Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Peñita de Andalucía, la niña prodigio del cante jerezano (I)

En las primeras décadas del siglo XX la cantera del cante jerezano se ve enriquecida con la incorporación de jóvenes artistas como Luisa Requejo o Isabelita de Jerez. Ambas debutan de la mano del guitarrista Pepe Crévola, que se convierte así en promotor y descubridor de nuevos valores, labor que continúa con el lanzamiento, en 1917, de una nueva cantaora, su sobrina Lolita Peña, de sólo diez años de edad.

Peñita de Andalucía y Pepe Crévola (Heraldo de Zamora, 17-12-1918)

Peñita de Andalucía y Pepe Crévola (Heraldo de Zamora, 17-12-1918)

Un estreno por todo lo alto

La primera noticia que encontramos sobre esta jovencísima artista se refiere a su actuación en el Teatro de la Unión de Arcos de la Frontera, donde se anuncia como Peñita de Andalucía y, desde el primer momento, conquista al público con su naturalidad y sus extraordinarias dotes para el cante y baile flamenco:

“[…] Presentación de la pequeña, monísima y ya eminente cantadora de flamenco ‘La Peñita de Andalucía’ acompañada de la guitarra por el simpático profesor Pepe Crévola.

[…] ‘La Peñita de Andalucía’ es una monería y una artista en miniatura, que con su endeble figurilla llena de picardía, cantó y bailó por lo jondo de una manera colosal: así dicho, colosal; se trata de una chiquilla de afortunada encarnación del alma andaluza.

El público premió la labor de tan pequeña -pero grande artista-, con una estruendosa salva de aplausos a la terminación de cada número que ejecutó, teniendo que repetir muchos de ellos.

Ya querrían muchas artistas disponer de las facultades semejantes…” (El Guadalete, 2-12-1917).

“[…] Lolita Peña ‘La Peñita de Andalucía’ hizo las delicias del respetable en sus cantes y bailes puramente flamencos, siempre llena de gracia y dicharachera con una naturalidad tan grande, que no viéndola y oyéndola y aun así parecen visiones, que de una ‘muñeca’ como ésa, salga esa voz y ese estilo tan sentimental con llevar a cabo su cometido…” (El Guadalete, 13-12-1917).

La Niña de los Peines (Foto de Antonio Esplugas)

La Niña de los Peines (Foto de Antonio Esplugas, ANC)

A pesar de su juventud, Lolita sorprende por su magistral interpretación del cante por soleá, que le vale ser comparada con la mismísima Niña de los Peines:

“[…] La única rival de la ‘Niña de los Peines’ conocida por ‘La Peñita de Andalucía’ que aún no cuenta once años, al salir a escena, fue recibida con unánimes aplausos que duraron largo rato.

Entonó con dulce acento y gran maestría una ‘soleá’ puramente gitana y con ese estilo que el cante andaluz requiere, que le valió un grandioso éxito, haciéndola repetir infinidad de veces, hasta el extremo que tuvo que decir al público, que se encontraba ya cansada, y por favor que no le pidieran más…” (El Guadalete, 6-12-1917).

Primeras giras por Andalucía y Extremadura

Durante los meses siguientes, la precoz cantaora se presenta junto a su maestro y mentor en localidades como Montellano, Linares, Cabra, Montilla, Priego, Rute o Badajoz, donde cosechan abundantes aplausos.

Durante su estancia en el Teatro López de Ayala de la capital pacense, la jerezana encandila al público “con su voz potente y peculiar estilo en la interpretación de su variado repertorio de canciones flamencas” (Eco Artístico, 15-4-1918), especialmente en los cantes de su tierra:

“[…] Comienza el cante, y con un estilo flamenco, arrancado del corazón de la tierra chulona, aquella garganta derrama sílaba por sílaba, esta letrilla que es todo un poema:

Cuando me siento en tu cama,
lágrimas como garbanzos
en pensar que te quiero
se me caen por la cara.

Aplauden a la precoz artista, que ha logrado entusiasmarnos, mientras ella, haciendo un cucuruchito con sus labios y llevándose sus manecitas a la boca, distribuye besos de agradecimiento…

Volvió a sonar la guitarra, […] y la Peñita canta unas bulerías, donde no sabemos qué aplaudir más, si su majeza o el estilo con que entona al cantar…” (Correo de la Mañana, 4-4-1918).

La Troupe Max (Heraldo de Zamora, 10-12-1918)

La Troupe Max (Heraldo de Zamora, 10-12-1918)

Durante los seis meses siguientes, Peñita y Pepe Crévola desarrollan una intensa actividad artística por toda la geografía extremeña. Mérida, Don Benito, Zafra, Fregenal o Barcarrota constituyen algunas de las paradas de su exitosa gira.

En algunas de esas localidades los jerezanos comparten cartel con la Troupe Max, aunque no existe rival que pueda hacer sombra a Lolita, que “tiene una potente voz y en ella un gusto exquisito” (Correo de la Mañana, 16-8-1918).

Coincidiendo con su actuación en Cáceres, la prensa vuelve a compararla con la más grande de las cantaoras:

“[…] una niña, que acompañada por un notable guitarrista, cantó unas soleares como pudiera hacerlo la tan afamada ‘Niña de los Peines’. El numeroso público que concurrió al cine aplaudió calurosamente a la pequeña que tan grandes condiciones tiene de artista, por lo que se vio obligada a cantar infinidad de veces…” (El Bloque, 23-4-1918).

La vuelta a España con la Troupe Max

Después de recorrer Extremadura, Lolita Peña y Pepe Crévola visitan Andújar, Gibraleón y Huelva, y luego emprenden una nueva gira por las provincias de Valladolid, Zamora y León, y por toda la región gallega.

Esta tournée la realizan integrados en la Troupe Max, “compuesta por cinco señoritas y cinco caballeros, bajo la dirección de don Segundo Max y el renombrado profesor concertador don Francisco Frías” (Heraldo de Zamora, 9-12-1918).

En ciudades como Medina del Campo, Zamora, Toro, León, Astorga, Orense, Santiago de Compostela, Pontevedra o La Coruña, por mencionar sólo algunas, todo el elenco cosecha grandes aplausos, especialmente “la precoz Peñita de Andalucía que tanto en sus cantes flamencos a guitarra como en sus cantos regionales es una verdadera notabilidad” (Heraldo de Zamora, 9-12-1918).

Vista de Lisboa, 1920

Vista de Lisboa, 1920

En mayo de 1919 la Troupe Max viaja a la capital portuguesa y la joven jerezana conquista con su arte al público del Salón Foz:

“En Lisboa están actuando con gran éxito la monísima cantadora de flamenco ‘La Peñita de Andalucía’ y el notable concertista de guitarra Pepe Crévola.

De ambos artistas, se dice lo siguiente en el periódico Diario de Noticias de aquella capital:

‘La graciosa Peñita de Andalucía en sus cantares flamencos denotó poseer una garganta excepcional, siendo superiormente acompañada a la guitarra por el distinguido profesor Pepe Crevola’” (El Guadalete, 1-5-1919). (1)

Durante los meses siguientes, la compañía continúa con su intensa y exitosa gira por Andalucía, Extremadura, Murcia y Alicante. “El trabajo de esta grandiosa troupe consiste en bailes, canciones, parodias excentricidades, canto y baile andaluz y obras cómicas teatrales” (La Tierra, 21-1-1920).

En febrero de 1920, con motivo de su presentación en el Teatro Ortiz de la capital murciana, la prensa dedica grandes elogios a la joven cantaora, a la que, sin embargo, recomienda cambiar de guitarrista:

“[…] Como nota sobresaliente continúa Peñita de Andalucía llevándose al público de calle” (El Liberal de Murcia, 13-2-1920).

“[…] Peñita de Andalucía canta y baila admirablemente, alcanzando éxito que comparte con el resto de la compañía” (El Día; reproducido por El Guadalete, 7-3-1920).

“[…] Peñita de Andalucía tiene una voz magnífica y canta el flamenco como las grandes maestras de ‘cante jondo’ pero este número adolece de ‘tocaor’: es algo deficiente.

Peñita de Andalucía es lo mejor de la troupe, es lo que hay que oír.

Esta niña no pasará mucho tiempo que actuando con un buen ‘tocaor’ rivalice con la estupenda Niña de los Peines” (El Liberal de Murcia, 12-2-1920).

Orán, una de las ciudades visitadas por Lolita Peña en 1920

Vistga de Orán (Argelia), una de las ciudades en las que actúa Lolita Peña en 1920

Tras una gira por el norte de África junto a la Troupe Max, en la primavera de 1921 Lolita Peña y Pepe Crévola vuelven a las carreteras andaluzas, ahora ya en solitario, con un “número compuesto de cantos regionales, conciertos de guitarra y canto flamenco a gran voz” (Eco Artístico, 30-4-1921).

Actúan en localidades como Espejo, Martos, Baena, Santiago de Calatrava, Alcaudete, Bujalance, Villa del Río y Arjona. La cantaora jerezana, que a pesar de su juventud cuenta ya con una larga trayectoria a sus espaldas, recibe sonoros aplausos y elogios en todos los teatros donde se presenta:

“[Espejo, Córdoba] … Esta artista, que es un manojito de nervios y tiene facultades para llegar a colocarse en primera fila, ha sido también aplaudidísima y obligada a repetir bastantes números de su extenso repertorio” (La Voz, 9-4-1921).

“[Alcaudete, Jaén] … Ha constituido un éxito la presentación de la notable cantante de aires regionales y flamenco, Peñita de Andalucía, la que no dudamos supera a la renombrada Niña de los Peines, y del celebrado profesor de guitarra Pepe Crévola” (Eco Artístico, 30-5-1921).

NOTA:
(1) La traducción es mía.


Luisa Requejo, la ‘Petit Niña de los Peines’ (y IV)

(Artículo revisado en octubre de 2017, tras las III Jornadas de Estudio del Cante, celebradas en Jerez y dedicada a la memoria de Luisa Ramos Antúnez, Luisa Requejo y María Valencia)

 

En enero de 1927, Luisa Requejo, “notabilísima artista” y “estupenda cantaora de flamenco” (La Libertad, 5-1-1927), actúa en el Monumental Cinema de Madrid, en un concierto de ópera flamenca organizado por el empresario Vedrines.

Entre los dieciocho artistas que componen el reparto destacan los cantaores Antonio García Chacón, el Canario de Madrid, el Niño de Linares, el Chato de las Ventas, el Niño de la Flor, el Niño de las Marianas II o el Niño de Coín.

Un año más tarde, la “célebre cantadora de flamenco” Luisa Requejo participa en una fiesta en honor del actor Manolo Codeso, que se celebra en el Gran Teatro de Cádiz (El Noticiero Gaditano, 13-1-1928); y poco después, también en la Tacita de Plata, comparte cartel con José Cepero, Paquita Morán y el Niño de Hierro en el Teatro Principal (El Noticiero Gaditano, 23-4-1928).

Paquita Morán (Ondas, 24-5-1930)

Paquita Morán (Ondas, 24-5-1930)

Nuevos éxitos en Madrid

Durante el año 1929 la prensa vuelve a situar a la Requejo en Madrid, en teatros como los de Chueca, Price o Eslava, junto a artistas de la talla de Manuel Torre, Pena Hijo o José Cepero:

[Teatro Chueca] “… El Sevillanito, la Requejo, Sepepe, Luisito López, Estampio, y el emperador del cante flamenco, ídolo de los verdaderos aficionados MANUEL TORRES alternarán con las famosísimas estrellas del baile y del cuplé CARMELITA SEVILLA, PAQUITA GARZÓN y LA PRECIOSIILLA” (Heraldo de Madrid, 31-1 y 1-2-1929)

[Teatro de Price] “A las seis y media, y diez y media, gran concierto de cante flamenco, tomarán parte las principales figuras del género: Luis Revilla, Marianas, Villarrubia, Chato, la Requejo, Pena (hijo) y Cepero” (La Época, 6-3-1929).

[Teatro Eslava] “ESTRENO del sainete en dos actos y tres cuadros, de Joaquín Vela y Ramón W. Moreno, música del maestro Ernesto Rosillo. ¡Es mucha Cirila! […] Intervienen en el segundo acto la célebre cantaora LUISA REQUEJO y el notable guitarrista ANDRÉS HEREDIA ‘EL BIZCO’” (Heraldo de Madrid, 21-11-1929).

En esos años también se anuncia en prensa la aparición de algunos discos de Luisa Requejo, impresionados por el sello La voz de su amo con el acompañamiento de Ramón Montoya a la guitarra, y distintas emisoras de radio emiten sus cantes.

Manuel Torres

Manuel Torres

Grandes eventos

Las últimas actuaciones de la cantaora jerezana que hemos podido documentar corresponden a tres eventos relevantes:

El primero de ellos es el homenaje ofrecido en 1929 a los Hermanos Machado en el Hotel Ritz de Madrid para celebrar el éxito de su obra La Lola se va a los Puertos, que se representa en Teatro Fontalba. La fiesta flamenca es amenizada por artistas de primera fila, entre los que destacan Isabelita de Jerez y Ramón Montoya:

“El miércoles, después de la función de la noche en Fontalba, donde se interpretó “La Lola se va a los puertos”, parte inicial del programa, se continuó éste en un hotel de la corte con una típica fiesta flamenca en honor de los hermanos Machado, para subrayar así, en lo que concierne a la colaboración de amigos y admiradores, el nuevo éxito que han logrado ambos excelentes poetas con aquella obra.

En ‘la fiesta del cante y de la guitarra’ intervinieron el ‘tocaor’ Ramón Montoya, los ‘bailaores’ ‘la Trigueñita’ y Rovira y los ‘cantaores’ ‘Niño del Museo’, ‘Guerrita’, ‘Angelillo’, Isabelita, Martel y ‘la Requejo’” (El Sol, 29-11-1929).

Estreno de La Lola se va a Los Puertos, foto extraída del libro Perico El del Lunar. Un flamenco de Antología de José Luis Gamboa (2001)

Estreno de La Lola se va a Los Puertos, foto extraída del libro Perico El del Lunar. Un flamenco de Antología, de J. M. Gamboa (2001).

El segundo evento tiene lugar en la finca El Majuelo de Jerez en septiembre de 1930, con motivo del segundo centenario de la Casa Domecq. Entre otros actos, se celebra una fiesta flamenca, que cuenta con un elenco de lujo:

“… Allí estaban la hermanas Pompi, Luisita Requejo -nuestra paisana, alejada hace años de Jerez-, El Niño de Gloria, El Limpio -un artista sevillano que es una cosa muy seria-, Aurelio de Cádiz, Perico el der Lunar -otro jerezano que sigue triunfando en Sevilla, el veterano y siempre grande Javier Molina, Cabeza, Rafael El Carabinero, Manuel Morales, Antoñirri, Vicente Pantoja El Troncho…

Después actuaron -esto nos lo comunicaron por teléfono- Manuel Torres, su hermano Pepe, Isabelita la de Jerez, la Niña de Santa Cruz y excicerone (sic) jerezano don José Durán y Mediavilla, que a la par representa uno de los más importantes talleres de sastrería de Madrid, con sucursal en Jerez […]” (El Guadalete, 26-9-1930).

Isabelita de Jerez

Isabelita de Jerez

El tercer acontecimiento es una fiesta celebrada en 1931 en las Bodegas Domecq de Jerez para agasajar a un grupo de turistas procedentes de Cádiz, que finalmente no se presentan. A pesar de todo, la juerga no se suspende. Después de escuchar a Pantoja y Juanito Jambre, el público disfruta del cante por soleá de Luisa Requejo y del baile de Custodia Romero:

“NO VINIERON LOS TURISTAS

Pero celebróse la fiesta flamenca

Contra lo que se esperaba, no llegaron ayer los turistas en cuyo honor había organizado el Patronato Nacional del Turismo, una fiesta flamenca.

[…] Del cuadro flamenco formaron parte varias jovencitas ‘juncales’ que bailaron con donaire y gracia, con ‘entolomaquia gitana’, que expresaría un veterano en estos menesteres.

Pantoja cantó bien; ‘Juanito Jambre’ entonó unas seguidillas gitanas como su cuerpo y su alma; Luisita Requejo, obsequió a la escogida clientela con unas ‘soleares’ en las que arremetió con los mismos bríos de cuando era chiquillacuando la escuchábamos en la calle Évora desde la redacción y talleres de EL GUADALETE, hace quince años no más.

Morales, tocó bien, muy bien y a última hora surgió Javier Molina, el veterano Javier, que nunca se pone viejo y que tendrá que ser un mago de la guitarra siempre.

Custodia Romero, ‘La Venus de bronce’, apareció en último lugar y se ofreció a la concurrencia en su ‘propia salsa’” (El Guadalete, 10-4-1931).

Custodia Romero, la Venus de Bronce (Crónica, 1-11-1931)

Custodia Romero, la Venus de Bronce (Crónica, 1-11-1931)

Aquí le perdemos la pista a esta genial cantaora, que nos dejó cuando se encontraba en la plenitud de su vida y de su arte. Según el acta de defunción expedida por el Registro Civil, Luisa Requejo Víctor falleció de bronconeumonía el día 5 de febrero de 1940 en su domicilio madrileño, sito en el número 9 de la Calle Doctor Castelo, junto al Parque del Retiro. Estaba soltera y dejaba dos hijos, llamados Florencio e Ignacio. Afortunadamente, nos queda el legado de sus cantes, felizmente recuperados por la Colección Flamenco y Universidad.

 


Luisa Requejo, la ‘Petit Niña de los Peines’ (I)

(Artículo revisado en octubre de 2017, tras las III Jornadas de Estudio del Cante, celebradas en Jerez y dedicada a la memoria de Luisa Ramos Antúnez, Luisa Requejo y María Valencia)

 

A finales del pasado mes de septiembre, los amigos de Los Caminos del Cante, en colaboración con la Universidad de Cádiz y siguiendo la senda iniciada un año atrás con Isabelita de Jerez, dedicaron la III Jornada de Estudio del Cante a tres extraordinarias cantaoras jerezanas de principios del siglo XX, entre ellas Luisa Requejo.

Qué mejor ocasión que ésa para retomar la investigación sobre quien mereció ser denominada la “Petit Niña de los Peines” y enriquecer con nuevos datos el artículo que publicamos en este mismo blog en junio de 2013.

La cantaora Luisa Requejo

Luisa Requejo

¿Cantaora jerezana?

Empecemos por su genealogía. En el índice del padrón de habitantes de Jerez de la Frontera correspondiente al año 1919 figura sólo una persona con el nombre de Luisa Requejo, nacida en los últimos años del siglo XIX. Su segundo apellido es Víctor y aparece domiciliada, junto a sus padres y hermanos, en el número 19 de la céntrica Calle Évora (1).

Según el maestro Alfredo Benítez, el hecho de habitar en esa zona de la ciudad denota una cierta posición de la familia. Sin embargo, el dato que más nos sorprende de todos los que aparecen en el citado documento es el que se refiere al origen de Luisa. Nos lo confirma el acta de nacimiento expedida por el Registro Civil de Chipiona, según la cual Luisa Requejo Víctor vino al mundo en dicha localidad, en el número 10 de la Calle Sagasta (hoy llamada Cuatro Esquinas) el 28 de diciembre de 1898.

Lo más probable es que se trate de un hecho meramente circunstancial, puesto que tanto sus padres -Manuel Requejo Cárdenas y María del Carmen Víctor Gutiérrez- como sus hermanos y hermanas (2) son naturales de Jerez de la Frontera (3).

Acta de nacimiento Luisa Requejo Víctor

Acta de nacimiento Luisa Requejo Víctor, Registro Civil de Chipiona

Una artista precoz

La primera actuación de Luisa Requejo que hemos podido documentar tiene lugar en el Salón Variedades de Rota a finales de 1911. La joven artista tiene apenas 13 años y la acompaña el que será su guitarrista habitual en esa época, José Crévola. A pesar de su corta edad, Luisa demuestra tener ya un cierto conocimiento del cante:

[Rota, Salón Variedades] “Ha alcanzado ruidosos éxitos en este salón la pequeña cantante de flamenco Luisita Requejo, que ha demostrado conocer a los más renombrados artistas andaluces de este género. Le acompañó el célebre concertista de guitarra José Crebola (sic), el Sevillanito” (Eco Artístico, 5-12-1911).

La irrupción de la Requejo en el mundo del flamenco debe de causar un gran impacto, pues no tarda en convertirse en la artista de moda, y su nombre empieza a ser cada vez es más habitual en los carteles de todos los teatros y salones de la provincia de Cádiz, e incluso fuera de ella.

La recién llegada apunta alto y no duda en anunciarse como la “Petit Niña de los Peines”. Cualidades no le faltan, a juzgar por las reseñas de prensa de la época, que alaban sus extraordinarias facultades y le auguran un prometedor futuro.

La Niña de los Peines (Foto de Antonio Esplugas)

En 1912 y 1913 las gacetillas la sitúan en lugares como Jerez, Alcalá de Guadaira, San Fernando, El Puerto de Santa María, Algeciras, Barbate, Vejer o Arcos de la Frontera, donde suele presentarse acompañada a la guitarra por José Crévola o por el maestro Javier Molina.

Durante esa época, Luisa comparte cartel con distintas canzonetistas, bailarinas y otras figuras del género de variedades. Sus actuaciones se cuentan por éxitos. El público la ovaciona y le pide bises:

[Jerez de la Frontera, Teatro Eslava] “La niña Luisita Requejo (Petit Niña de los Peines), debutó, siendo aplaudida y encantando al público, pues a pesar de sus pocos años imita a la auténtica a la perfección” (Eco Artístico, 15-5-1912).

[Alcalá de Guadaira, Teatro] “Se han despedido de este público Luisita Requejo, cantadora de flamenco e imitadora de la Niña de los Peines, acompañada, por el notable tocador de guitarra José Crévola” (Eco Artístico, 15-9-1912).

[San Fernando, Cine La Rosa] “Luisa Requejo, la cantadora del género andaluz cosechó muchos aplausos, teniendo necesidad de repetir varios números.

Es una joven muy simpática que apenas cuenta quince años y que posee extraordinarias facultades para el arte a que se de dedica” (El Guadalete, 22-11-1912).

[El Puerto de Santa María, Salón La Amistad] “Se han despedido la simpática y renombrada cantante de aires nacionales Luisa Requejo y el conocidísimo profesor de guitarra José Crévola.

Ambos artistas no han escuchado durante su actuación más que ruidosos y prolongados aplausos” (Eco Artístico, 25-12-1912).

El guitarrista Javier Molina

El guitarrista Javier Molina

Está llamada a ser figura del cante

La adolescente Luisita Requejo se perfila ya como una promesa del cante, una artista con gran potencial, si bien aún debe pulir algunos aspectos y hallar un estilo propio. Así, por ejemplo, a propósito de su actuación en San Fernando, el periodista de Eco Artístico afirma que la cantaora “reúne condiciones y, aunque tiene poca voz, podría llegar a ser algo” (Eco Artístico, 25-11-1912).

Unos meses más tarde, tras su presentación en Algeciras y Vejer, un crítico de la misma revista considera que Luisa “es una artista que promete mucho; canta bien y es muy aplaudida” (5-1-1913), y le ofrece el siguiente consejo:

[Vejer, Teatro] “Un solo defecto encuentro en Luisita, y es que, teniendo condiciones para crear, se dedique con tan lamentable constancia a imitar ruinas artísticas, que únicamente los ilusos pudieron calificar de estrellas. Imítese a sí misma, simpática Luisita, y su bagaje artístico tendrá un mayor peso” (Eco Artístico, 25-4-1913).

Aunque la influencia de grandes cantaores como Pastora Pavón o Antonio Chacón es evidente en Luisa Requejo, durante esos primeros años la artista continúa aprendiendo y mejorando. A su regreso al Teatro Eslava de Jerez, tras actuar en Gibraltar, La Línea y Granada, el diario El Guadalete destaca su notable evolución:

“Acompañada por la guitarra del reputado profesor Pepe Crévola, ha cantado Luisita con gran afinación y gusto, demostrando lo mucho que ha adelantado en el difícil arte de Chacón, que diría un aficionado al cante jondo.

La petit ‘Niña de los Peines’, ha conquistado muchos y muy merecidos aplausos” (El Guadalete, 2-2-1913).

El cantaor Antonio Chacón

Antonio Chacón

Unos meses más tarde, el gran éxito cosechado en Barbate obliga Luisa Requejo y José Crévola a ampliar su actuación una semana más:

[Barbate, Teatro de la Marina] “… fue contratada por tres únicas funciones la célebre canzonetista de aires andaluces Luisa Requejo y el notable profesor de guitarra Pepe Crévola. En vista del franco éxito que obtuvieron fueron prorrogados por siete días más, sucediéndose sin interrupción las ovaciones a la popular cantadora y al insigne tocador de guitarra” (Eco Artístico, 5-4-1913).


NOTAS:
(1) En la Calle Évora también se encontraba en aquella época la redacción del diario El Guadalete, que en 1931 nos ofrece un dato que sirve para reforzar la hipótesis de que la persona que aparece en el padrón es la misma que estamos buscando: el redactor recuerda que unos años atrás, desde las instalaciones del periódico se oía cantar a una joven Luisa Requejo.
(2) En el padrón de 1919, además de Luisa y sus padres, figuran sus hermanos Francisco, Diego, Carmen, Josefa y Manuel Requejo Víctor. En otros documentos de la época hemos localizado a tres hijos más del matrimonio -José, Manuela y Esteban-, fallecidos a muy corta edad.
(3) Sus abuelos paternos también son naturales de Jerez, lo mismo que la abuela materna. El abuelo materno, ya fallecido cuando nació Luisa, era de El Puerto de Santa María. El encargado de inscribir su nacimiento en el Registro Civil es su tío Enrique Gutiérrez Romero, domiciliado en Chipiona.


Luisa ‘La Pompi’, una cantaora imprescindible (y IV)

(Artículo revisado en octubre de 2017, tras las III Jornadas de Estudio del Cante, celebradas en Jerez y dedicada a la memoria de Luisa Ramos Antúnez, Luisa Requejo y María Valencia)

 

En junio de 1930, Luisa Ramos Antúnez regresa a Barcelona junto a la compañía de Pastora Imperio, con un espectáculo denominado ‘Una fiesta en Sevilla’. En el reparto figuran La Macarrona, Milagros Fernández, Víctor Rojas, La Romerito, La Pompi y su hija Tomasa, entre otros artistas.

Tras presentarse en el Circo Barcelonés, la troupe continúa su gira por ciudades como Alicante y Valencia:

“[Circo Barcelonés]
… Reaparición de la famosa estrella de las varietés PASTORA IMPERIO.
… Además también tomará parte la verdadera, la auténtica LA MACARRONA en el típico cuadro UNA FIESTA EN SEVILLA, copia exacta de las escenas y fiestas que se celebran en las CASETAS DE LA FERIA SEVILLANA, tomando parte los notables artistas Virtudes González, José Nieto Orellana, La Pompi (e Hija), Encarnación González, Milagros Fernández, Antonio Giménez, Víctor Rojas, Pepe Hurtado, Paco el de Parada” (El Diluvio, 4-6-1930).

Pastora Imperio (El Día, 10-1-1917)

Pastora Imperio (El Día, 10-1-1917)

“[Valencia. Teatro Apolo]
… la famosa y eminente estrella Pastora Imperio, que presentará el espectáculo típico andaluz ‘Una fiesta gitana en Sevilla’, en el que toman parte notables artistas, entres ellos La Pompi (hija), La Romerito, Encarnación y Virtudes González, La Pompi, el notable cantador Orellana, los eminentes tocadores Víctor Rojas y Pepe Hurtado, la célebre y famosa flamenca ‘La Macarrona’ y la reina en su género Pastora Imperio” (El Pueblo, 24-7-1930).

“… El cuadro flamenco del que que forman parte la Imperio y la Macarrona, con su troupe de guitarristas y ‘cantadores’, fue bien recibido por el público, que aplaudió con entusiasmo” (La Correspondencia de Valencia, 27-7-1930).

Entre Sevilla y Jerez

Sus compromisos fuera de Sevilla no impiden a Luisa Ramos estar presente en los principales eventos de la capital andaluza, como la Semana Santa o la Feria de Abril. En 1930, la jerezana y su hermana Manuela deleitan con su cante a las personas que se congregan en la Caseta del Círculo Sevillano, en la que, tras una comida de gala “también hubo su parte de cante flamenco a cargo de El Goro, Niño Perea y las hermanas Pompi” (ABC, 29-4-1930) (1).

Una vez concluida la gira con Pastora Imperio, Luisa y Manuela Ramos se desplazan a Jerez para acudir a otra importante cita: la celebración del segundo centenario de la Casa Domecq, que tiene lugar en la finca El Majuelo. La fiesta flamenca corre a cargo de grandes artistas, casi todos de la tierra:

“… Allí estaban la hermanas Pompi, Luisita Requejo -nuestra paisana, alejada hace años de Jerez-, El Niño de Gloria, El Limpio -un artista sevillano que es una cosa muy seria-, Aurelio de Cádiz, Perico el der Lunar -otro jerezano que sigue triunfando en Sevilla, el veterano y siempre grande Javier Molina, Cabeza, Rafael El Carabinero, Manuel Morales, Antoñirri, Vicente Pantoja El Troncho

Después actuaron -esto nos lo comunicaron por teléfono- Manuel Torres, su hermano Pepe, Isabelita la de Jerez, la Niña de Santa Cruz y excicerone (sic) jerezano don José Durán y Mediavilla” (El Guadalete, 26-9-1930).

Isabelita de Jerez

Isabelita de Jerez

En el verano de 1932, de nuevo en Sevilla, Luisa La Pompi es contratada en el cabaret Zapico, situado en la zona de la Alameda de Hércules. Artistas como María La Moreno o Lola la Guapa también forman parte del elenco:

“… Ha contratado un excelente CUADRO FLAMENCO en el que figuran como bailaoras La Pamia, Aurora la Rubia, La Piruli, Lola la Guapa, María la Bronceá y La Rita.

Las cantaoras son María la Moreno y La Pompi y la guitarra la pone a tono el Niño de Sanlúcar…” (El Liberal de Sevilla, 19-7-1932).

De nuevo en Barcelona

En junio de 1933, la prensa vuelve a situar a Luisa Ramos en la Ciudad Condal, en el festival de despedida de La Niña de la Puebla que se celebra en el Circo Barcelonés. El programa incluye un cuadro de baile flamenco, con artistas como Rafaela la Tanguera o Palmira Escudero:

“… Con ‘Niña de la Puebla’ completarán la tercera parte del programa los cantaores Fanegas, y Carmen Molina, dos nombres de reconocido prestigio. La segunda parte la integra un interesante cuadro de baile flamenco a cargo de Palmira Escudero, La Tanguera, La Pompi y El Rayito. En la primera parte actuarán los aplaudidos Fanegas II, Niña de la Cruz y Capelillo de Fiñola. Acompañarán a los cantaores y bailaoras los profesores de guitarra Niño de los Brillantes, Antonio Molina y el propio Juanito El Dorado” (La Vanguardia, 7-6-1933).

La Pompi (cuarta por la derecha) en un café cantante sevillano

La Pompi (cuarta por la derecha) en un café cantante sevillano

Enorme saetera

Luisa Ramos destaca especialmente en los estilos de su tierra. En el doble disco compacto dedicado a varias cantaoras jerezanas de principios del siglo XX que ha sido editado recientemente por la colección ‘Flamenco y Universidad’ se incluyen varios cantes de La Pompi, entre ellos unas seguiriyas magistrales. Sin embargo, llama la atención que esta artista no haya dejado registrada ninguna saeta, a pesar de ser una de las cantaoras imprescindibles de la Semana Santa Sevillana.

Durante los años veinte y treinta, tanto Luisa La Pompi como sus hermanos Manuela y Rafael se asoman cada primavera a los balcones de Serva la Bari para lanzar al cielo sus saetas al paso de las cofradías. Da buena cuenta de ello la prensa sevillana:

“LA DE LOS PANADEROS
… Cantaron saetas la Pompi, el Gloria, Fleta y otros” (El Liberal de Sevilla, 2-4-1931).

“[Plaza de San Lorenzo]
… cantaron numerosas ‘saetas’ Vallejo, Manuel Torres, La Niña de los Peines, Pinto, El Gloria, Las Pompis y otros profesionales y aficionados” (El Liberal de Sevilla, 15-4-1933).

“El Aero Club había instalado una magnífica tribuna […]
Aquí cantaban El Gloria y su hermana la gitanísima Pompi (la vieja), que se superó anoche” (El Liberal de Sevilla, 16-4-1935).

La Niña de los Peines

La Niña de los Peines

En uno de sus artículos, el periodista Galerín, especialmente interesado por el flamenco y los temas más genuinamente sevillanos, ensalza las extraordinarias cualidades como saeteras de las dos hermanas Pompi, Luisa y Manuela:

LAS POMPIS

Son dos gitanas de Jerez, la cuna del cante -¡el cante de jerez!- que “se las buscan”, desde lejanos tiempos, por el cante.

Las saetas que cantan las Pompis son muy flamencas, una especie de seguiriya gitana con letra entre religiosa y pagana, porque estos flamencos, que no saben ni leer ni escribir, le dicen a su Cristo en una saeta que es el “Padre de Faraón”, ¡y se quedan tan contentos! Ahora que no se lo dicen como una irreverencia. ¡Eso no!

Las Pompis no son cantadoras para actuar una semana entera. Al segundo día “están mudas”. Ponen en sus coplas tanta pasión, tanto entusiasmo, que pierden la garganta.

La saeta que les sale a tono es algo sobrenatural, algo que nada más que estas gitanas saben hacer.

Al Jueves Santo no llega ninguna. Después de cantarle al Gran Poder en San Lorenzo, sin que nadie se lo ordene, que eso es una obligación en ellas, desaparecen estos dos “personajes” de la semana que viene.

Una saeta de cualquiera de las dos hermanas, dentro de un templo, donde el silencio deje oír su desgarrada voz, es algo que impone” (Galerín, El Liberal de Sevilla, 10-4-1935).

El flamenco de antes y el de ahora

La Pompi, por Chumy Chúmez (La Voz del Sur, 23-7-1950)

La Pompi, por Chumy Chúmez (La Voz del Sur, 23-7-1950)

Ya en los años cincuenta, de vuelta a su tierra jerezana, Luisa la Pompi hace balance de su vida artística ante un periodista de La Voz del Sur (4). Le habla de sus éxitos, le cuenta diversas anécdotas -las hemos referido ya, en los artículos de esta serie-, y manifiesta sus impresiones sobre la evolución del flamenco y los artistas de su tiempo:

“- ¿Qué artista de ahora le gusta más?
Lola me gusta más que toas.
– En relación con sus tiempos, ¿ha mejorado el flamenco?
– No. Es distinto. Ahora me ponen dos niñas a bailá sevillanas en un escenario… De antes se ponía un cuadro flamenco -¡eso sí que era un cuadro flamenco! – con diez o doce mujeres, toas con sus vestíos de cola, y en medio los tocaores; toas iban actuando, y las que mejor cantaban y bailaban, o sea, las estrellas del cuadro, las úrtimas” (La Voz del Sur, 23-7-1950).

Con estas palabras cerramos la semblanza de Luisa la Pompi, una cantaora excepcional pero nunca suficientemente reconocida, a pesar de que sus ecos continúan vivos en las voces de los artistas que, de manera directa o indirecta, han bebido y siguen bebiendo de su fuente.


NOTAS:
(1) Todas las noticias extraídas de la prensa de Sevilla han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.

(2) Entrevista publicada por Javier Osuna en su extraordinario blog Los fardos de Pericón.

 


La Ciega de Jerez, jondura y sentimiento (I)

Además de la gran Isabelita de Jerez, de quien ya nos hemos ocupado en estas páginas, en los años veinte del siglo pasado alcanzó gran notoriedad en los escenarios españoles su paisana Manuela Domínguez, más conocida como la Ciega de Jerez.

La cantaora Isabelita de Jerez

La cantaora Isabelita de Jerez

Al igual que la primera, y como no podía ser de otra forma, esta cantaora destaca especialmente por bulerías y saetas. En 1920, un diario gaditano hace referencia a la actuación de la jerezana en el Café Alhambra de la Tacita de Plata, acompañada a la guitarra por José Capinetti:

“El cronista ha de ocuparse hoy de la genial cantante de flamenco, Manolita Domínguez, una de las mayores atracciones de los excelentes números de varietés que por estos días han desfilado por este music-halls (sic), elegante y cómodo.

Manolita Domínguez ha logrado cautivarnos con su arte y su escuela. Oyéndola, se rememora el ambiente gitano y castizo de la Andalucía de ensueños, de esas épocas en las que perdíamos la noción del tiempo escuchando los acentos de la hembra celosa que en sus cantares daba quejas al hombre que la mortificaba con sus desvíos, cuando la guitarra rasgada por las hábiles manos del ‘tocaor’ arrancaban motivos musicales de la tierra castiza.

Hogaño, Manolita Domínguez ha proclamando que sabe sentir cuando sus labios dicen, y Capineti ha puesto cátedra entre los guitarristas profesionales. […]

Pepita González, la bailarina graciosa y modesta, tan aplaudida como siempre” (El Noticiero Gaditano, 11-8-1920).

Entre Madrid y Barcelona

A mediados de los años veinte, la cantaora jerezana es una de las estrellas del local de Juanito el Dorado, uno de los muchos establecimientos barceloneses en los que florece el arte flamenco y, según Sebastà Gasch, uno de los más auténticos. El periodista catalán rememora aquellos tiempos en varios de sus artículos:

“… Y detengámonos en casa de Juanito El Dorado, de la calle de Guardia. Esta casa estaba muy bien hace unos cinco o seis años. Cruda y desnuda, virgen de escenografía, el pueblo, el auténtico pueblo, se estremecía, emocionado, ante los gritos desolados de la Ciega de Jerez y los tacones trepidantes de las hermanas Chicharra” (Mirador, 21-5-1931).

La Ciega de Jerez (Foto de Blas Vega)

La Ciega de Jerez (Foto de Blas Vega)

En esa misma época, la Ciega de Jerez también actúa con cierta frecuencia en Madrid. Es el momento de la ópera flamenca y Manuela Domínguez se ha convertido en un valor seguro. En la primavera de 1926 se la puede ver en distintos cuadros que actúan en locales como el Teatro Pavón o el Kursaal, y en el mes de septiembre es una de las profesionales que participan en el certamen Copa Pavón:

PAVÓN.- Hoy, mañana y pasado […] Las entrañas de Madrid (edición Rafael Salvador), con gran cuadro de cante jondo, en el que toman parte el Niño de Granada, Niño de Madrid, Pepe, el de Badajoz y la Ciega de Jerez (éxito inmenso)” (La Opinión, 16-3-1926).

KURSAAL (Magdalena, 30).- Inauguración de la temporada, cuadro flamenco, cantaora Ciega de Jerez, reina bulerías, y Niño de Coín. Bailaor, El Gato; tocaor, Vicente Martínez. De una a cuatro, colosal súper tango” (La Libertad, 3-4-1926).

“PAVÓN.- A las once, Certamen oficial Copa Pavón 1926. Grandiosa sesión eliminatoria de cantadores profesionales, entre otros, Ciega de Jerez, Pantoja, Chata, Angelillo y el ‘as’ Manuel Centeno” (La Opinión, 23-9-1926).

En abril de 1927, también en la capital de España, se celebran en el Monumental Cinema dos conciertos de ópera flamenca. El programa consta de dos partes, una de cante y otra consistente en un concurso de saetas. Además de “la verdadera flamenca Ciega de Jerez” (La Libertad, 10-4-1927), en el cartel figuran la cantaora Carmen Espinosa ‘La Lavandera’ y los cantaores Niño de Utrera, Chaconcito, Eduardo García ‘El Chata’, Juan Soler ‘El Pescadero’, Vallejito y Niño de la Huerta.

La estrella de Juanito el Dorado

En verano y otoño de ese año volvemos a encontrar la pista de Manuela Domínguez en la Ciudad Condal. La cantaora jerezana actúa en varias ocasiones en el Circo Barcelonés, en sendos espectáculos de variedades que incluyen cante jondo, bajo la dirección de Juanito El Dorado. La Ciega es anunciada como “la revolución del cante flamenco” (La Vanguardia, 17-7-1927) y, a juzgar por las gacetillas, constituye una de las principales atracciones del programa:

“CIRCO BARCELONÉS
Mañana jueves, noche, a las 10, cante jondo, organizado por el popular JUANITO EL DORADO, tomando parte varios elementos nuevos y los mejores de Barcelona. Segunda salida de la ovacionada cantaora LA CIEGA DE JEREZ. Entusiasmo indescriptible. La revolución del cante flamenco” (La Vanguardia, 20-7-1927).

Local flamenco en Barcelona (Nuevo Mundo, 2-9-1932)

Local flamenco en Barcelona (Nuevo Mundo, 2-9-1932)

“Hoy jueves, noche, a las 10, cante jondo, organizado por el popular y célebre JUANITO EL DORADO, tomando parte los notables cantadores NIÑO DEL PERCHEL, EL CARPINTERITO, NIÑO DE TRIANA, NIÑO DE LA ROSA, PACO EL GRANADINO, GUERRITA II, MARINERO DE CARTAGENA, MANUEL CONSTANTINO y la más grande revolución del cante flamenco, LA CIEGA DE JEREZ, entusiasmo indescriptible, ruidosas ovaciones” (La Vanguardia, 21-7-1927).

Ya en el mes de agosto, en el mismo local, Manuela participa en un concurso de saetas, y en octubre interviene en el festival de presentación del gran Antonio Chacón en Barcelona:

“Mañana jueves, noche, a las 10. Gran acontecimiento de cante flamenco. Primer concurso de saetas acompañadas por tambores y trompetas, disputándose un premio de quinientas pesetas entre los concursantes EL MALAGUEÑITO, JOSELITO DE CÁDIZ, MANUEL CONSTANTINA, EL GRAN FANEGAS, LA CIEGA DE JEREZ” (La Vanguardia, 3-8-1927).

“CIRCO BARCELONÉS.- Esta noche en el citado teatro tendrá lugar un gran festival de cante jondo para presentar a Antonio Chacón, único en España que ha conseguido una aureola y un nombre. Viene a Barcelona por primera vez. Además, tomarán parte en dicho festival las renombradas cantadoras La Lavandera y La Ciega de Jerez.

El miércoles se celebrará un concurso. Se disputará la gran copa 1927 Circo Barcelonés, tomando parte todos los cantaores y presidiendo el jurado Antonio Chacón.

El organizador de los festivales es Juanito el Dorado” (El Diluvio, 25-10-1927).

Durante esos años, el arte de la Ciega de Jerez también puede disfrutarse a través de las ondas hertzianas. Así, por ejemplo, en octubre de 1928, la programación de Unión Radio Madrid incluye el cante de “Manuela Domínguez, ‘Ciega de Jerez’ (cantadora), Manuel Navarro, ‘Patena’ (guitarrista) y la orquesta de la estación” (La Libertad, 24-10-1928).

En julio de 1929, Manuela Domínguez y el Chato de las Ventas interpretan saetas durante la proyección de la película Currito de la Cruz, en el Cinema Europa de Madrid:

“CINEMA EUROPA (Bravo Murillo, 126).- Recreo de verano, Currito de la Cruz, las bandas de los regimientos de Asturias y Wad-Rás y saetas por la Ciega de Jerez y Chato de las Ventas” (La Libertad, 20-7-1929).

Cartel de Currito de la Cruz (Alejandro Pérez Lugín, 1925)

Cartel de Currito de la Cruz (Alejandro Pérez Lugín, 1925)

Nuevos éxitos en la Ciudad Condal

En el mes de noviembre, la artista jerezana viaja de nuevo a Barcelona para tomar parte en un concurso de cante flamenco y en un festival organizados por Juanito Eldorado, que se celebran en el Circo Barcelonés y en el Teatro Principal respectivamente. La prensa la define como la “revelación femenina del canto andaluz” o “la figura cumbre del canto jondo”:

“Hoy, por la noche, se celebrará en el teatro Circo Barcelonés un concurso de canto flamenco, organizado por el guitarrista Juanito Eldorado, tomando parte valiosos elementos del cante jondo.

Cuatro son los cantadores que debutarán en esta fiesta, venidos expresamente a Barcelona para tomar parte en la misma: Niño de las Marianas, cantaor que ha obtenido recientemente grandes éxitos; Catalina Muñoz, verdadera notabilidad en este arte; Rafaelillo de Madrid, fenomenal cantaor flamenco, que arranca delirantes ovaciones en todas partes y La Ciega de Jerez, revelación femenina del canto andaluz, de la que se ha ocupado con grandes elogios toda la prensa.

Para completar la fiesta habrá un intermedio de baile flamenco, en el que tomarán parte La Extremeña, Rafaela Ortega (La Patos) y el bailarín Niño Tobalo” (La Vanguardia, 14-11-1929).

“Hoy por la noche, se celebrará en el teatro Principal, de Gracia, un festival flamenco cuya dirección corre a cargo de Juanito Eldorado.

Ha reunido un conjunto de artistas que difícilmente puede superarse, lo que asegura de antemano, el éxito más completo.

Tomarán parte en el mismo, entre otros, los cantadores Rafaelillo de Madrid, estilista a lo Vallejo; el Gran Fanegas, ídolo de todos los públicos y la figura cumbre del canto jondo, La Ciega de Jerez, considerada la mejor del género.

Entre los bailadores figura el bailarín Niño de Tobalo y Catalina Muñoz con un completo cuadro de bailadores y guitarristas de primera categoría” (La Vanguardia, 19-11-1929).