Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Trinitaria en tierras americanas (III)

Tras su exitosa presentación en Montevideo, a finales de octubre de 1929 la compañía de Vicente Mauri llegó a la ciudad argentina de Rosario, contratada por uno de los empresarios del Teatro de la Comedia, Luis Bravo. Allí debutó el día 30 con “éxito rotundo”, ante un público en el que “predominaba la colectividad española” y, especialmente, la andaluza:

“La nota simpática de la noche la dieron los espectadores de las localidades altas, que con sus frecuentes exclamaciones, gritos, palmas, jaleos, etc., interrumpían de vez en cuando a los cantores en la imposibilidad ya de contener el entusiasmo que éstos despertaban en sus corazones.

Al cantar la saeta La Trinitaria oímos un ‘Dios mío’!! que era un quejido de angustia más que una incitación; algunos otros, con la gracia característica de los andaluces, tenían expresiones la mar de ingeniosas y pintorescas: los ‘olé’ y ‘a mi madre’, ‘benditos sean mis mueltos’, ‘eres más grande que la Catedrá’, ‘bonito eres, chavea’, y demás cosas de ese jaez abundaron durante la representación, y si a algunos molestaban estas interrupciones a otros les causaban hilaridad y a los más simpatía, pues eran la sincera excepción de un entusiasmo que fuera injusto censurar en quienes, a tanta distancia de su tierra, ven en suelo extranjero una manifestación tan pura del arte que es su mayor pasión” (Democracia, 31-10-1929).

Teresa Serrador y Jesús Perosanz en La copla andaluza (Crítica, 2-9-1929).

Teresa Serrador y Jesús Perosanz en La copla andaluza (Crítica, 2-9-1929).

Justo después del estreno, el cronista del diario Democracia, que se declaraba profano en materia de cante jondo aunque afirmaba que “le gusta con locura”, tuvo palabras de elogio para todos los componentes del cuadro flamenco:

“[…] pudo apreciar la potencia vocal de Perosanz, el gusto exquisito del Chato Valencia, los filigranas estupendos (sic) del Niño de Caravaca, y la formidable maestría de La Trinitaria, que bien justifica la fama que la precedía y hace lamentar que su escasa intervención le reste oportunidades de triunfar más ampliamente.

Aguilera es un guitarrista de raro dominio en tal difícil instrumento y Lola La Gitana una bailarina de una figura bella, una euritmia prodigiosa y una elegancia formidable. Anoche en unas bulerías se ganó una ovación rotunda, interpretando luego un baile de conjunto que gustó muchísimo. En él advertimos la intervención de una chica argentina llamada Teresita Santander, que bailó con insospechada corrección eso que tan profundamente difiere de sus antiguas danzas de bataclana.
Bien La Ecijana y demás ‘bailaoras’, y muy aplaudido Manolo Fernández […].

La copla andaluza’ ha gustado plenamente” (31-10-1929).

El dos de noviembre el Chato de Valencia finalizó su actuación en La copla andaluza, una vez cumplido su contrato, y unos días más tarde debutó en el Teatro San Martín de Buenos Aires con una obra titulada La Exposición de Sevilla, en la que compartía cartel con la bailaora Soleá la Mejorana (Crítica, 30-10-1929). Fue sustituido por El Americano.

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Democracia, 15-11-1929).

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Democracia, 15-11-1929).

La comedia de Quintero y Guillén, que permaneció diecinueve días en cartel en el Teatro de la Comedia de Rosario, fue considerada “el éxito del año” (id., 1-11-1929). El gran entusiasmo despertado en el público por los artistas de lo jondo llevó a la compañía a ofrecer una fiesta flamenca el trece de noviembre, con el siguiente programa:

“… la aplaudida intérprete del ‘cante jondo’ La Trinitaria cantará fandanguillos y bulerías acompañada por el notable guitarrista Alonso (sic) Aguilera, Jesús Perosanz cantará seguidillas y tarantas acompañado por el guitarrista Enrique C. García, que está radicado entre nosotros desde hace algún tiempo, y bailarán danzas típicas andaluzas Lola La Gitana, Soledad Pacheco, La Ecijana y Manolo Fernández” (id., 11-11-1929).

A fin de mostrar su gratitud a la colonia española de Rosario por su excelente acogida, la empresa del Teatro de la Comedia organizó una visita de los artistas flamencos al Hospital Español, para “llevar a los enfermos -españoles en su totalidad- una sensación de la tierra lejana” (id., 7-11-1929).

“Gentilmente atendidos por los miembros de la C. D. del benemérito establecimiento, señores Ángel García y José Castromil, visitaron los artistas y empresarios todas las dependencias de la casa, que suscitaron frases de admiración de sus comodidades, confort e higiene.

La Trinitaria, las bailarinas Lola La Gitana, Soledad Pacheco, La Ecijana, y la Naldi, Perosanz, Niño de Caravaca, El Americano, el guitarrista Aguilera y Manolo Fernández ofrecieron luego una representación a los enfermos siendo clamorosamente aplaudidos, y a continuación las autoridades del Hospital descorcharon en su honor algunas botellas de vino de la tierra” (id., 14-11-1929).

Alfonso Aguilera (Democracia, 15-11-1929).

Alfonso Aguilera (Democracia, 15-11-1929).

Durante su estancia en Rosario, Encarnación Cabello recibió especial atención por parte de la prensa local, que la calificó de “eximia artista del canto flamenco” (id., 23-11-1929), publicó en varias ocasiones su fotografía y se interesó por su estado de buena esperanza:

“No es para nadie un secreto que La Trinitaria, la notable artista que en ‘La copla andaluza’ da realce al espectáculo con sus canciones, está a punto de ser madre.

Pues bien: asegura la simpática y aplaudida intérprete del ‘cante jondo’ que su hijo será criollo. Córdoba, la ciudad austera de la universidad, la catedral y el claustro, será, según sus cálculos, la cuna de su hijo, que quiera Dios salga un ‘cantaor’ de buena ley” (id., 9-11-1929).

En otro artículo, también publicado en el diario Democracia, compartió protagonismo con su compañero artístico y sentimental, el tocaor Alfonso Aguilera:

“Dos artistas flamencos de pura cepa: La Trinitaria y Aguilera

No cabe duda de que los varios millares de personas que han desfilado por La Comedia para solazar su espíritu con las escenas típicas y populares de ‘La copla andaluza’ han salido ampliamente satisfechos de la actuación de los artistas del cuadro flamenco.

Son éstos, cada uno en lo suyo, una notabilidad. […]

No obstante, hay entre ellos dos artistas de ley que son flamencos […] La Trinitaria y Alfonso Aguilera.

Ella, esa mujercita menuda, graciosa, de cara sugestiva y ojos pequeños de un fulgor de azabache, es una intérprete formidable de las coplas de Andalucía. Cantando las saetas sabe dar a su acento la calidad de la emoción religiosa, y, al perforar con ellas el silencio les imprime su verdadero significado, esto es, el de la plegaria que eleva al cielo quien, no sabiendo rezar, canta con unción. […]

Jesús Perosanz (Democracia, 15-1-1930).

Jesús Perosanz (Democracia, 15-1-1930).

La Trinitaria no ha podido ofrecer en esta temporada todo el caudal de su arte. Impide su actuación triunfadora de siempre su estado, que si bien nos evitó admirarla como artista nos permite venerarla como mujer. Está a punto de ser madre y no puede en escena lucir sus facultades ampliamente. Enhorabuena, si lo que se lo evita es la más sagrada de las deformidades.

Alfonso Aguilera es un artista exquisito. El público -lamentablemente- no lo conoce más que como guitarrero, pero podemos afirmar que como ‘cantor’ es el más estupendo que hemos conocido. Aguilera sufre una leve afonía de origen bronquial que ha puesto sordina en su garganta, pero interpretando las canciones populares en rueda de amigos, en reuniones nocherniegas, en ‘petit comité’, es el amo.

‘De casta le viene al galgo…’, dice el refrán, y no ha fallado esta vez la sabiduría popular de los adagios. Aguilera es sobrino del famoso ‘Cojo de Málaga’, del gran artista de las tarantas, los fandanguillos y las granadinas, y ha heredado de éste la comprensión, el sentimiento, el estilo inimitable.

Si Aguilera es un mago tocando la guitarra, cantando coplas no tiene rival” (id., 15-11-1929).

El diecisiete de noviembre la compañía de La copla andaluza recibió la cariñosa despedida del público rosarino y al día siguiente puso rumbo a la ciudad de Córdoba para actuar en el Cine-Teatro Capitol. La gira también les llevó a Río Cuarto, Mendoza, San Juan y Santiago de Chile. Allí los sitúa la prensa actuando en el Teatro Santiago los primeros días del año 1930 (Crítica, 2-10-1929; La Nación, 1-1-1930).


Angustias la Gitana, la cupletista más flamenca del Albaicín (y II)

En mayo de 1922, Angustias la Gitana vuelve a presentarse en el Salón Liceo de Albacete, junto a la bailaora Soleá la Mejorana. Como no podía ser de otra forma, la granadina vuelve a conquistar al respetable:

“Conocida y popularizada por el público de Albacete la cancionista de aires regionales Angustias la Gitana, podíamos limitarnos a anunciar que debutó anoche en el Salón Liceo, y habíamos dicho bastante para que sus admiradores, que son legión, se apresuraran a tributarle el homenaje de su asistencia y el tributo de sus ovaciones.

Pero […] justicia es decir que Angustias la Gitana es la primer (sic) canzonetista en su género, por su voz, por su estilo y por su gracia.

Angustias la Gitana ‘cañí’ con vestido hechura sastre, pero no deja de ser ‘cañí’.

Su debut, anoche, constituyó un éxito clamoroso, que es prenda de que cuantos días actúe parecerán una romería los alrededores del Liceo. […]

Gran éxito de Angustias la Gitana, canzonetista” (El Diario de Albacete, 7-5-1922).

Angustias la Gitana (portada de La Unión Ilustrada, 25-11-1920)

Angustias la Gitana (portada de La Unión Ilustrada, 25-11-1920)

En septiembre de ese mismo año, la artista regresa a Madrid, y permanece durante varias semanas en el teatro Maravillas, en cuyo programa de variedades destaca, entre otras, la cupletista Chelito. La granadina vuelve a triunfar:

“Anoche debutó Angustias, la Gitana, que obtuvo un buen éxito. Posee voz, figura y belleza; no se puede pedir más” (La Época, 14-9-1922).

Angustias la Gitana debutó ayer en este alcázar de las variedades con un éxito rotundo; es bonita, canta con gracia y tiene un excelente repertorio” (ABC, 14-9-1922).

Artista excelente y modesta

Sin duda, la granadina atraviesa por un excelente momento artístico, pues si unos meses antes su foto protagonizaba la portada de La Reclam, ahora su bello perfil ilustra la cubierta de La canción popular, que también le dedica un poético artículo a ensalzar sus virtudes, en lo que se refiere tanto a lo profesional como a lo personal:

Angustias ‘la gitana’. He aquí una genuina intérprete del ‘cante jondo’.

Como surge el agua del manantial, limpia e impetuosa, así salen los cantares de la garganta de esta artista singular y admirable.

Nacida en Granada, donde también pasó sus primeros años, la poesía que flota en aquel ambiente encantador se adueñó de su alma y enardeció sus sentidos, que se expansionaban en raudales de notas que se desgranaban de su privilegiada garganta expresando sus penas y alegrías, sus trabajos y fatigas, sus deseos y sus amores… Porque Angustias ‘la gitana’ parece que ha nacido sólo para cantar, aunque de ello no se dio cuenta cuando niña, a pesar de que cantaba en todo momento: cuando estaba alegre, como cuando en ratos de ocio su espíritu se extasiaba y su mirada se perdía en la contemplación de los bosques de la Alhambra y en la visión imponderable de la vega granadina. Hasta que hubo quien, dándose cuenta del tesoro que encerraba aquella garganta y del entusiasmo que había de despertar en los públicos su figura gentil, le aconsejó que se dedicase al teatro, particularmente a las variedades por estar más en armonía con su voz y con su apostura.

Angustias la Gitana (portada de La Canción Popular, 1-9-1922))

Angustias la Gitana (portada de La Canción Popular, 1-9-1922))

Y Angustias ‘la gitana’ se dedicó al arte y triunfó desde el primer momento. No fue su triunfo el que prestan el cortejo de amigos y adoradores, sino el de la artista que vale y tiene condiciones para imponerse al público, aunque no haya entre éste quien la conozca. Y así, de triunfo en triunfo, ha llegado a figurar Angustias ‘la gitana’ entre las ‘estrellas’ del género frívolo y, sobre todo, como una de las primeras -tal vez hoy la primera– intérpretes del ‘cante jondo’ y de los demás cantos regionales.

Una cosa perjudica a esta artista: su excesiva modestia.

Bien está que la mujer no sea orgullosa; pero en este mundo del teatro, donde se vive entre tantas vanidades y rodeados de tanto oropel, quien poseyendo los encantos naturales y una voz tan privilegiada como la de Angustias ‘la gitana’, el no dejarse avasallar y procurar que se la tenga en el lugar que se merece no es fatuidad, sino poner las cosas en su justo medio y rendir tributo a la belleza y al arte” (La canción popular, 1-9-1922).

Nuevos éxitos por toda España

Durante el año 1923 Angustias se presenta en distintos locales de Barcelona, Madrid y Valencia. En marzo coincide en el Edén Concert de la ciudad condal con la canzonetista Maruja Lopetegui y la bailarina La Yankee, entre otras artistas de variedades. En la capital de España se la puede ver en mayo, en el Recreo Turo Park, y en noviembre, en los teatros Barbieri y Romea.

En la ciudad che, en primavera debuta en la sala Edén “la notabilísima y original estrella Angutias la Gitana” (El Pueblo, 24-5-1923), que regresa en el mes de diciembre para triunfar en el Madrid Concert y después en Ba-Ta-Clan: “Éxito grandioso, colosal de Angustias ‘La Gitana’ con sus nuevas creaciones de canto andaluz y cañí” (El Pueblo, 22-12-1923).

En diciembre de 1924, la artista granadina comparte cartel con la bailarina Nerina en el teatro Colón de San Sebastián. En julio del año siguiente debuta en el Concert Novis de Palencia “la eminente artista de género andaluz, estrella de las estrellas, Angustias la Gitana, que viene precedida de una justa y bien merecina (sic) fama por sus actuaciones, que han sido todas éxitos ruidosos, en los mejores teatros de España” (El Diario Palentino, 11-7-1925)

Angustias la Gitana, por José Llasera (Esfera, 8-12-1928)

Angustias la Gitana, por José Llasera (Esfera, 8-12-1928)

En otoño de ese mismo año, Angustias regresa a la escena madrileña y deleita con su arte al público de distintos teatros. En el Rey Alfonso participa en la representación de la obra El rey de la vida, junto a Pepe Medina, Elvira de Amaya y Maruja Lopetegui, entre otros artistas. En Eldorado y Barbieri comparte aplausos con Chelito, Preciosilla o Pilar Torres, entre otras estrellas del género frívolo.

Durante la primavera de 1926, Angustias viaja en varias ocasiones a Valencia. En el mes de marzo coincide con el Niño Caracol y el guitarrista José Capinetti en la sala Ba-Ta-Clan, a la que regresa en mayo, después de presentarse con “éxito grandioso” (El Pueblo, 7-4-1926) en el Eden Concert.

En esa misma sala la volvemos a encontrar durante varias semanas entre mayo y junio de 1930. Las últimas referencias que hemos localizado corresponden al año 1932, y sitúan a Angustias la Gitana en primavera en el Gran Café-Bar Mercantil de Lugo, junto a la bailarina Elisa Velkis, y de nuevo en la sala Ba-Ta-Clan de Valencia, en diciembre.

En 1926, la poeta turolense Nieves del Moncayo le dedicaba el poema que reproducimos a continuación:

Rosa de Granada
Tuve al nacer en Granada
el Albaicín por padrino,
y además fui bautizada
en un carmen granadino.
Hubo Montilla en la pila,
fue una guitarra mi altar
y fue… un mantón de Manila
mi ropa de cristianar.
Soy Angustias la Gitana,
soy la flor de la alegría,
soy el sol de la mañana
del cielo de Andalucía.
Soy ardiente y soñadora,
llevo la faca en la liga
y tengo sangre de mora,
pero de la jarka amiga.
Sé lucir una peineta,
llevo con gracia el mantón,
sé cantar una saeta
y sé tener corazón.
Y es Angustias la gitana
la flor de la gallardía
que nació en bella mañana
bajo el sol de Andalucía”
(Teruel, 28-1-1926).