Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Lola Cabello, una diva del cante flamenco en Barcelona (y VI)

En los últimos meses de la Guerra Civil Lola Cabello intensificó su participación en festivales benéficos a favor de la causa republicana, como el celebrado por la Unión de Mujeres de Cataluña en el teatro Olimpia de Barcelona con motivo del Día Internacional de la Mujer (104) o los destinados a recaudar fondos para la Cruz Roja, la biblioteca del soldado, el Socorro Rojo de Cataluña, la construcción de refugios o la adquisición de ropas de abrigo para los combatientes (105).

Lola Cabello y Pepe Hurtado (Archivo Montse Madridejos, Revista Nueva Alboreá).

Lola Cabello y Pepe Hurtado (Archivo Montse Madridejos, Revista Nueva Alboreá).

Asimismo, junto al guitarrista Teodoro Castro, intervino en un evento organizado por el Ejército en el que se hizo entrega de la bandera al Batallón de Retaguardia número 17, amadrinado por la diputada Margarita Nelken (106); y en una función ofrecida en el Palau de la Música en honor de los combatientes de las Brigadas Internacionales (107).

Una vez finalizada la Guerra Civil, reapareció en la escena barcelonesa, en teatros como el Circo Barcelonés o el Urquinaona, en los que compartió cartel con un nutrido elenco de artistas de variedades, entre los que cabe destacar a figuras del baile como el Trío Lara o las Hermanas Iberia. La acompañaba a la sonanta Manolo Torres (108).

Volvió a constituir compañía propia bajo el título de Espectáculos Lola Cabello y, tras una breve presentación en el cine teatro Tarragona de la ciudad homónima, emprendió una tournée por las islas Baleares, con actuaciones en los teatros Lírico y Balear de Palma de Mallorca, y en el Kursaal de Sóller. La troupe estaba compuesta por casi una treintena de artistas de variedades, como las canzonetistas Antoñita Pons e Inés Díaz, los bailarines Agustín Montesán, Pilar Alcayde y Hermanas Calvo, el humorista Sury, el animador Jeury o la atracción internacional Los Perezof (109).

Las críticas resultaron muy favorables, tanto para el espectáculo en general ーpor el lujo y “la novedad de la presentación, muy vistosa y con una agilidad y un movimiento que contagia […] su dinamismo” (110)ー como para su figura principal, “que con su dicción entusiasmó al público y demostró […] que en su género no tiene rival, compartiendo los aplausos con el excelente guitarrista Manolo Torres” (111).

Entrega de la bandera al batallón de retaguardia nº 17, con Margarita Nelken como madrina (Mi revista, 1-6-1938).

Entrega de la bandera al batallón de retaguardia nº 17, con Margarita Nelken como madrina (Mi revista, 1-6-1938).

Al decir del pintor Joan Bauzá Guañabens, el secreto del éxito de Lola Cabello residía en su “autenticidad básica y racial”, y en la conjunción de la cadencia de su voz, “entreverada de florituras”, con “el sortilegio de su figura plástica, teatral, en la que todo es motivo, fantasía colorista, primor de gracia innata”.

“Halla el público en el cuadro escénico, a la vera del ‘virtuoso’ que que puntea la guitarra, a la tanagra ceñida por una bata con topos y volantes, astentando [sic] una flor de encendido vermellón [sic] en el cabello endrino, calada peineta y zarcillos morunos; pañuelo de espuma enmarca el escote truncado por un collar como grandes gotas de rocío que hace resaltar una tez morena, con un precioso lunar junto a la comisura de unos labios encarnados como guindas y luego, unas palabras veladas, un quejido que bien puede constituir un piropo o un pesar, emitidos con el trinar de una opulenta garganta que arranca del auditorio un espontáneo ¡Olé! coreado” (112).

Tras su exitosa gira por las Islas Baleares, se presentó en el Gran Teatro Iris de Zaragoza junto a la troupe Espectáculos Fantasio, en la que compartía cartel con una veintena de artistas de variedades, como Goyita, Elsie Bayron y Manolo Bulerías (113), y a continuación realizó una serie de actuaciones con la compañía Espectáculos Cifesa, integrada por las bailarinas Lolita Benavente y Fuensanta, el guitarrista Esteban de Sanlúcar, las cancionistas Mary Cortés y Ana María de los Reyes, entre otras figuras.

Tras deleitar al público de la Ciudad Condal en los teatros Principal Palacio, Cine Moderno y Circo Barcelonés, recalaron en el coliseo Principal de Palma de Mallorca, donde “la estrella del canteLola Cabello, en cada una de sus apariciones en escena, provocó “una algarabía entre el público”, por “la entonación y expresión que sabe imprimir” al “cante jondo” (114).

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en Tarrasa, en julio de 1937.

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en Tarrasa, en julio de 1937.

En los meses siguientes se la pudo ver en varias funciones de homenaje celebradas en distintas salas barcelonesas (115) y en febrero de 1940 volvió a salir a la carretera con el espectáculo de variedades Melodías 1940 ーorganizado por el Sr. Estremeraー, en el que constituía la atracción principal, acompañada a la sonanta por Manolo Bulerías. Completaban el elenco la Orquesta Alhambra, el poeta Gedeón, la cancionista Tani Zerja, los bailarines Blas Wilson-Dori, Quesada y Pili, y hermanas Valladares, entre otros artistas.

Trabajaron en el salón Cataluña de Lleida, el teatro Moderno de Logroño, el del Príncipe de San Sebastián, el Gran Cinema de Santander, el Gran Teatro Iris de Zaragoza, el Duque de Rivas de Córdoba y el Romea de Murcia, entre otros lugares (116). Asimismo, bajo el título de Espectáculos Lido y con un elenco similar, recalaron en el teatro Apolo de Valencia, en el Municipal de Gerona y en el Monumental Cinema de Mataró (117).

En todos esos escenarios “la primera figura, Lola Cabello”, reverdeció “sus más ruidosos éxitos”, pues “se siente hoy en mejor forma que nunca, tanto en canto como en baile, y, sobre todo, por su gracia popular” (118). De hecho, según distintos testimonios periodísticos, en este espectáculo la versátil cantaora mostró también buenas dotes coreográficas:

“La figura central de la Compañía la constituye una artista de cante y baile andaluz […]

Lola Cabello posee solera suficiente para llenar holgadamente su puesto de primera estrella. Tiene aliento de copla y estilo y domina las bulerías, que hay que echarle talento, como diría el poeta de la musa gitana. Cantó y bailó varias cosas que fueron aplaudidas con entusiasmo por el público” (119).

Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938). Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938).

Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938).

A su regreso a Barcelona, siguió siendo una presencia destacada en diferentes espectáculos de variedades, como el denominado Galas 1940, del Trio Ray-Bel (120). Pasó el verano actuando en el restaurante El Cortijo, donde interpretaba sus “exquisitas canciones” acompañada por la Orquesta Martín de la Rosa, y también se la pudo ver en el club marítimo Playa de Oro de Sitges (121).

Después continuó trabajando con cierta asiduidad en las distintas salas de la Ciudad Condal, como el Principal Palacio, los teatros Colisevm, Apolo, Circo Barcelonés, Cómico, Tívoli y Alcázar, y los cines Edén y Kursaal (122). En todos ellos, “la gran estrella Lola Cabello” compartió cartel con numerosas atracciones nacionales e internacionales, y cosechó grandes ovaciones con sus “cantos andaluces, que expresa con toda la gracia y sentimiento peculiares” (123).

Asimismo, participó en varias retransmisiones en directo, como el programa inaugural del nuevo estudio barcelonés de Radio Nacional de España, o los festivales organizados por Radio Barcelona en el Gran Teatro Price con motivo de las semifinales del Concurso de Arte (124); y en junio de 1941 intervino en la comedia musical microfónica ¡Aquí, Radio Calderón!, en el teatro Calderón de Madrid (125).

Lola Cabello (La Humanitat, 1-4-1936).

Lola Cabello (La Humanitat, 1-4-1936).

La brillante carrera de Lola Cabello se vio truncada el once de mayo de 1942, cuando falleció Castellón, en plena gira, a los treinta y seis años de edad, a consecuencia del tifus exantemático. Distintos medios se hicieron eco de la triste noticia:

“En Castellón de la Plana falleció el pasado lunes la aplaudida intérprete del cante flamenco Lola Cabello.

Lola Cabello había ido a aquella población levantina al frente de un espectáculo de variedades que debía realizar una jira [sic] por la región, contrayendo la enfermedad que ha acabado con su vida después de dos semanas de desesperados esfuerzos para salvarla.

Lola Cabello, que desde que empezó su carrera artística se había especializado en la canción de ambiente netamente español, había conseguido con su arte y simpatía ocupar un destacado puesto entre las primeras artistas de su género”.

“LOLA CABELLO
Bella intérprete del cante flamenco, que ha fallecido recientemente en Castellón, en plena juventud y en pleno éxito, pues había conseguido un destacado puesto entre los artistas de este género genuinamente español” (126).

Desde 1929 hasta el final de su vida, Lola Cabello grabó una extensa y variada discografía que la sitúa como una de las cantaoras más prolíficas de la primera mitad del siglo XX. Los registros más antiguos, de la casa Gramófono, contienen más de una docena de jotas, la mayoría compartidas con Francisco García del Val. También impresionó casi una veintena de cantes flamencos con acompañamiento de guitarra de los maestros Miguel Borrull, Pepe Hurtado y Ramón Montoya, y de banda en el caso de las saetas. Muy en consonancia con las tendencias estilísticas de la época, en esos discos predominan los fandangos, las medias granaínas y, en menor medida, los cantes de ida y vuelta (colombianas, guajiras y milongas).

No obstante, el grueso de la producción sonora de Lola Cabello está compuesto por canciones y cantes grabados con orquesta. Muchos de esos registros están etiquetados como pasodobles, algunos de los cuales incluyen fandangos, tanguillos, campanilleros o granaínas. En ese amplio grupo también están presentes las zambras, farrucas, garrotines, tangos flamencos, bulerías, seguidillas, soleares y pregones, además de distintos ritmos latinoamericanos como rumbas, danzones, habaneras o colombianas, e incluso una mazurka.

Notas:

(104) La Humanitat, 6-3-1938.

(105) El Día Gráfico, 28-5-1938; El Diluvio, 17-7-1938; 11-8-1938.

En el festival a beneficio de la construcción de refugios, celebrado en el teatro Clavé de Mataró, “la popular canzonetista Lola Cabello, con su arte cañí y espléndida simpatía, entusiasmó […] con la interpretación de sus más escogidas composiciones; tuvo que repetir ‘A la Romería’ para corresponder a los unánimes aplausos, acompañada a la guitarra por el maestro Manolo Bulerías”. También intervino la pareja de baile formada por Joan Magriñá y Trini Borrull (Llibertat, 19-11-1938).

En el teatro Goya de la Ciudad Condal, un grupo de artistas de variedades ーentre ellos, Lola Cabello, Consuelo Heredia, Luis Maravillas, Manolo Bulerías y las hermanas Iberiaー organizaron un festival para sumarse a la campaña de invierno del Sindicato de la Industria de Espectáculos Públicos (U. G. T.), que tenía como finalidad comprar ropa de abrigo para enviarla al frente (El Diluvio, 4-12-1938; 17-12-1938).

(106) El Diluvio, 28-5-1938.

(107) En esta ocasión la acompañó a la sonanta Manolo Bulerías (El Diluvio, 8-11-1938).

(108) Solidaridad Nacional, 29-4-1939; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 8-5-1939.

(109) La Última Hora, 23-5-1939.

(110) Rialto, La Almudaina, 25-5-1939.

(111) La Última Hora, 25-5-1939.
Además de “sus grandes creaciones”, en el teatro Balear Lola Cabello dio a conocer “sus famosas y típicas saetas” (La Última Hora, 5-6-1939).

(112) Bauzà Guañabens, La Almudaina, 11-6-1939.

(113) El Noticiero, 8-10-1939; Heraldo de Aragón, 12-10-1939.
(114) Solidaridad Nacional, 15-10-1939; Diario Español, 29-10-1939; Destino, 4-11-1939; Baleares, 16-11-1939.

(115) En diciembre de 1939 participó en sendos festivales en honor de la estrella de la canción Teresa Manzano, y de Angelita Martínez y Luis Gimeno, celebrados en el cabaret Barcelona de Noche y en el Principal Palacio, respectivamente. En enero de 1940 intervino en un festival dedicado por la compañía lírica de Fernando Vallejo al empresario Tomás Ros en el teatro Urquinaona, y en un homenaje a Pepita Benavent que tuvo lugar en el Cómico (El Noticiero Universal, 15-12-1939; 29-12-1939; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 8-1-1940; El Noticiero Universal, 18-1-1940).

(116) La Mañana, 1-2-1940; Nueva Rioja, 8-2-1940; Unidad, 15-2-1940; Hoja Oficial del Lunes, 19-2-1940; Heraldo de Aragón, 24-2-1940; Azul, 10-3-1940; Línea, 17-3-1940.

(117) El Noticiero Universal, 4-4-1940; El Pirineo, 27-4-1940; Hoja Oficial de la F.E.T. y de las J.O.N.S., Pascua de Pentecostés, mayo de 1940.

(118) La Mañana, 1-2-1940.

(119) Unidad, 16-2-1940.

(120) Se presentaron en el teatro Victoria de Lleida, con la “estrella del arte andaluz Lolita Cabello” como figura principal (La Mañana, 15-5-1940).

(121) El Noticiero Universal, 3-9-1940; 22-8-1940.

(122) El Noticiero Universal, 29-8-1940; Hoja Oficial del Lunes, 23-9-1940; Diario de Barcelona, 21-12-1940; El Noticiero Universal, 18-1-1941; 4-4-1941; 28-5-1941; 31-7-1941; 4-8-1941; 15-9-1941; 16-9-1941; 9-2-1942; 18-2-1942; La Prensa, 28-2-1942; Diario de Barcelona, 18-3-1941; La Prensa, 2-4-1942.

(123) Diario de Barcelona, 12-4-1941; El Noticiero Universal, 14-8-1941.

(124) Diario de Barcelona, 23-12-1940; La Prensa, 12-6-1941; Diario de Barcelona, 1-10-1941.

(125) Pueblo, 30-6-1941.

(126) El Noticiero Universal, 13-5-1942; Solidaridad Nacional, 17-5-1942.


Luisa Pericet, gran maestra y coreógrafa de la Escuela Bolera (II)

En 1924, el cuadro de Pericet vuelve a presentarse en el Teatro Circo de Verano de Cádiz, junto a la compañía de zarzuela de Diego Valero y Manolo Codeso. Poco después, toda la troupe regresa a la ciudad de la mezquita, donde tantos éxitos ha cosechado. Una vez más, las chicas de Pericet ponen el broche de oro al espectáculo, con un actuación llena de gracia y flamenquería:

“Como final se celebró una fiesta andaluza, en la que tomaron parte las simpáticas chicas del grupo coreográfico que dirige el maestro Pericet, y los ‘cantaores’ de lo ‘jondo’ Niño de Granada y Manuel Cobos, acompañados a la guitarra por Alfonso Alfaros. […]

Bailó por lo flamenco la estupenda y simpatiquísima Carmencita Vargas, tocándole el gran ‘Rosquillas’, siendo frenéticamente aplaudida.

Terminó la función con una zambra gitana, en la que tomaron parte todas las artistas, actuando muy lúcidamente las chicas de Pericet” (La Voz, 6-2-1925).

La bailaora Carmen Vargas

La bailaora Carmen Vargas

A mediados de febrero de 1925, la compañía Valero-Codeso recala en la ciudad de Melilla y, durante casi dos meses, llevan a escena distintas obras en el teatro Alfonso XIII. Como viene siendo habitual, el fin de fiesta corre a cargo del cuadro Pericet, en el que destacan especialmente las hijas del maestro. La polifacética Conchita exhibe sus buenas dotes como bailarina, cantante y hasta saetera, mientras que Luisita, a pesar de su juventud, también muestra la gran artista que lleva dentro:

Conchita Pericet cantó de modo inimitable la canción de la banderita, viéndose obligada a repetirla entre los clamorosos aplausos. También fue aplaudida en ‘Las musas latinas’ y en ‘Don Quintín el amargao’. […]

Carmen Prieto, Adelita Chaves y Luisita Pericet, también se hicieron aplaudir justamente al cantar y bailar con su peculiar arte” (El Telegrama del Rif, 20-2-1925).

“En ‘Don Quintín el amargao’ fue justamente aplaudida la notable y bella artista Conchita Pericet, que cantó con su peculiar exquisito arte. También lo fue al cantar magistralmente unas saetas.

Finalmente, en ‘El apuro de Pura’ se destacaron la señora Pol Liñán y los señores Valero y Codeso. Conchita Pericet volvió a cantar notablemente, oyendo entusiastas aplausos, así como las bailarinas Carmela Prieto, Adela Chaves y Paquita Soriano” (El Telegrama del Rif, 28-2-1925).

“En ‘El gato montés’ […] insuperable en su papel de gitana, del que hizo una asombrosa creación, la admirable tiple Conchita Pericet, que cantó en su peculiar arte, haciendo alarde de su bien timbrada voz” (El Telegrama del Rif, 3-4-1925).

Luisa Pericet (La Unión Ilustrada, 15-11-1925)

Luisa Pericet (La Unión Ilustrada, 15-11-1925)

Nuevos triunfos en familia y gira por América

En agosto de 1925, ya desvinculadas de la compañía Valero-Codeso, las hermanas Pericet conquistan al público malagueño:

“se presentó la troupe que dirige el notable maestro de baile Ángel Pericet, que está considerado uno de los mejores maestros de baile españoles.

Los números fueron de conjunto fueron muy aplaudidos y particularmente las bellas artistas Conchita y Luisa Pericet que, como cupletista una y la otra como cupletista y bailarina, son notables y fueron también muy aplaudidas en los diferentes números que interpretaron” (La Unión Ilustrada, 2-8-1925).

En 1926, Luisa, Conchita y Ángel Pericet Jiménez son contratados en Buenos Aires, adonde viajan junto a un grupo de artistas sevillanos, como Lolita Benavente. (2) Cuando regresan a España, a mediados de 1927, las dos hermanas inician una nueva etapa profesional junto a la Compañía de Arte Moderno Alegría Enhart, con la que emprenden una gira por provincias.

Gira con la troupe Alegría Enhart

Durante los meses de julio y agosto presentan en Cádiz y Córdoba la revista Yo me caso con usted, un “apropósito cómico-lírico-bailable, original de los señores Paso (padre e hijo) y A. Extremera […]. Es agradable, distraído y lleno de encantadora frivolidad” (La Voz, 19-8-1927).

También en tierras cordobesas, estrenan Oro, seda, sangre y sol, una obra compuesta por “escenas típicas españolas y mejicanas, de cantables, bailables, diálogos y cuadros de conjunto” (El defensor de Córdoba, 22-8-1927), en el último de los cuales el señor Enhart, transformado en “El Niño del Bicarbonato”, lidia un auténtico novillo.

Ángel Pericet Jiménez

Ángel Pericet Jiménez

A finales de agosto, la compañía debuta en el teatro Fuencarral de Madrid con las dos obras mencionadas. La crítica destaca la actuación, entre otras, de las hermanas Pericet:

“En Yo me caso con usted se canta por todos los tonos y estilos -del cupletero al ‘jondo’-, se baila también en las más variadas formas y desnudos; hay diálogos graciosos y, finalmente, se lidia un becerro en el escenario. […]

En la interpretación se destacaron la señorita Olga, gran bailarina, las hermanas Pericet y Mary Larrea, del sexo femenino, y Lorente, Enhart, Alegría, entre el sexo feo” (El Imparcial, 28-8-1927).

“Estos notables actores y sus huestes –Pericet, Mary Laura y Wences sobre todo- cosecharon muchos y justificados aplausos” (Heraldo de Madrid, 29-8-1927).

Tras actuar durante varias semanas en Madrid, la compañía continúa cosechando éxitos en Palencia. Ahí les perdemos la pista durante más de un año. En diciembre de 1928 la prensa sitúa a la troupe en Tenerife, con un repertorio renovado, que incluye, además de las ya mencionadas, nuevas revistas, como Las mujeres mandan o La Flor de España.

“En [esta última] revista se dan a conocer numerosos bailes españoles y extranjeros y está cuajada de chistes, que el público recibió con grandes muestras de agrado.

De los diversos números que forman La Flor de España se destacó el bailable Tabaquillo y la serenata de J. Malats, bailada irreprochablemente por la señorita Olga.

Todos los cuadros fueron presentados con gran lujo de decorado y las señoritas del conjunto lucieron trajes vistosísimos” (El Progreso, 12-12-1928).

En junio de 1929, la compañía Alegría Enhart y su Flor de España llegan a Melilla. El espectáculo

“fue de completo agrado del público, pues los diversos números interesaron y divirtieron. La presentación de todos los cuadros, lujos y artística, mereció elogios.

De los artistas, algunos de verdadero mérito, se destacaron Olga, Mary Laura, Olga Petit, las hermanas Pericet -ventajosamente conocidas de este público- y los excelentes humoristas Enhart y Alegría” (El Telegrama del Rif, 11-6-1929).

Compañia Alegría Enhart en Tenerife (1928)

La Compañía Alegría Enhart en Tenerife (1928)

Durante el otoño de ese mismo año, la troupe visita ciudades como Málaga, Granada y Almería. Las dominadoras, Sevilla 1929, Artistas y modelos, y Los ases de la pantalla son algunas de las nuevas revistas que se van incorporando al ya clásico repertorio de la compañía, que en 1930 continúa su periplo por Madrid, Alicante, Valencia, Reus, Huesca o Badajoz, entre otras localidades.

En enero de 1931, los Alegría Enhart estrenan en el teatro Reina Victoria de Melilla la revista ¡Oiga… oiga!. Unas semanas más tarde recalan en la tacita de plata, con su conocida Oro, seda, sangre y sol. De allí marchan a Córdoba y, en el mes de junio, se presentan en Málaga, siempre con gran éxito.

“[Gran Teatro Falla de Cádiz] También fue premiado con abundantes aplausos el cuadro final, titulado ‘Humo brasileiro’ por Olga y Luisita Pericet.

En el segundo acto, más ligero y de menos valor musical, fue bisado a más del desfile por toda la compañía, perfecto conjunto, de un gran efectismo; unas bonitas granadinas por Conchita Pericet” (El Noticiero Gaditano, 4-3-1931).

“[Málaga] Continúa en el teatro Lara la gran compañía de revistas Alegría-Enhart, que como se sabe hizo su debut el 15 de mayo.

Las muchísimas simpatías que en Málaga tiene, contribuye (sic) a que todas las noches el teatro Lara se vea completamente lleno.

Los elementos con que cuenta son inmejorables, pues a más de las ya conocidas Olga, Lita Enhart y las hermanas Pericet, muy queridas del público malagueño, se encuentra la bellísima Carlota Bilbao […].

En conjunto una compañía muy a la moderna que consigue triunfos en cualquiera de las partes donde actúa” (Política, 6-6-1931).

NOTAS:

(1) Dato aportado por Marta Carrasco en su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013.

(2) Ibídem.


La Quica, maestría y temperamento (II)

En agosto de 1935, La Quica, Frasquillo y Merceditas León realizan una nueva visita a la redacción del Heraldo de Madrid. En esta ocasión lo hacen junto a la compañía de Arte Andaluz que dirige el Niño del Museo, y en la que también figuran artistas como la cantaora Pepita Caballero o el guitarrista Niño de Posadas.

Mercedes León, La Quica y Frasquillo, en su visita al Heraldo de Madrid (7-8-1935)

Frasquillo, La Quica y Mercedes León, en su visita al Heraldo de Madrid (7-8-1935)

Durante ese mismo verano las dos compañías comparten escenario en varias ocasiones. Por ejemplo, ambas participan en la comedia de ambiente andaluz En el altar de tu reja, que se estrena en el teatro Pavón, e incluye números de cante y baile:

“Los amores, los quereres, los achares, los sufrires, traducidos al buen lenguaje de los ‘cantaores’ y guitarristas de un cuadro flamenco que integran las insignes figuras del ‘Niño del Museo’, el ‘Niño de Sabicas’ y ‘Frasquillo’, con ‘la Quica’, Mercedes León y Rafael Cruz, dieron mucho que sentir, en la mejor acepción de la palabra, y no poco que aplaudir a la dichosa concurrencia que llenaba el teatro” (El Sol, 11-8-1935).

Unas semanas más tarde, también en el Pavón, un elenco similar hace lo propio en la obra Una paloma perdía, en cuyo final “el insuperable Frasquillo puso una vez más cátedra de baile y fue ovacionado con los demás artistas de su notable cuadro” (Heraldo de Madrid, 29-8-1935).

En el mes de septiembre, el grupo de Francisco León y La Quica actúa en la plaza de toros de Madrid, integrado en un amplio programa de variedades, y en el teatro de la Comedia, donde comparten cartel con Eloísa Albéniz y Conchita Piquer, entre otros artistas. En octubre se presentan en la sala Pelikan y en el Circo Price.

Coincidiendo con las fiestas navideñas, La Quica, Frasquillo y su hija participan en dos funciones benéficas que se celebran, respectivamente, en el Cine de la Flor y en el Liceo Andaluz. En la primera -a favor de los Reyes Magos de la Inclusa- también colaboran, entre un amplio elenco de artistas de variedades, el Niño de Marchena, Pepita Caballero y el Niño de Almadén; mientras que en la segunda -destinada a adquirir juguetes para los niños pobres- destaca la presencia de una jovencísima Carmen Amaya.

Francisca González, La Quica

Francisca González, La Quica

Bailar en tiempos de guerra

En otoño de 1936, en plena guerra civil, se celebran en el teatro Coliseum de Madrid varios festivales benéficos, entre los que destacan uno a favor de la obra social del Socorro Rojo y otro a beneficio de los hospitales de sangre y en honor de los embajadores de México y Rusia. Los elencos no pueden ser mejores. En el primero destacan, entre otros muchos artistas, La Niña de los Peines, Pastora Imperio, La Argentinita, Pilar López, Manolo Caracol y Frasquillo.

Aunque sus nombres no aparecen mencionados en los papeles, no sería extraño que el maestro León fuese acompañado de su mujer, La Quica, y su hija Mercedes, que sí figuran en el segundo de los carteles, junto a “Rafael Cruz […], Bernardo de los Lobitos, Manolo Bonet y Paco Aguilera” (La Libertad, 18-10-1936), además de Pastora Imperio, Perico el del Lunar, Miguel de Molina o Pepe Pinto.

Durante el año 1937, el cuadro de Frasquillo se anuncia con frecuencia en distintos locales madrileños, especialmente en el teatro de La Latina. Allí coinciden con El Chozas y El Americano, entre otros artistas.

Una vez terminada la guerra, en julio de 1939, se presenta en el madrileño teatro Muñoz Seca “el gran cuadro flamenco del maestro Frasquillo” (Hoja Oficial del Lunes, 10-7-1939), con La Quica y Mercedes León entre otras artistas. Dos meses más tarde, la compañía actúa en el Liceo Andaluz, con un elenco renovado y el mismo éxito de siempre:

“… tomaron parte el cuadro de baile del maestro ‘Frasquillo’, constituido por Mercedes León, Francisca González (‘La Quica’) y Luisa Pericet y la bellísimas señoritas Leonor María García de Castro, María Luisa Castedo y Nita Duro. El maestro ‘Frasquillo’ presentó varios bailes del siglo XIX, que por su estilo antañón y la propiedad con que fueron montados por el famoso Ángel Pericet, se aplaudieron calurosamente.

Bernardo el de los Lobitos’ cantó con buena escuela, acompañado a la guitarra por el excelente guitarrista Manuel Bonet” (ABC, 3-12-1939).

El cantaor Bernardo el de los Lobitos

El cantaor Bernardo el de los Lobitos

Unas semanas más tarde, en el teatro Cómico, el cuadro obtiene un nuevo “triunfo innegable” (ABC, 16-12-1939), en la que probablemente sea una de las últimas actuaciones de La Quica junto a Frasquillo, que fallece en 1940. A partir de entonces, Francisca González continúa con su carrera en solitario, tanto en los escenarios como al frente de la academia que fundara con su marido.

Regreso a los escenarios: entre la danza clásica y el flamenco

En junio de 1941, La Quica y Mercedes León participan en un festival de danzas españolas que se celebra en el teatro Español de Madrid. En octubre de ese año, en el mismo coliseo, Francisca González toma parte en un espectáculo de danza clásica, baile flamenco y zarzuela, junto a la bailarina Anita Costa, la soprano Ino de Carvajal y el bailarín Guillermo la Blanca. La prensa elogia a La Quica por “su baile flamenco tan alegre y espontáneo y dueña en todo momento del manejo de brazos, tan esencial en el baile” (ABC, 21-10-1941).

En marzo de 1942, Paca González se anuncia en el teatro Cómico de Madrid, donde se representa el espectáculo “Estampas españolas”, que incluye copla, cante y baile flamenco, y en el que participan Lolita Benavente y Rafael Nieto, entre otros artistas.

En septiembre de ese mismo año también se puede ver a La Quica en el teatro de La Latina, en la obra Rocío la Granadina, en cuyo reparto destacan figuras como Lolita Triana, Ramón Montoya, el Niño de Almadén o el Cojo de Madrid.

A partir de 1945 encontramos a la bailaora sevillana vinculada a distintos espectáculos que se sitúan a mitad de camino entre el baile clásico español y el flamenco, lo cual demuestra la gran versatilidad de esta artista. Así, por ejemplo, en los últimos meses de 1945, La Quica comparte protagonismo con la bailarina Manuela del Río en cuatro galas de ópera y un festival benéfico que se celebran, respectivamente, en el Teatro María Guerrero y en el Calderón.

Ino de Carvajal, La Quica, Guillermo la Blanca y Anita Costa (ABC, 21-1-1941)

Caricatura de Ino de Carvajal, La Quica, Guillermo la Blanca y Anita Costa (ABC, 21-1-1941)

En marzo de 1946, Francisca González se sube a las tablas del Español, donde se celebra una gala en homenaje a Goya. Tras la representación del sainete La pradera de San Isidro, la artista sevillana y la bailarina Elvira Lucena conquistan al público con sus danzas:

“‘La Quica’, Carmen Egea, José Luis Udaeta y Sebastián Castro animaron con sus danzas la graciosa versión del tapiz goyesco ideada por escenógrafo Burgos […]. La música de Manuel Paradas y la impecable y exquisita dirección escénica de Cayetano Luca de Tena colaboraron eficazmente en el artístico espectáculo.

Elvira Lucena, la gran bailarina española, con Sebastián Castro y el pianista Eugenio Barrenechea, fueron los artistas que actuaron en la segunda parte de esta función extraordinaria y arrancaron merecidos aplausos de la concurrencia por su brillante intervención” (ABC, 28-3-1946).

Unos días más tarde, La Quica y Elvira Lucena vuelven a coincidir, esta vez en un espectáculo presentado por Jorge Montemar en el teatro Albéniz, con música de Turina, Leoz, Falla y Guridi (ABC, 5-4-1946). En el mes de mayo, en ese mismo escenario, la bailaora sevillana participa en un festival benéfico organizado por la Asociación de la Prensa de Madrid, en el que también interviene, entre otros artistas, el guitarrista Luis Maravilla.

Artista versátil y maestra de fama internacional

A estas alturas de su carrera, La Quica posee ya una importante reputación a nivel internacional, a juzgar por informaciones como la que publica la Gazette de Lausanne en 1946. Según el diario helvético, Harold Lander, el maestro de ballet de la Ópera Real de Copenhague, “en el momento de crear el Bolero de Ravel, va a España para trabajar con La Quica, en Madrid” (11-5-1946). (1)

Manuela del Río

Manuela del Río

En mayo de ese mismo año, la bailaora sevillana participa en un homenaje a la actriz Ana Mariscal, celebrado en el madrileño teatro Lara. Tras la representación de la obra Las horas inolvidables, “[a]ctuaron brillantísimamente […] ‘La Quica’, Satanela, el maestro Quiroga, Faustino Bretaño, el maestro Halpern, Manuel Gómez, Ángel Soler, Ayo, Nati Mistral, ‘Lepe’ y Maruja Tamayo. Para todos hubo grandes ovaciones” (ABC, 24-5-1946).

Seis meses más tarde volvemos a encontrar a Francisca González, de nuevo vinculada a Manuela del Río, que presenta con gran éxito en el teatro Español de Madrid un espectáculo de danzas españolas. Una vez más, La Quica demuestra su versatilidad y buen hacer sobre las tablas:

“La gran bailarina española Manuela del Río […], aplaudida en los principales escenarios del mundo, trata ahora de dar mayor variedad y atractivo a sus programas y ha incorporado a su espectáculo un grupo de artistas, algunos de tanta solera y prosapia como La Quica. Con ella, con Rafael de Granada, Pepita Saracena y Curro Gallardo, logra transplantar a la escena el ambiente natural de la danza.

Entre las mejores realizaciones, recordamos el ‘baile extremeño’, de Muñoz Molleda, que La Quica y Pepita Sarazena bailan deliciosamente. […]

La ‘Suite’ de danzas de ‘El amor brujo’, en la que intervienen La Quica, Curro Gallardo y Rafael de Granada, merecieron, asimismo, aplausos entusiastas del público que llenaba la sala del Español” (ABC, 7-11-1946).


NOTA:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.