Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Lola Cabello, una diva del cante flamenco en Barcelona (IV)

Tras su triunfo en Madrid, durante la primavera y el verano de 1934, se pudo ver a Lola Cabello en las fiestas mayores de distintas localidades catalanas, como Tárrega y Puig-Reig (57), y en una verbena benéfica organizada por los centros regionales de Barcelona en el Pueblo Español de Montjuic, en la que formó parte del conjunto presentado por las casas de Murcia y Albacete (58):

“… como rico florón de brillantes, como nota de exquisito gusto, fue la actuación de Lola Cabello, la gran artista de cantos regionales: esa mujer simpática y sublime en su arte, […] a quien se le llama con razón el jilguero de la voz de plata y la garganta de la voz de oro.

Cantó por levante unas cartageneras enormes y un fandanguillo tan admirable, que vimos en el azul del cielo dibujarse una palma de triunfo.

Pepe Hurtado, el gran mago de la guitarra, […] fue el digno acompañante de la ‘diva’” (59).

Lola Cabello.

Lola Cabello.

La malagueña, que se encontraba en lo más alto de su popularidad, era requerida para todo tipo de eventos. Por ejemplo, fue la encargada de amenizar, junto con su tocaor habitual y el caricato Ramper, una excursión turística en barco hasta el puerto de Sant Feliu de Guixols (60). El deseo de contar con su presencia incluso avivó la rivalidad política entre el casino de la Izquierda y el de la Liga Regionalista de Bellcaire d’Urgell, que “se la disputaban como lobos” (61):

“Se ejercieron todo tipo de influencias y presiones; tomaron parte en ellas hasta los diputados de la comarca, y, por último, se consideró el ‘caso’ como de vida o muerte para la política catalana del pueblo. Naturalmente, ganaron los que mandan, y la simpática cañí lanzó sus jipíos desde el escenario del casino de la Esquerra” (62).

En el mes de agosto, con la sonanta de Pepe Hurtado, “la eminente y famosa artista de canto flamenco […], la maga andaluza de la voz bien timbrada y armoniosa”, ofreció durante varios días en el cine Volga de Barcelona una breve actuación que “constituyó para esta ‘cantaora’ exquisita, de […] unas facultades insuperables […], un señalado triunfo” (63).

Según relata Hermenegildo Montes, la noche del debut, al llegar al local, se quedó deslumbrado por “un letrero luminoso formado por miles de bombillas y en cual se [leía] a más de un kilómetro: LOLA CABELLO”. Tuvo que quedarse de pie porque estaba todo el papel vendido desde hacía horas. Sobre un tabladillo improvisado ante el telón de proyecciones e iluminado por cuatro potentes focos, la diva del cante y la canción interpretó “‘Medias Granadinas’, ‘Fandanguillos’, ‘Gitana María’, ‘La Rosa’, ‘Colombianas’, ‘Guajiras’, ‘Caracoles’, y […], a petición, ‘Campanilleros’” (64).

Lola Cabello y Pepe Hurtado en las instalaciones del diario El Diluvio (El Diluvio, 11-9-1934).

Lola Cabello y Pepe Hurtado en las instalaciones del diario El Diluvio (El Diluvio, 11-9-1934).

Unas semanas antes de presentarse en el Volga, la malagueña visitó las instalaciones del diario El Diluvio, donde se comprometió a ofrecer un recital de cante junto a su fiel escudero. Ante los elogios de sus interlocutores, en un alarde de modestia, declaró sentirse abrumada: “Yo no soy el ruiseñor andaluz, que ustedes dicen […]. Canto por afición, por vocación, porque llevo en mí espíritu la lírica […] hondamente sentimental de mi tierra” (65).

En cumplimiento de su promesa, el domingo nueve de septiembre “los eminentes artistas Lola Cabello y Pepe Hurtado” ofrecieron un recital de música y cante andaluz en la sala de máquinas del periódico, convertida para la ocasión en improvisada sala de fiestas. Asistieron miembros de distintas casas y centros regionales, todo el personal de la empresa con sus respectivas familias, y también los consortes y otros parientes de los artistas, así como su representante, Joaquín Bernardas, hasta un total de ochocientas personas, que disfrutaron de “una espléndida sesión de cante”:

“Con gracia sin par [Lola] dijo ‘Gitana mía’, bulerías, que terminaban con brillantes fandanguillos; ‘Me dio un beso en la boca’, fandanguillo por todo lo alto y con tercios estilo ‘soleá’, que fueron interrumpidos con frecuencia por el auditorio. Una exquisita milonga con letra de los Quintero, ‘La Rosa’; las columbianasDe mi inocencia abusaste’; unas graciosas guajiras, ‘Estoy malita en la cama’, y la media granadinaEl gusto para cantar’, que fueron el disloque del buen gusto, del arte en el bien decir y de la suprema gracia en atacar ‘salidas’ y ‘tercios’.

El público no se cansaba de festejar a Lolita y ella, […] siempre complaciente, ofreció unos ‘Caracoles‘, cante que, desde que murió el gran Chacón, parecía haber desaparecido. Pero […] ahí está Lola Cabello, […] para […] ofrecernos esos cantos, reservados solo y exclusivamente a los grandes ‘cantores’.

Y no se paró aquí Lolita, que […] dio unas ‘Cartageneras’ que nos dejaron boquiabiertos. ¡Mi madre y cómo canta ese cachito de niña! Si es cierto que en el cielo hay querubines con pico de oro, seguro, segurísimo, que Lola Cabello es uno de ellos” (66).

Publicidad de la emisión de cara al público de Radio Cataluña (L'Instant, 21-6-1935).

Publicidad de la emisión de cara al público de Radio Cataluña (L’Instant, 21-6-1935).

Al finalizar el recital la cantaora fue obsequiada con un ramo de flores y unas castañuelas; se sirvieron pastas, jamón, vinos andaluces y champán. Hubo “un delirio de aplausos, muchas felicitaciones para la ‘diva’ que ha sabido hacer de su arte manjar delicado y selecto y quedó flotando en el ambiente el perfume de las cosas perfectas con que nos obsequió Pepe y Lola” (67).

Durante los últimos meses del año, la malagueña, acompañada por Pepe Hurtado, actuó en el Gran Teatro Iris de Zaragoza y el Olimpia de Huesca junto a la troupe de variedades internacionales Volga (68); y después se unió a la compañía Espectáculos Díaz, encabezada por el maestro concertador Miguel Díaz, que presentó su ‘Retablo Español’ en el teatro Olympia de Barcelona y en el Gran Teatro Iris de Zaragoza (69). Pasó el día de Navidad actuando en el salón Victoria de Mahón, en una fiesta andaluza basada en la zarzuela El relicario (70).

En el año 1935 Lola Cabello demostró su gran generosidad colaborando en numerosos festivales a favor de distintas causas. Participó en un certamen de arte andaluz organizado por sus propios compañeros en el Circo Barcelonés para ayudar a Pepe Hurtado, que pasaba por malos momentos. En el cartel figuraban artistas como el Cojo de Málaga, Manuel Constantina, Gran Fanegas, Conchita Borrull, Carmen Amaya, Tobalo, Antonio Viruta, José Amaya y Miguel Borrull, entre otros (71).

También intervino en sendos festivales a beneficio del Segell Pro Infancia, del asilo de San Juan de Dios, del Hospital Clínico, del Hospital de San Lázaro, de las familias desfavorecidas de la barriada de Vallcarda, de los hospitales, del actor cómico Alady y varias tiples del teatro Romea, y de las secciones de cultura y beneficencia de la Sociedad Cultural de la Guardia Urbana (72). Al decir de las críticas, en una de esas funciones “la más encantadora de nuestras ‘estilistas’ […] entusiasmó con el gorjeo de su garganta privilegiada” y “logró unos caracoles, después de los cuales […] no se podía pedir más” (73).

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en el Círculo Mercantil de Barcelona, 14-9-1935.

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en el Círculo Mercantil de Barcelona, 14-9-1935.

Asimismo, fue requerida en eventos oficiales y de postín, como el festival en honor de las autoridades de Murcia y Albacete organizado por la casa regional correspondiente o el banquete-homenaje al Sr. S. S. Horen, director de la Hispano Foxfilm, con motivo de su nombramiento como oficial de la Orden de la República, que fue celebrado en el hotel Ritz (74). Se presentó en varias ocasiones en el Circo Barcelonés (75), siempre como cabeza de cartel; y actuó en numerosos cines, tanto de la Ciudad Condal como de otras localidades, como fin de fiesta después de las proyecciones (76). En uno de ellos, sito en la barriada de San Gervasio, sufrió un accidente del que se hicieron eco distintos medios, incluso algunos de tirada nacional: “De pronto se hundió el tablado del escenario, y los artistas fueron a caer al foso, resultando con algunas lesiones”. Pepe Hurtado pidió “una indemnización al dueño del local por habérsele roto la guitarra, que valora en 800 pesetas” (77).

Su voz siguió escuchándose a través de las ondas de distintas cadenas de radio (78) y participó en varias retransmisiones de cara al público, como la ofrecida desde el teatro Olympia con la Orquesta de Radio Asociación de Cataluña, en la que interpretó las canciones Gitana María y Patitas de plata, o la gala especial de fin de año de la misma emisora, patrocinada por Anís del Mono, entre otras marcas (79).

Pepe Hurtado (El Diluvio, 25-10-1933).

Pepe Hurtado (El Diluvio, 25-10-1933).

La que “hoy en día es la mejor intérprete femenina del cante jondo” y, sabe “darle al couplet la emoción profunda del canto popular” y “honra los escenarios donde actúa”, también realizó exitosas presentaciones en el Círculo Mercantil de Barcelona y en el salón Gran Vía de Gerona (80), donde cosechó excelentes críticas:

Lola Cabello ha caído en pie en Gerona; […] su arte personalísimo triunfó ayer noche en el Salón Gran Vía. […]

… obsequió al público con una selección del cante flamenco, rico en matices, que valió entusiastas aplausos a la bella artista. El cante hondo es, pudiéramos decir, el confidente de Lola Cabello: no tiene secretos […].

Rocío, María de la O, Los campanilleros, entre otras creaciones, y unas lindísimas granadinas, tuvieron en Lolita Cabello una auténtica traducción castiza. El auditorio le hizo el regalo de su aplauso y de su admiración” (80).

Esta gran efervescencia artística evidencia la inmensa popularidad alcanzada por la malagueña, que se convirtió en una de las figuras más imitadas. Sin embargo, las copias rara vez alcanzaban la calidad de la original, hasta el punto de que el Diari de Tarragona se refirió a la “epidemia lírica” de “aquellas canciones flamencas esparcidas actualmente como una mala semilla por la gitana filarmónica Lola Cabello”, que es “algo notable en su género”. Mas “lo funesto del caso” eran esas “imitadoras de cielo-abierto que le salen a Lola Cabello sin ella darse cuenta” y que causaban auténticos “estragos”:

“… probablemente, ha provocado esto […] la aparición en la sección de ‘Demandas’ de un popular diario barcelonés, de este anuncio rigurosamente histórico:

‘Familia seria, de austeras costumbres, pagará buen sueldo a sirvienta joven y de agradable presencia. No importa ignore lavar, planchar, cocinar, etc. Con que acredite no saber cantar ‘Rocío’ y ‘María de la O’, hay bastante” (81).

Notas:

(57) Actuó en la sociedad La Alianza de Tárrega, junto a la Compañía Revista Díaz (Crónica Targarina, 5-5-1934), y ofreció “su canto flamenco” en el Cine Imperial de Puig-Reig (El Diluvio, 15-8-1934).

(58) El Diluvio, 21-7-1934; El Día Gráfico, 26-7-1934.

(59) La Región Murciana, 1-8-1934.

(60) El Diluvio, 7-8-1934.

(61) Mirador, 16-8-1934.

(62) P. Vila San Juan, Mundo Gráfico, 5-9-1934.

(63) El Diluvio, 17-8-1934; El Día Gráfico, 22-8-1934.

(64) Montes, Hermenegildo (1934): La mujer y el cante hondo. Librito dedicado a Lola Cabello por Hermenegildo Montes. Ediciones Bistagne, Barcelona.

(65) El Diluvio, 1-8-1934.

(66) El Diluvio, 11-9-1934.

(67) La Región Murciana, 1-10-1934.

(68) En el reparto figuraban el humorista Baldomero, el bailarín Charlie Hind, la bailarina Carmen Salazar, la vedette Trini Morén, los clowns musicales Juli-Ameri y Pamplinas, los saltadores Los 7 Méndez y la orquesta Jazz Volga, entre otros artistas (La Voz de Aragón, 13-9-1934; La Tierra, 18-9-1934).

(69) Completaban el elenco la cancionista de aires regionales Paquita Linares, el bailarín Pepín Edo, la cantante María Pérez, el tenor Eduardo González, la pareja acrobática Mari-Carmen y la bailaora Minerva, entre otras figuras (El Telégrafo, 7-11-1934).

(70) La Voz de Menorca, 22-12-1934.

(71) El Diluvio, 22-1-1935; 26-1-1935.

(72) Los citados eventos tuvieron lugar, respectivamente, en el teatro del Bosque, en el Coliseo Pompeya, en el teatro Victoria, en el salón teatro de la Sociedad El Amparo del Obrero, en el salón de actos de la Agrupación Deportiva de Tranvías de Barcelona, en el Casal Catalán República del Coll, en el teatro Cómico de la Ciudad Condal y en el Gran Price.
El Día Gráfico, 25-1-1935; 7-2-1934; El Diluvio, 17-2-1935; 8-3-1935; 6-7-1935; La Veu de Catalunya, 28-8-1935; El Diluvio, 4-9-1935; La Veu de Catalunya, 4-9-1935; El Diluvio, 1-10-1935.

(73) El Diluvio, 12-2-1935.

(74) El Día Gráfico, 14-2-1935.

(75) En el mes de enero coincidió con artistas como los cómicos Hermanos Harris, los acróbatas saltadores Hermanos Pajares, los excéntrico Joy and Josie, el parodista Chelmy y la pareja de baile Hella y Eddie (El Diluvio, 25-1-1935); y en abril presentó su nuevo repertorio de cuplés y cante flamenco, compartiendo cartel con los enciclopédicos Hermanos Marbel, las bailarinas Lolita y Juanita de Cartago, y la cupletista Isabelita Oropesa (El Diluvio, 12-4-1935).

(76) Junto a Pepe Hurtado, se la pudo ver en los cines Intim, Avenida, Astoria, Condal, Esplai, Frégoli, Salón Moderno de Tarragona, Excelsior, América, Bohème, Delicias, El Bosque (Villanueva y Geltrú), Principal (Almacellas), Céntrico (Torroella), Doré (Tarrasa), Frontón (Zaragoza), Chile, Condal (Cerdañola), Condal (Sallent), teatro Artesano (Villanueva y Geltrú), entre otros.
La Publicitat, 29-4-1935; Full Oficial del Dilluns de Barcelona, 20-5-1935; La Noche, 21-5-1935; La Veu de Catalunya, 26-5-1935; La Publicitat, 2-6-1935; El Diluvio, 4-6-1935; La Cruz, 8-6-1935; La Humanitat, 20-6-1935; Full Oficial del Dilluns de Barcelona, 1-7-1935; La Humanitat, 10-7-1935; La Publicitat, 14-7-1935; El Diluvio, 10-9-1935; El Diluvio, 21-9-1935; Emporion, 29-9-1935; El Diluvio, 2-10-1935; La Voz de Aragón, 5-10-1935; El Diluvio, 8-10-1935; El Diluvio, 16-11-1935; La Publicitat, 17-11-1935; Democracia, 30-11-1935.

(77) El Sol, 29-10-1935.

(78) En algunas ocasiones se trataba de actuaciones en directo —como la sesión de música ligera junto a la orquesta Melodian’s ofrecida por Radio Barcelona (La Publicitat, 3-6-1935)— y en otras, de emisiones de discos de canciones y cante flamenco, con piezas como la colombiana “De mi inocencia abusaste”, la jota “Porque quiero y porque puedo”; la “Mazurka de las peinadoras” de la revista Con el pelo suelto y la guajira “Estoy malita en la cama”; las jotas “Y dile que no entro a verla” y “La que más altares tiene”, con J. García del Val; la rumba “Mi amita”; la guajira “En una cierta reunión”; el danzón “No le quieras”; el pasodoble con fandango “Me juró”; el pasodoble torero “Currito de la Cruz”, entre otras (Ondas, 9-3-1935; 1-6-1935; 8-6-1935; 15-6-1935; 29-6-1935; 10-8-1935; La Rioja, 23-8-1935; 29-8-1935; Ondas, 5-10-1935).

(79) L’Instant, 18-6-1935; 21-6-1935; La Vanguardia, 31-12-1934, citado por Montse Madridejos en su artículo “Lola Cabello: Una malagueña que triunfó en Barcelona (1920-1936)”, Revista de Investigación sobre Flamenco ‘La Madrugá’, 2009.

(80) L’Autonomista, 18-9-1935.

(81) Diari de Tarragona, 13-8-1935.


Lola Cabello, una diva del cante flamenco en Barcelona (I)

En lo que a discos de pizarra se refiere, en los años veinte y treinta Lola Cabello destaca por ser una de las cantaoras con mayor número de registros sonoros impresionados y también una de las más versátiles, dado que su producción fonográfica no solo incluye cante flamenco con acompañamiento de guitarra, sino también canciones andaluzas y españolas con orquesta, aires latinoamericanos, jotas e incluso nuevos ritmos de moda. No en vano, fue una de las grandes divas del flamenco barcelonés de los años treinta, aunque sus orígenes estaban mucho más al sur.

Lola Cabello

Lola Cabello.

Carmen Dolores Cabello Moreno nació en 1905 en el malagueño barrio de la Trinidad, del que tomó el nombre artístico de la Trinitaria, que finalmente se apropió su hermana Encarnación. Sus padres eran Francisco Cabello Vílchez, natural de Antequera, y Manuela Moreno Rodríguez, procedente de Cártama, que en 1897 residían en número tres de la malagueña calle Roque García junto a sus hijos Francisco, Margarita y Juan, que tenían, respectivamente, nueve, seis y un año de edad.

Lola Cabello se hizo artista en la Ciudad Condal. Allí se instaló muy pronto, “acogida por la familia del poeta Hermenegildo Montes, con quienes vivía en la calle de Blesa, 47”. Debutó en 1920, a los quince años de edad, junto al guitarrista Rafael Rejón (1), que la acompañó en la primera etapa de su carrera artística; y alcanzó gran popularidad a raíz de sus apariciones en Radio Barcelona, que empezó a emitir en otoño de 1924.

No obstante, según ella misma confesó en una entrevista concedida años más tarde, pudo desarrollar plenamente su vocación artística gracias al apoyo de su marido, Gregorio Blanco, con quien tuvo cuatro hijos:

“ー ¿Cómo se hizo usted artista?
ー ¡Ah! Es una cosa extraordinaria. Casi no lo van ustedes a creer. De soltera ya sentía yo gran inclinación por el arte y, dentro del arte, por el cante. Hablar yo en casa de que quería ser artista, marchar por esos mundos de Dios recorriendo escenarios, era provocar fulminantemente la guerra civil. Contra mí, como movidos por un resorte, se pronunciaban todos en el acto. No había medio humano de entenderse. Naturalmente, por estas trifulcas salía siempre derrotada. Pero me casé y varió en absoluto la decoración. Conseguí con mi esposo lo que no había logrado con mis padres, convencerle.
ー Es portentoso el caso.
ーCiertamente. Y merced a él puedo compartir dos entusiasmos sentidos delirantemente: el del amor por mis tres hijos y el del amor por el cante. Ya se esfumaron las dificultades familiares, que hoy son cariñosas aquiescencias, y puedo volar como un ave canora de escenario en escenario y de público en público” (2).

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Foto de Ruth Aguilera).

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Foto de Ruth Aguilera).

A partir de 1927 la prensa la sitúa con cierta asiduidad en la parrilla de programación de Radio Catalana y Radio Barcelona, anunciada como Lola la Trinitaria y escoltada por la sonanta del señor Rejón. Ofrece un amplio repertorio de cante flamenco, que incluye fandanguillos (siguiendo el estilo de figuras como el Cojo de Málaga, Cepero, Marchena, o por granadinas), malagueñas, cartageneras, seguidillas gitanas, saetas, sevillanas, tientos, soleares, tarantas, granaínas y la milonga de Juan Simón (3). Asimismo, en ocasiones interpreta jotas junto a figuras del género como Jacinta Bartolomé, Miguel Asso, Manuel Navarro o Francisco García del Val, con el acompañamiento de la Rondalla Aragonesa o la Rondalla Rejón (4).

En 1928 también actuó en varias ocasiones en el teatro Circo Barcelonés. En el mes de marzo participó en un festival de cante flamenco a beneficio del Niño de Linares y en un concurso de jota organizado por Miguel Asso (5). En octubre, “Lola Cabello, la popular de la Radio”, su hermana Encarnación “la Trinitaria, la reina de los discos”, la Lavandera y Catalina Muñoz intervinieron como estrellas invitadas en un concurso de cante jondo para señoras organizado por Juanito el Dorado (6). Asimismo, en noviembre actuó en un nuevo concurso de cante jondo dedicado a los oficiales y marinos de la Escuadra Española, en el que se disputó la Copa Circo Barcelonés (7).

A finales de ese año se presentó en el teatro Ortiz de Murcia junto a la troupe de espectáculos hispanoamericanos España-Argentina, integrada por catorce artistas de variedades (8); y en los primeros meses de 1929 regresó en dos ocasiones al Circo Barcelonés, para intervenir en un nuevo festival de cante jondo organizado por Juanito el Dorado, compartiendo protagonismo con Guerrita, y en una fiesta regional aragonesa dirigida por Miguel Asso (9).

Manuel González, Guerrita (Fuente: Montse Madridejos, web Historias de flamenco)

Manuel González, Guerrita (Fuente: Montse Madridejos, web Historias de flamenco).

El Sábado de Gloria de ese año una compañía dirigida por Vicente Mauri estrenó en el teatro Victoria de Barcelona la comedia lírica de Antonio Quintero y Pascual Guillén La copla andaluza, que llevaba ya varios meses triunfando en Madrid y en otras ciudades españolas. Aparte de un nutrido elenco de actores y actrices, en su reparto destacaba la presencia de varias figuras del cante y el baile flamenco, como Angelillo, Guerrita, Lola Cabello y Custodia Romero. Poco después debutaron el Chato de Valencia, el Niño de Talavera, Conchita Borrull y Antonio Viruta, así como los componentes de una zambra gitana compuesta por una treintena de bailaoras y guitarristas (10). Se ofrecieron más de cien representaciones consecutivas con enorme éxito de público, y el 25 de junio la obra se trasladó a un teatro ambulante situado en la plaza Mayor del Pueblo Español de Montjuich (11).

Unas semanas más tarde se pudo ver a Lola Cabello en la plaza de toros de Tortosa, junto a una agrupación de artistas flamencos dirigida por José Cortés (12) y en el mes de octubre participó en distintos actos organizados por el Centro Aragonés con motivo de la festividad del Pilar. Junto al cantador Francisco Muñoz y una rondalla compuesta por catorce guitarras y bandurrias, actuó en el salón de actos del hotel Ritz ante distintas autoridades suecas y españolas con motivo de la Semana Sueca de la Exposición de Barcelona. Incluso cantaron varias jotas alusivas al país escandinavo. A continuación se dirigieron a la parroquia de San Jaime, donde fueron muy ovacionados “por el numeroso público allí reunido […], y en especial la señorita Lola Cabello, por la maestría y sentimiento que supo dar a las tonadas” (13).

Pocos días después, junto al señor Muñoz, la rondalla Rejón, y varios cantadores y bailadores de jota, intervino en una función de gala celebrada en el teatro Goya y participó en un festival organizado por el Centro Aragonés de Sabadell en el teatro Principal Moderno de aquella ciudad (14).

En el mes de diciembre, también con un repertorio de cantos regionales aragoneses y junto a un cuadro de guitarras y bandurrias, actuó durante una breve temporada en el teatro Principal de Barcelona, que ofrecía un programa de variedades internacionales; y en enero de 1930 “la estrella del canto regional y del ‘cante jondo’” volvió a compartir escenario con Francisco Muñoz, en una función organizada en el teatro Nuevo por el Centro Obrero Aragonés (15).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, 23-4-1932).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, 23-4-1932).

En febrero de ese mismo año se repuso en el teatro Cómico de la Ciudad Condal la obra La copla andaluza, a cargo de una compañía organizada por Vedrines, en la que destacaba la presencia de los cantaores Niño de Marchena, Niño del Museo, Lola Cabello y el Pescaero; los bailaores Carrasco y la Chicharra; y los tocaores Pepe de Badajoz y Manolo Bulerías. La crítica consideró un “gran acierto” del empresario el “presentar un cuadro que puede calificarse de magnífico”, y que hizo que “el público saliese satisfechísimo” (16).

Tras el triunfo de la comedia lírica de Quintero y Guillén, unas semanas más tarde se estrenó El alma de la copla, de los mismos autores, “una comedia bien construida, magníficamente dialogada”, que obtuvo un “éxito rotundo, delirante, entusiasta”. En el elenco flamenco figuraban los cantaores Manuel Guerrita, Pena hijo y Lola Cabello, que “puso su alma en la parte que le correspondió”; el bailaor Carrasco; y los guitarristas Manolo Bulerías y el Rojo. “En todos los finales de cuadros hubo ovaciones para autores e intérpretes y el final apoteósico. […] Una noche de triunfo, éxito, gloria y dinero” (17). Los últimos días de representación, tras la comedia se ofreció un “soberbio fin de fiesta” a cargo de Lola Cabello, Niño de Marchena y Niño del Museo (18).

Durante el mes de marzo la compañía de Vedrines emprendió una gira con esta obra, que fue representada con gran éxito en el teatro Parisiana de Zaragoza, el Odeón de Huesca, el Bretón de Logroño, el Victoria Eugenia de San Sebastián y el Gran Cinema de Santander (19). La crítica resaltó la labor de “Lola Cabello, formidable ‘cantaora’ que entusiasmó ーliteralmenteー con sus magníficas facultades y bellos estilos”; “cantó muy requetebién”. Incluso en la capital cántabra, donde la recepción resultó algo más tibia, “el mayor éxito fue para la cantaora Lola Cabello, a la que se ovacionó ruidosamente” (20).

El empresario Vedrines junto a Ramón Montoya y José Cepero, entre otros artistas (Heraldo de Madrid, 3-7-1929).

El empresario Vedrines junto a Ramón Montoya y José Cepero, entre otros artistas (Heraldo de Madrid, 3-7-1929).

En el mes de mayo se estrenó en el teatro de la Comedia de Madrid otra obra de Quintero y Guillén, La torre de la cristiana, a cargo de una compañía dirigida por Casimiro Ortas. Junto a un nutrido elenco de actores y actrices, Lola Cabello y la pareja de baile formada por Laura Gómez y Rafael Ortega pusieron la nota flamenca, y obtuvieron “un señaladísimo éxito” (21).

Durante el verano de 1930 volvió a salir de gira con una gran compañía de ópera flamenca reclutada por Vedrines, que adquirió “un coche de treinta plazas, que vale 75.000 pesetas, para hacer todos los viajes en automóvil” (22). El reparto estaba integrado por grandes figuras del cante ーNiña de los Peines, José Cepero, Lola Cabello, Niño de Marchena, Niño de las Marianas, Niña de la Flor, Niña de Chiclana, Angelillo y el Americanoー y el toque de guitarra ーMiguel Borrull, Ramón Montoya y Luis el Pavoー. Completaban el plantel los bailaores cómicos Acha Rovira y Paco Senra, y una zambra gitana del Sacromonte.

Iniciaron su periplo en el Circo Taurino de Guadalajara y de allí pasaron al Monumental Cinema de Madrid, para recorrer después la costa levantina. Actuaron en las plazas de toros de Valencia, Castellón y Alicante, y en el Circo Villar de Murcia. Después visitaron el coso de Albacete y pusieron rumbo a Andalucía, donde se les pudo ver en las plazas de toros de Córdoba, Granada, Jerez de la Frontera, Cádiz, Sevilla y Huelva (23). En general la prensa fue bastante parca en valoraciones sobre la actuación de los artistas, con excepción de los diarios andaluces, que alabaron el buen estilo de los cantaores y cantaoras, “la labor admirable de esos colosos de este arte” (24); y, al decir de Clemente Cimorra, en Jerez “Lola Cabello agradó, por poco jondo que sea lo que hace” (25).

Lola Cabello (El Diluvio, 1-8-1934).

Lola Cabello (El Diluvio, 1-8-1934).

Notas:

(1) Estos datos los ofrece Daniel Pineda Novo en el folleto del CD Grabaciones históricas. Raíces de la canción española. Lola Cabello, vol. 14, Calé Records, 1996, Sevilla. Citado por Montse Madridejos en su artículo “Lola Cabello: Una malagueña que triunfó en Barcelona (1920-1936)”, Revista de Investigación sobre Flamenco ‘La Madrugá’, 2009.

(2) El Diluvio, 1-8-1934.

(3) La Publicitat, 20-11-1927; El Diluvio, 27-11-1927; 24-12-1927; 1-1-1928; 18-1-1928; 25-1-1928; 29-1-1928; 17-2-1928; 29-4-1928; 20-10-1928; 28-11-1928; 27-12-1928; 30-1-1929; 22-4-1929; Ondas, 28-9-1929.

(4) Diari de Granollers, 20-3-1928; 24-11-1928; La Veu de Catalunya, 7-11-1928; 22-12-1928; 20-10-1929; El Día Gráfico, 3-11-1929.

(5) En el primero compartió cartel con los cantaores Niño de Málaga, Sevillanito, la Gitanilla, Chato de Valencia y Gran Fanegas; las bailaoras Lola la Camisona, Regla Ortega, hermanas Chicharra y el Tobalo; y los tocaores Juanito el Dorado, Ginés Vergara y Jaime el Leridano, entre otros artistas; y en el segundo se repartió las incesantes ovaciones del público con figuras como Jacinta Bartolomé o José Navarro (El Diluvio, 1-3-1928; M. S. C., El Diluvio, 9-3-1928).

(6) Completaron el elenco los cantaores Miguel Algabeño, Niño de Sevilla, Sebastián Cantares, el Sevillanito y el gran Fanegas, y el toque de guitarra estuvo a cargo de Alfonso Aguilera, Jaime el Leridano y el Rizao (El Diluvio, 2-10-1928).

(7) Entre los participantes también cabe destacar la presencia de cantaores como Niño Caracol, Francisco Algabeño, Fanegas y la Trinitaria, acompañados por las sonantas de Pituiti, Rojo el Alpargatero y Juanito el Dorado, organizador del evento (El Diluvio, 15-11-1928).

(8) Levante Agrario, 22-9-1928.

(9) Madridejos (op. cit.); El Día Gráfico, 27-2-1929.

(10) El Diluvio, 31-3-1929; 18-4-1929; 24-4-1929.

(11) El Diluvio, 25-6-1929.

(12) Heraldo de Tortosa, 24-7-1929.

(13) Diari de Barcelona, 12-10-1929.

(14) El Día Gráfico, 12-10-1929; La Tierra, 13-10-1929.

(15) El Día Gráfico, 1-12-1929; 18-12-1929; 22-12-1929; La Veu de Catalunya, 14-1-1930.

(16) E. G. C., El Diluvio, 8-2-1930.

(17) M. S. C., El Diluvio, 22-2-1930.

(18) El Diluvio, 9-3-1930.

(19) J. S. R., La Voz de Aragón, 12-3-1930; La Tierra, 16-3-1930; La Rioja, 18-3-1930; La Voz de Guipúzcoa, 27-3-1930; V., El Cantábrico, 5-4-1930.

(20) J. S. R., La Voz de Aragón, 12-3-1930; La Tierra, 16-3-1930; V., El Cantábrico, 5-4-1930.

(21) Heraldo de Madrid, 17-5-1930.

(22) Heraldo de Madrid, 27-6-1930.

(23) Flores y Abejas, 29-6-1930; Heraldo de Madrid, 3-7-1930; El Pueblo, 12-7-1930; Heraldo de Castellón, 5-7-1930; Diario de Alicante, 11-7-1930; El Liberal de Murcia, 9-7-1930; Diario de Albacete, 20-7-1930; La Voz, 26-7-1930; El Defensor de Granada, 27-7-1930; El Guadalete, 6-8-1930; El Noticiero Gaditano, 8-8-1930; El Liberal de Sevilla, 9-8-1930; El Liberal de Sevilla, 12-8-1930.

(24) El Noticiero Gaditano, 8-8-1930.

(25) El Guadalete, 6-8-1930.


Anita Sevilla, una brillante carrera truncada por la guerra y la muerte prematura (II)

Como tantas artistas de su tiempo, Anita Sevilla fue una figura versátil, que no solo brilló en estilos como la saeta o el fandango, sino que también cultivó el baile, la interpretación y, especialmente, la canción andaluza. En la primavera de 1933 la prensa la sitúa en Madrid, actuando en distintos programas de variedades.

Anita Sevilla (La Nación, 3-8-1935).

Anita Sevilla (La Nación, 3-8-1935).

En el Liceo Andaluz “cantó acompañada al piano el cuplet de Valverde y Quiroga dedicado a Romero de Torres”, en un acto de homenaje ofrecido con motivo del tercer aniversario de la desaparición del pintor (1). Un mes más tarde, en una función a beneficio de Celia Gámez celebrada en el Teatro Pavón, interpretó “con singular arte unos cuantos números de su repertorio que le valieron otras tantas rotundas ovaciones. Se trata de una bella, sugestiva y simpática cancionista de aires regionales” (2).

En ese mismo año los Álvarez Quintero la eligieron como protagonista del cortometraje Saeta, realizado −como prueba de funcionamiento del sonido− para inaugurar los estudios madrileños de la productora Cinematografía Española Americana (C. E. A.), de la que eran socios fundadores. En esta obra, guionizada y dirigida por Eusebio Fernández Ardavín sobre un argumento de los dramaturgos utreranos, “Anita cantó magistralmente varias coplas, y con ellas dejó entrever sus magníficas posibilidades para incorporarse al cinema” (3).

Anita Sevilla en el corto Saeta (La Nación, 26-10-1933).

Anita Sevilla en el corto Saeta (La Nación, 26-10-1933).

Tournée con la Yankee, Lecuona y la compañía «Selección»

En el mes de noviembre se presentó en el Teatro Muñoz Seca de Madrid (4) junto a la compañía de espectáculos variados “Selección”, organizada por la empresa Circuitos Carcellé e integrada por un total de veinticuatro artistas, entre ellos los cómicos Pompoff y Thedi, la bailarina Trini, el bailarín excéntrico Tito, las Laurens Soeurs, el ventrílocuo Balder y sus autómatas, la orquesta del maestro Lecuona y, como figura principal, la polifacética Reyes Castizo ‘la Yankee’.

Tras una breve temporada en la capital, emprendieron una gira por provincias que se prolongó durante varios meses y les llevó a ciudades como Albacete, Córdoba, Granada, Málaga, Zaragoza, Valladolid, San Sebastián, Vitoria, Gijón, Luarca, Santander, Torrelavega, Oviedo, Ferrol, Lugo, La Coruña, Santiago de Compostela, Pontevedra, Vigo y Orense (5). Tras recorrer la región gallega regresaron al sur y continuaron su periplo por Córdoba, Sevilla, Jerez de la Frontera, Cádiz, Almería, Cartagena y Valencia (6).

En todas esas ciudades “la deliciosa cancionista y estrella cinematográfica, ofreció inspirados números” y “triunfó plenamente” (7). No en vano, “tiene voz y canta con buen estilo ‘cositas’ flamencas, fandanguillos, malagueñas, soleares, etc.”; y “es en el cante lo que Reyes Castizo, La Yankee, en el arte de mover ‘los pinreles’: una cosa muy seria” (8).

Anita Sevilla (Ahora, 26-11-1935).

Anita Sevilla (Ahora, 26-11-1935).

Agradó especialmente su modo de interpretar las canciones, con personalidad, gracia, gusto exquisito, “un sentido emocional y musical incomparable”, “depurado estilo, […] impecable dicción y armoniosa voz”, que le valió el calificativo de “cancionista de voz de plata” (9). Uno de sus puntos fuertes sin duda eran los fandanguillos y las saetas, con las que en Jerez “armó un auténtico alboroto” (10).

Toda una estrella de las varietés

En el transcurso de esa gira recaló varias veces en Madrid, una de ellas a finales del año 1933. En esa ocasión realizó unas declaraciones a un redactor del diario Luz, que ensalzó su capacidad para brillar en el por entonces ya decadente mundo de las variedades. Sin embargo, según confesó, sus aspiraciones eran bastante más elevadas:

“− Anita, ¿qué piensa de la ‘varieté’?
− Que hoy solamente es una ventana muy pequeña y muy estrecha para asomarse a lo que se dice ‘la vida del arte’. Son grandes los esfuerzos que hay que realizar para ‘colocarse’, abrirse paso y conseguir que el nombre de una figure en la base del cartel.
− ¿Y el cine? ¿No es lástima desperdiciar esa cara?
− Gracias por el piropo, y ya que ha tocado usted en la yema, le diré que pienso en el cine con una firmeza enorme. Me han hecho sugerencias algunas cosas cinematográficas; pero yo, ante todo, soy una enamorada de la ‘escena viva’. Si alguna vez me decido a actuar en cine será cuando haya conocido todas las emociones de este mi arte superior” (10).

Anita Sevilla, en el reportaje de la revista Crónica (31-12-1933).

Anita Sevilla, en el reportaje de la revista Crónica (31-12-1933).

En esos días también apareció en la revista Crónica, que incluyó su fotografía en un reportaje ilustrado sobre la moda de “estrenar una camisa rosa ‘la noche vieja’ para recibir catulianamente el Año Nuevo y que este os reserve […] las flecha más sabrosas del carcaj de Eros” (11). Ello da una buena muestra de la gran popularidad de que gozaba.

Un mes más tarde, en una nueva parada en la Villa y Corte, se celebró una velada artística en la residencia del ex conde de Romanones “para presentación en el llamado ‘gran mundo’ de la gran cantante andaluza Anita Sevilla”, que, acompañada por un bailaor apellidado Moret, “cantó como ella sola sabe hacerlo y fue muy aplaudida” por un público aristocrático (12).

Una vez concluida su tournée junto a la Yankee y la orquesta de Lecuona, en junio de 1934 se presentó “con lisonjero éxito” en el Teatro Regio de Almansa (Albacete) “la joven y hermosa canzonetista de flamenco fino Anita Sevilla”, de “bonita voz e insuperable estilo” (13); y unas semanas más tarde, compartiendo cartel con el ventrílocuo D’Anselmi, actuó en el Teatro Rosalía de Castro de La Coruña. La “estrella de la canción flamenca” y del fandanguillo, “que se agiganta cuando el arte la inspira”, ofreció “un extenso y variado repertorio con mucho estilo y facultades” (14).

Anuncio del espectáculo Selección (La Zarpa, 27-3-1934).

Anuncio del espectáculo Selección (La Zarpa, 27-3-1934).

Tournée con Custodia Romero y Harry Flemming

En enero de 1935 Anita emprendió una nueva gira junto a la bailaora y cancionista Custodia Romero y el espectáculo de variedades encabezado por el bailarín de jazz afroamericano Harry Flemming. En el elenco también figuraban el guitarrista Víctor Rojas, la estrella de color Elsie Bayron, la bailarina cosmopolita Claudia Yonescu, los excéntricos Vital y Orive, la pareja de bailes hispanoamericanos Toni Triana, la bailarina germánica Conchilena, los atletas los Fansonis y la orquesta 12 Jazz Vagabundos, entre otras atracciones.

Tras debutar en el Ideal Cinema de Madrid, el grupo actuó en el Cine Góngora de Córdoba, el Coliseo España de Sevilla, el Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera y el Gran Teatro Falla de Cádiz (15). Anita Sevilla “arrancó muchos aplausos en el cante andaluz por su admirable voz, su gran estilo y su arte castizo” (16).

A partir del mes de agosto y hasta final de año, se la pudo ver en distintos eventos celebrados en la Villa y Corte. Trabajó en el Jardín de Abascal e intervino en una verbena organizada por la Asociación de la Prensa en la Playa de Madrid, en la que “cantó con éxito extraordinario” y compartió cartel con una jovencísima Carmen Amaya (17). En septiembre viajó a Zaragoza para actuar en el Monumental Cinema junto a un nutrido elenco de variedades internacionales en el que destacaba la presencia de la bailarina María Antinea, bajo el título de “Galas 1935”. A decir de la prensa, Anita Sevilla constituía “la revelación” de la temporada y era “una de las artistas más disputadas por las empresas” (18), un “portento de voz, estilo y belleza insuperables” (19).

Custodia Romero (Mediterráneo, 12-5-1928).

Custodia Romero (Mediterráneo, 12-5-1928).

Entre grandes flamencos

De nuevo en Madrid, en el mes de noviembre colaboró en sendos festivales benéficos celebrados en el Teatro de la Zarzuela y en la sala de fiestas del Teatro Metropolitano. En el primero de ellos, a favor de las escuelas racionalistas, coincidió con artistas como Bernardo el de los Lobitos, el Cojo de Málaga o Felipe de Triana, y “alcanzó un clamoroso éxito con sus interpretaciones” (20); y en el segundo, organizado por la Sociedad Benéfica de Autores de Variedades, alternó con figuras como el saxofonista Fernando Vilches (21).

En esos días también se la pudo ver en una fiesta ofrecida en el Teatro Colisevm en honor de Celia Gámez y los autores de la obra Peppina, al cumplirse sus cien representaciones. Entre otros artistas, actuaron el Niño de Marchena, acompañado a la guitarra por Ramón Montoya, y “Anita Sevilla, que cantó de modo impecable varias composiciones de gran éxito” (22). Poco después volvió a coincidir con el cantaor sevillano en la celebración de las cien funciones de Consuelo la Trianera, en la que él interpretaba un papel protagonista. Se dio un banquete en un conocido café, en el que, tras los discursos de rigor, “se pusieron a pelearse […] a fandanguillo limpio el Niño de Marchena y Anita Sevilla”, y ella “hizo gala de su magnífica voz entonando varias saetas” (23).

Los hermanos Quintero, Enrique Pavón, Olvido Rodríguez, Margarita Carvajal, Anita Sevilla y Celia Gámez (Ahora, 14-6-1933).

Los hermanos Quintero, Enrique Pavón, Olvido Rodríguez, Margarita Carvajal, Anita Sevilla y Celia Gámez (Ahora, 14-6-1933).

Variedades Gigantes 1936

En enero del año siguiente emprendió una nueva gira con el espectáculo Variedades Gigantes 1936, que llevaba como cabeza de cartel a Reyes Castizo, la Yankee. Completaban el elenco los payasos Pompoff, Thedi, Zampabollos y Nabucodonosor, la atracción coreográfica Moura and Carrys, la bailarina Trini, la malabarista Miss Recé y las danzarinas modernas Tejjers Stars entre otras figuras.

Actuaron en ciudades como Zaragoza, Calatayud, Logroño, Pamplona, Bilbao, San Sebastián, Burgos y Zamora (24). La crítica destacó la personalidad, gracia y simpatía de la “joven ‘estrella’ de la canción española Anita Sevilla, que por méritos de su arte es primera figura […]. Anita Sevilla, sin exagerar gestos, ni desgarros en el ademán, con elegancia a tono con su voz, grata y cálida, da carácter a todos sus números, y por eso escuchó francas ovaciones” (25).

Coincidiendo con esa tournée se anunció su incorporación a una compañía de comedias encabezada por Pepe Marchena, que debutó en el mes de marzo en el Teatro Fontalba de Madrid, donde llevó a escena las obras Consuelo la Trianera, Cancionera y Cante jondo. A Anita Sevilla, que “canta muy bien flamenco”, se le encomendó el papel protagonista de Cancionera, aunque la hemeroteca no ofrece ninguna evidencia que confirme que finalmente lo interpretó (26).

La que sí está documentada es su actuación, a principios de abril, en el Teatro Principal de Zaragoza, junto aun elenco de variedades internacionales compuesto por figuras como la bailaora Custodia Romero, el humorista Rafael Arcos, la orquestina The 10 Casablanca Boys o la bailarina excéntrica Elsie Byron. Entre todos ellos brilló con luz propia “Anita Sevilla, ‘estrella’ de la canción española, intérprete elegante del flamenco estilizado en canciones, […] que ha logrado clasificarse entre las mejores del género porque sabe cantar y expresar con gracia lo que canta. Su repertorio muy adecuado a sus facultades y estilo, y su vestuario del mejor gusto. Se comprenden sus grandes éxitos” (27).

Reyes Castizo, la Yankee (Foto de Javier Barreiro).

Reyes Castizo, la Yankee (Foto de Javier Barreiro).

Notas:

(1) Diario de Córdoba, 11-5-1933, p. 2.

(2) A. R. de L., El Sol, 14-6-1933, p. 4.

(3) V. Gómez de Enterría, Popular Film, 30-7-1936, p. 13.

(4) La Nación, 3-11-1933, p. 10; Heraldo de Madrid, 8-11-1933, p. 4.

(5) Actuaron en el Teatro Circo de Albacete, el Gran Teatro de Córdoba, el Teatro Isabel la Católica de Granada, el Cervantes de Málaga, el Gran Teatro Iris de Zaragoza, el Teatro Zorrilla de Valladolid, el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián, el Príncipe de Vitoria, el Dindurra de Gijón, El Palou de Luarca, el Pereda de Santander, el Principal de Torrelavega, el Jovellanos de Oviedo, el Jofre de Ferrol, el Principal de Lugo, el Linares Rivas de La Coruña, el Principal de Santiago de Compostela, el Principal de Pontevedra, el García Barbón de Vigo y el Losada de Orense (El Defensor de Albacete, 30-11-1933, p. 1; Diario de Córdoba, 3-12-1933, p. 2; El Defensor de Granada, 13-12-1933, p. 3; Heraldo de Aragón, 15-12-1933, p. 8; La Voz de Aragón, 19-12-1933, p. 13; Heraldo de Madrid, 21-3-1934, p. 4; La Voz de Guipúzcoa, 31-1-1934, p. 6; Pensamiento Alavés, 5-2-1934, p. 8; La Prensa, 25-2-1934, p. 1; El Cantábrico, 28-2-1934, p. 2; El Cantábrico, 4-3-1934, p. 6; La Voz de Asturias, 7-3-1934, p. 2; El Correo Gallego, 15-3-1934, p. 4; El Pueblo Gallego, 16-3-1934, p. 10; El Pueblo Gallego, 16-3-1934, p. 10; El Ideal Gallego, 16-3-1934, p. 2; El Eco de Santiago, 20-3-1936, p. 2; El País, 20-3-1934, p. 2; El Pueblo Gallego, 21-3-1934, p. 6; La Región, 24-3-1934, p. 3).

(6) Trabajaron en el Gran Teatro de Córdoba, el Cervantes Sevilla, el Villamarta de Jerez de la Frontera, el Gran Teatro Falla de Cádiz, el Cervantes de Almería, el Principal de Cartagena y el Ruzafa de Valencia (Diario de Córdoba, 1-4-1934, p. 2; El Liberal de Sevilla, 7-4-1934,p. 6; M. C., El Guadalete, 11-4-1934, p. 1; La Información, 11-4-1934, p. 5; Crónica Meridional, 20-5-1934, p. 2; El Eco de Cartagena, 19-5-1934, p. 1; Las Provincias, 26-5-1934, p. 4).

(7) El Sur, 6-12-1933, p. 1; Diario de Córdoba, 6-12-1933, p. 2.

(8) P. C. de C., La Voz de Aragón, 24-12-1933, p. 12; Heraldo de Madrid, 14-12-1933, p. 4.

(9) El Eco de Santiago, 20-3-1936, p. 2; Heraldo de Madrid, 21-3-1934, 4; El País, 20-3-1934, p. 2.

(10) M. C., El Guadalete, 11-4-1934, p. 1.

(11) Crónica, 31-12-1933, p. 80.

(12) Heraldo de Madrid, 5-2-1934, p. 4.

(13) El Diario de Albacete, 27-6-1934, p. 2.

(14) El Ideal Gallego, 15-7-1934, p. 2.

(15) Heraldo de Madrid, 24-1-1935, p. 5; La Voz, 6-2-1935, p. 10; ABC, 8-2-1935, s. p.; El Guadalete, 12-2-1935, p. 1; La Información, 13-2-1935, p. 5.

(16) Heraldo de Madrid, 24-1-1935, p. 5.

(17) La Nación, 3-8-1935, p. 12; La Época, 5-8-1935, p. 3.

(18) La Voz de Aragón, 18-9-1935, p. 10.

(19) Ibidem, 19-9-1935, p. 10.

(20) Heraldo de Madrid, 16-11-1935, p. 9.

(21) La Libertad, 16-11-1935, p. 6.

(22) Ibidem, 23-11-1935, p. 6.

(23) La Voz, 27-11-1935, p. 4; El Liberal, 28-11-1935, p. 11.

(24) Heraldo de Aragón, 24-1-1936, p. 2; Heraldo de Aragón, 1-2-1936, p. 5; La Rioja, 31-1-1936, p. 3; La Voz de Navarra, 4-2-1936, p. 6; ¡Tararí!, marzo de 1936, p. 56; La Voz de Guipúzcoa, 12-2-1936, p. 2; Diario de Burgos, 15-2-1936, p. 5; Heraldo de Zamora, 19-2-1936, p. 3.

(25) Heraldo de Aragón, 26-1-1936, p. 2.

(26) La Libertad, 23-1-1936, p. 4; El Noticiero Universal, 29-2-1936, p. 9.

(27) M. A., Heraldo de Aragón, 5-4-1936, p. 2.


La Trinitaria en tierras americanas (III)

Tras su exitosa presentación en Montevideo, a finales de octubre de 1929 la compañía de Vicente Mauri llegó a la ciudad argentina de Rosario, contratada por uno de los empresarios del Teatro de la Comedia, Luis Bravo. Allí debutó el día 30 con “éxito rotundo”, ante un público en el que “predominaba la colectividad española” y, especialmente, la andaluza:

“La nota simpática de la noche la dieron los espectadores de las localidades altas, que con sus frecuentes exclamaciones, gritos, palmas, jaleos, etc., interrumpían de vez en cuando a los cantores en la imposibilidad ya de contener el entusiasmo que éstos despertaban en sus corazones.

Al cantar la saeta La Trinitaria oímos un ‘Dios mío’!! que era un quejido de angustia más que una incitación; algunos otros, con la gracia característica de los andaluces, tenían expresiones la mar de ingeniosas y pintorescas: los ‘olé’ y ‘a mi madre’, ‘benditos sean mis mueltos’, ‘eres más grande que la Catedrá’, ‘bonito eres, chavea’, y demás cosas de ese jaez abundaron durante la representación, y si a algunos molestaban estas interrupciones a otros les causaban hilaridad y a los más simpatía, pues eran la sincera excepción de un entusiasmo que fuera injusto censurar en quienes, a tanta distancia de su tierra, ven en suelo extranjero una manifestación tan pura del arte que es su mayor pasión” (Democracia, 31-10-1929).

Teresa Serrador y Jesús Perosanz en La copla andaluza (Crítica, 2-9-1929).

Teresa Serrador y Jesús Perosanz en La copla andaluza (Crítica, 2-9-1929).

Justo después del estreno, el cronista del diario Democracia, que se declaraba profano en materia de cante jondo aunque afirmaba que “le gusta con locura”, tuvo palabras de elogio para todos los componentes del cuadro flamenco:

“[…] pudo apreciar la potencia vocal de Perosanz, el gusto exquisito del Chato Valencia, los filigranas estupendos (sic) del Niño de Caravaca, y la formidable maestría de La Trinitaria, que bien justifica la fama que la precedía y hace lamentar que su escasa intervención le reste oportunidades de triunfar más ampliamente.

Aguilera es un guitarrista de raro dominio en tal difícil instrumento y Lola La Gitana una bailarina de una figura bella, una euritmia prodigiosa y una elegancia formidable. Anoche en unas bulerías se ganó una ovación rotunda, interpretando luego un baile de conjunto que gustó muchísimo. En él advertimos la intervención de una chica argentina llamada Teresita Santander, que bailó con insospechada corrección eso que tan profundamente difiere de sus antiguas danzas de bataclana.
Bien La Ecijana y demás ‘bailaoras’, y muy aplaudido Manolo Fernández […].

La copla andaluza’ ha gustado plenamente” (31-10-1929).

El dos de noviembre el Chato de Valencia finalizó su actuación en La copla andaluza, una vez cumplido su contrato, y unos días más tarde debutó en el Teatro San Martín de Buenos Aires con una obra titulada La Exposición de Sevilla, en la que compartía cartel con la bailaora Soleá la Mejorana (Crítica, 30-10-1929). Fue sustituido por El Americano.

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Democracia, 15-11-1929).

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Democracia, 15-11-1929).

La comedia de Quintero y Guillén, que permaneció diecinueve días en cartel en el Teatro de la Comedia de Rosario, fue considerada “el éxito del año” (id., 1-11-1929). El gran entusiasmo despertado en el público por los artistas de lo jondo llevó a la compañía a ofrecer una fiesta flamenca el trece de noviembre, con el siguiente programa:

“… la aplaudida intérprete del ‘cante jondo’ La Trinitaria cantará fandanguillos y bulerías acompañada por el notable guitarrista Alonso (sic) Aguilera, Jesús Perosanz cantará seguidillas y tarantas acompañado por el guitarrista Enrique C. García, que está radicado entre nosotros desde hace algún tiempo, y bailarán danzas típicas andaluzas Lola La Gitana, Soledad Pacheco, La Ecijana y Manolo Fernández” (id., 11-11-1929).

A fin de mostrar su gratitud a la colonia española de Rosario por su excelente acogida, la empresa del Teatro de la Comedia organizó una visita de los artistas flamencos al Hospital Español, para “llevar a los enfermos -españoles en su totalidad- una sensación de la tierra lejana” (id., 7-11-1929).

“Gentilmente atendidos por los miembros de la C. D. del benemérito establecimiento, señores Ángel García y José Castromil, visitaron los artistas y empresarios todas las dependencias de la casa, que suscitaron frases de admiración de sus comodidades, confort e higiene.

La Trinitaria, las bailarinas Lola La Gitana, Soledad Pacheco, La Ecijana, y la Naldi, Perosanz, Niño de Caravaca, El Americano, el guitarrista Aguilera y Manolo Fernández ofrecieron luego una representación a los enfermos siendo clamorosamente aplaudidos, y a continuación las autoridades del Hospital descorcharon en su honor algunas botellas de vino de la tierra” (id., 14-11-1929).

Alfonso Aguilera (Democracia, 15-11-1929).

Alfonso Aguilera (Democracia, 15-11-1929).

Durante su estancia en Rosario, Encarnación Cabello recibió especial atención por parte de la prensa local, que la calificó de “eximia artista del canto flamenco” (id., 23-11-1929), publicó en varias ocasiones su fotografía y se interesó por su estado de buena esperanza:

“No es para nadie un secreto que La Trinitaria, la notable artista que en ‘La copla andaluza’ da realce al espectáculo con sus canciones, está a punto de ser madre.

Pues bien: asegura la simpática y aplaudida intérprete del ‘cante jondo’ que su hijo será criollo. Córdoba, la ciudad austera de la universidad, la catedral y el claustro, será, según sus cálculos, la cuna de su hijo, que quiera Dios salga un ‘cantaor’ de buena ley” (id., 9-11-1929).

En otro artículo, también publicado en el diario Democracia, compartió protagonismo con su compañero artístico y sentimental, el tocaor Alfonso Aguilera:

“Dos artistas flamencos de pura cepa: La Trinitaria y Aguilera

No cabe duda de que los varios millares de personas que han desfilado por La Comedia para solazar su espíritu con las escenas típicas y populares de ‘La copla andaluza’ han salido ampliamente satisfechos de la actuación de los artistas del cuadro flamenco.

Son éstos, cada uno en lo suyo, una notabilidad. […]

No obstante, hay entre ellos dos artistas de ley que son flamencos […] La Trinitaria y Alfonso Aguilera.

Ella, esa mujercita menuda, graciosa, de cara sugestiva y ojos pequeños de un fulgor de azabache, es una intérprete formidable de las coplas de Andalucía. Cantando las saetas sabe dar a su acento la calidad de la emoción religiosa, y, al perforar con ellas el silencio les imprime su verdadero significado, esto es, el de la plegaria que eleva al cielo quien, no sabiendo rezar, canta con unción. […]

Jesús Perosanz (Democracia, 15-1-1930).

Jesús Perosanz (Democracia, 15-1-1930).

La Trinitaria no ha podido ofrecer en esta temporada todo el caudal de su arte. Impide su actuación triunfadora de siempre su estado, que si bien nos evitó admirarla como artista nos permite venerarla como mujer. Está a punto de ser madre y no puede en escena lucir sus facultades ampliamente. Enhorabuena, si lo que se lo evita es la más sagrada de las deformidades.

Alfonso Aguilera es un artista exquisito. El público -lamentablemente- no lo conoce más que como guitarrero, pero podemos afirmar que como ‘cantor’ es el más estupendo que hemos conocido. Aguilera sufre una leve afonía de origen bronquial que ha puesto sordina en su garganta, pero interpretando las canciones populares en rueda de amigos, en reuniones nocherniegas, en ‘petit comité’, es el amo.

‘De casta le viene al galgo…’, dice el refrán, y no ha fallado esta vez la sabiduría popular de los adagios. Aguilera es sobrino del famoso ‘Cojo de Málaga’, del gran artista de las tarantas, los fandanguillos y las granadinas, y ha heredado de éste la comprensión, el sentimiento, el estilo inimitable.

Si Aguilera es un mago tocando la guitarra, cantando coplas no tiene rival” (id., 15-11-1929).

El diecisiete de noviembre la compañía de La copla andaluza recibió la cariñosa despedida del público rosarino y al día siguiente puso rumbo a la ciudad de Córdoba para actuar en el Cine-Teatro Capitol. La gira también les llevó a Río Cuarto, Mendoza, San Juan y Santiago de Chile. Allí los sitúa la prensa actuando en el Teatro Santiago los primeros días del año 1930 (Crítica, 2-10-1929; La Nación, 1-1-1930).


Encarnación la Trinitaria, una cantaora excepcional (y III)

Durante el año 1936 Encarnación Cabello volvió con fuerza a la cartelera de la Ciudad Condal. El 8 de enero actuó en un festival celebrado en el Circo Barcelonés a beneficio del bailaor Antonio Virutas, en el que compartió cartel con lo más granado de la profesión. Rafaela la Tanguera, Conchita Borrull, Carmen Amaya, el Cojo de Málaga, el Niño de Utrera, Pena hijo, Imperio de Granada, y los tocaores Alfonso Aguilera, Niño Sabicas, Rojo el Alpargatero, Manolo Torres y Pepe Hurtado colaboraron con la causa (Noticiero Universal, 7-1-1936). Entre todos ellos “constituyó una auténtica revelación ‘La Trinitaria’, que fue especialmente aplaudida” (Noticiero Universal, 9-1-1936).

En la imagen aparecen La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, el Viruta y el Chino (Destino, 1964).

En la imagen aparecen La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, el Viruta y el Chino (Destino, 1964).

Unas semanas más tarde cantó en Radio Barcelona junto al Niño de Cartagena, acompañados ambos a la sonanta por Alfonso Aguilera (La Vanguardia, 26-1-1936). En el mes de mayo regresaría en dos ocasiones a la emisora, una junto a Pilar Arcos (La Vanguardia, 10-5-1936), y otra con Juanito Valderrama, Rafael de La Unión y Miguel Borrull (La Publicitat, 14-5-1936).

En febrero de 1936 actuó en el Cine Coliseo Pompeya como figura principal de un programa compuesto por dos películas, más las actuaciones del cantante Emilio Vendrell y de la “eximia artista del género andaluz LA TRINITARIA, diva del cante flamenco” (Noticiero Universal, 19-2-1936).

Durante los meses siguientes se la pudo ver con cierta frecuencia en el Circo Barcelonés, donde el 8 abril y el 14 de mayo participó en sendos festivales de ópera flamenca. El reparto del primero de ellos estaba compuesto por los cantaores “Gitanillo de Madrid, Amedia Romero, Juanito Guerrero, Tomás Chorrojumo, Ramper Flamenco, Niño Cartagena, Aldeano, Gran Fanegas” y, como cabezas de cartel, La Trinitaria, Juanito Valderrama y la Niña de Linares. El toque corría a cargo de “Alfonso Aguilera, Antonio González, Manuel Torres y Niño Sabicas”. Fuera de programa se presentó el transformista Mirco acompañado por todos los guitarristas y, como colofón, se proyectó la película Semana Santa en Sevilla y se cantaron “las típicas saetas, acompañados por una banda de tambores y cornetas” (La Vanguardia, 7-4-1936).

Petra García Espinosa, la Niña de Linares.

Petra García Espinosa, la Niña de Linares.

El segundo festival tenía como figuras estelares a la Niña de Cádiz, Rafael de La Unión, Niño de la Palma de Oro, la Trinitaria, Conchita Borrull, Juanito Valderrama y Miguel Borrull. Completaban el reparto la Niña de Chiclana, Niño de la Alhambra, Anita Maravilla, Niño de Tetuán, Ramper Flamenco, Niño de la Perla, Lolita Ruiz, Tomás Chorrojumo y Carreterito de Valencia, así como los tocaores “Rojo el Alpargatero, Alfonso Aguilera, Juanito Riera y Juan B. Pepito y Miguel Borrull” (La Vanguardia, 12-5-1936).

También en el Circo Barcelonés, el 3 de junio de 1936 Encarnación Cabello intervino en una velada artística celebrada en honor del recitador Enrique Nieto de Molina (La Vanguardia, 3-6-1936); y, ya comenzada la guerra, entre los meses de agosto y septiembre formó parte de un cuadro flamenco que compartía programa con una compañía de variedades internacionales. La Niña de Cádiz, la Tanguera, la Mendaña, la Gonzalito y Manolo Bulerías eran algunos de los artistas con los que compartía escenario (El Diluvio, 29-8-1936).

Asimismo, el 19 de septiembre colaboró en un festival organizado en el Teatro Nuevo por el Partido Nacionalista Republicano de Izquierda y el Sindicato Único de Espectáculos Públicos (C. N. T.), “en honor de la Aviación Republicana y a beneficio de las Milicias Antifascistas”. Tras la representación de la obra de estampas de actualidad ¡Tots al front!, cantaron María Teresa Planas, José María Aguilar, Emilio Vendrell y ‘La Trinitaria’, acompañada por Alfonso Aguilera (Noticiero Universal, 18-9-1936, 6).

El transformista Mirco.

El transformista Mirco.

Durante el año 1937 la prensa la sitúa en el Teatro Vigatá de Vic (L’Hora Nova, 9-9-1937) y en el Municipal de Castellón (Heraldo de Castellón, 12-10-1937) formando parte de sendos espectáculos de variedades; así como en la Fundación Albà d’Horta de Barcelona, en un festival cinematográfico organizado por la Caja de Asistencia Presidente Macià. En los entreactos de la película Sucedió una noche “actuaron los pequeños grandes artistas Encarna Aguilera, canto aragonés; María Aguilera, canzonetista; Adelina Abril, bailarina clásica; Alfonso Aguilera y Castro, guitarristas, y la Trinitaria, estrella del cante flamenco. El acto constituyó un verdadero éxito” (Full Oficial del Dilluns de Barcelona, 13-12-1937). Esta es la última ocasión en que encontramos a la cantaora anunciada junto a su marido, que falleció prematuramente en una fecha que aún desconocemos. Solo unas semanas más tarde, el 2 de enero de 1938, se presentó acompañada a la sonanta por Castro en un festival a beneficio de los soldados organizado por el semanario L’Esquella de la Torratxa en el Teatro Barcelona (La Vanguardia, 1-1-1938).

Una vez concluida la guerra civil, en 1940 la Trinitaria volvió a anunciarse en distintos festivales de ópera flamenca celebrados en la Ciudad Condal, en los que coincidió con viejos conocidos. Junto a su hermana Lola Cabello, el guitarrista Miguel Borrull, las bailaoras Julia y Concha Borrull, y los cantaores Manolo Constantina, Gran Fanegas y el Cojo de Málaga, actuó el 9 de enero en el Circo Barcelonés, en lo que se anunció como un “espectáculo cumbre de cante jondo” (Noticiero Universal, 8-1-1940). Regresó a ese mismo escenario el 30 de abril para rendir homenaje al Cojo de Málaga. También colaboraron en el festival hasta un total de sesenta artistas, entre los que destacaban el bailaor Tobalo, los cantaores Niña de Linares y Gran Fanegas, Miguel Borrull, una zambra gitana y Los Canasteros de Triana (Noticiero Universal, 29-4-1940, 8).

Lola Cabello

Lola Cabello

Asimismo, en el mes de septiembre actuó en el Teatro Olimpia junto a una compañía de ópera flamenca dirigida por el Niño de Marchena, que representó las estampas “Rosianas de Almonte” y “Puente Chiclanero”, de Luis Clavijo:

“[Estas dieron] margen a una serie de cantes y bailes que satisfacen los deseos del más entendido en el arte. De los fandanguillos, cantados por el ‘Niño de León’, ‘Alegría’ y la ‘Trinitaria’, se pasa a los bailes de Merceditas Borrull acompañada a la guitarra por su padre; después a los de Mirco e Isabelita Flores y a la zambra de Tobalo; a continuación los recitados de Enrique Romera y los cantes y bailes de Carmen del Turia; y, al final, los arpegios de Pepe ‘Marchena’” (Solidaridad Nacional, 24-9-1940).

Retomamos la pista de Encarnación Cabello tres años más tarde en la pérgola del recinto Piscinas y Deportes de Barcelona, donde se ofreció “un espectáculo de movilidad y colorido extraordinario, base de una serie de estampas regionales, cuya primera parte se denomina ‘Una noche en Andalucía’”. Bajo la dirección del maestro Paris, en él intervinieron varias decenas de artistas, entre los que cabe mencionar a los bailarines Lolita Ráez y Pepe Urbina; y, en el género flamenco, al guitarrista Flores, el cantaor ‘Niño de los Jardines’ y Maruja de Málaga. Entre otros aspectos del montaje, la crítica alabó las saetasbien cantadas” por la Trinitaria (Diario de Barcelona, 7-8-1943, 14).

El 26 de enero de 1944 se celebró en el Palacio del Arte de Barcelona un “homenaje a la canzonetista Encarnación Cabello, y con tal motivo el rapsoda Wencesla Sabalter recitó un improvisado soneto del poeta argentino E. Baldomero Gimeno, que fue muy aplaudido” (La Prensa, 27-1-1944, 4). Las últimas noticias que hemos localizado sobre la Trinitaria datan del verano de 1950 y la sitúan en Palma de Mallorca, ciudad que ya visitó en varias ocasiones a finales de los años veinte.

Mercedes Borrull (Archivo Diputación de Málaga).

Mercedes Borrull (Archivo Diputación de Málaga).

Actuó el 22 de julio en el Campo es Forti (Correo de Mallorca, 19-7-1950) y dos días más tarde, en el Teatro Olimpia, junto a una extensa compañía de arte flamenco en la que destacaba la presencia de los cantaores Eulalia Sanz, Juanito Palacios, El Soldado, el Niño de la Victoria y la Chicharra; los bailaores Conchita Torres, Manolo de Cádiz, Manuela Reyes y Paco Sevilla; y los guitarristas Niño de Utrera y Antonio González. Entre todos ellos, ocupaba un puesto privilegiado en el cartel “La Trinitaria. Primerísima figura del cante jondo” (La Almudaina, 23-7-1950); y, a juzgar por las críticas, esto no obedecía a un mero reclamo publicitario:

“Anoche en la espléndida terraza de Olimpia se reunió una ingente muchedumbre para presenciar la gran función de Ópera Flamenca […].

En verdad la concurrencia no salió defraudada del espectáculo -que ante el éxito alcanzado se repite hoy-, aplaudiendo cada intervención de los notables, algunos en grado superlativo, elementos presentados por Olimpia en el magno festival de ‘flamenquería’.

Pero por encima de todos cabe destacar la formidable actuación de la Trinitaria, la cual se vio obligada a ofrecer cuatro o cinco ‘cantosmás de los que debía ejecutar. […]

Los aficionados pudieron saciarse de arte ‘cañí’, pues de todo y en abundancia hubo en el festival de anoche, que fue un éxito sin precedentes. Todos los estilos y todas las características del ‘cante jondo’ y de la danza española tuvieron una nutrida representación. Y el público jaleó a cuantos fueron desfilando por el escenario de Olimpia. […]

La compañía de ‘ópera flamenca’ actuará también en diversos pueblos de la Isla” (La Almudaina, 25-7-1950, 8).

“Todos los números que participaron en el espectáculo lograron buen éxito, destacando especialmente ‘La Trinitaria’ que hizo alarde de buen estilo de canto, así como Juan Soto, verdadero artista de la guitarra” (La Almudaina, 26-7-1950, 7).

Encarnación Cabello, la Trinitaria, junto a una de sus nietas (Foto: Ruth Aguilera).

Encarnación Cabello, la Trinitaria, junto a una de sus nietas (Foto: Ruth Aguilera).

Durante los meses de agosto y septiembre el público de Palma de Mallorca pudo volver a disfrutar del cante de la Trinitaria, que actuó en el Salón Triana junto a un cuadro flamenco dirigido por el tocaor Juan Soto, y en el que también figuraban las bailaoras Anita Belmonte, Carmen Alarcón y hermanas Morales, entre otros artistas (Baleares, 31-8-1950; Baleares, 28-9-1950).

Una postrera referencia nos la proporciona un cartel del año 1952 que anuncia dos “grandes veladas de canto flamenco” ofrecidas los días 2 y 3 de agosto en la Bodega Apolo de Barcelona, sita en el Paralelo. En ellas intervinieron los cantaores José Córdoba Reyes, Enrique el Sevillano y la “pareja de cante jondo” formada por la Trinitaria y el Niño del Genil. Completaban el espectáculo el grupo Cantos y Bailes de España, compuesto por más de veinticinco artistas folclóricos, y el dúo de baile aragonés de Carmen Buj y Joaquín Gazulla.

Encarnación Cabello Moreno, que tuvo su último domicilio en el número 29 de la Calle Carretas, falleció el 21 de febrero de 1965 en el Hospital Clínico de Barcelona a consecuencia de un cáncer de útero, según reza en su acta de defunción. Nos ha dejado una discografía breve pero de excepcional calidad, compuesta por un total de dieciocho registros sonoros (1) grabados en la primera mitad de los años veinte con las casas Gramófono, Regal y Víctor. En la mayor parte de ellos la acompaña a la sonanta Miguel Borrull y en el resto, Alfonso Aguilera. Muy del gusto de la época, en el corpus discográfico de esta cantaora predominan claramente los fandangos, seguidos de las tarantas, malagueñas y cartageneras. También impresionó un cante por soleá, una granaína y una saeta.

La Sociedad de Pizarras ha recopilado parte de la discografía de la Trinitaria, que se puede escuchar en su canal de YouTube. Pasen y disfruten:


Notas:
(1) Se trata, en todos los casos, de discos bifaciales; dos de ellos los comparte con Rosario Núñez, la Andalucita.