Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Angustias la Gitana, la cupletista más flamenca del Albaicín (y II)

En mayo de 1922, Angustias la Gitana vuelve a presentarse en el Salón Liceo de Albacete, junto a la bailaora Soleá la Mejorana. Como no podía ser de otra forma, la granadina vuelve a conquistar al respetable:

“Conocida y popularizada por el público de Albacete la cancionista de aires regionales Angustias la Gitana, podíamos limitarnos a anunciar que debutó anoche en el Salón Liceo, y habíamos dicho bastante para que sus admiradores, que son legión, se apresuraran a tributarle el homenaje de su asistencia y el tributo de sus ovaciones.

Pero […] justicia es decir que Angustias la Gitana es la primer (sic) canzonetista en su género, por su voz, por su estilo y por su gracia.

Angustias la Gitana ‘cañí’ con vestido hechura sastre, pero no deja de ser ‘cañí’.

Su debut, anoche, constituyó un éxito clamoroso, que es prenda de que cuantos días actúe parecerán una romería los alrededores del Liceo. […]

Gran éxito de Angustias la Gitana, canzonetista” (El Diario de Albacete, 7-5-1922).

Angustias la Gitana (portada de La Unión Ilustrada, 25-11-1920)

Angustias la Gitana (portada de La Unión Ilustrada, 25-11-1920)

En septiembre de ese mismo año, la artista regresa a Madrid, y permanece durante varias semanas en el teatro Maravillas, en cuyo programa de variedades destaca, entre otras, la cupletista Chelito. La granadina vuelve a triunfar:

“Anoche debutó Angustias, la Gitana, que obtuvo un buen éxito. Posee voz, figura y belleza; no se puede pedir más” (La Época, 14-9-1922).

Angustias la Gitana debutó ayer en este alcázar de las variedades con un éxito rotundo; es bonita, canta con gracia y tiene un excelente repertorio” (ABC, 14-9-1922).

Artista excelente y modesta

Sin duda, la granadina atraviesa por un excelente momento artístico, pues si unos meses antes su foto protagonizaba la portada de La Reclam, ahora su bello perfil ilustra la cubierta de La canción popular, que también le dedica un poético artículo a ensalzar sus virtudes, en lo que se refiere tanto a lo profesional como a lo personal:

Angustias ‘la gitana’. He aquí una genuina intérprete del ‘cante jondo’.

Como surge el agua del manantial, limpia e impetuosa, así salen los cantares de la garganta de esta artista singular y admirable.

Nacida en Granada, donde también pasó sus primeros años, la poesía que flota en aquel ambiente encantador se adueñó de su alma y enardeció sus sentidos, que se expansionaban en raudales de notas que se desgranaban de su privilegiada garganta expresando sus penas y alegrías, sus trabajos y fatigas, sus deseos y sus amores… Porque Angustias ‘la gitana’ parece que ha nacido sólo para cantar, aunque de ello no se dio cuenta cuando niña, a pesar de que cantaba en todo momento: cuando estaba alegre, como cuando en ratos de ocio su espíritu se extasiaba y su mirada se perdía en la contemplación de los bosques de la Alhambra y en la visión imponderable de la vega granadina. Hasta que hubo quien, dándose cuenta del tesoro que encerraba aquella garganta y del entusiasmo que había de despertar en los públicos su figura gentil, le aconsejó que se dedicase al teatro, particularmente a las variedades por estar más en armonía con su voz y con su apostura.

Angustias la Gitana (portada de La Canción Popular, 1-9-1922))

Angustias la Gitana (portada de La Canción Popular, 1-9-1922))

Y Angustias ‘la gitana’ se dedicó al arte y triunfó desde el primer momento. No fue su triunfo el que prestan el cortejo de amigos y adoradores, sino el de la artista que vale y tiene condiciones para imponerse al público, aunque no haya entre éste quien la conozca. Y así, de triunfo en triunfo, ha llegado a figurar Angustias ‘la gitana’ entre las ‘estrellas’ del género frívolo y, sobre todo, como una de las primeras -tal vez hoy la primera– intérpretes del ‘cante jondo’ y de los demás cantos regionales.

Una cosa perjudica a esta artista: su excesiva modestia.

Bien está que la mujer no sea orgullosa; pero en este mundo del teatro, donde se vive entre tantas vanidades y rodeados de tanto oropel, quien poseyendo los encantos naturales y una voz tan privilegiada como la de Angustias ‘la gitana’, el no dejarse avasallar y procurar que se la tenga en el lugar que se merece no es fatuidad, sino poner las cosas en su justo medio y rendir tributo a la belleza y al arte” (La canción popular, 1-9-1922).

Nuevos éxitos por toda España

Durante el año 1923 Angustias se presenta en distintos locales de Barcelona, Madrid y Valencia. En marzo coincide en el Edén Concert de la ciudad condal con la canzonetista Maruja Lopetegui y la bailarina La Yankee, entre otras artistas de variedades. En la capital de España se la puede ver en mayo, en el Recreo Turo Park, y en noviembre, en los teatros Barbieri y Romea.

En la ciudad che, en primavera debuta en la sala Edén “la notabilísima y original estrella Angutias la Gitana” (El Pueblo, 24-5-1923), que regresa en el mes de diciembre para triunfar en el Madrid Concert y después en Ba-Ta-Clan: “Éxito grandioso, colosal de Angustias ‘La Gitana’ con sus nuevas creaciones de canto andaluz y cañí” (El Pueblo, 22-12-1923).

En diciembre de 1924, la artista granadina comparte cartel con la bailarina Nerina en el teatro Colón de San Sebastián. En julio del año siguiente debuta en el Concert Novis de Palencia “la eminente artista de género andaluz, estrella de las estrellas, Angustias la Gitana, que viene precedida de una justa y bien merecina (sic) fama por sus actuaciones, que han sido todas éxitos ruidosos, en los mejores teatros de España” (El Diario Palentino, 11-7-1925)

Angustias la Gitana, por José Llasera (Esfera, 8-12-1928)

Angustias la Gitana, por José Llasera (Esfera, 8-12-1928)

En otoño de ese mismo año, Angustias regresa a la escena madrileña y deleita con su arte al público de distintos teatros. En el Rey Alfonso participa en la representación de la obra El rey de la vida, junto a Pepe Medina, Elvira de Amaya y Maruja Lopetegui, entre otros artistas. En Eldorado y Barbieri comparte aplausos con Chelito, Preciosilla o Pilar Torres, entre otras estrellas del género frívolo.

Durante la primavera de 1926, Angustias viaja en varias ocasiones a Valencia. En el mes de marzo coincide con el Niño Caracol y el guitarrista José Capinetti en la sala Ba-Ta-Clan, a la que regresa en mayo, después de presentarse con “éxito grandioso” (El Pueblo, 7-4-1926) en el Eden Concert.

En esa misma sala la volvemos a encontrar durante varias semanas entre mayo y junio de 1930. Las últimas referencias que hemos localizado corresponden al año 1932, y sitúan a Angustias la Gitana en primavera en el Gran Café-Bar Mercantil de Lugo, junto a la bailarina Elisa Velkis, y de nuevo en la sala Ba-Ta-Clan de Valencia, en diciembre.

En 1926, la poeta turolense Nieves del Moncayo le dedicaba el poema que reproducimos a continuación:

Rosa de Granada
Tuve al nacer en Granada
el Albaicín por padrino,
y además fui bautizada
en un carmen granadino.
Hubo Montilla en la pila,
fue una guitarra mi altar
y fue… un mantón de Manila
mi ropa de cristianar.
Soy Angustias la Gitana,
soy la flor de la alegría,
soy el sol de la mañana
del cielo de Andalucía.
Soy ardiente y soñadora,
llevo la faca en la liga
y tengo sangre de mora,
pero de la jarka amiga.
Sé lucir una peineta,
llevo con gracia el mantón,
sé cantar una saeta
y sé tener corazón.
Y es Angustias la gitana
la flor de la gallardía
que nació en bella mañana
bajo el sol de Andalucía”
(Teruel, 28-1-1926).