Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Encarnación Hurtado, la Malagueñita, bailaora universal* (II)

El 20 noviembre de 1908 la Malagueñita llegó a Ciudad de México, donde se la esperaba con impaciencia. No en vano era considerada como «la mejor en su género», y gozaba de gran fama por «su elegancia y su irreprochable arte en el baile andaluz y principalmente ejecutando los sugestivos bailes el Garrotín y la Farruca, de los que ha sido creadora» (19). Actuó en el salón Monte-Carlo hasta el 5 de enero de 1909, compartiendo cartel con la pareja de baile formada por Carmen Díaz y Enrique Sánchez, entre otras atracciones de variedades.

Encarnación la Malagueñita (Arte y Letras, 20-12-1908).

Encarnación la Malagueñita (Arte y Letras, 20-12-1908).

Aparte de los mencionados bailes, ejecutó con mucho arte y gracia las sevillanas; y, a fin de complacer a sus muchos admiradores, incluso debutó como cupletista, a pesar de no ser esa su especialidad: «en este género gustó extraordinariamente la Malagueña, que sin pretensiones de ninguna clase y con el único afán de agradar al público se lanza por lo que hoy priva, por la copla intencionada y chispeante, aunque las que canta Encarnación no traspasan los límites impuestos por la moral» (20).

Durante el tiempo que pasó en el Monte-Carlo, «de triunfo en triunfo y de gloria en gloria», la Hurtado recibió, por méritos propios, el apelativo de «reina del baile andaluz» (21), y el cariño unánime de la crítica y la afición: «LA MALAGUEÑITA se ha ganado en una semana más corazones y voluntades que un candidato a diputado, votos en todo un año. Con unas cuantas pataítas, esa cara de dulce que Andalucía le ha dado, […] La Malagueñita va ya en carro triunfal camino de la gloria. […] ¡Ole, salero! ¡Viva la gracia, y tu pare y tu mare y toda tu generación!» (22)

Su siguiente compromiso la llevó al teatro María Guerrero, que ofrecía varias tandas de cinematógrafo culminadas con actuaciones de variedades. Allí alternó con el Cuarteto Aragonés, y siguió acumulando laureles con sus bailes y canciones. El público la convirtió en su «ídolo» y le tributó «atronadores aplausos»: «La Malagueñita […] “ha vuelto el mundo al revés”, y en las tandas en que toma parte hay derroche de alegría y palmas» (23). La noche de su beneficio, bailó una jota junto al Cuarteto Aragonés, que también la acompañó en su interpretación del garrotín (24).

Carmen Díaz (Arte y Letras, 20-9-1908).

Carmen Díaz (Arte y Letras, 20-9-1908).

Una vez concluida su actuación en el María Guerrero, el veinticinco de febrero reapareció en el salón Monte-Carlo, donde permaneció hasta principios de abril y, «con sus pataítas, su gracejo y natural donaire», produjo «el disloque» (25). Allí rivalizó con la cupletista y bailarina Rosita Reali y con pareja de baile Los Julius, y fue agasajada con un beneficio en el que tomaron parte numerosos artistas de variedades, en «un acto de compañerismo y amistad» (26).

La prensa tampoco escatimó en elogios:

«… desde que LA MALAGUEÑITA canta y baila en su escenario, parece que ha llegado la gloria con toda su luz y sus cejales. Se siente con ella otra atmósfera distinta, y como que se vislumbra algo de arte de música y de baile. Tan simpática moza cumple muy bien y llena los gustos más exigentes con la exquisita labor de sus pies, de sus manos y de su cara melosa y agraciada» (27).

A finales de abril colaboró en una función celebrada en el teatro Principal a beneficio del actor Rafael Medina, en la que «obtuvo un triunfo magnífico, excelente», formando pareja de baile con un viejo conocido, Enrique de Lara (28). Después viajó a Chihuahua para trabajar en el salón Rosa con motivo de las fiestas de la primavera. La «célebre» bailarina, «prototipo del clásico baile español», triunfó «en toda la línea»; no en vano, atesoraba «mucho saber y mucha gracia en materia de bailes» (29).

Encarnación la Malagueñita (Arte y Letras, 20-12-1908).

Encarnación la Malagueñita (Arte y Letras, 20-12-1908).

Este primer periplo de Encarnación Hurtado por tierras mexicanas terminó en el salón de Variedades de Veracruz, donde ofreció, durante los meses de junio y julio, un repertorio de bailes y cuplés que también incluía «jotas cantadas y bailadas por LA MALAGUEÑITA» en unión del Trío Aragonés (30). Sin embargo, a pesar del éxito obtenido, todo indica que la bailaora no pudo expresarse con total libertad, debido a los condicionantes morales impuestos por el salón:

«… a leguas se adivina que esa monería española está fuera de ambiente. Lo está diciendo con los ojos, lo está gritando con aquellos mohínes y aquellos gestos tan graciosos que manifiestan su desagrado.

[…] Aquel Garrotín y aquella Farruca y aquellos tangos suaves están desaboríos, aquellos tientos son inofensivos, anodinos, incoloros.

Y vive Dios que no sospecho que la de Málaga no sepa! [sic] Todo lo contrario se me figura que esa mujer en cualquier otro salón armaría la degrindo lade [sic] padre del siglo presente y el que viene.

Pero convengamos también en que ‘Variedades’ es el único salón donde se rinde culto a la diosa del pudor» (31).

Una vez cumplidos sus compromisos mexicanos, la Malagueñita regresó a Cuba y, tras una exitosa gira por provincias, en el mes de agosto debutó en el Molino Rojo de La Habana, donde revalidó «su título de doctora de flamenquerías y su augusta posición de reina del Molinete» con un repertorio renovado. «Estuvo descacharrante en el garrotín y superiorísima en el tango, en la farruca y en las malagueñas que bailó… a punta de pies» (32). También interpretó granaínas, e intervino con sus cuplés y bailables en la zarzuela El arbolito del amor (33).

Encarnación Hurtado y Mercedes Serra (La Semana Ilustrada, 5-6-1910).

Encarnación Hurtado y Mercedes Serra (La Semana Ilustrada, 5-6-1910).

En octubre cosechó «aplausos a granel» y excelentes críticas en el teatro Actualidades, hasta el punto de que hubo quien consideró que, en lugar de la Malagueñita, «debería llamarse la “Buenagueñita” con mayor propiedad» (34). Asimismo, bailó sus «célebres malagueñas» en la función de los cronistas teatrales, celebrada en el teatro Payret «a beneficio de los damnificados en ciclones en Vuelta Abajo» (35).

Despidió el año en el teatro Alhambra, donde permaneció hasta mediados de enero de 1910, trabajando en los intermedios y al final de cada una de las tres tandas ofrecidas por una compañía de zarzuela. Tanto la prensa como el auditorio se rindieron ante su simpatía, su garbo y su fino trabajo (36).

Tras prestar su colaboración en una función celebrada en el teatro Nacional a beneficio del compositor Juan Gay (37), en el mes de febrero debutó en el teatro Actualidades formando pareja con la bailarina barcelonesa Mercedes Serra, bajo el nombre de Hermanas Malagueñitas. Juntas arrancaron «entusiastas aplausos con su fina labor coreográfica», por la «precisión y brillantez de sus bailes» (38).

Una vez concluida la temporada, marcharon a Veracruz y actuaron durante cinco semanas en el teatro Alcázar, alternando con Amalia Molina y el Trío Lara. En sus bailes en pareja, cada una de esas «dos reinas del arte coreográfico» desempeñaba un rol diferente:

«Encarna, que es nerviosa, fina y provocativa, encarna el tipo de la mujer de Málaga […]. Mercedes tiene un airecito infantil que la agracia en mucho: siempre sonrosada, sonriente siempre, completa la parejita en que ella finge ser el hombre, llevando con donosura la chaquetilla, el pantalón de talle, o las clásicas polainas» (39).

Encarnación Hurtado y Mercedes Serra (El Imparcial, 16-5-1910).

Encarnación Hurtado y Mercedes Serra (El Imparcial, 16-5-1910).

No obstante, ambas destacaban «por la fineza de su trabajo y el lujoso vestuario», por «la elegancia de sus bailes y la gracia de sus canciones» (40). Además de las inimitables farrucas y garrotines de Encarnación, juntas interpretaron «sus clásicas y aplaudidas malagueñas y panaderos» y el número «“Parodia de la Viuda Alegre”, precioso baile del que son creadoras».

Asimismo, se exhibió una «muy bien lograda» película cinematográfica en la que la Malagueñita ejecutaba «algunos de sus notables bailes españoles» (41). La noche de su despedida, como gesto de gratitud hacia el público, cedieron el importe íntegro de su beneficio para contribuir a los festejos de celebración del Centenario de la Independencia de México, lo cual incrementó aún más su popularidad (42).

A pesar del éxito conseguido, las Hermanas Malagueñitas separaron sus caminos y, en el mes de agosto, Encarnación Hurtado se presentó en el teatro Colón formando pareja de baile con Encarnación Martínez. Ambas causaron «verdadero alboroto […] con sus bailes preciosos y sus caras», y con su elegancia en el vestir (43).

Además de actuar como colofón de algunas de las tandas de comedias que componían el programa, en la sesión final constituían un cuadro flamenco junto al cantaor Antonio Pozo ‘el Mochuelo’ y el guitarrista Francisco Correa (44). En octubre la Malagueñita, con la Portuguesita como compañera de baile, volvió a compartir escenario con esos artistas en el salón de Variedades de Veracruz (45).

La Malagueñita (Mundo Argentino, 23-2-1915).

La Malagueñita (Mundo Argentino, 23-2-1915).

Notas:

(*) Artículo publicado en el monográfico Arte flamenco en la provincia de Málaga, de la revista Jábega, nº 114.

(19) El Diario, «Salón Montecarlo». Ciudad de México, 18 de noviembre de 1908, p. 2; El Correo Español, «Teatrales». Ciudad de México, 24 de noviembre de 1908, p. 2.

(20) El Diario, «Monte-Carlo». Ciudad de México, 2 de diciembre de 1908, p. 2.

(21) El Diario, «Salón Monte-Carlo». Ciudad de México, 21 de diciembre de 1908, p. 8; El Diario, «Salón Montecarlo». Ciudad de México, 25 de noviembre de 1908, p. 4.

(22) El Diario, «El “Monte-Carlo”». Ciudad de México, 30 de noviembre de 1908, p. 4.

(23) El Diario, «En el María Puerrero» [sic]. Ciudad de México, 7 de enero de 1909, p. 4; El Diario, «En el María Guerrero». Ciudad de México, 13 de enero de 1909, p. 2; El Diario, «Por el María Guerrero». Ciudad de México, 14 de enero de 1909, p. 2.

(24) El Diario, «En el María Guerrero». Ciudad de México, 23 de enero de 1909, p. 2.

(25) El Diario, «El “Monte-Carlo”». Ciudad de México, 1 de marzo de 1909, p. 5.

(26) Diario del Hogar, «Salón Monte-Carlo». Ciudad de México, 26 de marzo de 1909, p. 3.

(27) El Diario, «Salón “Monte-Carlo”». Ciudad de México, 8 de marzo de 1909, p. 5

(28) El Correo Español, «En el Principal». Ciudad de México, 1 de mayo de 1909, p. 2.

(29) El Correo, «Salón Rosa». Chihuahua, 15 de mayo de 1909, p. 1; El Universo, «El Salón Rosa triunfa en toda la línea». Chihuahua, 6 de junio de 1909, p. 1.

(30) La Opinión, «Salón de Variedades». Xalapa, 19 de julio de 1909, p. 4.

(31) KATITE, «Teatros y artistas», en La Opinión. Xalapa, 9 de julio de 1909, p. 4.

(32) El Mundo, s. t. La Habana, 11 de agosto de 1909, s. p., en NAVARRO, José Luis, «La Malagueñita en La Habana», en El Eco de la Memoria, 2010.

(33) El Mundo, s. t. La Habana, 28 de agosto de 1909, s. p., en NAVARRO, José Luis, op. cit.; El Mundo, s. t. La Habana, 16 de agosto de 1909, s. p., en NAVARRO, José Luis, op. cit.

(34) El Mundo, s. t. La Habana, 8 de octubre de 1909, s. p., en NAVARRO, José Luis, op. cit.; Diario de la Marina, «Actualidades». La Habana, 9 de octubre de 1909, p. 15.

(35) Diario de la Marina, «Actualidades». La Habana, 15 de octubre de 1909, p. 11.

(36) Diario de la Marina, «Alhambra». La Habana, 29 de diciembre de 1909, p. 12; Diario de la Marina, «Alhambra». La Habana, 15 de diciembre de 1909, p. 12.

(37) Diario de la Marina, «Nacional». La Habana, 20 de enero de 1910, p. 6.

(38) Diario de la Marina, «Actualidades». La Habana, 4 de febrero de 1910, p. 6; Diario de la Marina, «Actualidades». La Habana, 5 de febrero de 1910, p. 6.

(39) MELÉNDEZ CAMPO, «Las Malagueñitas», en El Imparcial. La Habana, 16 de mayo de 1910, p. 10.

(40) VARGAS, Aquiles, «Teatro Alcázar», en El Diario. Ciudad de México, 1 de mayo de 1910, p. 2; El Diario, «Notas teatrales». Ciudad de México, 8 de mayo de 1910, p. 3.

(41) El Diario, «Teatro Alcázar». Ciudad de México, 27 de abril de 1910, p. 4; La Patria, «En el Alcázar». Ciudad de México, 28 de abril de 1910, p. 3

(42) El Diario, «Brillante rasgo de “Las Malagueñitas”». Ciudad de México, 14 de mayo de 1910, p. 3.

(43) El Correo Español, «Teatrales». Ciudad de México, 8 de agosto de 1910, p. 2.

(44) The Mexican Herald, «Teatro Colón». Ciudad de México, 13 de agosto de 1910, p. 3. La traducción es mía.

(45) La Opinión, «Salón Variedades». Xalapa, 17 de octubre de 1910, p. 4.


Lola Cabello, una diva del cante flamenco en Barcelona (y VI)

En los últimos meses de la Guerra Civil Lola Cabello intensificó su participación en festivales benéficos a favor de la causa republicana, como el celebrado por la Unión de Mujeres de Cataluña en el teatro Olimpia de Barcelona con motivo del Día Internacional de la Mujer (104) o los destinados a recaudar fondos para la Cruz Roja, la biblioteca del soldado, el Socorro Rojo de Cataluña, la construcción de refugios o la adquisición de ropas de abrigo para los combatientes (105).

Lola Cabello y Pepe Hurtado (Archivo Montse Madridejos, Revista Nueva Alboreá).

Lola Cabello y Pepe Hurtado (Archivo Montse Madridejos, Revista Nueva Alboreá).

Asimismo, junto al guitarrista Teodoro Castro, intervino en un evento organizado por el Ejército en el que se hizo entrega de la bandera al Batallón de Retaguardia número 17, amadrinado por la diputada Margarita Nelken (106); y en una función ofrecida en el Palau de la Música en honor de los combatientes de las Brigadas Internacionales (107).

Una vez finalizada la Guerra Civil, reapareció en la escena barcelonesa, en teatros como el Circo Barcelonés o el Urquinaona, en los que compartió cartel con un nutrido elenco de artistas de variedades, entre los que cabe destacar a figuras del baile como el Trío Lara o las Hermanas Iberia. La acompañaba a la sonanta Manolo Torres (108).

Volvió a constituir compañía propia bajo el título de Espectáculos Lola Cabello y, tras una breve presentación en el cine teatro Tarragona de la ciudad homónima, emprendió una tournée por las islas Baleares, con actuaciones en los teatros Lírico y Balear de Palma de Mallorca, y en el Kursaal de Sóller. La troupe estaba compuesta por casi una treintena de artistas de variedades, como las canzonetistas Antoñita Pons e Inés Díaz, los bailarines Agustín Montesán, Pilar Alcayde y Hermanas Calvo, el humorista Sury, el animador Jeury o la atracción internacional Los Perezof (109).

Las críticas resultaron muy favorables, tanto para el espectáculo en general ーpor el lujo y “la novedad de la presentación, muy vistosa y con una agilidad y un movimiento que contagia […] su dinamismo” (110)ー como para su figura principal, “que con su dicción entusiasmó al público y demostró […] que en su género no tiene rival, compartiendo los aplausos con el excelente guitarrista Manolo Torres” (111).

Entrega de la bandera al batallón de retaguardia nº 17, con Margarita Nelken como madrina (Mi revista, 1-6-1938).

Entrega de la bandera al batallón de retaguardia nº 17, con Margarita Nelken como madrina (Mi revista, 1-6-1938).

Al decir del pintor Joan Bauzá Guañabens, el secreto del éxito de Lola Cabello residía en su “autenticidad básica y racial”, y en la conjunción de la cadencia de su voz, “entreverada de florituras”, con “el sortilegio de su figura plástica, teatral, en la que todo es motivo, fantasía colorista, primor de gracia innata”.

“Halla el público en el cuadro escénico, a la vera del ‘virtuoso’ que que puntea la guitarra, a la tanagra ceñida por una bata con topos y volantes, astentando [sic] una flor de encendido vermellón [sic] en el cabello endrino, calada peineta y zarcillos morunos; pañuelo de espuma enmarca el escote truncado por un collar como grandes gotas de rocío que hace resaltar una tez morena, con un precioso lunar junto a la comisura de unos labios encarnados como guindas y luego, unas palabras veladas, un quejido que bien puede constituir un piropo o un pesar, emitidos con el trinar de una opulenta garganta que arranca del auditorio un espontáneo ¡Olé! coreado” (112).

Tras su exitosa gira por las Islas Baleares, se presentó en el Gran Teatro Iris de Zaragoza junto a la troupe Espectáculos Fantasio, en la que compartía cartel con una veintena de artistas de variedades, como Goyita, Elsie Bayron y Manolo Bulerías (113), y a continuación realizó una serie de actuaciones con la compañía Espectáculos Cifesa, integrada por las bailarinas Lolita Benavente y Fuensanta, el guitarrista Esteban de Sanlúcar, las cancionistas Mary Cortés y Ana María de los Reyes, entre otras figuras.

Tras deleitar al público de la Ciudad Condal en los teatros Principal Palacio, Cine Moderno y Circo Barcelonés, recalaron en el coliseo Principal de Palma de Mallorca, donde “la estrella del canteLola Cabello, en cada una de sus apariciones en escena, provocó “una algarabía entre el público”, por “la entonación y expresión que sabe imprimir” al “cante jondo” (114).

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en Tarrasa, en julio de 1937.

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en Tarrasa, en julio de 1937.

En los meses siguientes se la pudo ver en varias funciones de homenaje celebradas en distintas salas barcelonesas (115) y en febrero de 1940 volvió a salir a la carretera con el espectáculo de variedades Melodías 1940 ーorganizado por el Sr. Estremeraー, en el que constituía la atracción principal, acompañada a la sonanta por Manolo Bulerías. Completaban el elenco la Orquesta Alhambra, el poeta Gedeón, la cancionista Tani Zerja, los bailarines Blas Wilson-Dori, Quesada y Pili, y hermanas Valladares, entre otros artistas.

Trabajaron en el salón Cataluña de Lleida, el teatro Moderno de Logroño, el del Príncipe de San Sebastián, el Gran Cinema de Santander, el Gran Teatro Iris de Zaragoza, el Duque de Rivas de Córdoba y el Romea de Murcia, entre otros lugares (116). Asimismo, bajo el título de Espectáculos Lido y con un elenco similar, recalaron en el teatro Apolo de Valencia, en el Municipal de Gerona y en el Monumental Cinema de Mataró (117).

En todos esos escenarios “la primera figura, Lola Cabello”, reverdeció “sus más ruidosos éxitos”, pues “se siente hoy en mejor forma que nunca, tanto en canto como en baile, y, sobre todo, por su gracia popular” (118). De hecho, según distintos testimonios periodísticos, en este espectáculo la versátil cantaora mostró también buenas dotes coreográficas:

“La figura central de la Compañía la constituye una artista de cante y baile andaluz […]

Lola Cabello posee solera suficiente para llenar holgadamente su puesto de primera estrella. Tiene aliento de copla y estilo y domina las bulerías, que hay que echarle talento, como diría el poeta de la musa gitana. Cantó y bailó varias cosas que fueron aplaudidas con entusiasmo por el público” (119).

Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938). Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938).

Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938).

A su regreso a Barcelona, siguió siendo una presencia destacada en diferentes espectáculos de variedades, como el denominado Galas 1940, del Trio Ray-Bel (120). Pasó el verano actuando en el restaurante El Cortijo, donde interpretaba sus “exquisitas canciones” acompañada por la Orquesta Martín de la Rosa, y también se la pudo ver en el club marítimo Playa de Oro de Sitges (121).

Después continuó trabajando con cierta asiduidad en las distintas salas de la Ciudad Condal, como el Principal Palacio, los teatros Colisevm, Apolo, Circo Barcelonés, Cómico, Tívoli y Alcázar, y los cines Edén y Kursaal (122). En todos ellos, “la gran estrella Lola Cabello” compartió cartel con numerosas atracciones nacionales e internacionales, y cosechó grandes ovaciones con sus “cantos andaluces, que expresa con toda la gracia y sentimiento peculiares” (123).

Asimismo, participó en varias retransmisiones en directo, como el programa inaugural del nuevo estudio barcelonés de Radio Nacional de España, o los festivales organizados por Radio Barcelona en el Gran Teatro Price con motivo de las semifinales del Concurso de Arte (124); y en junio de 1941 intervino en la comedia musical microfónica ¡Aquí, Radio Calderón!, en el teatro Calderón de Madrid (125).

Lola Cabello (La Humanitat, 1-4-1936).

Lola Cabello (La Humanitat, 1-4-1936).

La brillante carrera de Lola Cabello se vio truncada el once de mayo de 1942, cuando falleció Castellón, en plena gira, a los treinta y seis años de edad, a consecuencia del tifus exantemático. Distintos medios se hicieron eco de la triste noticia:

“En Castellón de la Plana falleció el pasado lunes la aplaudida intérprete del cante flamenco Lola Cabello.

Lola Cabello había ido a aquella población levantina al frente de un espectáculo de variedades que debía realizar una jira [sic] por la región, contrayendo la enfermedad que ha acabado con su vida después de dos semanas de desesperados esfuerzos para salvarla.

Lola Cabello, que desde que empezó su carrera artística se había especializado en la canción de ambiente netamente español, había conseguido con su arte y simpatía ocupar un destacado puesto entre las primeras artistas de su género”.

“LOLA CABELLO
Bella intérprete del cante flamenco, que ha fallecido recientemente en Castellón, en plena juventud y en pleno éxito, pues había conseguido un destacado puesto entre los artistas de este género genuinamente español” (126).

Desde 1929 hasta el final de su vida, Lola Cabello grabó una extensa y variada discografía que la sitúa como una de las cantaoras más prolíficas de la primera mitad del siglo XX. Los registros más antiguos, de la casa Gramófono, contienen más de una docena de jotas, la mayoría compartidas con Francisco García del Val. También impresionó casi una veintena de cantes flamencos con acompañamiento de guitarra de los maestros Miguel Borrull, Pepe Hurtado y Ramón Montoya, y de banda en el caso de las saetas. Muy en consonancia con las tendencias estilísticas de la época, en esos discos predominan los fandangos, las medias granaínas y, en menor medida, los cantes de ida y vuelta (colombianas, guajiras y milongas).

No obstante, el grueso de la producción sonora de Lola Cabello está compuesto por canciones y cantes grabados con orquesta. Muchos de esos registros están etiquetados como pasodobles, algunos de los cuales incluyen fandangos, tanguillos, campanilleros o granaínas. En ese amplio grupo también están presentes las zambras, farrucas, garrotines, tangos flamencos, bulerías, seguidillas, soleares y pregones, además de distintos ritmos latinoamericanos como rumbas, danzones, habaneras o colombianas, e incluso una mazurka.

Notas:

(104) La Humanitat, 6-3-1938.

(105) El Día Gráfico, 28-5-1938; El Diluvio, 17-7-1938; 11-8-1938.

En el festival a beneficio de la construcción de refugios, celebrado en el teatro Clavé de Mataró, “la popular canzonetista Lola Cabello, con su arte cañí y espléndida simpatía, entusiasmó […] con la interpretación de sus más escogidas composiciones; tuvo que repetir ‘A la Romería’ para corresponder a los unánimes aplausos, acompañada a la guitarra por el maestro Manolo Bulerías”. También intervino la pareja de baile formada por Joan Magriñá y Trini Borrull (Llibertat, 19-11-1938).

En el teatro Goya de la Ciudad Condal, un grupo de artistas de variedades ーentre ellos, Lola Cabello, Consuelo Heredia, Luis Maravillas, Manolo Bulerías y las hermanas Iberiaー organizaron un festival para sumarse a la campaña de invierno del Sindicato de la Industria de Espectáculos Públicos (U. G. T.), que tenía como finalidad comprar ropa de abrigo para enviarla al frente (El Diluvio, 4-12-1938; 17-12-1938).

(106) El Diluvio, 28-5-1938.

(107) En esta ocasión la acompañó a la sonanta Manolo Bulerías (El Diluvio, 8-11-1938).

(108) Solidaridad Nacional, 29-4-1939; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 8-5-1939.

(109) La Última Hora, 23-5-1939.

(110) Rialto, La Almudaina, 25-5-1939.

(111) La Última Hora, 25-5-1939.
Además de “sus grandes creaciones”, en el teatro Balear Lola Cabello dio a conocer “sus famosas y típicas saetas” (La Última Hora, 5-6-1939).

(112) Bauzà Guañabens, La Almudaina, 11-6-1939.

(113) El Noticiero, 8-10-1939; Heraldo de Aragón, 12-10-1939.
(114) Solidaridad Nacional, 15-10-1939; Diario Español, 29-10-1939; Destino, 4-11-1939; Baleares, 16-11-1939.

(115) En diciembre de 1939 participó en sendos festivales en honor de la estrella de la canción Teresa Manzano, y de Angelita Martínez y Luis Gimeno, celebrados en el cabaret Barcelona de Noche y en el Principal Palacio, respectivamente. En enero de 1940 intervino en un festival dedicado por la compañía lírica de Fernando Vallejo al empresario Tomás Ros en el teatro Urquinaona, y en un homenaje a Pepita Benavent que tuvo lugar en el Cómico (El Noticiero Universal, 15-12-1939; 29-12-1939; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 8-1-1940; El Noticiero Universal, 18-1-1940).

(116) La Mañana, 1-2-1940; Nueva Rioja, 8-2-1940; Unidad, 15-2-1940; Hoja Oficial del Lunes, 19-2-1940; Heraldo de Aragón, 24-2-1940; Azul, 10-3-1940; Línea, 17-3-1940.

(117) El Noticiero Universal, 4-4-1940; El Pirineo, 27-4-1940; Hoja Oficial de la F.E.T. y de las J.O.N.S., Pascua de Pentecostés, mayo de 1940.

(118) La Mañana, 1-2-1940.

(119) Unidad, 16-2-1940.

(120) Se presentaron en el teatro Victoria de Lleida, con la “estrella del arte andaluz Lolita Cabello” como figura principal (La Mañana, 15-5-1940).

(121) El Noticiero Universal, 3-9-1940; 22-8-1940.

(122) El Noticiero Universal, 29-8-1940; Hoja Oficial del Lunes, 23-9-1940; Diario de Barcelona, 21-12-1940; El Noticiero Universal, 18-1-1941; 4-4-1941; 28-5-1941; 31-7-1941; 4-8-1941; 15-9-1941; 16-9-1941; 9-2-1942; 18-2-1942; La Prensa, 28-2-1942; Diario de Barcelona, 18-3-1941; La Prensa, 2-4-1942.

(123) Diario de Barcelona, 12-4-1941; El Noticiero Universal, 14-8-1941.

(124) Diario de Barcelona, 23-12-1940; La Prensa, 12-6-1941; Diario de Barcelona, 1-10-1941.

(125) Pueblo, 30-6-1941.

(126) El Noticiero Universal, 13-5-1942; Solidaridad Nacional, 17-5-1942.