Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Trini Ramos, “LA CHICA MÁS BONITA DEL MUNDO”

“La bailarina de diecisiete años de edad y su extraño romance

Entrevista exclusiva del ‘Sunday Post’.

¿Quién es la chica más bonita del mundo? (1)

Hace sólo un mes, quienes están familiarizados con lo que sucede detrás de los escenarios en el mundo del teatro decían que C. B. Cochran (2) la había descubierto en España, y que iba a tomar parte en su próxima gran producción.

Trini Ramos luciendo el velo doble (Illustrated London News, 24-12-1921)

Trini Ramos (Illustrated London News, 24-12-1921)

Trini causó bastante sensación en Londres antes de hacer su debut frente al público británico, al aparecer con su ya famoso velo doble de musulmana. El velo, que está confeccionado con un grueso encaje negro especial, fue diseñado por Paul Poiret, el famoso diseñador francés (3), y con toda la cara cubierta salvo los ojos. Era algo similar al velo que que llevan las mujeres turcas. La única diferencia consistía en que, mientras que Trini se quitaba el velo al mismo tiempo que el sombrero, las mujeres orientales lo llevan unido al resto del traje.

Trini llamaba la atención con su singular vestido, y cuando se encontraba en las inmediaciones de Regent Street y del teatro, era el centro de atención.

El velo acaba de ser desechado y Trini, la joven bailarina española -que, por cierto, sólo tiene diecisiete años-, ha hecho su primera aparición ante un público británico en ‘The Fun of the Fayre’, el nuevo espectáculo del London Pavilion. Más tarde, si los planes salen según lo previsto, visitará Glasgow.

Las historias que se cuentan sobre su belleza no son exageradas. Londres está cautivado por su exquisita belleza. Los amantes del teatro están de acuerdo en que se trata de la chica más bonita que ha visto la escena londinense desde hace tiempo. Trini es como una Virgen niña, con pelo negro azabache, delicada frente, ojos oscuros y luminosos, pequeños labios carnosos, carita oval y siempre una sonrisa. En el escenario, es la esencia de la elegancia y fuera de él impresiona a todo el mundo con su gracioso porte y sus maravillosos ojos.

Una maravillosa carrera

A pesar de su juventud, Trini ha desarrollado una peligrosa pero maravillosa carrera. Se presentó por primera vez en público a la edad de once años. Para poder hacerlo tuvo que conseguir un permiso especial del Gobernador de Sevilla, que se quedó tan impresionado por la voz y los gestos perfectos de la niña, que decidió saltarse la ley y dejarla tener su oportunidad.

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

Su profesor de música tenía tanta confianza en que ella lo haría bien, que su primer espectáculo público fue ante una reunión de aristócratas españoles (4). La actuación fue un gran éxito. Las notas de su garganta infantil salieron tan dulces y claras, que la exclusiva concurrencia apaudió y jaleó una y otra vez. Gracias a esa primera actuación, inmediatamente contactaron con ella los representantes teatrales españoles. En una sola noche se había convertido en estrella.

A partir de ese momento, Trini nunca miró hacia atrás. Se presentó en toda España y Marruecos antes de venir a este país, y aquí ha vuelto a conseguir un éxito inmediato. En uno de sus papeles en ‘The Fun of the Fayre’, encarna a uno de los cuatro grandes tipos de belleza que existen en el mundo.

Fascinantes aventuras

En el curso de su carrera teatral Trini ha vivido fascinantes aventuras. Una vez toda la compañía fue capturada por los moros -una persona fue asesinada- mientras que Trini, por una afortunada casualidad, fue la única que escapó.

Fue mientras bailaba en un cabaret español cuando fue descubierta por el Sr. C. B. Cochran, que la trajo a este país. Durante una visita a España, al Sr. Cochran le sugirieron asistir al cabaret donde bailaba Trini para ver a ‘la chica más bonita del mundo’. Así lo hizo y, sin esperar a verla bailar por segunda vez, se acercó a ella con la idea de traerla a Inglaterra y consiguió que firmara un contrato para actuar en Gran Bretaña.

Su propia historia

Ésta es su propia historia. Me la contó tras su exitosa primera noche en Londres:

‘Aquí todo es maravilloso’, dijo, ‘muy diferente a España. No imaginaba que sería tan bien recibida. De hecho, tenía algunas dudas cuando llegué por primera vez. Después de todo, nunca se sabe qué impresión se puede causar en otro lugar. Lo menos que puedo decir es que los británicos son generosos. Le dan la misma oportunidad a una extranjera que a la gente de su país’.

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

‘Actuar aquí es muy diferente de hacerlo en España y no podía evitar pensar en el contraste entre Piccadilly y algunas calles españolas. En mi tierra, por ejemplo, una chica nunca puede salir sola. Siempre debe ir acompañada por alguien de su familia. Nunca he ido al teatro sin dos o tres personas que me protegieran. Por otra parte, los moros están tumbados uno al lado del otro en las aceras y, cuando salíamos tarde del teatro, teníamos que pasar con cuidado entre ellos. Y si nos hubiésemos atrevido a molestarles, habríamos tenido algún problema. Sin embargo, aquí es muy diferente. Donde los moros duermen en nuestro país, ustedes tienen cientos de coches de motor corriendo’.

Su debut cuando era una niña

‘Mi acogida aquí ha sido tan maravillosa que me siento como el día que debuté en Sevilla a los once años. Cuando subí al escenario, mi madre, que estaba entre bastidores, me susurró: ‘Hazlo lo mejor que puedas, Trini’, y lo hice. Cantar ante un público aristocrático debía haberme puesto nerviosa, pero supongo que era demasiado joven para tener nervios. La buena acogida que obtuve tras la canción sirvió para animarme y nunca me puse nerviosa después de eso’.

‘Esa primera noche conseguí mi primer contrato, y entonces viajé por toda España y Marruecos, cantando y después bailando. Puede que no lo hubiera firmado, de haber sabido lo que iba a ocurrir. Créame, no es ninguna broma ser actriz en Marruecos, especialmente para una chica de 14 ó 15 años’.

Capturada por los moros

‘A veces estaba muy asustada. Era bastante común ser capturada por esos moros salvajes (5). Mi contrato había terminado una noche en un teatro marroquí, cuando el mánager me suplicó que me quedara dos semanas más. Como había tan pocas chicas cantantes, yo había triunfado. Al principio, no quería aceptar. De hecho, sentía un poco de nostalgia y quería regresar a Sevilla; pero después de hablarlo mucho, mi madre estuvo de acuerdo en que debería quedarme dos semanas más. Creo que debe haber sido el destino’.

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

‘El resto de la compañía con la que tenía que haber viajado se marchó. Al día siguiente oímos que los moros salvajes los atacaron en cuanto salieron de la ciudad. Después se produjo una salvaje persecución a caballo y, durante el curso de la misma, una persona fue asesinada, dos fueron capturadas, probablemente con el fin de pedir un rescate, y otra resultó gravemente herida’.

‘Supongo que todo este tipo de cosas pueden sonar muy salvajes para los británicos que viven en un país civilizado, pero los asesinatos por parte de los moros son incidentes que ocurren todos los días en Marruecos. Yo sólo estoy muy agradecida por encontrarme aquí ahora, mientras se libra la guerra entre los españoles y los moros. En otra ocasión, me capturaron a caballo con el resto de la compañía, pero las tropas de una ciudad cercana vinieron y nos salvaron’.

Arreglada en cinco minutos

‘Ésta fue la clase de experiencias que viví durante el tiempo que pasé de gira en Marruecos. Naturalmente, se producen cantidad de sorpresas cuando se viaja por lugares extraños. Yo ya había cantado muchas veces ante extranjeros y me habían aplaudido, pero he de decir que fue una sorpresa cuando el Sr. Cochran vino una noche y me ofreció un contrato tras haber hecho mi número. Después de todo, no es habitual que te pidan ir a un país extranjero tras cinco minutos de conversación. Ahora no me arrepiento de haber aceptado’.

‘Desde que he llegado aquí, todo el mundo me ha preguntado por las corridas de toros. Si se menciona a España, los toros parecen ser el siguiente tema de conversación que surge de manera natural. Realmente, me encantan las corridas de toros. No son algo cruel en absoluto, como dice la gente; de hecho, se hace todo lo posible para evitar la crueldad. Una corrida de toros en España es similar a vuestras carreras de Ascot. Realmente, es un desfile de moda. Ver todos los vestidos y a las mujeres en el teatro, que puede contener a una tres mil personas, es maravilloso. Todas las chicas se ponen sus mejores galas para la ocasión. Las faldas se colocan de modo que una parte de ellas cuelgue de los balcones y, como le digo, es muy bonito. Muchas personas llegan en algún tipo de carruaje y, por lo que he oído de vuestro Derby, una corrida de toros es una especie de Derby con los vestidos de Ascot’.

En la plaza de toros

‘Mi única participación en una corrida ha consistido en recorrer la arena a caballo y pedir al presidente la llave de la puerta tras la que se encuentra encerrado el toro. El presidente podría ser el Rey o algún personaje importante presente en la reunión. Ésa es la costumbre. Tras haber obtenido la llave, se la entrego al guardián, que deja salir al toro, y entonces la diversión está asegurada’.

Trini Ramos pide la llave durante una corria de toros en Jerez (La Lidia, 20-9-1920)

Trini Ramos pide la llave durante una corria de toros en Jerez (La Lidia, 20-9-1920)

‘El único momento en que se produce daño de verdad es cuando el torero es derrotado en la lucha. Por supuesto, si el toro sale victorioso algunos espectadores suelen pasarlo bien. Cuando eso ocurre, se produce un repentino ajetreo y un desgarro de vestiduras. En general, los toreros suelen ser tan hábiles que el toro muere en un instante’.

La belleza no sale de los frascos

‘Sólo llevo una semana en el London Pavilion, pero ya estoy recibiendo cartas que me piden consejos de belleza. Supongo que el hecho de que desempeñe el papel de una belleza en el espectáculo es lo que las ha atraído. Personalmente, no creo que la belleza proceda de los frascos. Tengo una manera muy sencilla de conseguir un buen cutis, que consiste en lavarme la cara con agua fría por la noche; aunque no hay duda de que el baile también ayuda mucho, y le diré por qué: en primer lugar, es ejercicio y, en segundo lugar, es diversión. La belleza no es algo completamente innato, sino que se crea cuando se ve el lado bueno de las cosas y se es feliz. Creo que muchos médicos todavía dicen que los músculos de la cara cambian de vez en cuando -gradualmente, por supuesto-; y, por tanto, evitar las preocupaciones innecesarias nos ayuda a tener ese brillo en los ojos y esa simpatía en la cara. Además, el baile nos mantiene delgados y gráciles. Mi mayor temor es engordar, pero bailar mucho evitará que eso suceda’.

Primeras impresiones

‘Realmente pienso que las chicas británicas son tan guapas como todas las otras chicas que he visto. Parecen tener ese algo que las marca como británicas, un tipo exclusivo de belleza que las extranjeras no tenemos. Ésa fue una de las primeras impresiones que tuve cuando llegué aquí hace unas semanas. Hubo muchas más, algunas de las cuales me hicieron sentirme celosa por no haber nacido aquí’.

Me sorprendió mucho ver la calle llena de parejas de novios. Yo nunca he tenido una relación amorosa. En España, por supuesto, a una chica nunca se le permite salir sola. Siempre debe estar acompañada por su madre o por un familiar. Sin embargo, cuando llegué aquí, vi las calles llenas de parejas jóvenes que van al teatro y disfrutan’.

Un torbellino

‘Todo me pareció un torbellino la primera vez que llegué a Londres. Había mucho tráfico. Luego vi por primera vez en mi vida a una mujer policía. Para una extranjera como yo, ésta parece una innovación muy extraña para una gran ciudad. Debo decir que parecían muy profesionales. Las escaleras mecánicas del metro también eran nuevas para mí. Subí y bajé seis veces para ver cómo funcionaban’.

Trini Ramos (de negro) durante su actuación en la revista The Fun of the Fayre (The Sketch, 16-11-1921)

Trini Ramos (de negro) durante su actuación en la revista The Fun of the Fayre (The Sketch, 16-11-1921)

‘Con todas las cosas nuevas que he visto, las parejas de novios y otras novedades, me gusta mucho Londres. Los británicos, a pesar de no ser tan emocionales como los extranjeros, son muy generosos. Cuando estaba en España, canté y bailé ante buena parte de la aristocracia, pero nunca tuve la oportunidad de hacerlo ante la realeza. Espero, no obstante, y tengo motivos para pensar que tendré la oportunidad de hacerlo cuando el rey de España llegue a Londres, que lo hará pronto. También creo que tendré ocasión de ir a Glasgow. Estoy contratada para tres años (6) y es casi seguro que iré a la mayor ciudad de Escocia’”.

NOTAS:

* Fuente: The Sunday Post, Londres, 30 de octubre de 1921. La traducción es mía.

(1) Así se anunció en Londres a la bailaora y cupletista sevillana Trini Ramos, nacida a principios del siglo XX.  Se inició en el mundo del arte a muy corta edad como ‘Petite Fornarina’ o Trini Muñoz, que es su verdadero nombre. En 1921 fue contratada para actuar durante varios meses en la capital británica y posteriormente marchó a Nueva York, donde cosechó grandes éxitos hasta el momento de su retirada, a mediados de los años 30.

(2) El productor y empresario teatral británico Charles B. Cochran descubrió a Trini Ramos en España y la llevó a Londres para trabajar en la revista The Fun of the Fayre, que supuso su lanzamiento a nivel internacional. La sevillana causó auténtica sensación en la capital británica, donde no tardó en convertirse en un icono de moda. De hecho, sólo unas semanas después de su llegada, el ‘Sunday Post’ le dedicaba esta entrevista a página completa y poco despuésposaba como modelo para otros medios.

(3) Paul Poiret fue un prestigioso modisto francés, que realizó importantes aportaciones a la moda del siglo XX y contribuyó en buena medida a la eliminación del corsé del atuendo femenino.

(4) Trini fue discípula de Manuel Real, ‘Realito’, que tenía su academia en la sevillana Calle Trajano. Probablemente debutara en alguna de las fiestas privadas para las que el maestro solía ser contratado con su cuadro.

(5) En esa época se libra en Marruecos la Guerra del Rif, provocada por la sublevación de las tribus indígenas contra la ocupación colonial española.

(6) Ese contrato no llegó a término, pues unos meses más tarde Trini Ramos ya triunfaba en Nueva York.

 


María la Gazpacha, todo el sabor del flamenco de Granada (y III)

La Semana Andaluza de Barcelona (1930)

En junio de 1930, las hermanas Amaya figuran en el selecto grupo de artistas que viajan a la ciudad condal para actuar en la Semana Andaluza, que tiene lugar en la Exposición de Barcelona. En el “Cuadro de Zambras” creado por los maestros Realito y Frasquillo, además de las hermanas Gazpachas, también destaca la veterana Anita Amaya, la de Ronda.

Cruces de Mayo en la Semana Andaluza de Barcelona (La Vanguardia, 22-6-1930)

Cruces de Mayo en la Semana Andaluza de Barcelona (La Vanguardia, 22-6-1930)

Según leemos en un reportaje publicado varias décadas más tarde, “con ocasión de un concurso allí celebrado obtuvo la copa de plata nuestra popular ‘bailaoraMaría ‘la Gazpacha’” (Hoja Oficial del Lunes, 3-8-1953).

“… han sido contratados los popularísimos artistas, de máximo cartel en toda España, denominados:

Niño Rangel (de Huelva), el formidable estilista del fandanguillo; Niño Hierro (de Puente Genil), el gran artista conocido por el Rey de la Taranta; Niño de Albaicín (de Granada), el verdadero fenómeno del cante flamenco; Niña de Linares (de Linares, Jaén), verdadera maravilla y genial intérprete del cante jondo; Niña de Córdoba (de Córdoba), artista eminente del arte flamenco y de éxito ruidoso en Madrid; y otros muchos de que se irá dando cuenta.

Se presentarán las famosas ‘Cruces de Mayo’, reproducción exacta de varias de estilo sevillano, tomando parte en ellas famosas artistas de género flamenco. Habrá zambras gitanas del Sacro Monte (Granada), que ejecutará la famosísima tribu de las hermanas ‘Gazpachas’, artistas de grandiosa popularidad” (La Vanguardia, 6-6-1930).

De gira por España

Tras el éxito obtenido en Barcelona, María Amaya Fajardo es contratada por el empresario Vedrines para realizar una gira por distintas ciudades españolas, junto a un elenco de lujo en el que destacan artistas como Angelillo, El Americano, El Niño de las Marianas, Ramón Montoya, Estampío o La tribu faraónica del Albaicín de Granada. El grupo se presenta en Madrid en el mes de agosto, y unas semanas más tarde debuta en Gijón y Oviedo.

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Mundo Gráfico, 1930)

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Mundo Gráfico, 2-7-1930)

María la Gazpacha, “de gran estilo y mucho gusto” (El Noroeste, 5-9-1930), interpreta “cantos de Granada”, mientras que el fin de fiesta corre a cargo de la “Zambra gitana del Sacro Monte, compuesta por los gitanos los amayas dirigidos por La Capitana, que ejecutarán La Tana, La Cachucha, Tango Gitano, Soleares, Granaínas, Fandango del Albaicín, La Mosca y El Petaco” (El Noroeste, 4-9-1930).

Durante el verano de 1931, María la Gazpacha vuelve a salir de gira, por ciudades como Valencia o Palma de Mallorca. La cantaora forma parte del espectáculo “El alma de Andalucía”, en el que intervienen un total de setenta artistas, entre los que se cabe mencionar al cuadro de Frasquillo y La Quica, la Niña de Linares, el Niño de Constantina, el Niño de Utrera o la Zambra gitana del Sacro Monte, con Angustias la Mejorana al frente. María Amaya interpreta “Sevillanas de Corralera”, mientras que sus hermanas, “las célebres bailaoras”, actúan en la zambra (Las Provincias, 14-7-1931).

En abril de 1932 encontramos de nuevo a la Gazpacha en Madrid, concretamente en la plaza de toros de las Ventas, donde se celebra una fiesta “en honor de los niños de las escuelas municipales”, a la que asiste el Presidente de la República. Entre los distintos grupos regionales que actúan, destaca uno compuesto por gitanos del Sacro Monte, en el que María y Pepa Amaya muestran sus dotes para el baile:

“La niña de Jardín, Pepa la Buba, Angustias la Mintola y otras ejecutaron sus bailes ‘La jarra’ y ‘La mosca’, y a petición de los pequeños espectadores, María la Gazpacha bailó unas bulerías gitanas, y su hermana Pepa un tango del mismo origen” (La Libertad, 15-4-1932).

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Artista polifacética

En 1936, María Amaya Fajardo interviene en el filme María de la O, de Francisco Elías, protagonizado por Carmen Amaya, y en el que también comparte cartel con otras figuras del flamenco de la época, como Pastora Imperio o La Niña de Linares.

A partir de esa época el nombre de María la Gazpacha aparece con menor frecuencia en los papeles, si bien la cantaora y bailaora granadina permanece en activo hasta el final de sus días. Sus saetas son uno de los sonidos habituales de la Semana Santa de su ciudad, tanto en la calle como en el Coliseo Olimpia, donde se proyectan películas mudas sobre la Pasión de Cristo, a las que María pone la banda sonora, con letras como la siguiente:

“De oro son tus potencias
y la corona de espinas;
Tú la llevas con paciencia,
sobre tu espalda divina
la Cruz de la penitencia”. (1)

María la Gazpacha ha sido una de las grandes cantaoras granadinas del siglo XX, a juzgar por quienes la conocieron, como la cantaora Isabel la Golondrina, quien refiere la siguiente anécdota:

“La ‘Gazpacha’ ha sío la mejor cantaora que ha habío en ti el Sacromonte, esa le ha hecho achuchar a ‘La Niña de los Peines’. Mi padre me contaba que una vez en un festín en el Patio de los Aljibes —donde había muchos artistas— cuando sintió cantar a La Gazpacha, dijo La Niña de los Peines: ‘ésta me va a hacer reventar’; y tuvo que echar tripas pa quear como que ella era La Niña de los Peines” (2).

Imagen de la película Maria de la O (1936), en la que aparece María la Gazpacha

Imagen de la película María de la O (1936), en la que aparece María la Gazpacha

Según Manuel Lorente, “La Gazpacha desarrolló un modelo de granaínas que hoy día están en desuso, y casi en el olvido” (3). Por su parte, Molina Fajardo afirma que María “fue la última que cantó la pícara ‘zarabandilla’ acompañada a la guitarra por Pataperro” (4), y que el famoso Café Chinitas de Málaga fue testigo de sus cantes por granaínas, con letras como las siguientes:

“Barcelona, por su puerto,
viva Madrid que es la Corte,
Barcelona por su puerto,
Sevilla por la Giralda,
pero en el mundo no encuentro
Alhamabra, como en Granada”.

“Soy más fuerte que la Alhambra
cuando tiran un cañón,
soy más fuerte que la Alhambra,
porque la Alhambra retumba
y mi corazoncito no”.

Según este autor, María Amaya Fajardo nos dejó en mes noviembre de 1961, sólo tres días después de actuar por última vez en la zambra de Manolo Amaya. Se marchó para siempre una artista muy completa, que supo llevar como pocas, por todos los rincones de España, el más genuino arte flamenco de Granada.

NOTAS:

(1) Letra recogida por Eduardo Molina Fajardo en su obra El flamenco en Granada. Teoría de sus orígenes e historia, Granada, Ed. Miguel Sánchez, 1974.

(2) Cita recogida por Manuel Lorente Rivas en su artículo “Etnografía polifónica del fandango en la provincia de Granada”, en la revista Música oral del sur, nº 1, 1995.
(3) Lorente Rivas, óp. cit.
(4) Molina Fajardo, óp. cit.


La Malena, la elegancia de una bailaora de la vieja escuela (I)

Magdalena Seda Loreto, “La Malena”, nació en Jerez de la Frontera en torno a 1875, en el seno de una familia gitana de gran tradición flamenca. Tuvo como maestra a su tía María la Chorrúa, que destacaba especialmente en el baile por alegrías. De ella aprendió a mover las manos y los brazos con una gracia y un estilo insuperables.

Pronto se trasladó a Sevilla y fijó su residencia en la Alameda de Hércules, que en aquellos años destacaba por ser uno de los espacios más flamencos de la capital andaluza. Allí tuvo como vecina a su paisana y genial artista Juana la Macarrona, la única bailaora de su tiempo capaz de hacerle sombra a La Malena. Según Fernando el de Triana, era difícil elegir a una de las dos:

“Esta célebre bailadora es la que durante muchos años tiene divididas las opiniones sobre cuál es la mejor, si la Macarrona o ella. Por la colocación de sus brazos, y por los majestuosos movimientos de su arrogante figura, llenos de ritmo y de salsa gitana, siempre contó y cuenta con la admiración del público, que con entusiasmo aplaude el maravilloso arte de tan genial artista. Ya está metida en años, como su eterna competidora; pero, así y todo, cuando las dos dicen ¡vamos allá!, sin duda ni discusión, son las dueñas del baile clásico flamenco” (Arte y artistas flamencos, 1935).

La bailaora Magalena Seda, La MalenaLa bailaora Magalena Seda, La Malena

De hecho, las carreras de ambas artistas discurrieron por derroteros similares, desde sus inicios en los cafés cantantes sevillanos, pasando por los teatros y los éxitos internacionales, hasta terminar su vida profesional en distintas compañías artísticas. A finales del siglo XIX, la Malena y la Macarrona reinaban en El Burrero, y posteriormente coincidieron en el Novedades. A principios del siglo XX, el café Filarmónico también fue testigo del baile majestuoso, elegante y recogido de Magdalena Seda, de la gracia de sus brazos y la belleza gitana de su rostro.

“La Malena simbolizaba y compendiaba toda la gracia, todo el garbo y todo el mejor estilo de un arte aprendido y asimilado por ella con verdadera devoción, y en el que ponía toda su alma y todos sus sentidos […]. Y añade Manuel Vallejo: ‘Nosotros los flamencos no sabríamos elegir entre ella y la Macarrona, y tampoco cuál de las dos era mejor. La Macarrona era todo nervio, flamenquismo, gracia, un verdadero fenómeno. Por el contrario, la Malena, más espiritual, más exquisita, más cultivada, obedecía a unos principios en los que el arte en toda su pureza se imponía. Jamás pisó la cola de su traje -añade- ni dio pasos hacia atrás, como lo hacen todas. Su arte era distinto a las de su género, y había que verla bailando en contra tiempo. Además, tenía un buen tipo y unos brazos interesantes, con los que realizaba verdaderas filigranas. En los sitios en los que ella actuaba había que ‘cerrar las cancelas’ todos los días. Hará unos cuarenta años, en el Novedades de Sevilla, le pagaban treinta reales diarios, igual que a la Macarrona” (Revista Dígame, 27-2-1956). (1)

En 1908, la Malena figuraba en el cuadro flamenco del sevillano Teatro Novedades, junto a los siguientes artistas:

“Tocador de guitarra, José Triana, ‘El Ecijano’.
Cantadores: Antonio Valiente, ‘El Macareno’, uno de los más famosos y que más se distinguen en el género andaluz, y José Pérez, ‘El Tiznao’.
Bailadoras: Magdalena Seda; Antonia Gallardo, ‘La Coquinera‘; Juana Junquera; Rita Ortega.
Cantadora: Teresa Seda, ‘La Jerezanita’.
Boleras: Carmen Fernández, Presentación Muñoz, María Pardo, Antonia Serrano, Ángela Álvarez y Teresa Jordán.
Coupletistas: Candelaria Medina y ‘la Lulú’” (El Globo, 10-3-1908).

En 1911, la bailaora paseó su arte por la Rusia de los zares, junto a la compañía del maestro Realito. A finales de los años veinte era “ovacionada a diario” (Heraldo de Madrid, 23-4-1929) en el Kursaal sevillano, donde formaba parte de un cuadro dirigido por el bailaor Frasquillo. Convertida ya en toda una institución del baile flamenco y, una vez más, junto a Realito, la Malena se presentó con gran éxito en la Exposición de Barcelona de 1930.

Comienza entonces una nueva etapa de esplendor para la artista, que vuelve a salir de gira con distintos espectáculos, saborea de nuevo las mieles del éxito y es constantemente elogiada por la prensa de la época.

La Malena con la compañía de la Argentinita (La Libertad, 1933)La Malena con la compañía de la Argentinita (La Libertad, 1933)

En abril de 1933 se estrena en Madrid el sainete andaluz Manolo Reyes o La fragua del Sacromonte, de Pedro Moreno García. Según la crítica, la obra no es más que un pretexto para el lucimiento de grandes figuras, como la Niña de los Peines, Pepe Pinto o la Malena, que son calurosamente acogidas por el público.

“La Malena, la ‘bailaora’ de sabor clásico, fue muy celebrada. […] En suma: una afortunada jornada para el cante ‘jondo’ y el baile flamenco” (El Imparcial, 20-4-1933).

“A decir verdad, Manolo Reyes son unas cuantas coplas gitanas y flamencas con gotas de sainete. […] Pastora Pavón […] con sus ‘seguiriyas’ gitanas, madre del ‘cante jondo’; Pepe Pinto, con su ‘prosa flamenca’ […]. Luego, ‘La Malena‘, encarnación soberbia del ‘baile jondo’ -que nada tiene que ver con el baile flamenco- nos deleitó con la maga elocuencia de su busto y de sus pies, donde la armonía contenida y expresiva, crispada y refrenada de la carne en pasión, labra su mejor poema” (El Sol, 20-4-1933).

Su renacer artístico junto a La Argentinita

Un mes más tarde, la Malena, junto a la Macarrona y Fernanda Antúnez, forma parte del nuevo espectáculo de Encarnación López, la Argentinita, que se presenta por primera vez en el Teatro Falla de Cádiz. Se trata de una adaptación de “El amor brujo” de Manuel de Falla, en la que también intervienen, además de su directora, los bailaores Rafael Ortega y Antonio Triana, y una jovencísima Pilar López. La música corre a cargo de la Orquesta Bética de Cámara.

En un reportaje previo al estreno, Miguel Pérez Ferrero ofrece sus impresiones sobre el ensayo de la obra, y reproduce las declaraciones de la Argentinita sobre las veteranas bailaoras:

“Baila incomparablemente la mocita. Se queda quieta, pensativa, La rodean las viejas. Corre la espina dorsal un calofrío. No hay adjetivos posibles. ¡Son las abuelas del baile con el prestigio de su nieta mejor!”

“Yo me he encargado de buscar los elementos de esta compañía. […] Los que Falla merece y necesita. Estoy encantada de todos: de esas tres enormes ‘bailaoras’ que son la Macarrona, la Malena y la Pompi, con las cuales el baile flamenco puede conservar su categoría de primer plano artístico en todo el Mundo” (Heraldo de Madrid, 30-5-1933).

El estreno del espectáculo es todo un éxito, amplificado por el hecho de tener lugar en Cádiz, ciudad natal de Manuel de Falla.

“A propósito de la representación, copiamos de un periódico de Cádiz: […]
La Argentinita ha conseguido obtener en Cádiz -precisamente por ser el púbico más difícil y entendido- un rotundo éxito con El amor brujo. […] Porque Cádiz, tan difícil de engañar, ha dado su fallo, y el fallo ha sido aplaudir incansablemente y desgarrarse en vítores de júbilo toda la noche” (La Voz, 15-6-1933).

La Malena, en 1933La Malena, en 1933

Tras su bautismo de fuego en la tacita de plata, en junio de 1933 El amor brujo se presenta en el Teatro Español de Madrid, donde sigue cosechando aplausos y elogios. La prensa alaba especialmente la contribución de la Malena y sus coetáneas:

“… en esa parte de la fiesta, hay que registrar una resurrección: la del auténtico baile gitano en la sucesión -entre faraónica y goyesca- de las ‘alegrías‘ finales, incorporadas, con milagrosa inspiración lazárica por esas tres viejas glorias, ‘emperaoras‘ del viejo café Novedades sevillano: La Macarrona, La Fernanda, La Malena” (Heraldo de Madrid, 16-6-1933).

“Momentos hubo, como en ‘La danza del fuego fatuo’, donde la emoción plástica y rítmica alcanzó una intensidad y realización perfectas con la intervención de esas tres viejas bailaoras que recordaban a las tres Parcas, hermanas grises, hijas del Caos y ministras del Destino” (La Libertad, 17-6-1933).

“La Macarrona, la Malena y la Fernanda no tienen cuerpo, ni falta que les hace. ¡Bailan sin tener cuerpo! […] Las tres viejas no son las herederas de las bailarinas de Tartessos, son las mismas bailarinas, sin edad desde siempre” (La Voz, 16-9-1933).

“Y esas tres viejas maestras del fandango clásico que son ‘La Macarrona‘, ‘La Malena‘ y ‘La Fernanda‘, que no sienten el peso de los años sobre sus figuras fondonas: cuando los ‘sones’ flamencos cruzan el aire, se truecan jóvenes, ingrávidas, y arquean las cinturas graciosas y sus pies repiquetean sobre el tablao liberados, por unos segundos, de la esclavitud dolorosa de los juanetes. ¡Porque tienen juanetes, y muy grandes, sí, señor! Pero no se les nota cuando bailan” (La Crónica Meridional”, 30-6-1933).

NOTA:

(1) Citada por José Manuel Gamboa en Una historia del flamenco, Barcelona, Espasa, 2004.