Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (y V)

Cantaora en tiempos convulsos

En el verano de 1936 la Niña de Linares se encuentra en un momento de intensa actividad, que no se ve interrumpida por el estallido de la Guerra Civil, pues la cantaora pone su arte al servicio de su compromiso político. En el mes de septiembre se enrola en dos expediciones de artistas organizadas por el diario Las Noticias de Barcelona y enviadas al frente de Aragón con el fin de “proporcionar a los bravos milicianos que luchan en el mismo unas horas de distracción y alegría” (El Diluvio, 4-9-1936).

El primer grupo, formado por varias decenas de actores, actrices, músicos y artistas de variedades, sale día 3 con destino a Caspe, escoltado por “la centuria ‘Rafael Fuster’, del cuartel Carlos Marx (P.S.U.C.), con la escuadra de gastadores, banda de trompetas y tambores, bandera y música” (El Diluvio, 4-9-1936). El gran éxito obtenido por esta iniciativa lleva a los organizadores a enviar una segunda caravana, que parte siete días más tarde hacia Barbastro. En ambas figura la Petra García Espinosa, acompañada por el guitarrista Manolo Torres.

A su regreso del frente, sigue actuando en distintas salas de la Ciudad Condal, socializadas por el Sindicato Único de Espectáculos Públicos de la C.N.T. (1). En el mes de septiembre se anuncia en el Circo Barcelonés, que ofrece un amplio programa de variedades encabezado por Jaime Planas y su orquesta. Además de un “cuadro flamenco integrado por el ‘Cojo de Málaga‘, Rocío de Triana, Julia Borrull, José Zubiela, Aguilera, ‘Andrina y Mercé’” (La Humanitat, 23-9-1936), en el cartel figuran Manolo Torres y la Niña de Linares, “estrella de la canción”, que “cantó varios cuplés, destacando uno que por su fervor patriótico fue entusiásticamente aplaudido” (El Diluvio, 22-9-1936).

Según Martín Corrales (2000), la artista jienense “contaba en su repertorio con cantes con letras de claro contenido social y anticolonialista, como se pone de manifiesto en [las] ‘Malagueñas de la Guerra’ (publicitadas como una supercreación de Niña de Linares) y las posteriores tarantas” (2) (p. 95).

Durante el mes de noviembre de 1936 también se puede ver a Petra García en el Teatro Tívoli (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 2-11-1936) y en distintos music halls controlados por la C.N.T., como el Concert Sevilla (El Diluvio, 10-11-1936).

En julio de 1937, acompañada a la sonanta por Manolo Torres, actúa en el Teatro Albéniz de Gerona, que ofrece un programa de cine y variedades (Gerona CNT, 18-7-1937); y en el mes de noviembre se presenta en el Teatro Municipal de la misma ciudad, junto a una “Compañía de Atracciones y Variedades Socializada CNT”, formada por “Asunción Balsells, Luisa Gargallo Andrina, Hermanos Gómez, Xalma y Tip-Top”, Goyesca y los gimnastas Ferrer, entre otras atracciones de varietés (Front, 20-11-1937).

Actuación de la Niña de Linares en Gerona (Gerona CNT, 18-7-1937)

Anuncio de la actuación de la Niña de Linares en Gerona (Gerona CNT, 18-7-1937)

Ni los rigores de la guerra consiguen frenar al público, que acude en masa a estas funciones en busca de evasión:

“Otro nuevo golpe a las variedades, y también a taquilla rebosante. No pasan días por nosotros. Ni acontecimientos. Pero es lo que algunos se dicen: Olvidemos por unos momentos el horror de la tragedia, y, de paso que vayan viniendo los artistas, que también tienen derecho ¡caramba! […]
Todos los números del programa se aplaudieron y hasta se repitieron en las tres secciones. […]
Niña de Linares todavía canta para que se la pueda oír. En su especialidad, es una cantadora fina y elegante. Goyesca es una estrella fija del baile, y no errante. Manolo Torres sabe dialogar con la guitarra en la mano” (L’Autonomista, 22-11-1937).

Durante el año 1938, Petra García recorre distintas ciudades de la cuenca mediterránea junto a la Compañía de Revistas Ultramoderna, dirigida por Miguel Díaz y Antonio Angulo, que lleva a escena Las colegialas. La obra no tiene mayor pretensión que “ofrecer una serie de exhibiciones frívolas en un enlace de continuidad, rodeadas de una corte de mujeres atractivas, dentro de un marco lujoso en decoración y colorido” (Heraldo de Castellón, 14-1-1938).

Entre las variadas escenas que componen la revista, destaca una “de arte flamenco, en la que son primeras figuras ‘Niña de Linares‘ (3), […] la escultural bailarina, evocadora del arte gitano, Encarna Barceló, y el formidable tocador de guitarra, Manolo Torres” (El Luchador, 26-1-1938). El elenco también cuenta con un grupo de coristas.

La Niña de Linares

La Niña de Linares

Las colegialas se estrena el 13 de enero en el Teatro Municipal de Castellón y unas semanas más tarde es presentada en el Teatro Principal de Alicante, donde la “Niña de Linares, gran figura del arte gitano, […] así como su tocador, Manuel Torres, obtienen un señalado éxito” (El Luchador, 28-1-1938). En el mes de febrero la revista se lleva a escena en el Teatro Romea de Murcia, con gran éxito de público” (Confederación, 12-2-1938), y de allí pasa al Teatro Máiquez de Cartagena (Cartagena Nueva, 18-2-1938).

En diciembre de ese año, la Niña de Linares y Manolo Torres también participan en un homenaje a Durruti que se celebra en el Teatro Cómico de Barcelona, a beneficio de las Milicias de Cultura de la División 26 (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 12-12-1938).

Últimas referencias

Una vez finalizada la contienda, Petra García Espinosa continúa con su actividad en distintos teatros, cines y cabarets de Barcelona. Participa en revistas (4) y en programas de variedades (5), en ocasiones combinados con la exhibición de películas (6), y también en espectáculos flamencos.

Así, por ejemplo, interviene en un festival en el que se disputa la Copa 1940 al mejor cantaor (La Vanguardia, 23-2-1940) y en un homenaje al Cojo de Málaga (La Vanguardia, 30-4-1940), celebrados ambos en el Teatro Circo Barcelonés. En ese mismo escenario tiene lugar, en 1941, un espectáculo de ópera flamenca en honor de José Grau, en el que intervienen, entre otros artistas, la “Niña de Málaga, Angelita de Cádiz, Conchita Borrull, Niño Constantina, Gran Fanegas, Niña Linares” (La Vanguardia, 29-10-1941).

Conchita Borrull (bailando) en el Villa Rosa

Conchita Borrull (bailando) en el Villa Rosa

La jienense, “estrella máxima del cante andaluz”, también participa en la Semana Andaluza de El Cortijo (La Vanguardia, 24-9-1941), en los festejos populares (7) organizados por la Central Nacional Sindicalista en la Plaza de Cataluña para celebrar el IV aniversario de la liberación de Barcelona (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 25-1-1943), y en el espectáculo ‘La danza y la copla’, que se ofrece en el Patio Andaluz de Xauen bajo la dirección de Guerrita (La Vanguardia, 8-2-1944).

Asimismo, según Blas Vega (1999), en los años cuarenta Petra García, junto con el guitarrista Manolo Bulerías, asume la dirección del local La Feria, sito en la calle de Guardia, que cuenta “con un gran cuadro de arte andaluz por el que pasó Corrohumo, Fanegas, Niña de la Sierra, La Cordobesita, Enrique Orozco y los guitarristas Luis Porras y El Brillantes” (p. 20).

La última referencia a la artista jienense que hemos localizado en la prensa de la época la sitúa en el Teatro Romea de Barcelona, donde la Compañía de Irene López Heredia estrena en 1946 el drama sacro en tres actos y trece cuadros Jesús Nazareno. En el reparto destacan los actores Asunción Montano, Vicente Soler, José Bruguera y María Luisa Tejedor, en los papeles principales, así como “la ‘Niña de Linares’ y el ‘Niño de Rueda’, que cantaron con buen estilo unas inspiradas ‘saetas’” (La Vanguardia, 7-4-1946).

Petra García Espinosa falleció en Barcelona, víctima de un infarto de miocardio, el 23 de mayo de 1989. Tenía su domicilio en el número 42 de la Calle Nueva de la Rambla, en pleno Barrio del Raval (9). Había cumplido 81 años de edad y llevaba décadas apartada de los escenarios.

Cancionero de la Niña de Linares

Cancionero de la Niña de Linares

Nos queda su legado musical, que consta de más de una treintena de registros sonoros (10), impresionados en los años 20 y 30 para las casas Pathé (4 cantes en 1925, con la guitarra de Petaca), Gramófono (16 cantes grabados entre 1928 y 1929, con la guitarra de Ramón Montoya), Parlophon (una docena de cantes registrados en 1929 con la sonanta de Manolo de Badajoz y cuatro más en 1930, con la guitarra de Miguel Borrull), y Odeón (al menos dos cantes grabados en 1934 con la sonanta de Borrull).

Notas:

(1) “A partir del 18 de julio, las salas de espectáculos pasaron a depender de los sindicatos anarquistas, especialmente del Sindicato Único de Espectáculos Públicos de la C.N.T., quedando socializados” (Martín Corrales, Eloy, “El flamenco en la Barcelona revolucionaria: julio de 1936 a mayo de 1937”XXVIII Congréso Arte Flamenco, 2000, pp. 83-97. 2000).

(2) Martín Corrales (2000; p. 95) reproduce algunas de esas letras reivindicativas que Petra García Espinosa cantaba por malagueñas y por tarantas, y que afirma haber extraído del Libro de cantos andaluces dedicado a Niña de Linares, Alma de Andalucía (1935).

(3) Petra García Espinosa, además de cantar, da vida a “Soledad, la mujer severísima del bandolero” (Confederación, 12-2-1938).

(4) Por ejemplo, en 1939, Petra García interviene en la revista ‘Ritmo y rumba’, que se ofrece en el Teatro Tívoli (La Vanguardia, 20-6-1939), y en un espectáculo arrevistado que programa el Circo Barcelonés (La Vanguardia, 14-10-1939).

(5) Petra García se anuncia en el Teatro Cómico (La Vanguardia, 23-2-1940), en el Cabaret del Molino (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 6, 13 y 20-5-1940) y en el Teatro Circo Barcelonés (La Vanguardia, 28-3-1941; 24-4-1942; 22-1-1943), entre otras salas, en sendos programas de variedades.

(6) El Cine Selecto (La Vanguardia, 3 a 8-12-1940; 30-6 a 12-7-1942; 23 a 28-3-1943; 1 a 6-6-1943), el Cine Unión (La Vanguardia, 19 a 24-8-1941; 18 a 21-8-1943; 23 a 28-2-1943; 30-9-1943), el Cine Edén (La Vanguardia, 10 a 12-10-1941; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 27-7-1942), el Cine Roxy (La Vanguardia, 25-10-1943), el Cine Iris (La Vanguardia, 16 a 19-2-1943), el Cine Apolo (La Vanguardia, 4 a 8-5-1943), el Teatro Condal (La Vanguardia, 22 a 26-6-1943; 9-9-1945), el Cine Eslava (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 9 a 15-8-1943), el Cine América (La Vanguardia, 17 a 22-8-1943) y el Cine Olimpia (La Vanguardia, 21-4-1945) son algunas de las salas que ofrecen sesiones de cine y variedades, con la participación de la Niña de Linares.

(7) El programa incluye un “Cuadro folclórico andaluz. Guitarristas: Manuel Flores Amaya, Mariano García y Paquito Flores. Cantadores: Niña de Linares y Niño de Cartagena. Bailarinas: el gran conjunto de bailarinas de sevillanas…” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 25-1-1943).

(8) Blas Vega, José, “Recorrido por la Barcelona de los cafés cantantes y de los colmaos flamencos, La Caña, 1999, nº 25, pp. 18-24.

(9) Así en su acta de defunción, en el Registro Civil de Barcelona.

(10) Estos discos contienen distintos estilos de fandangos, granaínas, malagueñas, caracoles, taranta, minera, milonga, soleá, seguiriya y campanilleros. Incluimos aquí sólo los cantes que hemos podido localizar, gracias a la generosidad del investigador y coleccionista Luis Soler Guevara, lo cual no significa que sean los únicos que registró.


La Lavandera, una gran cantaora que merece ser rescatada del olvido (I)

Petra García Espinosa, más conocida como la Niña de Linares, es una de las cantaoras flamencas que más han hecho brillar el nombre de su localidad en los escenarios de toda España. No obstante, antes de glosar sus méritos es preciso reconocer los de su progenitora, Carmen la Lavandera.

Carmen Espinosa y familia 1885

Carmen Espinosa, junto a sus padres y su hermana Isabel en el padrón de Linares de 1885

Carmen Espinosa Ruiz nació en la ciudad linense en torno a 1881, si bien sus padres, Manuel y Ramona, eran oriundos de la localidad de Dalias (Almería). Tras contraer matrimonio en Granada en 1873, la pareja se había instalado a Linares, seguramente en busca de trabajo, ya que él aparece inscrito en el padrón como minero.

Carmen Espinosa y familia 1918

Carmen Espinosa, su marido e hijos en el padrón de Linares de 1918

Recién estrenado el siglo XX, Carmen contrae matrimonio con Juan García Martín, con quien tiene al menos cinco hijos. En torno a 1919 se queda viuda y es en la década de 1920 cuando su nombre empieza a aparecer con cierta asiduidad en la cartelera madrileña, lo cual nos hace pensar que probablemente fuese la necesidad lo que empujó a la artista linense a convertir el flamenco en su medio de vida (1).

Madre e hija debutan en la capital

En junio de 1923, La Lavandera se anuncia en el Circo Americano de Madrid junto a su hija, la Niña de Linares. Ambas figuran en el elenco de la pantomima bufa titulada ‘La Feria de Sevilla’ (2), en la que también participan el cantaor Niño de los Lobitos, los bailaores Luciano Rodríguez (3) y La Gabrielita, y los tocaores Manuel Martell y Manolo Molina, entre otros artistas (La Correspondencia de España, 28-6-1923).

El Circo Americano de Madrid (Nuevo Mundo, 23-7-1923)

El Circo Americano de Madrid (Nuevo Mundo, 23-7-1923)

Poco después, también en la capital de España, madre e hija actúan en Casa Juan. El cronista de la revista España, que firma como ‘Pipí’, sitúa a las dos cantaoras jienenses entre los últimos ídolos flamencos de esa época, a la altura de la mismísima Macarrona:

“… La Macarrona es un ídolo flamenco, el ídolo flamenco que queda. Lo demás es… literatura […]

Hay una continuación. «La Lavandera y su hija», anunciadas así, sin más ditirambo, sin concesión a ningún europeísmo de programa de varietés, suben al tablao, con la austeridad y el empaque característicos del buen género. Se sienta la cantaora junto al tocaor, apoyada ligeramente en el respaldo de su silla, se enjuga los labios con el pañuelo, quizá, supremo aliciente en el silencio de la espera, escupe al suelo a espaldas del guitarrista. Aquí no hemos venido a divertirnos, sino a sentir.

La Lavandera y su hija tienen sentimiento. Más impostado en la hija en cierto desgaire casticísimo; más atemperado en la madre al gusto fino de los canarios más sonoros…” (España, 24-8-1923).

La Niña de Linares (película María de la O, 1936)

La Niña de Linares (película María de la O, 1936)

Carmen Espinosa y la joven Petra reciben el año 1924 actuando en el Edén Concert de Madrid, donde permanecen durante tres meses ininterrumpidos, en un cuadro flamenco dirigido por el guitarrista Jorge LópezPetaca’. Con motivo de una fiesta andaluza celebrada en ese mismo local, la prensa se refiere a ella en estos términos:

“Organizada en el Edén una fiesta de carácter andaluz, ello sirvió para admirar muy singularmente como cantadora del mejor estilo a Carmen Espinosa y a su hija la niña de Linares, que apunta también una muy clásica manera…” (La Libertad, 14-2-1924).

Durante ese mismo verano, ya sin su hija, se puede ver a La Lavandera en distintos teatros madrileños. En julio comparte cartel en el Novedades con José Cepero y varios artistas de variedades (El Liberal, 26-7-1924); y en agosto forma parte de un cuadro flamenco que actúa en La Latina, donde “Carmen Espinosa, tan castiza como siempre, cantó como los ángeles, si los ángeles cantaran flamenco” (La Libertad, 30-8-1924).

José Cepero

José Cepero

Saetera de cine

Según las referencias hemerográficas, ya que grabaciones no hemos localizado, la cantaora linense destaca especialmente en estilos como la malagueña y la saeta. De hecho, en esa época anterior a la llegada del sonoro a las pantallas españolas, La Lavandera acude con cierta frecuencia a las salas de cine para cantar saetas en directo durante la proyecciones.

Así, por ejemplo, la encontramos en el Cine Olympia, donde obtiene “clamoroso éxito” con las saetas de Rosario la Cortijera (La Libertad, 25-4-1925), o en el Teatro Fuencarral, poniendo su voz al servicio de la obra dramática Los Chatos’ llevada a escena por la compañía de Emilio Portes (La Época, 11-12-1925).

Cartel de Currito de la Cruz (1926)

Cartel de Currito de la Cruz (1926)

En 1926, durante la proyección de Currito de la Cruz en el Cine Madrid, “cantan las saetas la gran cantadora Carmen, la Lavandera y el famoso Mochuelo, que fueron aplaudidísimos, así como la banda de trompetas y el guitarrista” (La Voz, 2-3-1926). Unos meses más tarde, la artista de Linares comparte éxitos con el Niño de Alcalá en el Teatro Proyecciones, donde se ofrece el filme El Niño de las Monjas (La Libertad, 15-7-1926); y al año siguiente, durante el pase de esa misma película en el Teatro Campoamor de Oviedo, “cantó varias saetas llenas de sentimentalismo, que causaron profunda emoción” (La Voz de Asturias, 13-11-1926).

Durante la segunda mitad de los años veinte, coincidiendo con el auge de la ópera flamenca, también se puede ver con cierta frecuencia a Carmen Espinosa en espectáculos de cante, como las veladas que se celebran durante el mes de diciembre de 1925 en el Teatro Ortiz de Murcia. En ellas, la cantaora de Linares comparte cartel con su paisana, la bailaora Custodia Romero, y con el cantaor Angelillo, entre otros artistas. La prensa levantina dedica elogiosas líneas a La Lavandera:

“… una cantaora de flamenco que en los teatros madrileños ha visto también hace poco ratificada su fama. De esta artista tenemos las mejores referencias y no queremos agotar los elogios a ‘priori’…” (El Liberal de Murcia, 17-12-1925).

“… los cantadores Angelillo y La Lavandera tuvieron éxitos rotundos. Cantó ésta maravillosamente por el estilo de Juan Breva dos coplas, y a requerimiento del público, que la aplaudió entusiasmado, dijo, entre ellas la que empieza: ‘Dijo el ruiseñor al Breva…’, que le valieron a ovación por copla” (El Liberal de Murcia, 20-12-1925).

Custodia Romero, la Venus de Bronce (Crónica, 1-11-1931)

Custodia Romero, la Venus de Bronce (Crónica, 1-11-1931)

NOTAS:

(1) Durante la primavera de 1913 actúa en el Salón Victoria de Almería una cantaora de flamenco que se hace llamar ‘La Niña de Linares’, acompañada por el guitarrista Nicolás Domínguez. Por las fechas, no podría tratarse de Petra García, que entonces aún era muy pequeña. ¿Sería esta cantaora Carmen Espinosa? (Cfr. La Información, 29-3, 3-4 y 7-4-1913; Eco Artístico, 5-4 y 15-4-1913).

(2) Este número se titula igual que el espectáculo presentado por Trinidad Cuenca en París en la década de 1880, que también terminaba “con la lidia y muerte simulada de un becerro”. Desconozco si la relación entre ambos va más allá de estas coincidencias.

(3) Luciano Rodríguez es el nombre real del bailaor Antonio el Viruta, que adoptó este seudónimo porque sonaba más flamenco.