Tras su triunfo en Madrid, durante la primavera y el verano de 1934, se pudo ver a Lola Cabello en las fiestas mayores de distintas localidades catalanas, como Tárrega y Puig-Reig (57), y en una verbena benéfica organizada por los centros regionales de Barcelona en el Pueblo Español de Montjuic, en la que formó parte del conjunto presentado por las casas de Murcia y Albacete (58):
“… como rico florón de brillantes, como nota de exquisito gusto, fue la actuación de Lola Cabello, la gran artista de cantos regionales: esa mujer simpática y sublime en su arte, […] a quien se le llama con razón el jilguero de la voz de plata y la garganta de la voz de oro.
Cantó por levante unas cartageneras enormes y un fandanguillo tan admirable, que vimos en el azul del cielo dibujarse una palma de triunfo.
Pepe Hurtado, el gran mago de la guitarra, […] fue el digno acompañante de la ‘diva’” (59).

Lola Cabello.
La malagueña, que se encontraba en lo más alto de su popularidad, era requerida para todo tipo de eventos. Por ejemplo, fue la encargada de amenizar, junto con su tocaor habitual y el caricato Ramper, una excursión turística en barco hasta el puerto de Sant Feliu de Guixols (60). El deseo de contar con su presencia incluso avivó la rivalidad política entre el casino de la Izquierda y el de la Liga Regionalista de Bellcaire d’Urgell, que “se la disputaban como lobos” (61):
“Se ejercieron todo tipo de influencias y presiones; tomaron parte en ellas hasta los diputados de la comarca, y, por último, se consideró el ‘caso’ como de vida o muerte para la política catalana del pueblo. Naturalmente, ganaron los que mandan, y la simpática cañí lanzó sus jipíos desde el escenario del casino de la Esquerra” (62).
En el mes de agosto, con la sonanta de Pepe Hurtado, “la eminente y famosa artista de canto flamenco […], la maga andaluza de la voz bien timbrada y armoniosa”, ofreció durante varios días en el cine Volga de Barcelona una breve actuación que “constituyó para esta ‘cantaora’ exquisita, de […] unas facultades insuperables […], un señalado triunfo” (63).
Según relata Hermenegildo Montes, la noche del debut, al llegar al local, se quedó deslumbrado por “un letrero luminoso formado por miles de bombillas y en cual se [leía] a más de un kilómetro: LOLA CABELLO”. Tuvo que quedarse de pie porque estaba todo el papel vendido desde hacía horas. Sobre un tabladillo improvisado ante el telón de proyecciones e iluminado por cuatro potentes focos, la diva del cante y la canción interpretó “‘Medias Granadinas’, ‘Fandanguillos’, ‘Gitana María’, ‘La Rosa’, ‘Colombianas’, ‘Guajiras’, ‘Caracoles’, y […], a petición, ‘Campanilleros’” (64).

Lola Cabello y Pepe Hurtado en las instalaciones del diario El Diluvio (El Diluvio, 11-9-1934).
Unas semanas antes de presentarse en el Volga, la malagueña visitó las instalaciones del diario El Diluvio, donde se comprometió a ofrecer un recital de cante junto a su fiel escudero. Ante los elogios de sus interlocutores, en un alarde de modestia, declaró sentirse abrumada: “Yo no soy el ruiseñor andaluz, que ustedes dicen […]. Canto por afición, por vocación, porque llevo en mí espíritu la lírica […] hondamente sentimental de mi tierra” (65).
En cumplimiento de su promesa, el domingo nueve de septiembre “los eminentes artistas Lola Cabello y Pepe Hurtado” ofrecieron un recital de música y cante andaluz en la sala de máquinas del periódico, convertida para la ocasión en improvisada sala de fiestas. Asistieron miembros de distintas casas y centros regionales, todo el personal de la empresa con sus respectivas familias, y también los consortes y otros parientes de los artistas, así como su representante, Joaquín Bernardas, hasta un total de ochocientas personas, que disfrutaron de “una espléndida sesión de cante”:
“Con gracia sin par [Lola] dijo ‘Gitana mía’, bulerías, que terminaban con brillantes fandanguillos; ‘Me dio un beso en la boca’, fandanguillo por todo lo alto y con tercios estilo ‘soleá’, que fueron interrumpidos con frecuencia por el auditorio. Una exquisita milonga con letra de los Quintero, ‘La Rosa’; las columbianas ‘De mi inocencia abusaste’; unas graciosas guajiras, ‘Estoy malita en la cama’, y la media granadina ‘El gusto para cantar’, que fueron el disloque del buen gusto, del arte en el bien decir y de la suprema gracia en atacar ‘salidas’ y ‘tercios’.
El público no se cansaba de festejar a Lolita y ella, […] siempre complaciente, ofreció unos ‘Caracoles‘, cante que, desde que murió el gran Chacón, parecía haber desaparecido. Pero […] ahí está Lola Cabello, […] para […] ofrecernos esos cantos, reservados solo y exclusivamente a los grandes ‘cantores’.
Y no se paró aquí Lolita, que […] dio unas ‘Cartageneras’ que nos dejaron boquiabiertos. ¡Mi madre y cómo canta ese cachito de niña! Si es cierto que en el cielo hay querubines con pico de oro, seguro, segurísimo, que Lola Cabello es uno de ellos” (66).

Publicidad de la emisión de cara al público de Radio Cataluña (L’Instant, 21-6-1935).
Al finalizar el recital la cantaora fue obsequiada con un ramo de flores y unas castañuelas; se sirvieron pastas, jamón, vinos andaluces y champán. Hubo “un delirio de aplausos, muchas felicitaciones para la ‘diva’ que ha sabido hacer de su arte manjar delicado y selecto y quedó flotando en el ambiente el perfume de las cosas perfectas con que nos obsequió Pepe y Lola” (67).
Durante los últimos meses del año, la malagueña, acompañada por Pepe Hurtado, actuó en el Gran Teatro Iris de Zaragoza y el Olimpia de Huesca junto a la troupe de variedades internacionales Volga (68); y después se unió a la compañía Espectáculos Díaz, encabezada por el maestro concertador Miguel Díaz, que presentó su ‘Retablo Español’ en el teatro Olympia de Barcelona y en el Gran Teatro Iris de Zaragoza (69). Pasó el día de Navidad actuando en el salón Victoria de Mahón, en una fiesta andaluza basada en la zarzuela El relicario (70).
En el año 1935 Lola Cabello demostró su gran generosidad colaborando en numerosos festivales a favor de distintas causas. Participó en un certamen de arte andaluz organizado por sus propios compañeros en el Circo Barcelonés para ayudar a Pepe Hurtado, que pasaba por malos momentos. En el cartel figuraban artistas como el Cojo de Málaga, Manuel Constantina, Gran Fanegas, Conchita Borrull, Carmen Amaya, Tobalo, Antonio Viruta, José Amaya y Miguel Borrull, entre otros (71).
También intervino en sendos festivales a beneficio del Segell Pro Infancia, del asilo de San Juan de Dios, del Hospital Clínico, del Hospital de San Lázaro, de las familias desfavorecidas de la barriada de Vallcarda, de los hospitales, del actor cómico Alady y varias tiples del teatro Romea, y de las secciones de cultura y beneficencia de la Sociedad Cultural de la Guardia Urbana (72). Al decir de las críticas, en una de esas funciones “la más encantadora de nuestras ‘estilistas’ […] entusiasmó con el gorjeo de su garganta privilegiada” y “logró unos caracoles, después de los cuales […] no se podía pedir más” (73).

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en el Círculo Mercantil de Barcelona, 14-9-1935.
Asimismo, fue requerida en eventos oficiales y de postín, como el festival en honor de las autoridades de Murcia y Albacete organizado por la casa regional correspondiente o el banquete-homenaje al Sr. S. S. Horen, director de la Hispano Foxfilm, con motivo de su nombramiento como oficial de la Orden de la República, que fue celebrado en el hotel Ritz (74). Se presentó en varias ocasiones en el Circo Barcelonés (75), siempre como cabeza de cartel; y actuó en numerosos cines, tanto de la Ciudad Condal como de otras localidades, como fin de fiesta después de las proyecciones (76). En uno de ellos, sito en la barriada de San Gervasio, sufrió un accidente del que se hicieron eco distintos medios, incluso algunos de tirada nacional: “De pronto se hundió el tablado del escenario, y los artistas fueron a caer al foso, resultando con algunas lesiones”. Pepe Hurtado pidió “una indemnización al dueño del local por habérsele roto la guitarra, que valora en 800 pesetas” (77).
Su voz siguió escuchándose a través de las ondas de distintas cadenas de radio (78) y participó en varias retransmisiones de cara al público, como la ofrecida desde el teatro Olympia con la Orquesta de Radio Asociación de Cataluña, en la que interpretó las canciones Gitana María y Patitas de plata, o la gala especial de fin de año de la misma emisora, patrocinada por Anís del Mono, entre otras marcas (79).

Pepe Hurtado (El Diluvio, 25-10-1933).
La que “hoy en día es la mejor intérprete femenina del cante jondo” y, sabe “darle al couplet la emoción profunda del canto popular” y “honra los escenarios donde actúa”, también realizó exitosas presentaciones en el Círculo Mercantil de Barcelona y en el salón Gran Vía de Gerona (80), donde cosechó excelentes críticas:
“Lola Cabello ha caído en pie en Gerona; […] su arte personalísimo triunfó ayer noche en el Salón Gran Vía. […]
… obsequió al público con una selección del cante flamenco, rico en matices, que valió entusiastas aplausos a la bella artista. El cante hondo es, pudiéramos decir, el confidente de Lola Cabello: no tiene secretos […].
Rocío, María de la O, Los campanilleros, entre otras creaciones, y unas lindísimas granadinas, tuvieron en Lolita Cabello una auténtica traducción castiza. El auditorio le hizo el regalo de su aplauso y de su admiración” (80).
Esta gran efervescencia artística evidencia la inmensa popularidad alcanzada por la malagueña, que se convirtió en una de las figuras más imitadas. Sin embargo, las copias rara vez alcanzaban la calidad de la original, hasta el punto de que el Diari de Tarragona se refirió a la “epidemia lírica” de “aquellas canciones flamencas esparcidas actualmente como una mala semilla por la gitana filarmónica Lola Cabello”, que es “algo notable en su género”. Mas “lo funesto del caso” eran esas “imitadoras de cielo-abierto que le salen a Lola Cabello sin ella darse cuenta” y que causaban auténticos “estragos”:
“… probablemente, ha provocado esto […] la aparición en la sección de ‘Demandas’ de un popular diario barcelonés, de este anuncio rigurosamente histórico:
‘Familia seria, de austeras costumbres, pagará buen sueldo a sirvienta joven y de agradable presencia. No importa ignore lavar, planchar, cocinar, etc. Con que acredite no saber cantar ‘Rocío’ y ‘María de la O’, hay bastante” (81).
…
Notas:
(57) Actuó en la sociedad La Alianza de Tárrega, junto a la Compañía Revista Díaz (Crónica Targarina, 5-5-1934), y ofreció “su canto flamenco” en el Cine Imperial de Puig-Reig (El Diluvio, 15-8-1934).
(58) El Diluvio, 21-7-1934; El Día Gráfico, 26-7-1934.
(59) La Región Murciana, 1-8-1934.
(60) El Diluvio, 7-8-1934.
(61) Mirador, 16-8-1934.
(62) P. Vila San Juan, Mundo Gráfico, 5-9-1934.
(63) El Diluvio, 17-8-1934; El Día Gráfico, 22-8-1934.
(64) Montes, Hermenegildo (1934): La mujer y el cante hondo. Librito dedicado a Lola Cabello por Hermenegildo Montes. Ediciones Bistagne, Barcelona.
(65) El Diluvio, 1-8-1934.
(66) El Diluvio, 11-9-1934.
(67) La Región Murciana, 1-10-1934.
(68) En el reparto figuraban el humorista Baldomero, el bailarín Charlie Hind, la bailarina Carmen Salazar, la vedette Trini Morén, los clowns musicales Juli-Ameri y Pamplinas, los saltadores Los 7 Méndez y la orquesta Jazz Volga, entre otros artistas (La Voz de Aragón, 13-9-1934; La Tierra, 18-9-1934).
(69) Completaban el elenco la cancionista de aires regionales Paquita Linares, el bailarín Pepín Edo, la cantante María Pérez, el tenor Eduardo González, la pareja acrobática Mari-Carmen y la bailaora Minerva, entre otras figuras (El Telégrafo, 7-11-1934).
(70) La Voz de Menorca, 22-12-1934.
(71) El Diluvio, 22-1-1935; 26-1-1935.
(72) Los citados eventos tuvieron lugar, respectivamente, en el teatro del Bosque, en el Coliseo Pompeya, en el teatro Victoria, en el salón teatro de la Sociedad El Amparo del Obrero, en el salón de actos de la Agrupación Deportiva de Tranvías de Barcelona, en el Casal Catalán República del Coll, en el teatro Cómico de la Ciudad Condal y en el Gran Price.
El Día Gráfico, 25-1-1935; 7-2-1934; El Diluvio, 17-2-1935; 8-3-1935; 6-7-1935; La Veu de Catalunya, 28-8-1935; El Diluvio, 4-9-1935; La Veu de Catalunya, 4-9-1935; El Diluvio, 1-10-1935.
(73) El Diluvio, 12-2-1935.
(74) El Día Gráfico, 14-2-1935.
(75) En el mes de enero coincidió con artistas como los cómicos Hermanos Harris, los acróbatas saltadores Hermanos Pajares, los excéntrico Joy and Josie, el parodista Chelmy y la pareja de baile Hella y Eddie (El Diluvio, 25-1-1935); y en abril presentó su nuevo repertorio de cuplés y cante flamenco, compartiendo cartel con los enciclopédicos Hermanos Marbel, las bailarinas Lolita y Juanita de Cartago, y la cupletista Isabelita Oropesa (El Diluvio, 12-4-1935).
(76) Junto a Pepe Hurtado, se la pudo ver en los cines Intim, Avenida, Astoria, Condal, Esplai, Frégoli, Salón Moderno de Tarragona, Excelsior, América, Bohème, Delicias, El Bosque (Villanueva y Geltrú), Principal (Almacellas), Céntrico (Torroella), Doré (Tarrasa), Frontón (Zaragoza), Chile, Condal (Cerdañola), Condal (Sallent), teatro Artesano (Villanueva y Geltrú), entre otros.
La Publicitat, 29-4-1935; Full Oficial del Dilluns de Barcelona, 20-5-1935; La Noche, 21-5-1935; La Veu de Catalunya, 26-5-1935; La Publicitat, 2-6-1935; El Diluvio, 4-6-1935; La Cruz, 8-6-1935; La Humanitat, 20-6-1935; Full Oficial del Dilluns de Barcelona, 1-7-1935; La Humanitat, 10-7-1935; La Publicitat, 14-7-1935; El Diluvio, 10-9-1935; El Diluvio, 21-9-1935; Emporion, 29-9-1935; El Diluvio, 2-10-1935; La Voz de Aragón, 5-10-1935; El Diluvio, 8-10-1935; El Diluvio, 16-11-1935; La Publicitat, 17-11-1935; Democracia, 30-11-1935.
(77) El Sol, 29-10-1935.
(78) En algunas ocasiones se trataba de actuaciones en directo —como la sesión de música ligera junto a la orquesta Melodian’s ofrecida por Radio Barcelona (La Publicitat, 3-6-1935)— y en otras, de emisiones de discos de canciones y cante flamenco, con piezas como la colombiana “De mi inocencia abusaste”, la jota “Porque quiero y porque puedo”; la “Mazurka de las peinadoras” de la revista Con el pelo suelto y la guajira “Estoy malita en la cama”; las jotas “Y dile que no entro a verla” y “La que más altares tiene”, con J. García del Val; la rumba “Mi amita”; la guajira “En una cierta reunión”; el danzón “No le quieras”; el pasodoble con fandango “Me juró”; el pasodoble torero “Currito de la Cruz”, entre otras (Ondas, 9-3-1935; 1-6-1935; 8-6-1935; 15-6-1935; 29-6-1935; 10-8-1935; La Rioja, 23-8-1935; 29-8-1935; Ondas, 5-10-1935).
(79) L’Instant, 18-6-1935; 21-6-1935; La Vanguardia, 31-12-1934, citado por Montse Madridejos en su artículo “Lola Cabello: Una malagueña que triunfó en Barcelona (1920-1936)”, Revista de Investigación sobre Flamenco ‘La Madrugá’, 2009.
(80) L’Autonomista, 18-9-1935.
(81) Diari de Tarragona, 13-8-1935.











