Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (III)

Durante su estancia en Argentina, la Niña de Écija compaginó su actividad teatral con sus actuaciones en distintos locales del Buenos Aires flamenco, como la Hostería del Sacromonte. Allí la sitúa una crónica que tiene como protagonista a José Escudero Montoya, Chato de Valencia

En diciembre de 1933, en plena canícula austral, el cantaor caminaba por las calles de la ciudad a altas horas de la madrugada junto a un redactor del diario Crítica. Los sonidos del cante y la guitarra los hicieron penetrar en el colmado y sumarse a la juerga, y así lo contó el periodista:

Paquita Martín, la Niña de Écija (Crítica, 29-2-1936).

Paquita Martín, la Niña de Écija (Crítica, 29-2-1936).

“Oímos desde la calle rasguear una guitarra. Llega hasta nosotros una hermosa voz de mujer que entona un fandanguillo… […]

Aquella mujer dice así en la copla:

‘Dale gusto a los pinreles

baila tú y ten alegría

e’luego viene la muerte

y gana er que… se divierte’.

ーEso é pá comensá ーdice e Chato. Eso é la chipén, la ‘Niña de Ésija’, naide, una gachí que hase gárgara con agua bendita y larga angelitos ar vuelo cada ves que canta… […]

Entra, precediéndonos, en el colmao. […] Se acerca al mostrador adornado con mosaicos sevillanos y manda con humos de gran señor a una mocita morena.

ーA ver, niña, danos er primer trago que tenemos er gañote resecao.

Tres chatos de mansaniya […].

De nuevo escuchamos la voz de la ‘Niña de Écija’ y el maravilloso rasgueo de su guitarrista y ‘marío por lo seví y por la iglesia’ el tocaor Julio Alonso. […]

ーMe dice la chavala que hay abajo en el intirió der sótano, en la ‘cueva é Faraón’ una ‘reunión’ de gente prensipá. Les canta la ‘Niña de Ésija’ y les toca su marío […]. Ascuchá a la de Ésija que es una cosa mu seria. Fijarse qué delicaesa de copla.

Paquita Martín, la Niña de Écija, por Santos Yubero (Archivo Comunidad de Madrid).

Paquita Martín, la Niña de Écija, por Santos Yubero (Archivo Comunidad de Madrid).

‘Píeme el arma y la vía

arma y vía te daré

No me pidas que te quiera

eso… ya no puede sé…’

ー¡Ole! ーlarga el Chato en un alarido. ¡Eso es la conjunción de la astronomía!… ¡Bendita sea la mare que te trajo ar mundo y er barco que te arrempujó pa Güenos Aires!… 

[…]

Bajamos la escalerilla […]. Abajo, unos señores ‘medio ajumaos’ rodean una mesa. Muchas botellas vacías indican que la batalla ha sido brava. En la ‘cueva de Faraón’, habitación encalada con su chimenea típica y sus bancos rústicos, flota un olorcillo a pescado frito y a vino. La ‘Niña de Écija’ y su tocaor son los que animan la juerga con el cante jondo.

ーSalú señores y… la compañía ーdice el Chato por saludo. Aquí […] dos amigos que van en reconocimiento pa er perioico. Toos güena gente… Amos, Julio, toca por el estilo que quieras y pon la sejiya má arta que una libra esterlina… Amos, a escuchá, un poquitín de silensio. Esta copla va pa una chavala que hay por arriba… ¡Olé, Julio, así se toca… Un poco é silienso…

El Chato de Valencia canta.

‘Hasta la fe de bautismo

he empeñao por tu queré

ahora me ves y me orvías

mala puñalá te den

que me has robao la vía’.

[…]

Con el último ‘jipío’ se arma el jaleo. […] Corre el vino… El Chato y la de Écija se traban en una lucha feroz por todos los estilos de cante… Se cantan por jaberas, martinetes, seguiriyas, soleares, fandangos… Todos sudan… todos beben, los señores piden ‘una niña que se baile’. Llega una moza morena importada de La Cueva… Baila hasta cansarse… Todos jalean… Llevan el ritmo con las palmas… La juerga sigue en aumento… Más vino… Mucho vino… Más coplas…” (1).

Lolita Beltrán (Crítica, 22-10-1933).

Lolita Beltrán (Crítica, 22-10-1933).

El doce de agosto de 1934 se celebró en el salón Mariano Moreno de Buenos Aires un festival a beneficio del cantaor José Morales, ‘Tres de Copas’, que se encontraba enfermo. En él colaboraron numerosos amigos y compañeros de profesión, así como distintas figuras del flamenco residentes en la ciudad, como los cantaores Niña de Écija, la Andalucita, Niña de Córdoba, Jesús Perosanz y Chato de Valencia, los bailaores Lolita Beltrán, Orteguita y Lolo, y los tocaores Julio Alonso y Luis Triguero” (2).

Durante los años 1935 y 1936 se pudo ver a la Paquita Martín en distintos teatros porteños, principalmente en el Avenida, donde actuó durante el mes de julio junto a la compañía lírica flamenca de Rosarillo de Triana y Jesús Izquierdo, que representó, sucesivamente, las comedias España gitana, La reja florida y Sevilla, la sultana, todas con libreto de Hilario Flores y R. Loza, y música de José María Palomo. En el reparto, integrado por actores, actrices y artistas flamencos, cabe destacar la presencia de los cantaores Niña de Écija, Jesús Perosanz, Chato de Valencia, Niño de Caravaca y Niña del Sacromonte, la bailaora Soledad Pacheco, y los tocaores Ballesteros y Julio Alonso (3).

Aunque el público no escatimó en aplausos, el crítico de la revista Caras y Caretas, Agustín Remón, mostró su descontento con la obra España gitana, que le recordaba “a aquellas láminas de las antiguas cajas de pasas de Málaga. Dibujo tosco, color de pintor de brocha gorda…” A pesar de ello, elogió la labor de los artistas flamencos: “El ‘Niño de Caravaca’ es un ‘cantaor’ excepcional, y sus guajiras tienen el sello de lo insuperable. Y también […] cantan bien ‘Chato Valencia’, ‘Perosanz’ y ‘Niña de Écija’. A Rosarillo de Triana no le falta tampoco estilo de bailarina” (4).

Rosarillo de Triana (El Adelanto, 21-12-1933).

Rosarillo de Triana (El Adelanto, 21-12-1933).

De Sevilla, la sultana la prensa acusó la falta de originalidad de la partitura, que sirvió como pretexto para el lucimiento de los artistas, especialmente de los flamencos:

Rosarillo de Triana, que volvió a hacerse aplaudir como bailarina y cantante; la Niña del Sacromonte y la Niña de Écija, que también se hicieron aplaudir como ‘cantaoras’ y actrices; Aurora Peris y los actores Jesús Izquierdo e Hilario Flores y los cantaores Chato de Valencia, Jesús Perosanz y el Niño de Caravaca.

El público recibió con agrado la novedad, aplaudiendo varias veces a escena abierta a sus intérpretes favoritos” (5).

El veintitrés de agosto la compañía española de comedias de Joaquín García León y Manuel Perales, que llevaba un tiempo actuando en el teatro Smart de Buenos Aires, estrenó la obra Tú, gitano, y yo, gitana, del autor novel Antonio Casas y Bricio, que permaneció casi un mes en cartel.

Junto a las actrices Socorrito González, Laura Alcoriza, Carmen de Andrés y Elena G. Granda, y los actores Jesús Navarro, Tino Rodríguez y Tito Martínez Casado, además de los titulares de la compañía, en el reparto figuraban los cantaores Niña de Écija y Niño de Caravaca, acompañados por el tocaor Julio Alonso (6). 

Aunque la crítica porteña calificó la comedia de “endeble” y ramplona, “verdadero monumento al ripio y al lugar común” (7), reconoció la calidad del trabajo de los intérpretes, que también recibieron el favor del público. El diecinueve de octubre se ofreció una función en honor de los artistas flamencos (8).

Anuncio de La torre de la cristiana (Crítica, 17-2-1936).

Anuncio de La Torre de la Cristiana (Crítica, 17-2-1936).

Unos días más tarde, la Niña de Écija, el Niño de Caravaca y Julio Alonso, junto con el resto de la compañía y otras figuras, entre ellas Pepita Lláser, la Andalucita y Lolo, participaron en una función extraordinaria ofrecida en el Avenida a beneficio de los acomodadores, maquinistas, porteros y otros empleados del teatro (9).

Durante los meses de febrero y marzo de 1936 la cantaora sevillana se anunció regularmente en Radio del Pueblo (LS6) de Buenos Aires (10), actividad que compaginó con su actuación en el teatro Avenida, integrada en la compañía de Esteban Serrador Mari, que debutó el quince de febrero con la comedia lírica flamenca La Torre de la Cristiana, de Antonio Quintero y Pascual Guillén. Dado el carácter de la obra,  que permaneció más de quince días en cartel, fue necesaria la contratación de un cuadro formado por la “‘Niña de Écija’, conceptuada como la renovadora del cante flamenco”, el Chato de Valencia, la bailaora la Nury, y los guitarristas Ballesteros y Julio Alonso (11).

La crítica, que calificó la pieza de “pintoresca, llena de atracción, con ricos efectos cómicos y firmes relieves sentimentales”, consideró que sus autores se habían superado en lo que respecta al tema y al desarrollo sus creaciones anteriores, y que solo les había “faltado dar mayor consistencia al acto de la fiesta, a fin de que los números de canto y baile no aparecieran un tanto desperdigados de la acción misma”. El público, que abarrotó la sala, dio al conjunto una “recepción triunfal” (12).

“El cuadro flamenco se lució ampliamente. La cantaora Niña de Écija cantó con dulce media voz y seguridad en los momentos de fuerza varias canciones, entre las que se destacó por su gracia una canción de Navidad. Fue clamorosamente aplaudida. Análogo [sic] recepción se tributó a Chato de Valencia […]. La emoción de sus coplas, de un tango gitano y la especial expresión que le dio a ‘Clavel del aire’, de Juan de Dios Filiberto, ganaron por completo a la concurrencia.

La Nury intervino en dos oportunidades, debiendo repetir en ambos casos su danza. Bien mereció el aplauso. […] Los guitarristas Alonso y Ballesteros se lucieron ampliamente.

La puesta en escena cuidada y los decorados interesantes y vistosos dieron mayor realce al éxito de anoche” (13).

El elenco flamenco de La Torre de la Cristiana (Crítica, 20-2-1936).

El elenco flamenco de La Torre de la Cristiana (la Niña de Écija, a la derecha) (Crítica, 20-2-1936).

Notas:

(1) Crítica, 22-12-1933, p. 18.

(2) Crítica, 8-8-1934, p. 15; Crítica, 12-8-1934, p. 15.

(3) Crítica, 6-7-1935, p. 19; Crítica, 16-7-1935, p. 11; Crítica, 22-7-1935, p. 9.

(4) Agustín Remón, Caras y Caretas, 27-7-1935, pp. 112-113.

(5) Crítica, 25-7-1935, p. 17.

(6) Crítica, 23-8-1935, p. 18.

(7) Crítica, 17-9-1935, p. 10; Caras y Caretas, 7-9-1935, p. 112.

(8) Crítica, 19-9-1935, p. 9.

(9) La función fue organizada por la compañía de revistas de Inés Berutti y la empresa Díaz-Artigas (Crítica, 28-10-1935, p. 32).

(10) La Canción Moderna, 1-2-1936, p. 43; La Canción Moderna, 8-2-1936, pp. 44, 48; La Canción Moderna, 15-2-1936, p. 46; La Canción Moderna, 22-2-1936, pp. 44, 48; La Canción Moderna, 29-2-1936, p. 43; La Canción Moderna, 14-3-1936, p. 43; La Canción Moderna, 21-3-1936, p. 56; La Canción Moderna, 28-3-1936, p. 58.

(11) Crítica, 15-2-1936, p. 8.

(12) Crítica, 16-2-1936, p. 11.


La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (II)

En el otoño de 1932 la Paquita Martín se integró en una compañía de revistas, varietés y zarzuela representada por el empresario Francisco Molina, dirigida por el actor Hilario Flores Quintana y compuesta por figuras como la vedette Aurorita Peris, el primer actor cómico Manuel Cumbreras, las tiples cómicas Inés García y Lolita Lledó, el tenor cómico Manuel Lanegran Lolo‘, la bailarina Mery Molina y el maestro concertador Teodoro Cristóbal. En la parte flamenca del elenco destacaba la presencia de los cantaores Angelillo, Jesús Perosanz, el Americano, la Niña de Écija, la Niña de Córdoba y el Niño de Talavera, así como los guitarristas Julio Alonso y Manuel Torres (1). 

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

A finales de octubre iniciaron una gira por Levante y Andalucía que comenzó en el salón España de Alicante con la representación del espectáculo Claveles de España ーcon música de José María Palomo, y libreto de Hilario Flores y R. Lozaー, “una sucesión de cuadros en los que se mezclan [la] gracia del sainete, la inspiración de la música popular y el sentimentalismo del ‘cante jondo’” (2). Esta pieza ya había triunfado en distintos teatros españoles, incluido el Romea de Madrid (3). 

En ella se cantaron “desde el fandanguillo de Juan Breva y los ‘Caracoles’ de don Antonio Chacón hasta el más moderno de los fandanguillos, medias granaínas, seguidillas gitanas, soleares, guajiras, colombianas, tarantas y toda la gama del cante flamenco […], notándose la ausencia únicamente del martinete” (4). 

Todos los integrantes de la compañía resultaron “superiores, pero por encima de todo [destacó] la labor de las mujeres y de Perosanz” y, especialmente del Americano. También llamaron la atención los hermosos decorados, inspirados en distintos rincones patrios, los efectos de luces y el magnífico vestuario (5).

En el mes de noviembre debutaron con gran éxito de crítica y público en el teatro Romea de Murcia, donde llevaron a escena las obras Claveles de España y Rejas y flores. Unos días después actuaron en el Cervantes de Almería y, en diciembre, en el coliseo homónimo de Málaga y en el Mora de Huelva, donde dejaron un “recuerdo gratísimo, el de las coplas de ‘Los Campanilleros’, con la exaltación de la Nina de Écija” (6).

En enero de 1933 la compañía presentó el mismo programa en el Cervantes de Sevilla, en el Gran Teatro de Córdoba y en el Gran Teatro Falla de Cádiz. Según relató la prensa, entre otras figuras de elenco, la Niña de Écija y la Niña de Córdoba “desempeñaron sus papeles con gran acierto” y demostraron tener “estilo tirándose a la cara, […] las rosas con espinas de una serrana o una ‘soleá’” (7). 

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

También fueron dignos de mención el duelo por fandangos que mantuvieron Perosanz y el Americano, el baile por chuflas de Lolo, la danza agitanada de la señorita Peris y la labor de los tocaores de guitarra (8). No obstante, la crítica cordobesa también mostró su descontento con algunos aspectos de las obras, como su “argumento endeble y poco delicado” o el “mal gusto” predominante (9).

En el mes de marzo la Niña de Écija intervino en una función de ópera flamenca celebrada en el circo Price de Madrid, en la que compartió escenario con Cepero, Pena hijo, Niño de Caravaca, Juan Varea, Niño de la Peña, Corruco de Málaga, Cojo de Madrid y Alfonso el Chozas, acompañados por las sonantas de Luis Maravillas, José Revuelta y Julio Alonso (10).

Unas semanas más tarde volvió a salir de gira con la compañía de Francisco Molina, que había sufrido notables cambios en su composición. La Niña de Écija, el Americano y el Niño de Madrid constituían las figuras principales del reparto jondo. “Los demás artistas [servían] de relleno y ocasión para que canten los ‘ases’ fandanguillos, y el resto de la gama flamenca, con el mejor estilo y con un entusiasmo que arranca del público estruendosas ovaciones” (11). Completaban el plantel María Rodríguez ‘la Niña de la Huerta’, los guitarristas Luis Yance y Julio Alonso, y el bailaor cómico-serio Ramironte (12).

Debutaron en el teatro Bretón de Salamanca con la obra Claveles de España, que fue recibida “con ese éxito ruidoso de palmas y olés” (13), y en los días sucesivos estrenaron las piezas Coplas y guitarras y Sol andaluz. La primera, con libreto de Francisco Horacio y música de Modesto Rebollo, incluía números como una zambra, una canción gitana, un pasacalle dedicado a la capa española, un danzón o un chotis. “La mayor parte de [ellos] fueron objeto de grandes aplausos” y tuvieron que ser bisados. “Los cantadores […] escucharon prolongadas ovaciones” (14).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

Después se presentaron en el teatro Nuevo de Zamora, con Claveles de España. “Los cantaores estuvieron formidables”, tanto el Niño de Madrid y el Americano, que dieron a sus coplas “todo el sentimiento y toda la riqueza de tonos que piden”, como la Niña de Écija y la Niña de la Huerta, “de solera flamenca ambas”, que hicieron “una demostración de sus estupendas facultades, cantando sin rival los fandanguillos más sentidos y del mejor gusto popular”. Llamó especialmente la atención un decorado que representaba el Sacromonte granadino (15).

Al día siguiente llevaron a escena Sol andaluz, una obra lírica ambientada en Cádiz, llena de colorido, con libreto de Ricardo González del Toro y partitura del maestro Font de Anta. Los flamencos conquistaron al público con su arte y simpatía, cantando con “todo el sentimiento”, “sin tregua ni descanso, fandanguillos, milongas, columbianas, soleares, medias granaínas y otras coplas” (16). 

A finales de abril se presentaron en el teatro de Almendralejo, donde el espectáculo resultó “agradable en extremo”, y la Niña de Écija y la de la Huerta acapararon “los más calurosos aplausos” (17). En mayo cosecharon nuevos éxitos en el Gran Teatro Falla de Cádiz y en el salón Rodas de Antequera (18), y Paquita Martín participó en la fiesta de clausura del Liceo Andaluz de Madrid, celebrada en su local social de la calle Victoria (19).

El día de San Juan la compañía debutó en el teatro Maravillas de la Villa y Corte con la obra Sol andaluz y nuevos cambios en el elenco. Compartían cartel con la Niña de Écija los cantaores Niña de Linares, Personita, Goro de Triana y Pepillo el Molinero; el bailaor Acha Rovira, y los tocaores Julio Alonso y Marcelo Molina

Paquita Martín, la Niña de Écija.

Paquita Martín, la Niña de Écija.

A pesar de las limitadas dotes actorales de estos artistas, “que no sabían qué hacer con las manos ni con el apuntador”, el espectáculo resultó muy del agrado tanto de la crítica como del público, que se entusiasmó “con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las columbianas de Pepillo el Molinero” (20).

Unas semanas más tarde, junto con la Niña de Chiclana, el Niño de la Flor y Julio Alonso, Paquita Martín regresó al salón Rodas de Antequera para ofrecer varias funciones y organizar un concurso de guitarra, bandurria, cante y baile flamenco al que concurrieron cuarenta aficionados, que se disputaron un total de seis premios (21).

Asimismo, en el mes de agosto intervino en una función benéfica celebrada en el circo Price por la Sociedad de Porteros de Madrid, como parte de los actos conmemorativos de su cuarto aniversario. Completaron el programa los cantaores Niño de la Peña y Canario de Colmenar, el guitarrista Julio Alonso y la bailarina Soledad Pacheco (22).

Según los datos que ofrece la hemeroteca, estas fueron sus últimas actuaciones en España antes de emprender una gira por América que la mantendría alejada de su tierra durante varias décadas. Aquí quedaron sus primeros registros sonoros, seis discos bifaciales impresionados en 1933 en la casa Regal, que contienen cantes por fandangos ーun total de cincoー, serranas, seguiriyas, colombianas y campanilleros grabados con el toque de guitarra de Julio Alonso; además de un pasodoble, el pregón y las bulerías de la obra Sol andaluz, registrados con el acompañamiento de la orquesta del maestro Montorio.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de elenco de «Postales de España» (la Andalucita, Hilario Flores, Manuel Cumbreras, Lolo y Gloria Maravillas) en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Por mediación del representante de varietés Francisco Hidalgo, Paquita Martín y Julio Alonso suscribieron un contrato con el empresario teatral argentino Emilio Losada, que ya había hecho debutar en su país a varios conjuntos de artistas españoles (23). El diez de septiembre embarcaron en Cádiz con rumbo a Buenos Aires y el quince de octubre debutaron en el teatro Mayo junto a una compañía denominada Postales de España, en la que también figuraban la vedette Gloria Maravillas, los cantaores la Andalucita y Niño de Caravaca, las bailarinas Soledad Pacheco, Lolita Beltrán y Hermanas Torres, el bailarín cómico Lolo, los actores Manuel Cumbreras e Hilario Flores, el maestro Vicente Sanz y un cuerpo de baile (24).

Llevaban un repertorio de obras típicamente españolas, a base de danzas y canciones populares de distintas regiones, con vestuario y decorado creados ex profeso, y títulos tan castizos como La fragua gitana, Pastora la cañí, Un inglés en Sevilla o Mujeres de España.  Por ellas desfilaban gitanos, contrabandistas y toreros, y en sus argumentos se mezclaban los temas sentimentales con la alegría y la gracia del folclore andaluz.

Aunque Agustín Remón solo vio en este espectáculo una versión mohosa de la España de pandereta, otros críticos se mostraron muy complacidos por la sal, alegría, visualidad, ingenio y neto sabor popular que derrochaba el conjunto (25); y hubo quien destacó el buen hacer de la Niña de Écija, que “por el puro estilo flamenco de su cante llega a impresionar gratísimamente al público” (26).

En el mes de diciembre, las obras Flores de España, Guitarras y caireles y La copla española fueron llevadas a escena en el teatro de Variedades de Buenos Aires por una compañía española de varietés regionales, integrada por la Niña de Écija, Jesús Perosanz, Julio Alonso, la tiple Aurorita Peris, las bailarinas hermanas Celinda, el bailaor cómico Lolo, y los actores Pepe Duarte e Hilario Flores, entre otras figuras (27).

Notas:

(1) El Día, 29-10-1932, p. 3; La Región, 10-11-1932, p. 1.

(2) ABC de Sevilla, 13-1-1933.

(3) En Romea fue llevado a escena en el mes de junio de 1932, con un elenco flamenco compuesto por los cantaores Angelillo, Pena hijo, Niña de Candelas, la Macarena y Luz Divina la Jerezana, y el guitarrista Luis Yance (Heraldo de Madrid, 5-7-1932, p. 5).

(4) El Día, 29-10-1932, p. 3.

(5) Ibidem; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4.

(6) Heraldo de Madrid, 24-11-1932, p. 6; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4; Noticiero Universal, 21-12-1932, p. 12; La Provincia, 31-12-1932, p. 1.

(7) ABC de Sevilla, 13-1-1933; F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(8) F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(9) La Voz, 18-1-1933, p. 15.

(10) Heraldo de Madrid, 8-3-1933, 5.

(11) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(12) También figuraban en la compañía Julia Moya, Luis Sanz, Inés García, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo y el maestro Cristóbal (Heraldo de Madrid, 11-4-1933, p. 4).

(13) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(14) El Adelanto, 11-4-1933, p. 5.

(15) La Mañana, 16-4-1933, p. 3.

(16) La Mañana, 18-4-1933, p. 5.

(17) La Libertad, 27-4-1933, p. 11.

(18) Crispín, El Noticiero Gaditano, 5-8-1933, p. 4; La Razón, 14-5-1933, p. 4.

(19) La Libertad, 27-5-1933, p. 8.

(20) J. A. A., ABC, 25-6-1933, p. 57.

(21) El Sol de Antequera, 23-7-1933, p. 7; La Razón, 30-7-1933, p. 3.

(22) Heraldo de Madrid, 2-8-1933, p. 13.

(23) El último de esos elencos, denominado Nuevos tapices españoles, llevaba varios meses triunfando en Argentina con la obra Claveles de España, entre otras.

(24) Heraldo de Madrid, 11-9-1933, p. 7; Noticias Gráficas, 15-10-1933.

(25) Agustín Remón, Caras y Caretas, 4-11-1933, p. 131; Crítica, 22-10-1933, p. 13.

(26) La Nación, 16-10-1933, s. p.

(27) Crítica, 13-12-1933, p. 17.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (y VI)

De regreso a La Habana, en mayo de 1942 se anunció en el Teatro Nacional la Andalucita, “señora absoluta del ‘cante jondo’”, con espectáculo propio y “un repertorio totalmente nuevo de canciones españolas y cubanas”, en el que destacaba la escenificación de la zambra gitana María de la O (Noticias de Hoy 12). Al mismo tiempo, la “cultivadora por excelencia del ‘canto jondo’” siguió manteniendo “el estandarte de la música española por las emisoras de la RHC-Cadena Azul” (1). Una de sus últimas actuaciones en la isla tuvo lugar el 30 de enero de 1943, en un baile benéfico organizado por el Casino Español y el Club de Leones. En una carta conjunta, los presidentes de ambas instituciones le manifestaron su “congratulación […] por el clamoroso éxito obtenido por su brillante actuación artística” (2).

Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Una imagen de Rosario Núñez entre bambalinas (Archivo Andalucita).

México, Venezuela… y regreso a Argentina

En octubre de 1943 la Andalucita presentó en el Teatro Lírico de Ciudad de México la revista El alma de la guitarra, escrita y musicada para ella, que obtuvo un rotundo éxito. Dos meses más tarde llegó al Teatro Arbeu de la misma urbe la Compañía de Comedia Lírica Española con la obra El embrujo de Sevilla, basada en la novela homónima de Carlos Reyles y adaptada por Martínez Galeano con música del maestro Muguerza. Bajo la dirección de Salvador Marín de Castro, en el elenco destacaban actores como Matilde Palou, Maruja Jordán, Luis Alcoriza o Agustín Insunza, así como los cantaores Niño de Caravaca y la Andalucita, y los bailarines Raquel Rojas y Tarriba (3).

Rosario Núñez durante su estancia en México (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez durante su estancia en México (Archivo Andalucita).

Durante su estancia en México también actuó en el cabaret Waikikí y en junio de 1944 debutó como artista exclusiva en el programa La vieja y la nueva España de la cadena de radio XEB (4). Asimismo, le ofrecieron un contrato para hacer una película que finalmente no pudo llevar a cabo a causa de su embarazo, si bien continuó trabajando y viajando casi hasta el final (5).

El alumbramiento tuvo lugar en marzo de 1946 en la capital de Venezuela, donde se asentó durante un tiempo junto a su familia. Allí trabajó en Radio Caracas en las emisiones de La caravana Camel, patrocinadas por la popular marca de cigarrillos, y se presentó en el coso Nuevo Circo con un espectáculo artístico y taurino “de verdadera calidad”, con ganado de Guayabita (6). Sin embargo, tras sorprender a su marido en flagrante adulterio con otro hombre, en la primavera de 1947 decidió romper la relación, tanto sentimental como profesional, y marcharse a Buenos Aires. Llevaba como carta de presentación sendos certificados emitidos por las instituciones venezolanas en los que se acreditaba su solvencia y su “conducta ajustada en un todo a las Leyes de la República” (7).

Imagen de Rosario Núñez en su tocador (Archivo Andalucita).

Imagen de Rosario Núñez en su tocador (Archivo Andalucita).

Tuvo que comenzar de cero una vez más. En diciembre de 1948 la revista Radiolandia la sitúa en Radio Argentina (LR2) y en enero del 49, en Radio Belgrano (LR3), ambas de Buenos Aires; y durante los dos años siguientes trabajó con cierta asiduidad en Perú. En julio de 1950 debutó en Lima, en el auditorio de Radio América, con la sonanta flamenca de Enrique García y la orquesta de Carlos Noya. Unas semanas más tarde suscribió con Radio Victoria un contrato en exclusiva, por el que se comprometía a cantar en los programas patrocinados por la empresa zapatera Kappari, acompañada por el mismo guitarrista y ataviada con su vestuario típico, por un salario de 4.200 soles de oro al mes (8). “El beneplácito de los oyentes y del numeroso público que asiste diariamente al auditórium, se manifiesta en las cerradas ovaciones que premian la brillante actuación de la admirable cantaora” (La Crónica) (9).

Rosario Núñez en Radio Continental de Arequipa (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en Radio Continental de Arequipa (Archivo Andalucita).

Durante los últimos meses del año la Andalucita siguió exhibiendo su portentosa voz, sus bailes y su virtuoso toque de castañuelas tanto en los programas de Radio Nacional como en el restaurante La Laguna, y en enero de 1951 se anunció en el Teatro Ateneo (Última Hora) (10). En marzo viajó a Arequipa para interpretar en Radio Continental sus “aires regionales y flamencos […] con verdadero dominio y arte” (El Pueblo) (11), además de presentarse en el Teatro Municipal con un programa compuesto por pasodobles, canciones y aires regionales incluidas la zambra María de la O y la bulería Los piconeros, que le reportó grandes elogios:

“Se trata de una artista de rango, en su género, de porte y ademanes distinguidos y voz llena y agradable, que tiene un repertorio variado de canciones de las diferentes regiones de España. Además, luce vestuario lujoso y su actuación y arte se inspiran en el auténtico folklore hispano, con cuya interpretación ha causado buena impresión entre el público concurrente.
[…] Todas esas canciones las interpretó con mucho gusto y donaire mereciendo nutridas palmas”.

Rosario Núñez con su hijo en el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez con su hijo en el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires (Archivo Andalucita).

Sin embargo, atrás quedaban ya los años de esplendor físico y artístico de Rosario Núñez, que en la década de los cincuenta se vio en una precaria situación económica a causa de sus problemas de salud y de la escasez de contratos. Según el testimonio de su hijo, tuvieron que empeñar los objetos de valor y terminaron viviendo en un mísero cuartito. Además de actuar esporádicamente en lugares como el Rincón Familiar Andaluz de Buenos Aires, para ganar algunos pesos impartió clases de baile e incluso lavó ropa ajena (12).

Perfil de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Perfil de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

Uno de los últimos festivales benéficos en los que colaboró fue el organizado en 1952 por la Asociación Mutualista del Personal del Hospital Español de Buenos Aires, que resultó “todo un éxito, gracias a la cooperación artística que Ud. le ha prestado” (13).

En 1960, con catorce años de edad, José Luis dejó los estudios y se puso a trabajar para que a su madre no volviese a faltarle de nada. La Andalucita falleció el 19 de diciembre de 1975 en la ciudad de Berazategui, provincia de Buenos Aires, a causa de un infarto de miocardio (14). Aunque no vio cumplirse su deseo de regresar a España, al menos sí pudo conocer el final del dictador.

Notas:

(1) La RHC-Cadena Azul era la principal competidora de la CMQ. En el Archivo Andalucita no aparece el número de página de esta referencia.

(2) Firman la misiva Juan Martínez Páez y Miguel Alonso Sell, presidentes del Club de Leones y del Casino Español respectivamente (Archivo Andalucita).

(3) En el Archivo Andalucita existen varios recortes, de los que se desconoce la referencia, que aluden al debut de esta compañía.

(4) En el Archivo Andalucita se conserva un folleto publicitario de su actuación en el Waikikí, así como un recorte de prensa, titulado “Aciertos y desaciertos de la X.E.B.” y firmado por El Corregidor, que hace referencia a su contratación por dicha emisora. Se desconocen la fecha y el número de página.

(5) Esta información nos la proporcionó su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022).

(6) En el Archivo Andalucita se conserva una octavilla publicitaria del espectáculo.

(7) Esta información nos la proporcionó su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022). Los certificados forman parte del Archivo Andalucita.

(8) El contrato se conserva en el Archivo Andalucita y está firmado por el nuevo representante de la artista, Eduardo B. San Martín.

(9) En el Archivo Andalucita no figura el número de página.

(10) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(11) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página.

(12) De todas estas cuestiones nos habló largo y tendido su hijo (Pintado Núñez, en entrevista telefónica celebrada el 23 de julio de 2022).

(13) Así lo expresan en su carta de agradecimiento Manuel Geijo y C. Martín Negri, secretario y presidente de la asociación (Archivo Andalucita).

(14) Así consta en el certificado de defunción expedido por la Dirección Registro de las Personas n.º 318741 de la provincia de Buenos Aires.

Referencias hemerográficas:

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

Ecos de la RHC-Cadena Azul (junio 1942): “Mujeres” (s. p.).

El Comercio (21 junio 1950): “En funciones de vermouth y noche se presenta hoy en el Municipal la cantante española ‘Andalucita’” (s. p.).

El Comercio (12 octubre 1950): “Gran festival ‘Alegrías de España’” (s. p.).

El Pueblo (24 febrero 1951): “Llegó La Andalucita cantante española que actuará en esta ciudad” (s. p.).

La Crónica (3 septiembre 1950): “La Andalucita y el maestro Enrique García animan un sintonizado programa” (s. p.).

Noticias de Hoy (10 mayo 1942): “El próximo martes 12: ‘La canción del plateado’ y ‘La Andalucita’ en el Teatro Nacional”, 110, p. 12.

Radiolandia (25 diciembre 1948): Programación (s. p.).

Radiolandia (1 enero 1949): Programación (s. p.).

Última Hora (17 enero 1951): “Extraordinario debut!!”, 291.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (V)

Arte andaluz al servicio de la causa republicana

Rosario Núñez fue una mujer de fuertes convicciones republicanas, que desde el exilio no dudó en colaborar con cuantas asociaciones y colectivos solicitaron su ayuda, e incluso desempeñó un papel activo en la organización de espectáculos a beneficio de la causa. En agosto de 1938 se encontraba trabajando en la radio de Bahía Blanca (LU2) (1) y desde allí emprendió una serie de festivales en colaboración con la Junta de Socorros a España (2), a fin de recaudar fondos destinados a las ambulancias y a los huérfanos republicanos. En el Archivo Andalucita se conservan folletos publicitarios de las funciones celebradas en Ingeniero White, Bajo Hondo, Punta Alta, Coronel Dorrego, Cabildo y San Román, los días 13, 14, 17, 19, 20 y 21 de agosto, respectivamente.

Rosario Núñez en los estudios de Radio Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Bahía Blanca, LU2 (Archivo Andalucita).

El programa era similar en todos los casos. La primera parte comenzaba con una sinfonía española a cargo del sexteto de Óscar Orzali. Después, la Andalucita presentaba “ampliamente el rico cancionero español en todas sus gamas y variedades” y a continuación, en el apartado “Regiones de España”, interpretaba diez de sus creaciones, que incluían desde temas de aire flamenco, como la zambra Falsa monea, el pasodoble-fandanguillo Quien no vio Sevilla o la canción por bulerías Échale guindas al pavo, hasta números típicos de otras regiones, como la jota Fe baturra, la canción asturiana La neña o el chotis Ay Manfredo.

En la segunda parte intervenían el sexteto —que tocaba Sevilla de Albéniz—, el bailarín de rango español e internacional Ramón Llanos, y el concertista de guitarra Rafael Molina. Acto seguido, la Andalucita ofrecía un recital de cante flamenco titulado “Andalucía es bella”, que incluía “seguirillas, tientos, soleares, peteneras, bulerías, alegrías, milongas, malagueñas, fandanguillos, etc.”; y, como fin de fiesta, ejecutaba junto a Llanos una “típica coreografía gitana”, la zambra “Manolo Reyes” (3).

Rosario Núñez junto a Ángel Pintado (a su derecha) en el Centro Republicano de Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez junto a Ángel Pintado (a su derecha) en el Centro Republicano de Bahía Blanca (Archivo Andalucita).

Durante los meses siguientes ofreció nuevas funciones benéficas en ciudades como Ingeniero White, Bahía Blanca (4), San Román, Mar del Plata, Comodoro o Río Gallegos, cuyos programas incluían cuplés, canciones, baile y cante flamenco (5). Por ejemplo, en una fiesta campestre organizada en Mar del Plata, “fandanguillos, bulerías, guajiras, etc., fue el regalo que hizo la excelente ‘cantaora’ a la multitud impaciente por oír su bien timbrada voz, siendo premiada su actuación con largos aplausos” (España Republicana) (6); y en Comodoro cantó “fandanguillos, colombianas, bulerías, milongas, guajiras, tientos, soleares, malagueñas, tarantas” y saetas (7).

Chile, Perú, Ecuador, Cuba, Puerto Rico y República Dominicana

Durante los meses de agosto y septiembre 1939 actuó en el Teatro de la Comedia de Santiago de Chile la compañía “Revistas 1939”, dirigida por Carlos Cariola, cuyo extenso reparto tenía como figuras principales a la Andalucita, la vedette Celeste Grijó, la cantante y bailarina Grazia del Río, y la folclórica brasileña Dea Costa. El conjunto representó una decena de obras, entre las que destaca El cuarto centenario, de Cariola y Campaña con música del maestro Contardo, “que nos evoca la vida santiaguina desde Pedro de Valdivia hasta el presente […], todo bajo una vena humorística” (La Nación 31). En esa revista Rosario Núñez daba vida a la heroína Inés de Suárez, mientras que en otras interpretaba el tema asturiano La neña o protagonizaba números como “Sangre torera”, que incluía la canción Antonio Vargas Heredia. En esos dos meses de actuaciones “supo conquistarse al público por sus calificadas condiciones artísticas” (La Nación 18).

El cuarto centenario, Chile, 1940 (Archivo Andalucita).

Revista El cuarto centenario, Chile, 1939 (Archivo Andalucita).

En 1940, durante su estancia en Lima y siempre como cabeza de cartel, participó en el espectáculo Noches de Andalucía, que se llevó a escena en el Teatro Francisco Pizarro; en un festival organizado por la revista Radiocine y en un homenaje a la Cuadrilla Juvenil Mexicana, ambos en el Metropolitan (8).

En diciembre, la prensa ecuatoriana anunciaba la llegada de “la notable cantante española que ha prestigiado en el mundo del arte, y en el cielo de lo cañí y de lo flamenco genuino, el nombre de guerra de ‘La Andalucita’” para trabajar en el casino andaluz El Patio, un “verdadero lugar de ensueño, […] animado con música, canciones gitanas y la policromía de un ambiente español castizo y de muy buen gusto” (9). También fue requerida por Radio Quito (HCQRX), que la publicitó como “un eco de tierra adentro española. Súper estrella hispana. Brilla con luz propia” (El Comercio, “Hoy”).

Imagen publicitaria de la Andalucita, patrocinada por Regalías El Cuño (Archivo Andalucita).

Imagen publicitaria de la Andalucita, patrocinada por Regalías El Cuño (Archivo Andalucita).

En enero de 1941 viajó a La Habana, contratada en exclusividad por la cadena de radio CMQ para actuar en las emisiones patrocinadas por la cigarrera Regalías El Cuño, de la que se convirtió en imagen publicitaria. En la Audición Matinal y en el show nocturno de la Corte Suprema del Arte (10) hizo gala de su hermosa voz, de sus excelentes cualidades interpretativas y de su gran sentido del humor, que le permitieron conquistar “el beneplácito más entusiástico de los públicos oyentes” (Báez-Miró) (11). Así relató Arturo Liendo el momento de su primera aparición en las ondas: “El martes a las 10 de la noche, debutaba La Andalucita en la Corte Suprema del Arte, y a las diez y cuarto, ya la Habana se había puesto flamenca! [sic] El milagro lo operó esta mujer excepcional, amalgama prodigiosa de gracia y de salero” (“La Habana”) (12). Su paso por la isla dejó huella:

“Llegó a La Habana cantando coloridas sevillanas, coplas cartageneras y tarantasfandangos, más profundos flamencos y malagueñas. […] Está entre las primeras cantantes famosas femeninas del flamenco que de España llegó. […] Con la guajira española, Tengo una casa en La Habana; las malagueñas de Breva, Tienes tan malas entrañas y Se siembra y vuelve a nacer, más otras de flamenco jondo, colmó los estudios de Monte y Prado. Tuvo una histórica carrera” (Gutiérrez Barreto 114).

La Andalucita a su llegada a Tampa, para actuar en la Verbena del Tabaco (The Tampa Times, 6-3-1941).

La Andalucita a su llegada a Tampa, para actuar en la Verbena del Tabaco (The Tampa Times, 6-3-1941).

A principios de marzo viajó a Tampa para intervenir en la Verbena del Tabaco, un gran acontecimiento artístico y social, que duró tres días y congregó a varios miles de espectadores. A la cabeza de un elenco de estrellas procedentes de México y Cuba, actuó en el teatro del Centro Asturiano, en el Club Español de Ybor City y en una quermés al aire libre celebrada en Phillips Field. “La Andalucita, popular cantaora y bailaora española, fue calurosamente, fue frenéticamente aclamada” (The Tampa Times 7, trad. mía). Según confesaba en una carta el presidente del evento, “en los últimos años no ha pasado por Tampa, ningún artista que haya dejado una estela tan agradable de sabor artístico como el que ha logrado dejar Ud. En todas partes no se oyen más que elogios y comentarios favorables” (13).

A su regreso a Cuba, siguió encandilando a sus admiradores desde los micrófonos de la CMQ. “Verdaderamente había un deseo enorme de volver a escuchar a la reina del cante jondo, y este deseo se tradujo en estruendosas ovaciones con que el público premió su labor, que fue tan exitosa como las anteriores, o más si cabe”. A finales de marzo, acompañada por el guitarrista Pepe Sánchez, ofreció tres funciones de gala en los salones del Centro Asturiano de La Habana, donde interpretó “pasodobles, zambras, fantasías asturianas y cante jondo, en el que tiene una maestría sin igual”; y en abril cantó saetas “con emoción, con desgarramiento, con alma”, en unos programas especiales emitidos por la CMQ durante la Semana Santa (14).

Rosario Núñez durante una de sus actuaciones en el auditorio de la CMQ (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez durante una de sus actuaciones en el auditorio de la CMQ (Archivo Andalucita).

Tras una serie de exitosas presentaciones en los cines de barrio de la capital (15), emprendió una gira por ciudades como Placetas, Cienfuegos, Santiago de Cuba o Caibarién, y en junio viajó a Puerto Rico para actuar en el restaurante La Mallorquina. Allí confesó haberse llevado “un susto ‘más grande que la Girarda’”, cuando el avión en el que viajaba desde Cuba sufrió un accidente del que salió milagrosamente ilesa (Núñez, “Un rato”) (16). En octubre se representó en el Teatro Olimpia de Ciudad Trujillo (17) un espectáculo “compuesto por una sola persona, pero que reúne las condiciones artísticas suficientes para que se le [sic] considere única en su género, […] la estrella de los cantos flamencos: LA ANDALUCITA” (Listín Diario 4).

Notas:

(1) En su edición del 6 de agosto de 1938, la revista Caras y Caretas (89) publica una fotografía de la artista en los estudios de la emisora, donde “obtiene resonantes y renovados triunfos”.

(2) El estallido de la Guerra Civil española desató en Argentina “una importante adhesión a la causa republicana que se plasma en una serie de organizaciones destinadas a la ayuda material” (Ardanaz 16). Este fenómeno fue especialmente sensible en la ciudad de Bahía Blanca, donde el apoyo a la República se coordinó desde la Junta Central de Socorros, que organizó eventos gastronómicos, tertulias, reuniones, pícnics, veladas de cine y funciones teatrales, entre otras actividades (Ardanaz 24).

(3) Esta información procede de las octavillas publicitarias de los distintos festivales (Archivo Andalucita).

(4) También es digna de mención la función organizada en el Teatro Municipal de esta ciudad por el Comité Argentino de Mujeres Pro Huérfanos Españoles, que “desarrolló una labor incansable a favor de los niños de España, iniciando campañas de recolección de ropa, estableciendo costureros, sosteniendo guarderías en España […], juntando víveres…” (Ardanaz 28).

(5) En el Archivo Andalucita también se conserva la publicidad de todas estas actuaciones, con su correspondiente programa.

(6) En el Archivo Andalucita no se consigna el número de página de esta noticia.

(7) En el Archivo Andalucita se conserva un folleto publicitario con el programa del evento.

(8) En el Archivo Andalucita se conservan las correspondientes octavillas publicitarias.

(9) Estas citas proceden de distintos recortes de prensa en los que se da publicidad a El Patio y se hace referencia a la contratación de Rosario Núñez (Archivo Andalucita).

(10) Este concurso de talentos constituye un programa de referencia en la historia de la radio cubana. Por él desfilaban distintos concursantes que aspiraban a convertirse en estrellas de la música y la canción, con el asesoramiento de artistas consagrados, como la Andalucita.

(11) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(12) En el Archivo Andalucita no se recoge el número de página.

(13) La misiva está firmada por Joseph E. Chamoun y se conserva en el Archivo Andalucita.

(14) Las citas proceden de sendos recortes de prensa del año 1941, de los que se desconoce la referencia exacta. Se titulan, respectivamente, “Reaparición de ‘la Andalucita’”, del 11 de marzo; “Debutará esta noche ‘La Andalucita’ en la primera de las tres veladas que ofrece el Centro Asturiano”, del 28 de marzo; y “Tuvo lugar esta mañana la primera audición de la serie ‘Semana Santa en Sevilla’”, del 10 de abril (Archivo Andalucita).

(15) Según relata Arturo Liendo en un artículo titulado “La Andalucita en los teatros”, actuó en los cines Cuatro Caminos, Neptuno, Olimpic, Apolo y Manzanares, entre otros (Archivo Andalucita).

(16) En el Archivo Andalucita no figura el número de página.

(17) Con este nombre se conoció a la ciudad de Santo Domingo entre 1936 y 1961.

Referencias bibliográficas y hemerográficas:

Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Ardanaz, Eleonora María (2017): “Maternalismo y política en el antifascismo argentino: el caso del Comité Argentino Pro Huérfanos Españoles (1937-1939)”, en Zona Franca. Revista del Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre las Mujeres, 25, pp. 7-35.

– Báez-Miró, Roberto (1941): “Charla sintética con la españolísima Andalucita”, en Radio Cinema (s. f./s. p.).

Caras y Caretas (6 agosto 1938): “Radio”, 2.079, p. 89.

El Comercio (24 diciembre 1940): “Hoy Radio Quito” (s. p.).

España Republicana (29 octubre 1938): “Fiesta campestre en Mar del Plata” (s. p.).

– Gutiérrez Barreto, Francisco (2011): Libro de la farándula cubana 1900-1962, vol. III. Managua: Francisco Gutiérrez.

La Nación (17 septiembre 1939): “En matinée vermouth y noche actúa hoy en el Comedia la Cía. de Revistas ‘1939’”, 7.966, p. 31.

La Nación (28 septiembre 1939): “‘La Andalucita’ se despide”, 7.975, p. 18.

– Liendo, Arturo (1941): “La Andalucita en los teatros” (s. p.).

– Liendo, Arturo (febrero 1941): “La Habana se ha puesto flamenca” (s. p.).

Listín Diario (11 octubre 1941): “El teatro ‘Olimpia’ presentará en esta a ‘La Andalucita’”, 17.112, p. 4.

– Núñez Sánchez, Rosario (17 junio 1941): “Un rato de conversación con ‘La Andalucita’”. Entr. Jorge Felices Jr., en El Mundo (s. p.).

The Tampa Times (7 marzo 1941): “Verbena scene will shift to Phillips Field”, pp. 1, 7.


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (IV)

En esa época, la revista Antena le dedicó dos reportajes gráficos que dejan constancia de su gran popularidad. En el primero aparece retratada en varias poses de baile y se la describe en estos términos: “Castiza, emotiva y vibrante, ‘La Andalucita’ traduce en toda su gracia, intención y sabor, el típico acento que distingue a los motivos populares españoles, a los que adorna con la expresividad de su decir y el temple vigoroso de su voz”. El segundo, que tiene como escenario un colmado porteño, presenta varias “escenas de pandereta” en las que Rosario baila sobre una mesa al compás de la guitarra de Luis Triguero; este se disputa su amor con Lolo, navaja en mano; y, junto con el recitador Hilario Flores, brindan con manzanilla como gesto de entendimiento y buen humor (1).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Durante los meses de julio y agosto de 1936 su voz volvió a sonar en Radio del Pueblo (LS6), donde interpretó un repertorio de canciones españolas junto a un trío de violín, piano y guitarra —Luis Triguero—, al que se sumaba su virtuoso toque de castañuelas. En la primavera austral trabajó en Radio Prieto (LS2) y, con menor frecuencia, en Radio Argentina (LR2), ambas de Buenos Aires, en las que consiguió un nuevo triunfo: “Esta dama sí que sabe lo que es arte andaluz… El ‘cante jondo’ es realmente un arte en ella… ‘La Andalucita’ es capaz de hacer vibrar de emoción a una mole de granito cuando canta. Se ha incorporado al programa de LS2 y LR2, obteniendo de inmediato un éxito rotundo” (2).

Como venía siendo habitual desde su llegada a tierras americanas, en todo momento alternó su intensa labor radiofónica con sus actuaciones en distintos teatros porteños. En el mes de julio “la estrella de la canción hispana La Andalucita (la voz de la madre patria)” se presentó en el Maravillas al frente de la “Compañía de Arte Regional ‘Pinceladas Españolas’”, dirigida por Justo Ortega y el maestro L. Molinari. Completaban el elenco las bailarinas Consuelo Iberia, Hermanas Vera y La Muñequita; el cantaor Alfonso Maese, la rondalla Cauvilla Prim, el guitarrista Luis Triguero y el incombustible Lolo. En los créditos también se menciona al abogado madrileño Ángel Pintado, que ya por entonces ejercía como su representante y más tarde se convertiría en su marido.

Rosario Núñez, en una imagen de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en una fotografía de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

El programa incluía números de baile, pasodobles —como ¡Ole que sí!, a cargo de la Andalucita y las Hermanas Vera—, canciones —como La Venta de Eritaña o Aquí está la Ciriaca, interpretadas por Rosario Núñez—, humor —por Lolo—, piezas instrumentales y números regionales españoles; y concluía con Fiesta gitana, una “hermosa pincelada flamenca” en la que intervenían todos los miembros la compañía (3).

Otros recortes del Archivo Andalucita también la sitúan en el Teatro Avenida de Buenos Aires, donde se ofreció una función extraordinaria en su honor, y en el Cine Loria de la misma ciudad, junto a Hilario Flores y Luis Triguero.

Brasil y Uruguay

La gran popularidad alcanzada en Argentina no tardó en extenderse a otros países, en parte gracias al alcance de la radio, que traspasaba las fronteras nacionales. Entre el 25 de septiembre y el 15 de octubre de 1937, el diario A Federaçao (4, 5) sitúa a la Andalucita en la ciudad de Porto Alegre, actuando en Radio Farroupilha (PRH2). “Mis interpretaciones agradaron tanto a los brasileños, que me hicieron objeto de innumerables distinciones”, confesaba la artista en una entrevista posterior (Núñez, “La Andalucita” 1).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

En diciembre comenzó una larga temporada de actuaciones en Montevideo. Se presentó en la cadena Centenario Broadcasting (CX36) acompañada por el sexteto de laúdes Picón y en enero de 1938 debutó en Radio Nacional (CX30), donde conquistó durante meses “el aplauso unánime del público radioescucha, que ha sabido valorar debidamente sus extraordinarias dotes vocales e interpretativas”. Sus “facultades naturales envidiables” le permitían cultivar un amplio y variado repertorio “en el que se halla representada toda la gama del cancionero regional de la madre patria […], desde el couplet [sic] frívolo o la canción picaresca hasta el fandanguillo, las bulerías y las más profundas y emotivas expresiones del castizo ‘cante jondo’ de pura veta flamenca” (Programa Oficial) (4).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

El éxito alcanzado desde su debut llevó a Radio Nacional a auspiciar un espectáculo de presentación en el Cine Splendid, pues “pocas veces ha llegado hasta nosotros en su género una cantante tan completa […] sus interpretaciones, a veces cómicas, se ven avaloradas por la expresividad de su decir y de su voz agradable y bien timbrada. […] ‘La Andalucita’ no es una cantante vulgar” (Programa Oficial) (5).

Asimismo, durante su estancia en Montevideo actuó en el Teatro Nacional junto a una “compañía de espectáculos típicos españoles” organizada por Rafael Ortega, en la que también figuraban Lolo, Lolita Beltrán y la Niña de Córdoba, entre otros artistas. El programa contenía un número en el que “se destaca en primer término un… novillo (esto va en chiste, entiéndase bien) que será toreado por el matador Payán y su cuadrilla” (6).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX-30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX 30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Una vez concluido su contrato en Radio Nacional, se le tributó un homenaje en el Teatro 18 de Julio, en el que colaboraron los cantaores Niño de Lavapiés, Chato de Puerto Real y Tomás Cendrón. Rosario desempeñó “el papel protagónico en el paso cómico ‘Un bautizo en Jerez y un cura bailaor flamenco’, de Sánchez Peña”, y ofreció “dos recitales bajo los títulos ‘Regiones de España’, un desfile del cancionero popular español y ‘Aires Flamencos’, acompañada a la guitarra por Pedro Arjona, con escenificación de ‘La Arria en Triana’” (Cine Radio Actualidad 36).

Notas:

(1) Los reportajes se titulan, respectivamente, “La Andalucita. Gitana y cantaora” y “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’”. Solo se conoce la fecha del segundo, que fue publicado el 25 de enero de 1936.

(2) Este recorte carece de referencia. Se pueden consultar los días y horarios de sus intervenciones en las tres emisoras mencionadas en la revista Radiolandia, entre el 9 de julio y el 21 de noviembre de 1936.

(3) Toda esta información procede de un folleto publicitario del espectáculo, que se despidió del Teatro Maravillas el 26 de julio (Archivo Andalucita).

(4) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página. Para conocer la ubicación en la parrilla de programación semanal de los programas en los que intervenía, consúltese la revista Cine Radio Actualidad, desde el 28 de enero hasta el 8 de julio de 1938.

(5) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(6) La información procede de una noticia titulada “La Andalucita actuará en el Nacional”, extraída de un diario argentino (Archivo Andalucita). Rafael Ortega era un pianista, compositor y director de espectáculos musicales en la radio argentina (Radiolandia, “Números” 28).

Referencias hemerográficas:

– A Federaçao (25 septiembre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 217, p. 5.

– A Federaçao (14 octubre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 232, p. 4.

– Antena: “La Andalucita. Gitana y cantaora” (s. f. / s. p.).

– Antena (25 enero 1936): “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’” (s. p.).

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Cine Radio Actualidad (28 enero 1938): “CX30-Radio Nacional”, 85, p. 56.

– Cine Radio Actualidad (8 julio 1938): “Gran fiesta española despidiendo a ‘La Andalucita’”, 108, p. 36.

– Núñez Sánchez, Rosario (1 abril 1938): “‘La Andalucita’, una vigorosa expresión de la canción popular española”, en Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio, 349, p. 1.

– Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio (4 febrero 1938): “La Andalucita será presentada por Radio Nacional en el Cine Splendid”, 341.

– Radiolandia (30 julio 1938): “Números de jerarquía artística en LS1”, 541, p. 28.