Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (III)

Ha nacido una estrella del arte jondo

En 1932, a pesar de su juventud, Petra García Espinosa atesora ya una larga experiencia en el mundo artístico; que, sumada a sus extraordinarias cualidades para el cante y a su hermosa figura, la convierten en un “ídolo del público barcelonés” (El Diluvio, 27-11-1932).

Buena prueba de ello es su participación, como cabeza de cartel, en varias funciones de ópera flamenca que se ofrecen en el Circo Barcelonés durante los últimos meses del año. El 23 de octubre la Niña de Linares se anuncia “en reñida competencia” con los cantaores Pena Hijo y Angelillo. Completa el programa un “colosal cuadro nunca visto: Conchita Borrull, La Tanguera, La Romerito, Palmira la Gitana, La Camisona, Virtudes la Sevillana, Maera, Viruta, Pepe Hurtado, Antonio Fuentes”, además de Antonio Guerrita y Manuel Constantina (El Diluvio, 23-10-1932).

Petra García Espinosa, la NIña de Linares

Petra García Espinosa, la Niña de Linares

Un mes más tarde, en el mismo lugar, se celebra un “Grandioso Festival Andaluz” protagonizado por “5 divos” de ópera flamenca: Víctor ‘el Cestero‘, Paco ‘el Fornaret‘, el Canario del Alba, Paco Mazaco y la Niña de Linares. También figuran en el cartel cantaores como Manuel Constantina, Antonio Guerrita o Antonio Seda, y un cuadro de baile flamenco compuesto por Lola la Camisona, Imperio de Granada, Conchita Borrull, Rafaela la Tanguera y Antonio Viruta, entre otros artistas (El Diluvio, 26-11-1932).

Durante al año de 1933, además de prestar su colaboración en un festival benéfico que se celebra en el Teatro Victoria de Barcelona a favor de un regidor de dicho concert (El Diluvio, 12-4-1933), Petra García realiza una nueva incursión en el género chico.

La cantaora interviene en la zarzuela Sol andaluz (con libreto de González del Toro y música de Font de Anta), “una juerga andaluza en siete cuadros, en prosa, verso, ‘cante’ y baile”, que es llevada a escena en el Teatro Maravillas de Madrid. A pesar de ciertos desajustes entre la parte dramática y la musical, los artistas del cuadro flamenco cosechan grandes aplausos:

“… la juerga gustó y se repitieron los chatos y las coplas en labios de la Niña de Linares, Personita, Goro de Triana, Achar Rovira, Niña de Écija y Pepillo el Molinero, que entusiasmaron al público con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las típicas columbianas de Pepillo el Molinero” (ABC, 25-6-1933).

Rafaela Valverde, la Tanguera, en el Villa Rosa

Rafaela Valverde, la Tanguera (dcha.)

Siguiendo en esa línea de combinar el arte dramático con el flamenco, en enero de 1934, se anuncia en el Teatro Victoria de la Ciudad Condal la reposición de la comedia lírica de costumbres andaluzas ¡Lo que puede un fandaguillo!, protagonizada por la Niña de Linares y Guerrita (El Diluvio, 5-1-1934). Sólo unos días más tarde, los dos divos del cante participan en un festival a beneficio del lecho tuberculoso que se celebra en el Teatro Cómico (El Diluvio, 10-1-1934).

En esa época, la artista linarense, que goza de una gran popularidad en la capital catalana, presta su concurso en numerosos eventos y colabora con distintas causas. Su gran generosidad se pone de manifiesto en el festival celebrado en el Cine Avenida (1) a beneficio de la viuda e hijos de un agente de vigilancia asesinado (La Vanguardia, 6-4-1934); en la verbena organizada en el Barcelona Golf Club de Pedralbes (2) a fin de recaudar fondos para el “hospital de cirugía de ‘Lucha contra la Mortalidad Infantil’” (La Vanguardia, 3-7-1934); o en el festival benéfico llevado a cabo por el Centro Andaluz en el Circo Barcelonés (La Vanguardia, 13-6-1934).

Miguel Borrull Giménez

Miguel Borrull Giménez

En este último evento colaboran distintas atracciones de variedades así como el cuadro flamenco de Miguel Borrull, con la Niña de Cádiz, María Flores, Julia y Concha Borrull, Rafaela la Tanguera, Antonio el Virutas, Manolo Bulerías, Tobalo y la Niña de Linares, “radiante de hermosura y más artista, si cabe, que antes”. De hecho, la cantaora linarense acapara la mayor parte de los elogios:

“Como primera parte nos deleitó con hermosos y escogidos cuplets, entre los que se distinguieron los titulados ‘La cantaora‘ y ‘Los campanilleros‘. En todos ellos su arte exquisito triunfó y nos confirmó una vez más sus grandes facultades artísticas.

Después de varios solos de guitarra ejecutados con gran maestría por Miguel Borrull, Niña de Linares, acompañada por el mismo, consagró su triunfo con varias canciones del arte flamenco, arte fino, que la ha colocado entre las figuras más preeminentes del cante jondo.

Su voz clara entona el canto con tal sentimiento, que llega al corazón y éste ríe o llora, según las notas, al traspasar los lindos labios de Niña de Linares, entonan alegría o dolor.

El público, entusiasmado, le tributó cariñosos aplausos, demostrando la gran simpatía que por ella sentimos.

Tuvo que ejecutar varias composiciones fuera de programa, a pesar de la avanzada hora, ante la insistencia del respetable.

Tuvimos ocasión de cruzar algunas palabras con Niña de Linares, la cual nos expresó en sentidas palabras el afecto y cariño que siente hacia el público catalán, el que siempre le (sic) ha recibido con entusiasmo y ha sabido hacer honor a su hermosura y arte.

De veras desearíamos poder admirar a Niña de Linares en un marco más adecuado a su exquisito arte, para poderle demostrar toda nuestra admiración y simpatía” (El Diluvio, 16-6-1934).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, Valencia, 23-4-1932).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, Valencia, 23-4-1932).

En esos meses, Petra García, anunciada como “la emperadora del cante flamenco” (La Voz de Menorca, 27-4-1934), también ofrece una breve actuación en el Salón Trianón de Menorca. A petición del respetable, la artista debe “repetir algunas coplas andaluzas que cantó con gusto y maestría” (La Voz de Menorca, 30-7-1934).

Asimismo, un año más, se celebran en el Pueblo Español de Montjuic varios festivales, en los que la Niña de Linares desempeña un papel destacado. El primero de ellos tiene lugar el 14 de abril y consiste en una gran fiesta en la que prestan su concurso varios grupos regionales llegados de Aragón, Valencia, Madrid o Galicia, entre otros lugares de la geografía española. También es contratado el cuadro flamenco de Miguel Borrull, en el que figuran “artistas de la categoría de La Niña de Linares, El Cojo de Málaga, Tobalo, Concha y Julia Borrull, Bulerías, etc.” (El Diluvio, 13-4-1934).

El 24 de julio, en el mismo lugar, se celebra una nueva verbena regional con motivo del día de Galicia, al objeto de recaudar fondos para aliviar la difícil situación de las personas de aquella región que se encuentran en paro. Con este fin, prestan su concurso distintos grupos llegados de Galicia, Valencia, Aragón, Murcia y Cataluña, entre otros lugares, y no puede faltar el típico cuadro flamenco dirigido por Miguel Borrull. En esta ocasión, acompañan al guitarrista la Niña de Linares, Fanegas y el Niño de Cádiz (La Humanitat, 24-7-1934).

Cantaora, actriz y empresaria

A sus 26 años de edad, Petra García Espinosa cuenta ya con una extensa y brillante trayectoria a sus espaldas. Es una artista muy reconocida y admirada, por los públicos y por la crítica, fundamentalmente en Barcelona. En agosto de 1934 da un paso más en su carrera: funda su Compañía de Comedias y Arte Gitano, y emprende una gira por España con la obra La zambra de Chorro Jumo, de Isidro Duro y Fernando Mourelles.

Elenco de La zambra de Chorro Jumo (La Voz de Aragón, 20-10-1934)

“‘Cañas’ y ‘chatos’, arpegios de guitarras, coplas y ‘jipíos’ de diversas marcas y estilos, chistes más o menos originales y un ambiente cien por cien flamenco” (La Humanitat, 10-8-1934) constituyen el atractivo principal de esta comedia musical ambientada en Granada, que “no es una obra que merezca ningún crédito ni que tenga el más mínimo interés desde el punto de vista teatral” (La Veu de Catalunya, 10-8-1934), sino que más bien está pensada para el lucimiento de sus protagonistas:

“Lista de la Compañía (3)
La célebre súper-vedette de la ópera flamenca ‘Niña de Linares‘, alma de Andalucía – Reina de los Campanilleros.
Conchita y Julita Borrull, estrellas de la danza típica y notabilísimas actrices cómicas.
Isidro D. Badur. Formidable caricato y extraordinario primer actor.
Niño de Constantina y Niño Lucena. Divos del Cante Jondo y excelentes actores.
Miguel Borrull. El famosísimo mago de la guitarra.
The Willy Star’s. Atracción de fama mundial. Bailarines y actores.
Julio Maera. Primer actor y bailaor. Rafaela, la Tanguera. Primerísima bailaora.
Micaela ‘La Mendaña‘ y María Flores. Primeras bailaoras cómicas.
Juana ‘La Faraona‘ y ‘Rocío de Triana‘, notables bailaoras y actrices.
Pepita Giménez. Cantaora típica.
Manolo Bulerías. Guitarrista y actor.
Otros actores y primeras actrices. Juana Vargas, Palmira Reyes, José González, Antonio Cortés, Joaquín Heredia, Ramón Vargas…” (El Correo Gallego, 9-11-1934).

La zambra de Chorro Jumo consta de dos partes, una eminentemente flamenca y otra dedicada al género de variedades. En ambas reina la Niña de Linares como estrella indiscutible:

“… la obrita no es […] otra cosa que un fondo convencional (gitanos pícaros y gitanas seductoras, una pareja de ingleses -él y ella- que desean aprenderse al dedillo el exótico repertorio de la gitanería, etc., etc.), en el que se engarzan diversas facetas del arte flamenco: ‘cante jondo’ y más ‘jondo’ todavía; bailes y repiques de castañuelas; soleares, peteneras, saetas. Para dar más variedad al cuadro, el inglés y la inglesa danzan también alguna cosita de su tierra. La segunda parte del espectáculo prescinde, ya, de la comediografía, y queda encerrado en su propio marco, y presentado en su justo carácter: teatro de variedades. Fue aquí donde la ‘Niña de Linares‘, se presentó como canzonetista. Su éxito más franco fue, sin embargo, en el cante flamenco sin disfraces. Compartió el triunfo con ella, muy merecidamente, el guitarrista señor Borrull” (La Vanguardia, 11-8-1934).

La compañía debuta el día 8 de agosto en el Teatro Poliorama de Barcelona ante un público completamente entregado:

“‘La niña de Linares’ y el guitarrista Miguel Borrull fueron los héroes de la fiesta. La ‘niña’, por sus armoniosos y prolongados trinos, y Borrull, por su destreza al hacer arpegios con la guitarra.

Un público especial -muy pintoresco- casi llenó el teatro. […] Los ‘olés’, ‘venga de ahí’ y ‘bendita sea la mare’… que se puso en la boca, tronaban igual que ruidosos cohetes en noche de verbena señalada. No recordamos otro caso de igual entusiasmo, a pesar de haber faltado a la fiesta el ‘Tío Pepe’ y ‘La Pastora’” (La Humanitat, 10-8-1934).

El Pueblo Gallego, 14-11-1934

El Pueblo Gallego, 14-11-1934

La obra permanece nueve días en cartel. A mediados de septiembre, Petra García y su compañía regresan al Poliorama con un programa doble, que incluye la reposición de La zambra de Chorro Jumo y el “estreno de otra obrita del mismo corte, continuación de aquélla, titulada ‘Un juramento gitano’”. Ni que decir tiene que esta última también está pensada para que “pueda lucir abundantemente, como así sucede, sus méritos de cantadora excepcional la diva del cante ‘jondo’ Niña de Linares” (La Vanguardia, 14-9-1934). Los artistas que la acompañan desarrollan igualmente una encomiable labor, que merece la aprobación del público:

“Tanto en el cuadro ‘El colmao Los Corales‘, como en ‘La venta de don Pito‘, tiene ocasión todo el elenco de lucir sus facultades vocales y coreográficas.

Son alma de esa conjunción artística flamenca la sugestiva y casticísima Niña de Linares, Conchita y Julia Borrull, y el coloso de la guitarra Miguel Borrull.

Niña de Linares hace prodigios con su depurado estilo, imantando al público de un modo asombroso.

Y para que el trino de los ‘cantaores’ tenga competencia, los niños de Constantina y Lucena rivalizan en superarse a cada copla. […]

El cuadro flamenco está compuesto de los conocidísimos Rafaela ‘La Tanguera‘, Micaela ‘La Mendaña‘, María Flores, Juana ‘La Faraona’, Rocío de Triana, Pepita Jiménez, Julio Maera y Manolo Bulerías, entre otros maestros del género.

Niña de Linares tuvo que bisar varios fandanguillos y saetas, así como ‘Los campanilleros‘ y ‘Los caracoles‘.

El público salió satisfechísimo del estreno, elogiando grandemente el espectáculo por su magnífica interpretación y colorido” (El Diluvio, 14-9-1934).

Una semana más tarde, los principales artistas de la compañía interpretan varios fragmentos de La zambra de Chorro Jumo en una función de honor que se celebra en el Teatro Cómico de la Ciudad Condal a beneficio del actor Lepe (La Vanguardia, 21-9-1934); y el 25 de septiembre, la troupe casi al completo asiste a una cena ofrecida en honor de los autores en un restaurante de Barcelona. “Niña de Linares, Julia Borrull, el guitarrista Miguel Borrull, la Tanguera, Rafaela Lamendana, Bulerías, Niño de Constantina y otros artistas flamencos, lucieron sus facultades al final de la comida, que fue servida al típico estilo andaluz” (La Vanguardia, 26-9-1934).

Notas:

(1) El programa del festival incluye la proyección de varias películas, así como las actuaciones de “artistas como Conchita Román, ‘Cordobesita’; ‘Niña de Linares’, Hermanos Marvel, Araceli y John Lewis, ‘Satanelo’ y Bel con su orquesta ‘Symphonie Boys’” (La Vanguardia, 4-4-1934).

(2) “Raquel Meller, Alady, Charly d’Argovie […] y el cuadro flamenco del guitarrista Miguel Borrull, con sus ‘tocaores’, las ‘bailaoras’ Julia y Conchita Borrull y la ‘Niña de Linares’, estrella de ‘cante jondo’” (La Vanguardia, 3-7-1934) constituyen las principales atracciones de la velada.

(3) Éste es el elenco que, tras su exitoso debut en Barcelona, emprende una gira por distintas ciudades españolas.


La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (II)

Una artista consolidada

A sus veintiún años, la Niña de Linares goza ya de una fama y un cartel considerables. Buena prueba de ello es la gira que realiza durante el mes de abril de 1929 junto a una compañía encabezada por dos estrellas del flamenco de la época: el cantaor Manuel Vallejo y el guitarrista Ramón Montoya. Completan el elenco el Niño de Málaga, Pedro Paso (Niño de Huelva), Juan García Hierro, el Cojo de Luque, Bernardo el de los Lobitos y, como segunda sonanta, Pepe el de la Flamenca.

Después de presentarse en el Teatro Nuevo de Zamora (El Adelanto, 11-4-1929), la troupe actúa en ciudades como Oviedo, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela, El Ferrol, La Coruña o Vitoria (1). Las crónicas ensalzan la labor de “la ‘Niña de Linares’, que a más de su simpatía y hermosura, sabe cautivar al auditorio con su voz bien timbrada y plena de elegante flexibilidad” (Región, 17-4-1929).

La Niña de Linares (segunda por la izqda.), Barcelona, 1929. Fuente: Cathlein, La Joselito à l'Âge d'or du flamenco, París, L'Harmattan, 2013.

La Niña de Linares (segunda por la izqda.), Barcelona, 1929. Fuente: Cathlein, La Joselito à l’Âge d’or du flamenco, París, L’Harmattan, 2013.

Unos meses más tarde, Petra García se anuncia junto a otra gran compañía, la Troupe Caracol, que ofrece un espectáculo de ópera flamenca en la Plaza de Toros del Triunfo, de Granada. Los cantaores Manolo Caracol, Manuel Torre, el Cojo Luque y la Niña de ¿Lo Ve?; la bailaora La Cañí y la pareja Gómez-Ortega; y los guitarristas Niño de la Flamenca y Paco el de Paradas completan el cartel.

Entre tantas estrellas, la joven cantaora brilla con luz propia: “A ‘La Niña de Linares‘, la pareja de baile Los Gómez Ortega y el ‘Niño de Caracol’ se les extremó la buena acogida” (El Defensor de Granada, 2-9-1929).

Durante los meses siguientes, la artista sigue cosechando éxitos en distintos lugares de la geografía española. En diciembre de 1929, en el Bar Cervantes de Cartagena, se anuncia el “deseado debut de la colosal cantadora flamenca Niña de Linares. Bonita, de graciosa figura, joven y con personalidad en el cante flamenco”. La acompaña a la guitarra Blasillo de Triana (La Tierra, 19-12-1929; citado en Gelardo Navarro, 2014, p.437). (2)

Rafael Ortega y Laura Gómez (La Nación, 26-11-1929)

Rafael Ortega y Laura Gómez, los Gómez-Ortega (La Nación, 26-11-1929)

Asimismo, en marzo de 1930, Petra recibe muy buenas críticas durante su actuación en Almería:

“Anoche debutó en ‘Cervantes’ la cantadora de flamenco ‘Niña de Linares’, que obtuvo éxito, siendo muy aplaudida por el ‘respetable’.
La simpática artista cantó por varios estilos ante la insistencia del público, que hizo levantar el telón repetidas veces” (El Pueblo, 27-3-1930).

La actuación de la ‘Niña de Linares’, en Cervantes, ha levantado un poco de entusiasmo por el cante flamenco […].
Ayer descubrimos en una de esas rosas divinas que alegran nuestra existencia por las calles de la ciudad, una voz deliciosa y bonita -como ella- y un estilo finísimo de cantante ‘jonda’; y, como es natural, si antes nos inclinamos por el flamenco, ahora nos entregamos más a esa hermosa expresión del alma andaluza, en recuerdo de esta inesperada y formidable ‘cantaora’ y de este trozo de soleares, dicho graciosamente:
‘Ayer nos pilló mi padre.
A mí me tiró del pelo
y a ti te tiró a la calle’… (Diario de Almería, 30-3-1930).

En esos días, la artista también deleita al público almeriense con sus saetas: las entona en el mismo coliseo, durante la proyección del filme Rejas y votos; y, poco después, en plena calle, al paso de la procesión de la Soledad (El Mediterráneo, 19-4-1930).

El Progreso, 20-4-1929.

El Progreso, 20-4-1929.

Un nuevo astro en el firmamento flamenco barcelonés

A partir de 1930, la cantaora jienense desarrolla la mayor parte de su actividad artística en la capital catalana, que en esos años constituye un enclave flamenco importantísimo, debido a la gran cantidad de artistas de lo jondo que allí se concentran, al abrigo de los numerosos locales que florecen, sobre todo, en el Distrito V o Barrio Chino:

“… en ese distrito quinto os persiguen, implacables, obsesionantes, insistentes, las quejas desgarradas del maravilloso ‘cante jondo‘ y resuena mejor el eco agudo y doloroso de los tablados estremecidos, que se quejan, patéticos, al azotarlos con vigor unos tacones […]. Nuestros intelectuales ignoran que es precisamente en este distrito quinto donde el aspecto andaluz, sin pizca de truco, se manifiesta con crudeza terrible y con patetismo trágico, más puro acaso que en la mismísima Andalucía” (Gasch, 1932; p. 24).

Entre el 15 y el 21 de junio de ese año, en el marco de la Exposición Internacional de Barcelona, se celebra en el Pueblo Español de Montjuic la Semana Andaluza. Al calor del evento se dan cita en la Ciudad Condal distintos grupos folclóricos y un buen número de artistas flamencos procedentes de distintas localidades andaluzas, así como algunas figuras del arte jondo residentes en la capital catalana:

“… se presentarán los famosos caballistas del Rocío […] y se darán a conocer, además, cuadros tan notables como la Murga Gaditana de ‘Regadera’, el popular coro andaluz denominado ‘Los campanilleros de Bormujos’, el gran cuadro andaluz de Realito […]; el magnífico cuadro flamenco de M. Borrull, y los brillantes cuadros de ‘zambras‘ y bailes gitanos del Sacro Monte” (La Publicitat, 15-6-1930). (4)

Los caballistas del Rocío en la Semana Andaluza de Barcelona de 1930 (Brangulí, ANC).

Los caballistas del Rocío en la Semana Andaluza de Barcelona de 1930 (Brangulí, ANC).

En el grupo presentado por Borrull figura Petra García Espinosa, “verdadera maravilla y genial intérprete del cante jondo” (La Vanguardia, 6-6-1930), que “hubo de repetir varias veces sus canciones” (El Diluvio, 17-6-1930).

Además de todo lo mencionado, el 17 de junio se celebra un concurso de cante jondo en el que se disputa la Copa Barcelona 1930, con la participación de los siguientes artistas: la Niña de Santa Cruz, Carmen ‘la Lavandera‘, Juanito Valencia, María la Morena y la Niña de Linares, en la primera parte; Rosalía Faraón, la Niña de Málaga, el Niño de Lucena, el Niño de Utrera, el Niño de Hierro y el Niño de Calatrava, en la segunda. En el intermedio actúan la Zambra Gitana del Sacro Monte, que tiene como estrella principal a la mítica Anilla la de Ronda, y el cuadro andaluz del maestro Realito (La Vanguardia, 16-6-1930).

Durante los meses de verano, Petra García viaja a tierras andaluzas, para actuar en lugares como Montilla, Cádiz o Villamartín (5), y deleita a los espectadores del madrileño Cine de la Flor cantando saetas durante la proyección del filme Currito de la Cruz (La Nación, 12-8-1930). (6)

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Brangulí, ANC).

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona de 1930 (Brangulí, ANC).

A su regreso a la Ciudad Condal, es contratada durante varias semanas en el Edén Concert, que amplía su programa de variedades con la introducción de un cuadro flamenco. A decir de los cronistas, la artista linarense, que se anuncia como “reina de la media granadina” (El Diluvio, 9-11-1930), constituye una de las grandes atracciones del elenco:

“… un cuadro flamenco, que comienza esta noche, en el que figuran la Romerito, Rosario Moreno, Julita la Borbolla y la Niña de Linares. Todas ellas son chavalas estupendas, que cantan como mandan los cánones del cante jondo, y como van acompañadas por unos tocaores de lo más castizo, el conjunto del número queda muy bonito” (Papitu, 12-11-1931).

“El Edén Concert, señores, desde que tiene el cabaret fantástico, es una cosa seria, […]. Figúrense que el cuadro flamenco lo componen la Romerito, el Trío Gómez Ortega y la Niña de Linares, que es una niña que ríanse de su compañera la Pinta y hasta de la Santa María.
Una carabela donde un servidor se embarca, no para descubrir América, pero sí para descubrir otras cosas mucho más interesantes que el Nuevo Mundo” (Papitu, 2-12-1930).

Unos meses más tarde, Petra García colabora en un festival de cante y baile flamenco que se celebra en el Circo Barcelonés a beneficio del bailaor Manolillo la Rosa, en el que también toman parte artistas como Miguel Borrull y sus hermanas Julia y Concha, la Tanguerita, la Mendaña, el Viruta o la Macarrona (La Vanguardia, 10-2-1931).

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933)

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933).

En julio de 1931 se celebra una nueva Semana Andaluza en el Pueblo Español de Montjuic, con un programa similar al del año anterior. Los Caballistas del Rocío, el cuadro de baile por sevillanas del maestro Frasquillo, los Campanilleros de Utrera y la Zambra Gitana del Sacro Monte son algunos de los grupos invitados en esta ocasión. El cante jondo corre a cargo de tres grandes figuras del género: Guerrita, el Niño de Utrera y “la Niña de Linares, con su repertorio de granadinas, que obtuvo un éxito” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 20-7-1931).

Antes de debutar a Barcelona, el elenco completo ofrece una única función en la Plaza de toros de Valencia (El Pueblo, 14-7-1931) y, tras el cierre de la Semana Andaluza, una versión reducida del espectáculo es presentada en el Teatro Parisiana de Zaragoza, donde la Niña de Linares se lleva buena parte de los aplausos:

“El plato fuerte del programa cañí estuvo a cargo de Angustias la Mejorana y María la Gazpacha, el ‘cantaor’ flamenco Francisco Gallardo, el niño de la Huerta, niño de Utrera, típico campero, la niña de Linares y ‘Guerrita’, que, cada cual en su estilo, hicieron alarde de facultades y de buen gusto en el cante.
Todos fueron ovacionados” (La Voz de Aragón, 7-8-1931).

Unas semanas más tarde, Petra García Espinosa se anuncia en el Teatro Apolo de la Ciudad Condal, como protagonista -junto a los cantaores Guerrita y Guerrita Chico– de la comedia lírica en tres actos ¡Lo que puede un fandanguillo!, original de José Belsunce y Alfonso Mata del Hierro. El Gran Fanegas, Niño de Constantina, Manolo Bulerías y Pepito Hurtado también figuran en el reparto (El Diluvio, 3-9-1931).

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Durante los meses siguientes, el nombre de la Niña de Linares aparece con asiduidad en los carteles de distintos music halls de Barcelona y Valencia. En el Edén Concert de esta última ciudad, acompañada por el guitarrista Pepe Hurtado, “la notable cantadora de flamenco, As del cante jondo” (El Pueblo, 18-9-1931), se reparte los aplausos con la bailarina Minerva. “Todos sus admiradores acudieron a saborear sus clásicas medias granadinas, sus fandanguillos y sus milongas, que para el público ‘que tiene paladar’ son inimitables. El público salió encantado” (El Pueblo, 20-9-1931).

En octubre y noviembre de 1931, la “eminente intérprete del ‘cante jondo’”, “la más afortunada estilista del cante flamenco” (El Diluvio, 14-10-1931), hace doblete en la capital catalana: se presenta cada noche en el music hall Pompeya y, a continuación, en el cabaret Dancing Palace Pompeya. En ambos locales cosecha “entusiastas aplausos con su arte impecable en sus creaciones de cante flamenco” (El Diluvio, 29-10-1931). Tanto en los cantes que interpreta acompañada a la sonanta por Paco Aguilera como en los números de cuadro junto a las bailaoras hermanas Ortega, Petra “cada día se impone más y más con las excelencias de su arte” (El Diluvio, 25-10-1931).

En esa época, la jienense también es requerida para actuar en una comida celebrada en el Centro Andaluz de la capital catalana, que es difundida por Radio Barcelona. Con el mismo guitarrista, “la simpática artista ‘Niña de Linares’, amablemente y con el gusto y ‘sal’ con que sabe hacerlo, se cantó por varios estilos andaluces. Los aplausos fueron el final justo que su actuación motivara” (Andalucía, 11-1931). El repertorio elegido incluía “medias granadinas, ‘Milonga’ y ‘Caracoles’” (Heraldo de Almería, 15-12-1931).

Villa Rosa, años 30. En la imagen, de izquierda a derecha: Sobre el tablao, Manolo Constantina y Pepito Hurtado. Debajo: el Cojo de Málaga, una de las Mendaña (sirviéndole vino), Rosalía, Luisa, La Faraona y el hermano de Guerrita. Fuente: Archivo de Montse Madridejos

Villa Rosa, años 30. En la imagen, de izquierda a derecha: Sobre el tablao, Manolo Constantina y Pepito Hurtado. Debajo: el Cojo de Málaga, una de las Mendaña (sirviéndole vino), Rosalía, Luisa, La Faraona y el hermano de Guerrita. Fuente: Archivo de Montse Madridejos

En febrero de 1932, Petra García, con la sonanta de Pepe Hurtado, se anuncia durante varias semanas en la sala Ba-Ta-Clan de Barcelona, que ofrece un amplio programa de variedades; y en el mes de marzo la “estrella del canto andaluz” regresa al Edén Concert de Valencia, “acompañada por el mago del diapasón, El Chufa” (El Pueblo, 29-3-1932).

Unas semanas más tarde, de nuevo en la capital catalana, la artista linarense constituye la atracción principal de una verbena celebrada en el Centro Andaluz, con ‘Cruz de Mayo’ incluida. “Hubo pianillo de manubrio, baile, manzanilla y alegría desbordante, sin que faltan algunas coplas cantadas con el gusto que es habitual en la ‘Niña de Linares’” (La Vanguardia, 4-5-1932).

Durante el verano, se la puede ver en el Dancing Pavón American Bar de Valencia, donde obtiene un “éxito monumental”. Asimismo, la cantaora, “única en su género, y emperadora del cante jondo” (Las Provincias, 26-7-1932), pone la banda sonora en vivo y en directo durante la proyección de la película Rosario la Cortijera en distintas salas de cine de Barcelona y Reus.

Notas:

(1) El Teatro Campoamor de Oviedo, el Tamberlick de Vigo, el Principal y el García Barbón de Vigo, el Principal de Santiago de Compostela, el Jofre de El Ferrol, el Rosalía de Castro de La Coruña, el Principal de Lugo y el Teatro Nuevo de Vitoria son algunos de los coliseos en los que se presenta la compañía de Manuel Vallejo (Cfr. Región, 17-4-1929; El Pueblo Gallego, 19-4-1929; El Progreso, 20-4-1929; El Pueblo Gallego, 21-4-1929; El Compostelano, 20-4-1929; El Correo Gallego, 21-4-1929; El Orzán, 21-4-1929; El Progreso, 24-4-1929; Heraldo Alavés, 2-5-1929).

(2) Gelardo Navarro, José. (2014). ¡Viva la Ópera Flamenca! Flamenco y Andalucía en la prensa murciana (1900-1939). Murcia: Ediciones de la Universidad de Murcia Edit.um.

(3) Gasch, Sebastián. (1932, 2 de septiembre). “Estampa barcelonesa. La crudeza y el patetismo andaluces en el distrito quinto”. Nuevo Mundo, pp. 24-25.

(4) La traducción de todos los textos catalanes es mía.

(5) En la localidad cordobesa, comparte escenario y aplausos con la cantaora La Sevillanita (La Voz, 26-7-1930), mientras que, en las dos localidades gaditanas, forma parte de sendos programas de variedades (El Noticiero Gaditano, 2-8-1930; 26-9-1930).

(6) En el mencionado cine, Petra García se anuncia como La Lavandera hija.

(7) La película se proyecta en el Gran Cine América (La Vanguardia, 28-8-1932) y en el Gran Cine Colón de Barcelona (La Vanguardia, 30-8-1932); y en la Sala Reus, de Reus (Foment, 24-9-1932). En esta última, la cantaora entona unas saetas durante la proyección y, además, se ocupa del fin de fiesta. El acompañamiento de guitarra corre a cargo de Pepe Hurtado.


Antonia la Minerita, una cantaora reconocida en Europa (y III)

En 1924 se anuncian los discos de flamenco grabados por La Minerita para la casa Odeón (La Voz, 16-9-1924), así como sus numerosas apariciones en Radio Sevilla, acompañada por el Maestro Rodríguez en una gran variedad de cantes, como fandanguillos, bulerías, saetas, soleares, seguiriyas, granaínas, medias granaínas, tientos, tarantas, peteneras o varios estilos de malagueñas (de Chacón, del Mellizo, de Juan Breva…) (1).

Antonia la Minerita (Foto de Pilar Rodríguez Romero)

Antonia la Minerita (Foto de Pilar Rodríguez Romero)

Por tierras levantinas

En el mes de noviembre, la artista sevillana se anuncia en la sala Ba-Ta-Clan de Valencia. Aprovechando su estancia en la ciudad del Turia, se puede oír en la radio local un “escogido y variado concierto por el trío Ricambar, la aplaudida canzonetista Amparito Vega y la célebre cantadora de flamenco ‘La Minerita’, acompañada por el gran tocador de guitarra Manuel Rodríguez” (La Correspondencia de Valencia, 23-11-1925).

Unos meses más tarde, en el Salón Monumental Moderno de Alicante se ofrece la película El niño de las monjas, que contiene imágenes de la Semana Santa sevillana. Durante la proyección, se pueden oír “las clásicas saetas cantadas por MINERITA y JUANITO el ‘Pescadero’, indiscutibles ases del cante-jondo” (Diario de Alicante, 19-3-1926).

Teatro Cabaret Ba-Ta-Clan, de Valencia (Fuente: Rafael Solaz, en la web 'Valencia en blanco y negro'

Teatro Cabaret Ba-Ta-Clan, de Valencia (Fuente: Rafael Solaz, en la web ‘Valencia en blanco y negro’)

En junio de 1926 se celebra en el Teatro Apolo de Valencia una función de cante jondo, en la que toma parte La Minerita, entre un nutrido grupo de artistas flamencos. El “grandioso éxito” alcanzado la primera noche lleva a la empresa a repetir el espectáculo:

“La reunión de cante jondo que se celebrará esta noche, a las diez, constituirá una gran solemnidad artística, tomando parte en la misma los siguientes artistas: Paco Senra, Teresita Ibarra, Vicente Pomares, La Minerita, Lorencín de Madrid, Paco El Forneret, Gregorio Valenzuela, Palillos, y el rey de las tarantas y fandanguillos, Guerrita, que serán acompañados a la guitarra por los notables profesores José Bonifa, Francisco Jiménez, El Ros y Manolo Rodríguez” (Diario de Valencia, 5-6-1926).

De nuevo en tierras valencianas, unos meses más tarde la cantaora sevillana se presenta en el Teatro Circo de Requena junto una troupe de variedades:

“El pasado domingo dio en este teatro dos funciones una compañía de varietés, actuando la estrella de baile Isabel Otero; la eminente estrella del cuplé y la canción, Teresita Pastor, y la cantadora de flamenco ‘La Minerita’, acompañada por el eminente tocador y concertista de guitarra Manuel Rodríguez, terminando la función con una bonita película, obteniendo un éxito” (El Pueblo, 15-9-1926).

El guitarrita Manolo Rodríguez (Foto de Pilar Rodríguez Romero)

El guitarrita Manolo Rodríguez (Foto de Pilar Rodríguez Romero)

En febrero de 1927 debutan en el Salón de Actualidades de Lorca (Murcia) “los notables y afamados tocadores de guitarra Diego Torres y Manuel Rodríguez, que acompañarán a la aplaudida cantadora sevillana ‘La Minerita’” (La Tarde de Lorca, 23-2-1927). El espectáculo cosecha grandes aplausos durante los tres días que permanece en cartel.

El alma de Andalucía

Las últimas noticias que nos ofrece la prensa sobre Antonia la Minerita datan del verano de 1931, y la vinculan al cuadro de sevillanas presentado por el maestro Frasquillo en la Semana Andaluza del Pueblo Español de Barcelona.

Con el fin de “ofrecer a los millares de extranjeros venidos de todo el mundo algo, que no todo, de lo que en sí encierra el alma de Andalucía” (La Correspondencia de Valencia, 15-7-1931), el Ayuntamiento de la Ciudad Condal no escatima en gastos y contrata a un centenar de artistas (2), llegados de las distintas provincias andaluzas.

Francisca González, La Quica

Francisca González, La Quica

El 16 de julio, el grupo ofrece una única representación en la Plaza de Toros de Valencia, con el siguiente programa:

“Jueves 16, a las 10:30 noche, por primera y única vez en Valencia:

EL ALMA DE ANDALUCÍA

Éxito clamoroso en las exposiciones internacionales de Barcelona y Lieja.- Las costumbres andaluzas.- El Albaicín.- Granada.- Sierra Nevada.- Sevilla.- Málaga.- Cádiz.- Majestuoso desfile de los Campanilleros de Utrera.- La Fiesta del Corral de los Chicharros.- La Carcelería gitana.- Cuadro de sevillanas.- Patio andaluz.- Sevillanas de Corralera.- La tribu del Albaicín.

MONUMENTAL CUADRO DE SEVILLANAS dirigido por Frasquillo, considerado como el mejor bailador de España, tomando parte además: Pepa La Carbonera, Rosario La Gitana, Asunción La Belmontina, Carmela La Pericet, Lola La Pericet, Teresa La Serrana, María La Granadina, Antoñita La Cartujana, María La Faraona, Antonia La Faneta y Paca González La Quica y la notable cantadora por alegrías y sevillanas LA MINERITA.

Sevillanas de patio por Angustias La Mejorana.- Sevillanas de Corralera por María La Gazpacha.

LOS CAMPANILLEROS DE UTRERA
El más popular de los coros de Andalucía, compuesto de mozos y mozas de los cortijos y caseríos vistiendo el típico traje de la campiña andaluza.

FIESTA DEL CORRAL DE LOS CHICHARROS

CARCELERA GITANA

María la Gazpacha

María la Gazpacha

Cuadro andaluz:
NIÑO DE CONSTANTINA, NIÑO DE UTRERA

Presentación del sensacional acontecimiento: LA ZAMBRA GITANA DEL SACROMONTE interpretada por la auténtica tribu del Albaicín, dirigida por la famosa capitana de la Serranía ANGUSTIA LA EMPERADORA y las célebres bailadoras HERMANAS GAZPACHA.

Reaparición de GUERRITA.

Por primera vez en Valencia se presentará al público, Francisco Gallardo EL NIÑO DE LA HUERTA.

Debut de LA NIÑA DE LINARES.

Cuadro de tocadores: Manuel Hidalgo, Currito Ramos, Niño de las Bulerías, Pepe Hurtado” (El Pueblo, 14-7-1931).

Semana Andaluza de Barcelona

La Semana Andaluza del Pueblo Español de Montjuic se inaugura el 18 julio, con un espectáculo similar al presentado en Valencia:

“El sábado, por la noche, dio principio, en la Plaza Mayor del Pueblo Andaluz, la anunciada Semana Andaluza, obteniendo un verdadero éxito.

El festival consiguió interesar al público, aplaudiendo la actuación de los artistas que tomaron parte en él, algunos de los cuales se distinguen notablemente en sus cantos y bailes típicos de la región andaluza. […]

Número de La Vanguardia dedicado a la Semana Andaluza (31-7-1931)

Número de La Vanguardia dedicado a la Semana Andaluza (31-7-1931)

El festival empezó con el brillante desfile de los Caballistas del Rocío, montados en preciosos caballos enjaezados, llevando a la grupa a bellísimas muchachas, ataviadas con trajes típicos de Andalucía.

El cuadro de baile sevillano, dirigido por el maestro Frasquillo, compuesto de bailaoras, sevillanas de patio, corraleras, caseras y de tablao, fue muy celebrado por su vistosidad y atracción.

Los Campanilleros de Utrera, uno de los coros más populares de Andalucía, compuesto de mozos y mozas, con sus bailes y cantos típicos camperos, que acompañan con instrumentos de rara originalidad, merecieron el aplauso del público.

También hay que hacer mención a la zambra gitana del Sacro Monte de Granada, cuadro de costumbres gitanas, cuyos bailes y cantos fueron muy del agrado del auditorio, prodigando a cantaoras y bailaoras muchos aplausos.

En la ejecución del cante jondo, sobresalen de manera admirable por su agradable voz, los cantaores Niño de Utrera y el famoso Guerrita, cuya actuación fue justamente celebrada y aplaudida.

De las figuras de canto flamenco, justo es hacer mención de la Niña de Linares, con su repertorio de granadinas, que obtuvo un éxito” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 20-7-1931).

La Niña de Linares (película María de la O, 1936)

La Niña de Linares (película María de la O, 1936)

El día 26 finaliza la Semana Andaluza, con un balance muy positivo para los artistas:

“Con la función de ayer noche terminó la Semana Andaluza, que con gran brillantez y lisonjero éxito ha venido celebrándose en el Pueblo Español del Parque de Montjuich.

El atrayente espectáculo […] ha sido muy del agrado del público que ha concurrido estos días a presenciarlo. Todo el cuadro de notables artistas que han actuado durante los festejos ha merecido unánimes elogios, conquistando casi todos ellos entusiastas aplausos por su esmerada labor y excelente estilo” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 27-7-1931).


NOTAS:
(1) Aparecen una decena de anuncios en prensa, entre los meses de abril y septiembre de 1924.
(2) En Valencia se anuncian 70, pero la prensa catalana habla de un total de 100 artistas.


Julia Borrull, la bailaora del dolor y el fuego (y VI)

Bailaora, maestra y empresaria

En 1929 el periodista José María Planes, de la revista Mirador, entrevista a Julia Borrull, la nueva empresaria de Villa Rosa, que ofrece algunos datos sobre su familia y rememora la mejor época del local:

Julia Borrull (Mundo gráfico, 26-7-1916)

Julia Borrull (Mundo gráfico, 26-7-1916)

Julia Borrull es, actualmente, el alma de Villa Rosa. Hija de Miguel Borrull, el fundador de la casa, es una bailarina formidable, una maestra excelente y una diplomática perfecta. En los momentos de máximo arrebato de su arte, cuando baila como un ángel ante media docena de ingleses inalterables, su ojo no se distrae y domina sobre la marcha del negocio. Es una buena capitana del barco complicado de Villa Rosa.

– ¿Usted es gitana? -le hemos preguntado.

Por la grasia de Dió

– ¿Ha nacido en…?

Valencia. Soy valenciana, como mi padre, pero criada en Sevilla. Miguel Borrull era gitano valenciano, y mi madre, gitana andaluza.

La familia Borrull ha inaugurado Villa Rosa en el año 1916. Antes había allí un café, también flamenco, que se llamaba ‘Casa Macià’.

– ¿Cuál ha sido la época más brillante de Villa Rosa? -preguntamos a Julia Borrull.

Por el Artismis… ¡Vamo! ¡Que no sé cómo se yama!

– Por el armisticio, quiere decir.

Ezo é. Por el armisticio y los do año siguiente. Por Villa Rosa ha pasao lo mejó de Barcelona y el estranjero (sic). Tenemo un nombre internacioná, ¡vamo!

– ¿Qué impresión cree que da Villa Rosa a los extranjeros?

A toos les gusta mucho. Hay que ver. Er mejó cliente é el inglés y el americano. El inglé gasta mucho y no dise na. El americano también gasta mucho, pero é má juerguista. El francé gasta poco y critica mucho. El alemán é siempre er má sorprendío.

– ¿Os encontráis bien los gitanos en Barcelona?

Que sí señó. Somo mu queríos de toos y nos encontramo como en nuestra propia sarsa” (Mirador, 28-3-1929). (1)

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933)

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933)

En mayo de 1929 Julia Borrull participa, junto al cuadro de Villa Rosa, en la revista Álbum de España, que se estrena con gran éxito en el teatro Goya de Barcelona, y unos días más tarde interviene en una fiesta regional que se celebra en el Pueblo Español de la Exposición.

En la primera mitad de los años treinta se puede admirar el arte de Julia en distintas salas de la ciudad condal. Junto a otros artistas de Villa Rosa, como su hermana Concha, La Tanguerita, Antonio Viruta o Regla Ortega, en febrero de 1931 la bailaora interviene en un homenaje a su colega Manolillo la Rosa que se celebra en el Circo Barcelonés, y en el que también colabora Juana La Macarrona.

En 1933, la bailaora dirige “el cuadro flamenco mejor organizado” de la ciudad condal, el del café-restaurante Tostadero. En él figuran “La Sevillanita, La Gitanilla de Albaicín, el gran bailaor Tobalo, la más cañí de las bailaoras Rafaela la Tanguera, el célebre cantaor Niño de Constantina, el mago de la guitarra Pepe Hurtado y la inmensa Julia Borrull” (El Diluvio, 19-3-1933).

Asimismo, en esa época la artista sigue colaborando en los cuadros flamencos montados por su hermano Miguel. En noviembre de 1933 ambos actúan en el teatro Nuevo, junto a Conchita Borrull, Antonio Virutas, el Niño de Constantina y Lola Cabello; y en primavera de 1934 los tres hermanos se presentan en distintos escenarios, como el Pueblo Español, el Circo Barcelonés o el Tabú Club, con un grupo en el que destacan la Niña de Linares y la Niña de Cádiz.

La zambra de Chorro Jumo

En agosto de 1934 se estrena en el teatro Poliorama de Barcelona La zambra de Chorro Jumo, una comedia de ambiente gitano escrita por Isidro Badur y Ferrán Mourelle “para lucimiento de los virtuosos de la ópera flamenca que encabezan la lista de la compañía, a saber: los ‘cantaores’ Niña de Linares, Pepita Jiménez, Niño Constantina y Niño de Lucena; las ‘bailaoras’ Julia y Conchita Borrull, La Tanguera, Micaela Lamendaña, Rocío de Triana, La Faraona, María Flores; el virtuoso de la guitarra flamenca Miguel Borrull” (La Vanguardia, 14-9-1934).

La Tanguerita en "La zambra de Chorrojumo" (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

Elenco de La zambra de Chorro Jumo (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

Durante más de un mes, la Compañía de Comedias de Arte Gitano encabezada por la Niña de Linares actúa con gran éxito en Barcelona, y posteriormente La zambra de Chorro Jumo es presentada en otras ciudades españolas, como Lugo o Madrid. En mayo de 1935 la obra sigue cosechando éxitos en el teatro Victoria de la capital.

Julia y Concha Borrull no sólo destacan por sus bailes, sino que se revelan como “notabilísimas actrices cómicas” (Heraldo de Madrid, 25-5-1935). No obstante, la prensa critica la escasa variedad de la obra en lo que al cante se refiere: “ya que se anuncia una comedia de cante gitano, convendría dar algo más que fandanguillos, porque los gitanos cantan también malagueñas, soleares, siguiriyas… Y de esto hay muy poquito” (ABC, 28-5-1935).

En esa época también puede verse a Julia Borrull en otros eventos, como el festival a beneficio del bailaor Antonio Viruta -en el Circo Barcelonés- o la fiesta andaluza de la Sala Nuevo Mundo, ambos celebrados en abril de 1935; así como en la Verbena de la Prensa que tiene lugar en los jardines de Montjuich en junio de 1936. Ahí le perdemos definitivamente la pista a esta gran bailaora, artista polifacética, y musa inspiradora de pintores y poetas como Antonio Arévalo, que le dedicó estos versos:

“A JULIA BORRULL

No sé si eres egipcia o eres mora,
pero en tu cara viven, juntamente,
los rasgos de una bayadera ardiente
y los de una odalisca soñadora.

Tu figura gentil y evocadora,
tiene el perfil de la mujer de Oriente
y corre por tus venas la candente
sangre africana, inquieta y retadora.

Entre encajes y sedas y caireles,
tu cuerpo es remolino de claveles
que al soplo de tu arte se desata;

y del abigarrado torbellino
surje (sic) el fuego inmortal y peregrino,
que hay en tus ojos, que deslumbra y mata”

(Diario de Córdoba, 2-7-1916)


NOTA:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra. No deja de resultar curioso que el periodista realice sus preguntas en catalán y la entrevistada conteste con un marcado acento andaluz.


Rafaela Valverde, la Tanguera, reina de la farruca y el garrotín (y IV)

En agosto de 1930, con motivo de un festival-homenaje ofrecido a Luis Calvo en la Plaza de Toros Arenas, La veu de Catalunya anuncia la “reaparición sensacional del notabilísimo cuadro flamenco [compuesto por] Miguel Borrull, Luisita Alegría, Ofelia Clavel, María la Gitana, Rosalía la Flamenca, Conchita Borrull, Rafaela La Tanguera, Maera y Paco Aguilera” (8-9-1930). (1)

Rafaela Valverde, la Tanguera, en el Villa Rosa

Rafaela Valverde, la Tanguera, en el Villa Rosa

En febrero del 31, la prensa vuelve a situar a Rafaela Valverde en el Teatro Circo Barcelonés, donde participa en un festival a beneficio del bailaor Manolillo de la Rosa, en el que también intervienen, entre otros artistas, La Macarrona, las hermanas Borrull, La Camisona, la Niña de LinaresFaícoPaco Aguilera y Miguel Borrull.

Una actividad imparable: Ópera flamenca, cine…

Durante los años siguientes, en ese mismo escenario y en el del Teatro Olympia, se celebran con frecuencia festivales de ópera flamenca, en los que se da cita buena parte del elenco de Villa Rosa, además de otras grandes figuras del flamenco de la época, como José Cepero, Angelillo, Manuel Vallejo o la Niña de la Puebla. Además de La Tanguera, cuya presencia es habitual en este tipo de funciones, en ocasiones destaca también una jovencísima Carmen Amaya.

Es ésta una época de intensa actividad artística para Rafaela Valverde, que compagina sus apariciones en los espectáculos de ópera flamenca con otro tipo de actuaciones. Así, en marzo de 1933 “la gran Tanguera” forma parte del cuadro flamenco que presenta su comadre Julia Borrull en el restaurante El Tostadero, y en el que también figuran la Sevillanita, la Gitanilla del Albaicín, Tobalo, el Niño de Constantina y el guitarrista Pepe Hurtado (La Vanguardia, 16-3-1933).

En el mes de septiembre, de la mano de Juanito El Dorado, Rafaela regresa a las tablas del Teatro Nuevo, donde comparte escenario con el Niño Marchena y Carmen Vargas, entre otros artistas; y en noviembre, la bailaora forma parte del elenco de una versión de El amor brujo dirigida y coreografiada por Laura de Santelmo, que se estrena en el Liceo de Barcelona. En el reparto figuran artistas de gran nivel, como Soledad Miralles, Conchita Borrull o las hermanas Coquineras, dos viejas glorias del baile flamenco.

Cuadro flamenco de Dos mujeres y un Don Juan (José Buchs, 1934)

Cuadro flamenco de Dos mujeres y un Don Juan (José Buchs, 1934)

A finales de 1933, Rafaela Valverde realiza una incursión en el mundo del cine. Junto a Carmen Amaya, Juana la Faraona, Miguel y Conchita Borrull, Antonio Viruta y El Chino, la artista forma parte del cuadro flamenco que aparece en la película Dos mujeres y un Don Juan, dirigida por José Buchs y estrenada en enero del año siguiente. (2)

En primavera de 1934, la Tanguera vuelve a ponerse a las órdenes de Miguel Borrull, que presenta en el Tabú Club un cuadro flamenco compuesto por Julia Borrull, Rafaela Valverde, la Niña de Cádiz y Antonio Viruta; artistas que también actúan en el Teatro Circo Barcelonés, en el marco de un festival benéfico organizado por el Centro Andaluz. Asimismo, la bailaora es “extraordinariamente ovacionada” por su interpretación en la zarzuela La chulapona, que se estrena en el Teatro Novedades (Papitu, 2-5-1934).

La zambra de Chorro Jumo

Poco después, la Tanguera se integra en una Compañía de comedias de arte gitano que hace su debut en el Teatro Poliorama en agosto de 1934, con la puesta en escena de la comedia de ambiente gitano La zambra de Chorro Jumo. El gran éxito obtenido motiva la reposición de la obra un mes más tarde. La Vanguardia ofrece información sobre el elenco de la compañía, que tiene como primera figura a la cantaora Niña de Linares:

“En su anterior y reciente actuación, esta formación artística obtuvo un remarcable éxito interpretando la obrita La zambra de Chorro Jumo, escrita expresamente para lucimiento de los virtuosos de la ópera flamenca que encabezan la lista de la compañía, a saber: los ‘cantaores’ Niña de Linares, Pepita Jiménez, Niño Constantina y Niño de Lucena; las ‘bailaoras’ Julia y Conchita Borrull, La Tanguera, Micaela Lamendaña, Rocío de Triana, La Faraona, María Flores; el virtuoso de la guitarra flamenca Miguel Borrull; el caricato Isidro Badur y otros muchos artistas de fama en el género, así como la pareja de bailarines excéntricos ‘The Willy Star’s’.

La función inaugural se compuso de la obra citada, ya conocida de nuestro público, y del estreno de otra obrita del mismo corte, continuación de aquélla, titulada Un juramento gitano […]

La compañía obtuvo un franco éxito, y en realidad fue merecido, pues todos los artistas trabajaron con entusiasmo, logrando un excelente conjunto en el difícil género que cultivan” (14-9-1934).

La Tanguerita en "La zambra de Chorrojumo" (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

La Tanguerita en “La zambra de Chorrojumo” (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

En enero de 1935, en el Teatro Circo Barcelonés, Rafaela Valverde participa en un “grandioso certamen de arte andaluz a beneficio del notable guitarrista Pepe Hurtado”, en el que también intervienen el Cojo de Málaga, Conchita Borrull, Carmen Amaya, La Faraona o Antonio Viruta (La Vanguardia, 22-1-1935). Unas semanas más tarde, algunos de estos artistas se presentan en el Teatro Olympia, bajo la dirección del cantaor Guerrita; y, en el mes de mayo, la Compañía de comedias de arte gitano de la que forma parte La Tanguera lleva La zambra de Chorro Jumo al Teatro Victoria de Madrid.

En enero de 1936, Rafaela participa en un festival a beneficio de Antonio Viruta que se celebra en el Teatro Circo Barcelonés. Entre el nutrido elenco de artistas que se reúne para rendir homenaje al bailaor destaca, una vez más, la presencia de Carmen Amaya.

En esa época, La Tanguera también trabaja en el cabaret Mónaco y en el Teatro Cómico, y en ambos locales coincide con su inseparable Conchita Borrull. Las dos forman parte del cuadro andaluz, dirigido por Manuel González Guerrita, que actúa en el Pueblo Español de Montjuic con motivo de la Verbena de la Prensa, en junio de 1936.

Rafaela Valverde en los toros

Rafaela Valverde en los toros, con mantón de Manila

En el mes de agosto, La Vanguardia sitúa a Rafaela Valverde en el Circo Barcelonés, y no encontramos ninguna otra referencia periodística sobre ella hasta mayo de 1939, una vez finalizada la guerra civil. En esa fecha, coincidiendo con la estancia del Gran Visir en Barcelona, se celebra en su honor una cena de gala en el Hotel Ritz, al término de la cual comienza “una fiesta de baile flamenco y cante jondo”, amenizada por el siguiente cuadro:

Agustín de Triana, Niño de Constantina, Antoñita y Rayito (pareja de Jerez), Julia Borrull y La Tanguera (bailarinas), Niña de Cádiz, Gloria de España (bailarina) y los ‘tocaores’ ‘Camisón’ y González, cuadro dirigido por el maestro París” (La Vanguardia, 25-5-1939).

Su recuerdo perdura

Probablemente ésta fuera una de las últimas actuaciones de Rafaela Valverde, que falleció en 1940, víctima de un cáncer. Sin embargo, a pesar de los años transcurridos, su imagen permanece indeleble en la retina de quienes la conocieron, como es el caso de la bailaora Trini Borrull, que en el año 2000 dedicaba estas palabras a la que fuera gran amiga y compañera de sus tías Julia y Concha:

Rafaela ValverdeLa Tanguera’, a la que menciono como cosa aparte, pues esta bailaora se presentó en Madrid, en un café cantante, bailando el garrotín que le copió a Pastora Imperio. Alternó con las mejores artistas, como La Argentinita, Raquel Meller y Tórtola Valencia; acabando su vida en los cafés cantantes de Barcelona, bailando la farruca. Tenía un estilo y elegancia inigualables y manejaba la falda, como nunca he visto igual; introducía unas variaciones y pasos que podrían ser actuales. La gran bailarina Ana Pavlova, cuando iba a Barcelona, para actuar en el Liceo, después de su actuación iba a Villa Rosa y se quedaba extasiada viendo bailar flamenco; sobre todo a ‘La Tanguera’. Era tan personal esta bailaora, que si cierro los ojos, aún creo estar viéndola, pues su flamenca figura aún permanece en mi retina”. (3)

Una imagen familiar de Rafaela Valverde

Una imagen familiar de Rafaela Valverde

Un último apunte sobre la personalidad y valía artística de La Tanguerita nos lo ofrece Fernando el de Triana (4), cuando nos refiere la siguiente anécdota:

“El popular banderillero de toros Eduardo Borrego Zocato la invitó en una ocasión a visitar las cuevas del Sacromonte, con el fin de que presenciara unas danzas gitanas […]. Lo primero que encargó la Tanguerita fue que no descubriera ante aquellas gitanas que ella era artista.

Así lo hizo el complaciente torero, presentándola como turista; pero como el arte no puede ocultarlo quien lo siente, al terminar de bailar las hermanas Gazpachas ese castizo baile titulado ‘la cachucha’, pidió permiso para bailarlo ella, y una vez concedido, causó la admiración de todos aquellos faraónicos artistas.

¿Comentarios de aquel día? -¡Vaya una turista con reaños! ¿Has visto qué cachucha? ¡Chavó, qué manera de bailá! -¿Y la farruca? -¿Y er tango? -¿Y er garrotín? -¡Ésta tiene que ser artista y de tronío! -Verás cómo yo le meto los deos al señorito y nos pena la chipén.

Efectivamente; a poco se descubrió la incógnita y entonces empezó la juerga de verdad con los calés de la cueva del Albaicín”.

NOTAS:

(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.

(2) Esta información la proporciona Montse Madridejos en el blog “Historias de Flamenco”.

(3) Borrull, Trini: “La saga de los Borrull”, Revista de Flamencología, nº 12, segundo semestre de 2000.

(4) Triana, Fernando el de, Arte y artistas flamencos, 1935.