Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Luisa Pericet, gran maestra y coreógrafa de la Escuela Bolera (III)

En 1931, Luisa Pericet se traslada a Madrid junto con sus padres y su hermana Concha. Nada más llegar, el maestro Pericet abre una nueva academia en la calle Jardines, donde cuenta con la ayuda de sus hijas. Poco tiempo después se mudan al número 10 de la calle Encomienda, al mismo local en el que había tenido su estudio otro famoso maestro de baile sevillano, Eduardo Cansino (3) (4).

La nueva academia madrileña de los Pericet no tarda en convertirse en uno de los más prestigiosos e importantes centros de danza bolera de España. Las clases son impartidas por el maestro, con la colaboración de sus hijas, que compaginan esta actividad con sus actuaciones como “Hermanas Pericet”.

Luisa, Concha y Ángel Pericet Jiménez

Luisa, Concha y Ángel Pericet Jiménez

Nuevos éxitos de las Hermanas Pericet

Según el testimonio de su sobrino Ángel Pericet Blanco, “eran lo que se llamaba bailarinas y cancionistas, no cupletistas. […] Concha cantaba fragmentos de zarzuela como ‘La Reina Mora’ y […] Luisa cantaba tangos acompañándose muy bien a la guitarra” (5).

En la primera mitad de los años treinta, hallamos referencias sobre algunas de sus actuaciones, tanto en Madrid como en provincias. No obstante, a juzgar por los papeles, ya no se prodigan tanto como antes.

En octubre de 1931, las Hermanas Pericet se anuncian en el teatro Barbieri de Madrid. Al año siguiente, “el mejor dueto artístico” (La Prensa, 26-1-1932) actúa en ciudades como Santander, Murcia o Reus, generalmente en programas de variedades o music hall.

En febrero del 33 se presenta en el Circo Barcelonés el espectáculo “Alma”, en cuyo elenco figura “la cada día más ovacionada pareja de baile Hermanas Pericet” (El Diluvio, 26-2-1933), mientras que en los años siguientes las encontramos varias veces en Lugo. En noviembre de 1935 la prensa las anuncia así:

“Gran Café Bar Unión
Sala de espectáculos que presenta los mejores números de varietés
HOY formidable DEBUT HOY
HERMANAS PERICET
Únicas en su género
Jóvenes vedettes modernas
Duetos, tangos, canciones, bailes
ÉXITO GRANDIOSO ÉXITO
Espectáculo altamente moral, propio para familias” (El Progreso, 12-11-1935).

La bailarina Elvira Lucena

La bailarina Elvira Lucena

Años difíciles y vuelta a empezar

En 1936, tras el estallido de la Guerra Civil, por motivos de seguridad, Luisa y Conchita Pericet se trasladan a Valencia junto con sus padres. Allí permanecen hasta el final de la contienda. Su actividad artística queda reducida al mínimo.

Durante esos años, Luisa Pericet realiza estudios de enfermería y ejerce como voluntaria cuidando a heridos de guerra. Por su parte, su hermana Conchita contrae matrimonio en 1938 con el militar republicano Agustín Larios, y da prioridad a su faceta de esposa y madre (6).

En 1940, toda la familia regresa a Madrid, donde vuelven a empezar de cero. Ángel Pericet y sus hijas retoman su actividad docente en el local de la calle Encomienda, que poco a poco va recuperando su antiguo esplendor.

Tras el fallecimiento del maestro, en 1944, Luisa Pericet se pone al frente de la academia. Por ella pasan bailarines y bailarinas como Elvira Lucena, José de Udaeta, Pacita Tomás o Tona Radely, que están llamados a convertirse en grandes figuras del baile español. Antonio Ruiz Soler, Pilar López, María Rosa, Alberto Lorca, Antonio Gades y Matilde Coral, por mencionar sólo a algunos, también toman clases con la maestra. (7)

Luisa Pericet, maestra querida y admirada

Quienes la conocieron coinciden en resaltar la excelente labor desarrollada por Luisa como embajadora y transmisora de los bailes boleros tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Según María Victoria Serrano, “gracias a ella fue una época de esplendor y de éxito de la Escuela Bolera en España y en el resto del mundo, pues a su escuela de la calle Encomienda venían profesores y bailarines de muchos países” (8).

Tona Radely y Paco de Ronda (Primer Plano, 1957)

Tona Radely y Paco de Ronda (Primer Plano, 1957)

Otra antigua alumna suya, Tona Radely, sólo tiene elogios para Luisa Pericet, a quien define como “gran profesora de baile y de la vida. Es la verdad del baile español, la precursora de todo”. Según su discípula, Luisa dominaba a la perfección todas las facetas de la danza española, incluidos los bailes regionales y también el flamenco. De hecho, a pesar de sus años, aún recuerda con cariño cómo su maestra, acompañándose con la guitarra, la enseñó a bailar por soleá y por alegrías. (9)

María Victoria Serrano también hace hincapié en la gran calidad humana de Luisa Pericet:

“Era pequeña y gordita […], muy estricta y con mucho genio: cuando se hacía un paso mal, se enfadaba muchísimo, pero buenísima persona. A la maestra no le importaba mucho el dinero; incluso daba la clase gratis cuando no podíamos pagarle, porque amaba lo que hacía”. (10)

Debut como coreógrafa

Desde finales de los años cuarenta, impulsada por el maestro Monra, Luisa Pericet sitúa en primer plano su faceta de coreógrafa, que la lleva a cosechar grandes éxitos. Sus servicios son solicitados por las compañías más famosas de la época, y su nombre vuelve a escribirse en los papeles con letras de gran tamaño.

Luisa fue una excepcional coreógrafa, no sólo por su experiencia en el mundo del baile, sino también por su versatilidad y el entusiasmo que derramaba en cada montaje. A su total dominio sobre los pasos de la Escuela Bolera se sumaba su profundo conocimiento sobre el flamenco, en especial los palos más antiguos que la apasionaban, y dicen los que la conocieron que además tocaba la guitarra con auténtica maestría”. (11)

Pacita Tomás

Pacita Tomás

En 1950, Elvira Lucena presenta en el teatro Madrid de la capital un espectáculo de bailes españoles en el que “seguidillas, panaderos, fandangos y malagueñas desfilan en deslumbrante cortejo ante la ‘Soleá’ […] y los ‘boleros de la cachucha’”. Las bailarinas Carmen Segura y Dorita Ortiz, los bailaores Tere y Juanele Maya, y el cantaor Jacinto Almadén también figuran en el elenco. Las coreografías de Luisa Pericet “contribuyeron al éxito del espectáculo, que fue tan grande como merecido” (ABC, 15-11-1950).

Durante el verano siguiente, Luisa actúa en un recital de canciones y bailes españoles que se celebra en el palacio de La Granja para conmemorar el XV aniversario del glorioso Movimiento nacional. Entre los artistas participantes también destacan Maruja Díaz, Antoñita Moreno, Pacita Tomás, Carmen Sevilla o Juanita Reina. Poco después se la puede ver en el espectáculo “Pena y oro”, de Juanito Valderrama, en el que comparte cartel con Tona Radely, Nati Mistral y Carmen Sevilla, entre otros artistas.

Grandes éxitos por toda España

En 1952 se estrena en el teatro Calderón de BarcelonaLa copla nueva”, una “fantasía lírica en dos actos y catorce cuadros” de Quintero, León y Quiroga, en la que Luisa Ortega muestra sus excelentes dotes para el género folclórico. La acompañan su padre, Manolo Caracol, y su hermano, además de otras figuras, como la bailarina Pacita Tomás. “La coreografía, de Luisa Pericet, francamente encomiable; en especial, en el boleroLa maravilla’” (La Vanguardia, 13-4-1952).

Dos meses más tarde, en ese mismo escenario, la Compañía de Antoñita Moreno presenta “Sortija de oro”, un espectáculo de canciones andaluzas compuestas por Ochaíta, Valero y Solano, en el que también participan “la primera bailarina Lola de Ronda […], la pareja Lina y Miguel, los guitarristas Patena y Duque y el ‘ballet’ clásico español de Luisa Pericet” (La Vanguardia, 16-7-1952), que “se mostró disciplinado” (La Vanguardia, 19-7-1952).

Programa de "La copla nueva", con Luisa Ortega y Manolo Caracol (1952)

Programa de “La copla nueva“, con Luisa Ortega y Manolo Caracol (1952)

En 1953, la cantante Carmen de Veracruz lleva su “Leyenda española” por varios teatros de nuestro país, como el Calderón de Barcelona o el de la Zarzuela de Madrid. “La parte coreográfica fue encomendada a las bailarinas que dirige Luisa Pericet” (ABC, 17-6-1953), que obtienen “una buena acogida del auditorio”, sobre todo en las estampas “‘Carmen la Goya’, ‘La Cacharrera’, ‘La Vicaría’, ‘¡Celosa!’ y ‘El sueño se fue al Pilar’”, que destacan “por su buena presentación, interpretativa y coreográfica” (La Vanguardia, 17-4-1953).

También en ese año se estrena con gran éxito en el teatro Calderón de Madrid el espectáculo “Chica… ¿dónde vas?”, en el que las canciones interpretadas por Imperio de Triana y Marisol Reyes comparten protagonismo con un nutrido elenco de bailaores y bailarines, en el que destacan especialmente:

“la pareja Lyna y Miguel componen una viñeta completa por ‘seguidillas gitanas’, con estructura Luisa Pericet, maestra consumada en el pulso del baile dramático y apasionado. […]

Colmó el éxito de la primera parte un delicioso ‘baile de candil’, de gran empaque literario. Destacamos a la gentil Ana Mercedes, bailarina solista, de facultades prodigiosas; a Ana María ‘La Jerezana’, cantadora de acento pasional” (ABC, 15-7-1953).

NOTAS:

(1) Eduardo Cansino es hoy más conocido por ser el progenitor de la actriz Rita Hayworth. Sobre esta familia, puede consultarse el artículo de Manuel Bohórquez “El abuelo flamenco de Rita Hayworth”.

(2) Entrevista concedida a Marta Carrasco para su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet (Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013). Pág. 47.

(3) Datos aportados por Marta Carrasco en su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet (Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013). Según esta autora, fruto de su matrimonio con Agustín Larios, Conchita da a luz a su hijo Luis, al que tiene que criar en solitario, tras la desaparición de su marido, de quien nunca más se supo.

(4) Información proporcionada en entrevista personal con María Victoria Serrano López, antigua alumna de Luisa Pericet y autora de los libros La danza española: la Escuela Bolera (vols. I y II), en los que se recogen las enseñanzas de la maestra.

(5) Ibídem.

(6) Testimonio obtenido en conversación personal con la bailarina y maestra Tona Radely, que fue una primera figura del baile español en los años cincuenta y sesenta, época en la que compaginó sus actuaciones en los teatros y salas españolas con sus giras por medio mundo. Posteriormente se dedicó a la enseñanza del baile bolero en su academia de Torremolinos (Málaga).

(7) Información proporcionada en entrevista personal con María Victoria Serrano López, antigua alumna de Luisa Pericet y autora de los libros La danza española: la Escuela Bolera (vols. I y II), en los que se recogen las enseñanzas de la maestra.

(8) Marta Carrasco, La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013, p. 56.


Luisa Pericet, gran maestra y coreógrafa de la Escuela Bolera (II)

En 1924, el cuadro de Pericet vuelve a presentarse en el Teatro Circo de Verano de Cádiz, junto a la compañía de zarzuela de Diego Valero y Manolo Codeso. Poco después, toda la troupe regresa a la ciudad de la mezquita, donde tantos éxitos ha cosechado. Una vez más, las chicas de Pericet ponen el broche de oro al espectáculo, con un actuación llena de gracia y flamenquería:

“Como final se celebró una fiesta andaluza, en la que tomaron parte las simpáticas chicas del grupo coreográfico que dirige el maestro Pericet, y los ‘cantaores’ de lo ‘jondo’ Niño de Granada y Manuel Cobos, acompañados a la guitarra por Alfonso Alfaros. […]

Bailó por lo flamenco la estupenda y simpatiquísima Carmencita Vargas, tocándole el gran ‘Rosquillas’, siendo frenéticamente aplaudida.

Terminó la función con una zambra gitana, en la que tomaron parte todas las artistas, actuando muy lúcidamente las chicas de Pericet” (La Voz, 6-2-1925).

La bailaora Carmen Vargas

La bailaora Carmen Vargas

A mediados de febrero de 1925, la compañía Valero-Codeso recala en la ciudad de Melilla y, durante casi dos meses, llevan a escena distintas obras en el teatro Alfonso XIII. Como viene siendo habitual, el fin de fiesta corre a cargo del cuadro Pericet, en el que destacan especialmente las hijas del maestro. La polifacética Conchita exhibe sus buenas dotes como bailarina, cantante y hasta saetera, mientras que Luisita, a pesar de su juventud, también muestra la gran artista que lleva dentro:

Conchita Pericet cantó de modo inimitable la canción de la banderita, viéndose obligada a repetirla entre los clamorosos aplausos. También fue aplaudida en ‘Las musas latinas’ y en ‘Don Quintín el amargao’. […]

Carmen Prieto, Adelita Chaves y Luisita Pericet, también se hicieron aplaudir justamente al cantar y bailar con su peculiar arte” (El Telegrama del Rif, 20-2-1925).

“En ‘Don Quintín el amargao’ fue justamente aplaudida la notable y bella artista Conchita Pericet, que cantó con su peculiar exquisito arte. También lo fue al cantar magistralmente unas saetas.

Finalmente, en ‘El apuro de Pura’ se destacaron la señora Pol Liñán y los señores Valero y Codeso. Conchita Pericet volvió a cantar notablemente, oyendo entusiastas aplausos, así como las bailarinas Carmela Prieto, Adela Chaves y Paquita Soriano” (El Telegrama del Rif, 28-2-1925).

“En ‘El gato montés’ […] insuperable en su papel de gitana, del que hizo una asombrosa creación, la admirable tiple Conchita Pericet, que cantó en su peculiar arte, haciendo alarde de su bien timbrada voz” (El Telegrama del Rif, 3-4-1925).

Luisa Pericet (La Unión Ilustrada, 15-11-1925)

Luisa Pericet (La Unión Ilustrada, 15-11-1925)

Nuevos triunfos en familia y gira por América

En agosto de 1925, ya desvinculadas de la compañía Valero-Codeso, las hermanas Pericet conquistan al público malagueño:

“se presentó la troupe que dirige el notable maestro de baile Ángel Pericet, que está considerado uno de los mejores maestros de baile españoles.

Los números fueron de conjunto fueron muy aplaudidos y particularmente las bellas artistas Conchita y Luisa Pericet que, como cupletista una y la otra como cupletista y bailarina, son notables y fueron también muy aplaudidas en los diferentes números que interpretaron” (La Unión Ilustrada, 2-8-1925).

En 1926, Luisa, Conchita y Ángel Pericet Jiménez son contratados en Buenos Aires, adonde viajan junto a un grupo de artistas sevillanos, como Lolita Benavente. (2) Cuando regresan a España, a mediados de 1927, las dos hermanas inician una nueva etapa profesional junto a la Compañía de Arte Moderno Alegría Enhart, con la que emprenden una gira por provincias.

Gira con la troupe Alegría Enhart

Durante los meses de julio y agosto presentan en Cádiz y Córdoba la revista Yo me caso con usted, un “apropósito cómico-lírico-bailable, original de los señores Paso (padre e hijo) y A. Extremera […]. Es agradable, distraído y lleno de encantadora frivolidad” (La Voz, 19-8-1927).

También en tierras cordobesas, estrenan Oro, seda, sangre y sol, una obra compuesta por “escenas típicas españolas y mejicanas, de cantables, bailables, diálogos y cuadros de conjunto” (El defensor de Córdoba, 22-8-1927), en el último de los cuales el señor Enhart, transformado en “El Niño del Bicarbonato”, lidia un auténtico novillo.

Ángel Pericet Jiménez

Ángel Pericet Jiménez

A finales de agosto, la compañía debuta en el teatro Fuencarral de Madrid con las dos obras mencionadas. La crítica destaca la actuación, entre otras, de las hermanas Pericet:

“En Yo me caso con usted se canta por todos los tonos y estilos -del cupletero al ‘jondo’-, se baila también en las más variadas formas y desnudos; hay diálogos graciosos y, finalmente, se lidia un becerro en el escenario. […]

En la interpretación se destacaron la señorita Olga, gran bailarina, las hermanas Pericet y Mary Larrea, del sexo femenino, y Lorente, Enhart, Alegría, entre el sexo feo” (El Imparcial, 28-8-1927).

“Estos notables actores y sus huestes –Pericet, Mary Laura y Wences sobre todo- cosecharon muchos y justificados aplausos” (Heraldo de Madrid, 29-8-1927).

Tras actuar durante varias semanas en Madrid, la compañía continúa cosechando éxitos en Palencia. Ahí les perdemos la pista durante más de un año. En diciembre de 1928 la prensa sitúa a la troupe en Tenerife, con un repertorio renovado, que incluye, además de las ya mencionadas, nuevas revistas, como Las mujeres mandan o La Flor de España.

“En [esta última] revista se dan a conocer numerosos bailes españoles y extranjeros y está cuajada de chistes, que el público recibió con grandes muestras de agrado.

De los diversos números que forman La Flor de España se destacó el bailable Tabaquillo y la serenata de J. Malats, bailada irreprochablemente por la señorita Olga.

Todos los cuadros fueron presentados con gran lujo de decorado y las señoritas del conjunto lucieron trajes vistosísimos” (El Progreso, 12-12-1928).

En junio de 1929, la compañía Alegría Enhart y su Flor de España llegan a Melilla. El espectáculo

“fue de completo agrado del público, pues los diversos números interesaron y divirtieron. La presentación de todos los cuadros, lujos y artística, mereció elogios.

De los artistas, algunos de verdadero mérito, se destacaron Olga, Mary Laura, Olga Petit, las hermanas Pericet -ventajosamente conocidas de este público- y los excelentes humoristas Enhart y Alegría” (El Telegrama del Rif, 11-6-1929).

Compañia Alegría Enhart en Tenerife (1928)

La Compañía Alegría Enhart en Tenerife (1928)

Durante el otoño de ese mismo año, la troupe visita ciudades como Málaga, Granada y Almería. Las dominadoras, Sevilla 1929, Artistas y modelos, y Los ases de la pantalla son algunas de las nuevas revistas que se van incorporando al ya clásico repertorio de la compañía, que en 1930 continúa su periplo por Madrid, Alicante, Valencia, Reus, Huesca o Badajoz, entre otras localidades.

En enero de 1931, los Alegría Enhart estrenan en el teatro Reina Victoria de Melilla la revista ¡Oiga… oiga!. Unas semanas más tarde recalan en la tacita de plata, con su conocida Oro, seda, sangre y sol. De allí marchan a Córdoba y, en el mes de junio, se presentan en Málaga, siempre con gran éxito.

“[Gran Teatro Falla de Cádiz] También fue premiado con abundantes aplausos el cuadro final, titulado ‘Humo brasileiro’ por Olga y Luisita Pericet.

En el segundo acto, más ligero y de menos valor musical, fue bisado a más del desfile por toda la compañía, perfecto conjunto, de un gran efectismo; unas bonitas granadinas por Conchita Pericet” (El Noticiero Gaditano, 4-3-1931).

“[Málaga] Continúa en el teatro Lara la gran compañía de revistas Alegría-Enhart, que como se sabe hizo su debut el 15 de mayo.

Las muchísimas simpatías que en Málaga tiene, contribuye (sic) a que todas las noches el teatro Lara se vea completamente lleno.

Los elementos con que cuenta son inmejorables, pues a más de las ya conocidas Olga, Lita Enhart y las hermanas Pericet, muy queridas del público malagueño, se encuentra la bellísima Carlota Bilbao […].

En conjunto una compañía muy a la moderna que consigue triunfos en cualquiera de las partes donde actúa” (Política, 6-6-1931).

NOTAS:

(1) Dato aportado por Marta Carrasco en su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013.

(2) Ibídem.


Luisa Pericet, gran maestra y coreógrafa de la Escuela Bolera (I)

Desde hace más de un siglo, el apellido Pericet va indisolublemente unido a la Escuela Bolera de baile. Todo comienza en 1882, cuando un jovencísimo Ángel Pericet Carmona se traslada a Sevilla desde su Aguilar de la Frontera (Córdoba) natal para iniciarse en el arte de la danza, junto a algunos de los mejores maestros de la época, como Amparo Álvarez, ‘La Campanera’, o Faustino Segura.

Amparo Álvarez, La Campanera

Amparo Álvarez, La Campanera

Unos años más tarde, Ángel inicia su labor docente, que compagina con sus actuaciones como bailarín, y no tarda en adquirir gran fama y prestigio. De su matrimonio con la sevillana Concha Jiménez Martínez nacen sus hijos Ángel (1899), Conchita (1905) y Luisa, que se convertirán en herederos y transmisores del legado paterno.

Primeros pasos en el mundo del baile

Luisa Pericet Jiménez, la más joven del clan, viene al mundo en Sevilla en 1911. Al igual que sus hermanos, desde muy pequeña se inicia en el mundo del baile en la academia de su padre, sita en el número 2 de la calle Amistad (1); formación que complementa con lecciones de guitarra.

El nombre de Luisita Pericet pronto empieza a aparecer en los papeles, normalmente, vinculado a los cuadros de baile que dirigen su padre y su hermano, y de los que también forma parte su hermana Conchita. Estas primeras referencias periodísticas sitúan a la joven bailarina en la academia sevillana de los Pericet y en otras localidades de la provincia:

“En la Cruz de Mayo celebrada en la Academia de bailes que tienen establecida en Sevilla los afamados maestros Ángel Pericet (padre e hijo), se celebró una brillante fiesta de varietés, en las que lucieron sus habilidades artísticas las bailarinas Conchita Perelló, Encarnita Febrer, Conchita Pericet, Engracia Cervantes, Hermanas Broe, Luisa Roldán ‘La Oterito’, Luisa Pericet, Matilde Mier y Marta Romero, que fueron muy aplaudidas por la numerosa concurrencia que llenaba el salón” (Eco Artístico, 30-5-1920).

VILLANUEVA DE LAS MINAS. Teatro de Verano.- En este teatro actuó la pareja de bailes Andrea Romero y Luisa Pericet; la simpática cupletista y bailarina Lolita Bautista, la bailarina española Conchita Pericet, que gustó mucho” (Eco Artístico, 15-8-1920).

La familia Pericet en Sevilla, años  (ABC,19-8-2000)

La familia Pericet en Sevilla, años 20  (ABC,19-8-2000)

En junio de 1922 “se anuncia el debut [en Melilla] de la troupe Pericet, que viene precedida de gran renombre” (El Telegrama del Rif, 21-6-1922). La compañía actúa en el salón Alfonso XIII, donde comparte cartel con otros artistas, como la bailarina Manolita González o la cancionista Juanita Saeta.

En el elenco dirigido por el maestro Pericet ya empieza a despuntar la más joven de sus hijas: “La troupe Pericet y muy especialmente la diminuta artista Luisita, obtuvieron gran éxito” (El Telegrama del Rif, 24-6-1922).

Gira con la compañía de Manolo Codeso

A partir de entonces, en los teatros de España -principalmente, del sur– puede verse con frecuencia a Luisa junto al cuadro de su padre, en el que también figura Cochita Pericet como primera bailarina. Así, en junio de 1923 la troupe debuta en el Teatro Circo de Verano de Cádiz, junto a una compañía de zarzuela encabezada por el actor Manolo Codeso. El éxito no se hace esperar:

“Una calurosa ovación acogió la presentación en escena del cuadro coreográfico de Ángel Pericet, formado por jóvenes y notables bailarinas.

Conchita Pericet, arrancó unánimes aplausos, así como Reyes García, artista de figura ideal; la monísima Luisa Pericet y todo el cuadro, que es lo mejor que en el baile netamente español, ha venido por aquí” (El Noticiero Gaditano, 6-5-1923).

El maestro Ángel Pericet Carmona

El maestro Ángel Pericet Carmona

Durante más de un mes, el grupo actúa “cada noche con más aplauso” (El Noticiero Gaditano, 9-5-1923). En su repertorio figuran obras como Sevilla, del maestro Albéniz, o los bailables ‘Una juerga en Sevilla’, ‘El carnaval español’ o ‘El rumbo macareno’.

“Fue un señalado éxito el del bailable ‘El carnaval español’ dirigido por el notable maestro Ángel Pericet, e interpretado por un plantel de bellas artistas” (El Noticiero Gaditano, 14-6-1923).

En agosto de ese mismo año, también junto a la compañía cómico-lírica dirigida por Manuel Codeso, los Pericet regresan a Melilla:

Alfonso XIII. […] Con dicha compañía actuará el cuadro coreográfico que dirige el popular maestro Ángel Pericet, y en el que figura la notable primera bailarina Conchita Pericet. Integran este cuadro Reyes García, Julia Soriano, Adela Chaves, Carmen Prieto, Andrea Romero, Plácida Gallego, Luisa Pericet y Rosalía Bernabéu” (El Telegrama del Rif, 2-8-1923).

“Como final de fiesta, actuó el cuadro coreográfico que dirige Ángel Pericet y del que es primera bailarina Conchita Pericet.

Todas las artistas que integran el cuadro, algunas muy guapas, fueron aplaudidas con justicia” (El Telegrama del Rif, 3-8-1923).

Conchita Pericet, la estrella del elenco

Conchita Pericet Jiménez

Conchita Pericet Jiménez

A principios de 1924, todo el grupo, que ya se anuncia como Compañía Codeso Pericet, actúa durante varias semanas en el salón Ramírez de Córdoba. El cuerpo de baile lo forman “ocho excelentes bailarinas” (La Voz, 9-1-1924), entre las que llama especialmente la atención Conchita Pericet:

“En el cuerpo de baile que actúa con éxito resonante en el Salón Ramírez, sobresale la artista Conchita Pericet, hija del popular maestro del mismo apellido, que dirige el elenco.

Apenas se presenta en escena todas las noches la notable cancionista y bailarina, es acogida por el selecto público con una salva de aplausos, ya que por su arte exquisito, su grácil figura y su coquetona gracia, siempre cautiva.

Conchita no se limita a decir sus canciones, sino que las interpreta con seductora plasticidad y las matiza con expresión primorosa.

Como bailarina es excelente e imprime un ‘salero‘ a los bailes que se ‘mete en el bolsillo’ al público. ¡Como que la ‘nena‘ es sevillana… y ‘medio’ morena!” (La Voz, 20-1-1924).

La compañía en su conjunto conquista al público cordobés, que no se cansa de aplaudir:

“el cuadro de baile que dirige el maestro Pericet obtiene las mismas ovaciones que el día del estreno, ya que en él figuran algunas bailarinas muy notables” (La Voz, 19-1-1924).

“Puede decirse que se tributó a la compañía Codeso Pericet, que con tanto éxito ha venido actuando, entusiástica despedida, prueba inequívoca de las simpatías que los artistas que la forman han sabido captarse en esta capital” (Diario de Córdoba, 12-2-1924).

Academia de Rafael Pericet en Sevilla

Academia de Rafael Pericet en Sevilla

Y Córdoba se rindió a sus pies

Tras el gran éxito cosechado, la compañía continúa con su periplo por distintas ciudades andaluzas, como Huelva o Utrera. En el mes de septiembre, el cuadro coreográfico del maestro Pericet regresa a la ciudad califal, concretamente a la Plaza de Toros – Ideal Cinema. El público cordobés vuelve a caer rendido ante los encantos de tan graciosas bailarinas:

“Anoche debutó en el Cine de la Plaza de Toros el cuadro coreográfico del maestro Pericet.

Se trata de seis bellas señoritas que interpretan admirablemente danzas típicas, constituyendo un número interesante, pleno de expresión, de gracia, de casticismo.

El público aplaudió con efusión a las artistas” (Diario de Córdoba, 14-9-1924).

“Las ‘niñas’ de Pericet presentáronse anoche en el escenario de la plaza de toros.

¡Y qué niñas! Las mismas, sin variación alguna, que este invierno pasado tuvimos la satisfacción de aplaudir en el Salón Ramírez, cuando formando un cuadro artístico actuaban de fin de fiesta en las funciones teatrales de la compañía Codeso.

Las ‘niñitas’ de Pericet -¡qué suerte de padre!- vienen más guapas y más artistas, si es posible ambas cosas. Y anoche, ante numeroso público, consiguieron un señalado triunfo bailando las ‘cositas’ que les enseña el ‘papá’ con esa su gracia sevillana y tan fina.

El cuadro coreográfico lo componen Luisita y Conchuela Pericet, Adela Chaves -¡cómo viene Adela esta temporada!-, Rosalía Bernabéu, Carmencita Prieto y Julia Soriano, sevillanas todas, guapas todas y artistas todas…

¡Ah! También viene de representante nuestro amigo Luis García, que hace un ‘buen contraste’ con las ‘niñas’.

Que sigan triunfando y enhorabuena al ‘padre Pericet’” (La Voz, 14-9-1924).

NOTAS:

(1) Datos aportados por Marta Carrasco en su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013.