Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (II)

En el otoño de 1932 la Paquita Martín se integró en una compañía de revistas, varietés y zarzuela representada por el empresario Francisco Molina, dirigida por el actor Hilario Flores Quintana y compuesta por figuras como la vedette Aurorita Peris, el primer actor cómico Manuel Cumbreras, las tiples cómicas Inés García y Lolita Lledó, el tenor cómico Manuel Lanegran Lolo‘, la bailarina Mery Molina y el maestro concertador Teodoro Cristóbal. En la parte flamenca del elenco destacaba la presencia de los cantaores Angelillo, Jesús Perosanz, el Americano, la Niña de Écija, la Niña de Córdoba y el Niño de Talavera, así como los guitarristas Julio Alonso y Manuel Torres (1). 

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

A finales de octubre iniciaron una gira por Levante y Andalucía que comenzó en el salón España de Alicante con la representación del espectáculo Claveles de España ーcon música de José María Palomo, y libreto de Hilario Flores y R. Lozaー, “una sucesión de cuadros en los que se mezclan [la] gracia del sainete, la inspiración de la música popular y el sentimentalismo del ‘cante jondo’” (2). Esta pieza ya había triunfado en distintos teatros españoles, incluido el Romea de Madrid (3). 

En ella se cantaron “desde el fandanguillo de Juan Breva y los ‘Caracoles’ de don Antonio Chacón hasta el más moderno de los fandanguillos, medias granaínas, seguidillas gitanas, soleares, guajiras, colombianas, tarantas y toda la gama del cante flamenco […], notándose la ausencia únicamente del martinete” (4). 

Todos los integrantes de la compañía resultaron “superiores, pero por encima de todo [destacó] la labor de las mujeres y de Perosanz” y, especialmente del Americano. También llamaron la atención los hermosos decorados, inspirados en distintos rincones patrios, los efectos de luces y el magnífico vestuario (5).

En el mes de noviembre debutaron con gran éxito de crítica y público en el teatro Romea de Murcia, donde llevaron a escena las obras Claveles de España y Rejas y flores. Unos días después actuaron en el Cervantes de Almería y, en diciembre, en el coliseo homónimo de Málaga y en el Mora de Huelva, donde dejaron un “recuerdo gratísimo, el de las coplas de ‘Los Campanilleros’, con la exaltación de la Nina de Écija” (6).

En enero de 1933 la compañía presentó el mismo programa en el Cervantes de Sevilla, en el Gran Teatro de Córdoba y en el Gran Teatro Falla de Cádiz. Según relató la prensa, entre otras figuras de elenco, la Niña de Écija y la Niña de Córdoba “desempeñaron sus papeles con gran acierto” y demostraron tener “estilo tirándose a la cara, […] las rosas con espinas de una serrana o una ‘soleá’” (7). 

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

También fueron dignos de mención el duelo por fandangos que mantuvieron Perosanz y el Americano, el baile por chuflas de Lolo, la danza agitanada de la señorita Peris y la labor de los tocaores de guitarra (8). No obstante, la crítica cordobesa también mostró su descontento con algunos aspectos de las obras, como su “argumento endeble y poco delicado” o el “mal gusto” predominante (9).

En el mes de marzo la Niña de Écija intervino en una función de ópera flamenca celebrada en el circo Price de Madrid, en la que compartió escenario con Cepero, Pena hijo, Niño de Caravaca, Juan Varea, Niño de la Peña, Corruco de Málaga, Cojo de Madrid y Alfonso el Chozas, acompañados por las sonantas de Luis Maravillas, José Revuelta y Julio Alonso (10).

Unas semanas más tarde volvió a salir de gira con la compañía de Francisco Molina, que había sufrido notables cambios en su composición. La Niña de Écija, el Americano y el Niño de Madrid constituían las figuras principales del reparto jondo. “Los demás artistas [servían] de relleno y ocasión para que canten los ‘ases’ fandanguillos, y el resto de la gama flamenca, con el mejor estilo y con un entusiasmo que arranca del público estruendosas ovaciones” (11). Completaban el plantel María Rodríguez ‘la Niña de la Huerta’, los guitarristas Luis Yance y Julio Alonso, y el bailaor cómico-serio Ramironte (12).

Debutaron en el teatro Bretón de Salamanca con la obra Claveles de España, que fue recibida “con ese éxito ruidoso de palmas y olés” (13), y en los días sucesivos estrenaron las piezas Coplas y guitarras y Sol andaluz. La primera, con libreto de Francisco Horacio y música de Modesto Rebollo, incluía números como una zambra, una canción gitana, un pasacalle dedicado a la capa española, un danzón o un chotis. “La mayor parte de [ellos] fueron objeto de grandes aplausos” y tuvieron que ser bisados. “Los cantadores […] escucharon prolongadas ovaciones” (14).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

Después se presentaron en el teatro Nuevo de Zamora, con Claveles de España. “Los cantaores estuvieron formidables”, tanto el Niño de Madrid y el Americano, que dieron a sus coplas “todo el sentimiento y toda la riqueza de tonos que piden”, como la Niña de Écija y la Niña de la Huerta, “de solera flamenca ambas”, que hicieron “una demostración de sus estupendas facultades, cantando sin rival los fandanguillos más sentidos y del mejor gusto popular”. Llamó especialmente la atención un decorado que representaba el Sacromonte granadino (15).

Al día siguiente llevaron a escena Sol andaluz, una obra lírica ambientada en Cádiz, llena de colorido, con libreto de Ricardo González del Toro y partitura del maestro Font de Anta. Los flamencos conquistaron al público con su arte y simpatía, cantando con “todo el sentimiento”, “sin tregua ni descanso, fandanguillos, milongas, columbianas, soleares, medias granaínas y otras coplas” (16). 

A finales de abril se presentaron en el teatro de Almendralejo, donde el espectáculo resultó “agradable en extremo”, y la Niña de Écija y la de la Huerta acapararon “los más calurosos aplausos” (17). En mayo cosecharon nuevos éxitos en el Gran Teatro Falla de Cádiz y en el salón Rodas de Antequera (18), y Paquita Martín participó en la fiesta de clausura del Liceo Andaluz de Madrid, celebrada en su local social de la calle Victoria (19).

El día de San Juan la compañía debutó en el teatro Maravillas de la Villa y Corte con la obra Sol andaluz y nuevos cambios en el elenco. Compartían cartel con la Niña de Écija los cantaores Niña de Linares, Personita, Goro de Triana y Pepillo el Molinero; el bailaor Acha Rovira, y los tocaores Julio Alonso y Marcelo Molina

Paquita Martín, la Niña de Écija.

Paquita Martín, la Niña de Écija.

A pesar de las limitadas dotes actorales de estos artistas, “que no sabían qué hacer con las manos ni con el apuntador”, el espectáculo resultó muy del agrado tanto de la crítica como del público, que se entusiasmó “con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las columbianas de Pepillo el Molinero” (20).

Unas semanas más tarde, junto con la Niña de Chiclana, el Niño de la Flor y Julio Alonso, Paquita Martín regresó al salón Rodas de Antequera para ofrecer varias funciones y organizar un concurso de guitarra, bandurria, cante y baile flamenco al que concurrieron cuarenta aficionados, que se disputaron un total de seis premios (21).

Asimismo, en el mes de agosto intervino en una función benéfica celebrada en el circo Price por la Sociedad de Porteros de Madrid, como parte de los actos conmemorativos de su cuarto aniversario. Completaron el programa los cantaores Niño de la Peña y Canario de Colmenar, el guitarrista Julio Alonso y la bailarina Soledad Pacheco (22).

Según los datos que ofrece la hemeroteca, estas fueron sus últimas actuaciones en España antes de emprender una gira por América que la mantendría alejada de su tierra durante varias décadas. Aquí quedaron sus primeros registros sonoros, seis discos bifaciales impresionados en 1933 en la casa Regal, que contienen cantes por fandangos ーun total de cincoー, serranas, seguiriyas, colombianas y campanilleros grabados con el toque de guitarra de Julio Alonso; además de un pasodoble, el pregón y las bulerías de la obra Sol andaluz, registrados con el acompañamiento de la orquesta del maestro Montorio.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de elenco de «Postales de España» (la Andalucita, Hilario Flores, Manuel Cumbreras, Lolo y Gloria Maravillas) en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Por mediación del representante de varietés Francisco Hidalgo, Paquita Martín y Julio Alonso suscribieron un contrato con el empresario teatral argentino Emilio Losada, que ya había hecho debutar en su país a varios conjuntos de artistas españoles (23). El diez de septiembre embarcaron en Cádiz con rumbo a Buenos Aires y el quince de octubre debutaron en el teatro Mayo junto a una compañía denominada Postales de España, en la que también figuraban la vedette Gloria Maravillas, los cantaores la Andalucita y Niño de Caravaca, las bailarinas Soledad Pacheco, Lolita Beltrán y Hermanas Torres, el bailarín cómico Lolo, los actores Manuel Cumbreras e Hilario Flores, el maestro Vicente Sanz y un cuerpo de baile (24).

Llevaban un repertorio de obras típicamente españolas, a base de danzas y canciones populares de distintas regiones, con vestuario y decorado creados ex profeso, y títulos tan castizos como La fragua gitana, Pastora la cañí, Un inglés en Sevilla o Mujeres de España.  Por ellas desfilaban gitanos, contrabandistas y toreros, y en sus argumentos se mezclaban los temas sentimentales con la alegría y la gracia del folclore andaluz.

Aunque Agustín Remón solo vio en este espectáculo una versión mohosa de la España de pandereta, otros críticos se mostraron muy complacidos por la sal, alegría, visualidad, ingenio y neto sabor popular que derrochaba el conjunto (25); y hubo quien destacó el buen hacer de la Niña de Écija, que “por el puro estilo flamenco de su cante llega a impresionar gratísimamente al público” (26).

En el mes de diciembre, las obras Flores de España, Guitarras y caireles y La copla española fueron llevadas a escena en el teatro de Variedades de Buenos Aires por una compañía española de varietés regionales, integrada por la Niña de Écija, Jesús Perosanz, Julio Alonso, la tiple Aurorita Peris, las bailarinas hermanas Celinda, el bailaor cómico Lolo, y los actores Pepe Duarte e Hilario Flores, entre otras figuras (27).

Notas:

(1) El Día, 29-10-1932, p. 3; La Región, 10-11-1932, p. 1.

(2) ABC de Sevilla, 13-1-1933.

(3) En Romea fue llevado a escena en el mes de junio de 1932, con un elenco flamenco compuesto por los cantaores Angelillo, Pena hijo, Niña de Candelas, la Macarena y Luz Divina la Jerezana, y el guitarrista Luis Yance (Heraldo de Madrid, 5-7-1932, p. 5).

(4) El Día, 29-10-1932, p. 3.

(5) Ibidem; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4.

(6) Heraldo de Madrid, 24-11-1932, p. 6; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4; Noticiero Universal, 21-12-1932, p. 12; La Provincia, 31-12-1932, p. 1.

(7) ABC de Sevilla, 13-1-1933; F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(8) F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(9) La Voz, 18-1-1933, p. 15.

(10) Heraldo de Madrid, 8-3-1933, 5.

(11) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(12) También figuraban en la compañía Julia Moya, Luis Sanz, Inés García, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo y el maestro Cristóbal (Heraldo de Madrid, 11-4-1933, p. 4).

(13) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(14) El Adelanto, 11-4-1933, p. 5.

(15) La Mañana, 16-4-1933, p. 3.

(16) La Mañana, 18-4-1933, p. 5.

(17) La Libertad, 27-4-1933, p. 11.

(18) Crispín, El Noticiero Gaditano, 5-8-1933, p. 4; La Razón, 14-5-1933, p. 4.

(19) La Libertad, 27-5-1933, p. 8.

(20) J. A. A., ABC, 25-6-1933, p. 57.

(21) El Sol de Antequera, 23-7-1933, p. 7; La Razón, 30-7-1933, p. 3.

(22) Heraldo de Madrid, 2-8-1933, p. 13.

(23) El último de esos elencos, denominado Nuevos tapices españoles, llevaba varios meses triunfando en Argentina con la obra Claveles de España, entre otras.

(24) Heraldo de Madrid, 11-9-1933, p. 7; Noticias Gráficas, 15-10-1933.

(25) Agustín Remón, Caras y Caretas, 4-11-1933, p. 131; Crítica, 22-10-1933, p. 13.

(26) La Nación, 16-10-1933, s. p.

(27) Crítica, 13-12-1933, p. 17.


La Ciega de Jerez, jondura y sentimiento (y II)

En 1930, Manuela Domínguez sale de gira por ciudades como Cartagena, Murcia o Albacete, junto una troupe encabezada por Juanito Eldorado, en la que también figura el Niño de la Huerta:

[Cartagena. Teatro Principal] “JUANITO ELDORADO presenta a la famosa CIEGA DE JEREZ y al auténtico NIÑO DE LA HUERTA” (Cartagena Nueva, 25-5-1930).

[Murcia. Teatro Popular] “Por la noche a las diez y cuarto, grandioso concierto de ópera flamenca en el que tomarán parte Antonio Moreno, Niño Vallejas, Paquita de Almería, La ciega de Jerez y Francisco Montoya (Niño de la Huerta)” (El Tiempo, 25-5-1930).

[Albacete. Teatro Circo] “A las diez de la noche, grandioso y único concierto de ópera flamenca, por la notable troupe de Juanito El Dorado, en la que figuran la excelente bailaora de flamenco ‘Paquita de Almería’ y los célebres cantaores ‘La Ciega de Jerez’ y el renombrado y popular ‘as’ del cante jondo ‘El Niño de la Huerta’” (Diario de Albacete, 24-5-1930).

Local flamenco en Barcelona (Nuevo Mundo, 2-9-1932)

Artistas flamencos en un local de Barcelona (Nuevo Mundo, 2-9-1932)

Nuevos éxitos en Barcelona y Madrid

A principios de los años treinta, la prensa sitúa a la cantaora jerezana principalmente en Madrid y Barcelona. Según Francisco Hidalgo, Manuela participa en un espectáculo de ópera flamenca celebrado en el Teatro Circo Barcelonés en 1932, y en cuyo cartel figuran, además de Carmen Amaya, los siguientes artistas:

“El Gran Fanegas, la Ciega de Jerez, los hermanos Manuel y Antonio Guerrita, Canalejas de Jerez, José Pérez ‘Cartagenerito’, el ‘Niño de la Unión’, Pedro Garrido ‘el Niño de Levante’, el Murciano, y los bailaores y bailaoras María la Pescatera, Anita la Guapa, Micaela La Mendaña, María La Faneta, Maruja La Flamenca, Rafaela La Tanguera, Antonio Viruta y El Gato”. (1)

En agosto de ese mismo año se la puede ver en Madrid, en una kermés celebrada en el distrito de la Inclusa:

“Hoy, día 10, a la una de la madrugada, gran concierto de cante flamenco por los afamados cantadores Ciega de Jerez, Chato de las Ventas, Bernardo el de los Lobitos y Jesús Perosanz. Tocador de guitarra, Ángel Serrano” (La Libertad, 10-8-1932).

En enero de 1933, acompañada a la guitarra por Patena padre, Manuela participa en una función a beneficio de las escuelas laicas del Partido Republicano Radical que tiene lugar en el madrileño Puente de Vallecas. Poco después actúa en el Circo Barcelonés, junto a un nutrido grupo de artistas en que destaca una jovencísima Carmen Amaya:

“Hoy, en el Circo Barcelonés, por la noche, tendrá efecto un festival flamenco, en el que tomarán parte los cantadores Niño de Triana, Tomás García el Moreno, Niño de la Peña, Niño de Linares, Francisco Gallardo, José Arroyo Lucena, un cuadro de baile flamenco integrado por Palmira Escudero, La Faraona, La Mendaña, Carmencita Amaya ‘La Capitana’, Tobalo y los ‘ases’ del cante jondo Antonio Moreno, Lola Cabello, El Negro Domingo, profesor del Negro Aquilino, mago de la trompeta, el cual ejecutará varios cantes flamencos acompañado de la guitarra, el ‘as’ del cante jondo Niño de Caravaca, venido expresamente de Madrid, y el ídolo de todos los públicos, ‘La Ciega de Jerez’, figura del arte flamenco venida igualmente de Madrid para tomar parte en este festival flamenco” (La Vanguardia, 1-2-1933).

Una jovencísima Carmen Amaya junto a su padre, El Chino (Mirador, 30-6-1932)

Una jovencísima Carmen Amaya junto a su padre, El Chino (Mirador, 30-6-1932)

En ese mismo lugar se lleva a escena en el mes de abril un espectáculo inspirado en la Semana Santa sevillana, en el que destaca “Manolita, La Ciega de Jerez, única en sus estilos” (El Diluvio, 12-4-1933). También forman parte del elenco los siguientes artistas:

“… El Seda, Francisco Gallardo, Niño de Málaga. Grandioso cuadro de baile compuesto de los eminentes artistas únicos en su género La Palmira, Lolita la Camisona, Virtudes la Sevillana. Formidables y portentosas creaciones del fenomenal EL RAYITO.

JUAN BAÑOS, el renombrado gran cantador: EL GRAN FANEGAS.

MANOLITA, LA CIEGA DE JEREZ, la reina del cante jondo…” (La Vanguardia, 11-4-1933).

En 1933, la artista jerezana también se prodiga en otros locales barceloneses, como el Bar del Manquet o el Gran Cine Colón. Al primero de ellos hace referencia el periodista Sebastià Gasch, con motivo de la visita del bailarín y coreógrafo de origen ruso Léonide Massine a la ciudad condal:

“El flamenco auténtico se ha refugiado ahora en el Portal de Santa Madrona. En el Bar del Manquet. […]

… Sesión monótona de cante. Y, apaciguadas las quejas de la siniestra Ciega de Jerez, el cuadro sube al tablado” (Mirador, 1-6-1933).

En el segundo la sitúa el diario La Vanguardia en el mes de agosto. La “CIEGA DE JEREZ, reina del cante flamenco” (18-8-1933), pone el broche final a un amplio programa de variedades.

Años difíciles en Levante

En enero de 1935, Manuela Domínguez actúa en Puerto de Sagunto (Valencia). La cantaora jerezana, “emperadora de los campanilleros, la revolucionaria del cante jondo” -tal y como reza el cartel-, constituye la atracción principal de una velada de ópera flamenca que se celebra en el Cine Olimpia. Completan el elenco el Niño de Almería, el Niño de la Alegría, Pepita Arlandis, el Canario del Alba y el guitarrista Manuel Torres.

Cartel de la actuación de La Ciega de Jerez en Puerto de Sagunto (19-1-1935)

Cartel de la actuación de La Ciega de Jerez en Puerto de Sagunto (19-1-1935)

En abril de 1936, la Ciega de Jerez, “cantadora de flamenco de gran escuela” (¡Tararí!, 4-1936), se presenta en el Edén Concert de Madrid. Durante los años que siguen, en plena contienda, la prensa la sitúa en varias ocasiones en el Teatro Libertad de Valencia, y en el Gran Teatro de Paterna (Valencia).

En abril de 1938 se presenta en este último local una “Agrupación del género Flamenco” encabezada por el Canario del Alba y la Ciega de Jerez. La Niña de Utrera, Pepita Landi, Paco el Lucero, Conchita Arcas y Pachón completan el cartel, que presenta a la jerezana como “la dominadora de todos los cantes grandes […] La que llega al alma […] la cantadora que más facultades tiene en la actualidad”.

En julio de 1943 retomamos la pista de Manuela Domínguez en la Plaza de Toros de Murcia, donde se celebra una gran fiesta española en la que intervienen 30 artistas, en representación de las regiones de Valencia, Andalucía y Aragón. Entre ellos destacan “MANOLO de UTRERA, CIEGA de JEREZ y NIÑO de SANLÚCAR” (Línea, 22-7-1943).

La última referencia a la insigne cantaora jerezana nos la ofrece el pintor y escritor suizo Roger Wild en 1949, en un artículo titulado “Espagne tellurique” y publicado en la revista Les Nouvelles Littéraires, que el semanario Destino reproduce parcialmente. El autor rememora lo vivido año atrás en el local barcelonés de Juanito Eldorado y nos regala una descripción bastante gráfica de una noche flamenca con la Ciega de Jerez:

“Wild describe así una ‘Nuit Flamenca’: ‘Chez Juanito Eldorado el momento es incomparable. Flanqueado de la ‘Faraona’ y de la ‘Capitana’, ágiles flores del cuadro flamenco, morenas y delgadas, la ciega de Jerez, una enana mofletuda, con la frente abollada de verrugas -una enana que ha brotado muy deprisa- ruge y gime su canto de congoja. El canto le sale de lo más profundo de ella misma, expira lentamente para hincharse y estirarse hasta la pérdida de la respiración, rebotar en cascada desoladora, de soledad y de crucificantes amores.

Los brazos cortos y plegados de la ciega, prendidos como tirantes con agujas; penden, inmóviles, de cada lado de la proa de su pecho’…” (Destino, 6-8-1949).


NOTA:
(1) Hidalgo, Francisco, Carmen Amaya: La biografía, Barcelona, Carena, 2010.