Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (IV)

El tres de marzo de 1936 la Niña de Écija intervino en una función ofrecida en el teatro Smart de Buenos Aires como homenaje a la actriz Josefina Melià, en la que la compañía de Salvador Mari llevó a escena el tercer acto de la comedia La Torre de la Cristiana (1). 

El Niño de Caravaca con otras artistas en El embrujo de Sevilla (Crítica, 11-5-1936).

El Niño de Caravaca con otras artistas en El embrujo de Sevilla (Crítica, 11-5-1936).

El veintisiete de ese mes, la compañía de Joaquín García León y Manuel Perales estrenó en el mismo coliseo una teatralización, a cargo de los comediógrafos Manuel Martín Galeano y Juan López de Carrión, de El embrujo de Sevilla, obra del uruguayo Carlos Reyles, que asistió a la representación. Llamaron la atención los vistosos decorados construidos tanto para la obra como para el vestíbulo del Smart, que reproducía fielmente la plaza de Santa Cruz de Sevilla. La adaptación complació tanto al respetable como a la crítica:

“Si una novela parece poco propicia al trabajo de teatralización, ella es, sin duda, ‘El embrujo de Sevilla’, cuyo mérito reside en sus coloridas descripciones, en su atmósfera andaluza tan penetrante y tan sutil como un perfume. […] los calurosos aplausos de la concurrencia testimoniaron ayer a los adaptadores de la popular novela que su trabajo es del agrado del público al que está dirigido. […] nos han dado entre notas patéticas y otras de sentimental comicidad, la historia de la gitana que hiere a traición al hombre a quien ama y que sabe finalmente sacrificarse en aras de su felicidad. […] Para trasuntar el ambiente han buscado en el baile y en el cante y en el rasgar de las guitarras y en el pregón cantado de la saeta evocadora de la procesión de Semana Santa […] lo que la novela da en su mayor alcance de sugestión” (2).

La parte flamenca de la obra recayó en los cantaores Niña de Écija y Niño de Caravaca, los bailaores Lola Granados y Ramón Llanos, y el guitarrista Julio Alonso, que “se hicieron aplaudir con justicia” (3). El once de mayo, con motivo de la centésima representación de la obra, se organizó una función especial, en la que se sumaron al cuadro la bailaora Eloísa Albéniz y el cantaor el Sevillanito, entre otros artistas. Además, el cuarteto de laúdes los Aguilar ofreció un breve concierto con piezas de Albéniz y Falla (4). 

La Niña de Écija y Julio Alonso (La Nación, 24-11-1936).

La Niña de Écija y Julio Alonso (La Nación, 24-11-1936).

Unos días más tarde, Paquita Martín intervino en una audición de música popular española retransmitida por Radio Rivadavia (L. S. 5), en la que también participaron el cantaor Bernardo el de los Lobitos y el barítono Emilio Sagi-Barba (5); y en los meses siguientes impresionó una serie de registros sonoros en la casa RCA Víctor de Buenos Aires (6).

A finales de junio, en la elegante boite La Marina, de la ciudad de Rosario, se celebró una gran fiesta española a la que acudió, en calidad de invitada de honor, la “célebre cantadora flamenca la Niña de Écija, teniendo en cuenta sus sobresalientes condiciones artísticas y la circunstancia de ser una artista de renombre”. Su actuación se prolongó durante varios días, en los que compartió protagonismo con otros números de variedades y con las setenta bailarinas del establecimiento, que se presentaban ataviadas con trajes regionales” (7).

En noviembre llegó a Santiago de Chile junto a Julio Alonso, el bailaor Ramón Llanos y la vedete española Mary Díaz, con quienes formaba el conjunto español La Giralda. Contratados por la empresa Cóndor, actuaron durante una semana en el teatro Politeama, ubicado en el Portal Edwards, compartiendo cartel con la proyección de la película española El gato montés, de Rosario Pi. Animaba el baile la orquesta del maestro Retes, integrada por dieciséis profesores (8). La noche del debut recibieron una “favorable acogida del público” (9).

A principios de diciembre la Niña de Écija y Julio Alonso intervinieron en un homenaje al poeta Eduardo Marquina que fue transmitido por la Radiodifusora Otto Becker (CB 89). Julio tocó por malagueñas, rosas y murcianas, y acompañó el cante de Paquita por granaínas y guajiras (10).

Boite La Marina, en Rosario (Argentina).

Boite La Marina, en Rosario (Argentina).

En esos días, el conjunto La Giralda realizó una breve presentación en el teatro O’Higgins y después se incorporó al elenco permanente de la Compañía de Revistas Bataclánicas del teatro Balmaceda, integrado por  la vedete argentina Carmen de Thalía, el humorista criollo Pepe Olivares, los actores cómicos Eugenio Retes, José Harold, Pilar Serra, Teresa Molina, Blanca Arce, Miguel Montero y Rolando Calcedo, el trío colombiano hermanos Contreras y un coro de dieciocho segundas tiples y bailarines (11). 

El diez de diciembre estrenaron la revista La Pasionaria, de Eugenio Retes, que incluía un cuadro de conjunto titulado España de mantón y pandereta, protagonizado por los artistas flamencos. En los días sucesivos llevaron a escena la revista cómica y folclórica chileno-mexicana Doña Teresita no meta la mano; la revista Yo también soñé, con texto de Manuel Manzano y música de Roberto Retes, que incluía un cuadro con variaciones del tango Puerto Nuevo a cargo de Carmen de Thalía; y las piezas cómicas El rey se casa y Corazones en albahacas (12).

En 1937 Paquita Martín dio a luz en Tucumán a su único hijo, Julio, que recibió las aguas bautismales en Buenos Aires, amadrinado por la bailaora Lolita Beltrán (13). Tal vez por ese motivo la hemeroteca ofrece escasos datos sobre la actividad de la cantaora en ese año, salvo los relativos a su presentación en la emisora porteña Radio Prieto (L. S. 2) en el mes de julio (14).

La fecha de expedición de sus pasaportes sitúa a la Niña de Écija, Julio Alonso, Mary Díaz y Jesús Perosanz en Caracas en enero de 1938. Desde allí viajaron hasta Puerto Rico para realizar, en el mes de febrero, una serie de actuaciones en los teatros Martí de San Juan, Santurce y Río Piedras (15). Se anunciaban con el nombre de Embrujo Español y ofrecían “una auténtica fiesta sevillana”, con “coplas, tangos, guitarras, canciones regionales, manzanilla, mujeres, flores y arte” (16).

Jesús Perosanz (La Gaceta, 28-6-1938).

Jesús Perosanz (La Gaceta, 28-6-1938).

La publicidad del espectáculo destacaba el ritmo vibrante de las castañuelas y la alegría jaranera de las canciones de Mary Díaz (rebautizada como Mary Sevilla); el renombre alcanzado por Jesús Perosanz en los escenarios españoles y americanos; la magia de la guitarra de Julio Alonso y la autenticidad del flamenco de la Niña de Écija, “renovadora del ‘cante jondo’, que cultiva especialmente, y es ella misma una flamenca auténtica, pues domina con especial expresión las viejas canciones andaluzas” (17).

Con la denominación de El embrujo sevillano, el conjunto se presentó en el mes de abril en el teatro Martí de La Habana, que ofrecía un programa triple en el que también figuraba Charlo, rey del tango argentino; y la zarzuela cubana Bajo el cielo tropical, llevada a escena por la compañía de Ernesto Lecuona. Unos días más tarde se representó la revista Habana-Buenos Aires-Sevilla, en la que intervinieron todos los artistas mencionados, además de la pareja de baile Dorita-Valero (18).

A finales de junio Paquita Martín, Julio Alonso, Mary Díaz y Jesús Perosanz viajaron hasta Tampa con escala en La Habana, donde se les unió la bailaora, cantaora, guitarrista y cupletista Teresita España. Iban contratados por los empresarios Manuel Aparicio y Julián del Barrio, que los presentaron en distintas salas de la ciudad bajo la denominación de Alma Española, con la Niña de Écija, “una maravilla en lo flamenco”, como figura principal (19). El espectáculo duraba cuarenta y cinco minutos y el programa se completaba con la representación de una pieza teatral.

Teresita España (Walken).

Teresita España (Walken).

Debutaron el veintiséis de junio en el teatro del Centro Asturiano y el éxito no se hizo esperar. “Cinco artistas de mérito y el público se puso a delirar”:

“Jesús Perosanz hace primores cantando y lo mismo puede decirse de Julio Alonso con la guitarra.

Los dos fueron ovacionados, como en justicia merecen.

Y de ellas, de la Niña de Écija, Mary Sevilla y Teresita España, todos los elogios que se hagan. 

Canta la Niña de Écija ‘como los ángeles’, en lo flamenco. Atronadores aplausos recompensaron todos sus números.

Y el mismo gusto, en aplaudir, tuvo el respetable con Mary Sevilla, la cancionista, y Teresita España, la bailarina y coupletista” (20).

Notas:

(1) Crítica, 3-3-1936, p. 10.

(2) Crítica, 28-3-1936, p. 11.

(3) Ibidem.

(4) Crítica, 11-5-1936, p. 6.

(5) Crítica, 13-5-1936, p. 12.

(6) Según consta en la base de datos DAHR, esos registros contienen las guajiras Un clavel y una azucena, la murciana Qué guitarra tan señora, la colombiana Saludo a la Argentina y el verdial Un rico con dinero, todos con letra de Manuel Perales y música de Rafael Ortega. Distintas fuentes acreditan la realización de varias grabaciones más en esa misma casa discográfica.

(7) Democracia, 30-6-1936, p. 3.

(8) La Nación, 21-11-1936, p. 13; La Nación, 23-11-1936, p. 15; La Nación, 24-11-1936, p. 8.

(9) La Nación, 25-11-1936, p. 9.

(10) La Nación, 2-12-1936, p. 14.

(11) La Nación, 2-12-1936, p. 5; La Nación, 10-12-1936, p. 8.

(12) La Nación, 11-12-1936, p. 8; La Nación, 12-12-1936, p. 11; La Nación, 15-12-1936, p. 8; La Nación, 18-12-1936, p. 8.

(13) Martín Martín, M., “La Niña de Écija”, Candil, nº 79, 1/1992, pp. 8-9.

(14) Radiolandia, 26-6-1937, p. 63.

(15) El Mundo, 10-2-1938, p. 19; El Mundo, 15-2-1938, p. 4; El Mundo, 26-2-1938, p. 7.

(16) El Mundo, 9-2-1938, p. 16.

(17) El Mundo, 10-2-1938, p. 19.

(18) Diario de la Marina, 27-4-1938, p. 6; Diario de la Marina, 3-5-1938, p. 6.

(19) La Gaceta, 22-6-1938, p. 3; La Gaceta, 24-6-1938, p. 3.

(20) La Gaceta, 27-6-1938, p. 4.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (V)

Arte andaluz al servicio de la causa republicana

Rosario Núñez fue una mujer de fuertes convicciones republicanas, que desde el exilio no dudó en colaborar con cuantas asociaciones y colectivos solicitaron su ayuda, e incluso desempeñó un papel activo en la organización de espectáculos a beneficio de la causa. En agosto de 1938 se encontraba trabajando en la radio de Bahía Blanca (LU2) (1) y desde allí emprendió una serie de festivales en colaboración con la Junta de Socorros a España (2), a fin de recaudar fondos destinados a las ambulancias y a los huérfanos republicanos. En el Archivo Andalucita se conservan folletos publicitarios de las funciones celebradas en Ingeniero White, Bajo Hondo, Punta Alta, Coronel Dorrego, Cabildo y San Román, los días 13, 14, 17, 19, 20 y 21 de agosto, respectivamente.

Rosario Núñez en los estudios de Radio Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Bahía Blanca, LU2 (Archivo Andalucita).

El programa era similar en todos los casos. La primera parte comenzaba con una sinfonía española a cargo del sexteto de Óscar Orzali. Después, la Andalucita presentaba “ampliamente el rico cancionero español en todas sus gamas y variedades” y a continuación, en el apartado “Regiones de España”, interpretaba diez de sus creaciones, que incluían desde temas de aire flamenco, como la zambra Falsa monea, el pasodoble-fandanguillo Quien no vio Sevilla o la canción por bulerías Échale guindas al pavo, hasta números típicos de otras regiones, como la jota Fe baturra, la canción asturiana La neña o el chotis Ay Manfredo.

En la segunda parte intervenían el sexteto —que tocaba Sevilla de Albéniz—, el bailarín de rango español e internacional Ramón Llanos, y el concertista de guitarra Rafael Molina. Acto seguido, la Andalucita ofrecía un recital de cante flamenco titulado “Andalucía es bella”, que incluía “seguirillas, tientos, soleares, peteneras, bulerías, alegrías, milongas, malagueñas, fandanguillos, etc.”; y, como fin de fiesta, ejecutaba junto a Llanos una “típica coreografía gitana”, la zambra “Manolo Reyes” (3).

Rosario Núñez junto a Ángel Pintado (a su derecha) en el Centro Republicano de Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez junto a Ángel Pintado (a su derecha) en el Centro Republicano de Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Durante los meses siguientes ofreció nuevas funciones benéficas en ciudades como Ingeniero White, Bahía Blanca (4), San Román, Mar del Plata, Comodoro o Río Gallegos, cuyos programas incluían cuplés, canciones, baile y cante flamenco (5). Por ejemplo, en una fiesta campestre organizada en Mar del Plata, “fandanguillos, bulerías, guajiras, etc., fue el regalo que hizo la excelente ‘cantaora’ a la multitud impaciente por oír su bien timbrada voz, siendo premiada su actuación con largos aplausos” (España Republicana) (6); y en Comodoro cantó “fandanguillos, colombianas, bulerías, milongas, guajiras, tientos, soleares, malagueñas, tarantas” y saetas (7).

Chile, Perú, Ecuador, Cuba, Puerto Rico y República Dominicana

Durante los meses de agosto y septiembre 1939 actuó en el Teatro de la Comedia de Santiago de Chile la compañía “Revistas 1939”, dirigida por Carlos Cariola, cuyo extenso reparto tenía como figuras principales a la Andalucita, la vedette Celeste Grijó, la cantante y bailarina Grazia del Río, y la folclórica brasileña Dea Costa. El conjunto representó una decena de obras, entre las que destaca El cuarto centenario, de Cariola y Campaña con música del maestro Contardo, “que nos evoca la vida santiaguina desde Pedro de Valdivia hasta el presente […], todo bajo una vena humorística” (La Nación 31). En esa revista Rosario Núñez daba vida a la heroína Inés de Suárez, mientras que en otras interpretaba el tema asturiano La neña o protagonizaba números como “Sangre torera”, que incluía la canción Antonio Vargas Heredia. En esos dos meses de actuaciones “supo conquistarse al público por sus calificadas condiciones artísticas” (La Nación 18).

El cuarto centenario, Chile, 1940 (Archivo Andalucita).

Revista El cuarto centenario, Chile, 1939 (Archivo Andalucita).

En 1940, durante su estancia en Lima y siempre como cabeza de cartel, participó en el espectáculo Noches de Andalucía, que se llevó a escena en el Teatro Francisco Pizarro; en un festival organizado por la revista Radiocine y en un homenaje a la Cuadrilla Juvenil Mexicana, ambos en el Metropolitan (8).

En diciembre, la prensa ecuatoriana anunciaba la llegada de “la notable cantante española que ha prestigiado en el mundo del arte, y en el cielo de lo cañí y de lo flamenco genuino, el nombre de guerra de ‘La Andalucita’” para trabajar en el casino andaluz El Patio, un “verdadero lugar de ensueño, […] animado con música, canciones gitanas y la policromía de un ambiente español castizo y de muy buen gusto” (9). También fue requerida por Radio Quito (HCQRX), que la publicitó como “un eco de tierra adentro española. Súper estrella hispana. Brilla con luz propia” (El Comercio, “Hoy”).

Imagen publicitaria de la Andalucita, patrocinada por Regalías El Cuño (Archivo Andalucita).

Imagen publicitaria de la Andalucita, patrocinada por Regalías El Cuño (Archivo Andalucita).

En enero de 1941 viajó a La Habana, contratada en exclusividad por la cadena de radio CMQ para actuar en las emisiones patrocinadas por la cigarrera Regalías El Cuño, de la que se convirtió en imagen publicitaria. En la Audición Matinal y en el show nocturno de la Corte Suprema del Arte (10) hizo gala de su hermosa voz, de sus excelentes cualidades interpretativas y de su gran sentido del humor, que le permitieron conquistar “el beneplácito más entusiástico de los públicos oyentes” (Báez-Miró) (11). Así relató Arturo Liendo el momento de su primera aparición en las ondas: “El martes a las 10 de la noche, debutaba La Andalucita en la Corte Suprema del Arte, y a las diez y cuarto, ya la Habana se había puesto flamenca! [sic] El milagro lo operó esta mujer excepcional, amalgama prodigiosa de gracia y de salero” (“La Habana”) (12). Su paso por la isla dejó huella:

“Llegó a La Habana cantando coloridas sevillanas, coplas cartageneras y tarantasfandangos, más profundos flamencos y malagueñas. […] Está entre las primeras cantantes famosas femeninas del flamenco que de España llegó. […] Con la guajira española, Tengo una casa en La Habana; las malagueñas de Breva, Tienes tan malas entrañas y Se siembra y vuelve a nacer, más otras de flamenco jondo, colmó los estudios de Monte y Prado. Tuvo una histórica carrera” (Gutiérrez Barreto 114).

La Andalucita a su llegada a Tampa, para actuar en la Verbena del Tabaco (The Tampa Times, 6-3-1941).

La Andalucita a su llegada a Tampa, para actuar en la Verbena del Tabaco (The Tampa Times, 6-3-1941).

A principios de marzo viajó a Tampa para intervenir en la Verbena del Tabaco, un gran acontecimiento artístico y social, que duró tres días y congregó a varios miles de espectadores. A la cabeza de un elenco de estrellas procedentes de México y Cuba, actuó en el teatro del Centro Asturiano, en el Club Español de Ybor City y en una quermés al aire libre celebrada en Phillips Field. “La Andalucita, popular cantaora y bailaora española, fue calurosamente, fue frenéticamente aclamada” (The Tampa Times 7, trad. mía). Según confesaba en una carta el presidente del evento, “en los últimos años no ha pasado por Tampa, ningún artista que haya dejado una estela tan agradable de sabor artístico como el que ha logrado dejar Ud. En todas partes no se oyen más que elogios y comentarios favorables” (13).

A su regreso a Cuba, siguió encandilando a sus admiradores desde los micrófonos de la CMQ. “Verdaderamente había un deseo enorme de volver a escuchar a la reina del cante jondo, y este deseo se tradujo en estruendosas ovaciones con que el público premió su labor, que fue tan exitosa como las anteriores, o más si cabe”. A finales de marzo, acompañada por el guitarrista Pepe Sánchez, ofreció tres funciones de gala en los salones del Centro Asturiano de La Habana, donde interpretó “pasodobles, zambras, fantasías asturianas y cante jondo, en el que tiene una maestría sin igual”; y en abril cantó saetas “con emoción, con desgarramiento, con alma”, en unos programas especiales emitidos por la CMQ durante la Semana Santa (14).

Rosario Núñez durante una de sus actuaciones en el auditorio de la CMQ (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez durante una de sus actuaciones en el auditorio de la CMQ (Archivo Andalucita).

Tras una serie de exitosas presentaciones en los cines de barrio de la capital (15), emprendió una gira por ciudades como Placetas, Cienfuegos, Santiago de Cuba o Caibarién, y en junio viajó a Puerto Rico para actuar en el restaurante La Mallorquina. Allí confesó haberse llevado “un susto ‘más grande que la Girarda’”, cuando el avión en el que viajaba desde Cuba sufrió un accidente del que salió milagrosamente ilesa (Núñez, “Un rato”) (16). En octubre se representó en el Teatro Olimpia de Ciudad Trujillo (17) un espectáculo “compuesto por una sola persona, pero que reúne las condiciones artísticas suficientes para que se le [sic] considere única en su género, […] la estrella de los cantos flamencos: LA ANDALUCITA” (Listín Diario 4).

Notas:

(1) En su edición del 6 de agosto de 1938, la revista Caras y Caretas (89) publica una fotografía de la artista en los estudios de la emisora, donde “obtiene resonantes y renovados triunfos”.

(2) El estallido de la Guerra Civil española desató en Argentina “una importante adhesión a la causa republicana que se plasma en una serie de organizaciones destinadas a la ayuda material” (Ardanaz 16). Este fenómeno fue especialmente sensible en la ciudad de Bahía Blanca, donde el apoyo a la República se coordinó desde la Junta Central de Socorros, que organizó eventos gastronómicos, tertulias, reuniones, pícnics, veladas de cine y funciones teatrales, entre otras actividades (Ardanaz 24).

(3) Esta información procede de las octavillas publicitarias de los distintos festivales (Archivo Andalucita).

(4) También es digna de mención la función organizada en el Teatro Municipal de esta ciudad por el Comité Argentino de Mujeres Pro Huérfanos Españoles, que “desarrolló una labor incansable a favor de los niños de España, iniciando campañas de recolección de ropa, estableciendo costureros, sosteniendo guarderías en España […], juntando víveres…” (Ardanaz 28).

(5) En el Archivo Andalucita también se conserva la publicidad de todas estas actuaciones, con su correspondiente programa.

(6) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de esta noticia.

(7) En el Archivo Andalucita se conserva un folleto publicitario con el programa del evento.

(8) En el Archivo Andalucita se conservan las correspondientes octavillas publicitarias.

(9) Estas citas proceden de distintos recortes de prensa en los que se da publicidad a El Patio y se hace referencia a la contratación de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

(10) Este concurso de talentos constituye un programa de referencia en la historia de la radio cubana. Por él desfilaban distintos concursantes que aspiraban a convertirse en estrellas de la música y la canción, con el asesoramiento de artistas consagrados, como la Andalucita.

(11) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(12) En el Archivo Andalucita no se recoge el número de página.

(13) La misiva está firmada por Joseph E. Chamoun y se conserva en el Archivo Andalucita.

(14) Las citas proceden de sendos recortes de prensa del año 1941, de los que se desconoce la referencia exacta. Se titulan, respectivamente, “Reaparición de ‘la Andalucita’”, del 11 de marzo; “Debutará esta noche ‘La Andalucita’ en la primera de las tres veladas que ofrece el Centro Asturiano”, del 28 de marzo; y “Tuvo lugar esta mañana la primera audición de la serie ‘Semana Santa en Sevilla’”, del 10 de abril (Archivo Andalucita).

(15) Según relata Arturo Liendo en un artículo titulado “La Andalucita en los teatros”, actuó en los cines Cuatro Caminos, Neptuno, Olimpic, Apolo y Manzanares, entre otros (Archivo Andalucita).

(16) En el Archivo Andalucita no figura el número de página.

(17) Con este nombre se conoció a la ciudad de Santo Domingo entre 1936 y 1961.

Referencias bibliográficas y hemerográficas:

Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Ardanaz, Eleonora María (2017): “Maternalismo y política en el antifascismo argentino: el caso del Comité Argentino Pro Huérfanos Españoles (1937-1939)”, en Zona Franca. Revista del Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre las Mujeres, 25, pp. 7-35.

– Báez-Miró, Roberto (1941): “Charla sintética con la españolísima Andalucita”, en Radio Cinema (s. f./s. p.).

Caras y Caretas (6 agosto 1938): “Radio”, 2.079, p. 89.

El Comercio (24 diciembre 1940): “Hoy Radio Quito” (s. p.).

España Republicana (29 octubre 1938): “Fiesta campestre en Mar del Plata” (s. p.).

– Gutiérrez Barreto, Francisco (2011): Libro de la farándula cubana 1900-1962, vol. III. Managua: Francisco Gutiérrez.

La Nación (17 septiembre 1939): “En matinée vermouth y noche actúa hoy en el Comedia la Cía. de Revistas ‘1939’”, 7.966, p. 31.

La Nación (28 septiembre 1939): “‘La Andalucita’ se despide”, 7.975, p. 18.

– Liendo, Arturo (1941): “La Andalucita en los teatros” (s. p.).

– Liendo, Arturo (febrero 1941): “La Habana se ha puesto flamenca” (s. p.).

Listín Diario (11 octubre 1941): “El teatro ‘Olimpia’ presentará en esta a ‘La Andalucita’”, 17.112, p. 4.

– Núñez Sánchez, Rosario (17 junio 1941): “Un rato de conversación con ‘La Andalucita’”. Entr. Jorge Felices Jr., en El Mundo (s. p.).

The Tampa Times (7 marzo 1941): “Verbena scene will shift to Phillips Field”, pp. 1, 7.