Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (II)

En el otoño de 1932 la Paquita Martín se integró en una compañía de revistas, varietés y zarzuela representada por el empresario Francisco Molina, dirigida por el actor Hilario Flores Quintana y compuesta por figuras como la vedette Aurorita Peris, el primer actor cómico Manuel Cumbreras, las tiples cómicas Inés García y Lolita Lledó, el tenor cómico Manuel Lanegran Lolo‘, la bailarina Mery Molina y el maestro concertador Teodoro Cristóbal. En la parte flamenca del elenco destacaba la presencia de los cantaores Angelillo, Jesús Perosanz, el Americano, la Niña de Écija, la Niña de Córdoba y el Niño de Talavera, así como los guitarristas Julio Alonso y Manuel Torres (1). 

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

A finales de octubre iniciaron una gira por Levante y Andalucía que comenzó en el salón España de Alicante con la representación del espectáculo Claveles de España ーcon música de José María Palomo, y libreto de Hilario Flores y R. Lozaー, “una sucesión de cuadros en los que se mezclan [la] gracia del sainete, la inspiración de la música popular y el sentimentalismo del ‘cante jondo’” (2). Esta pieza ya había triunfado en distintos teatros españoles, incluido el Romea de Madrid (3). 

En ella se cantaron “desde el fandanguillo de Juan Breva y los ‘Caracoles’ de don Antonio Chacón hasta el más moderno de los fandanguillos, medias granaínas, seguidillas gitanas, soleares, guajiras, colombianas, tarantas y toda la gama del cante flamenco […], notándose la ausencia únicamente del martinete” (4). 

Todos los integrantes de la compañía resultaron “superiores, pero por encima de todo [destacó] la labor de las mujeres y de Perosanz” y, especialmente del Americano. También llamaron la atención los hermosos decorados, inspirados en distintos rincones patrios, los efectos de luces y el magnífico vestuario (5).

En el mes de noviembre debutaron con gran éxito de crítica y público en el teatro Romea de Murcia, donde llevaron a escena las obras Claveles de España y Rejas y flores. Unos días después actuaron en el Cervantes de Almería y, en diciembre, en el coliseo homónimo de Málaga y en el Mora de Huelva, donde dejaron un “recuerdo gratísimo, el de las coplas de ‘Los Campanilleros’, con la exaltación de la Nina de Écija” (6).

En enero de 1933 la compañía presentó el mismo programa en el Cervantes de Sevilla, en el Gran Teatro de Córdoba y en el Gran Teatro Falla de Cádiz. Según relató la prensa, entre otras figuras de elenco, la Niña de Écija y la Niña de Córdoba “desempeñaron sus papeles con gran acierto” y demostraron tener “estilo tirándose a la cara, […] las rosas con espinas de una serrana o una ‘soleá’” (7). 

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

También fueron dignos de mención el duelo por fandangos que mantuvieron Perosanz y el Americano, el baile por chuflas de Lolo, la danza agitanada de la señorita Peris y la labor de los tocaores de guitarra (8). No obstante, la crítica cordobesa también mostró su descontento con algunos aspectos de las obras, como su “argumento endeble y poco delicado” o el “mal gusto” predominante (9).

En el mes de marzo la Niña de Écija intervino en una función de ópera flamenca celebrada en el circo Price de Madrid, en la que compartió escenario con Cepero, Pena hijo, Niño de Caravaca, Juan Varea, Niño de la Peña, Corruco de Málaga, Cojo de Madrid y Alfonso el Chozas, acompañados por las sonantas de Luis Maravillas, José Revuelta y Julio Alonso (10).

Unas semanas más tarde volvió a salir de gira con la compañía de Francisco Molina, que había sufrido notables cambios en su composición. La Niña de Écija, el Americano y el Niño de Madrid constituían las figuras principales del reparto jondo. “Los demás artistas [servían] de relleno y ocasión para que canten los ‘ases’ fandanguillos, y el resto de la gama flamenca, con el mejor estilo y con un entusiasmo que arranca del público estruendosas ovaciones” (11). Completaban el plantel María Rodríguez ‘la Niña de la Huerta’, los guitarristas Luis Yance y Julio Alonso, y el bailaor cómico-serio Ramironte (12).

Debutaron en el teatro Bretón de Salamanca con la obra Claveles de España, que fue recibida “con ese éxito ruidoso de palmas y olés” (13), y en los días sucesivos estrenaron las piezas Coplas y guitarras y Sol andaluz. La primera, con libreto de Francisco Horacio y música de Modesto Rebollo, incluía números como una zambra, una canción gitana, un pasacalle dedicado a la capa española, un danzón o un chotis. “La mayor parte de [ellos] fueron objeto de grandes aplausos” y tuvieron que ser bisados. “Los cantadores […] escucharon prolongadas ovaciones” (14).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

Después se presentaron en el teatro Nuevo de Zamora, con Claveles de España. “Los cantaores estuvieron formidables”, tanto el Niño de Madrid y el Americano, que dieron a sus coplas “todo el sentimiento y toda la riqueza de tonos que piden”, como la Niña de Écija y la Niña de la Huerta, “de solera flamenca ambas”, que hicieron “una demostración de sus estupendas facultades, cantando sin rival los fandanguillos más sentidos y del mejor gusto popular”. Llamó especialmente la atención un decorado que representaba el Sacromonte granadino (15).

Al día siguiente llevaron a escena Sol andaluz, una obra lírica ambientada en Cádiz, llena de colorido, con libreto de Ricardo González del Toro y partitura del maestro Font de Anta. Los flamencos conquistaron al público con su arte y simpatía, cantando con “todo el sentimiento”, “sin tregua ni descanso, fandanguillos, milongas, columbianas, soleares, medias granaínas y otras coplas” (16). 

A finales de abril se presentaron en el teatro de Almendralejo, donde el espectáculo resultó “agradable en extremo”, y la Niña de Écija y la de la Huerta acapararon “los más calurosos aplausos” (17). En mayo cosecharon nuevos éxitos en el Gran Teatro Falla de Cádiz y en el salón Rodas de Antequera (18), y Paquita Martín participó en la fiesta de clausura del Liceo Andaluz de Madrid, celebrada en su local social de la calle Victoria (19).

El día de San Juan la compañía debutó en el teatro Maravillas de la Villa y Corte con la obra Sol andaluz y nuevos cambios en el elenco. Compartían cartel con la Niña de Écija los cantaores Niña de Linares, Personita, Goro de Triana y Pepillo el Molinero; el bailaor Acha Rovira, y los tocaores Julio Alonso y Marcelo Molina

Paquita Martín, la Niña de Écija.

Paquita Martín, la Niña de Écija.

A pesar de las limitadas dotes actorales de estos artistas, “que no sabían qué hacer con las manos ni con el apuntador”, el espectáculo resultó muy del agrado tanto de la crítica como del público, que se entusiasmó “con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las columbianas de Pepillo el Molinero” (20).

Unas semanas más tarde, junto con la Niña de Chiclana, el Niño de la Flor y Julio Alonso, Paquita Martín regresó al salón Rodas de Antequera para ofrecer varias funciones y organizar un concurso de guitarra, bandurria, cante y baile flamenco al que concurrieron cuarenta aficionados, que se disputaron un total de seis premios (21).

Asimismo, en el mes de agosto intervino en una función benéfica celebrada en el circo Price por la Sociedad de Porteros de Madrid, como parte de los actos conmemorativos de su cuarto aniversario. Completaron el programa los cantaores Niño de la Peña y Canario de Colmenar, el guitarrista Julio Alonso y la bailarina Soledad Pacheco (22).

Según los datos que ofrece la hemeroteca, estas fueron sus últimas actuaciones en España antes de emprender una gira por América que la mantendría alejada de su tierra durante varias décadas. Aquí quedaron sus primeros registros sonoros, seis discos bifaciales impresionados en 1933 en la casa Regal, que contienen cantes por fandangos ーun total de cincoー, serranas, seguiriyas, colombianas y campanilleros grabados con el toque de guitarra de Julio Alonso; además de un pasodoble, el pregón y las bulerías de la obra Sol andaluz, registrados con el acompañamiento de la orquesta del maestro Montorio.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de elenco de «Postales de España» (la Andalucita, Hilario Flores, Manuel Cumbreras, Lolo y Gloria Maravillas) en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Por mediación del representante de varietés Francisco Hidalgo, Paquita Martín y Julio Alonso suscribieron un contrato con el empresario teatral argentino Emilio Losada, que ya había hecho debutar en su país a varios conjuntos de artistas españoles (23). El diez de septiembre embarcaron en Cádiz con rumbo a Buenos Aires y el quince de octubre debutaron en el teatro Mayo junto a una compañía denominada Postales de España, en la que también figuraban la vedette Gloria Maravillas, los cantaores la Andalucita y Niño de Caravaca, las bailarinas Soledad Pacheco, Lolita Beltrán y Hermanas Torres, el bailarín cómico Lolo, los actores Manuel Cumbreras e Hilario Flores, el maestro Vicente Sanz y un cuerpo de baile (24).

Llevaban un repertorio de obras típicamente españolas, a base de danzas y canciones populares de distintas regiones, con vestuario y decorado creados ex profeso, y títulos tan castizos como La fragua gitana, Pastora la cañí, Un inglés en Sevilla o Mujeres de España.  Por ellas desfilaban gitanos, contrabandistas y toreros, y en sus argumentos se mezclaban los temas sentimentales con la alegría y la gracia del folclore andaluz.

Aunque Agustín Remón solo vio en este espectáculo una versión mohosa de la España de pandereta, otros críticos se mostraron muy complacidos por la sal, alegría, visualidad, ingenio y neto sabor popular que derrochaba el conjunto (25); y hubo quien destacó el buen hacer de la Niña de Écija, que “por el puro estilo flamenco de su cante llega a impresionar gratísimamente al público” (26).

En el mes de diciembre, las obras Flores de España, Guitarras y caireles y La copla española fueron llevadas a escena en el teatro de Variedades de Buenos Aires por una compañía española de varietés regionales, integrada por la Niña de Écija, Jesús Perosanz, Julio Alonso, la tiple Aurorita Peris, las bailarinas hermanas Celinda, el bailaor cómico Lolo, y los actores Pepe Duarte e Hilario Flores, entre otras figuras (27).

Notas:

(1) El Día, 29-10-1932, p. 3; La Región, 10-11-1932, p. 1.

(2) ABC de Sevilla, 13-1-1933.

(3) En Romea fue llevado a escena en el mes de junio de 1932, con un elenco flamenco compuesto por los cantaores Angelillo, Pena hijo, Niña de Candelas, la Macarena y Luz Divina la Jerezana, y el guitarrista Luis Yance (Heraldo de Madrid, 5-7-1932, p. 5).

(4) El Día, 29-10-1932, p. 3.

(5) Ibidem; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4.

(6) Heraldo de Madrid, 24-11-1932, p. 6; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4; Noticiero Universal, 21-12-1932, p. 12; La Provincia, 31-12-1932, p. 1.

(7) ABC de Sevilla, 13-1-1933; F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(8) F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(9) La Voz, 18-1-1933, p. 15.

(10) Heraldo de Madrid, 8-3-1933, 5.

(11) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(12) También figuraban en la compañía Julia Moya, Luis Sanz, Inés García, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo y el maestro Cristóbal (Heraldo de Madrid, 11-4-1933, p. 4).

(13) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(14) El Adelanto, 11-4-1933, p. 5.

(15) La Mañana, 16-4-1933, p. 3.

(16) La Mañana, 18-4-1933, p. 5.

(17) La Libertad, 27-4-1933, p. 11.

(18) Crispín, El Noticiero Gaditano, 5-8-1933, p. 4; La Razón, 14-5-1933, p. 4.

(19) La Libertad, 27-5-1933, p. 8.

(20) J. A. A., ABC, 25-6-1933, p. 57.

(21) El Sol de Antequera, 23-7-1933, p. 7; La Razón, 30-7-1933, p. 3.

(22) Heraldo de Madrid, 2-8-1933, p. 13.

(23) El último de esos elencos, denominado Nuevos tapices españoles, llevaba varios meses triunfando en Argentina con la obra Claveles de España, entre otras.

(24) Heraldo de Madrid, 11-9-1933, p. 7; Noticias Gráficas, 15-10-1933.

(25) Agustín Remón, Caras y Caretas, 4-11-1933, p. 131; Crítica, 22-10-1933, p. 13.

(26) La Nación, 16-10-1933, s. p.

(27) Crítica, 13-12-1933, p. 17.


La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (I)

Una de las figuras flamencas más universales que ha dado la ciudad de las siete torres es Francisca Martín Freire, que escribió el nombre de Niña de Écija en las carteleras de los principales teatros madrileños y latinoamericanos. Aunque nació casualmente en Antequera en 1909, poco después su familia se trasladó a Puente Genil y, cuando aún era una niña, se estableció de manera definitiva en Écija (1). 

Sus primeros referentes en el cante fueron su tía Valle y su hermana mayor, del mismo nombre, que le dio el impulso definitivo para hacerse artista, a pesar de la oposición de su madre. Junto a ella fue a vivir a Madrid y empezó a presentarse en fiestas y reuniones. Allí conoció al guitarrista de origen zamorano Julio Alonso Pascua, que se convirtió en su compañero artístico y de vida (2).

Paquita Martín, la Niña de Écija (Catálogo de discos Regal, octubre de 1933).

Paquita Martín, la Niña de Écija (Catálogo de discos Regal, octubre de 1933).

El primer hito importante de su carrera fue la consecución de la medalla de oro en el concurso de saetas celebrado en el cine Monumental de Madrid en abril de 1928. Tras una función de ópera flamenca organizada por Vedrines y protagonizada por Angelillo y Pena hijo como figuras principales, además del Niño de Sevilla, Niño de Talavera, Conchita Aguilar, Niña de Écija, Chaconcito y Juan Varea, acompañados por las sonantas de Marcelo Molina, Paco de Pará y Manuel Martell, se desarrolló el certamen, en el marco de un desfile cinematográfico de los principales pasos procesionales de la Semana Santa de Sevilla (3).

Durante el mes de agosto de ese año, secundada por Julio Alonso, Paquita Martín intervino en varios programas de Unión Radio (4); y en septiembre realizó una gira por la provincia de Badajoz con la troupe del Niño de Marchena, que actuó en el Monumental Concert de Granja de Torrehermosa, en el cine Plus Ultra de Castuera y en el salón Cinema de Villanueva de la Serena. Completaban el elenco el Niño de Puertollano, Maruja la Sevillana, Valentín Marín y Juan Varea, además de los tocaores Pardales y Malagueñito. En la última de esas localidades, “culminó el entusiasmo de los espectadores con el número final, fandanguillos a tres o cuatro voces; la novedad causó agradable sorpresa” (5).

En el mes de diciembre volvió a salir a la carretera con la compañía de Guerrita, que llevó al teatro Ortiz de Murcia un gran concurso de ópera flamenca en el que, una vez más, sobresalían los fandangos a cuatro voces. También figuraban en el cartel el Niño de Levante, la Sevillanita, Personita y la Niña de Écija, anunciada como “la reina de la milonga, la de la voz de platino”. El toque de guitarra corría a cargo de Diego el Gitano y Antonio Molina (6).

Julio Alonso (La Nación, 23-11-1936).

Julio Alonso (La Nación, 23-11-1936).

En febrero de 1929 Paquita Martín, la Sevillanita y el bailaor Morito de Triana, con la sonanta de Diego Torres, participaron en una función de cante flamenco que se ofreció en el salón Novedades de Albacete (7); y en el mes de mayo la Niña de Écija se integró en el elenco de la obra La copla andaluza, de Antonio Quintero y Pascual Guillén, que, tras varios centenares de representaciones, seguía cosechando éxitos en el teatro Pavón de Madrid bajo la dirección del actor Fernando Porredón. Los cantaores Jesús Perosanz, Niño del Museo y Niña de Écija triunfaron “clamorosamente” (8).

Durante el verano siguiente Paquita salió de gira con la compañía de Francisco Rojas, Niño del Museo, en la que también figuraban José Beltrán, Bienvenido Pardo, el Niño de Alcalá y el Dora; la Niña del Patrocinio, que se anunciaba como bailaora; y los tocaores Julio Alonso y José Revuelta. Con decorado propio creado ex profeso, actuaron en el teatro Principal de Zamora como fin de fiesta tras un programa cinematográfico y el público que abarrotaba el local les aplaudió “con insistencia” (9). Unos días más tarde ofrecieron un recital de ópera flamenca en el coliseo Principal de Alcázar de San Juan, donde también fueron “muy ovacionados” (10).

En el mes de octubre la Niña de Écija intervino en una fiesta celebrada en el domicilio madrileño del doctor Tapia para agasajar a los asistentes a un congreso de la Sociedad Otorrinolaringológica Latina. Tras las actuaciones de las bailarinas Pilar Calvo y Antoñita Torres, la cantante argentina Celia Gámez, y los cantantes líricos Juan García, Crisé Galatti y Juan Mardones, pusieron el broche Paquita y el Niño de Cáceres, “con sus cantos andaluces, que interesaron mucho a los congresistas extranjeros” (11).

Pilar Calvo, Celia Gámez y Antoñita Torres en la fiesta del doctor Tapia (Mundo Gráfico, 16-10-1929).

Pilar Calvo, Celia Gámez y Antoñita Torres en la fiesta del doctor Tapia (Mundo Gráfico, 16-10-1929).

Poco después actuó en el teatro Circo de Albacete junto a la agrupación Espectáculos Quintana, en la que compartía protagonismo con el Niño de Rodas, Rafaelillo de Madrid, Personita y Manuel Pavón, además de los guitarristas Julio Alonso y Luis Yance (12). A continuación emprendió una nueva tournée con un elenco muy similar, al que se sumaron Luisito Blanco, Lorencín de Madrid, el guitarrista Luis Maravilla y, como figura estelar, Angelillo. Dieron varias funciones en el teatro Parisiana de Zaragoza, que culminaron con un concurso de saetas (13).

Unas semanas más tarde la prensa sitúa a Paquita en el teatro Calderón de la localidad salmantina de Peñaranda, junto a una troupe de ópera flamenca en la que también destacaban el Niño de Rodas, Personita, Bernardo el de los Lobitos, Pena hijo y Angelillo, junto a los mismos tocaores. El espectáculo “agradó a la concurrencia, que aplaudió a los artistas con gran entusiasmo” (14).

Durante la primavera y el verano de 1930 volvió a salir de gira con la compañía del Niño del Museo, integrada por cantaores como el Chato de Jerez, Niño de la Victoria o Niño de Santo Domingo, los guitarristas Julio Alonso y Pepe de Badajoz, y la pareja de baile Linares -Moreno. En el mes de abril actuaron en el teatro Principal de Cartagena, donde recibieron grandes aplausos y, como fin de fiesta, representaron escenas de La copla andaluza y El alma de la Copla, ambas de Quintero y Guillén (15).

A finales de junio cosecharon nuevos triunfos el teatro Nuevo de Salamanca y el coliseo homónimo de Zamora (16). Después visitaron Cáceres y varias localidades pacenses, como Campanario y Cabeza de Buey, en las que tuvieron gran éxito de público (17). En septiembre recalaron en el teatro Lara de Málaga, donde las críticas no les resultaron demasiado favorables. Al decir de Rivas, “la Niña de Écija cantó bien únicamente una serranas de aquellas que tan célebre hicieron a don Antonio Chacón” (18).

Angelillo (izq.) y la Niña del Patrocinio (dcha) (Cine Mundial, mayo de 1929).

Angelillo (izq.) y la Niña del Patrocinio (dcha) (Cine Mundial, mayo de 1929).

Bastante más amables fueron los medios de Antequera, que se volcaron con su paisana, la de la “voz de oro” (19), con motivo de su actuación el salón Rodas:

«… existía verdadera expectación […] por conocer a la artista antequerana Paquita Martín, Niña de Écija, la cual alcanzó un éxito enorme haciéndole repetir infinidad de coplas. A pesar de la emoción que le embargaba el cantar por primera vez en público ante sus paisanos, su estilo nos hizo recordar a la Niña de los Peines de hace veinte años, y los atronadores aplausos con que el público premiaba sus canciones daban buena prueba de la satisfacción íntima que todos los antequeranos sentían al verse ante una verdadera estrella del cante jondo. Paquita Martín […] debe sentirse satisfecha del éxito alcanzado ante sus paisanos” (20). 

En octubre la troupe del Niño del Museo se anunció en el salón Olimpia de Madrid con un elenco renovado, en el que, además de la Niña de Écija y los guitarristas de siempre, destacaba la presencia de los cantaores Niño de la Alegría, Niña de Chiclana, Domínguez el Malagueño, Luquitas de Marchena y Niño de las Delicias (21).

Durante los primeros meses de 1931 Paquita Martín realizó una nueva tournée con la compañía de Angelillo. Completaban el plantel el Niño de Santo Domingo, Luquitas de Marchena, el Canario de Colmenar, el Americano, y los tocaores Julio Alonso y Luis Yance. En febrero cosecharon “grandes ovaciones” por su “excelente labor” en el teatro Circo de Albacete, en marzo actuaron en el Central Cinema de Murcia y en abril ofrecieron una función en el Circo Barcelonés de la Ciudad Condal, con la novedad de la incorporación de Pena hijo y Alfonsín de Madrid (22).

Paquita Martín, la Niña de Écija (Candil, 1992).

Paquita Martín, la Niña de Écija (Candil, nº 79, 1992).

Unas semanas más tarde, durante la Feria de Abril de Sevilla, el público asistente a la caseta de la Asociación de la Prensa, después de admirar el baile de las niñas del maestro Otero, pudo deleitarse escuchando 

“… a una excelente cantaora -La Niña de Écija– flamenca ‘por los cuatro costados’, que acompañada a la guitarra por el gran maestro Julio Alonso, se cantó por tarantas, caracoles, soleares y serranas con maravilloso estilo y espléndidas facultades.

Fue el ‘clou’ de la noche. Bastará decir que a la hora que cantaba ーtres de la madrugadaー se agolpaba a las puertas de la caseta casi todo el gentío” (23).

En el mes de noviembre participó en un espectáculo de ópera flamenca celebrado en el Circo Price de Madrid, con un elenco integrado por la Niña de Jaén, el Cojo de Madrid, Chaconcito, Cutuno, el Americano, Paco Mazaco, Pena hijo y Herminia Montoya, acompañados a la sonanta por Pepe de Badajoz (24); y en febrero de 1932 actuó en el cine Delicias junto a Angelillo, el Pena, Niño de la Puerta del Ángel y, a la sonanta, Luis Yance (25). 

En junio de ese mismo año salió de gira con Manuel Vallejo y su troupe, en la que destacaba la presencia del Niño de León, Chato de las Ventas, Vallejito, Cepero de Triana, Juan Varea y, a la guitarra, Julio Alonso y Antonio Moreno. Actuaron en el teatro Nuevo de Zamora, en el Dindurra de Gijón ーdonde fue anunciada como “famosa cantaora en su género. Única competidora de ‘La Niña de los Peines’”ー y en el Coliseo Castilla de Burgos (26).

Durante los meses de julio y agosto recorrió varias localidades de la provincia de Badajoz integrada en la compañía del Americano, en la que compartía cartel con la Niña de la Huerta, Luquitas de Marchena, el bailaor cómico-serio Acha Rovira, y los tocaores Julio Alonso y Blas López. Trabajaron con gran éxito en el salón Cinema de Villanueva de la Serena, en el circo Borza de Villafranca de los Barros, en  el teatro Avenida de Almendralejo y en el teatro de verano de Jerez de los Caballeros (27).

Notas:

(1) Martín Martín, M., “La Niña de Écija”, Candil, nº 79, 1/1992, pp. 8-9.

(2) Ibidem.

(3) Heraldo de Madrid, 30-3-1928, p. 6.

(4) El Imparcial, 7-8-1928, p. 20; El Imparcial, 30-8-1929, p. 20; El Liberal, 31-8-1928, p. 4.

(5) Correo Extremeño, 23-9-1928, p. 4; Correo Extremeño, 25-9-1928, p. 4; Correo Extremeño, 29-9-1928, p. 3.

(6) Levante Agrario, 20-12-1928, p. 4.

(7) Diario de Albacete, 7-2-1929, p. 2.

(8) Heraldo de Madrid, 29-5-1929, p. 5.

(9) Hache, Heraldo de Zamora, 11-7-1929, p. 2.

(10) Heraldo de Madrid, 17-7-1929, p. 5.

(11) El Debate, 8-10-1929, p. 5.

(12) Diario de Albacete, 16-10-1929, p. 2.

(13) La Voz de Aragón, 25-10-1929, p. 10.

(14) El Adelanto, 17-11-1929, p. 2.

(15) Cartagena Nueva, 29-4-1930, p. 2.

(16) El Adelanto, 19-6-1930, p. 6; Heraldo de Zamora, 28-6-1930, p. 5.

(17) Nuevo Día, 2-7-1930, p. 1; Correo Extremeño, 17-7-1930, p. 5; Nery, Correo Extremeño, 20-8-1930, p. 5.

(18) Rivas, Vida Gráfica, 15-9-1930, p. 18.

(19) Gaumont, La Razón, 2-10-1930, p. 2.

(20) El Sol de Antequera, 12-10-1930, p. 3.

(21) Heraldo de Madrid, 30-10-1930, p. 6.

(22) El Diario de Albacete, 20-2-1931, p. 1; El Liberal de Murcia, 3-3-1931, p. 2; Noticiero Universal, 7-4-1931, p. 8.

(23) El Liberal de Sevilla, 28-4-1931, p. 1.

(24) Heraldo de Madrid, 5-11-1931, p. 5.

(25) Heraldo de Madrid, 24-2-1932, p. 6.

(26) M., Heraldo de Zamora, 20-6-1932, p. 1; La Prensa, 23-6-1932, p. 2.

(27) La Libertad, 17-7-1932, p. 4; La Libertad, 21-7-1932, p. 4; La Libertad, 21-8-1932, p. 15; La Voz Extremeña, 28-8-1932, p. 6.


La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (IV)

En octubre de 1934 la Compañía de Comedias y Arte Gitano presenta La zambra de Chorro Jumo en el Monumental Cinema de Zaragoza. Allí derrocha “gracia y estilo, y rompen el aire de la sala fandanguillos, fandangos y soleares, y no falta la sentida saeta que brota como trino quejumbroso del corazón herido de la ‘Niña de Linares’” (La Voz de Aragón, 18-10-1934). Todos los componentes del elenco “se lucieron en su labor, haciendo llegar al público […] la emoción de sus cantos y el dinamismo de sus sugestivas danzas” y el respetable les “tributó nutridos y prolongados aplausos” (La Voz de Aragón, 19-10-1934).

La Tanguerita en "La zambra de Chorrojumo" (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

Elenco de La zambra de Chorrojumo (Heraldo de Madrid, 31-5-1935)

Tras debutar en el Teatro de los Campos Elíseos de Bilbao (¡Tararí!, 1-11-1934), la troupe emprende un periplo por tierras gallegas, que comienza en el Teatro Jofre de El Ferrol con un éxito arrollador. El numeroso público que acudió al estreno “no salió defraudado ni mucho menos, sino admirado, entusiasmado ante el mérito, valor y belleza insospechable de este espectáculo”. Aunque todos los artistas participantes merecen grandes elogios, quien se lleva la palma, una vez más, es la artista linarense:

«… algunas figuras destacan poderosamente, con toda la fuerza y brillo del genio del arte. Nos referimos, claro está, a la Niña de Linares, la célebre súper-vedette de la ópera flamenca. Nos hallamos ante un nuevo astro de la escena española.
Como actriz se nos reveló ayer, y supo poner un sello de arte, tan inconfundible, tan suyo, que la escena ha resultado pequeña. Fue su labor tan completa que llenó el palco escénico con su presencia. Ella, Niña de Linares… y después muchas. En las inflexiones de su voz, en sus gentes vibra el alma de la tierra andaluza. La ductilidad de su expresividad es tal, que sabe, como ninguna otra, hacer llegar al espectador la ternura, la angustia, la acidez de una ironía, la alegría de su risa que es como una copla, que se desgrana en la noche, bajo la reja cuajada de albahaca y claveles, plena de sugerencias…
Cantando no queremos descubrirla. Es la reina de los campanilleros; pero peteneras, caracoles, fandanguillos, toda la gama del género flamenco tiene en ella su más fiel intérprete. Su éxito culminó ayer en la saeta salmodia llena de místico fervor, que canta en el primer acto. Para ella fueron las mejores ovaciones de la noche (Muy merecidas)» (El Correo Gallego, 13-11-1934).

La Niña de Linares (El Diluvio, 2-4-1936)

La Niña de Linares (El Diluvio, 2-4-1936)

El 14 de noviembre La zambra de Chorro Jumo se lleva a escena en el Teatro Principal de Santiago de Compostela (El Eco de Santiago, 12-11-1934); el 15, en el García Barbón de Lugo (El Pueblo Gallego, 13-11-1934); el 17, en el Principal de Pontevedra (El País, 15-11-1934); el 18, en el Principal de Orense (La Zarpa, 14-11-1934), donde permanece varios días en cartel; el 23 llega al Teatro Círculo de Lugo (El Progreso, 22-11-1934) y el 25 se presenta en Monforte de Lemos (El Pueblo Gallego, 23-11-1934).

En todos esos lugares la obra cosecha clamorosas ovaciones por mor de la extraordinaria labor de sus intérpretes: Miguel Borrull, “el virtuoso de la guitarra”, que “hizo una demostración de sus sorprendentes digitación y depurado gusto” (El Pueblo Gallego, 16-11-1934); “Conchita y Julia Borrull, dos bailarinas de lo más cañí, bellas, garbosas y castizas”; y la Niña de Linares, “musa tutelar” del espectáculo, “reina de los campanilleros, el alma de Andalucía, ritmo, pasión y sentimiento en calidad, estrofas y dinámicas danzas” (El Compostelano, 13-11-1934).

Una vez concluida su gira por Galicia, durante los primeros meses de 1935 Petra García se presenta en varios escenarios, acompañada solamente por su guitarrista, Miguel Borrull. En enero comparte cartel con distintas atracciones de variedades en el Gran Teatro Iris de Zaragoza (La Voz de Aragón, 18-1-1935); y en abril participa en un festival a beneficio del bailaor Antonio ‘Viruta’ (1) (El Diluvio, 4-4-1935) y en un concurso de saetas (La Vanguardia, 16-4-1934) que se celebran en el Teatro Circo Barcelonés.

Cartel de Un amor en España

Cartel de Un amor en España

En esa época también empieza a llegar a los cines de nuestro país el filme Un amor en España (2), rodado por la productora alemana UFA en ciudades como Sevilla y Ronda, que incluye canciones andaluzas interpretadas por la Niña de Linares acompañada a la guitarra por Miguel Borrull. Asimismo, en 1936 se estrena el documental El Guadalquivir, vena lírica del alma andaluza (3), en el que “‘la Niña de Cádiz’, ‘Niña de Linares’ y el gran ‘Fanegas’ ilustran a dúo con la guitarra la voz de una raza faraónica entresacada de las bellezas del paisaje” (La Libertad, 11-1-1936). En ese mismo año, la cantaora jienense realiza una nueva incursión en el séptimo arte, en la película María de la O, de Francisco Elías, protagonizada por Carmen Amaya.

De nuevo en la carretera con La zambra de Chorro Jumo

En mayo de 1935, la Compañía de Comedias y Arte Gitano de Petra García Espinosa debuta en el Teatro Victoria de Madrid. Como ya quedó patente en la gira anterior, se confirma que La zambra de Chorro Jumo no es más que “un pretexto para que los artistas que forman el elenco luzcan sus facultades en el arte ‘cañí’. Y lo consiguieron con justicia, pues la Niña de Linares cantó con exquisito gusto ‘fandanguillos’, ‘saetas’ y los célebres ‘campanilleros’”. También gustaron mucho las alegrías bailadas con gracia por Conchita Borrull y la maestría con que su hermano Miguel acarició las cuerdas de su sonanta (La Nación, 28-5-1935).

Todos recibieron aplausos y ovaciones, y especialmente “la ‘diva‘ mencionada, cuya garganta privilegiada domina las más diversas manifestaciones de ‘cante’ gitano” (Ahora, 29-5-1935). Sin embargo, hubo quien echó en falta un poco más de jondura:

«… los fandanguillos y las bulerías complacieron al público. Ahora bien […], ya que se anuncia una comedia de cante gitano, convendría dar algo más que fandanguillos, porque los gitanos cantan también malagueñas, soleares, seguiriyas… Y de esto hay muy poquito” (ABC, 28-5-1935).

Conchita Borrull (Estampa, 26-7-1931)

Conchita Borrull (Estampa, 26-7-1931)

En el mes de junio, la cantaora linarense lleva su espectáculo a tierras andaluzas. La zambra de Chorro Jumo es muy bien recibida en teatros como el Garnelo de Montilla (La Voz, 14-6-1935) o el Cervantes de Sevilla (ABC, 29-6-1935).

Unas semanas más tarde, Petra García se presenta en el Cine Ideal de Soria junto a la compañía de otra gran figura del cante, la Niña de la Puebla. Completan el cuadro los cantaores Luquitas de Marchena, el Cojo de Madrid y Palanca, y los guitarristas Luis ‘El Pavo’ y Luis Yance (El Avisador Numantino, 6-7-1935).

Durante el otoño de 1935, la Niña de Linares se anuncia en distintos locales de la Ciudad Condal acompañada por el guitarrista Manolo Torres. En el Teatro Circo Barcelonés (La Vanguardia, 6-10-1935) y en el Principal Palace forma parte de sendos programas de variedades internacionales. En este último se anuncia como “‘vedette’ de aire flamenco, con su gran repertorio a orquesta y guitarra, creadora de ‘María de la O’, ‘Rocío’ y ‘María Magdalena” (La Vanguardia, 16-11-1935).

En el Nuevo Mundo participa en una gran función organizada por la Asociación de Artistas del Género Flamenco de Cataluña, en la que comparte cartel con un nutrido elenco de cantaores (Niño de Triana, Niño Vallecas, Niño Cartagena, Vallejito, Niño de los Brillantes…), bailaoras (Palmira Escudero, Micaela la Mendaña, Conchita Borrull, Rafaela la Tanguera…) y guitarristas (Matilde de los Santos, Manuel Torres, Rojo el Alpargatero y Realito). El número más destacado del programa corre a cargo de los cantaores Niño de Sanlúcar, Angelita de Cádiz, Manuel Constantina, Juan Varea y, como cabeza de cartel, “la formidable estrella del cante jondo Niña de Linares” (El Diluvio, 15-10-1935).

La guitarrista Matilde de los Santos con el cantaor El Aldeano, Crónica, 2-2-1936

La guitarrista Matilde de los Santos junto al cantaor El Aldeano, Crónica, 2-2-1936

A finales de 1935, Petra García Espinosa debe someterse a una delicada operación quirúrgica que la obliga a estar varios meses apartada de los escenarios. Para celebrar su recuperación, en febrero de 1936, la artista ofrece un ágape a un grupo de amigos y admiradores, entre los que se encuentran el doctor Emilio de Castellarnau, el poeta Rafael de León, el maestro Quiroga y un representante del Teatro Olympia de París, con el que “se firmó un contrato (4) que nos privará por una temporada de oír nuevamente a la inteligente intérprete del cante andaluz”.

«… De sobremesa la ‘Niña de Linares’, acompañada de su guitarrista, el popular Torres, obsequió a la concurrencia con una nueva demostración de su arte interpretando las populares ‘María de la O’, ‘María Magdalena’, ‘Soleá’, ‘La abandonada’ y otras muchas canciones de puro estilo gitano. ‘Niño de Levante’ y ‘Niño de Linares’, hermano de la festejada artista, se sumaron al homenaje deleitando a los asistentes al banquete, con excelentes interpretaciones de diversas obras del folklore andaluz» (La Vanguardia, 11-2-1936).

Tal y como se pone de manifiesto en el referido banquete, en esa época la Niña de Linares empieza a mostrar especial predilección por la canción andaluza de autor, y se anuncia como “la reina del cuplé gitano” (La Vanguardia, 22-2-1936) o “el alma de la copla andaluza” (El Diluvio, 27-3-1936).

En los primeros meses del año 36 se la puede ver en distintos cines y salas de variedades de la Ciudad Condal, como el Coliseo Pompeya, donde comparte cartel con el divo del bel canto Emilio Vendrell (5) (La Vanguardia, 22-2-1936); el Olympia, que ofrece flamenco, jota y danzas catalanas entre otras atracciones (El Diluvio, 27-3-1936); o el Novedades, en cuyo programa figuran la bailarina Carmen Salazar, la orquesta Los Gitanos y la cantante Teresa Manzano, entre otros artistas (La Vanguardia, 2-4-1936).

Rosario y Antonio, "Los Chavalillos Sevillanos"

Rosario y Antonio, «Los Chavalillos Sevillanos»

Sin embargo, a pesar del éxito que obtiene con sus canciones andaluzas, hay quien recomienda a Petra García no dejar de lado su repertorio más jondo:

«Por último hemos de hablar de la Niña de Linares, el alma andaluza como dicen sus admiradores, la mujer que ha sabido estilizar el cante flamenco de una manera tan especialísima que hoy ya no puede perfeccionarse más. Acompañada por su guitarrista Manolo Torres, interpretó algunas canciones andaluzas que fueron muy aplaudidas. Creemos que tan notable artista, más que el cuplé, debería cultivar con más intensidad el cante flamenco que interpreta de una manera tan personalísima y con un estilo no superado por ningún otro artista…» (La Humanitat, 4-4-1936).

Tal vez siguiendo los consejos de la crítica, poco después de actuar en el Novedades, la cantaora participa en un festival de ópera flamenca y saetas que se celebra en el Teatro Circo Barcelonés, y que tiene como cabezas de cartel a La Trinitaria, Juanito Valderrama y la Niña de Linares. Entre los guitarristas, destaca la presencia del Niño Sabicas (La Vanguardia, 7-4-1936).

En el mes de mayo, Petra García, “presentada por Cacaolat”, participa en la “III emisión ante el público ofrecida por Radio Asociación de Cataluña”, e interpreta los temas ‘Mi reja’ y ‘Ya no te quiero, gitano’. También figuran en el programa Los Chavalillos Sevillanos (L’Instant, 14-5-1936).

Rafaela Valverde, la Tanguerita

Rafaela Valverde, la Tanguera (F. Triana, Arte y artistas flamencos)

Pocas semanas después vuelve a anunciarse la obra La zambra de Chorro Jumo, que en esta ocasión es llevada a escena en el Teatro Nuevo de Barcelona (La Vanguardia, 29-5-1936) con un elenco renovado, en el que el protagonismo recae sobre los cantaores Guerrita y la Niña de Linares. Miguel y Conchita Borrull, la Tanguera, el Niño de Constantina, María la Clavellina, Rocío de Triana y el guitarrista Manuel Torres, entre otros artistas, completan el reparto. A principios de junio la troupe también se presenta en el Teatro Municipal de Gerona (L’Autonomista, 13-6-1936).

Asimismo, en esos días la popular cantaora, acompañada a la sonanta por Miguel Borrull o por Manolo Torres, según la ocasión, actúa en un estand de la Feria de Barcelona (La Vanguardia, 6-6-1936) y se anuncia en varios programas de de variedades, en el Teatro Circo Barcelonés (La Vanguardia, 3-6-1936), en el Tívoli (El Diluvio, 5-6-1936) o en el Victoria (La Vanguardia, 6-6-1936).

Notas:

(1) También figuran en el elenco algunos de los artistas más destacados de la colonia flamenca barcelonesa, como Miguel, Julia, Concha e Isabel Borrull, Manuel Constantina, Fanegas, el Cojo de Málaga, Guerrita, Rafaela la Tanguera, Micaela Mendaña, Lola la Camisona o Juana la Faraona.

(2) Versión española de la cinta Die schönen Tage von Aranjuez, dirigida por Johannes Meyer en 1933, y protagonizada por la actriz alemana Brigitte Helm y el galán francés Jean Gabin.

(3) Realizado por Heinrich Gärtner en 1935.

(4) No obstante, desconocemos si el mencionado contrato llegó a cumplirse, puesto que en la prensa francesa no hemos hallado ninguna referencia que pueda confirmar este extremo.

(5) Con este artista vuelve a coincidir unas semanas más tarde en la Diada del Vendrell (El Baix Penedès, 1936) La acompaña a la guitarra Pepe Torres.


Las Hermanas Mendaña, de La Isla a Barcelona (y II)

Las primeras décadas del siglo XX son años de esplendor en Barcelona, donde se concentra una importante colonia flamenca al abrigo de los numerosos locales que proliferan, sobre todo, en el Distrito V. En un artículo publicado en El Adelanto el 2 de junio de 1929, Braulio Solsona recoge lo que él denomina el “censo de la ‘flamenquería barcelonesa’”, en el que, aparte de los Borrull, figuran cantaores como Angelillo, Guerrita, Pena hijo, El Americano, el Chato de Valencia o el Niño de Triana; cantaoras como Mariana La Camisona, La Trinitaria, Lola Cabello, Rosalía la Gitana, Lola la Malagueña o Carmen la Lavandera; bailaoras como las Hermanas Chicharras -Leonor y Concha-, Rafaela la Tanguera, Regla Ortega ‘La Pato’, Carmen ‘La Joselito’, las hermanas Piruli, La Rusa o Luisa Prat; bailaores como Estampío, Manolito la Rosa o Antonio Virutas; y guitarristas como Juanito El Dorado, Pituiti, Relámpago, Faíco Chico o Paco Aguilera (7).

Villa Rosa, años 30. En la imagen, de izquierda a derecha: Sobre el tablao, Manolo Constantina y Pepito Hurtado. Debajo: el Cojo de Málaga, una de las Mendaña (sirviéndole vino), Rosalía, Luisa, La Faraona y el hermano de Guerrita. Fuente: Archivo de Montse Madridejos

Villa Rosa, años 30. En la imagen, de izquierda a derecha: Sobre el tablao, Manolo Constantina y Pepito Hurtado. Debajo: el Cojo de Málaga, una de las Mendaña (sirviéndole vino), Rosalía, Luisa, La Faraona y el hermano de Guerrita. Fuente: Archivo de Montse Madridejos.

Con muchos de estos artistas comparten cartel y escenario las hermanas Mendaña durante los años veinte y treinta, no sólo en Villa Rosa, sino también en el Gran Pay-Pay, el Tabarín, los teatros Poliorama, Nuevo y Talía, o el Circo Barcelonés, entre otros lugares.

Con cierta frecuencia también se las puede ver en cuadros dirigidos por el guitarrista Juanito el Dorado, como es el caso de las distintas funciones ofrecidas en el Circo Barcelonés durante el año 1929, que tienen como protagonista al cantaor Manuel González, ‘Guerrita’. Ese mismo espectáculo también se presenta en otros coliseos, como el Apolo de Valencia o el Principal de Castellón (8).

De Barcelona, al mundo

En ese mismo año se inaugura en Montjuic la Exposición Internacional de Barcelona, en cuyo recinto -concretamente, en el barrio andaluz del Pueblo Español- se instala el Patio del Farolillo, un colmado de estilo sevillano en el que no faltan geranios, toneles de manzanilla, carteles taurinos y, por supuesto, cante y baile flamenco, a cargo de artistas como La Malagueñita, La Gaditana, La Sevillanita, el Niño de Triana, el Niño de Lucena, el Pituiti, el Murciano o Micaela la Mendaña.

En dicho establecimiento, dirigido por Rosita Rodrigo, se da cita lo más granado de los visitantes a la Exposición, como es el caso de los concurrentes a la fiesta ofrecida por el Duque de las Torres nada más inaugurarse el evento (La Época, 22-5-1929). También pasan por allí numerosos periodistas, que dejan constancia de lo vivido en las páginas de distintas publicaciones. Así describe Francisco Higuero Bazaga el baile de la Micaela Mendaña en el Patio del Farolillo:

“En el centro del patio lucía su esbelto garbo ‘la bailaora’, figura graciosa de mujer española, que envuelta en sutilísima aureola de palmas, perfumes de olorosa manzanilla y aromas de ricos claveles, hacía las más locas contorsiones, presa de un histerismo agudo y penetrante, que se acentuaba cuando la ‘Mendaño‘ (sic) animaba su baile con algún fandanguillo de su fino repertorio…» (Nuevo Día, 10-9-1929).

Tablao El Patio del Farolillo, en el Pueblo Español de Montjuic (Foto de Gabriel Casas i Galobardes, ANC).

Tablao El Patio del Farolillo, en el Pueblo Español de Montjuic (Foto de Gabriel Casas i Galobardes, ANC).

En esos años, las hermanas Mendaña también comparten cartel y escenario con otras grandes figuras del flamenco que recalan en Barcelona de manera temporal, como el Niño Medina, José Cepero, el Niño Caracol o Manuel Vallejo (9).

Durante la primera mitad de los años treinta las artistas de La Isla -especialmente, Micaela– se anuncian en distintos espectáculos de cante y baile flamenco que se celebran en distintos teatros de la Ciudad Condal, casi siempre en el Circo Barcelonés, como son los beneficios del bailaor Manolillo la Rosa (La Vanguardia, 10-2-1931) y de la cantaora Lola Porras, ‘La Malagueña’ (La Vanguardia, 23-2-1933); el concierto organizado por Juanito el Dorado en el Teatro Olympia, con el Niño de Cabra como cabeza de cartel (La Vanguardia, 23-1-1932); o dos festivales de ópera flamenca en los que destaca la presencia de artistas como la Ciega de Jerez (La Vanguardia, 1-2-1933), el Cojo de Málaga (La Vanguardia, 23-2-1933) o una adolescente Carmen Amaya, cuyo nombre figura en varios de los carteles mencionados.

La Zambra de Chorro Jumo

En 1934, Micaela Núñez Porras emprende una nueva etapa profesional junto a la Niña de Linares y su Compañía de Comedias y Arte Gitano, que presenta la obra La Zambra de Chorro Jumo (de I. Duro y F. Mourelle) en distintos teatros españoles. Se trata de una comedia musical cargada de tópicos, escrita para el lucimiento de los artistas que figuran en el elenco: “los «cantaores» Niña de Linares, Pepita Jiménez, Niño Constantina y Niño de Lucena, las «bailaoras» Julia y Conchita Borrull, La Tanguera, Micaela Lamendaña, Rocío de Triana, La Faraona, María Flores; el virtuoso de la guitarra flamenca Miguel Borrull; el caricato Isidro Badur y otros muchos” (La Vanguardia, 14-9-1934).

“En realidad la obrita no es […] otra cosa que un fondo convencional (gitanos pícaros y gitanas seductoras, una pareja de ingleses […] que desean aprenderse al dedillo el exótico repertorio de la gitanería, etc., etc.), en el que se engarzan diversas facetas del arte flamenco: «cante jondo» y más «jondo» todavía; bailes y repiques de castañuelas; soleares, peteneras, saetas. […] La segunda parte del espectáculo prescinde, ya, de la comediografía, y queda encerrado en su propio marco, y presentado en su justo carácter: teatro de variedades” (La Vanguardia, 11-8-1934).

La Niña de Linares (película María de la O, 1936)

La Niña de Linares (película María de la O, 1936)

Entre el 8 y el 26 de agosto la compañía se presenta en el Teatro Poliorama de Barcelona, donde “obtuvo un franco éxito, y en realidad fue merecido, pues todos los artistas trabajaron con entusiasmo, logrando un excelente conjunto en el difícil género que cultivan” (La Vanguardia, 14-9-1934). Tanto es así que, al término de las representaciones, los autores e intérpretes son agasajados por sus admiradores con una cena andaluza en un restaurante de la Ciudad Condal (La Vanguardia, 26-9-1934).

En la segunda quincena del mes de octubre, la obra es representada con gran éxito en el Monumental Cinema de Zaragoza:

“Todos […] se lucieron en su labor, haciendo llegar al público […] la emoción de sus cantos y el dinamismo de sus sugestivas danzas.
La concurrencia tributó nutridos y prolongados aplausos a los autores y a los artistas, sobre todo en el último cuadro de la obrita, convertido en una fiesta gitana en tierras de Córdoba, donde se desarrolla la acción de ‘Zambra de Chorro Jumo’.
La presentación, esmerada» (La Voz de Aragón, 19-10-1934)

Durante el mes de noviembre, la compañía de la Niña de Linares continúa con su tournée por el norte de España, y se presenta en ciudades como Bilbao, El Ferrol, Santiago de Compostela, Vigo, Pontevedra, Orense, Lugo y Monforte. En todas ellas cosecha aplausos y ovaciones, con un repertorio en el que no faltan “bulerías, alegrías, granadinas, tarantas, caracoles, malagueñas, tangos, martinetes, etc…» (La Zarpa, 18-11-1934). Micaela la Mendaña se anuncia en el cartel como primera bailaora cómica, lo mismo que María Flores.

En abril de 1935, la artista de La Isla presta su colaboración en un festival a beneficio del bailaor Antonio Virutas, que se celebra en el Circo Barcelonés. Un mes más tarde marcha a Madrid junto al resto del elenco de La zambra de Chorro Jumo, que se presenta con gran éxito en el Teatro Victoria.

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933)

La Tanguera, Carmen Amaya, Julia Borrull, Alberto F. Garagarza, Antonio Viruta y el Chino (Barcelona, 1933)

En otoño de ese mismo año se puede ver de nuevo en la Ciudad Condal a “Micaela la Mendaña, notable bailaora por alegrías” (El Diluvio, 15-10-1935), en una gran función de cante y baile organizada en el Nuevo Mundo por la Asociación de Artistas del Género Flamenco de Cataluña. También figuran en el cartel las bailaoras Conchita Borrull, Rafaela la Tanguera y Palmira Escudero; los cantaores Juan Varea y la Niña de Linares, y los tocaores Matilde de los Santos y Manolo Torres, entre otros artistas.

Las últimas referencias que hemos conseguido localizar sobre la bailaora de San Fernando, ya en plena Guerra Civil, la sitúan de nuevo en el Circo Barcelonés, junto a un amplio elenco de artistas de variedades, y en un festival a beneficio de las Milicias Antifascistas organizado por el Comité Revolucionario de Las Corts en la Calle de Londres (10).

Al menos dos de las hermanas Mendaña terminan sus días en la capital catalana: María fallece en 1966 y Micaela, en 1975.


NOTAS:

(7) Paco Aguilera contrae matrimonio con Micaela la Mendaña. De esta unión nace el bailaor Paco Aguilera ‘El Rondeño’. Cfr. Jiménez Sánchez, José Luis, Cuatro rondeñas flamencas del siglo XIX, Ronda, 2016.

 (8) La troupe Guerrita se presenta en el Circo Barcelonés entre diciembre de 1928 y enero de 1929. En febrero se desplaza a Valencia y Castellón, y en marzo vuelve a anunciarse en la Ciudad Condal, de donde se despide en el mes de junio. En el elenco figuran las Hermanas Chicharras, María y Micaela la Mendaña, La Trinitaria, Lola Cabello, el Niño del Perchel, el Niño del Membrillo y el Niño de Lucena, entre otros artistas. La dirección corre a cargo de Juanito el Dorado.

(9) Micaela la Mendaña coincide con el Niño Medina en el Teatro Nuevo (La Vanguardia, 14-12-1926) y en el Teatro Talía (El Diluvio, 6-1-1927); en esta última función también actúa José Cepero. Con Manolo Caracol comparte cartel en el Circo Barcelonés (La Vanguardia, 20-7-1928) y con Manuel Vallejo, también en el Teatro Nuevo (El Diluvio, 23-2-1930).

 (10) Sobre las actuaciones en el Circo Barcelonés, cfr. El Diluvio, 29-8 a 4-9-1936; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 5-10-1936. Sobre el festival a beneficio de las Milicias Antifascistas, cfr. Solidaridad Obrera, 5-9-1936.