Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Ciega de Jerez, jondura y sentimiento (I)

Además de la gran Isabelita de Jerez, de quien ya nos hemos ocupado en estas páginas, en los años veinte del siglo pasado alcanzó gran notoriedad en los escenarios españoles su paisana Manuela Domínguez, más conocida como la Ciega de Jerez.

La cantaora Isabelita de Jerez

La cantaora Isabelita de Jerez

Al igual que la primera, y como no podía ser de otra forma, esta cantaora destaca especialmente por bulerías y saetas. En 1920, un diario gaditano hace referencia a la actuación de la jerezana en el Café Alhambra de la Tacita de Plata, acompañada a la guitarra por José Capinetti:

“El cronista ha de ocuparse hoy de la genial cantante de flamenco, Manolita Domínguez, una de las mayores atracciones de los excelentes números de varietés que por estos días han desfilado por este music-halls (sic), elegante y cómodo.

Manolita Domínguez ha logrado cautivarnos con su arte y su escuela. Oyéndola, se rememora el ambiente gitano y castizo de la Andalucía de ensueños, de esas épocas en las que perdíamos la noción del tiempo escuchando los acentos de la hembra celosa que en sus cantares daba quejas al hombre que la mortificaba con sus desvíos, cuando la guitarra rasgada por las hábiles manos del ‘tocaor’ arrancaban motivos musicales de la tierra castiza.

Hogaño, Manolita Domínguez ha proclamando que sabe sentir cuando sus labios dicen, y Capineti ha puesto cátedra entre los guitarristas profesionales. […]

Pepita González, la bailarina graciosa y modesta, tan aplaudida como siempre” (El Noticiero Gaditano, 11-8-1920).

Entre Madrid y Barcelona

A mediados de los años veinte, la cantaora jerezana es una de las estrellas del local de Juanito el Dorado, uno de los muchos establecimientos barceloneses en los que florece el arte flamenco y, según Sebastà Gasch, uno de los más auténticos. El periodista catalán rememora aquellos tiempos en varios de sus artículos:

“… Y detengámonos en casa de Juanito El Dorado, de la calle de Guardia. Esta casa estaba muy bien hace unos cinco o seis años. Cruda y desnuda, virgen de escenografía, el pueblo, el auténtico pueblo, se estremecía, emocionado, ante los gritos desolados de la Ciega de Jerez y los tacones trepidantes de las hermanas Chicharra” (Mirador, 21-5-1931).

La Ciega de Jerez (Foto de Blas Vega)

La Ciega de Jerez (Foto de Blas Vega)

En esa misma época, la Ciega de Jerez también actúa con cierta frecuencia en Madrid. Es el momento de la ópera flamenca y Manuela Domínguez se ha convertido en un valor seguro. En la primavera de 1926 se la puede ver en distintos cuadros que actúan en locales como el Teatro Pavón o el Kursaal, y en el mes de septiembre es una de las profesionales que participan en el certamen Copa Pavón:

PAVÓN.- Hoy, mañana y pasado […] Las entrañas de Madrid (edición Rafael Salvador), con gran cuadro de cante jondo, en el que toman parte el Niño de Granada, Niño de Madrid, Pepe, el de Badajoz y la Ciega de Jerez (éxito inmenso)” (La Opinión, 16-3-1926).

KURSAAL (Magdalena, 30).- Inauguración de la temporada, cuadro flamenco, cantaora Ciega de Jerez, reina bulerías, y Niño de Coín. Bailaor, El Gato; tocaor, Vicente Martínez. De una a cuatro, colosal súper tango” (La Libertad, 3-4-1926).

“PAVÓN.- A las once, Certamen oficial Copa Pavón 1926. Grandiosa sesión eliminatoria de cantadores profesionales, entre otros, Ciega de Jerez, Pantoja, Chata, Angelillo y el ‘as’ Manuel Centeno” (La Opinión, 23-9-1926).

En abril de 1927, también en la capital de España, se celebran en el Monumental Cinema dos conciertos de ópera flamenca. El programa consta de dos partes, una de cante y otra consistente en un concurso de saetas. Además de “la verdadera flamenca Ciega de Jerez” (La Libertad, 10-4-1927), en el cartel figuran la cantaora Carmen Espinosa ‘La Lavandera’ y los cantaores Niño de Utrera, Chaconcito, Eduardo García ‘El Chata’, Juan Soler ‘El Pescadero’, Vallejito y Niño de la Huerta.

La estrella de Juanito el Dorado

En verano y otoño de ese año volvemos a encontrar la pista de Manuela Domínguez en la Ciudad Condal. La cantaora jerezana actúa en varias ocasiones en el Circo Barcelonés, en sendos espectáculos de variedades que incluyen cante jondo, bajo la dirección de Juanito El Dorado. La Ciega es anunciada como “la revolución del cante flamenco” (La Vanguardia, 17-7-1927) y, a juzgar por las gacetillas, constituye una de las principales atracciones del programa:

“CIRCO BARCELONÉS
Mañana jueves, noche, a las 10, cante jondo, organizado por el popular JUANITO EL DORADO, tomando parte varios elementos nuevos y los mejores de Barcelona. Segunda salida de la ovacionada cantaora LA CIEGA DE JEREZ. Entusiasmo indescriptible. La revolución del cante flamenco” (La Vanguardia, 20-7-1927).

Local flamenco en Barcelona (Nuevo Mundo, 2-9-1932)

Local flamenco en Barcelona (Nuevo Mundo, 2-9-1932)

“Hoy jueves, noche, a las 10, cante jondo, organizado por el popular y célebre JUANITO EL DORADO, tomando parte los notables cantadores NIÑO DEL PERCHEL, EL CARPINTERITO, NIÑO DE TRIANA, NIÑO DE LA ROSA, PACO EL GRANADINO, GUERRITA II, MARINERO DE CARTAGENA, MANUEL CONSTANTINO y la más grande revolución del cante flamenco, LA CIEGA DE JEREZ, entusiasmo indescriptible, ruidosas ovaciones” (La Vanguardia, 21-7-1927).

Ya en el mes de agosto, en el mismo local, Manuela participa en un concurso de saetas, y en octubre interviene en el festival de presentación del gran Antonio Chacón en Barcelona:

“Mañana jueves, noche, a las 10. Gran acontecimiento de cante flamenco. Primer concurso de saetas acompañadas por tambores y trompetas, disputándose un premio de quinientas pesetas entre los concursantes EL MALAGUEÑITO, JOSELITO DE CÁDIZ, MANUEL CONSTANTINA, EL GRAN FANEGAS, LA CIEGA DE JEREZ” (La Vanguardia, 3-8-1927).

“CIRCO BARCELONÉS.- Esta noche en el citado teatro tendrá lugar un gran festival de cante jondo para presentar a Antonio Chacón, único en España que ha conseguido una aureola y un nombre. Viene a Barcelona por primera vez. Además, tomarán parte en dicho festival las renombradas cantadoras La Lavandera y La Ciega de Jerez.

El miércoles se celebrará un concurso. Se disputará la gran copa 1927 Circo Barcelonés, tomando parte todos los cantaores y presidiendo el jurado Antonio Chacón.

El organizador de los festivales es Juanito el Dorado” (El Diluvio, 25-10-1927).

Durante esos años, el arte de la Ciega de Jerez también puede disfrutarse a través de las ondas hertzianas. Así, por ejemplo, en octubre de 1928, la programación de Unión Radio Madrid incluye el cante de “Manuela Domínguez, ‘Ciega de Jerez’ (cantadora), Manuel Navarro, ‘Patena’ (guitarrista) y la orquesta de la estación” (La Libertad, 24-10-1928).

En julio de 1929, Manuela Domínguez y el Chato de las Ventas interpretan saetas durante la proyección de la película Currito de la Cruz, en el Cinema Europa de Madrid:

“CINEMA EUROPA (Bravo Murillo, 126).- Recreo de verano, Currito de la Cruz, las bandas de los regimientos de Asturias y Wad-Rás y saetas por la Ciega de Jerez y Chato de las Ventas” (La Libertad, 20-7-1929).

Cartel de Currito de la Cruz (Alejandro Pérez Lugín, 1925)

Cartel de Currito de la Cruz (Alejandro Pérez Lugín, 1925)

Nuevos éxitos en la Ciudad Condal

En el mes de noviembre, la artista jerezana viaja de nuevo a Barcelona para tomar parte en un concurso de cante flamenco y en un festival organizados por Juanito Eldorado, que se celebran en el Circo Barcelonés y en el Teatro Principal respectivamente. La prensa la define como la “revelación femenina del canto andaluz” o “la figura cumbre del canto jondo”:

“Hoy, por la noche, se celebrará en el teatro Circo Barcelonés un concurso de canto flamenco, organizado por el guitarrista Juanito Eldorado, tomando parte valiosos elementos del cante jondo.

Cuatro son los cantadores que debutarán en esta fiesta, venidos expresamente a Barcelona para tomar parte en la misma: Niño de las Marianas, cantaor que ha obtenido recientemente grandes éxitos; Catalina Muñoz, verdadera notabilidad en este arte; Rafaelillo de Madrid, fenomenal cantaor flamenco, que arranca delirantes ovaciones en todas partes y La Ciega de Jerez, revelación femenina del canto andaluz, de la que se ha ocupado con grandes elogios toda la prensa.

Para completar la fiesta habrá un intermedio de baile flamenco, en el que tomarán parte La Extremeña, Rafaela Ortega (La Patos) y el bailarín Niño Tobalo” (La Vanguardia, 14-11-1929).

“Hoy por la noche, se celebrará en el teatro Principal, de Gracia, un festival flamenco cuya dirección corre a cargo de Juanito Eldorado.

Ha reunido un conjunto de artistas que difícilmente puede superarse, lo que asegura de antemano, el éxito más completo.

Tomarán parte en el mismo, entre otros, los cantadores Rafaelillo de Madrid, estilista a lo Vallejo; el Gran Fanegas, ídolo de todos los públicos y la figura cumbre del canto jondo, La Ciega de Jerez, considerada la mejor del género.

Entre los bailadores figura el bailarín Niño de Tobalo y Catalina Muñoz con un completo cuadro de bailadores y guitarristas de primera categoría” (La Vanguardia, 19-11-1929).


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (I)

Jerez de la Frontera es tierra de buenos vinos y también de excelentes artistas. Allí han visto la luz grandes bailaoras, como Juana la Macarrona y su hermana María; Magdalena Seda, La Malena; Juana y Fernanda Antúnez; Juana La Sordita o Rosa Durán; y cantaoras como María Valencia, La Serrana; Luisa Requejo; Isabelita de Jerez; o La Paquera.

Isabelita Ruiz (La Revue Limousine, 26-11-1915)

Isabelita Ruiz (La Revue Limousine, 26-11-1915)

Muchas de esas artistas saborearon las mieles del éxito fuera de su ciudad natal y llevaron el nombre de Jerez por los mejores escenarios. Algunas incluso alcanzaron gran fama a nivel internacional, como es el caso de la universal Lola Flores, o de la bailarina y bailaora a la que hoy recordamos, Isabelita Ruiz, toda una estrella del espectáculo a quien el tiempo no ha hecho demasiada justicia.

Sus orígenes familiares

Isabel Ruiz viene al mundo en 1902, en el número 12 de la jerezana Plaza Alfonso XII (hoy, Plaza del Arenal) (1). Su afición por el baile le viene de familia. No en vano es nieta de Isabel Santos, otra célebre bailaora jerezana, que en el último tercio del siglo XIX compartió escenario con algunos de los mejores artistas flamencos de su tiempo (2), y que dedicó los últimos años de su vida a impartir clases de baile en su academia de la madrileña calle de la Aduana (3).

Sin embargo, a pesar de los antecedentes familiares, se puede afirmar que Isabelita es prácticamente autodidacta, según se desprende de la entrevista concedida años más tarde al periodista José Montero Alonso, que escribe lo siguiente sobre ella:

Isabelita es un caso tipo de este instinto del arte. Nadie guía sus pasos y sus movimientos en la danza. No tiene maestras, no va a academias de baile flamenco. Sólo una abuela suya -que fue bailaora- enseña algo a la pequeña. Y la pequeña va mostrando lo que en ella hay de gran artista. Sus años escasos revelan ya una personalidad, un modo propio de ver y sentir el baile. Todo en él es finura y elegancia: lejos los retorcimientos y las violencias que antes parecían necesarios al arte flamenco” (Mundo Gráfico, 14-12-1927).

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 5-8-1919)

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 5-8-1919)

Por tanto, no es extraño que tanto Isabel como su hermana María iniciaran su carrera artística a una edad bastante temprana. En torno a 1910 ambas se encuentran en Madrid, donde reciben las enseñanzas de su abuela, y se anuncian como “Las Jerezanitas, preciosa pareja de niñas cupletistas-bailarinas” (Eco artístico, 5-6-1911), con dirección permanente en el número 38 de la calle Mesonero Romanos (4).

Primeros éxitos de ‘Las Jerezanitas’

En otoño de 1910, Isabelita y María Ruiz se presentan en distintas salas madrileñas de variedades, como el Royal Kursaal, donde coinciden con las hermanas Borrull. Posteriormente inician una gira por el norte de España, que las lleva a ciudades como Santander, Valladolid, Vigo o Pontevedra. En todas ellas “gustan más cada día las renombradas cupletistas y bailarinas conocidas por Las Jerezanitas” (Eco artístico, 25-10-1910). La “encantadora pareja de bailes” (Eco artístico, 5-12-1910), por su gracia y elegancia, cosecha “grandes ovaciones” (Eco artístico, 15-11-1910).

En los primeros meses de 1911 fallece la maestra Isabel Santos. No obstante, a pesar de su corta edad, sus nietas gozan ya de una cierta fama en distintos escenarios madrileños, como el Salón Luminoso, Lo Rat Penat e incluso el teatro Romea, la mismísima “catedral de las variedades”:

Salón Luminoso. […] La sin rival pareja de niñas duetistas Las Jerezanitas fue objeto de una ruidosa ovación, justo premio a lo meritísimo de su trabajo” (Eco artístico, 15-2-1911).

Romea.- Las Jerezanitas es una pareja de niños que anoche hizo su primera presentación en este teatro.

Los niños ejecutaron varios bailes con gran perfección.

Muchos fueron los aplausos que cosecharon” (La Correspondencia de España, 27-2-1911).

Romea.- El debut de las lindas artistas Las Jerezanitas ha sido otro éxito de este afortunado teatro” (La Correspondencia de España, 28-2-1911).

“Salón Luminoso. […] Las Jerezanitas, cupletistas y bailarinas, que son dos monumentos de gracia, picardía y arte. El respetable dio señaladas muestras de su entusiasmo, […] volviéndose loco con esos lindos retoños llamados Jerezanitas” (Eco artístico, 5-4-1911).

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 5-8-1919)

Isabelita Ruiz (Eco Artístico, 5-8-1919)

Tras algunas actuaciones en Madrid y otras ciudades cercanas, Las Jerezanitas se presentan en Portugal, en escenarios como el Casino Setubalense, y en el mes de agosto ponen rumbo a tierras americanas.

‘Las Jerezanitas’ triunfan en Brasil

Su primera gira brasileña comienza en la localidad de Belem, en el estado de Pará. Allí se anuncian en septiembre de 1911, en el Teatro de la Paz, “las traviesas e interesantes niñas Las Jerezanitas, verdaderas incentivadoras de la risa” (Estado do Pará, 9-9-1911) (5).

Una vez cumplido ese compromiso, con gran éxito, Isabel y María Ruiz son contratadas por la empresa del Moulin Rouge para actuar en distintas ciudades. Las hermanas permanecen en Belem hasta finales de año, y en diciembre se presenta en el Teatro Cinema-Helvética de Pernambuco “la excelente pareja de baile y canto español LAS JEREZANITAS, sin rivales en los boleros” (Jornal de Recife, 25-12-1911).

En esa sala comparten cartel y aplausos con The Selects, entre otros artistas. María e Isabel destacan por sus “graciosos bailes de Farrucas, Garrotines, Boleros, Malagueñas y otras cosas más de la tierra de la gracia, España” (Pequeno Jornal, 3-1-1912). Las jovencísimas artistas no tardan en conquistar al público y a la prensa, que se refiere a ellas en estos términos:

LAS JEREZANITAS
Dos graciosas niñas hacen, actualmente, las delicias de la platea del teatro-cine ‘Helvética’, que son Las Jerezanitas, agradable número de baile y cante español.

Tuvimos ocasión de apreciar anoche a estas interesantes pequeñas, artistas en formación, y que, a pesar de su poca edad, vienen ya precedidas de fama por la fidelidad de sus trabajos como cupletistas y bailarinas.

En los bailes regionales de la […] patria del Cid, son excelentes.

Hemos visto a otros artistas de este género, pero no nos satificieron como las alegres Jerezanitas, en los célebres bailes de Jota aragonesa, tango andaluz o Seguidillas sevillanas, en los cuales, como dicen los españoles, derraman ‘la gracia, la sal y el salero de Andalucía’.

El difícil baile punteado, ‘solo inglés‘, es ejecutado por una de las pequeñas que no tiene ni quince años, con mucha perfección.

Su voz agrada por la perfección y limpieza, aunque sea una voz de niña” (Pequeno Jornal, 9-1-1912).

Isabelita Ruiz (Muchas Gracias, 30-7-1919)

Isabelita Ruiz (Muchas Gracias, 30-7-1919)

Hasta la prensa española se hace eco de los éxitos de Las Jerezanitas en Brasil. La revista Eco artístico publica la siguiente reseña:

PERNAMBUCO (Brasil).
Teatro Cinema-Helvético.- En este coliseo han sido recibidas con entusiasmo Las Jerezanitas, que ya en Pará fueron las predilectas del público del Moulin Rouge.

Su gracia al cantar y su arte y desenvoltura al bailar, sobre todo en el baile inglés, es la característica de Las Jerezanitas, artistas de gran fama y que llevan por doquier la garantía de su nombre a Empresas y público” (25-1-1912).

En marzo de 1912, Isabelita y María Ruiz se despiden del público del Teatro Cinema-Helvética de Pernambuco, que obsequia con un “gran festival artístico” a las “queridas y predilectas artistas Las Jerezanitas, las niñas precoces en farrucas, garrotín, boleros y jotas aragonesas” (Pequeno Jornal, 19-3-1912)

Durante la primavera y el verano de 1912, las hermanas Ruiz siguen cosechando éxitos en tierras cariocas. El teatro Palace, de Río de Janeiro; el Polytheama y el Circo Spinelli, de Sao Paulo, son algunos de los escenarios en los que se puede admirar el arte de las dos pequeñas. A finales de año, Las Jerezanitas marchan a Buenos Aires, donde continúan con su gira triunfal.

En verano de 1914 encontramos a Isabelita Ruiz de nuevo en España, concretamente en Ceuta, con el nombre artístico de “Estrella Jerezana”. La “simpática canzonetista y bailarina en miniatura […] cosecha muchos aplausos y […] ha sido varias veces prorrogada” (Eco artístico, 15-7-1914). Su hermana María permanece en Brasil, donde contrae matrimonio y emprende una brillante carrera como actriz (6).


NOTAS:
(1) Datos aportados por José Luis Jiménez en la web “Gente y Habitantes de Jerez de la Frontera”.
(2) Por citar sólo algunos ejemplos, en 1879, Isabel Santos actúa en Valencia y Madrid junto a Concha la Carbonera. En 1881 vuelve a coincidir con la bailaora granadina, y con Antonia la Roteña, en el Salón Filarmónico de Sevilla. En 1897, comparte escenario en Madrid con Juana y María Vargas, Las Macarronas; Antonia y Josefa Gallardo, Las Coquineras, Antonio Chacón y Merced la Serneta, entre otros artistas.
(3) La genial Pastora Imperio confiesa a El Caballero Audaz que cuando era niña tomó sus primeras lecciones de baile, a escondidas de su madre, en la academia de Isabel Santos, que se encontraba en el mismo edificio donde vivían los Rojas Monje (en Lo que sé por mí, Mundo Latino, 1922).
(4) Unos meses más tarde, la dirección que aparece en el anuncio es la siguiente: Travesía del Horno de la Mata, 7 y 9, 2º dcha.
(5) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(6) Según afirma la propia Isabelita Ruiz, en una entrevista concedida a la revista Mundo Gráfico: “Estuvimos después en América, en el Brasil. Mi hermana se casó allí, y allí se quedó. Yo volví a España y continué trabajando” (14-12-1927).


Isabelita de Jerez, una gran cantaora injustamente olvidada

Isabel Ramos Moreno nació en 1895 en Jerez de la Frontera, en el flamenquísimo barrio de San Miguel. Inició su carrera artística en 1914 de la mano del guitarrista Pepe Crévola. La revista Eco Artístico, que se refiere a ella como “La Jerezanita”, informa sobre algunas de sus actuaciones, en distintas localidades de las provincias de Cádiz, Sevilla y Huelva:

“MONTELLANO – […] Pepe Crévola, con muy buen acuerdo, ha dejado a Luisa Requejo, que ya verá ahora las ventajas de vivir a la sombra de un buen artista, y en su lugar trabaja Isabel Ramos (La Jerezanita), cantadora de primera fila, y que desde su debut en ésta es muy celebrada” (15-8-1914).

“OLVERA – […] actúa el notable guitarrista Pepe Crévola y la cantadora de flamenco Isabel Ramos. Ambos obtienen estruendosos aplausos, habiendo sido prorrogados dos veces en su actuación a instancias del público” (15-9-1914).

“CONIL – […] Actuaron con gran éxito […] Isabelita Ramos (La Jerezanita), que domina el cante flamenco a maravilla, y Pepe Crévola, el gran guitarrista” (25-9-1914).

“BOLLULLOS DEL CONDADO – […] El notable guitarrista Pepe Crévola y la afamada cantadora de flamenco La Jerezanita actuaron en este Salón, escuchando ambos grandes ovaciones por su labor artística inmejorable. […] La Jerezanita canta con estilo y facultades” (5-11-1914).

La cantora Isabel Ramos Moreno, Isabelita de JerezLa cantora Isabel Ramos Moreno, Isabelita de Jerez

Como se deduce de estas reseñas periodísticas, la joven Isabel Ramos pronto alcanzó el reconocimiento y el favor del público. Junto a guitarristas como Pepe Crévola o Javier Molina, cosechó grandes éxitos en tierras andaluzas, y su presencia se hizo habitual en los cafés cantantes y teatros de Sevilla, como el Kursaal o el Novedades.

Una cantaora de primera

Isabel Ramos Moreno, “La Jerezanita”, más conocida hoy como Isabelita de Jerez, fue una excelente cantaora, muy completa. En su voz se aprecian ecos de las más grandes figuras del flamenco de su tiempo, como Juanito Mojama, El Gloria o Pastoria Pavón. Destacó especialmente en las bulerías de su tierra, así como en las saetas, alegrías, soleares, peteneras, tientos y seguiriyas, un cante, este último, típicamente masculino, que la artista interpretaba a la perfección.

Dan testimonio de ello las tres decenas de placas de pizarra que Isabel impresionó a principios de los años treinta para el sello Odeón, acompañada a la guitarra por Manolo de Badajoz, en las que interpreta letras como ésta:

“Al sitio donde te hablé
ganas me dan de volverme,
sentarme un ratito en él”

Pocas reseñas más encontramos en prensa sobre sus actuaciones en Andalucía, si bien sabemos, a través de un reportaje sobre Javier Molina publicado en el diario ABC, que en 1930 Isabel Ramos fue una de las artistas participantes en la fiesta celebrada por Juan Pedro Domecq en su finca “El Majuelo” de Jerez, con motivo del segundo centenario de sus bodegas.

“Fue una fiesta flamenca de la que se habló durante mucho tiempo. De Madrid acudieron para actuar Isabelita de Jerez, su marido Pepe Durán, ‘El Tordo‘, su hija, la hoy famosa bailaora Rosa Durán y el guitarrista Perico el del Lunar; de Cádiz fueron el tocaor Capinetti y Aurelio Sellés, uno de los grandes patriarcas del cante, […] y de Jerez actuaron, entre otros, Luisita Requejo, La Pompi, el Niño Gloria… A las cuatro de la mañana se incorporó el genial Manuel Torre” (24-5-1968).

Todo un cartel de lujo para un evento de postín, que nos da una idea de la popularidad alcanzada por esta cantaora jerezana, quien, tras alternar durante un tiempo en un café cantante de Valdepeñas (Ciudad Real) con Antonio Chacón y Manuel Torre, se instaló definitivamente en Madrid junto a su familia, para seguir cosechando éxitos.

En Madrid junto a Pastora Imperio

En 1930, Isabelita de Jerez comparte cartel con Manuel Centeno en el cine Alkázar, donde ambos ponen voz a las saetas de la película Fútbol, amor y toros.

La cantaora Isabelita de JerezLa cantaora Isabelita de Jerez

A partir de 1934, la artista empieza a aparecer en los carteles vinculada a los distintos espectáculos de Pastora Imperio, con quien recorre buena parte de la geografía española. Así, en febrero de ese año ambas participan en un homenaje al recitador González Marín, que se celebra en el Teatro Calderón de Madrid:

“Nota sensacional de esta noche, que para todo amante de las letras será inolvidable, ha de ser la reaparición en escena de la maravillosa artista Pastora Imperio, que acompañada por Ramón Montoya a la guitarra y por Isabelita de Jerez al cante bailará unas alegrías con aquel estilo único, personalísimo y genial que la [sic] dio fama” (La Libertad, 1-2-1934).

El éxito del espectáculo lo resume el diario ABC de una manera bastante gráfica: “Y para todos tuvo el auditorio, que ocupaba totalmente la vasta sala del Calderón, el premio de sus aplausos, porque lo cierto es que anoche, lo diremos en cañí para mayor propiedad, las palmas echaron jumo” (15-2-1934).

En el mes de mayo, la compañía de Pastora Imperio prosigue su gira por la costa mediterránea. El día cuatro, la prensa la sitúa en el Teatro Novedades de Barcelona y, dos semanas después, en el Teatro Principal de Alicante. En ambas ocasiones, el guitarrista que acompaña el cante de Isabelita de Jerez es Manolo de Badajoz.

Pocos días más tarde, el espectáculo se presenta con gran éxito en Córdoba, en el Cine Góngora:

“La emperadora del arte gitano, Pastora Imperio, hizo anoche su debut […]. Los tocadores de guitarra, Manolo de Badajoz y Víctor Rojas, con la monísima Isabelita de Jerez, célebre cantadora, completaron el gran espectáculo. Aplaudió mucho el público” (La Voz, 27-5-1934).

La gira continúa en Madrid, en el Coliseo España, con “grandes ovaciones” (ABC, 29-5-1934) a la “incomparable” Pastora Imperio y a la “buena cantaora” Isabelita de Jerez.

Nuevos éxitos y nueva gira

Unos días más tarde, El Heraldo de Almería publica la crónica de una fiesta celebrada en el Liceo Andaluz de Madrid, en la que actúa Isabelita de Jerez acompañada a la guitarra por Perico el del Lunar, en presencia de grandes personalidades:

“Allí aparece Isabelita de Jerez -la Niña de Jerez– que ha recogido en su rostro todo el color moreno y el gesto gitano de las ocho provincias andaluzas -es feílla pero graciosa-, con Perico el del Lunar, que lleva a su guitarra en fuerte abrazo como si fuera una novia.
¡Por bulerías!
¡Ollll…lé!
Ese olé lo dicen todos de corazón: desde el ministro de Agricultura don Cirilo del Río, hasta el conde de Colombí que ha honrado la fiesta con su esposa la señora condesa, pasando por Pepe Centeno, ministro del Tribunal de Cuentas, Perico Torres, Director del Centro de Estudios Agrosociales […] Bulerías, caracoles, sevillanas…” (Heraldo de Almería, 7-6-1934)

En agosto de 1934, Isabelita de Jerez forma parte del elenco de artistas que actúan en la Fiesta de las Actrices Españolas, celebrada en el Ideal Rosales de Madrid. Acompañada a la guitarra por Manolo de Badajoz, la cantaora comparte escenario con su hija, Rosa Durán, que debuta con éxito como bailaora:

“Las actrices españolas presentarán esta noche ante el público madrileño a la futura estrella del baile flamenco Rosita Durán, a la que cantará en esta su primera salida su madre, la popular y famosa cantaora Isabelita la de Jerez, acompañadas ambas a la guitarra por el no menos popular y famoso Manolo el de Badajoz” (La Libertad, 21-8-1934).

“Para todos estos artistas hubo aplausos entusiastas” (La Libertad, 24-8-1934).

La cantaora Isabelita de JerezLa cantaora Isabelita de Jerez

Un año más tarde, madre e hija participan en una nueva edición del festival de las actrices, celebrada esta vez en el Teatro de la Zarzuela:

“Gran cuadro de carácter genuinamente andaluz, a cargo de la joven y ya famosa bailaora de ‘alegrías’ y ‘bulerías’ Rosita Durán, esencia de la gentileza. Bailes raciales de ‘farrucas’ y ‘garrotines’ por la famosa, escultural y bellísima Alfonsina. Cantará en los bailes la popularísima artista Isabelita la de Jerez, solera del cante, todas ellas acompañadas a la guitarra por el maestro de maestros en el rumbo andaluz Niño Pérez” (La Voz, 9-4-1935).

En ese mismo año, la cantaora vuelve a salir de gira con la compañía de Pastora Imperio, que recorre España con un nuevo espectáculo. Entre otras ciudades, visitan Zamora, en el mes de septiembre.

Un año más tarde, ya en plena Guerra Civil, Isabelita de Jerez y su hija, Rosita Durán, forman parte del elenco de artistas contratados por el madrileño teatro Alkázar para la nueva temporada. Junto a ellas, “Caracol (padre), Niño Caracol, Manolo el de Badajoz, Pedro el del Lunar, Mazaco [y] José Ortega” (La Voz, 30-10-1936) completan el cuadro flamenco para los finales de fiesta.

Sus últimos años

En la primavera de 1938, la prensa vuelve a situar a la cantaora en Madrid, en el teatro Variedades, vinculada a un nuevo montaje de Pastora Imperio, el cuadro flamenco “Canasteros de Triana”, en el que intervienen artistas como Caracol padre. Desde finales de abril, también forma parte del cartel La Niña de los Peines, así como -en algunas ocasiones- Rosita Durán. El espectáculo permanece durante dos meses en el Variedades, hasta que, a mediados de mayo, pasa al Teatro de la Zarzuela, donde continúa representándose varias semanas más, hasta finales de junio.

Tras un obligado paréntesis, debido a la toma de Madrid por las tropas nacionales, y una vez finalizada la guerra, la compañía de Pastora Imperio vuelve a los escenarios. Sin embargo, durante los años 1940 y 41 se advierte la ausencia de Isabelita de Jerez, tal vez debido a su enfermedad, según el testimonio de José Ignacio Primo, que ha realizado una exhaustiva investigación sobre los últimos años de vida de la cantaora.

En 1942, Pastora Imperio estrena su espectáculo “El Amor Brujo, La Bodega, La Zapaterita y Rumbero Gitano”, según el mismo autor. Tras su presentación en el madrileño Teatro Fontalba, la compañía inicia una nueva gira en Valladolid y llega, posteriormente, a Zamora, donde tiene lugar el repentino fallecimiento de la cantaora, aquejada de una insuficiencia hepática.

Tal y como reza en la partida de defunción, localizada por José Ignacio Primo, el deceso se produjo a las 8 de la tarde del día 7 de junio, en la pensión Cuatro Naciones de Zamora, donde se alojaba la compañía durante sus representaciones en el Teatro Nuevo de dicha localidad. A pesar del luctuoso acontecimiento, la función no se suspendió.

En la prensa de la época no se han encontrado referencias a la desaparición de esta cantaora, que permaneció en la brecha hasta el último momento, y que ha sido definida por críticos y estudiosos como “una gran emperadora de los cantes de Jerez” (Juan de la Plata), “una artista de un gran calado, con un sentimiento gitano y una profundidad tremenda” (José Ignacio Primo), que “poseía un eco gitano insuperable, y todo lo cantaba bien” (Augusto Butler).

Con estas credenciales, cuesta entender el olvido en que el tiempo ha sumido a esta extraordinaria cantaora, a la que, gracias al esfuerzo de estudiosos como José Ignacio Primo, podemos hoy conocer un poco mejor.

 

Unos cantes de Isabelita de Jerez, de la colección Flamenco y Universidad, por cortesía de Pedro Moral: