior, y ambos, tan simpáticos y buenos coreógrafos.

El público les aplaudió frenéticamente al terminar cada número, obligándoles a interpretar otros varios” (El Progreso, 11-5-1915).

En enero de 1916, Carmen y Enrique comparten cartel con una de las grandes figuras del momento, su paisana Pastora Pavón, la Niña de los Peines. El escenario elegido es el Kursaal Central de Sevilla.

En esa época, la pareja Sánchez Díaz se prodiga bastante por la ciudad hispalense, entre otras localidades andaluzas, como Jerez de la Frontera o La Carlota (Córdoba), además de presentarse en el Casino des Restauradores de Lisboa.

Una artista consagrada

Cuando llevan ya una década presentándose juntos sobre los escenarios, Carmen y Enrique constituyen “una pareja de baile tan magistral, acabada, a la moderna, con un repertorio de tan distintos matices y una ejecución tan irreprochable, que con solo nombrarlos despertamos en el público el grato recuerdo de ovaciones otorgadas, de triunfos […] y de campañas en las que […] dejaron grabado con letras de oro en el umbral del templo de las varietés sus nombres atrayentes” (Eco artístico, 15-3-1917).

Carmen Díaz (Eco Artístico, 25-10-1917)

Carmen Díaz (Eco Artístico, 25-10-1917)

La crítica destaca su “sello personal”, su amplio repertorio de bailes magistralmente ejecutados, la “presentación de su trabajo”, “magnífica, suntuosa, de gusto sin límites”, así como su afán por aprender y renovarse constantemente.

Sin embargo, a pesar de los buenos resultados obtenidos, la pareja decide deshacer su unión y emprender nuevos caminos por separado. Así anuncia la prensa la noticia:

“Habiéndose disuelto la notable pareja de bailes Sánchez-Díaz, se presentará sola en lo sucesivo, con nuevo repertorio y vestuario, la hermosa y renombrada bailarina Carmen Díaz, que tantos triunfos ha logrado en su brillante carrera artística” (Eco artístico, 15-10-1917).

Aunque el anuncio tiene lugar en octubre de 1917, Carmen y Enrique aún continúan actuando juntos durante varios meses. Tras una nueva presentación en el teatro Romea de Madrid, se les puede ver sobre todo en el sur, en ciudades como Sevilla o Melilla.

Nueva etapa en solitario

En septiembre de 1918, encontramos ya a Carmen Díaz actuando en solitario, en el Salón Novedades de Málaga. La sevillana, que comparte cartel con las canzonetistas Emilia Navarro y Angustias la Gitana, entre otras artistas de variedades, “durante las diez noches de su actuación, ha gustado con delirio” (Eco artístico, 15-9-1918).

A finales de año, Carmen regresa a Madrid, donde actúa de manera simultánea en el Partenón y en el Gran Kursaal. En esta última sala, la sevillana vuelve a coincidir con una de las grandes maestras del baile flamenco, Juana La Macarrona:

“El espectáculo es culto y moral y en el elenco de artistas figuran números tan aplaudidos como Los Ramsan, excelentes acróbatas árabes; María Linares y Carmen Díaz, notables bailarinas; La Tempranica, famosa cancionista; Trío Gómez, titulados los reyes de la jota, y otros muchos de gran reputación, entre los cuales se cuenta un gran cuadro de canto y baile flamenco, del que forma parte el famoso tocador de guitarra, Luis Molina, el bailarín Faíco y la clásica y notable bailadora Juana La Macarrona” (El Liberal Arriacense, 21-12-1918).

Durante los dos años siguientes, Carmen desarrolla buena parte de su actividad artística en tierras andaluzas. Su nombre es habitual en la cartelera de distintos locales sevillanos, como el Kursaal Internacional, el Salón Imperial o el Moderno. De hecho, la artista sigue manteniendo su dirección permanente en el número 140 de la calle Feria. También tiene la oportunidad de disfrutar con su arte el público de ciudades como Cádiz, Córdoba, Jerez de la Frontera, La Línea (Cádiz) o incluso Bilbao.

Carmen Díaz (El Progreso, 27-5-1913)

Carmen Díaz (El Progreso, 27-5-1913)

En febrero de 1921, contratada por la agencia ‘Híspalis’, la bailaora sevillana marcha a París. La acompaña su otrora inseparable Enrique Sánchez, con quien tantos éxitos ha cosechado. El público galo también cae rendido a sus pies:

Palais des Beaux Arts.- Son muy aplaudidos en su campaña la notable canzonetista Matilde Márquez y los no menos celebrados bailarines Carmen Díaz y Enrique Sánchez, para los que hay siempre ovaciones estruendosas.

Completan el programa los excéntricos Les Socco-Dato, Lor-Darin y Les Bam Bam” (Eco Artístico, 15-3-1921).

A su regreso de tierras francesas, encontramos a Carmen Díaz, de nuevo en solitario, en la cartelera del teatro Colón de San Sebastián. Su número es sin duda el más llamativo del programa:

“Teatro Colón.- Destaca poderosamente su arte y maestría en el baile entre todos los números que constituyen el programa, Carmen Díaz, que interpreta primorosamente todo su extenso repertorio, siendo aclamada sin reservas. Carmen del Pino, Minetta, Alondra y Carmela España, son las artistas que con Carmen Díaz forman el programa” (Eco artístico, 15-5-1921).

Aquí perdemos prácticamente la pista de Carmen Díaz. Hallamos aún dos referencias más, una que la sitúa en el teatro Romea de Madrid, en diciembre de 1924, y otra que la ubica en el salón Royalty de Badajoz, de nuevo junto a Enrique Sánchez, en junio de 1926.

A pesar de no haber podido reconstruir aún en su totalidad la biografía vital y profesional de Carmen Díaz Molina, no hemos podido resistirnos a escribir y publicar siquiera esta primera parte, por entender que una artista de su nivel bien merece, al menos, este humilde reconocimiento.

NOTAS:
(1) En este contexto el clou puede traducirse como la atracción principal del espectáculo.