Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (IV)

En esa época, la revista Antena le dedicó dos reportajes gráficos que dejan constancia de su gran popularidad. En el primero aparece retratada en varias poses de baile y se la describe en estos términos: “Castiza, emotiva y vibrante, ‘La Andalucita’ traduce en toda su gracia, intención y sabor, el típico acento que distingue a los motivos populares españoles, a los que adorna con la expresividad de su decir y el temple vigoroso de su voz”. El segundo, que tiene como escenario un colmado porteño, presenta varias “escenas de pandereta” en las que Rosario baila sobre una mesa al compás de la guitarra de Luis Triguero; este se disputa su amor con Lolo, navaja en mano; y, junto con el recitador Hilario Flores, brindan con manzanilla como gesto de entendimiento y buen humor (1).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Durante los meses de julio y agosto de 1936 su voz volvió a sonar en Radio del Pueblo (LS6), donde interpretó un repertorio de canciones españolas junto a un trío de violín, piano y guitarra —Luis Triguero—, al que se sumaba su virtuoso toque de castañuelas. En la primavera austral trabajó en Radio Prieto (LS2) y, con menor frecuencia, en Radio Argentina (LR2), ambas de Buenos Aires, en las que consiguió un nuevo triunfo: “Esta dama sí que sabe lo que es arte andaluz… El ‘cante jondo’ es realmente un arte en ella… ‘La Andalucita’ es capaz de hacer vibrar de emoción a una mole de granito cuando canta. Se ha incorporado al programa de LS2 y LR2, obteniendo de inmediato un éxito rotundo” (2).

Como venía siendo habitual desde su llegada a tierras americanas, en todo momento alternó su intensa labor radiofónica con sus actuaciones en distintos teatros porteños. En el mes de julio “la estrella de la canción hispana La Andalucita (la voz de la madre patria)” se presentó en el Maravillas al frente de la “Compañía de Arte Regional ‘Pinceladas Españolas’”, dirigida por Justo Ortega y el maestro L. Molinari. Completaban el elenco las bailarinas Consuelo Iberia, Hermanas Vera y La Muñequita; el cantaor Alfonso Maese, la rondalla Cauvilla Prim, el guitarrista Luis Triguero y el incombustible Lolo. En los créditos también se menciona al abogado madrileño Ángel Pintado, que ya por entonces ejercía como su representante y más tarde se convertiría en su marido.

Rosario Núñez, en una imagen de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en una fotografía de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

El programa incluía números de baile, pasodobles —como ¡Ole que sí!, a cargo de la Andalucita y las Hermanas Vera—, canciones —como La Venta de Eritaña o Aquí está la Ciriaca, interpretadas por Rosario Núñez—, humor —por Lolo—, piezas instrumentales y números regionales españoles; y concluía con Fiesta gitana, una “hermosa pincelada flamenca” en la que intervenían todos los miembros la compañía (3).

Otros recortes del Archivo Andalucita también la sitúan en el Teatro Avenida de Buenos Aires, donde se ofreció una función extraordinaria en su honor, y en el Cine Loria de la misma ciudad, junto a Hilario Flores y Luis Triguero.

Brasil y Uruguay

La gran popularidad alcanzada en Argentina no tardó en extenderse a otros países, en parte gracias al alcance de la radio, que traspasaba las fronteras nacionales. Entre el 25 de septiembre y el 15 de octubre de 1937, el diario A Federaçao (4, 5) sitúa a la Andalucita en la ciudad de Porto Alegre, actuando en Radio Farroupilha (PRH2). “Mis interpretaciones agradaron tanto a los brasileños, que me hicieron objeto de innumerables distinciones”, confesaba la artista en una entrevista posterior (Núñez, “La Andalucita” 1).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

En diciembre comenzó una larga temporada de actuaciones en Montevideo. Se presentó en la cadena Centenario Broadcasting (CX36) acompañada por el sexteto de laúdes Picón y en enero de 1938 debutó en Radio Nacional (CX30), donde conquistó durante meses “el aplauso unánime del público radioescucha, que ha sabido valorar debidamente sus extraordinarias dotes vocales e interpretativas”. Sus “facultades naturales envidiables” le permitían cultivar un amplio y variado repertorio “en el que se halla representada toda la gama del cancionero regional de la madre patria […], desde el couplet [sic] frívolo o la canción picaresca hasta el fandanguillo, las bulerías y las más profundas y emotivas expresiones del castizo ‘cante jondo’ de pura veta flamenca” (Programa Oficial) (4).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

El éxito alcanzado desde su debut llevó a Radio Nacional a auspiciar un espectáculo de presentación en el Cine Splendid, pues “pocas veces ha llegado hasta nosotros en su género una cantante tan completa […] sus interpretaciones, a veces cómicas, se ven avaloradas por la expresividad de su decir y de su voz agradable y bien timbrada. […] ‘La Andalucita’ no es una cantante vulgar” (Programa Oficial) (5).

Asimismo, durante su estancia en Montevideo actuó en el Teatro Nacional junto a una “compañía de espectáculos típicos españoles” organizada por Rafael Ortega, en la que también figuraban Lolo, Lolita Beltrán y la Niña de Córdoba, entre otros artistas. El programa contenía un número en el que “se destaca en primer término un… novillo (esto va en chiste, entiéndase bien) que será toreado por el matador Payán y su cuadrilla” (6).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX-30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX 30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Una vez concluido su contrato en Radio Nacional, se le tributó un homenaje en el Teatro 18 de Julio, en el que colaboraron los cantaores Niño de Lavapiés, Chato de Puerto Real y Tomás Cendrón. Rosario desempeñó “el papel protagónico en el paso cómico ‘Un bautizo en Jerez y un cura bailaor flamenco’, de Sánchez Peña”, y ofreció “dos recitales bajo los títulos ‘Regiones de España’, un desfile del cancionero popular español y ‘Aires Flamencos’, acompañada a la guitarra por Pedro Arjona, con escenificación de ‘La Arria en Triana’” (Cine Radio Actualidad 36).

Notas:

(1) Los reportajes se titulan, respectivamente, “La Andalucita. Gitana y cantaora” y “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’”. Solo se conoce la fecha del segundo, que fue publicado el 25 de enero de 1936.

(2) Este recorte carece de referencia. Se pueden consultar los días y horarios de sus intervenciones en las tres emisoras mencionadas en la revista Radiolandia, entre el 9 de julio y el 21 de noviembre de 1936.

(3) Toda esta información procede de un folleto publicitario del espectáculo, que se despidió del Teatro Maravillas el 26 de julio (Archivo Andalucita).

(4) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página. Para conocer la ubicación en la parrilla de programación semanal de los programas en los que intervenía, consúltese la revista Cine Radio Actualidad, desde el 28 de enero hasta el 8 de julio de 1938.

(5) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(6) La información procede de una noticia titulada “La Andalucita actuará en el Nacional”, extraída de un diario argentino (Archivo Andalucita). Rafael Ortega era un pianista, compositor y director de espectáculos musicales en la radio argentina (Radiolandia, “Números” 28).

Referencias hemerográficas:

– A Federaçao (25 septiembre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 217, p. 5.

– A Federaçao (14 octubre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 232, p. 4.

– Antena: “La Andalucita. Gitana y cantaora” (s. f. / s. p.).

– Antena (25 enero 1936): “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’” (s. p.).

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Cine Radio Actualidad (28 enero 1938): “CX30-Radio Nacional”, 85, p. 56.

– Cine Radio Actualidad (8 julio 1938): “Gran fiesta española despidiendo a ‘La Andalucita’”, 108, p. 36.

– Núñez Sánchez, Rosario (1 abril 1938): “‘La Andalucita’, una vigorosa expresión de la canción popular española”, en Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio, 349, p. 1.

– Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio (4 febrero 1938): “La Andalucita será presentada por Radio Nacional en el Cine Splendid”, 341.

– Radiolandia (30 julio 1938): “Números de jerarquía artística en LS1”, 541, p. 28.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (III)

Primera etapa argentina

Bajo el nombre de “Postales Españolas”, la compañía debutó el 15 de octubre en el Teatro Mayo de Buenos Aires, donde llevó a escena una serie de obras originales de Hilario Flores con música de Vicente Sanz tituladas La fragua gitana, Pastora la Cañí, Mujeres de España, Luces de España y Un inglés en Sevilla (1), que consistían en espectáculos genuinamente españoles, basados en los bailes y canciones populares de distintas regiones.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de la compañía Postales de España en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

En el reparto figuraban los cantaores Rosario Núñez, la Andalucita; Paquita Martín, la Niña de Écija; y Martín Robles, Niño de Caravaca; las bailaoras Lolita Beltrán y Soledad Pacheco; la pareja de baile Hermanas Torres; el bailarín cómico Lolo; el guitarrista Julio Alonso; y un conjunto de actores y actrices encabezado por Manuel Cumbreras. Rosario mereció alabanzas “por lo excelente de su dicción, su clara y bien timbrada voz, y el gusto exquisito con el que interpreta las canciones que le corresponden” (La Nación) (2), entre ellas la titulada Contrabandista valiente, que se convirtió en uno de los números destacados de su repertorio.

Rosario Núñez, caracterizada como la contrabandista valiente, en el Centro Asturiano (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, caracterizada como la contrabandista valiente, en el Centro Asturiano (Archivo Andalucita).

Desde su llegada a tierras americanas, compaginó su actividad teatral con una intensa labor en distintas emisoras radiofónicas (3), que llevaron su voz a los hogares de millones de oyentes e incrementaron su popularidad. En octubre de 1933 debutó en Radio Belgrano (LR3) y poco después se estrenó en Radio Callao (LS10), ambas de Buenos Aires (4).

Los primeros años transcurrieron fundamentalmente en Argentina, si bien no es fácil determinar con exactitud las fechas de todas sus actuaciones, ya que bastantes recortes de ese periodo carecen de datación (5). Estos nos dicen, por ejemplo, que puso fin a su trabajo en la radio porteña a causa de los compromisos contraídos en otros lugares del país y que, junto con una compañía de variedades en la que figuraban el guitarrista Luis Triguero y el humorista Lolo, comenzó una gira que la llevaría a ciudades como Córdoba. Allí se encontraba a finales de 1934 trabajando en Radio Central (LV2), donde su labor mereció “calurosos comentarios del público radio oyente” y constituyó “un suceso artístico jamás igualado” en dicha emisora (6).

La Andalucita, en Radio Central de Córdoba (Archivo Andalucita).

La Andalucita, en Radio Central de Córdoba (Archivo Andalucita).

El éxito obtenido en las ondas se vio ratificado sobre las tablas de locales como El Plata y motivó la celebración de una “serata d’onore” a beneficio de la Andalucita, “cuyas canciones han sembrado en Córdoba, la alegría del salero español de que desborda y la gracia que su origen andaluz proclaman”, hasta el punto de ser considerada una “estrella de primera magnitud” (7). El homenaje tuvo lugar el 11 de enero de 1935 en el Cine Teatro Capitol, y en él prestaron su colaboración artistas como Lolo o la bailaora española Soledad la Mejorana. Según consta en un certificado expedido por la dirección del coliseo, “se agotaron todas las localidades, constituyendo su actuación un señalado triunfo artístico” (8).

En abril de ese mismo año, la emisora Radio Tucumán (LV7), de la ciudad norteña de San Miguel de Tucumán, tenía “entre sus números de prestigio la voz de ‘la andalucita [sic]’ y su donaire” (9). Unas semanas más tarde la encontramos en la Patagonia chilena, actuando en una velada conmemorativa del 1.º de Mayo organizada por la Federación Sindical de Magallanes en el Teatro Municipal de Punta Arenas. El público le brindó una “entusiasta acogida” y se vio “obligada al bis por sus acertadas interpretaciones de aires españoles” (El Magallanes) (10).

La Andalucita con Amalia Molina, el día de su homenaje en el Teatro Capitol de Córdoba (Archivo Andalucita).

La Andalucita con Amalia Molina, el día de su homenaje en el Teatro Capitol de Córdoba (Archivo Andalucita).

Tras ese largo periplo regresó a Córdoba, para recibir un nuevo homenaje en el Capitol de manos de Amalia Molina, que ejerció como madrina y le entregó un par de castañuelas sobre el escenario. Se escenificaba así la consagración como “Estrella Máxima de 1935” de Rosario Núñez, digna continuadora de su paisana, por ser una artista enormemente versátil, que “dice las canciones españolas —especialmente las de sabor andaluz— con una voz clara, de registros amplios, uniendo a la misma, el ademán gracioso y la compostura de sus pasos de baile” (La Voz del Interior) (11). El polifacético Lolo, el dúo de guitarristas García-Doña y el recitador Victorino Vera completaban el programa del espectáculo, que tuvo lugar el 4 de junio. Durante las semanas siguientes recorrió distintos cines de Córdoba acompañada por el guitarrista español Enrique García, el Madrilés, y la prensa le dedicó grandes elogios por sus extraordinarias facultades:

“[…] la cancionista de ‘la voz de oro‘, expresión que no es exagerada, sino que reconoce la verdad acerca de las cualidades vocales de la artista.
De voz poderosa y gusto exquisito, su repertorio, además, es brillantísimo y son pocas las artistas que pueden llegar al registro al cual ella llega con naturalidad. ‘La Andalucita‘, si no fuese una gitana con alma de artista andariega, podría haber tenido un porvenir brillante en la opereta y la zarzuela” (12).

La Andalucita en Radio LT1 de Rosario (Archivo Andalucita).

La Andalucita en Radio LT1 de Rosario (Archivo Andalucita).

Poco después se anunció su debut en Radio Prieto (LS2) y Radio Cultura (LR10) (13), ambas de Buenos Aires, y en los meses siguientes volvió a salir de gira por ciudades como San Juan, Mendoza, Santa Fe o Rosario. Las crónicas ya no se referían a ella únicamente como canzonetista o cantante de aires regionales, sino que ensalzaban su faceta más jonda. La prensa de Santa Fe la denominaba “celebradacantaora’ y bailarina flamenca” que “se ha consagrado como una de las más eficaces cultoras del género”; o “reina del canto flamenco”, que “ha impuesto una nueva modalidad dentro del género que cultiva” (14). Sirva también de ejemplo el programa que ofreció en el Cine Teatro Real de Rosario: “Esta gran intérprete […] secundada en su labor por el conocido cómico excéntrico ‘Lolo’; la elegante bailarina española Luisita Cortés, y el notable guitarrista Paco Guzmán, presentará en esta ocasión un gran cuadro flamenco, en el que se cantarán tarantas, seguirillas, bulerías y las famosas ‘saetas’” (15).

De regreso a Buenos Aires, pasó los tres últimos meses del año trabajando de manera más o menos simultánea (16) en Radio Callao (LS10), Radio Belgrano (LR3) y Radio del Pueblo (LS6), acompañada a la sonanta por Luis Triguero. Esta intensa actividad radial no le impidió presentarse en distintas salas de la ciudad, como el Cine Edison, donde triunfó con un programa de cantos y bailes regionales españoles y fue premiada con un beneficio.

Rosario Núñez en Radio del Pueblo, junto a Lolo (debajo) y Luis Triguero (a su izqda.) (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en Radio del Pueblo, junto a Lolo (debajo) y Luis Triguero (a su izqda.) (Archivo Andalucita).

Notas:

(1) Distintas noticias publicadas en diarios como Noticias Gráficas o La Nación, y recopiladas en el Archivo Andalucita, mencionan estas obras, si bien esas referencias están incompletas. También alude a ellas Agustín Remón en la revista Caras y Caretas (131).

(2) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de este artículo.

(3) En Argentina y Uruguay el medio radiofónico experimentó un temprano y rápido desarrollo, en comparación con los países vecinos:

“América Latina fue una región importante para la radio, y esta zona rioplatense fue el lugar de América Latina donde la radio surgió primero y se expandió más rápidamente. […] ‘En 1930’, señala Robert Claxton, ‘había más emisoras de radio en Sudamérica que en toda Asia y África juntas. Un tercio de ellas se encontraban en Argentina’. Montevideo no se quedaba atrás. […]

… A principios de la década de 1930, ambos países contaban con un receptor de radio por cada 30 habitantes, mientras que países relativamente urbanizados como México, Brasil y Cuba seguían indicando más de 100 habitantes por receptor de radio” (Ehrlick 18-19) [traducción mía].

(4) En Radio Belgrano gustaron “mucho sus interpretaciones, especialmente algunos de sus intencionados y graciosos ‘couplets’” (El Mundo); y en Radio Callao obtuvo “inmediato éxito, por su buena voz y su ajustada expresión” (El Diario). En el Archivo Andalucita no aparecen los números de página de estas referencias.

(5) Rosario Núñez recortó de la prensa numerosas noticias que hablaban de su persona y las pegó en cuatro voluminosos álbumes. Sin embargo, no siempre tuvo la precaución de anotar la fecha, número de página y nombre de la publicación. Este es el motivo por el que muchas de las referencias citadas en este trabajo están incompletas, dado que la mayoría de esos diarios y revistas no se encuentran disponibles en internet.

(6) Así consta en un certificado expedido por Ernesto L. Corte, director de Radio Central de Córdoba, el 15 de enero de 1935 (Archivo Andalucita).

(7) La cita procede de un artículo titulado “‘La Andalucita’ tendrá el viernes su ‘Serata d’onore’” (Archivo Andalucita).

(8) Firmaba el documento Alfredo J. Bailli, gerente del Cine Teatro Capitol, el 14 de enero de 1935 (Archivo Andalucita).

(9) Aunque el recorte carece de referencia exacta, la revista La Canción Moderna (32) permite situar a la Andalucita en Radio Tucumán en la fecha indicada.

(10) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de este artículo.

(11) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página de este artículo.

(12) Esta cita procede de un artículo titulado “‘La Andalucita’ se presentará esta noche en el C. Urquiza” (Archivo Andalucita).

(13) El 29 de junio de 1935 la revista Antena anunció la incorporación de la artista al programa La Voz de España, dirigido por Antonio Manzanera en Radio Cultura.

(14) Estos recortes hacen referencia a su presentación en el Cine Colón de Santa Fe y llevan por título “Debutará mañana la Andalucita en el Cine Colón” y “Se despiden hoy del público del Cine Colón”.

(15) Esta noticia, también sin datación, se titula “‘La Andalucita’ se presentará hoy nuevamente en la sala del Real”.

(16) Según la programación anunciada en la revista La Canción Moderna, actuó en Radio Callao entre el 29 de septiembre y el 28 de diciembre; en Radio Belgrano, entre el 18 de octubre y el 10 de diciembre; y en Radio del Pueblo, entre el 30 de noviembre de 1935 y el 11 de enero de 1936.

Referencias bibliográficas y hemerográficas:

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Ehrlick, Christine (2015): Radio and the Gendered Soundscape: Women and Broadcasting in Argentina and Uruguay, 1930-1950. New York: Cambridge University Press.

– El Diario (28 octubre 1933): “Expresiva cancionista española…” (s. p.).

– El Magallanes (29 abril 1935): “La Andalucita participará en la velada a beneficio de la Federación Sindical de Trabajadores” (s. p.).

– El Mundo (8 octubre 1933): “La Andalucita” (s. p.).

– La Canción Moderna (8 abril 1935): “La actualidad en L.V.7 de Tucumán”, 368, p. 32.

– La Nación (16 octubre 1933): “Un alegre espectáculo español se presentó anoche en el Mayo” (s. p.).

– La Voz del Interior (4 junio 1935): “Amalia Molina consagrará esta noche a ‘La Andalucita’ en el Cine Capitol” (s. p.).

– Remón, Agustín (4 noviembre 1933): “El público siempre tiene razón”, en Caras y Caretas, 1.831, p. 131.


Encarnación la Trinitaria, una cantaora excepcional (II)

La comedia musical La copla andaluza, de Antonio Quintero y Pascual Guillén, fue estrenada en diciembre de 1928 por la compañía de Fernando Porredón en el Teatro Pavón de Madrid. Allí permaneció casi seis meses en cartel con un rotundo éxito tanto de crítica como de taquilla, y ello animó a diferentes troupes de artistas a repartirse la exclusiva para representarla en distintas zonas de España.

La obra consistía en “una sucesión de cuadros de costumbres populares, cada uno de los cuales es la feliz dramatización de una ‘soleá’; una malagueña, un fandanguillo o una seguidilla gitana de la más pura cepa flamenca” (Heraldo de Madrid, 24-12-1928). En consonancia con los gustos de la época, en el libreto predominaban los fandanguillos que, dichos en competencia entre los distintos cantaores, constituían uno de los grandes atractivos del espectáculo.

Custodia Romero (Nuevo Mundo, 22-7-1927). BNE.

Custodia Romero (Nuevo Mundo, 22-7-1927). BNE.

El estreno en Barcelona tuvo lugar el 30 de marzo de 1929 en el Teatro Victoria, y corrió a cargo de la compañía de Vicente Mauri, que contrató para la ocasión a la bailaora Custodia Romero, y los cantaores Angelillo y Guerrita (El Día Gráfico, 27-3-1929). En las semanas y meses sucesivos se fueron incorporando al reparto el Americano, el Niño del Museo, el Niño de Caravaca, el Niño de Talavera, el Chato de Valencia y la Trinitaria (Noticiero Universal, 18-6-1929).

Cuando se habían ofrecido más de ciento treinta representaciones, el montaje fue llevado al Teatro Principal de Gracia y a la Plaza Mayor del Pueblo Español de Montjuic, donde se dieron varias funciones en un escenario al aire libre, con un decorado sintético creado ad hoc por el escenógrafo Bulbena. “Como cantadores [tomaron] parte el Niño de Caravaca, el Chato de Valencia y la Trinitaria; bailarina La Pato y Torderas, Manolo de las Bulerías, Rojo el Alpargatero” y Alfonso Aguilera. “El espectáculo fue del agrado del numeroso público que asistió al mismo, que aplaudió con entusiasmo distintos pasajes de la obra popular” (El Día Gráfico, 26-7-1929).

Con estas últimas presentaciones La copla andaluza se despidió de Barcelona y poco después la compañía de Vicente Mauri embarcó rumbo a Buenos Aires para estrenar la obra el 2 de agosto en el Teatro Avenida, con el cantaor Jesús Perosanz como estrella principal. Antes de su debut, la prensa porteña auguraba un nuevo triunfo de Encarnación Cabello: “No ha de ser más pequeña [emoción] la que produzca ‘La Trinitaria’, ‘cantaora cañí’ cuya intervención en ‘La copla andaluza’ determinará su éxito definitivo” (El Correo de Galicia, 28-7-1929). Se cumplieron los mejores presagios, y la obra permaneció varios meses en cartel, con excelentes críticas y gran aceptación por parte del respetable:

Niño de Caravaca (El Pueblo, 8-5-1929).

Niño de Caravaca (El Pueblo, 8-5-1929).

“La representación de ‘La copla andaluza’ ha transcurrido entre el constante y estentóreo ‘jalear’ de la concurrencia, que desbordaba de la amplia sala, cuyo aspecto recordaba por instantes a una plaza de toros.

La copla andaluza’, más que una comedia lírica popular, como la han denominado sus autores, es un convencional armazón escénico, confeccionado exclusivamente para que se lucieran los intérpretes del ‘cante jondo’, en esta ocasión la Trinitaria, Perosanz, Chato de Valencia, Niño de Caravaca y el guitarrista Aguilera, todos ellos verdaderos astros en la flamenca materia.

[…] Los aludidos artistas tienen ocasión de destacar sus magníficas facultades, y el público premia su labor con ovaciones y gritos de entusiasmo de musitada estridencia” (Caras y Caretas, 17-8-1929).

El 6 de octubre, cuando se cumplían 114 representaciones, se ofreció un “gran acto de concierto flamenco”, con el siguiente programa: “cantos típicos gitanos por La Trinitaria; soleares y tarantas por el Niño de Caravaca; seguiriyas gitanas y asturianas por bulerías, por el Chato de Valencia. Milongas y medias granaínas por Perosanz. Bailes por [Lolita] Beltrán y acompañamiento de guitarra por Aguilera” (El Correo de Galicia, 6-10-1929).

En un reportaje publicado en el diario La Voz de Córdoba, el actor Paco Meana y el cantaor Jesús Perosanz manifestaban sus impresiones sobre la extraordinaria recepción de la obra tanto por la crítica como por el público de la capital argentina. Meana hacía alusión al “formidable éxito de la ‘Copla Andaluza’, en la que los cantadores agitan los más profundos sentimientos raciales, arrancando olés, que se mezclan al salir de las bocas anhelantes, con las lágrimas que resbalan por las mejillas”.

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Foto: Ruth Aguilera).

Encarnación Cabello, la Trinitaria (Foto: Ruth Aguilera).

Perosanz añadía lo siguiente: “No me asombra el éxito de ‘La Copla Andaluza’ aquí. Los primeros días me llamaba la atención ver a muchas mujeres llevarse el pañuelo a los ojos cuando la Trinitaria o mis compañeros Chato de Valencia y Niño Caravaca remataban una saeta, una media granadina, o una cartagenera” (La Voz, 19-10-1929).

En el mes de octubre el espectáculo se ofreció durante una semana en el Teatro Urquiza de Montevideo, donde cosechó un nuevo triunfo gracias al buen hacer de los intérpretes y al excelso arte que cultivaban:

“La compañía […] es una verdadera manifestación del arte en el amplio sentido de la palabra.

No se trata de un conjunto de artistas de variedades ni de una agrupación de las que se forman para el negocio ‘en las Américas’. Por el contrario, se expone en el escenario del teatro Urquiza una manifestación legítima del arte andaluz, surgida a plena luz, cantantes legítimos, depositarios de una tradición sagrada […].

Las coplas que surgen como bramidos de celos, como llamados de amor o saetas de odio, desde el tablado del Urquiza, son coplas breves que traducen en pocas líneas un drama pasional” (El Correo de Galicia, 20-10-1929).

En junio de 1930 Juan Areu Franco, corresponsal en Buenos Aires de Levante Agrario, hacía balance de los logros alcanzados por la obra de Quintero y Guillén en la capital argentina:

“En el Avenida se están oyendo ‘jipíos’, a teatro lleno, desde hace seis meses. ‘La copla andaluza’ ha sido un éxito sin precedentes en compañías españolas, superando económicamente, al de la gira de Vives con ‘Doña Francisquita’. Aunque la obra es solo un cañamazo vasto (sic) bordado de cantares, los aficionados al cante jondo, atraídos por los virtuosos de este arte, han desbordado sus entusiasmos durante más de 200 días. ¡Olé! ¡¡Olé!! y ¡¡¡Olé!!! Se han vertido lágrimas de la más pura emoción y ha habido que sujetar a algunos para que no se arrojasen desde las galerías” (Levante Agrario, 20-6-1930).

Jesús Perosanz (El Mundo, Puerto Rico, 26-2-1938).

Jesús Perosanz (El Mundo, Puerto Rico, 26-2-1938).

Una vez culminada su aventura americana, en el verano de 1931 Encarnación Cabello se encontraba de nuevo en España. Las escasas referencias periodísticas que hemos conseguido localizar en la primera mitad de los años treinta la sitúan principalmente entre La Rioja y Aragón, ofreciendo recitales de cante flamenco acompañada a la sonanta por su marido. El 25 de julio se celebró en el Hogar Riojano de Logroño una “gran velada en la que el alma de la copla andaluza, ‘La Trinitaria’, con su purísimo estilo en todas sus creaciones, [cantó] lo más selecto de su repertorio desde el sentimental fandanguillo a la alegre y gitana bulería, siendo acompañada por el discutido ‘as’ de los tocadores de guitarra Alfonso Aguilera” (La Voz de Aragón, 25-7-1931).

Poco después se la pudo ver en Madrid, en una función celebrada en el Teatro de Price a beneficio del bailarín Rafael Pagán, en la que también colaboraron la bailaora Rosarillo de Triana y el cantaor Chato de las Ventas (Heraldo de Madrid, 6-8-1931). Unas semanas más tarde la pareja de artistas ofreció varios conciertos en el bar Petit Lyon d’Or de Huesca, donde quedaron patentes sus excelentes cualidades y lo extenso de su repertorio:

“Durante las noches del domingo y lunes […] se han dado unas sesiones de flamenco, que han gustado mucho.

Han (sic) intervenido Alfonso Aguilera, que maneja la guitarra con mucho gusto y moviendo bien los dedos. Y como cantadora una muchacha en cuya alma el cante de Andalucía ha prendido bien. Es la Trinitaria. Tiene mucha voz, modula con gusto y pone en las coplas mucho ‘ángel’.

Cantó varias cartageneras, tarantas, malagueñas, soleares y las coplas de ‘La copla andaluza’. Las ovaciones grandes, entusiastas, con que ha sido premiada la labor de estos dos artistas de cante flamenco son la mejor demostración del rotundo éxito que han conseguido en Huesca” (La Tierra, 25-8-1931).

Alfonso Aguilera (Foto: Ruth Aguilera).

Alfonso Aguilera (Foto: Ruth Aguilera).

En enero de 1932 Encarna y Alfonso ofrecieron una nueva velada flamenca en el Hogar Riojano de Logroño (La Voz de Aragón, 30-1-1932) y en julio de 1933 participaron en una verbena organizada en Zaragoza por la Casa de Andalucía, con un programa que incluía tres números de cante: Esteban Garrido, Niño de Huelva, con la guitarra de Jesús Ruiz; el niño Ángel Martín acompañado a la sonanta por Pepe de Zaragoza; y “la notabilísima cantadora La Trinitaria” con la bajañí de Alfonso Aguilera (La Voz de Aragón, 3-7-1933). El 6 de enero de 1934, en la misma institución, “‘La Trinitaria’, figura notable del cante flamenco”, actuó en el intermedio de un festival artístico celebrado para conmemorar el día de los Reyes Magos (La Voz de Aragón, 7-1-1934).

Un año más tarde, Encarnación realizó una nueva gira por La Rioja, en el transcurso de la cual recaló al menos en dos ocasiones en Logroño para cantar ante los micrófonos de Radio Rioja junto a su inseparable compañero, dada la gran popularidad de que gozaban en aquellas tierras. Así anunciaba la prensa local una de sus actuaciones:

“La emisora local […] ha solicitado de los celebrados artistas ‘La Trinitaria’ y su esposo Alfonso Aguilera, cantadores de flamenco que se encuentran de paso en nuestra capital en brillante turnée artística, que hoy en su emisión de sobremesa ocupen su micrófono. Nos complacemos en dar esta noticia, que dada la fama de tan célebres artistas, producirá gran satisfacción entre los numerosos aficionados al ‘cante jondo’” (La Rioja, 16-1-1935).

En el mes de julio de ese mismo también visitaron la localidad de Santo Domingo de la Calzada, donde fueron requeridos para trabajar en varios locales: “En los bares y otros establecimientos públicos análogos, durante algunas noches y muchas más en el de Julio García, ha entretenido al personal ‘La Trinitaria’, que se titula el alma de la copla andaluza, acompañada por el guitarrista Alfonso Aguilera” (La Rioja, 17-7-1935).