Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Antonia la Minerita, una cantaora reconocida en Europa (y III)

En 1924 se anuncian los discos de flamenco grabados por La Minerita para la casa Odeón (La Voz, 16-9-1924), así como sus numerosas apariciones en Radio Sevilla, acompañada por el Maestro Rodríguez en una gran variedad de cantes, como fandanguillos, bulerías, saetas, soleares, seguiriyas, granaínas, medias granaínas, tientos, tarantas, peteneras o varios estilos de malagueñas (de Chacón, del Mellizo, de Juan Breva…) (1).

Teatro Cabaret Ba-Ta-Clan, de Valencia (Fuente: Rafael Solaz, en la web 'Valencia en blanco y negro'

Teatro Cabaret Ba-Ta-Clan, de Valencia (Fuente: Rafael Solaz, en la web ‘Valencia en blanco y negro’)

Por tierras levantinas

En el mes de noviembre, la artista sevillana se anuncia en la sala Ba-Ta-Clan de Valencia. Aprovechando su estancia en la ciudad del Turia, se puede oír en la radio local un “escogido y variado concierto por el trío Ricambar, la aplaudida canzonetista Amparito Vega y la célebre cantadora de flamenco ‘La Minerita’, acompañada por el gran tocador de guitarra Manuel Rodríguez” (La Correspondencia de Valencia, 23-11-1925).

Unos meses más tarde, en el Salón Monumental Moderno de Alicante se ofrece la película El niño de las monjas, que contiene imágenes de la Semana Santa sevillana. Durante la proyección, se pueden oír “las clásicas saetas cantadas por MINERITA y JUANITO el ‘Pescadero’, indiscutibles ases del cante-jondo” (Diario de Alicante, 19-3-1926).

En junio de 1926 se celebra en el Teatro Apolo de Valencia una función de cante jondo, en la que toma parte La Minerita, entre un nutrido grupo de artistas flamencos. El “grandioso éxito” alcanzado la primera noche lleva a la empresa a repetir el espectáculo:

“La reunión de cante jondo que se celebrará esta noche, a las diez, constituirá una gran solemnidad artística, tomando parte en la misma los siguientes artistas: Paco Senra, Teresita Ibarra, Vicente Pomares, La Minerita, Lorencín de Madrid, Paco El Forneret, Gregorio Valenzuela, Palillos, y el rey de las tarantas y fandanguillos, Guerrita, que serán acompañados a la guitarra por los notables profesores José Bonifa, Francisco Jiménez, El Ros y Manolo Rodríguez” (Diario de Valencia, 5-6-1926).

Manuel González, Guerrita (Fuente: Montse Madridejos, web Historias de flamenco)

Manuel González, Guerrita (Fuente: Montse Madridejos, web Historias de flamenco)

De nuevo en tierras valencianas, unos meses más tarde la cantaora sevillana se presenta en el Teatro Circo de Requena junto una troupe de variedades:

“El pasado domingo dio en este teatro dos funciones una compañía de varietés, actuando la estrella de baile Isabel Otero; la eminente estrella del cuplé y la canción, Teresita Pastor, y la cantadora de flamenco ‘La Minerita’, acompañada por el eminente tocador y concertista de guitarra Manuel Rodríguez, terminando la función con una bonita película, obteniendo un éxito” (El Pueblo, 15-9-1926).

En febrero de 1927 debutan en el Salón de Actualidades de Lorca (Murcia) “los notables y afamados tocadores de guitarra Diego Torres y Manuel Rodríguez, que acompañarán a la aplaudida cantadora sevillana ‘La Minerita’” (La Tarde de Lorca, 23-2-1927). El espectáculo cosecha grandes aplausos durante los tres días que permanece en cartel.

El alma de Andalucía

Las últimas noticias que nos ofrece la prensa sobre Antonia la Minerita datan del verano de 1931, y la vinculan al cuadro de sevillanas presentado por el maestro Frasquillo en la Semana Andaluza del Pueblo Español de Barcelona.

Con el fin de “ofrecer a los millares de extranjeros venidos de todo el mundo algo, que no todo, de lo que en sí encierra el alma de Andalucía” (La Correspondencia de Valencia, 15-7-1931), el Ayuntamiento de la Ciudad Condal no escatima en gastos y contrata a un centenar de artistas (2), llegados de las distintas provincias andaluzas.

Francisca González, La Quica

Francisca González, La Quica

El 16 de julio, el grupo ofrece una única representación en la Plaza de Toros de Valencia, con el siguiente programa:

“Jueves 16, a las 10:30 noche, por primera y única vez en Valencia:

EL ALMA DE ANDALUCÍA

Éxito clamoroso en las exposiciones internacionales de Barcelona y Lieja.- Las costumbres andaluzas.- El Albaicín.- Granada.- Sierra Nevada.- Sevilla.- Málaga.- Cádiz.- Majestuoso desfile de los Campanilleros de Utrera.- La Fiesta del Corral de los Chicharros.- La Carcelería gitana.- Cuadro de sevillanas.- Patio andaluz.- Sevillanas de Corralera.- La tribu del Albaicín.

MONUMENTAL CUADRO DE SEVILLANAS dirigido por Frasquillo, considerado como el mejor bailador de España, tomando parte además: Pepa La Carbonera, Rosario La Gitana, Asunción La Belmontina, Carmela La Pericet, Lola La Pericet, Teresa La Serrana, María La Granadina, Antoñita La Cartujana, María La Faraona, Antonia La Faneta y Paca González La Quica y la notable cantadora por alegrías y sevillanas LA MINERITA.

Sevillanas de patio por Angustias La Mejorana.- Sevillanas de Corralera por María La Gazpacha.

LOS CAMPANILLEROS DE UTRERA
El más popular de los coros de Andalucía, compuesto de mozos y mozas de los cortijos y caseríos vistiendo el típico traje de la campiña andaluza.

FIESTA DEL CORRAL DE LOS CHICHARROS

CARCELERA GITANA

María la Gazpacha

María la Gazpacha

Cuadro andaluz:
NIÑO DE CONSTANTINA, NIÑO DE UTRERA

Presentación del sensacional acontecimiento: LA ZAMBRA GITANA DEL SACROMONTE interpretada por la auténtica tribu del Albaicín, dirigida por la famosa capitana de la Serranía ANGUSTIA LA EMPERADORA y las célebres bailadoras HERMANAS GAZPACHA.

Reaparición de GUERRITA.

Por primera vez en Valencia se presentará al público, Francisco Gallardo EL NIÑO DE LA HUERTA.

Debut de LA NIÑA DE LINARES.

Cuadro de tocadores: Manuel Hidalgo, Currito Ramos, Niño de las Bulerías, Pepe Hurtado” (El Pueblo, 14-7-1931).

Semana Andaluza de Barcelona

La Semana Andaluza del Pueblo Español de Montjuic se inaugura el 18 julio, con un espectáculo similar al presentado en Valencia:

“El sábado, por la noche, dio principio, en la Plaza Mayor del Pueblo Andaluz, la anunciada Semana Andaluza, obteniendo un verdadero éxito.

El festival consiguió interesar al público, aplaudiendo la actuación de los artistas que tomaron parte en él, algunos de los cuales se distinguen notablemente en sus cantos y bailes típicos de la región andaluza. […]

Número de La Vanguardia dedicado a la Semana Andaluza (31-7-1931)

Número de La Vanguardia dedicado a la Semana Andaluza (31-7-1931)

El festival empezó con el brillante desfile de los Caballistas del Rocío, montados en preciosos caballos enjaezados, llevando a la grupa a bellísimas muchachas, ataviadas con trajes típicos de Andalucía.

El cuadro de baile sevillano, dirigido por el maestro Frasquillo, compuesto de bailaoras, sevillanas de patio, corraleras, caseras y de tablao, fue muy celebrado por su vistosidad y atracción.

Los Campanilleros de Utrera, uno de los coros más populares de Andalucía, compuesto de mozos y mozas, con sus bailes y cantos típicos camperos, que acompañan con instrumentos de rara originalidad, merecieron el aplauso del público.

También hay que hacer mención a la zambra gitana del Sacro Monte de Granada, cuadro de costumbres gitanas, cuyos bailes y cantos fueron muy del agrado del auditorio, prodigando a cantaoras y bailaoras muchos aplausos.

En la ejecución del cante jondo, sobresalen de manera admirable por su agradable voz, los cantaores Niño de Utrera y el famoso Guerrita, cuya actuación fue justamente celebrada y aplaudida.

De las figuras de canto flamenco, justo es hacer mención de la Niña de Linares, con su repertorio de granadinas, que obtuvo un éxito” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 20-7-1931).

La Niña de Linares

La Niña de Linares

El día 26 finaliza la Semana Andaluza, con un balance muy positivo para los artistas:

“Con la función de ayer noche terminó la Semana Andaluza, que con gran brillantez y lisonjero éxito ha venido celebrándose en el Pueblo Español del Parque de Montjuich.

El atrayente espectáculo […] ha sido muy del agrado del público que ha concurrido estos días a presenciarlo. Todo el cuadro de notables artistas que han actuado durante los festejos ha merecido unánimes elogios, conquistando casi todos ellos entusiastas aplausos por su esmerada labor y excelente estilo” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 27-7-1931).


NOTAS:
(1) Aparecen una decena de anuncios en prensa, entre los meses de abril y septiembre de 1924.
(2) En Valencia se anuncian 70, pero la prensa catalana habla de un total de 100 artistas.


Luisa ‘La Pompi’, una cantaora imprescindible (III)

(Artículo revisado en octubre de 2017, tras las III Jornadas de Estudio del Cante, celebradas en Jerez y dedicada a la memoria de Luisa Ramos Antúnez, Luisa Requejo y María Valencia)

 

En los años veinte, además de sentar cátedra de salero en los más refinados eventos, Luisa la Pompi sigue actuando en distintos locales sevillanos. En 1925 comparte cartel en el Salón Olimpia (1), de la Calle Tarifa, con la gran Juana la Macarrona, entre otros artistas:

“… tocador: Antonio Moreno, que hace hablar la guitarra; bailador, Paco Senra […].
De ellas figuran La Rubia, la Concha, la Pompi, la Gonzalito, y la reina del flamenco, la que no tiene igual: la gran Macarrona” (El Liberal de Sevilla, 23-9-1925) (2).

La Macarrona en su madurez

La Macarrona en su madurez, cuadro de Alfonso Grosso

Unos meses más tarde, Luisa Ramos, Manuel Centeno y Currito el de la Jeroma amenizan una multitudinaria fiesta de Nochevieja que se celebra en el Club Gallito:

“… Manuel Centeno, la Pompi y Currito el de la Jeroma armonizaron deliciosamente las bocas, poniendo el flamenco al rojo y saliendo por todos los tonos con el aplauso general de los asistentes, que dicho sea de paso llegaban a tal número, que el local era completamente insuficiente” (La Unión, 1-1-1926).

En Eritaña

Durante la temporada de verano de 1926, la jerezana forma parte del cuadro flamenco de la Venta de Eritaña, junto a su hermano El Gloria, y las bailaoras Carmelita Borbolla y Lola la Guapa, entre otros artistas:

“… Tocador de guitarra, José Rodríguez; cantadora, La Pompi; bailadoras: Lola Sánchez, Ramírez, Angelita, Carmelita Borbolla, La Sevillana, La Piruli y Lola la Guapa. Para que no falte nada, 15 guapísimas señoritas. Amenizará los bailes la orquestina Triano” (El Liberal de Sevilla, 22-8-1926).

Venta de Eritaña

Venta de Eritaña

Una carta publicada en El Liberal de Sevilla recomienda encarecidamente no perderse el espectáculo:

“‘Querido Paco: Te espero esta noche a las diez en Eritaña, para que pases la noche más a gusto de tu vida.

Aquí tienes a la gran orquestina Triano […]. Si te agrada el flamenco, aquí tienes un cuadro con la Pompi a la cabeza. ¡Cañí puro!

Canta todas las noches bulerías el Niño de Gloria, acompañado a la guitarra por Pepito Rodríguez, que toca lo suyo…” (El Liberal de Sevilla, ca. 16-9-1926).

Con la llegada del nuevo año, la jerezana se incorpora al recién inaugurado café cantante El Tronío, en la Calle Sierpes, junto a la bailaora La Roteña o el guitarrista Baldomero Ojeda, entre otros artistas:

“… Cuadro flamenco, en el que actuaba ‘La Pompi’ y ‘La Roteña’, y los bailaores José Romero y Baldomero Tumba, y como tocadores de guitarra actuaban Antonio Moreno y Baldomero Ojeda.

El elenco artístico lo componían Conchita Iris, Carmen Aldana, Conchita Granero, el cantaor Luis Salido, Aurora Sáiz, Rosita Corinto y la estrella Carmen de Granada…” (El Noticiero Sevillano, 9-1-1927).

Cuadro flamenco del festival a beneficio de Currito el de la Jeroma (El Noticiero Sevillano, 11-8-1928)

Cuadro flamenco del festival a beneficio de Currito el de la Jeroma (El Noticiero Sevillano, 11-8-1928)

Un evento solidario

Del mismo modo que, unos años atrás, en un momento de necesidad, ella misma recibiera el apoyo de sus compañeros, en el verano de 1928, Luisa Ramos es una de las artistas que colaboran en el festival celebrado en el Cine Tarifa de Triana a beneficio el guitarrista Currito el de la Jeroma, que se encuentra gravemente enfermo:

“… Primera parte.- Gran cuadro flamenco, en el que toman parte las clásicas bailadoras Josefa Loreto, Hermanas Piruli, Pepa Molina, Carmelita Borbolla, La Malena y La Macarrona; cantaoras: hermanas Pompi y La Moreno. Tocadores de guitarra: Baldomero Ojeda, Manuel Moreno, José Rodríguez, Miguel Marchena, Antonio el de Sanlúcar, Alfonso Alfaro, Aurelio Gómez y Niño de Ricardo.

Segunda parte.- Presentación de los afamados cantadores de flamenco Niño Linares, Fernando de Linares, Miguel el de los Talleres, Cojo de la Macarena, Fernando el Herrero, Juan Luque, Manuel El Pena, José Torres Pinto, Paco Mazaco, Niño Gloria…” (El Noticiero Sevillano, 11-8-1928).

Sólo unos días más tarde, Luisa viaja a Jerez para intervenir como profesional en un concurso de cante y baile flamenco que se celebra en la Plaza de Toros. Allí coincide con Pepe Torres, Antoñirri o El Pili, entre otros artistas (El Noticiero Sevillano, 11-8-1928).

Kusaal Central

En 1929 se inaugura en Sevilla la Exposición Iberoamericana, un acontecimiento extraordinario que atrae a turistas y personalidades de todo el mundo. Por este motivo, el Kursaal Central -uno de los locales de variedades más en boga del momento, sito en la Calle Sierpes-, refuerza su elenco de artistas.

Cuadro del Kursaal Central de Sevilla, años veinte

Cuadro del Kursaal Central de Sevilla, años veinte

A los habituales -La Macarrona, Rita y Rosario Ortega, Juana Junquera, María la Roteña, Concha la Roteña, La Quica, Antonio Ramírez o Javier Molina- se suman ahora Luisa y Manuela Ramos (Las Pompis), Pastora la Posaera, La Malena, La Rubia de Jerez, La Camisona, La Nona, Juanito Mojama, Diego Antúnez, Estampío, El Cojo de Málaga, Rafael Ortega o Ramón Montoya (3), entre otras figuras del cante, el baile y el toque.

Artista con duende

La Pompi es una de esas artistas que dan al cante un sabor especial, y que, por su autenticidad, son capaces de ‘colmar el gusto’ de los aficionados más exigentes. La crítica tampoco permanece indiferente ante esa gitana del Barrio de Santiago, que no pierde ni un ápice de su brillo ante figuras de la talla de Manuel Torres o Juana la Macarrona.

De hecho, en ese mismo año, varios diarios reproducen un artículo titulado “Impresiones de Sevilla”, que describe una actuación de Luisa Ramos en la Venta de Antequera. La jerezana comparte escenario con su hermana Manuela y con los dos colosos mencionados:

“IMPRESIONES DE SEVILLA
Claveles, manzanilla, preludios de guitarra. Un espejo amplio refleja, casi íntegra, la estancia. Y fuera, entre las palmeras gigantescas, una luna llena y plateada, alumbrando la noche sevillana. Los “flamencos” sentados en fila. “La Macarrona”, las hermanas “Pompi”, Manolo Torres y un guitarrista. […]

‘Cuando me acuesto en mi cama
Yo me despierto llorando…’

Manuel Torres

Manuel Torres

Es la ‘Pompi’ que ha empezado a cantar. Tiene la voz velada todavía por el cansancio de la juerga anterior, que se prolongó hasta el amanecer:

‘Y tan sólo me pregunto:
¿Por qué yo te quiero tanto
dándome tantos disgustos?’

Al cantar cierra los ojos, contrayendo el rostro con un gesto, no estético, pero muy humano, de abatimiento, de amargura.

‘Lo que has hecho tú conmigo
No me lo merezco yo.
Pues adoro en tu persona
como aquel que adora a Dios’ […]” (La Época, 4-5-1929).

La aventura catalana

En el otoño de 1929, Luisa La Pompi es contratada para trabajar varios meses en Barcelona, en locales como Viña P. o Villa Rosa, ambos de Julia Borrull. En ellos comparte cartel con artistas como Rafaela la Tanguera, Regla Ortega ‘La Pato’, Juana la Macarrona, Faíco Chico o Paco Aguilera. En esa aventura la acompaña su hija, la bailaora Tomasa la Pompi.

En la entrevista concedida en 1950 a La Voz del Sur (4), la jerezana rememora aquellos meses:

“- También trabajé en Barcelona – continúa – en ‘La Viña P.’ y en ‘Villa Rosa’. Y en toa España, con un cuadro flamenco que dirigía el padre del actual Caracol; y con mi hermano ‘El Gloria’.
– ¿Bailaba usted también?
– No. Cantar na más. Cantar flamenco, to flamenco.
– ¿Con preferencias?
– Seguiriyas, soleares, bulerías…” (La Voz del Sur, 23-7-1950).

Julia Borrull (Diario de Córdoba, 26-6-1916)

Julia Borrull (Diario de Córdoba, 26-6-1916)

Durante su estancia en Villa Rosa y Viña P., Luisa Ramos Antúnez también se presenta, junto con sus compañeros de cuadro, en locales como el Principal Palace o el Teatro Nuevo de Barcelona:

“[Principal Palace]
… GRAN CUADRO FLAMENCO de la VIÑA P., cedido galantemente por su propietaria JULIA BORRULL, dirigido por el gran tocador FRANCISCO AGUILERA en el que figuran las BAILAORAS TOMASA LA POMPI, TERESA LA EXTREMEÑA, DOLORES SÁNCHEZ, ENCARNACIÓN GONZÁLEZ, RAFAELA LA TANGUERA, sin rival en su género, JUANA LA MACARRONA, única en el baile por alegrías, MACARENO, gran bailaor, LA POMPI, eminente cantaora, FRANCISCO AGUILERA, colosal tocador” (La Vanguardia, 24-9-1929).

“[Teatro Nuevo]
… El notabilísimo cuadro flamenco de VILLA-ROSA formado por las portentosas ‘BAILAORAS’ La Pato, La Micaela, La Sevillana, Mareguí, Manuela ‘La Piruli’ y Luisa ‘La Pompi mayor’.
‘BAILAORES’ Manolito Larrosa y El ‘Viruta’
‘TOCAORES’ de GUITARRA Pepito Hurtado, Faico chico y Vicente ‘El loro’ y los fenónemos del CANTE JONDO NIÑO DE LINARES Y NIÑO DE LUCENA” (El Diluvio, 20-12-1929).


NOTAS:
(1) En esa misma sala se celebra en 1927 un concurso de cante jondo, en el que la jerezana actúa como jurado:

“… De jurados para adjudicar la copa actuaron los profesionales Rafael Cañete, Enrique Sancho, ‘Cojo de la Macarena’, José Pérez, el Pena (hijo) y la ‘Pompi’” (El Noticiero Sevillano, 22-10-1926).

(2) Todas las noticias extraídas de la prensa de Sevilla han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.
(3) Según J. Blas Vega, en su libro Los cafés cantantes de Sevilla, Editorial Cinterco, 1987.

(4) Entrevista publicada por Javier Osuna en su extraordinario blog Los fardos de Pericón.

 


María la Gazpacha, todo el sabor del flamenco de Granada (y III)

La Semana Andaluza de Barcelona (1930)

En junio de 1930, las hermanas Amaya figuran en el selecto grupo de artistas que viajan a la ciudad condal para actuar en la Semana Andaluza, que tiene lugar en la Exposición de Barcelona. En el “Cuadro de Zambras” creado por los maestros Realito y Frasquillo, además de las hermanas Gazpachas, también destaca la veterana Anita Amaya, la de Ronda.

Cruces de Mayo en la Semana Andaluza de Barcelona (La Vanguardia, 22-6-1930)

Cruces de Mayo en la Semana Andaluza de Barcelona (La Vanguardia, 22-6-1930)

Según leemos en un reportaje publicado varias décadas más tarde, “con ocasión de un concurso allí celebrado obtuvo la copa de plata nuestra popular ‘bailaoraMaría ‘la Gazpacha’” (Hoja Oficial del Lunes, 3-8-1953).

“… han sido contratados los popularísimos artistas, de máximo cartel en toda España, denominados:

Niño Rangel (de Huelva), el formidable estilista del fandanguillo; Niño Hierro (de Puente Genil), el gran artista conocido por el Rey de la Taranta; Niño de Albaicín (de Granada), el verdadero fenómeno del cante flamenco; Niña de Linares (de Linares, Jaén), verdadera maravilla y genial intérprete del cante jondo; Niña de Córdoba (de Córdoba), artista eminente del arte flamenco y de éxito ruidoso en Madrid; y otros muchos de que se irá dando cuenta.

Se presentarán las famosas ‘Cruces de Mayo’, reproducción exacta de varias de estilo sevillano, tomando parte en ellas famosas artistas de género flamenco. Habrá zambras gitanas del Sacro Monte (Granada), que ejecutará la famosísima tribu de las hermanas ‘Gazpachas’, artistas de grandiosa popularidad” (La Vanguardia, 6-6-1930).

De gira por España

Tras el éxito obtenido en Barcelona, María Amaya Fajardo es contratada por el empresario Vedrines para realizar una gira por distintas ciudades españolas, junto a un elenco de lujo en el que destacan artistas como Angelillo, El Americano, El Niño de las Marianas, Ramón Montoya, Estampío o La tribu faraónica del Albaicín de Granada. El grupo se presenta en Madrid en el mes de agosto, y unas semanas más tarde debuta en Gijón y Oviedo.

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Mundo Gráfico, 1930)

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Mundo Gráfico, 2-7-1930)

María la Gazpacha, “de gran estilo y mucho gusto” (El Noroeste, 5-9-1930), interpreta “cantos de Granada”, mientras que el fin de fiesta corre a cargo de la “Zambra gitana del Sacro Monte, compuesta por los gitanos los amayas dirigidos por La Capitana, que ejecutarán La Tana, La Cachucha, Tango Gitano, Soleares, Granaínas, Fandango del Albaicín, La Mosca y El Petaco” (El Noroeste, 4-9-1930).

Durante el verano de 1931, María la Gazpacha vuelve a salir de gira, por ciudades como Valencia o Palma de Mallorca. La cantaora forma parte del espectáculo “El alma de Andalucía”, en el que intervienen un total de setenta artistas, entre los que se cabe mencionar al cuadro de Frasquillo y La Quica, la Niña de Linares, el Niño de Constantina, el Niño de Utrera o la Zambra gitana del Sacro Monte, con Angustias la Mejorana al frente. María Amaya interpreta “Sevillanas de Corralera”, mientras que sus hermanas, “las célebres bailaoras”, actúan en la zambra (Las Provincias, 14-7-1931).

En abril de 1932 encontramos de nuevo a la Gazpacha en Madrid, concretamente en la plaza de toros de las Ventas, donde se celebra una fiesta “en honor de los niños de las escuelas municipales”, a la que asiste el Presidente de la República. Entre los distintos grupos regionales que actúan, destaca uno compuesto por gitanos del Sacro Monte, en el que María y Pepa Amaya muestran sus dotes para el baile:

“La niña de Jardín, Pepa la Buba, Angustias la Mintola y otras ejecutaron sus bailes ‘La jarra’ y ‘La mosca’, y a petición de los pequeños espectadores, María la Gazpacha bailó unas bulerías gitanas, y su hermana Pepa un tango del mismo origen” (La Libertad, 15-4-1932).

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Artista polifacética

En 1936, María Amaya Fajardo interviene en el filme María de la O, de Francisco Elías, protagonizado por Carmen Amaya, y en el que también comparte cartel con otras figuras del flamenco de la época, como Pastora Imperio o La Niña de Linares.

A partir de esa época el nombre de María la Gazpacha aparece con menor frecuencia en los papeles, si bien la cantaora y bailaora granadina permanece en activo hasta el final de sus días. Sus saetas son uno de los sonidos habituales de la Semana Santa de su ciudad, tanto en la calle como en el Coliseo Olimpia, donde se proyectan películas mudas sobre la Pasión de Cristo, a las que María pone la banda sonora, con letras como la siguiente:

“De oro son tus potencias
y la corona de espinas;
Tú la llevas con paciencia,
sobre tu espalda divina
la Cruz de la penitencia”. (1)

María la Gazpacha ha sido una de las grandes cantaoras granadinas del siglo XX, a juzgar por quienes la conocieron, como la cantaora Isabel la Golondrina, quien refiere la siguiente anécdota:

“La ‘Gazpacha’ ha sío la mejor cantaora que ha habío en ti el Sacromonte, esa le ha hecho achuchar a ‘La Niña de los Peines’. Mi padre me contaba que una vez en un festín en el Patio de los Aljibes —donde había muchos artistas— cuando sintió cantar a La Gazpacha, dijo La Niña de los Peines: ‘ésta me va a hacer reventar’; y tuvo que echar tripas pa quear como que ella era La Niña de los Peines” (2).

Imagen de la película Maria de la O (1936), en la que aparece María la Gazpacha

Imagen de la película María de la O (1936), en la que aparece María la Gazpacha

Según Manuel Lorente, “La Gazpacha desarrolló un modelo de granaínas que hoy día están en desuso, y casi en el olvido” (3). Por su parte, Molina Fajardo afirma que María “fue la última que cantó la pícara ‘zarabandilla’ acompañada a la guitarra por Pataperro” (4), y que el famoso Café Chinitas de Málaga fue testigo de sus cantes por granaínas, con letras como las siguientes:

“Barcelona, por su puerto,
viva Madrid que es la Corte,
Barcelona por su puerto,
Sevilla por la Giralda,
pero en el mundo no encuentro
Alhamabra, como en Granada”.

“Soy más fuerte que la Alhambra
cuando tiran un cañón,
soy más fuerte que la Alhambra,
porque la Alhambra retumba
y mi corazoncito no”.

Según este autor, María Amaya Fajardo nos dejó en mes noviembre de 1961, sólo tres días después de actuar por última vez en la zambra de Manolo Amaya. Se marchó para siempre una artista muy completa, que supo llevar como pocas, por todos los rincones de España, el más genuino arte flamenco de Granada.

NOTAS:

(1) Letra recogida por Eduardo Molina Fajardo en su obra El flamenco en Granada. Teoría de sus orígenes e historia, Granada, Ed. Miguel Sánchez, 1974.

(2) Cita recogida por Manuel Lorente Rivas en su artículo “Etnografía polifónica del fandango en la provincia de Granada”, en la revista Música oral del sur, nº 1, 1995.
(3) Lorente Rivas, óp. cit.
(4) Molina Fajardo, óp. cit.


La Quica, maestría y temperamento (y IV)

En agosto de 1951, el diario The Brooklyn Daily Eagle anuncia la próxima llegada de la troupe de José Greco, que debutará en el teatro Shubert de Broadway:

“Lee Shubert ha regresado de Europa con dos grandes atracciones que él y su hermano, J. J. Shubert, presentarán en Broadway durante la temporada teatral de otoño.

La primera de las importaciones que veremos aquí será José Greco y su compañía de bailes españoles. Esta compañía actuó con éxito el pasado mes de junio en el Sadler’s Wells de Londres, y debutará en América en septiembre en el teatro Shubert.

Además del señor Greco, en la compañía figuran los siguientes artistas: La Quica (una de las más destacadas intérpretes de baile flamenco que existen en la actualidad), Nila Amparo, Carola Goya, Teresa Maya, Lola de Ronda, Luis Olivares, Juan Morilla y Juanele Maya. También destacan Roger Machado, virtuoso español del piano; Rogelio Reguera, guitarrista, y Rafael Romero, cantaor de flamenco” (10-8-1951). (1)

Nila Amparo y José Greco

Nila Amparo y José Greco

A la conquista de los Estados Unidos

Francisca González llega a Nueva York el 25 de septiembre de 1951, en el barco S. S. Washington, procedente de Le Havre (Francia). Seis días más tarde, la troupe debuta en el teatro Shubert de la Gran Manzana con un contrato inicial por cuatro semanas, que termina prolongándose un mes más en el teatro Century, para satisfacer las demandas del público.

Greco es el productor, director, bailarín principal y coreógrafo de la compañía” (The Brooklyn Daily Eagle, 30-9-1951). El programa consta de once números, que incluyen baile clásico, folclórico, flamenco y moderno. El éxito es tal que hasta la prensa canadiense dedica algunos párrafos al espectáculo:

José Greco, con su compañía de bailarines españoles, está obteniendo un éxito inusitado. Tras haber bailado durante cuatro semanas en el teatro Sam S. Shubert, ha tenido que prolongar sus representaciones durante un mes más en el teatro Century, y siempre es aplaudido con insistencia. No recuerdo haber visto un ballet que haya fascinado hasta tal punto al público neoyorquino” (Le haut-parleur, 10-11-1951).

Lola de Ronda

Lola de Ronda

En el mes de diciembre el espectáculo llega al teatro Forrest de Filadelfia, donde permanece dos semanas y obtiene un rotundo éxito, tanto de crítica como de público. La crónica del estreno describe bastante bien el ambiente que se vivió esa noche en el teatro, e incluso dedica unas palabras a La Quica:

“José Greco y su compañía de bailarines españoles debutaron anoche en Filadelfia y es de suponer que cuando se lean estas líneas el escenario del Forrest aún siga vibrando. […]

La troupe de Greco comenzó con un alto frenesí de zapateado, palmas, giros, chasquidos de dedos y repiqueteo de castañuelas. Aunque parecía imposible en ese momento, fueron aumentando el ritmo progresivamente hasta un final flamenco salvaje, que dejó al público sin respiración pero lo conquistó.

[…] no hubo ni un momento de monotonía en la producción. Como coreógrafo y director además de bailarín, Greco ha mostrado una gran maestría escénica al mezclar sus bailes gitanos y sus pasos folclóricos, y sus interludios clásicos con otros más desinhibidamente flamencos. […]

La Quica, uno de los nombres más famosos en este tipo de baile, que actualmente es la maestra de ballet de la compañía, realizó los pasos más tradicionales” (The Philadelphia Inquirer, 11-12-1951).

El 25 de diciembre de 1951, la compañía de José Greco llega al teatro Nixon de Pittsburg, con un contrato de una semana. Según la prensa local, “seguirán con su gira a través del país y después regresarán a París” (Pittsburg Post-Gazette, 24-12-1951).

Nuevos triunfos en Londres y Nueva York

El 31 de julio de 1953, ABC de Sevilla dedica su portada a La Quica, que vuelve a conquistar con su baile al público londinense. El escenario elegido en esta ocasión es el Victoria Hall, donde se celebra la asamblea anual de la Sociedad Imperial de Maestros de Baile del Reino Unido. Como ya sucediera unos años atrás, Lolita Pedroso pronuncia una conferencia sobre baile flamenco y las ilustraciones corren a cargo de Francisca González, entre otros artistas:

La Quica (portada de ABC de Sevilla, 31-7-1953)

La Quica en Londres (portada de ABC de Sevilla, 31-7-1953)

“… en el Victoria Hall, saturado de público hasta la incomodidad entusiasta, Francisca González (a) ‘la Quica’, cuya presentación en el Covent Garden hace dos años fue memorable; el ‘cantaor’ Rafael Romero, que ofrece ‘la caña’ con las palmas de las manos hacia adelante en un gesto de entrega, como su mayor orgullo profesional, y el guitarrista Paco de la Isla, dieron una lección de flamenco.

Los tres artistas, traídos a Londres como ilustraciones de una conferencia de Lolita Pedroso sobre este arte y esta manera de cantar y bailar, […] levantaron el éxito de admiración y el estupor consiguiente que merecía una concurrencia tan preparada para extremar la sutileza, la hosquedad y la gracia.

[…] Al final de la conferencia las aclamaciones tuvieron que ser apagadas progresivamente con alguna propina de ‘la Quica’, ese monumento…” (ABC, 28-7-1953).

En diciembre de 1953, la prensa estadounidense vuelve a situar a Francisca González en Nueva York, junto a la compañía de José Greco, que se presenta en el teatro Proctor’s de Schenectady. En el elenco también figuran “Nila Amparo, Carola Goya, Teresa Maya, Lola de Ronda, Louis Olivaries, Juan Morilla [y] Juanele Maya” (The Schenectady Gazette, 15-12-1953), entre otros artistas.

“El programa incluye una selección de ejemplos de coreografía española reunidos en una revisión de bailes que van desde los pasos clásicos y el folclore hasta los números más familiares de flamenco. […]

La compañía ha recibido críticas entusiastas en Nueva York, Chicago, San Francisco, Boston, Philadelphia y Detroit, y su estreno neoyorquino fue ampliado cuatro semanas a petición del público” (The Schenectady Gazette, 15-12-1953).

Rafael Romero, El Gallina

Rafael Romero, El Gallina

Sus últimos años, apartada de los escenarios

Tras su gira internacional, Francisca González se centra especialmente en su faceta de profesora y coreógrafa. En diciembre de 1954, en el teatro de la Comedia de Madrid, la bailaora sevillana “Presenta a María Magdalena en un extraordinario ‘Recital de danzas españolas’ con la colaboración al piano de Julián Perera” (ABC, 7-12-1954).

Tres años más tarde, La Quica, acompañada de su cuadro flamenco, colabora en una fiesta con fines benéficos celebrada en el Andalucía Club. El cartel está plagado de grandes figuras, entre las que destacan Pericón de Cádiz, Juanito Varea, Adela la Chaqueta, Perico el del Lunar o La Paquera de Jerez.

Ya en los años sesenta, Francisca González asume la dirección artística del Tablao Español de Madrid, situado en el Arco de Cuchilleros, donde coincide con figuras como El Güito, Alejandro Vega o Trini España. Además, en esa época la artista sevillana también firma algunas coreografías, como la del recital de bailes españoles presentado por María Dolores (La Cordobesa) en el Teatro de la Comedia en marzo de 1963.

Francisca González Martínez fallece en su domicilio familiar, en el número 5 de la plaza General Vara del Rey, el 24 de enero de 1967. Al día siguiente recibe sepultura en el cementerio de Nuestra Señora de la Almudena de Madrid, y sus tres hijosMercedes, Francisca y Manuel– le dedican una esquela en el diario ABC.

Francisca González, La Quica

Francisca González, La Quica

Se marcha para siempre una gran maestra, una bailaora completa y polifacética, y sobre todo una mujer luchadora, que, tras quedarse viuda a los 35 años de edad, en lo más crudo de la posguerra, fue capaz de sacar adelante a su familia y su negocio, además de reinventarse como artista y saborear las mieles del éxito en los mejores escenarios internacionales.

Quienes la conocieron suelen recordar con especial cariño su labor como profesora y, en el terreno artístico, destacan su personal interpretación del baile por alegrías. Así lo expresa una de sus discípulas, la bailaora Teresa Martínez de la Peña:

“La maestra al mismo tiempo que enseñaba, tocaba la guitarra, era afable y de buen corazón […]. También en esta academia se enseñaba la escuela bolera y el flamenco aunque era más conocida por la última especialidad. La enseñanza comprendía todos los bailes que por entonces usaba este estilo, entre ellos era de destacar el tanguillo con pasos tradicionales, más graciosos que difíciles, pero siguiendo la vieja escuela, eran las alegrías su especialidad.

La Quica les imprimió un sello distinto al acostumbrado. Se alejó de las formas redondas al uso y estiró los brazos muy altos, fibrosos y enérgicos, mientras los pies, siguiendo los cánones, marcaban menudamente. Trenzando y destrenzando con suavidad iban dibujando la coreografía por todo el escenario. Solamente en la escobilla comenzaba a zapatear con fuerza, tanta que según decía, se había roto los tobillos varias veces”. (2)


NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) MARTÍNEZ DE LA PEÑA, Teresa, Teoría y práctica del baile flamenco, Madrid, Aguilar, 1969. Texto citado por José Luis Navarro García en su obra Historia del baile flamenco, Vol. 2, Sevilla, Signatura, 2009.


La Quica, maestría y temperamento (III)

La Quica y José Udaeta, una pareja de éxito

En 1947, La Quica colabora en varias ocasiones con su discípulo José Udaeta. En el mes de abril ambos se presentan como pareja de baile en Barcelona y Madrid. La prensa se deshace en elogios hacia la maestra, que brilla con luz propia tanto en los bailes boleros como en el flamenco, y que sin duda atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera:

“PRESENTACIÓN DE UNA GRAN BAILARINA

El próximo domingo, por la tarde, tendrá lugar en el Palacio de la Música un interesante recital de danza española, en el que actuarán José Udaeta y Francisca González. La presentación oficial de José Udaeta en el campo profesional del baile español de concierto tiene el doble interés de ir sumado al de ver actuar por vez primera en Barcelona a su célebre maestra, convertida en pareja suya, Francisca González (a) ‘la Quica’, viuda del que fue coloso bailaor y maestro mantenedor de la antigua escuela flamenca, Francisco León (a) ‘Frasquillo’, de quien ha heredado directamente un tesoro de recursos personales de la mejor solera flamenca” (La Vanguardia, 13-4-1947).

la Quica y Josele

la Quica y Josele

“RECITAL DE BAILE EN EL TEATRO ESPAÑOL

Quica González, ‘La Quica’, es una bailarina de raza. Quiere decirse que las virtudes inherentes al baile andaluz se dan en ella como regalo. Por eso sus danzas tienen la frescura de la improvisación, de algo espontáneo. Su silueta menuda vibra nerviosa al conjuro del ritmo y sus brazos, siempre bien colocados, van trazando los cabalísiticos signos, mientras los pies giran, trepidan con vigor, y la cintura se quiebra en movimientos y escorzos, que los ‘desplantes’ vienen a interrumpir. ‘La Quica’ interpretó ‘a solo’ la ‘Serenata’ de Malats, el ‘Olé de la Curra’ y el ‘Fandanguillo’ popular, acompañada a la guitarra por Reguera.

En pareja con José Udaeta reprodujeron algunos bailes de escuela del siglo XVIII y XIX, delicadas estampas de época recopiladas por el maestro Pericet.

Merece señalarse especialmente el baile ‘Panaderos de la tertulia’, en el que lo cortesano y lo popular se alían y sintetizan en un cuadro de ambiente goyesco, que los figurines de Muntañola contribuyen a evocar.

De los bailes a la guitarra, las ‘Soleares’ bailadas en pareja y el ‘Tanguillo’ antes citado fueron, con las ‘Sevillanas’ de siete coplas -en las cuales participan un Cuerpo de baile de ocho muchachas-, los que suscitaron los mayores aplausos. Udaeta mostró en los ‘Boleros’ sus condiciones para el baile de escena y compartió con la famosa y salada bailarina el éxito del recital” (ABC, 16-4-1947).

Una artista a la altura de las mejores

En septiembre de 1947, La Quica, “con su gran cuadro flamenco” (ABC, 17-9-1947), es una de las artistas más destacadas del cartel inaugural de la sala Pasapoga. Seis meses más tarde, de nuevo en el Español, la sevillana vuelve a formar pareja con su antiguo discípulo. La prensa ensalza el arte auténtico de la Quica, a quien compara con una de las mayores artistas españolas de todos los tiempos, Encarnación López, La Argentinita:

Francisca González, La Quica

Francisca González, La Quica

“El nombre de Quica González a la cabeza del programa de baile, nos garantiza y asegura que no asistiremos a uno de esos espectáculos en los que la danza española sirve de pretexto a verdaderas elucubraciones, donde el capricho, la improvisación y la ignorancia sustituyen a las reglas y principios artísticos que rigen el arte del baile.

Con la Quica no hay que temer esos desbordamientos dramáticos, ese soltarse el pelo y sacudirse la falda a que reducen el baile español tantas bailarinas temperamentales.

El arte de la Quica es arte de verdad, sin trampa ni cartón. Baile de auténtica solera española, cuyas genuinas esencias raciales están sujetas a normas de estilo y escuela intangibles, que la tradición ha consagrado.

Y eso es lo que da valor y encanto a sus interpretaciones. Sirvan de ejemplo la graciosa compostura del ‘Olé de Curra’ o el brío y prestancia de su ‘Tanguillo’ de Cádiz.

Hay en ella algo de aquella elegancia y finura que tanto admiramos en la gran Encarna. Una cierta semejanza en los destaques, en la fluidez y armonía de sus pasos y giros, que nos hace evocar el arte de aquella artista inolvidable. […]

Magníficos también el ‘Zapateado’ y las ‘Alegrías’, que bailaron a la guitarra, muy bien acompañados por Reguera.

[…] si todos cosecharon aplausos, la Quica se llevó la palma” (ABC, 9-3-1948).

José Luis Udaeta

José Luis Udaeta

En 1948, la bailaora sevillana colabora con José Luis Udaeta al menos en dos ocasiones más, no ya como pareja artística, sino ilustrando con su baile las conferencias pronunciadas por su antiguo alumno. El cante lo pone Bernardo el de los Lobitos y les acompaña a la guitarra Rogelio Reguera.

“Toda la gama del baile flamenco en sus matices y variaciones, con su culminación en la última mitad del siglo pasado, fue ofrecida a través de un estudio amplio y erudito, lleno de interés y amenidad. La parte coreográfica corrió a cargo de la conocida ‘bailaora’ ‘la Quica’, que a través de los distintos ritmos de soleares, alegrías, tanguillos, etc., justificó la fama de su baile, depurado y de buena escuela. Bailó bien y con temperamento” (Hoja Oficial del Lunes, 23-12-1948).

En febrero de 1949, la “gran maestra de baile flamenco” (Hoja Oficial del Lunes, 28-2-1949) Francisca González participa en el espectáculo de despedida de su hija Mercedes y Albano -el marido y pareja artística de ésta-, que se celebra en el local Villa Romana.

En el mes de julio, La Quica regresa a esa misma sala en varias ocasiones y también se deja ver en el Parque Florida. Entre los muchos artistas con los que comparte cartel puede mencionarse a Rosario y Antonio, La Gitana Blanca o Pepe Marchena.

La Quica conquista el Covent Garden

En 1950 tiene lugar un hito importantísimo en la carrera de Francisca González. La bailaora sevillana se sube a las tablas del Covent Garden, una de las salas con más historia y prestigio de la capital londinense, y lo hace acompañada por el bailaor José Greco y el cantaor Rafael Romero, ‘El Gallina’, entre otros artistas, que ilustran con su arte la conferencia sobre baile español ofrecida por Dolores de Pedroso.

José Greco

José Greco

“En el mismo escenario en que actuó ‘La divina’ Sara Siddones, pintada por Lawrence y Gainsborough, en que cantaron Julián Gayarre y la Melba, y en el que volaba Nijinsky como un pájaro de fuego, ha bailado ‘La Quica’, de Sevilla. Y punteó y rasgueó su guitarra Rogelio Reguera. Y Rafael Romero, el ‘cantaor’, se salió por ‘cañas’, ‘soleares’ y ‘peteneras’. […]

En el ‘cuadro’ estaban también María Fernanda Montes, Nila Amparo, Carola Goya, José Greco, Alberto Portillo y Luis Olivares; y los pianistas Roger Machado y Vicente Enrique. […]

Muy pocas veces, probablemente, un público se ha sentido más asombrado y conmovido. Londres ha visto mucho ‘flamenco’ […] pero fue, en cambio, la más brillante y jocunda exhibición de danzas de España que hayamos contemplado desde hace mucho tiempo” (ABC, 16-12-1950).

Tras el éxito obtenido en el Covent Garden, se inicia una etapa de colaboración entre La Quica y la compañía de José Greco, que regresan juntos a Londres en junio de 1951 para actuar en el Sadler’s Wells durante cuatro semanas. Posteriormente cruzan el charco y emprenden una gira por América, con escala en ciudades como Buenos Aires, Montevideo y Nueva York.