Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

María la Gazpacha, todo el sabor del flamenco de Granada (II)

Durante su estancia en Madrid, María, Pepa y Juana Amaya se dejan ver en distintos eventos, como la función a beneficio de las casas de socorro que se celebra en el teatro Español o la fiesta homenaje a la compañía argentina Muino-Alippi que tiene lugar en el teatro de la Zarzuela. En esta última, “las hermanas ‘Gazpachasbailaron y cantaron con su gracia peculiar, y obtuvieron un nuevo éxito” (La Voz, 8-1-1923).

En 1923 continúan las representaciones del sainete El niño de oro en distintas ciudades de la geografía española, como Valencia, Valladolid o Gijón. En ninguna de ellas puede faltar “el famoso Cuadro flamenco, compuesto de las hermanas Gazpachas y los hermanos Hidalgo, auténticos y populares gitanos granadinos” (Heraldo de Madrid, 23-2-1923).

Imagen de la fiesta celebrada en el Centro Artistico de Granada (Granada Gráfica, junio de 1923 - Blog 'Papeles Flamencos')

Imagen de la fiesta celebrada en el Centro Artistico de Granada (Granada Gráfica, junio de 1923 – Blog ‘Papeles Flamencos’)

En el mes de abril, la prensa asturiana anuncia el espectáculo como “el estreno que más éxito ha tenido en la temporada actual en Madrid, donde lleva más de 200 representaciones, tomando parte en esta obra el notable cuadro típico andaluz, formado por las famosas Hermanas Gazpachas y los auténticos gitanos granadinos Hermanos Hidalgo, enorme triunfo” (La Pensa, 8-4-1923).

Una artista muy solicitada

La popularidad de las hermanas Gazpachas no para de crecer. Su presencia es requerida en los mejores ambientes. Así, en el mes de mayo actúan con su grupo en una “fiesta de canto andaluz y baile gitano” que se celebra en la plaza de toros de Granada, a beneficio de la Asociación Granadina de Caridad. Las tres hermanas deleitan al numeroso público asistente con sus bailes gitanos y llenos de sabor:

“El cuadro de la Gazpacha, interpretó, a maravilla, las danzas gitanas, siendo ovacionadas con insistencia. […]

Las artistas de la Gazpacha, bailaron después tangos, la cachucha, merengazos, soleares, granadinas y el fandango, acompañando los tocaores hermanos Hidalgo y Manuel Amaya.

Nuevas ovaciones escucharon las simpáticas cañís” (El defensor de Granada, 5-6-1923). (1)

En agosto de 1923 se puede ver de nuevo a las hermanas Gazpachas en la fiesta ofrecida en San Sebastián por los Duques de Tovar al embajador de los Estados Unidos y a una millonaria del mismo país:

“En la fiesta se presentaron, para que miss Mellon pudiera conocerlos, algunos números de canto y baile andaluz. Estuvieron a cargo de las ‘Gazpachas’ y de los hermanos Hidalgo, acompañados por el notable guitarrista Luis Sánchez.

Miss Mellon, y sus compatriotas, quedaron encantados con la fiesta” (La Correspondencia de España, 30-8-1923).

Banquete en honor hermanas Gazpachas (ABC, 23-11-1922)

Banquete en honor hermanas Gazpachas (ABC, 23-11-1922)

En junio de 1924 volvemos a encontrar a las Gazpachas en su Granada natal. Durante la feria de la ciudad se celebra en el Palacio de Carlos V una fiesta andaluza, con un elenco de auténtico lujo:

“La Orquesta Sinfónica, dirigida por el maestro Saco del Valle, tuvo a su cargo la parte musical. En el cuadro andaluz fueron ovacionados La Niña de los Peines, La Finito, las hermanas Gazpachas, la Minerita, el Niño Maceo y Soledad Miralles, acompañada de la rondalla granadina” (La Voz, 23-6-1924).

Otro concurso y nuevos éxitos

Según Pedro Fernández Riquelme, en agosto de ese mismo año María Amaya participa en un concurso de cante organizado en Cartagena por la Cofradía de los Californios, del que resulta “vencedor Patricio Alarcón, seguido del Mendo y de Juan Baños ‘Fanegas’. Curiosamente, el premio especial para profesionales locales y foráneos dotado con la cantidad de 200 pesetas recayó en la granadina María Amaya Fajardo ‘la Gazpacha’”. (2)

Durante el verano de 1927, María Amaya y sus hermanas actúan en distintos locales cordobeses, en los que se exhibe la versión cinematográfica de El niño de oro -la obra que tanto éxito les dio-, rodada en 1925 por José María Granada. Tras la proyección de la película, “como fin de fiesta, actuaron ‘Las Gazpachas’, cuyas zambras, llenas de sabor, agradaron al respetable” (La Voz, 28-6-1927).

La Niña de los Peines

La Niña de los Peines

En mayo de 1928, también en Córdoba, se presenta una “zambra gitana del Albaicín” en la que, junto a un nutrido grupo de artistas granadinos, figuran María, Pepa y Paca Amaya. Las tres hermanas desempeñan un papel protagonista en el festival, que se celebra en a huerta ‘El Tablero’:

“Dolores Amaya, la Capitana; María Amaya, la Gazpacha; Pepita Amaya, la Gazpacha segunda; Paca Amaya, la Gazpacha chica; María Maya, la Jardín; Gracia Maya, la Punticas; Carmen Maya, la Golondrina; Angustias Contreras, la Niña del Albaicín; Rosa Maya, la Garrona; Concha Heredia, la Cavita; Juana Cortés, la Cotorrera; Trinidad Fernández, la Mestra; Salvadora Maya, la Serrana.

Guitarristas de la zambra: Manuel Amaya Hidalgo, Manuel Hidalgo y Juan Hidalgo.

Bandurristas: Rafael Fernández Moruno y Juan José Hidalgo.

Cantadores y sonajeros: Juan José Heredia y Antonio Maya, el Cotorrero.

Nombres de las danzas y bailes: Zambra gitana; El casamiento; La Cachucha; Soleares granadinas; Fandangos del Albaicín; Soleares flamencas; La Mosca; Farrucas; Bulerías; El Petaco; Tangos variados, gitanos y flamencos.

Además, las hermanas ‘Gazpachas’ ejecutarán cantables y bailables independientes de la agrupación. Ésta será dirigida por el gran aficionado granadino don Mariano Morcillo, la zambra gitana que quede reseñada más arriba ha actuado ante los Reyes de España, ante el Príncipe de Gales y ante toda la grandeza española, en las distintas fiestas dadas en la Alhambra de Granada” (Diario de Córdoba, 11-5-1928).

Gitanos del Sacromonte (1900 - Museo de las Cuevas del Sacromonte)

Gitanos del Sacromonte, en 1900 (Museo de las Cuevas del Sacromonte)

Unos meses más tarde, en su Granada natal, las hermanas Gazpachas son las encargadas de amenizar con sus cantes y bailes un almuerzo ofrecido al señor Cruz Conde durante su visita a la ciudad: “El cuadro de danzas gitanas de ‘La Gazpacha’ interpretó las más clásicas danzas y se cantaron granadinas, siendo ovacionadas las bellas gitanas” (La Voz, 21-11-1928).

Ya en 1929 y 30, las hermanas Amaya se presentan en distintas ciudades, como Melilla, Almería, Córdoba o Badajoz, junto a la compañía de comedias de la actriz Anita Tormo, que triunfa en toda España con la obra ‘La copla española’, de Quintero y Guillén. El espectáculo es todo un éxito, gracias a la intervención de artistas como el cantaor Manuel Centeno o a la “pareja de baile hermanas Gazpacha y el tocador de guitarra Pepe ‘El Calderero’” (El Telegrama del Rif, 1-1-1930).

“[Almería] Las huestes de Anita Tormo estuvieron magistrales en la interpretación de la obra, sobresaliendo el formidable cantador Manuel Centeno, para el que fueron las más grandes ovaciones. Muy bien el Niño del Hierro para el que también hubo muchos y calurosos aplausos.

Las populares hermanas Gazpachas magistrales en sus zambras gitanas, escuchando grandes ovaciones. Pepe el Calderero, sublime con la guitarra” (El Mediterráneo, 17-1-1930).

“Las ‘Hermanas Gazpachas’ bailaron de bolero, escuchando también muchos aplausos” (Diario de Almería, 17-1-1930).

“[Córdoba] Las ‘Gazpachas’ muy bien cantando y bailando” (La Voz, 22-2-1930).

“[Córdoba] Y las Gazpachas, con todo el arte y la gracia que las caracteriza” (La Voz, 23-2-1930).

NOTAS:

(1) Información extraída de un recorte de prensa publicado por David Pérez Merinero en su blog Papeles Flamencos.

(2) Información proporcionada por Pedro Fernández Riquelme en su artículo “Tres cantaores cartageneros: El Apañao, El Mendo y Montañita”, publicado en la revista La Madrugá, nº 9, diciembre de 2013.


Conchita Borrull, la reina de los bailes gitanos (II)

A finales de 1917 Concha Borrull se presenta en ciudades como Valladolid o Palma de Mallorca, hasta que un fuerte catarro la obliga a “suspender su brillante tournée” (Eco artístico, 15-1-1918). Retomamos su pista en el teatro Novedades de Barcelona, en enero de 1919. La bailaora se integra en una compañía de variedades en la que también figura Amalia de Isaura, entre otros muchos artistas.

Conchita Borrull (Eco artístico, 25-9-1917)

Conchita Borrull (Eco artístico, 25-9-1917)

Unos meses más tarde, su nombre vuelve a salir en los papeles, aunque no como bailaora, sino como artista invitada a distintos espectáculos taurinos que se celebran en la ciudad condal. Ahí le perdemos de nuevo la pista. Según, José Luis Navarro, a finales de la década de los diez “Conchita cruza los mares y nada volvemos a saber de ella”. (1)

La Barcelona flamenca de los años 20

Durante la primera mitad de los años veinte encontramos pocas referencias sobre Concha Borrull. En julio de 1921 la bailaora actúa en el teatro Cómico de Barcelona, junto a otras artistas de variedades. En octubre de 1925 la encontramos en el teatro Eldorado, con un grupo que no tiene desperdicio: el Niño de Marchena, Julia y Concha Borrull, Regla y Juanita Ortega, y Blanquita Suárez, acompañados a la guitarra por Miguel Borrull y Antonio Romero.

En esa época es frecuente ver a Concha integrada en el cuadro flamenco de Villa Rosa -dirigido por su hermano y formado por artistas como Julia Borrull, Rafaela la Tanguera, Antonio Viruta, Carmen La Joselito o Manuel la Rosa-, que no sólo se presenta en el local familiar, sino que también suele actuar en distintas salas de la ciudad condal, e incluso en otras localidades, como Lorca, La Unión o Cartagena.

Entre 1926 y 27 el grupo participa en varios certámenes de cante, toque y baile flamenco que tienen lugar en el Circo Barcelonés. En ellos intervienen grandes figuras de la época, como Angelillo, José Cepero o el Niño de Marchena, y Conchita Borrull interpreta sus “típicas alegrías con la clásica bata de cola” (La Vanguardia, 24-5-1927).

Conchita Borrull (bailando) en el Villa Rosa

Conchita Borrull (en el centro) en Villa Rosa

El cuadro cosecha grandes éxitos en todas sus actuaciones, y especialmente la pareja formada por Rafaela Valverde y Concha Borrull, que llega a ser comparada con la mismísima Juana la Macarrona:

“[Casino San Sebastián] Rafaela la Tanguera bailará una de sus farrucas que la han hecho célebre. Conchita Borrull entusiasmará con sus inimitables alegrías y, además, se arrancará por sevillanas con Rafaela, cantadas por Mariana la Camisona” (El Diluvio, 1-9-1928).

“[Font Romeu] Conchita Borrull y Rafaela la Tanguera bailaron magistralmente sevillanas y danzas gitanas” (La Época, 22-9-1928).

“[Teatro Cómico] Las danzas flamencas de Conchita Borrull, todo gracia, todo esencia flamenca, y de la Tanguerita, emperatriz de lo cañí, reina de la gitanería, produjeron una impresión formidable, que se tradujo en ovaciones entusiastas.

De estas dos artistas ha dicho el gran pintor Ignacio Zuloaga que son las mejores bailaoras de nuestro tiempo: La Tanguerita es la reina de la farruca, baile que interpreta como nadie, y Conchita Borrull es la única sucesora de la célebre Macarrona” (El Diluvio, 14-10-1928).

Durante el año 1929 la más joven de los Borrull desarrolla una intensa actividad artística. En enero toma parte en la “Zambra del Sacro-Monte” que se presenta en el teatro Nuevo de Barcelona. Unas semanas después, junto a la Tanguerita, actúa en el sainete lírico “Los flamencos”, con libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw, y música de Amadeo Vives. Éste es llevado a escena en el teatro Tívoli y, unos meses más tarde, se repone en el teatro Nuevo.

Concha Borrull y El Viruta, una pareja de éxito

En abril, Concha se sube a las tablas del teatro Victoria junto al bailaor Antonio Viruta, con quien forma pareja en la obra “La copla andaluza”. El cante corre a cargo del Chato de Valencia, el Niño de Talavera y Lola Cabello. “El debut de Conchita Borrull, llamada con razón, la emperatriz de las alegrías, fue un verdadero acontecimiento”(El Diluvio, 18-4-1929).

En el mes de agosto, con motivo de la Exposición Universal de Barcelona, Concha y el Viruta bailan en una fiesta celebrada en el Pueblo Español en honor de los delegados franceses. Poco después, la bailaora actúa en el teatro Circo Villar de Murcia y en el Nuevo de Barcelona, junto al elenco de Villa Rosa.

En mayo de 1930, Concha Borrull participa en una fiesta celebrada en la bodega andaluza del Hotel Colón. Allí comparte protagonismo con Teresita España y muestra una nueva faceta artística: “bailará y toreará como los propios ángeles” (La Vanguardia, 1-5-1930).

Poco después, en la sala Nuevo Mundo, la artista toma parte en evento histórico, la “reaparición de la emperaora del cante jondo” (El Diluvio, 27-5-1930), Pastora Pavón. En el cartel también figura Manuel Vallejo.

Grandes éxitos en tierras valencianas

En febrero 1931, Concha comparte escenario con Juana la Macarrona, con motivo del festival que se celebra en el Circo Barcelonés a beneficio del bailaor Manolillo la Rosa. Unos meses más tarde, la artista se presenta como “capitana” del cuadro de Miguel Borrull en el café Villa Rosa de Valencia, instalado en la plaza de toros. El Cojo de Málaga, La Tanguerita y el Niño de la Rosa completan un cartel en que la benjamina de los Borrull obtiene un éxito extraordinario, a juzgar por los párrafos que le dedica la prensa valenciana:

Conchita Borrull (Eco artístico, 25-9-1917)

Conchita Borrull (Eco artístico, 25-9-1917)

“Esta danzarina gitana, de pelo rizoso y blondo y ojos de esmeralda, tan netamente española y castiza, esta Conchita Borrull, magnífica, cuando ejecuta sus bailes al compás de la guitarra pulsada por su hermano el Mago, logra convertirse en algo excepcional y divino. En esos momentos, la preciosa chiquilla aparece como poseída por todos los diablos de la gracia y mientras echa la cabeza atrás y enarca el busto, sus brazos, rematados por los lirios de sus dedos, apuntan a lo alto, se agitan, se retuercen, caracolean y descienden súbitos en una imponente contracción, de la que participa todo su cuerpo rítmico, delicado y perfecto, que adquiere actitudes estatuarias.

Concha Borrull es una artista intuitiva que lleva empapada el alma de esas viejas soleras que no se pueden improvisar ni fingir. Por eso cuando baila se le ilumina el rostro y vaga la mirada por un mundo ideal.

Ante esta realidad, a nadie ha de sorprender que la maravillosa artista, la ‘peque’ de la dinastía famosa de los Borrull, consiga durante su actuación en Valencia las más rendidas efusiones en cuya exteriorización se muestran todos unánimes y convencidos: los ‘payos’ y los ‘calés’. Este entusiasmo se puso de manifiesto el día de su beneficio y Concha Borrull recibió, además de encendidas ovaciones, incontables regalos de los admiradores que desfilan por la catedral de Villa Rosa” (El Pueblo, 16-6-1931).

En 1932 regresan a Valencia en varias ocasiones “Miguel Borrull, el mago de la guitarra, y Conchita Borrull, la emperadora del arte cañí, con todo su cuadro flamenco” (Las Provincias, 23-1-1932). En enero se presentan en el teatro Apolo; en marzo y en diciembre actúan en el Villa Rosa de la plaza de toros.

Anuncio de Conchita Borrull (Eco artístico, 25-8-1918)

Anuncio de Conchita Borrull (Eco artístico, 25-8-1918)

En el mes de junio, de nuevo en el Apolo, Concha participa en el espectáculo “Ópera flamenca”, junto a un elenco realmente excepcional: “El público aplaudió con el más vivo entusiasmo a todos los intérpretes, especialmente una variante nueva hecha por Antonio Martínez, el baile de Conchita Borrull, y sobre todo la insustituible pareja del cantaor famoso Niño de Marchena y el estupendo profesor de la guitarra Ramón Montoya” (Las Provincias, 17-6-1932).


NOTAS:
(1) Cfr. José Luis Navarro, El Eco de la Memoria, “Conchita Borrull”.
(2) Esta información la aporta Paco Paredes en el blog “La Unión minera y cantaora”.


Victoria de Miguel, entre la aguja y la bajañí (y II)

En junio de 1927, en el madrileño teatro de la Latina, Victoria de Miguel interviene en un festival benéfico a favor de las casas de socorros. Completan el cartel, entre otros artistas, El Canario de Madrid, Rafael Rodríguez, Paulita Montes, el Niño de la Flor, el Americano, el Niño de Utrera y Habichuela Chico.

Gira y conciertos con la agrupación “Patria”

A finales de año retomamos la pista de Victoria de Miguel, que exhibe su talento para las seis cuerdas junto a una “compañía de espectáculos líricos modernos” (Las Provincias, 15-1-1928) denominada ‘Patria’, de la que también forma parte su marido. En el mes de noviembre la guitarrista ofrece dos conciertos en el teatro Vital Aza de Málaga, donde comparte cartel con con Adela López y El Canario de Madrid, entre otros artistas (1).

Vital Aza. Varietés. Tardes a las ocho y media y diez y media. Éxito inmenso de la gran agrupación PATRIA, 20 artistas, 14 bellas señoritas, bailes conjuntos, humorismo por Rafael Cruz y concierto de guitarra por Victoria de Miguel, canto flamenco por el Canario de Madrid y ADELA LÓPEZ” (La Unión Mercantil, 27-11-1927).

Adela López (Eco artístico, 25-8-1912)

Adela López (Eco artístico, 25-8-1912)

En diciembre de 1927 el grupo actúa en Almería y Cartagena, y en enero de 1928 se presentan en el teatro Chapí de Valencia. La prensa destaca especialmente la labor de la guitarrista madrileña:

“[Almería]. En Hesperia debutó el viernes la agrupación artística ‘Patria’, de la que se destacan algunos números como Adela López con sus cantos regionales a gran voz, Victoria de Miguel, excelente concertista de guitarra, y una niña prodigio que llegará a ser una estrella de las varietés” (La Crónica Meridional, 4-12-1927).

Cartagena.
Teatro Principal. […] Adela López que cantó unas cartageneras a las mil maravillas, llenas de gracia y estilo y así también el ‘Canario de Madrid’ que, acompañado a la guitarra por Victoria de Miguel, una gran profesora de guitarra, supo adueñarse del auditorio a las primeras de cambio” (La Razón, 15-12-1927).

“[Valencia] … se han distinguido la concertista de guitarra Victoria de Miguel, el cantador de flamenco Canario de Madrid, el humorista Rafael Cruz y la cantante de aires regionales Adela López” (Las Provincias, 15-1-1928).

Nuevos éxitos en tierras levantinas

Unos días más tarde, también en la capital del Turia, vuelve a aparecer en los carteles el nombre de Victoria de Miguel, “la maga de la guitarra” (La Correspondencia de Valencia, 25-1-1928). Los cantaores José Muñoz, ‘Pena hijo’, y El Canario de Madrid son las primeras figuras del espectáculo, que se presenta en el teatro Apolo. Completan el elenco el Niño de Villarrubia, el Niño de la Flor, el Chato de Valencia y el guitarrista Manuel Bonet.

A ese mismo escenario regresa en el mes de junio la pareja formada por Victoria de Miguel y El Canario de Madrid. En esta ocasión forman parte de una compañía encabezada por José Cepero, en la que también figuran artistas como la Niña de Madrid, Emilio Caserío, El Americano, Chaconcito o Eusebio Villarrubias, además de los tocadores Antonio Romero ‘El Tanfacto’, Marcelo Molina y Manolo el de Badajoz. Unos días más tarde, el mismo elenco se presenta en la plaza de toros de Alicante.

José Muñoz, Pena hijo

José Muñoz, Pena hijo

A finales de julio, la guitarrista madrileña forma parte de un cartel de ópera flamenca que se anuncia en la plaza de toros de Cartagena. Marcelo Molina, Paco Aguilera y José Grau completan la sección de guitarristas. El cante corre a cargo de Emilio el Faro, Lavandera hijo, el Canario de Madrid, Chaconcito y Guerrita, entre otros, mientras que del baile -en este caso, por chuflas- se ocupa el Gran Ramironte.

Últimas referencias: años 30 y 40

En septiembre de 1930 retomamos la pista de Victoria de Miguel, esta vez en Badajoz, donde actúa junto a la compañía de Cepero. La crítica lamenta el escaso nivel de los cantaores -salvo del Niño de Madrid, que recibe bastantes elogios-, y destaca la labor de los guitarristas:

“Que el Niño de Maravillas toca COLOSALMENTE la guitarra. Que decimos lo mismo de Victoria de Miguel” (Correo Extremeño, 9-9-1930).

Victoria de Miguel y Luisito Maravillas -en especial este último- son ‘dos cosas mus (sic) serias’ tocando la guitarra” (Correo Extremeño, 11-9-1930).

En febrero de 1931, la artista madrileña actúa en el teatro Sanjuán de Écija (Sevilla), integrada en la agrupación flamenca de Jesús Perosanz. Además de los ya citados artistas, en el cuadro figuran la Niña de la Huerta, La Madrileñita, el Rojo de Salamanca y el Niño de los Lobitos, al cante; Manuel Martell a la guitarra, y Estampío, al baile. Todos “fueron muy aplaudidos, logrando un éxito” (La Voz, 25-2-1931).

Dos años más tarde volvemos a encontrar a la tocadora en Cartagena (2) y, posteriormente, -esta vez, junto a su marido– en tierras valencianas. Ambos acompañan al Niño de la Huerta, que debuta en el teatro Apolo. Completan el cartel el Niño de Cartagena, el Niño de Alcalá, la Niña del Patrocinio, el Niño de Cazalla, La Trianita y Juan Fenollosa.

José Cepero

José Cepero

En enero de 1935, Victoria de Miguel participa en un festival a beneficio de los presos políticos, que se celebra en el cinema Europa de Madrid con un reparto de lujo, en el que destacan los cantaores Pepita Sevilla, Pepita Caballero, Valderrama y el Niño de Marchena, entre otros. La sonanta tampoco puede estar en mejores manos: “Victoria de Miguel, excelente guitarrista; Marcelo Molina, el conocido profesor de guitarra; […] el gran Sabicas, el brujo de la guitarra, y el sublime maestro de todos, Ramón Montoya” (La Libertad, 19-1-1935).

A partir de ese momento el nombre de Victoria de Miguel aparece con menos frecuencia en los papeles. En noviembre de 1938, El Canario de Madrid se anuncia durante dos semanas en el Cine de la Latina de la capital, donde actúa en el fin de fiesta que se ofrece tras la proyección diaria. Aunque no figura en los carteles, es probable que el toque corra a cargo de su inseparable compañera.

Lo mismo se puede deducir en relación con otras apariciones del cantaor madrileño, que en enero de 1939 actúa en el cine Hollywood y en marzo de ese mismo año se mantiene durante todo el mes en el cartel del Teatro de Variedades, donde comparte escenario con un extenso elenco de artistas, entre los que destaca la presencia de Paco Aguilera.

En agosto de 1939 retomamos la pista de Victoria de Miguel en Soria, de nuevo junto a El Canario de Madrid, si bien el redactor o redactora se hace un pequeño lío con los nombres:

“Mañana domingo se celebrará en la Plaza de Toros una extraordinaria función de circo y ópera flamenca, haciendo su presentación el divo de cante flamenco Canario de Madrid y la notable cantadora Encarnita de Miguel, acompañados a la guitarra por Victoria de Madrid” (El avisador numantino, 19-8-1939).

Victoria de Miguel (Foto de Yolanda Cardo, ABC, 18-2-2000)

Victoria de Miguel (Foto de Yolanda Cardo, ABC, 18-2-2000)

Las últimas referencias que hallamos sobre la artista madrileña datan de los años cuarenta. En octubre de 1943 se presenta en el Teatro Fuencarral de Madrid, con un conjunto de ópera flamenca integrado por artistas como Guerrita, el Niño Pavón, El Canario de Madrid o El Cojo de Madrid, entre otros.

Tres años más tarde, se celebra en la Plaza de Toros de Granada una “gran velada de ópera flamenca con el gran conjunto SOLERA DE ASES” (La Prensa, 19-8-1946), del que forman parte Paco el Americano, la Niña de la Puebla, el Niño de Almadén, Consuelo Heredia o el Canario de Madrid, entre otros artistas. Una vez más, aunque su nombre no figura en los papeles, es bastante probable que sea Victoria de Miguel quien acompañe a la guitarra a su inseparable cantaor. Tras la muerte de éste, en 1981, la artista se retira definitivamente de los escenarios.

Cien años de vivencias

En el año 2000, cuando le faltan pocas semanas para cumplir un siglo, Victoria de Miguel rememora los episodios más destacados de su vida en una entrevista concedida a M. J. Álvarez (3). La anciana guitarrista recuerda a sus maestros y evoca a algunos de los grandes artistas con quienes compartió cartel –los mejores de su época y de todos los tiempos: Pastora Imperio, La Niña de los Peines, Pepe Marchena o La Niña de la Puebla, por mencionar sólo a algunos-.

Además, Victoria confiesa que ni el hecho de ser mujer ni la oposición de su familia pudieron frenar su carrera. Cualidades no le faltaban, como demuestran sus cachés, que eran superiores a los de muchos de sus compañeros. Todo ello nos da una idea de la singularidad de esta artista, a quien ha de reconocerse el gran mérito de lograr hacerse un nombre en un mundo fundamentalmente ‘de hombres’ y en una época en que las mujeres estaban llamadas a desempeñar una función muy diferente en la sociedad.

NOTAS:

(1) Las referencias relativas a las actuaciones de 1927 en Málaga y Cartagena las aporta Eulalia Pablo Lozano, en su obra Mujeres guitarristas, Sevilla, Signatura, 2009.
(2) José Gelardo, en su obra ¡Viva la Ópera Flamenca!: Flamenco y Andalucía en la prensa murciana (1900-1939), Universidad de Murcia, 2014, aporta la siguiente referencia:
“Teatros. Circo
Anoche debutó la agrupación titulada ‘Espectáculos Giralda’ […] destacando por su actuación la cantadora de flamenco Niña del Patrocinio, la guitarrista Victoria de Miguel y el ‘Trío Lara’” (Cartagena Nueva, 12-2-1933).
(3) M. J. Álvarez, “Recuerdos de un siglo”, ABC, 18-2-2000.


Victoria de Miguel, entre la aguja y la bajañí (I)

Con el recién estrenado siglo nace Victoria de Miguel, el 18 de marzo de 1900, en el número diez de la madrileña calle Lagasca, en pleno Barrio de Salamanca (1). Es la octava de doce hermanos.

Su familia está estrechamente relacionada con el mundo taurino. No en vano, Victoria es hija del torero Ciriaco de Miguel, “Chicharito”, y ahijada de señá Gabriela Ortega, progenitora de Joselito y Rafael el Gallo.

Su madre, Concha, es modista de profesión y dirige un taller de costura en la calle Goya. De ella aprende la joven los fundamentos del oficio, al que se dedica, de manera intermitente, durante largos periodos de su vida.

Victoria de Miguel (Foto de Yolanda Cardo, ABC, 18-2-2000)

Victoria de Miguel (Foto de Yolanda Cardo, ABC, 18-2-2000)

En 1905 el nombre de Victoria de Miguel aparece por primera vez en los papeles, a causa de un desafortunado accidente, que la marca para el resto de su vida:

“En la calle de Velázquez un tranvía de los llamados ‘cangrejo’ atropelló ayer tarde a la niña de seis años Victoria de Miguel, produciéndola (sic) tan graves heridas en una pierna que hubo necesidad de amputársela en el Gabinete médico del barrio de Salamanca” (ABC, 28-8-1905).

Sin embargo, ello no le impide desarrollar, durante toda su vida, una intensa actividad artística y profesional.

Sus inicios como guitarrista

Desde muy pequeña, Victoria toma clases de guitarra clásica y flamenca con algunos de los grandes maestros del momento, como Manuel Navarro, “Patena padre”, Ramón Montoya o Andrés Segovia. Su dominio de ambas disciplinas le otorga una cierta ventaja sobre sus colegas de profesión, que se traduce en un caché superior: “ganaba más que mis compañeros: ellos cuatro pesetas y yo ocho” (2).

A los seis años de edad, la precoz artista actúa ante los soberanos españoles, y demuestra tal destreza que la mismísima reina Victoria Eugenia la obsequia con una guitarra. Tras su debut en el madrileño teatro Fuencarral, acude junto a su hermano al salón El Astro, donde acompaña con su toque al cantaor Pedro Sánchez Langa, “El Canario de Madrid”.

Ramón Montoya

Ramón Montoya

El gran éxito obtenido le vale un contrato en dicho local y supone el inicio de una fructífera carrera, que se desarrolla de manera paralela a la del citado cantaor, quien se convierte en su marido. Juntos actúan durante tres décadas en los mejores teatros españoles. Sin embargo, Victoria nunca abandona del todo su actividad en el taller de costura de su madre.

Con los reyes de la ópera flamenca

Rastreando los papeles de la época, en 1926 encontramos a la guitarrista inmersa en una larga gira por España. Es la época de la ópera flamenca, y el empresario Vedrines no escatima en medios para llevar a los teatros y plazas de toros de pueblos y ciudades un nutrido elenco de primeras figuras del cante, el baile y el toque.

A mediados de julio la compañía se presenta en Cartagena. Con ese atractivo cartel, el éxito está asegurado:

“Un público inmenso había acudido anoche a la plaza de toros, ávido de escuchar a los prestigiosos artistas que habían de tomar parte en la velada. […]

Verdad que este cuadro flamenco que anoche se presentó ante el público cartagenero merece grandes elogios. Juana la Macarrona, Carmelita la Guapa, Paula la Flamenca, Estampío y Antonio Sánchez el Bizco constituían el cuadro de baile.

En el de cantaoras la famosa ‘Niña de los Peines’ y la ‘Perla de Trianaentusiasmaron al auditorio con las inflexiones de una voz bellísima […], así como los maestros Centeno, el célebre cantador de saetas, Cojo de Málaga, El Canario, Eduardo García, el Mendo, cantador de la copla cartagenera, y El Canario de Madrid, éste, pese a los prestigios consolidados, el mejor cantador del cuadro a quien acompaña la notable guitarrista Victoria de Miguel.

Y ahí es nada los tocadores. […] Javier Molina, Niño Ricardo, Luis Yance y Ramón Montoya. […]

Para todos hubieron (sic) aplausos, quedando el público satisfecho del espectáculo” (El Eco de Cartagena, 17-7-1926).

Pedro Sánchez Langa, El Canario de Madrid

Pedro Sánchez Langa, El Canario de Madrid

La prensa murciana destaca la actuación de Victoria de Miguel como una de las más sobresalientes del espectáculo:

“¿Y qué decir de los tocadores de guitarras? Todos ellos –Victoria de Miguel, admirable– merecieron los aplausos que el público les otorgó” (El Eco de Cartagena, 17-7-1926) (3).

“De tocadores la flor y nata de ellos, Montoya, Molina, Yance y Victoria de Miguel. Todos aplaudidísimos” (El Liberal, 18-7-1926).

“… desfilaron por el tablao lo mejor que se conoce en este arte, siendo muy aplaudidos todos, bailadores y cantadores, y especialmente la famosa Niña de los Peines, dotada de portentosas facultades; el Canario de Madrid, el Cojo de Málaga, el Centeno y el Mendo, y los guitarristas Montoya y la señorita Victoria de Miguel” (La Verdad, 20-7-1926).

Tras actuar en Cartagena, la compañía pone rumbo hacia tierras andaluzas. El 25 de julio se presenta en la Plaza de Toros de Córdoba y, unos días más tarde, en el Teatro Circo de Verano de Cádiz. En el mes de agosto llega a Granada y Málaga, entre otras ciudades.

Asimismo, entre el 13 y el 26 de agosto, El Canario de Madrid se anuncia en el Madrid Concert de Valencia (4). Aunque en los papeles no aparece el nombre de su guitarrista, es probable que se trate de Victoria de Miguel, que suele aparecer en los carteles como su tocadora habitual.

Nueva gira con Vedrines

En octubre de 1926, la guitarrista madrileña vuelve a estar de gira, con un elenco algo diferente y bastante representativo de los gustos de la época ‘del fandanguillo’. De hecho, el espectáculo -también producido por Vedrines– se anuncia como “Reunión de arte flamenco moderno”, y en él figuran cantaores como el Niño de las Marianas, el Niño de la Flor, el Chato de las Ventas, la Niña de Linares o Antonio García Chacón. Les acompañan los “profesores de guitarra […] M. Molina, Jorge López, Victoria de Miguel y Ramón García” (El Noticiero Gaditano, 6-10-1926).

Pastora Pavón, La Niña de los Peines

Pastora Pavón, La Niña de los Peines (Fondos del Centro Andaluz del Flamenco)

A principios de octubre, la compañía actúa en Cádiz, en el Teatro Circo de Verano. Varias semanas más tarde se presenta en el Monumental Cinema de Madrid y a finales de noviembre llega a Gijón , previo paso por otras ciudades, como Zamora (5) o La Coruña.

Coincidiendo con su actuación en el teatro Linares Rivas, el diario gallego El Orzán destaca los muchos méritos del elenco:

“Escogiendo lo mejor de cada certamen, se ha reunido un grupo de artistas que recorre las capitales y pueblos más importantes de España, divulgando y aun dando a conocer en muchos casos el cante flamenco en su más pura acepción […].

Constituyen la agrupación gentes tan renombradas como el ‘Niño de Coín’, el ‘Niño de las Marianas II’, afamado cantador de flamenco; el ‘Niño de la Flor’, premiado en el concurso de la Plaza de Toros de Córdoba; el ‘Chato de las Ventas’, premiado con la copa de plata en La Línea de la Concepción; la ‘Niña de Linares’, triunfadora en cuantos concursos se ha presentado; el ‘Canario de Madrid’ (el de la voz de oro), acompañado a la guitarra por su profesora, Victoria de Miguel; Antoñito García Chacón, el fenómeno del día, el ‘Non plus ultra’ del canto flamenco; Manuel Blanco (‘Canario de Colmenar’), primer premio del concurso celebrado el 10 del actual en Madrid y los profesores de guitarra Victoria de Miguel, Jorge López y Marcelo Molina.

Este programa, netamente flamenco, es único e incomparable y viene recorriendo con un éxito formidable los más importantes teatros de España” (El Orzán, 28-11-1926).

Unos días más tarde, los papeles asturianos (6) hacen lo propio con motivo de la presentación del espectáculo en el teatro Dindurra de Gijón, y destacan especialmente la presencia de Victoria de Miguel, a quien califican como “verdadero prodigio” (La Prensa, 10-12-1926):

“Otra nota digna de mención es la actuación de la notable guitarrista Victoria de Miguel, que con distinción y elegancia sabe sacar gran partido del castizo instrumento español y posee una técnica envidiable” (El Noroeste, 10-12-1926).

La bailaora Antonia Gallardo Rueda, la Coquinera

La bailaora Antonia Gallardo Rueda, la Coquinera

En enero de 1927 se anuncia en el Monumental Cinema de Madrid “un magnífico concierto de ópera flamenca” (La Libertad, 5-1-1927), en el que interviene el mismo elenco de artistas, con la incorporación de la cantaora Luisa Requejo. A finales de mes la guitarrista se presenta en Valladolid (7) y, poco después, la compañía actúa en el Gran Teatro de Córdoba (8).

En el mes de abril, con un cartel algo diferente, El Canario de Madrid se presenta en el Teatro Maravillas de la capital. La Niña de Baeza, “Carmen la Flamenca, La Gabrielita, La Coquinera, Ramironte y el Estampío” (ABC, 1-4-1927) son algunas de las nuevas incorporaciones de la compañía; y, aunque en la reseña no figuran los nombres de los tocadores, es muy probable que entre ellos se encuentre Victoria de Miguel.

NOTAS:
(1) Las fechas y datos familiares y de la vida personal de Victoria de Miguel están extraídos de las siguientes fuentes:
Eusebio Rioja y Norberto Torres, Niño Ricardo: vida y obra de Manuel Serrapí Sánchez, Sevilla, Signatura, 2006.
M. J. Álvarez, “Recuerdos de un siglo”, entrevista a Victoria de Miguel, ABC, 18-2-2000.
(2) “Recuerdos de un siglo”, op. cit.
(3) José Gelardo Navarro aporta esta referencia en su obra ¡Viva la Ópera Flamenca!: Flamenco y Andalucía en la prensa murciana (1900-1939), Universidad de Murcia, 2014, y la sitúa en la página 4 de El Eco de Cartagena de 17-7-1926. No obstante, al acudir a la hemeroteca y consultar la página en cuestión, dicho artículo no aparece, lo cual nos hace pensar que tal vez la referencia no sea exacta.
(4) Según La Correspondencia de Valencia.
(5) El 25 de noviembre de 1926 se anuncia en el Nuevo Teatro de Zamora un “gran concierto de arte flamenco”, con “12 ‘ases’ del fandango, cante jondo y otros estilos” (Heraldo de Zamora).
(6) David Pérez Merinero, en su blog Papeles Flamencos, aporta interesantes referencias periodísticas -y entre ellas, las que se citan a continuación- sobre la actuación de estos artistas en el teatro Dindurra de Gijón.
(7) Eulalia Pablo Lozano, en su obra Mujeres guitarristas, Sevilla, Signatura, 2009, aporta la siguiente referencia:
“Ópera flamenca
En el Lope de Vega de Valladolid va a dar un concierto de ópera flamenca (¡) la compañía Vedrines, formada por los siguientes artistas […] y los famosos guitarristas Marcelo Molina, Jorge López y Victoria de Miguel” (El Noticiero Sevillano, 19-1-1927).
(8) El Diario de Córdoba publica la reseña del espectáculo el 22-2-1927.


Teresita España, guitarrista, artista flamenca y estrella de varietés (V)

En julio de 1922, La Correspondencia de España reproduce la letra y la partitura de una de las canciones de Teresita España, de T. Gutiérrez y J. Mota, con música del maestro Ruiz de Azagra:

Teresita España (Revista La Novela Teatral)

Teresita España (Revista La Novela Teatral)

ROSA DE GRANADA

 

Tuve al nacer en Granada
el Albaicín por padrino,
y además fui bautizada
en un carmen granadino.
Hubo montilla en la pila,
fue una guitarra el altar
y fue un mantón de Manila
mi ropa de cristianar.

 

Soy Teresa la gitana,
soy la flor de la alegría,
soy el sol de la mañana
del cielo de Andalucía.

 

Soy ardiente y soñadora,
llevo la faca en la liga
y tengo sangre de mora
pero de la jarka amiga.
Sé lucir una peineta,
llevo con gracia el mantón,
sé cantar una saeta
y sé tener corazón.

 

Tengo en mi reja claveles,
sueño con un novillero
y tengo un par de pinreles
que caben en un tintero.
Soy amable y soy celosa,
y en mi loco afán de amar,
adorada o amorosa,
sé morir y sé matar.

 

Una estrella muy solicitada

La artista sevillana pasa una parte del verano trabajando en el Balneario Victoria de Cádiz y, en septiembre, regresa a Madrid, para actuar con gran éxito durante varias semanas en el Ideal Rosales. Posteriormente debuta en el Maravillas, donde “todos los días en sus canciones y en su interpretación en la guitarra de cosas flamencas es aplaudidísima” (Heraldo de Madrid, 13-12-1922).

Teresita España (Muchas Gracias, 20-6-1925)

Teresita España (Muchas Gracias, 20-6-1925)

En 1923, la polifacética artista sevillana emprende una nueva gira por provincias, que la lleva a lugares como Barcelona, Badajoz o Cuenca, cuya prensa local no permanece indiferente ante los éxitos alcanzados por quien se ha convertido ya en toda una estrella:

“[Badajoz] Teresita España, entonando con gusto unas coplas flamencas y unos fandanguillos, que se acompañaba con la guitarra, fue muy aplaudida.

Bailando, escultural y gitana” (Correo de la Mañana, 20-4-1923).

“Los cantares populares españoles, la gracia fina sevillana, recopilada en canciones sentimentales, en flamenquerías, en saetas, en gracia gitana, eso va a oír el público conquense […].

Teresita España, con la guitarra se acompaña algunas canciones. Teresita España es una cancionista que se encuentra en lo más encumbrado de la gloria artística. Teresita España ha recorrido todos los escenarios principales y ha obtenido éxitos clamorosos y ovaciones delirantes” (El Día, 6-11-1923).

De la revista a las saetas, una artista muy versátil

En diciembre de 1923, de nuevo en Madrid, Teresa coincide con La Argentinita en el Teatro de la Zarzuela. Unas semanas más tarde, en Apolo, la artista toma parte en ‘El cabaret internacional’, uno de los cuadros de los que se compone la revista El Arco Iris, y también actúa en la Fiesta de la Prensa. De allí pasa a otros teatros como el Novedades y el Maravillas, donde levanta auténticas pasiones, a juzgar por las alabanzas que le dedica la prensa:

Teresita España […] confirmó con su triunfo de anoche el excelente cartel que tiene como ‘cantaora’ y ‘bailaora’ del clásico estilo flamenco. […]

Teresita España tocó maravillosamente la guitarra” (La Correspondencia de España, 2-4-1924).

Cabaret de la revista "El Arco Iris" (ABC, 17-2-1924)

Cabaret de la revista “El Arco Iris” (ABC, 17-2-1924)

“Con el mismo éxito que obtuvo en Maravillas, está actuando en el teatro de Novedades esta notable artista.

Sus originales canciones, ya sola o acompañadas a la guitarra, que ella canta, son por el público aplaudidas y tiene que repetir en todas las secciones.

Su hermosa figura, sus canciones flamencas y su hermoso y elegante vestuario y decorado, forman un conjunto tan artístico y sugestivo, que la hace ser la predilecta del público de este género” (La Correspondencia de España, 12-4-1924).

Sin embargo, además de todo lo mencionado, si algo domina a la perfección Teresita España, sin duda son las saetas. Buena prueba de ello es su participación en un disco dedicado a este género, en el que también colaboran figuras de la talla de Pastora Imperio, la Niña de los Peines, la Niña de la Alfalfa, Emilia Benito, el Cojo de Málaga, Manuel Centeno, el Mochuelo y el Niño de los Lobitos.

En 1924, la artista sevillana vuelve a recorrer España de punta a punta, en una gira que supone su despedida de los escenarios españoles antes de viajar de nuevo a América. En el mes de mayo se presenta en Almería como la estrella que es, y los papeles no escatiman en elogios para ella:

“Nadie desconoce los grandes éxitos de ‘Teresita España’, que es la artista predilecta de todos los públicos no sólo por su arte, que ya sería bastante, sino también por su extraordinaria belleza, lujosa presentación y espléndidos decorados. […]

Teresita España’ es la única estrella que jamás cansa por su extenso y variado repertorio, pues lo mismo canta el couplé fino que los aires andaluces y lo mismo baila que da un concierto con la guitarra” (Diario de Almería, 14-5-1924).

Nueva gira antes de cruzar el charco

Durante el verano de 1924, Teresa actúa en Salamanca, La Coruña, Madrid y Santander, entre otras ciudades. “Su especialidad son las típicas saetas y coplas andaluzas, que ella acompaña magistralmente con la guitarra” (El Orzán, 8-7-1924), si bien en ocasiones también se hace acompañar por el profesor Carlos Verdeal. La prensa destaca una y otra vez la gracia y la belleza de esta artista, cuyas apariciones se cuentan por éxitos.

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Teresita España (El Luchador, 14-5-1929)

En otoño, Teresita España regresa a Almería, donde da a conocer “su nuevo y extenso repertorio, de los maestros Font, Villajos, Romero, Gaspar Vivas, Torre y otros. […] La acompaña el famoso guitarrista Carlos Verdeal” (Diario de Almería, 9-10-1924).

“Esta popularísima artista obtuvo un éxito franco y clamoroso subrayado por las ovaciones del público que premió su labor de gran artista y excelente cantante. Repetidas veces tuvo que salir a escena al finalizar el espectaculo” (Diario de Almería, 11-10-1924).

En primavera de 1925, “reaparece en Romea la reina de la canción andaluza, Teresita España, con nuevas creaciones de gran éxito” (El Imparcial, 29-3-1925), mientras en Radio Ibérica suenan sus cantes, acompañados por la guitarra de Carlos Verdeal. La artista sevillana permanece durante varias semanas en el coliseo de la calle Carretas, donde canta, toca la guitarra e incluso actúa en un sainete, con el éxito habitual:

ROMEA.- Teresita España ha obtenido el éxito de siempre con sus coplas típicas, que interpreta de modo magistral, ovacionándola el público todas las noches” (El Imparcial, 14-4-1925).

“ROMEA.- Teresita España, cancionista de aires y coplas de Andalucía, alcanza un triunfo de todo el público que admira sus típicas canciones. También en ‘Gitanas del Sacromonte’, Teresita ha acertado totalmente en la protagonista” (El Imparcial, 15-4-1925).

“… elogiaremos la labor de la flamenca cancionista TERESA ESPAÑA muy aplaudida en sus cuplés y en las coplas andaluzas que ella misma, y muy bien por cierto, se acompaña a la guitarra. Asimismo se celebra su intervención en el skeetch (sic) ‘Gitanas del Sacro Monte’, en una de cuyas escenas intercala un baile la simpática artista” (La Unión Ilustrada, 26-4-1925).