Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Antonia Martínez, la Salerito, versátil figura internacional (y IV)

El nueve de junio de 1916 “la reina de los cantos regionales y flamenco” debutó en el Folies Bergère de Barcelona por un caché “muy decentito” y obtuvo “un éxito grande, difícil de expresar […]. La popular artista se guardó al respetable en un bolsillo en cuanto les cantó la primera canción, y no quieran ustedes saber las ovaciones que se llevó la graciosa artista” (1). 

A finales de mes pasó al salón Doré y unas semanas más tarde, al teatro Eslava de Valencia, donde compartió cartel con Pastora Imperio, y las canzonetistas Lola Durán, Teresita Pastor y Adria Rodi. Conquistó al auditorio con sus “envidiables condiciones” y su “rica variación de trajes típicos” para cada uno de sus cantos regionales. No en vano, “es una de las artistas de este género que más sienten y hace sentir las canciones en las que pone sentimiento, pasión, dulzura…” (2)

La Salerito (Eco Artístico, 5-6-1916, p. 18).

La Salerito (Eco Artístico, 5-6-1916, p. 18).

En el salón Moderno de Tarragona consiguió “uno de los éxitos más grandes que se han conocido”, con “llenos enormes todas las sesiones […]. Su despedida fue un auténtico acontecimiento, pues el público, puesto en pie, tributó a la Salerito una verdadera ovación” (3). Después, en Elda, la “reina de los cantos regionales y flamencos” escuchó “favorables ovaciones por su voz, estilo, repertorio y presentación” (4).

En Villena “cantó con la maestría y facultades que la distinguen lo más saliente de su repertorio, siendo aclamada con delirio”. En Almansa “fue objeto de estruendosas ovaciones por su arte, gusto y elegancia” (5). Durante el otoño de 1916 también se la pudo admirar en el salón Novedades de Orihuela y en el Kursaal de Elche (6).

Retomamos su pista en junio de 1917. Junto a su hija Juanita Guerrero ーtambién conocida como la Sánchez-Guerreroー, que siguió sus pasos en el mundo del baile y el cuplé, se presentó en el teatro Oscense de Huéscar; y unas semanas más tarde actuaron en el teatro de Serón y en el salón Moderno de Vélez-Rubio (7). En este último permanecieron varios días, acompañadas al piano por Modesto Pérez, con “llenos completos” en todas las funciones y gran éxito de crítica:

“La Salerito es una veterana del couplet […] y lo mejorcito seguramente que ha pisado hasta ahora nuestras tablas. En la interpretación de tipos y cantos regionales demostró arte, ingenio y gracia exquisita que le valieron merecidos aplausos. 

Juanita Guerrero es una artista muy joven, muy linda y muy simpática que posee también los resortes de seducir al público por su sal y su gracejo.

Ambas lucieron un vestuario variado y lujosísimo, muy adecuado siempre a los diversos tipos que caracterizaron con singular maestría” (8).

La Salerito (Eco Artístico, 5-6-1916, p. 18).

La Salerito (Eco Artístico, 5-6-1916, p. 18).

Durante los meses de noviembre y diciembre Antonia Martínez ー“que canta cada malagueña que quita el sentío”ー trabajó en el salón Moderno de Calasparra, en el music hall Novelty de Barcelona y en el cine Benlliure de Valencia. En enero de 1918 se presentó junto a su hija en el teatro Ortiz de Murcia y unas semanas más tarde debutó en el pabellón Alfonso XIII de Melilla, donde coincidió con Dorita Ceprano y la pareja de baile formada por Selesia y Revoltosa (9).

T. Miranda, en la revista Eco Artístico, le recomendó que “continúe con el género flamenco, donde estará mejor”, por ser “una artista propia de un café cantante” más que de un escenario de varietés (10). Unos meses más tarde volvió a dar muestras de su gran generosidad, al colaborar en una suscripción a favor de los huelguistas de las minas de La Unión (11).

En agosto y septiembre de 1918 la prensa brasileña vuelve a situarla al otro lado del Atlántico. Integrada en la Compañía Norte-Americana de atracciones y variedades, “la graciosa tonadillera española Salerito” se presentó sucesivamente en el Casino Antártica, en el Miramar y en el teatro Parisiense de São Paulo, donde obtuvo “los más calurosos aplausos” (12). Después actuó, “con éxito triunfal”, en el cabaret restaurante del Club de los Políticos de Río de Janeiro (13).

En el mes de diciembre reapareció en el salón Novedades de Sevilla y unos meses más tarde, en el Imperial (14). Durante el verano de 1920 se anunció en el Edén de Valencia y en el salón Novedades de Alicante; y en mayo de 1924 “obtuvo un éxito clamoroso” en este último local (15). Según el relato de Francisco Fernández García, a principios de esa década se instaló en Melilla, donde regentó “un café teatro de su propiedad en el que invirtió todos sus ahorros, pero un desgraciado accidente hizo que lo perdiera todo al destruirse totalmente el local como consecuencia de un incendio” (16).

La Salerito (Arte e Artistas, 26-10-1918, p. 8).

La Salerito (Arte e Artistas, 26-10-1918, p. 8).

En esos años la prensa se hizo eco del accidente automovilístico que sufrió en Melilla en marzo de 1925, cuando regresaba de Nador junto a un individuo conocido como Paco ‘el Prevenido’. Tras pasar el Atalayón, el coche volcó al tomar una curva y fue a parar a una cuneta. Antonia Martínez, domiciliada en la calle del General Marina, número doce, “salió despedida del carruaje, yendo a caer a regular distancia […]. En otro auto fue traída a la plaza, recibiendo curación en la Casa de Socorro, de contusiones en el hombro derecho” (17).

En octubre de 1929 su nombre volvió a aparecer en los medios, tras ser detenida en Murcia por la guardia civil como autora del robo, en Orán, de un collar de piedras preciosas propiedad de María Pérez (18). No obstante, la propia artista no tardó en personarse en la redacción de El Liberal para ofrecer su versión sobre los hechos:

“No es así. La Salerito, no ha robado dicho collar. Este, que es de irrisorio valor, se lo prestó María Pérez, para que saliese a escena, en un teatro de Orán.

Después, la Salerito, que naturalmente, no tenía preocupación por el collar, pues que nada valía, se lo trajo al marcharse de Orán, sin ánimo de apropiarse de él.

Parece que María, por una venganza personal, presentó una denuncia a todas luces infundada.

Al llegar la Salerito a Murcia y notar que habíase traído la alhaja, telegrafió a la Pérez y le comunicó el pronto envío de la misma; al propio tiempo que significaba que se lo llevó distraídamente.

Posteriormente se encontró con que existía una denuncia, por robo, contra ella. Interrogada por las autoridades, probó su inocencia” (19).

Antonia Martínez Burruezo falleció en Caravaca de la Cruz el veintisiete de agosto de 1959, a causa de una hemorragia cerebral. Distintos periódicos de toda España publicaron la noticia, emitida por la agencia Cifra, según la cual la Salerito “se encontraba en la pobreza y la actriz Sarita Montiel proyectaba organizar una función en su beneficio” (20).

Notas:

(1) La Publicidad, 8-6-1916, p. 3; Eco Artístico, 5-6-1916, p. 18.

(2) La Correspondencia de Valencia, 21-7-1916, p. 3; El Pueblo, 24-7-1916, p. 4.

(3) Eco Artístico, 25-7-1916, p. 19.

(4) Eco Artístico, 15-8-1916, p. 17.

(5) Eco Artístico, 25-8-1916, p. 19; Eco Artístico, 5-9-1916, p. 15.

(6) El Conquistador, 7-10-1916, p. 3; La Defensa, 19-11-1916, p. 3.

(7) Eco Artístico, 5-6-1917, p. 13; Juan Jiménez, Eco Artístico, 5-8-1917, p. 13.

(8) Carmelo, Heraldo de los Vélez, 1-7-1917, p. 7. 

(9) La Voz del Pueblo, 7-11-1917, p. 2 [citado en Gelardo Navarro, José (2014). ¡Viva la Ópera Flamenca! Flamenco y Andalucía en la prensa murciana (1900-1939), Universidad de Murcia]; El Diluvio, 3-12-1917, p. 6; El Cine, 15-12-1917, p. 54; El Liberal, 18-1-1918, p. 2.

(10) T. Miranda, Eco Artístico, 5-2-1918, p. 20.

(11) El Despertar del Obrero, 20-4-1918, p. 4; 5-5-1918, p. 4.

(12) Correio Paulistano, 16-8-1919, p. 2; A Tribuna, 16-9-1918, p. 6; A Tribuna, 25-9-1918, p. 8.

(13) Arte e Artistas, 26-10-1918.

(14) Eco Artístico, 25-12-1918, p. 61; El Correo de Andalucía, 28-4-1919, p. 3.

(15) El Pueblo, 20-7-1920, p. 2; El Luchador, 21-8-1920, p. 2; El Luchador, 19-5-1924, p. 2. 

(16) Fernández García, “Antonia Martínez La Salerito (2ª Parte)”, El Noroeste Digital, 16-8-2013.

(17) El Telegrama del Rif, 27-3-1925, p. 4.

(18) El Liberal, 8-10-1929, p. 2.

(19) El Liberal, 9-10-1929, p. 2.

(20) ABC, 30-8-1959, p. 66.


Antonia Martínez, la Salerito, versátil figura internacional (I)

En el primer tercio del siglo XX triunfó en los escenarios de la península ibérica y América Latina una polifacética artista conocida como la Salerito (1), que cultivó el cante flamenco, los aires regionales, el cuplé e incluso la danza, muy en la línea de las modas imperantes en aquella época, en la que muchas figuras de lo jondo encontraron en los escenarios de variedades un excelente espacio para la innovación y la creatividad.

Antonia Martínez Burruezo nació el veintitrés de julio de 1881 en Caravaca de la Cruz (Murcia), en el número catorce de la calle del Castillo. En 1897, con dieciséis años de edad, contrajo matrimonio en su pueblo con Pedro Sánchez Guerrero, con quien tuvo una hija llamada Juana que años más tarde seguiría sus pasos en el mundo del espectáculo (2).

Antonia Martínez, la Salerito (Eco Artístico, 15-3-1911, p. 49).

Antonia Martínez, la Salerito (Eco Artístico, 15-3-1911, p. 49).

Aunque la agencia Cifra sitúa el inicio de su carrera en 1903 (3), las primeras referencias que ofrece la hemeroteca datan del año 1906 y la sitúan en Brasil, actuando con una troupe encabezada por el transformista italiano Aldo. En septiembre de 1906 presentaron en el teatro San Pedro de Alcántara de Pernambuco un programa compuesto por comedias y números de “extravagancia mimo-lírico-musical”, en los que destacaba la presencia de la “señorita Salerito, cantaora española” (4).

En octubre la compañía recaló en el teatro Polytheama de São Paulo, con un elenco compuesto por Aldo, la cantante francesa Mlle. Juliette, el clown parodista Leydig, la cantante italiana Mme. Magnitelli, la Salerito, el tenor ligero Mr. Gaiarde y la cantora lírica italiana Sarah Sarto (5). En enero de 1907 llevaron al teatro Santa Isabel de Pernambuco un programa que incluía varias comedias y grandes novedades, entre ellas “la célebre canzonetista española La Bella Salerito” (6).

En enero de 1909 la prensa la sitúa en el salón de variedades Monte Carlo de Ciudad de México, donde “la bella Salerito” participó en una función a beneficio de la pareja de baile española Sánchez Díaz, en la que también prestaron su concurso el ventrílocuo Caballero Felip y la bailarina oriental Fátima Nenem (7).

Durante su estancia en el país azteca fue contratada por Eusebio Azcue, empresario del teatro de Actualidades de La Habana, y en el mes de julio embarcó con rumbo a la isla caribeña, donde su llegada causó gran expectación: “‘La Salerito’ es una artista de gran cartel” que “se ha traído con ella toda la gracia macarena y hasta el último terroncito de las salinas de San Fernando”; “tiene fama de ser gran ‘cantaora’ de flamenco: […] dicen que sus ‘marianas’ no tienen rival” (8).

La pareja Sánchez-Díaz. Foto Casau, Archivo Región de Murcia.

La pareja Sánchez-Díaz. Foto Casau, Archivo Región de Murcia.

Debutó en el mencionado coliseo el dos de agosto, compartiendo cartel con Aurelia la Sevillanita, el dueto Conchita Soler-Miguelette, Fátima Hanem, Vicentito Sanz y varias películas, y obtuvo “un éxito inmenso cantando las ‘Marianas’ y la ‘Jota de la Rabanera’” (9). En las noches siguientes también interpretó tangos, malagueñas y tientos, entre otros estilos flamencos, así como una jota

Con “el sentimiento y expresión de sus ‘jondos cantares’” logró captarse “las simpatías de la colonia andaluza” y demostró ser una “cantaora de flamenco de alta escuela”; “la mejor cantaora […] que se ha subido al tabladito de ‘Actualidades’”. Asimismo, hizo sus pinitos como cupletista y bailó la farruca y el garrotín, danza en la que estaba “de lo más ‘caribe’” (10). Tras quince días de actuación con un mínimo de cuatro funciones diarias, “fue despedida con cariño por sus [muchos] admiradores” y marchó “a recorrer los teatros que tiene en provincias la empresa Azcue y Compañía” (11).

A finales de octubre de 1909 regresó a La Habana para actuar solo unos días en el teatro Nacional, que ofrecía la película El soldado español en Melilla y distintos números de variedades, entre ellos Richards, los tres Watsons y “la notable bailaora y cantaora flamenca” Antonia Martínez, que hacía honor a su apodo artístico:

“A los cinco minutos de hablar con Antonia se explica cualquiera la gráfica oportunidad del simpático alias que tan gallardamente ostenta […]. La Salerito canta flamenco, con estilo y con pasión y baila, dentro del mismo género, con clasicismo, por decirlo así. El garrotín, bailado y cantado por ella, es algo nuevo, mezcla de amores gitanos y aromas […], algo suave, delicado y al mismo tiempo áspero, bravío. Una verdadera ovación acogió el garrotín […] de la Salerito.

Felicitamos por su éxito a la simpática andaluza, de quien pudiera decirse, afirmando lo contrario que una petenera muy conocida:

‘Quien te puso Salerito,

supo bien ponerte nombre’…” (12).

Antonia Martínez, la Salerito. Eco Artístico, 5-5-1911, p. 54.

Antonia Martínez, la Salerito. Eco Artístico, 5-5-1911, p. 54.

Poco después la compañía salió “en excursión a Matanzas, Cárdenas, Sagua, Santa Clara, Cienfuegos, Camagüey y Santiago de Cuba” (13). En mayo de 1910 la prensa vuelve a situar en la capital de la isla a “la notable cupletista y bailarina La Salerito” (14). Junto a la también bailarina y cupletista bella Zaida, la característica Matilde Corona y los bailarines Lina Frutos y Tabernilla, se anunciaba en el Moulin Rouge, en cuyo programa también tenían cabida el cine y la zarzuela.

Asimismo en La Habana, en el mes de agosto “la salerosa ‘flamenca’” debutó en el teatro Albisu, compartiendo cartel con el dúo italiano Les Gridelli y una selección de proyecciones cinematográficas (15); y a finales de septiembre “la bella ‘Salerito’, bailarina que se las trae”, viajó a Ciudad de México para trabajar durante diez días en el teatro Alcázar, junto a los acróbatas The Dorians y una compañía del género chico (16).

Regresó a la capital cubana a finales de octubre y se anunció durante todo un mes en el Molino Rojo, donde actuaba una compañía de zarzuela y, al final de cada tanda, actuaban las bailarinas de rango español las Trianeras, la cantaora de flamenco Conchita Romero, la cupletista bella Friné y la multifacética Antonia Martínez (17).

En enero de 1911 la prensa española se hizo eco de la “magnífica campaña” que estaba realizando en el teatro Variedades de La Habana “la hermosa y notable coupletista y bailarina La Salerito, que posee en el arte cualidades supremas” (18). Pocas semanas después, tras una “brillante actuación en Remedios”, se presentó en el salón teatro Actualidades de Cienfuegos, donde fue “en extremo celebrada” (19); y en el mes de marzo gustó mucho al público en el coliseo homónimo de la capital (20).

En esa época la revista Eco Artístico de Madrid la publicitaba como “notable cupletista-bailarina española”, intérprete del “género flamenco, canciones cubanas, jotas, monólogos”; destacaba su fastuosa presentación y su elevado mérito artístico:

“… se destaca por la originalidad de sus canciones, por el clasicismo de sus típicos bailes, en los que introduce modificaciones que luego son seguidas, como reglas, por sus imitadores. […] su arte encanta por igual al público de uno y otro sexo, toda vez que en su repertorio cuenta con bellas canciones y genuinos bailes” (21).

Anuncio de la Salerito. Eco Artístico, 5-8-1911, p. 4.

Anuncio de la Salerito. Eco Artístico, 5-8-1911, p. 4.

Poco después regresó a México para actuar en el salón Variedades de Veracruz, donde obtuvo “un éxito altamente lisonjero” (22) y fue prorrogada hasta en cuatro ocasiones por sus “relevantes méritos, su inagotable repertorio y su suntuosa presentación”. Tras su prolongada y exitosa tournée americana, la prensa española ya anunciaba su próxima vuelta a la patria, “con un enorme bagaje de laureles” y un repertorio enriquecido con nuevos números de influencia americana:

“Cultivadora del genial arte de Amalia Molina, cual ella sabe imprimir a sus canciones andaluzas toda la pasión de su alma enamorada; por eso los arrebatos de entusiasmo que despiertan sus ‘granadinas’, sus ‘farrucas’, sus ‘marianas’, sus ‘tientos’ y sus canciones cubanas, que interpreta con suma perfección […]. Y si merecedora de ovaciones es como coupletista y cantaora del clásico flamenco, revélase notabilísima intérprete del cante y baile cubano” (23).

No obstante, un ventajosísimo contrato la hizo demorar su regreso y aplazar varios compromisos adquiridos en Levante y Andalucía (24). A finales de mayo volvió a reaparecer en La Habana, donde trabajó unos días en el teatro Alhambra junto a la compañía de zarzuelas de Mariano Fernández. La noche de su debut “llevó […] mucho público” al citado coliseo. “La Salerito, triunfó! Todos los números por ella ejecutados fueron muy aplaudidos” (24).

Durante los meses de junio y julio las crónicas la sitúan en Costa Rica, actuando en el teatro Variedades de San José con “el general aplauso de un público entusiasta que la mima por sus purísimos estilos, por sus brillantes facultades, gracia innata y gentileza” (25)

Volvió a pisar tierra española en el mes de agosto y corrió a reencontrarse con sus vecinos en Caravaca de la Cruz. Durante varias semanas llenó hasta la bandera el teatro Thuillier, donde “el público, poseído de gran entusiasmo, la ovaciona ruidosamente al final de sus marianas y granadinas reconociendo que no tiene competidora”. Acompañada por la orquesta del maestro Requejo, también interpretó magistralmente sus canciones cubanas, que fueron haciéndose populares (26). 

Anuncio de la Salerito. Eco Artístico, 25-9-1911, p. 2.

Anuncio de la Salerito. Eco Artístico, 25-9-1911, p. 2.

El crítico local, L. Díaz, expresó su sorpresa ante “el colosal triunfo obtenido” por su paisana, pues, aunque “todos […] supusimos que sería de las buenas, […] pocos creíamos que hubiese alcanzado tan alto puesto como el que en su género ocupa”.

“Aparece ante el público con una sonrisa picaresca y un andar magestuoso [sic] al par que elegante; lanza la música sus armoniosos acordes, y salen de su garganta las notas, fáciles, claras, con una melodía que subyuga, que encanta, que conmueve; y conforme canta, el entusiasmo se desborda impetuoso; y rayando la emoción en lo epiléptico, las manos se van aproximando inconscientemente se unen, se separan y vuelven a juntarse con fuerza batiendo palmas frenéticamente” (27).

La prensa murciana le auguró grandes éxitos en España, por sus extraordinarias cualidades artísticas: “a una voz potente y bien timbrada, dulce y melodiosa, une un estilo que encanta, sobre todo en lo flamenco, que raya a gran altura; es arrogante y graciosa, desenvuelta y picaresca, sin caer en lo sicalíptico; tiene un repertorio vastísimo y escogido y lleva un vestuario magnífico” (28). 

Notas:

(1) No hay que confundir a esta mujer con su homónima almeriense, la cupletista Elisa Gómez Suñer, trágicamente fallecida en 1911, a la edad de dieciséis años (El Popular, 7-3-1911, 1).

(2) Este dato está acreditado documentalmente por el acta de matrimonio de la pareja, procedente del Archivo Diocesano de Cartagena-Murcia, y no tiene por qué contradecir al testimonio de Antonio Medina, amigo de la Salerito, al que hace referencia Francisco Fernández García: “Siendo joven marchó a Madrid entrando a servir en la casa de un acaudalado matrimonio caravaqueño, al parecer mantuvo relaciones con el marido y se quedó embarazada, por lo que tuvo que dejar el empleo y la casa; fue entonces cuando decidió dedicarse al mundo del espectáculo” (Fernández García, “Antonia Martínez La Salerito (primera parte)”, El Noroeste Digital, 16-8-2013). De ser cierta esta información, el episodio referido sucedería cuando Antonia era aún una adolescente.

(3) Cifra, Diario de Burgos, 30-8-1959, p. 5.

(4) O Paiz, 30-9-1906, p. 8. Traducción mía.

(5) Correio Paulistano, 31-10-1906, p. 5.

(6) Jornal do Recife, 5-1-1907, p. 4.

(7) México, 17-1-1909, p. 8.

(8) Diario de la Marina, 2-8-1909, p. 6.

(9) Miguel Ángel Mendoza, Diario de la Marina, 3-8-1909, p. 6.

(10) Diario de la Marina, 12-8-1909, p. 6; Diario de la Marina, 4-8-1909, p. 6; Diario de la Marina, 16-8-1909, p. 6; Diario de la Marina, 13-8-1909, p. 6.

(11) Diario de la Marina, 19-8-1909, p. 6.

(12) Diario de la Marina, 30-10-1909, p. 14.

(13) Diario de la Marina, 31-10-1909, p. 11.

(14) Diario de la Marina, 25-5-1910, p. 9.

(15) Diario de la Marina, 26-8-1910, p. 6.

(16) El Imparcial, 1-10-1910, p. 8.

(17) Diario de la Marina, 27-10-1910, p. 6; Diario de la Marina, 10-11-1910, p. 11.

(18) Eco Artístico, 25-1-1911, p. 44.

(19) Eco Artístico, 15-2-1911, p. 46.

(20) Madrid Cómico, 11-3-1911, p. 17.

(21) Eco Artístico, 15-3-1911, p. 49.

(22) Eco Artístico, 25-3-1911, p. 50.

(23) Eco Artístico, 5-5-1911, p. 54.

El anuncio incluía su dirección permanente (“Mayor, 65, 3.º, Madrid”) y las “condiciones últimas: 60 pesetas” (Ibidem).

(24) Eco Artístico, 15-6-1911, 58.

(25) Diario de la Marina, 27-5-1911, p. 8; Eco Artístico, 15-6-1911, 58.

(26) Eco Artístico, 25-8-1911, 64; Eco Artístico, 5-9-1911, p. 65.

(27) L. Díaz, La Luz de la Comarca, 10-9-1911, pp. 2-3.


Lola Cabello, una diva del cante flamenco en Barcelona (V)

Durante los primeros meses de 1936 “la estrella del cante flamenco Lola Cabello, acompañada a la guitarra por el célebre Pepe Hurtado”, colaboró en un festival benéfico organizado por varias entidades en el local de Esquerra Republicana de Santa Coloma de Gramanet y en una función celebrada en el Circo Barcelonés para ayudar al bailaor Antonio Viruta, que había perdido una pierna (82). Asimismo, intervino en varias emisiones de cara al público de Radio Asociación de Cataluña y su cante siguió estando muy presente en las parrillas de programación de distintas cadenas regionales (83).

Lola Cabello (Crónica, 3-5-1936).

Lola Cabello (Crónica, 3-5-1936).

A mediados de febrero “la célebre cantaora de flamenco”, “genial creadora de las populares canciones ‘María de la O’, ‘Rocío’, ‘María Magdalena’ y ‘Mari Cruz’”, ofreció una serie de actuaciones junto al tenor Emilio Vendrell en el Principal Palace y en el Coliseo Pompeya de la Ciudad Condal, donde fueron muy aclamados (84).

Poco después emprendió una gira con una compañía de variedades denominada Espectáculos de Arte 1936, que llevaba como figuras principales a la estrella del folclore cubano Elena Brito, la bailarina Dorita del Monte, la vedette al estilo norteamericano Celeste Grijó, la bailarina acrobática Miss Danika Feldt y la cantaora de flamenco Lola Cabello, acompañada a la sonanta por Pepe Hurtado. Completaban el elenco el excéntrico humorista Nanín, el Excelsior Ballet y la orquesta The Palmer’s Boys, entre otros artistas (85).

En el teatro Prado de Sitges la malagueña “entusiasmó hasta el paroxismo a los amigos del ‘cante jondo’. Pasaron después al Novedades de Barcelona, donde también “gust[ó] mucho todo su repertorio flamenco” y “bordó en oro todas las ‘Marías’ que están de moda: ‘María de la O’, ‘María Magdalena’ y ‘Mari-Cruz’” (86). También se presentaron en el Coliseum de Tortosa y en el Lírico de Palma de Mallorca, donde Lola Cabello “confirmó plenamente la fama” que la precedía. “Dice el cuplé con mucho ‘ángel’ y gran estilo” (87).

“… su presentación ha constituido un verdadero triunfo. A unas espléndidas facultades, une un estilo impecable y un gran sentimiento en la canción. En su género es realmente una gran artista.

El público no se cansaba de ovacionarla y la simpática artista repetía una y otra canción, mostrándose infatigable para complacer al auditorio. En resumen: un éxito clamoroso del cual participa en justicia el notable guitarrista Pepe Hurtado” (88).

Dorita del Monte (Crónica, 3-5-1936).

Dorita del Monte (Crónica, 3-5-1936).

De regreso a la Ciudad Condal, recalaron en el Circo Barcelonés y en el Monumental Cinema. La tournée también les llevó al Gran Teatro Iris de Zaragoza, el Principal de Soria, el Díaz de Calahorra, el Bellas Artes y el Salón Victoria de San Sebastián, el salón Teatro de Éibar y el teatro Jovellanos de Oviedo, entre otros lugares (89). En todos ellos Lola Cabello, “artista de temperamento […] fue muy ovacionada”, pues “lo hace muy bien, con un gran sentido y puesta el alma en la canción” (90).

Sin embargo, a pesar de los éxitos y las buenas críticas, el periodista especializado en flamenco, Sebastià Gasch, siguió poniendo en entredicho su jondura, en un artículo titulado “De Betty Boop a D. Antonio Chacón”, que decía así:

“Esta señora, a pesar de su popularidad, de sus éxitos apoteósicos, de sus recitales de radio, a pesar de ser aplaudida ferozmente por los mismos andaluces, es una flamenca de las más aguadas.

[…] Del arte jondo de verdad ya no se canta ni gallo ni gallina. […] ha sido reemplazado por los fandanguillos y por aquella ornamentación tropical, azucarada y adormilada, de las guajiras, vidalitas, milongas y colombianas. […]

Lola Cabello es uno de los especímenes más típicos de la degeneración actual. […] se ha puesto a cultivar un género híbrido sin tradición, arte y sabor. Canta cuplés pseudo-flamencos con orquesta. Y, acompañada por la guitarra, Mari-Cruz, María Magadalena y otras cositas de los Quiroga and Company. Pero no por bulerías, […] sino sin apartarse lo más mínimo de la partitura. […] Esto no es flamenco ni es nada. […] Como cupletista, Lola Cabello es muy superior a todas las cultivadoras del flamenco fabricadas en las academias de la calle Nueva. […] Sin embargo, parada y sin expresión, es muy inferior a una Pastora Imperio o a una Conchita Piquer” (91).

Elena Brito (Crónica, 3-5-1936).

Elena Brito (Crónica, 3-5-1936).

Una vez concluida la gira con Espectáculos de Arte 1936, en el mes de junio “la mejor ‘cantaora’ de flamenco regresó al teatro Novedades de Barcelona junto a un nuevo elenco de variedades en el que destacaban las bailarinas Manolita Guerrero y Mary de Ávila, la vedette Tina de Jarque o la orquesta Montoliú Jazz, entre otros artistas (92). También se pudo ver a la “emperatriz de la canción” en el teatro Casares de Castellón y en un teatro de Puigcerdá durante las fiestas del Roser (93).

Tras el estallido de la Guerra Civil, su presencia fue habitual en las salas socializadas por la C.N.T., como el Circo Barcelonés, donde actuó en diversas ocasiones compartiendo cartel con la canzonetista Asunción Pastor, la pareja formada por Pilar Calvo y Luis Maravillas, y el cuadro flamenco formado por Manuel Guerrita, Maera, Conchita y Miguel Borrull, entre otros artistas (94). También trabajó en el Tívoli y en el Olimpia, junto a una troupe de artistas de variedades en la que destacaba la presencia de la pareja de baile los Chavalillos Sevillanos; y en el teatro Euterpe de Sabadell, en un festival organizado por la Delegación de Propaganda y Prensa del Cuartel Carlos Marx (95).

Además, acompañada a la guitarra por Pepe Hurtado, “la genial artista del cante jondo” colaboró en numerosos eventos en pro de la causa republicana: festivales a beneficio de los hospitales, de la Cruz Roja, de las milicias antifascistas y de las víctimas del fascismo (96). Incluso formó parte de una caravana artística organizada por el sindicato Solidaridad Obrera para llevar un poco de arte y esperanza a los milicianos desplegados al sur del Ebro.

Celeste Grijó (Crónica, 3-5-1936).

Celeste Grijó (Crónica, 3-5-1936).

La troupe estaba conformada por un cuadro dramático dirigido por Manrique Gil; un conjunto de arte moderno integrado por figuras de variedades como las hermanas Puchol, los bailarines Josepus and Mackar, la pareja de canto y baile Pilly Ferry, las cancionistas Pilar Piquer y Lucy Díaz, y el cantante Juan Arcos; y un cuadro flamenco en el que figuraban los guitarristas Manolo Bulerías, Miguel Borrull, Pepe Hurtado y Juan Riera; los cantores Guerrita, Gran Fanegas, Lola Cabello y Niño de la Palma de Oro; y los bailaores Agustín de Triana, Palmira Escudero y Juanita Guerrero. Todos los artistas consiguieron “un éxito rotundo”, especialmente la malagueña, que cerró el espectáculo con su “arte supremo”, y “a quien los simpáticos milicianos no se cansaban de oír fandanguillos, medias granaínas, colombianas y milongas” (97).

Durante el año 1937 Lola Cabello siguió desarrollando su actividad artística junto a distintas troupes de variedades, en las que desempeñaba un papel protagonista. Con la agrupación Karuki, formada en Barcelona, la “gran diva de la canción andaluza” trabajó en el teatro Coliseum de Tortosa, en el de Castellón y en el salón Cataluña de Lleida (98). Asimismo, actuó con Espectáculos Columbia en el teatro de Tarragona, en una función organizada por el Socorro Rojo a beneficio de la Diada de Madrid; y colaboró en una velada teatral benéfica de U.G.T. celebrada en Vic y en un festival pro-armas promovido por el Centro Aragonés de la Ciudad Condal (99).

A partir del mes de junio la “canzonetista andaluza Lola Cabello, ‘emperatriz’ […] del fandanguillo gitano”, unas veces como figura titular de su propia agrupación y otras junto a la troupe Charivari o a la compañía de variedades socializada por U.G.T. Espectáculos Hollywood, se presentó en ciudades como Castellón, Tortosa, Gerona, Granollers, Alicante y Murcia, acompañada a la sonanta por su cuñado, Alfonso Aguilera (100).

Alfonso Aguilera (Democracia, 15-11-1929).

Alfonso Aguilera (Democracia, 15-11-1929).

Este último conjunto concluía sus actuaciones con el disparate cómico en un acto Terraza de New York ーoriginal de Clavijo, Gares, Lage y Reñoneー, en el que participaba todo el elenco. Según las críticas, la figura más destacada era “la simpática y notable ‘cantaora’ Lola Cabello […]; esta flamenquísima artista conserva plenamente sus facultades espléndidas para el cante gitano que interpreta con ese estilo propio que le presta carácter tan personal” (101).

En esa época también participó en una fiesta organizada por el Socorro Rojo Internacional en la plaza de toros Monumental de Barcelona a favor de las víctimas de Almería y en un espectáculo celebrado en la Sala Busquets a beneficio de la compra de ropas para los combatientes, en el que “la genial, la única, la incomparable estilista de la canción […] tuvo que repetir e incluso triplicar y cuadruplicar y quintuplicar su trabajo ante el entusiasmo” de sus muchos admiradores (102).

En enero de 1938, la poeta y rapsoda Pura de Lara entrevistó para Mi Revista a “Lola Cabello, alma de la copla andaluza, que en Barcelona y fuera de ella se adueña de todos los públicos, que se maravillan ante la dulce cadencia de su voz y la gran simpatía que emana de toda su figura”. La conversación se produjo ante un vermú a palo seco, en el contexto de la carestía ocasionada por la guerra, mas ello no consiguió borrar la sonrisa ni el sentido del humor de la entrevistada, que mostró su agradecimiento al público barcelonés y un gran apego a su familia, motivo por el cual no se había decidido a hacer las Américas. También declaró estar afiliada a la U. G. T., a pesar de no entender de política:

Lola Cabello (Cinestar, 1-4-1936).

Lola Cabello (Cinestar, 1-4-1936).

“ー Al público de Barcelona. Aquí me consagré, puedo decir, y aquí han sido mis éxitos más resonantes.
[…]
ー He estado en toda España, y dentro de ella me han retenido más bien lazos familiares. Si no hubiese sido así ya hubiera cruzado varias veces el ‘charquito’. Pero me encontraba tna [sic] bien en España y sobre todo en Barcelona, que no sentía deseo de otros aplausos que los de mi público de por aquí.
[…]
ー Pertenezco desde hace años a la U. G. T.
[…]
ー De política no he entendido nunca. Yo solo soy una artista del pueblo y para el pueblo, y a él me consagro y consagraré mientras mi voz artísticamente me lo permita.
[…]
ー ¿Después?… Me dedicaré a mi hogar y a mis hijos y desde luego a guardar mientras viva un emocionado y grato recuerdo de los aplausos recibidos.
[…]
ー Una última pregunta, Lolita. ¿Cuál es tu mayor orgullo?
Rápidamente, y con dulzura infinita, la gran intérprete de la canción andaluza me contesta:
ー ¡Mis hijos…!” (103).

Notas:

(82) El Diluvio, 25-1-1936; 7-1-1936. Unos meses más tarde, también intervino en un “grandioso festival organizado por el Ateneo Obrero República de Izquierda del Distrito V a beneficio de sus escuelas y asistencia benéfica social” celebrado en el Circo Barcelonés (La Humanitat, 31-3-1936).

(83) El 24 de enero Radio Asociación de Cataluña realizó una transmisión desde el teatro Olympia de Barcelona (La Veu de Catalunya, 26-1-1936) y el 3 de febrero ofreció un concierto patrocinado por la empresa textil Paños Ramos que fue emitido por distintas emisoras catalanas (La Humanitat, 2-2-1936). Asimismo, tanto Radio Rioja como Radio Murcia programaron con cierta frecuencia canciones y cantes extraídos de los discos de Lola Cabello.

(84) La Humanitat, 12-2-1936; El Diluvio, 12-2-1936; 15-2-1936.

(85) La revista Crónica publicó un reportaje sobre la crisis que atravesaba el género de las varietés, que recogía el testimonio de las cuatro estrellas de la compañía, Dorita del Monte, Celeste Grijó, Elena Brito y Lola Cabello. Estas reconocían “la escasez de trabajo, la falta de contratos”, especialmente en verano, porque “la gente no va al teatro, […] va al cine, que es más barato, y la función dura más”. A la pregunta de si era preferible trabajar de forma independiente o integradas en una compañía, respondían lo siguiente:

“Cuando el empresario de la tournée tiene intención de pagar y le salen bien los negocios, es mejor la Compañía. Si no, la actuación individual es lo más interesante. Ahora, que una Compañía con una sola figura naufraga sin más remedio. Tiene que ir una vedette y tres o cuatro semi vedettes. A nosotras nos gusta destacar solas, naturalmente; pero eso es perjudicial” (Crónica, 3-5-1936).

(86) Baluard de Sitges, 22-3-1936; Última Hora, 25-3-1936; Ricman, El Diluvio, 26-3-1936.

(87) Heraldo de Tortosa, 4-4-1936; El Día, 12-4-1936.

(88) La Última Hora, 13-4-1936.

(89) El Diluvio, 19-4-1936; Hoja Oficial del Lunes, 4-5-1936; Heraldo de Aragón, 24-4-1936; Noticiero de Soria, 4-5-1936; La Rioja, 8-5-1936; La Voz de Guipúzcoa, 13-5-1936; 17-5-1936; La Voz de Asturias, 21-5-1936.

(90) La Voz de Guipúzcoa, 2-5-1936; La Voz de Asturias, 5-6-1936.

(91) Gasch, Sebastià, “De Betty Boop a D. Antonio Chacón”, Mirador, 23-4-1936.

(92) La Humanitat, 12-6-1936.

(93) Heraldo de Castellón, 2-7-1936; El Diluvio, 10-7-1936.

(94) La Batalla, 5-9-1936; Full Oficial del Dilluns de Barcelona, 9-11-1936.

(95) La Batalla, 24-9-1936; El Diluvio, 2-10-1936; Solidaridad Obrera, 9-1-1937; El Diluvio, 22-10-1936.

(96) Intervino en dos funciones a favor de los Hospitales y Cruz Roja que tuvieron lugar en el teatro Coliseum de Tortosa y en el Gran Teatro Price de Barcelona (Heraldo de Tortosa, 17-8-1936; Boletín Oficial de la Brigada Nº 1, enero de 1937). Actuó en en varios eventos a favor de las milicias antifascistas celebrados en Cerdanyola, Sant Adrià del Besós, el teatro Poliorama de la Ciudad Condal, el Majestic de Granollers y el Bosque de Vilanova i la Geltrú; y un festival a beneficio de las víctimas del fascismo organizado en el Casal de la Principal de Vilafranca del Penedés (El Diluvio, 6-9-1936; Juliol, 4-10-1936; Última Hora, 24-10-1936; La Gralla, 15-11-1936; Butlletí del Comitè de Defensa Local, 18-11-1936; La Humanitat, 6-12-1936).

(97) Última Hora, 15-9-1936; Diari de Barcelona, 1-10-1936; J. P., Solidaridad Obrera, 1-10-1936.

(98) El humorista Gedeón, la bailarina Rose Mari, la cantante Emilia Domingo y la vedette moderna Julieta Ramírez y la orquesta Hispania Boys son algunos de los artistas que formaban parte de la agrupación, junto con Lola Cabello y Pepe Hurtado.
El Pueblo, 18-12-1936; Heraldo de Castellón, 9-1-1937; Acracia, 9-2-1937.

(99) Diari de Tarragona, 2-3-1937; L’Hora Nova, 13-3-1937; Nuevo Aragón, 17-4-1937.

(100) Lola Cabello llevaba en su compañía a la vedette Aurorita Esteve, el recitador Manolo Gómez, el tenor García Román, la pareja de baile Hermanos Areta y las bailaoras Hermanas Ortega, entre otros artistas. La troupe Espectáculos Hollywood incluía números de lo más diverso, como el cómico Gran Graells, el ventrílocuo Ojival, la bailarina Lolita Rivas, la canzonetista Julieta Ramírez o la vedette Nita Mary.
Heraldo de Castellón, 4-6-1937; El Poble, 10-6-1937; Lluita, 6-7-1937; Gerona C. N. T., 11-7-1937; Orientaciones Nuevas, 12-8-1937; Heraldo de Castellón, 29-9-1937; Nuestra Bandera, 14-10-1937; Confederación, 31-10-1937; Front, 16-12-1937.

(101) Heraldo de Castellón, 1-10-1937.

(102) El Diluvio, 23-7-1937; La Esquella de la Torratxa, 3-12-1937.

(103) Pura de Lara, Mi Revista, 10-1-1938.