Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (II)

En el otoño de 1932 la Paquita Martín se integró en una compañía de revistas, varietés y zarzuela representada por el empresario Francisco Molina, dirigida por el actor Hilario Flores Quintana y compuesta por figuras como la vedette Aurorita Peris, el primer actor cómico Manuel Cumbreras, las tiples cómicas Inés García y Lolita Lledó, el tenor cómico Manuel Lanegran Lolo‘, la bailarina Mery Molina y el maestro concertador Teodoro Cristóbal. En la parte flamenca del elenco destacaba la presencia de los cantaores Angelillo, Jesús Perosanz, el Americano, la Niña de Écija, la Niña de Córdoba y el Niño de Talavera, así como los guitarristas Julio Alonso y Manuel Torres (1). 

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

A finales de octubre iniciaron una gira por Levante y Andalucía que comenzó en el salón España de Alicante con la representación del espectáculo Claveles de España ーcon música de José María Palomo, y libreto de Hilario Flores y R. Lozaー, “una sucesión de cuadros en los que se mezclan [la] gracia del sainete, la inspiración de la música popular y el sentimentalismo del ‘cante jondo’” (2). Esta pieza ya había triunfado en distintos teatros españoles, incluido el Romea de Madrid (3). 

En ella se cantaron “desde el fandanguillo de Juan Breva y los ‘Caracoles’ de don Antonio Chacón hasta el más moderno de los fandanguillos, medias granaínas, seguidillas gitanas, soleares, guajiras, colombianas, tarantas y toda la gama del cante flamenco […], notándose la ausencia únicamente del martinete” (4). 

Todos los integrantes de la compañía resultaron “superiores, pero por encima de todo [destacó] la labor de las mujeres y de Perosanz” y, especialmente del Americano. También llamaron la atención los hermosos decorados, inspirados en distintos rincones patrios, los efectos de luces y el magnífico vestuario (5).

En el mes de noviembre debutaron con gran éxito de crítica y público en el teatro Romea de Murcia, donde llevaron a escena las obras Claveles de España y Rejas y flores. Unos días después actuaron en el Cervantes de Almería y, en diciembre, en el coliseo homónimo de Málaga y en el Mora de Huelva, donde dejaron un “recuerdo gratísimo, el de las coplas de ‘Los Campanilleros’, con la exaltación de la Nina de Écija” (6).

En enero de 1933 la compañía presentó el mismo programa en el Cervantes de Sevilla, en el Gran Teatro de Córdoba y en el Gran Teatro Falla de Cádiz. Según relató la prensa, entre otras figuras de elenco, la Niña de Écija y la Niña de Córdoba “desempeñaron sus papeles con gran acierto” y demostraron tener “estilo tirándose a la cara, […] las rosas con espinas de una serrana o una ‘soleá’” (7). 

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

También fueron dignos de mención el duelo por fandangos que mantuvieron Perosanz y el Americano, el baile por chuflas de Lolo, la danza agitanada de la señorita Peris y la labor de los tocaores de guitarra (8). No obstante, la crítica cordobesa también mostró su descontento con algunos aspectos de las obras, como su “argumento endeble y poco delicado” o el “mal gusto” predominante (9).

En el mes de marzo la Niña de Écija intervino en una función de ópera flamenca celebrada en el circo Price de Madrid, en la que compartió escenario con Cepero, Pena hijo, Niño de Caravaca, Juan Varea, Niño de la Peña, Corruco de Málaga, Cojo de Madrid y Alfonso el Chozas, acompañados por las sonantas de Luis Maravillas, José Revuelta y Julio Alonso (10).

Unas semanas más tarde volvió a salir de gira con la compañía de Francisco Molina, que había sufrido notables cambios en su composición. La Niña de Écija, el Americano y el Niño de Madrid constituían las figuras principales del reparto jondo. “Los demás artistas [servían] de relleno y ocasión para que canten los ‘ases’ fandanguillos, y el resto de la gama flamenca, con el mejor estilo y con un entusiasmo que arranca del público estruendosas ovaciones” (11). Completaban el plantel María Rodríguez ‘la Niña de la Huerta’, los guitarristas Luis Yance y Julio Alonso, y el bailaor cómico-serio Ramironte (12).

Debutaron en el teatro Bretón de Salamanca con la obra Claveles de España, que fue recibida “con ese éxito ruidoso de palmas y olés” (13), y en los días sucesivos estrenaron las piezas Coplas y guitarras y Sol andaluz. La primera, con libreto de Francisco Horacio y música de Modesto Rebollo, incluía números como una zambra, una canción gitana, un pasacalle dedicado a la capa española, un danzón o un chotis. “La mayor parte de [ellos] fueron objeto de grandes aplausos” y tuvieron que ser bisados. “Los cantadores […] escucharon prolongadas ovaciones” (14).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

Después se presentaron en el teatro Nuevo de Zamora, con Claveles de España. “Los cantaores estuvieron formidables”, tanto el Niño de Madrid y el Americano, que dieron a sus coplas “todo el sentimiento y toda la riqueza de tonos que piden”, como la Niña de Écija y la Niña de la Huerta, “de solera flamenca ambas”, que hicieron “una demostración de sus estupendas facultades, cantando sin rival los fandanguillos más sentidos y del mejor gusto popular”. Llamó especialmente la atención un decorado que representaba el Sacromonte granadino (15).

Al día siguiente llevaron a escena Sol andaluz, una obra lírica ambientada en Cádiz, llena de colorido, con libreto de Ricardo González del Toro y partitura del maestro Font de Anta. Los flamencos conquistaron al público con su arte y simpatía, cantando con “todo el sentimiento”, “sin tregua ni descanso, fandanguillos, milongas, columbianas, soleares, medias granaínas y otras coplas” (16). 

A finales de abril se presentaron en el teatro de Almendralejo, donde el espectáculo resultó “agradable en extremo”, y la Niña de Écija y la de la Huerta acapararon “los más calurosos aplausos” (17). En mayo cosecharon nuevos éxitos en el Gran Teatro Falla de Cádiz y en el salón Rodas de Antequera (18), y Paquita Martín participó en la fiesta de clausura del Liceo Andaluz de Madrid, celebrada en su local social de la calle Victoria (19).

El día de San Juan la compañía debutó en el teatro Maravillas de la Villa y Corte con la obra Sol andaluz y nuevos cambios en el elenco. Compartían cartel con la Niña de Écija los cantaores Niña de Linares, Personita, Goro de Triana y Pepillo el Molinero; el bailaor Acha Rovira, y los tocaores Julio Alonso y Marcelo Molina

Paquita Martín, la Niña de Écija.

Paquita Martín, la Niña de Écija.

A pesar de las limitadas dotes actorales de estos artistas, “que no sabían qué hacer con las manos ni con el apuntador”, el espectáculo resultó muy del agrado tanto de la crítica como del público, que se entusiasmó “con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las columbianas de Pepillo el Molinero” (20).

Unas semanas más tarde, junto con la Niña de Chiclana, el Niño de la Flor y Julio Alonso, Paquita Martín regresó al salón Rodas de Antequera para ofrecer varias funciones y organizar un concurso de guitarra, bandurria, cante y baile flamenco al que concurrieron cuarenta aficionados, que se disputaron un total de seis premios (21).

Asimismo, en el mes de agosto intervino en una función benéfica celebrada en el circo Price por la Sociedad de Porteros de Madrid, como parte de los actos conmemorativos de su cuarto aniversario. Completaron el programa los cantaores Niño de la Peña y Canario de Colmenar, el guitarrista Julio Alonso y la bailarina Soledad Pacheco (22).

Según los datos que ofrece la hemeroteca, estas fueron sus últimas actuaciones en España antes de emprender una gira por América que la mantendría alejada de su tierra durante varias décadas. Aquí quedaron sus primeros registros sonoros, seis discos bifaciales impresionados en 1933 en la casa Regal, que contienen cantes por fandangos ーun total de cincoー, serranas, seguiriyas, colombianas y campanilleros grabados con el toque de guitarra de Julio Alonso; además de un pasodoble, el pregón y las bulerías de la obra Sol andaluz, registrados con el acompañamiento de la orquesta del maestro Montorio.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de elenco de «Postales de España» (la Andalucita, Hilario Flores, Manuel Cumbreras, Lolo y Gloria Maravillas) en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Por mediación del representante de varietés Francisco Hidalgo, Paquita Martín y Julio Alonso suscribieron un contrato con el empresario teatral argentino Emilio Losada, que ya había hecho debutar en su país a varios conjuntos de artistas españoles (23). El diez de septiembre embarcaron en Cádiz con rumbo a Buenos Aires y el quince de octubre debutaron en el teatro Mayo junto a una compañía denominada Postales de España, en la que también figuraban la vedette Gloria Maravillas, los cantaores la Andalucita y Niño de Caravaca, las bailarinas Soledad Pacheco, Lolita Beltrán y Hermanas Torres, el bailarín cómico Lolo, los actores Manuel Cumbreras e Hilario Flores, el maestro Vicente Sanz y un cuerpo de baile (24).

Llevaban un repertorio de obras típicamente españolas, a base de danzas y canciones populares de distintas regiones, con vestuario y decorado creados ex profeso, y títulos tan castizos como La fragua gitana, Pastora la cañí, Un inglés en Sevilla o Mujeres de España.  Por ellas desfilaban gitanos, contrabandistas y toreros, y en sus argumentos se mezclaban los temas sentimentales con la alegría y la gracia del folclore andaluz.

Aunque Agustín Remón solo vio en este espectáculo una versión mohosa de la España de pandereta, otros críticos se mostraron muy complacidos por la sal, alegría, visualidad, ingenio y neto sabor popular que derrochaba el conjunto (25); y hubo quien destacó el buen hacer de la Niña de Écija, que “por el puro estilo flamenco de su cante llega a impresionar gratísimamente al público” (26).

En el mes de diciembre, las obras Flores de España, Guitarras y caireles y La copla española fueron llevadas a escena en el teatro de Variedades de Buenos Aires por una compañía española de varietés regionales, integrada por la Niña de Écija, Jesús Perosanz, Julio Alonso, la tiple Aurorita Peris, las bailarinas hermanas Celinda, el bailaor cómico Lolo, y los actores Pepe Duarte e Hilario Flores, entre otras figuras (27).

Notas:

(1) El Día, 29-10-1932, p. 3; La Región, 10-11-1932, p. 1.

(2) ABC de Sevilla, 13-1-1933.

(3) En Romea fue llevado a escena en el mes de junio de 1932, con un elenco flamenco compuesto por los cantaores Angelillo, Pena hijo, Niña de Candelas, la Macarena y Luz Divina la Jerezana, y el guitarrista Luis Yance (Heraldo de Madrid, 5-7-1932, p. 5).

(4) El Día, 29-10-1932, p. 3.

(5) Ibidem; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4.

(6) Heraldo de Madrid, 24-11-1932, p. 6; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4; Noticiero Universal, 21-12-1932, p. 12; La Provincia, 31-12-1932, p. 1.

(7) ABC de Sevilla, 13-1-1933; F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(8) F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(9) La Voz, 18-1-1933, p. 15.

(10) Heraldo de Madrid, 8-3-1933, 5.

(11) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(12) También figuraban en la compañía Julia Moya, Luis Sanz, Inés García, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo y el maestro Cristóbal (Heraldo de Madrid, 11-4-1933, p. 4).

(13) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(14) El Adelanto, 11-4-1933, p. 5.

(15) La Mañana, 16-4-1933, p. 3.

(16) La Mañana, 18-4-1933, p. 5.

(17) La Libertad, 27-4-1933, p. 11.

(18) Crispín, El Noticiero Gaditano, 5-8-1933, p. 4; La Razón, 14-5-1933, p. 4.

(19) La Libertad, 27-5-1933, p. 8.

(20) J. A. A., ABC, 25-6-1933, p. 57.

(21) El Sol de Antequera, 23-7-1933, p. 7; La Razón, 30-7-1933, p. 3.

(22) Heraldo de Madrid, 2-8-1933, p. 13.

(23) El último de esos elencos, denominado Nuevos tapices españoles, llevaba varios meses triunfando en Argentina con la obra Claveles de España, entre otras.

(24) Heraldo de Madrid, 11-9-1933, p. 7; Noticias Gráficas, 15-10-1933.

(25) Agustín Remón, Caras y Caretas, 4-11-1933, p. 131; Crítica, 22-10-1933, p. 13.

(26) La Nación, 16-10-1933, s. p.

(27) Crítica, 13-12-1933, p. 17.


De la cueva al papel. La zambra granadina vista por la literatura y la prensa en torno a 1922 (I)

Tras cumplirse cien años desde la actuación de un grupo de danzas del Sacromonte en el Concurso de Cante Jondo de 1922, este artículo se propone estudiar el reflejo de la zambra granadina en los textos periodísticos y literarios escritos en torno a esa fecha. Con este fin se ha realizado un rastreo de la prensa española en el periodo que va de 1918 a 1930. Se han consultado diarios y revistas, tanto de Granada como de otras provincias, e incluso de tirada nacional (1).

Actuación de la zambra gitana en el Concurso de Cante Jondo de Granada. (Granada Gráfica, agosto de 1922, p. 18).

Actuación de la zambra gitana en el Concurso de Cante Jondo de Granada (Granada Gráfica, agosto de 1922, p. 18).

Fruto de esa búsqueda, se han hallado numerosas referencias que dejan constancia de la gran popularidad de que gozaba la zambra en aquellos años, quizás en parte debido a la enorme repercusión del certamen, que fue objeto de una amplia cobertura periodística. Algunas de las noticias y artículos encontrados son de índole meramente informativa y se limitan a ofrecer datos básicos sobre la celebración de una zambra; mientras que otros, de carácter más subjetivo, se recrean en la descripción de los ambientes, los tipos y los bailes.

De los primeros se deduce que en la etapa objeto de nuestro estudio la zambra, además de constituir en su entorno natural un importante reclamo turístico, estuvo presente en numerosos escenarios españoles, interpretada por grupos de gitanos granadinos o bien por artistas de diversa procedencia, no necesariamente flamencos. Por su gran atractivo visual, distintas troupes de variedades incluyeron números de zambra en sus repertorios y esta constituyó un fin de fiesta habitual en los espectáculos de ópera flamenca. También por ese motivo, la encontramos en un buen número de obras dramáticas que se llevaron a escena en aquel tiempo, en las que solía desempeñar un papel decorativo, sin gran significación en el desarrollo de la trama.

No obstante, para el objeto de nuestro trabajo consideramos más relevante el segundo grupo de textos, que son los que aportan una visión literaria sobre la zambra. A continuación se exponen con detalle las conclusiones obtenidas a partir del análisis de todo el material recopilado.

Pastora Imperio en su Zambra gitana (La Mañana, 7-2-1918).

Pastora Imperio en su Zambra gitana (La Mañana, 7-2-1918).

1. La zambra gitana triunfa en los escenarios españoles

En las salas teatrales de toda España está presente la zambra, tanto la “genuina”, representada por las gitanas y gitanos del Sacromonte, como sus imitaciones, a cargo de artistas de prestigio -Pastora Imperio o Dora la Cordobesita, entre otras- o incluso de troupes de variedades.

1.1. La zambra gitana granadina

Las noticias recopiladas hablan de la zambra como atracción turística de primera magnitud, y visita obligada para las grandes personalidades, tanto españolas como extranjeras, que llegan a la ciudad de Granada. Los diputados Eduardo Moreno Agrela y Félix Sánchez Eznarriaga (2), el primer ministro británico David Lloyd George (3), los príncipes de Egipto (4), el príncipe heredero de Italia Humberto de Savoia (5), el Rey de Suecia (6), el príncipe de Gales y su hermano (7), el director del diario La Razón de Argentina (8), el escritor Eduardo Marquina (9), el académico Félix Llanos (10) y la hija de Benito Mussolini (11) son algunos de los ilustres visitantes que en esos años asistieron al espectáculo de la zambra gitana granadina, bien en las mismas cuevas del Sacromonte, bien en otro tipo de emplazamientos, como el hotel Alhambra Palace o algún carmen particular.

También disfrutaron de ella distintos grupos de congresistas, excursionistas, estudiantes y profesores ‒cabe mencionar a los asistentes a un congreso postal (12) y otro de oleicultura (13), a la Sociedad Excursionista Malagueña (14) y a varios representantes de la Universidad americana (15)‒, así como los marinos argentinos del crucero Buenos Aires (16).

El poeta eduardo Marquina rodeado de las artistas de la zambra (Granada Gráfica, mayo de 1924, p. 38).

El poeta Eduardo Marquina rodeado de las artistas de la zambra (Granada Gráfica, mayo de 1924, p. 38).

Del mismo modo, la zambra gitana del Sacromonte, protagonizada por artistas como los Amaya, los Hidalgo o los Heredia, estuvo presente en numerosas funciones y festivales organizados en la plaza de toros o en los distintos teatros de la ciudad. A veces se trataba de eventos benéficos, como las fiestas en favor de la Asociación de Caridad celebradas en el coso taurino en 1922 (17) y 1923 (18), o de agasajos a ciertas personalidades o colectivos. Tómese como ejemplo el festival en honor de las fuerzas expedicionarias repatriadas que tuvo lugar en el Coliseo Olympia, y en el que intervinieron las “Hermanas Mayas con sus vistosos bailes” (19).

En el Concurso de Cante Jondo de 1922, celebrado en la Plaza de los Aljibes de la Alhambra, el grupo de las Gazpachas puso el broche a las dos jornadas con números como la cachucha (20) o el robao, y en su actuación final contó con la intervención estelar de Juana la Macarrona, “que estuvo tan inmensa como de costumbre” (21).

A raíz de su participación en el evento, la zambra gitana del Sacromonte fue requerida para actuar en varios programas de variedades que se ofrecieron en la plaza de toros de Granada en los meses de junio y julio de ese mismo año, y en los que compartieron cartel con artistas de tanto prestigio como la Niña de los Peines (22).

Los marinos argentinos, y miembros del cuerpo diplomático y del Centro Artístico, junto a las gitanas de la zambra. Foto Vidal (Región, 22 de abril de 1936, p. 4).

Los marinos argentinos, y miembros del cuerpo diplomático y del Centro Artístico, junto a las gitanas de la zambra. Foto Vidal (Región, 22 de abril de 1936, p. 4).

Los ecos del certamen también llegaron hasta la Villa y Corte, donde se celebró, en el Club Parisiana, una reedición de la fiesta del cante jondo a beneficio de la Asociación de la Prensa. Tras varios números de varietés, intervinieron los protagonistas del evento granadino –Chacón, Montoya, Diego Bermúdez y Pavón, entre otros-, y cerró el espectáculo la zambra gitana del Sacromonte, con el siguiente elenco:

“Dolores Amaya, ‘la Capitana’; María, Pepa y Paca Amaya, ‘Hermanas Gazpachas’; María Fernández, ‘la Jardín’; Magdalena Molina, ‘Flor del Monte’; Trinidad Fernández, ‘la Chata la Maestra’; María Amaya, ‘la Tempranica’; Dolores Cortés, ‘la Parriza’, y Paca Fernández, ‘la Finitú’.
Tocadores de guitarra y bandurria, hermanos Hidalgo, ‘Niños del Albaicín’ y Antonio ‘el Cotorrero’” (23).

En los años siguientes esta agrupación continuó presentándose con cierta frecuencia en los teatros, en el coso taurino y en otros espacios (24) de Granada, tanto públicos como privados. Asimismo, distintos conjuntos de zambra gitana llevaron su arte a otras ciudades. En 1923 un grupo del Albaicín actuó en la plaza de toros de Málaga con motivo de las fiestas de agosto (25) y en 1924 se pudo ver en el Parque de Montjuich de la Ciudad Condal “una auténtica zambra gitana” (26). En 1925 “la verdadera zambra gitana del Sacro-Monte”, bajo la dirección del guitarrista Mariano Morcillo, llevó sus cantes y bailes al coso de Almería (27).

La zambra gitana representada en el Teatro Parisiana de Madrid en el festival de la Asociación de la Prensa. Foto Ortiz (Diario de Barcelona, 11 de agosto de 1922, p. 4).

La zambra gitana representada en el Teatro Parisiana de Madrid en el festival de la Asociación de la Prensa. Foto Ortiz (Diario de Barcelona, 11 de agosto de 1922, p. 4).

En 1927 el grupo de los hermanos Hidalgo y las hermanas Gazpachas actuó en el Stadium América (28) y en el Salón San Lorenzo de Córdoba (29), para amenizar la proyección de la película El niño de oro. Un año más tarde, en esa misma ciudad, la zambra granadina se presentó en el Teatro Duque de Rivas (30) y constituyó el plato fuerte del festival celebrado por la Asociación de la Prensa en la huerta ‘El Tablero’ (31).

Asimismo, en 1929, estuvo presente en los Jardines del Buen Retiro de Madrid (32) y en la Exposición Iberoamericana de Sevilla (33); y en 1930 viajó a Barcelona para actuar en la Semana Andaluza celebrada en el Pueblo Español de Montjuich, compartiendo programa con los Campanilleros de Bormujos y el cuadro de bailes de maestro sevillano Manuel Real (34). El grupo elegido para este evento tenía como figuras destacadas a las hermanas Gazpachas y a la mítica cantaora Anilla la de Ronda.

Notas:

(1) La búsqueda de la prensa objeto de estudio se ha realizado en las siguientes hemerotecas digitales: Biblioteca Nacional de España, Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, Archivo ABC, Biblioteca Virtual de Andalucía, Arxiu de Revistes Catalanes Antigues, Biblioteca Digital de Castilla y León, Filmoteca de Cataluña, Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid, Hemeroteca Municipal de Sevilla, Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla, Biblioteca Digital de la Diputación de Almería, Arxiu Historic de la Ciutat de Barcelona y Archivo Municipal de Cartagena.

(2) Noticiero Granadino. (31 de mayo de 1922). Sánchez Eznarriaga, 1.

(3) Diario de la Marina. (9 de enero de 1923). Lloyd George en Andalucía, 1.

(4) El Defensor de Granada. (15 de julio de 1924). La verbena de esta noche, 1.

(5) El Defensor de Granada. (10 de octubre de 1924). La zambra gitana en el Palace, 1.

(6) La Opinión. (24 de abril de 1927). El Rey a Madrid, 2.

(7) ABC. (4 de mayo de 1927). Los príncipes ingleses en Granada, 15.

(8) El Guadalete. (30 de enero de 1925). El doctor Sojo, 2.

(9) Granada Gráfica. (mayo de 1924). Un homenaje. Inauguración, 38.

(10) El Defensor de Granada. (18 de mayo de 1928). En el carmen de San Antonio. La merienda en honor de don Félix Llanos Torriglia, 1.

(11) El Noticiero Gaditano. (25 de septiembre de 1929). La estancia de la hija de Mussolini en Granada.- Presencia una zambra gitana, 3.

(12) Gaceta del Sur. (26 de noviembre de 1920). Excursión a Granada, 1.

(13) El Noticiero Sevillano. (16 de diciembre de 1924). Una zambra en Granada, 6.

(14) Zaragüeta. (12 de julio de 1925). Comentario de la semana por Zaragüeta. La Unión Ilustrada, 5.

(15) El Defensor de Granada. (23 de julio de 1925). La Comisión Americana, 3.

(16) Los marinos fueron obsequiados con un té en el Generalife, amenizado por un sexteto de cuerda.
“Después las castizas ‘cañís’ María Maya (a) ‘La Jardín’ y María Amaya (a) ‘La Punticas’, pintorescamente ataviadas y acompañadas por el ‘tocaor’ Paco ‘El Gitano’, lucieron su garbo en unas danzas gitanas que agradaron bastante a la concurrencia, singularmente ‘La cachucha’” (Noticiero Granadino, 18 de abril de 1926, p. 1).

Al día siguiente, en “la cueva de los Maya, enclavada en el delicioso camino que conduce al Sacro Monte fueron invitados los simpáticos marinos de la Argentina a la zambra gitana que en su honor había preparado el Centro Artístico. […]
Hubo su mijita de ‘cante jondo’, danzas gitanas y todo aquello que los cañís saben ejecutar” (Gaceta del Sur, 20 de abril de 1926 p. 1).

(17) El Defensor de Granada. (21 de junio de 1922). Festival pro Asociación de Caridad en la Plaza de Toros, 1.

(18) Noticiero Granadino. (5 de junio de 1923). La Fiesta a beneficio de la Asociación Granadina de Caridad, 1.

(19) Noticiero Granadino. (21 de mayo de 1922). Un festival, 1.

(20) La Publicidad. (14 de junio de 1922). El ‘cante jondo’, 2.

(21) De la Fuente, N. (14 de junio de 1922). El Concurso de ‘Cante Jondo’. El Defensor de Granada, 7.

(22) Noticiero Granadino. (19 de julio de 1922). Plaza de Toros. Niña de los Peines, 3.

(23) La Publicidad. (4 de agosto de 1922). La fiesta del ‘cante jondo’, 3.

(24) En 1923, la “auténtica e inimitable Zambra gitana del Sacro-Monte” actuó en el Teatro del Gran Capitán (El Defensor de Granada, 10 de junio de 1923, p. 4). Al año siguiente se la pudo ver en varias ocasiones en la plaza de toros (Gaceta del Sur, 3 de julio de 1924, p. 3; El Defensor de Granada, 12 de julio de 1924, p. 4), en la Placeta de Gracia (El Defensor de Granada, 25 de junio de 1924, p. 3) y en el carmen de San Antonio (Gaceta del Sur, 14 de agosto de 1924, p. 3). La presencia de las hermanas Gazpachas y los hermanos Hidalgo es una constante en casi todas esas formaciones.
En 1925 una zambra gitana tomó parte en los actos organizados por el cuarto regimiento de artillería para celebrar la festividad de Santa Bárbara (Gaceta del Sur, 4 de diciembre de 1925, p. 1) y en 1926 “las castizas ‘cañís’ sacro montanas estuvieron bien de verdad” en una zambra ofrecida en la plaza de toros (El Defensor de Granada, 13 de septiembre de 1926, p. 1).

(25) La Publicidad. (1 de agosto de 1923). Las fiestas de Málaga, 1.

(26) Diario de Barcelona. (22 de junio de 1924). El festival del Parque de Montjuich, 40.

(27) La Independencia. (26 de agosto de 1925). En la Plaza de Toros, 2.

(28) Diario de Córdoba. (28 de junio de 1927). Stadium América, 2.

(29) Diario de Córdoba. (1 de julio de 1927). Salón San Lorenzo, 2.

(30) Diario de Córdoba. (16 de mayo de 1928). Teatro Duque de Rivas, 2.

(31) Diario de Córdoba. (13 de mayo de 1928). La feria de mayo. La fiesta de los periodistas, 2.

(32) Heraldo de Madrid. (20 de julio de 1929). Jardines del Buen Retiro, 5.

(33) El Imparcial. (15 de junio de 1929). La Exposición de Sevilla, 4.

(34) El Noticiero Universal. (16 de junio de 1930). Semana Andaluza, 6.


Anita Sevilla, una brillante carrera truncada por la guerra y la muerte prematura (V)

En el otoño de 1937, tras varios meses de triunfos en Buenos Aires, Anita Sevilla emprendió una gira por el interior de Argentina junto a Manuel García Matos, que, además de acompañarla en sus canciones, “interpretaba solos al piano de música gitana”. El siete de octubre debutó en el Cine Colón de Santa Fe (1).

Anita Sevilla en una emisora de radio argentina (Radilandia, 28-12-1937).

Anita Sevilla en una emisora de radio argentina (Radilandia, 28-12-1937).

A principios de diciembre, ya de regreso en Buenos Aires, comenzó una nueva temporada de actuaciones en Radio El Mundo (L R 1), que alternó con su intervención en algunos eventos, como un gran festival artístico organizado en el Cine Renacimiento por la Agrupación Femenina Pro Infancia Española con el fin de recaudar fondos para hacer llegar juguetes, ropa y alimentos a los niños hispanos. En esa ocasión se presentó acompañada por la Rondalla Usandizaga (2).

En enero de 1938 Anita Sevilla, convertida en toda “una estrella mundial”, debutó con un contrato en exclusividad en la emisora Radio Ariel (CX 10) de Montevideo, acompañada por García Matos (3). En el mes de mayo se la volvió a ver en Buenos Aires, en una fiesta celebrada por el Gravoche Boxing Club en el Teatro Smart (4), y en agosto “la graciosa y expresiva ‘cantaora’” reapareció en el Maravillas, donde seguía cosechando éxitos la compañía Amaya, con los espectáculos Un jirón de España y Noches Españolas (5).

Además del padre y hermanos de Carmen, en el elenco destacaba la presencia de las bailarinas María Antinea y hermanas Vera, los cómicos Rubians-Tirana, las bailaoras Niñas del Albaicín, Paquira Reixach y Pastora Romero, el actor cómico Hilario Flores y el cantaor José Muñoz ‘Pena hijo’, entre otros artistas (6).

Anita Sevilla y Manuel García Matos (Radiolandia, 11-9-1937).

Anita Sevilla y Manuel García Matos (Radiolandia, 11-9-1937).

Durante su estancia en Buenos Aires, “la celebrada artista andaluza Anita Sevilla y el maestro compositor García Matos” también participaron en un festival artístico organizado por la Unión Gallega en el Teatro Argentino, que tuvo lugar el veinticinco de agosto (7). Para despedirse de aquella tierra y a modo de tributo por la “brillante actuación” desarrollada “lo mismo en los escenarios que ante los micrófonos”, un grupo de admiradores y compañeros agasajaron a Anita −la excelente cancionista, cuya notoria adhesión a la causa de la República española le ha ganado las simpatías de numerosos auditorios (8)− con un homenaje celebrado en el Teatro Avenida el día doce de septiembre (9).

Dos días más tarde la compañía de Carmen Amaya, con Anita Sevilla como uno de sus “puntos altos”, presentó en el Teatro de la Comedia de Rosario el espectáculo Noches españolas. La sevillana brilló en un cuadro titulado “Noche del Jueves Santo”, en el que cantó saetas a Jesús del Gran Poder, e intervino en el cuadro final, “Noche buena”, junto a todos los artistas del elenco (10). Durante los diez días que permanecieron en cartel, con todas las localidades vendidas, también llevaron a escena los montajes Un jirón de España y Boda gitana, y algunas de las funciones fueron retransmitidas en directo por Radio Cerealista (L T 3) (11).

Anita Sevilla (Popular Film, 29-10-1936).

Anita Sevilla (Popular Film, 29-10-1936).

El treinta de octubre la troupe debutó en el Teatro 18 de Julio de Montevideo. Allí permaneció más de tres semanas y, además de las ya mencionadas piezas Un jirón de España y Noches españolas, representó la obra Flores morenas. El veintidós de octubre se rindió “un justiciero homenaje a la simpática vedette de la compañía […], Anita Sevilla, figura que ha denotado […] un extraordinario valor en lo que se refiere a la interpretación del cancionero popular hispano”; y el veinticuatro se despidió la troupe, con una función dedicada a Carmen Amaya (12).

Una vez cumplidos sus compromisos profesionales en el Río de la Plata, Anita Sevilla y Manuel García Matos firmaron un contrato “en muy buenas condiciones” con el empresario azteca Emilio Azcárraga y, tras una gira por Chile, Perú y Cuba, recalaron en México (13). Antes de llegar a su destino, la “intérprete suprema de la música española, esa flamenca cantadora que arrebata a las multitudes”, actuó durante siete días en el Teatro Nacional de La Habana, alternando con las cancioneras Las dos Marías y con el acompañamiento de una gran orquesta dirigida por el músico sevillano (14). Además, se presentó en el programa La Corte Suprema del Arte, de la emisora radial CMQ, y “gustó extraordinariamente, al extremo, que correspondiendo a la delirante ovación del público, tuvo que repetir su actuación” (15).

Anita Sevilla (Radiolandia, 28-1-1938).

Anita Sevilla (Radiolandia, 28-1-1938).

A su llegada a México, el periodista Roberto el Diablo la definió como “la más cabal intérprete del alma gitana”, por “reunir en su persona una cautivante figura, una voz cálidamente vibrante y un temperamento y un estilo hondamente ‘cañís’” (16). Sus primeras actuaciones las ofreció en el recién inaugurado Teatro Alameda de la capital junto a su inseparable García Matos, que la acompañó al piano y dirigió la orquesta. Varios recortes de prensa de la época hacen referencia al gran triunfo obtenido:

Antia Sevilla, […] por su cálido temperamento y su vibrante estilo ‘cañí’ al entonar saetas, fandangos y granadinas, cosechó, desde la noche de su presentación, nutridos aplausos, adueñándose de la simpatía y la admiración del auditorio, por el garbo que emana su menuda personilla”.

Anita Sevilla ha obtenido un exitazo en el Teatro Alameda. […] desde Amalia Molina no habíamos vuelto a escuchar ‘cante’ tan cañí, ni una figura tan simpática y bien plantada como Anita Sevilla. Su arte más personal se imprime en las ‘saetas’. Estas no las hemos oído mejor ni en la propia Semana Santa de Sevilla. Sea enhorabuena” (17).

Según López Mohiño, gracias a la intervención del presidente azteca, Lázaro Cárdenas, Anita consiguió hacer que sus hijos, sus hermanos Pastora y Paco, y su sobrina Julia −que habían logrado salir de España y se encontraban en Perpiñán− viajaran hasta México para reunirse con ella (18). El reencuentro se produjo en marzo de 1939.

Anita Sevilla (López Mohiño).

Anita Sevilla (López Mohiño).

En esa época, una vez concluidas sus actuaciones en el Teatro Alameda, Anita y Manuel debutaron en el Lírico, que ofrecía un programa de revistas con un elenco en el que destacaban figuras como María Conesa, Amelia Wilhelmy o Joaquín Pardavé. La “talentosa cantaora andaluza” ofreció una “vibrante actuación” (19) en la obra El embrujo de Sevilla −con música de García Matos, y libreto de Ortega y Prida−, escrita “especialmente para lucimiento de Anita Sevilla, ‘flo de la raza calé’” (20).

En el mes de abril causó una “hecatombe” en el Colonial Club de Guadalajara, también “en compañía de su maestro” (21), y en verano ambos debutaron en el Follies Bergere de Ciudad de México, donde Mario Moreno reinaba sobre un nutrido elenco de artistas de variedades internacionales. En agosto se presentó la revista Humos en general, con música de Federico Ruiz y texto de Fernando Méndez Bolio, en la que “Cantinflas y Anita Sevilla dieron la nota sobresaliente. Él vestido a la española, de manera suigéneris (sic), y ella de china poblana, que gustaron en un sketch” (22).

Poco después se estrenó la “revista cómica de gran actualidad, con textos de Robledo y Echevarría y música del maestro Manolo García Matos” (23), La segunda conquista, en la que “Anita Sevilla y Dora Luz […] fueron muy aplaudidas en su dramatización” (24). La obra incluía el poema musical Francisco Sarabia −composición de García Matos, con letra de Cortázar y Echevarría−, dedicado al aviador mexicano del mismo nombre, pionero en realizar en una sola etapa el raid México-Nueva York, que había fallecido trágicamente nada más emprender el vuelo de regreso (25).

Anita Sevilla (López Mohiño).

Anita Sevilla (López Mohiño).

Otras revistas en las que “las cancionistas de moda”, Anita Sevilla y Dora Luz, pudieron deleitar al público con sus números o ‘cortinas’ fueron San Lázaro el milagroso, con música de Federico Ruiz, y Herradero nacional (26). Según López Mohiño, durante su estancia en México Anita también firmó sendos contratos para filmar una película, actuar en la sala El Patio y en el Tropicana de La Habana, además de recorrer las principales capitales del país −Puebla, Veracruz…−. No obstante, su prematuro fallecimiento le impidió llevar a cabo algunos de esos proyectos (27).

En febrero de 1940 “la mejor intérprete de flamenco que ha venido a México, gitana ciento por ciento, […] estrella de la canción española”, actuó en el Montparnasse de Guadalajara con el maestro García Matos al frente de la orquesta (28), y en septiembre debutó, integrada en el ballet de Antonio Triana, en el Palacio de Bellas Artes de la capital, sede de la Sinfónica de México y de la asociación coreográfica La Paloma Azul. Esta institución invitó al bailaor español a ofrecer una serie de conciertos de danza y guitarra, y a representar la obra El amor brujo, de Manuel de Falla, con coreografía del propio Triana, “decorado de Rodríguez Luna, vestuario de Quintana, Maritza y Valdés Peza, bajo la dirección musical de Rodolfo Halffter” (29).

Los papeles protagonistas de Carmelo, Candelas, el espectro y Lucía recayeron, respectivamente, en Antonio Triana, la actriz Margo, el bailaor Pedro Martín Caro y Anita Sevilla, que, gracias a las enseñanzas de su paisano, se había convertido en una excelente bailaora. El programa se completó con la coreografía El Piropo, firmada por la Argentinita; el solo de la molinera y la farruca del molinero de El sombrero de tres picos, ejecutados por Margo y Triana (30), que obtuvo “un positivo éxito” (31).

Anita Sevilla junto a García Matos, Antonio y Luisa Triana y la famillia Amaya (López Mohiño).

Anita Sevilla junto a García Matos, Antonio y Luisa Triana, y la familia Amaya (López Mohiño).

En el mes de diciembre, “después de un merecido descanso”, Anita Sevilla fue contratada por la emisora de radio XEFO para su Teatro del Aire, patrocinado por Palmolive; y en enero de 1941 se anunció su colaboración artística con el bailaor mexicano César Tapia (32).

Notas:

(1) El Orden, 7-10-1937, p. 11.

(2) Crítica, 21-12-1937, p. 10.

(3) Cine Radio Actualidad, 28-1-1938, p. 43.

(4) Crítica, 27-4-1938, p. 14.

(5) Crítica, 6-8-1938, p. 15; Crítica, 7-8-1938, p. 10.

(6) Crítica, 26-8-1938, p. 15; Crítica, 27-8-1938, p. 15.

(7) Crítica, 19-8-1938, p. 4.

(8) Crítica, 14-9-1938, p. 17.

(9) Crítica, 7-9-1938, p. 16. Carmen, José, Paco y Antoñita Amaya, el Pelao, Paquita Reixach, Antinelli, las hermanas Vera, el Chato de Valencia, la Niña de Córdoba, el parodista Pepe Duarte, el actor Orestes Caviglia, el monologuista Vicent Climent y el cuarteto de cuerdas de los hermanos Aguilar fueron algunos de los artistas que participaron en la función. Dirigieron la orquesta José María Palomo y Manuel García Matos.

(10) Democracia, 9-9-1938, p. 10; Felipe Mario, Democracia, 15-9-1938, p. 6.

(11) Felipe Mario, Democracia, 21-9-1938, p. 6; Democracia, 24-9-1938, p. 6; Democracia, 16-9-1938, p. 5.

(12) El Bien Público, 29-9-1938, p. 9; El Bien Público, 8-10-1938, p. 7; El Bien Público, 22-10-1938, p. 9; El Bien Público, 24-10-1938, p. 9.

(13) García Matos, Manuel, Mi vida, mi obra y mis recuerdos, Servicio Municipal de Publicaciones de Alcalá de Guadaíra, 1985, p. 88.
Durante los meses de noviembre y diciembre de 1938, y durante buena parte del año 1939, la voz de Anita Sevilla siguió sonando en distintas emisoras de radio uruguayas. Con toda probabilidad, fueron sus discos los que se escucharon, puesto que ella se encontraba ya en otras latitudes.

(14) Diario de la Marina, 14-12-1938, p. 8.

(15) Noticias de Hoy, 15-12-1938, p. 8.

(16) Roberto el Diablo, La Opinión, 22-1-1939, pp. 3-4.

(17) Recortes de prensa sin referencia recogidos en López Mohiño, José Manuel, Toda la verdad sobre Anita Sevilla, Salamanca, Kadmos, 2002, pp. 43-44.

(18) Ibidem, pp. 74-75.

(19) Armando de María y Campos, Crónicas de teatro de hoy, enero de 1941, p. 171.

(20) Así rezaba en el programa de mano, transcrito en García Matos, op. cit., p. 89. Según este autor, el empresario que los contrató en esta ocasión fue Manuel Castro Padilla.

(21) El Informador, 15-4-1939, p. 5.

(22) La Opinión, 13-8-1939, p. 3.

(23) Así consta en el programa, reproducido en García Matos, op. cit., p. 91.

(24) Marco Aurelio, La Opinión, 11-9-1939, p. 4.

(25) García Matos, ibidem. Según este autor, la idea de componer ese tema surgió porque Anita Sevilla y él habían coincidido con el aviador en un homenaje radiofónico de despedida que se le tributó antes de su partida hacia Nueva York y a continuación Sarabia les había invitado a cenar en el Restaurante Hollywood.

(26) Armando de María y Campos, El teatro de género en la revolución mexicana, 1993, p. 382; Marco Aurelio, La Opinión, 25-9-1934, p. 4.

(27) López Mohiño, op. cit., pp. 83-84. El diario La Opinión anunció su proyecto de hacer cine (11-6-1939, p. 6).

(28) El Informador, 14-2-1940, p. 5.

(29) Aristógenes, La Opinión, 13-10-1940, pp. 3-4.

(30) Rita Vega de Triana, Antonio Triana and the Spanish Dance, Harwood Academic, 1993, p. 44.

(31) La Opinión, 12-1-1941, p. 3.

(32) La Opinión, 18-12-1940, p. 4; Douglas L. Grahame, Variety, 22-1-1941, p. 61.


La odisea americana de Carmen Amaya: en el Maravillas de Buenos Aires (y IV)

Tras su exitosa actuación en Rosario, Carmen Amaya continuó su gira argentina en la ciudad de Córdoba y después cruzó la frontera uruguaya para presentarse en el Teatro Solís de Montevideo con un elenco similar, en el que destacaba la incorporación del concertista de guitarra José Ballesteros más un coro de veinte tiples. El debut se produjo el veinte de agosto, con el siguiente programa:

“Primera parte.- 1.º ‘Por media granaína’. 2.º Recuerdos españoles de Antaño. 3.º Machuca y Lopo. 4.º Ascensión Pastor. 5.º ‘Colmao flamenco’. 6.º ‘Ya no te quiero’. 7.º Manolo Vico. 8.º ‘Boda y bautizo’. 9.º Hermanos Marbel. 10.º Rafael Soler. 11.º ‘Jota aragonesa’ y ‘Jota navarra’.

Segunda parte.- 1.º España en [ilegible]. 2.º Bolero clásico gitano. 3.º Salomé. 4.º Rubians-Tirana. 5.º Ascensión Pastor. 6.º Las 4 de la madrugada. 7.º Presentación de la reina gitana: Carmen Amaya, la acompañan los artistas gitanos José Amaya, Francisco Amaya, Sebastián Manzano (El pelao)” (El Bien Público, 20-8-1937: 5).

Carmen Amaya junto a su padre y su hermano Paco (MAE-IT).

Carmen Amaya junto a su padre y su hermano Paco (MAE-IT).

Las críticas destacaron el carácter animado y divertido de un espectáculo de “tono amable y cordial sin descender a chabacanerías y gracias de doble y grosera intención” (El Bien Público, 21-8-1937: 5). En los días siguientes el programa se fue renovando, con la introducción de números como la canción Mi jaca, a cargo de Ascensión Pastor, o el Ave María de Gounod y el juguete musical El reloj, ambos interpretados por el concertista de guitarra Rafael Soler (El Bien Público, 28-8-1937: 5).

Durante su estancia en la capital uruguaya, Carmen ofreció dos matinés dedicadas a los niños, con un programa especialmente concebido para adaptarse a los gustos del público infantil y un sorteo de juguetes en el que participaron “todos los pibes concurrentes al espectáculo” (ibidem). Asimismo, la estrella del baile gitano hizo oír su voz a través de las ondas de varias emisoras radiofónicas, como Radio Westinghouse (C X 12), Centenario Broadcasting (C X 36), Radio Montecarlo (C X 20) y Radio Ariel (C X 10), que retransmitió en directo desde el Teatro Solís el espectáculo de la compañía de arte gitano (Cine Radio Actualidad, 10-9-1937: 63).

La víspera de su despedida, Carmen Amaya recibió el homenaje tanto del público como del resto de artistas que la acompañaron en su exitosa temporada montevideana, en reconocimiento no solo a sus creaciones coreográficas sino también a su simpatía y personalidad (El Bien Público, 6-9-1937: 5). La compañía ofreció su última función el diez de septiembre, antes de partir hacia La Plata.

De nuevo en Argentina

En septiembre de 1937 regresó brevemente a Buenos Aires para cosechar un nuevo homenaje en el Teatro Mayo. Allí actuaba con éxito desde hacía varias semanas una compañía de arte lírico andaluz dirigida por Amalio Alcoriza, que llevaba a escena la comedia de costumbres andaluzas El Padre Castañuela, firmada por Antonio Linares. Entre sus intérpretes destacaban el actor y cantaor Florencio Castelló en el papel protagonista, la vedette Paquita Alfonso, las actrices cómicas Lolita Giménez y María Manuela, los cantaores Niño de Utrera y Pena hijo, los bailarines Julia Verdiales y Julio Maera, y el guitarrista Sabicas (Crítica, 21-9-1937: 13). La noche del veintidós se ofreció un programa especial en el que las principales figuras del elenco agasajaron a Carmen Amaya, “que ha heredado el insigne título de primera bailarina de España que ostentara ‘La Argentina’” (La Nación, 1-10-1937).

El Niño de Utrera, Pena hijo y Sabicas (Crítica, 26-6-1937).

El Niño de Utrera, Pena hijo y Sabicas (Crítica, 26-6-1937).

Tras su fugaz visita a la capital argentina, recorrió ciudades como San Juan, donde ofreció varias representaciones y visitó los estudios de la emisora Radio Graffigna (L. V. 1) (Radiolandia, 23-10-1937: 10); o Santa Fe, donde solo pudo dar tres funciones en el Teatro Municipal, debido “a los muchos compromisos contraídos” en otros lugares del interior del país (El Orden, 1-11-1937: 13). El diecisiete de noviembre recaló de nuevo en Rosario para actuar cinco días en el Teatro Real y en diciembre pasó por Bahía Blanca. Allí cosechó nuevos éxitos teatrales y participó en algunas audiciones de la emisora de radio local (L. U. 2) con “un suceso artístico ponderable” (Radiolandia, 25-12-1937: 38).

Primera estancia en Brasil

En enero de 1938 Carmen Amaya se anunció brevemente en el Teatro Fénix de Buenos Aires (Democracia, 5-1-1938: 5) y el 2 de febrero arribó a Río de Janeiro a bordo del transatlántico Antonio Delfino. Según publicó la prensa brasileña, se dirigía a Nueva York con un suculento contrato y, aprovechando su paso por la ciudad carioca, “la dirección del Casino Copacabana, […] telegráficamente y por un fuerte caché”, consiguió retenerla algunas semanas (A Batalha, 1-2-1938: 4) (1).

Desde el mismo día de su llegada, los diarios locales publicitaron el “baile caliente y gitano” (Correio da Manhã, 2-2-1938: 5) de esa “bailarina única y sensacional [que] se exhibe en danzas inspiradas en su propio temperamento. Es una gran artista espontánea que no se parece a ninguna otra. Ella es genial” (Jornal do Brasil, 2-2-1938). Se presentaba acompañada por sus guitarristas habituales y, en algunas ocasiones, por un cantaor.

Unas semanas más tarde empezó a compartir protagonismo con la cantante brasileña Carmen Miranda, en lo que fue promocionado como un “duelo de seducción” entre “la Carmen que es toda canción y la Carmen que es toda danza” (Gazeta de Noticias, 19-2-1938: 7; Diario de Noticias, 18-2-1938: 5).

Publicidad de la actuación de Carmen Amaya y Carmen Miranda en el Casino Copacabana (Gazeta de Noticias, 19-2-1938).

Publicidad de la actuación de Carmen Amaya y Carmen Miranda en el Casino Copacabana (Gazeta de Noticias, 19-2-1938).

Antes de abandonar la ciudad, la Amaya concedió una interviú a la revista Cinearte, que fue realizada en el Hotel Riviera. En la distancia corta, el redactor percibió en ella un gesto trágico y enigmático:

“Al verla acercarse, muy graciosa en la simplicidad de un vestido de calle, me parece una colegiala de vacaciones.

Una vez iniciada la charla, la bailarina adopta la mirada concentrada de una chica que está haciendo un examen. Carmen Amaya me habla de su carrera con una expresión que da a su semblante un aire de misterio y fatalismo.

Hecho curioso, parece que esta artista no sabe reír, ni siquiera sonreír” (Cinearte, 1-4-1938: 15).

Durante la breve conversación que mantuvieron, Carmen se declaró autodidacta, y afirmó sentirse muy a gusto en el país carioca:

“Oriunda de una estirpe famosa de bailarines, Carmen Amaya principió a bailar a los cuatro años. Ya traía al nacer la pasión por el baile, como las flores nacen con el perfume.

Su vida ha sido una completa devoción al ballet, que, más que un arte, es para ella una religión, a la que ha dedicado su temperamento de artista.

– ‘¡Nunca he tenido maestros ni he asistido a academias!’ declaró con orgullo la bailarina.

Su baile es la exteriorización de un estado de espíritu, de manera espontánea – y cuya técnica reside en su comprensión y sensibilidad. Y bailando traduce el alma ardiente y amorosa, la gracia y el encanto de los compatriotas de Cervantes. […]

Aquí, en Río, Carmen trabajó en el Copacabana con Carmen Miranda, de quien confesó estar encantada. Y tuvo palabras de entusiasmo para nuestro carnaval, que le gustó muchísimo. […] después de la temporada en la capital argentina descansará un poco y partirá para América del Norte, donde irá a actuar en el escenario al lado de Fred Astaire” (ibidem).

Carmen Amaya (Cinearte, abril de 1938).

Carmen Amaya (Cinearte, abril de 1938).

Nueva temporada en el Maravillas

A su regreso a Buenos Aires, en marzo de 1938, Carmen Amaya fue invitada por el director de Radio Mitre, Francisco Gómez, a visitar el programa Hora del Arte Español (Radiolandia, 18-3-1938); y unas semanas más tarde se la pudo ver en dos ocasiones en el Teatro Smart, en sendas funciones celebradas a beneficio del actor Manolo Vico y del acróbata Machuca (Crítica, 16-4-1938; 25-4-1938).

Tras un amago de contratación por la empresa Valenzuela y Cía. para actuar en el Teatro de la Comedia de Santiago de Chile, finalmente Carmen deshizo el trato (La Nación, 15-5-1938) y reapareció el diecinueve de mayo en el Maravillas, con un elenco renovado compuesto por las siguientes figuras:

“Paquita Alfonso, María Antinea, Pastora Romero, Paquita Reixach como primeras vedettes; Niña de Córdoba, Niña del Sacromonte y José Muñoz Pena (hijo), como cantaores y cantaoras; el Niño Sabicas, concertista flamenco de guitarra; las bailarinas regionales Hermanas Vera, cantador de jotas y motivos regionales Andrés Soler; bailaores y guitarristas José y Francisco Amaya y Sebastián Manzano; animador Pepe Duarte; Jazz Antinea, compuesta de 15 ejecutantes, Rondalla Usandizaga, un conjunto de 16 bailarines y segundas tiples, cómicos e intermediarios: Don Toribio y sus dos amigos” (Crítica, 19-5-1938).

Al frente de la orquesta estaba el maestro José María Palomo (2) y Justo Ortega desempeñaba la dirección artística. La noche del debut el conjunto estrenó la revista Mujeres y flores de España, que resultó ser un espectáculo “agradable”, especialmente “algunos cuadros por el acierto de sus motivos y el derroche de los trajes regionales” (Crítica, 20-5-1938).

Carmen Amaya y otros artistas del Maravillas en Radio Mitre junto al director de la cadena, Ernesto Frías (Radiolandia, 18-6-1938).

Carmen Amaya y otros artistas del Maravillas en Radio Mitre junto al director de la cadena, Ernesto Frías (Radiolandia, 18-6-1938).

Al decir de la crítica, las artistas más admiradas por el público fueron “Carmen Amaya, con sus briosos bailes […] cuyo ritmo pareciera llevar en la sangre”, y María Antinea, que dijo con gusto y sentimiento la canción María Magdalena, “bailó con frenesí y agilidad” el número de La cucaracha e incluso dirigió a la orquesta, “evidenciando ser una excelente conductora además de una virtuosa del teclado en el género del ‘jazz’” (ibidem).

También merecieron palabras de elogio la joven bailarina Pastora Romero, la cancionista Paquita Alfonso, José Muñoz ‘Pena hijo’, el Niño Sabicas, Paquita Reixach, que con su baile “animó páginas de El barbero de Sevilla y Carmen”; y la debutante Antoñica Amaya, “que hizo su presentación en un número de baile, demostrando singular predisposición” (ibidem).

En los meses siguientes se fueron incorporando distintas figuras al elenco del Maravillas, como la bailarina a transformación e instrumentista húngara Varielli, las cancionistas Soledad Reyes y Naty Navarrito, la tiple cómica y cancionista centroamericana Libya Morales, el actor cómico Pedrín Fernández o el barítono Manuel Lamas (Crítica, 8-6-1938; 22-6-1938; 13-7-1938). A finales de julio regresaron los parodistas musicales RubiansTirana y en agosto, la cantaora y cancionista Anita Sevilla (Crítica, 27-7-1938; 6-8-1938).

El programa del espectáculo también se fue renovando periódicamente. En el mes de julio se estrenaron las revistas Boda gitana y Un jirón de España. En esta última, Carmen Amaya interpretó los números Boceto granadino, Canasteros de Triana y Un jirón de España; su hermana Antoñita, “cuyos adelantos son notorios, bailó con gracia varios motivos gitanos”; y Pastora Romero “obtuvo un éxito rotundo en la hermosa fantasía Serenata de Malats, en la que exhibió una elegante plasticidad de líneas” (Crítica, 23-7-1938).

Carmen Amaya y María Antinea en Radio Mitre (Radiolandia, 18-6-1938).

Carmen Amaya y María Antinea en Radio Mitre (Radiolandia, 18-6-1938).

Para celebrar las ciento cincuenta representaciones consecutivas de la compañía, el diez de agosto se ofreció una función especial en la que destacó la actuación de “la precoz cantaora flamenca” Leo Amaya (Crítica, 10-8-1938). Unos días más tarde volvió a renovarse el programa, con el estreno de la revista Noches españolas, consistente en “una serie de cuadros hilvanados con el exclusivo objeto de dar lucimiento a las principales figuras del elenco”, que fue recibida “con discreta aprobación del público” (Crítica, 27-8-1938). En ella debutaron las bailaoras Niñas del Albaicín y el actor cómico Hilario Flores.

Durante el tiempo que permanecieron en el Maravillas se realizaron emisiones radiofónicas desde el propio teatro, que fueron retransmitidas por Radio Mitre (L. R. 6) (Radiolandia, 18-6-1938), y Carmen colaboró en distintos homenajes, como el dedicado a la actriz Blanca Podestá en el Teatro Argentino (Crítica, 4-6-1938) o el ofrecido a Anita Sevilla en el Avenida con motivo de su partida hacia México (Crítica, 7-9-1938).

Carmen Amaya y su troupe se despidieron del público bonaerense el día once de septiembre, para emprender una gira que discurriría por varios países latinoamericanos y tendría como destino final los Estados Unidos. Durante esa última función, la artista ofreció unas declaraciones al diario Crítica, en las que se mostraba optimista ante la aventura que la esperaba y, a la vez, apenada por tener que dejar atrás a una parte de su familia:

“Con un vestío morao y un fandanguiyo (sic) almeriense llegó Carmen Amaya, hace casi dos años […]. Su triunfo fue inmediato; su éxito, magno. Aquella chicuela cañí conquistó Buenos Aires con sus danzas electrizantes, con sus vueltas ultrarrápidas que, sin amoldarse a ninguna escuela, llegaban directamente al espectador en emoción escalofriante. […]

Er Pelao, José su paresito, er Paco y la Antonia escoltarán a Carmen Amaya en la excursión que hoy inicia por todos los países de América. […]

Hablamos con Carmen Amaya durante el último espectáculo que ofreció a nuestro público.
– Yo no me iría – nos dice –, pero no hay más remedio. Tengo que ‘dir’ a cumplí unos compromisos en Nueva Yó. Cuando güerva vendré cargá de billetes grandes. Yo creo chavó que por ayá nos vamos a jinchá y vamos a ganar dinero pa enyená er Río de la Plata. […]

– Claro – agrega la bailaora – que me yevo una peniya. Dejo aquí, en Güenos Aires, a mi maresita y a los chavales, que se tienen que conformá con esperá la güerta de toos nosotros, pero me yevo la idea de voy a luchar pa ellos” (Crítica, 12-9-1938, 14).

Anita Sevilla (Critica, 9-4-1937).

Anita Sevilla (Critica, 9-4-1937).


Notas:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es mía.
(2) En distintas ocasiones la crítica acusó deficiencias en el acompañamiento orquestal de los números, por ejemplo: “José Palomo dirigió la orquesta de forma arbitraria provocando un desequilibrio rítmico” (Crítica, 23-7-1938).


Tras las huellas de Rosario la Andalucita, cantaora en el exilio (IV)

En esa época, la revista Antena le dedicó dos reportajes gráficos que dejan constancia de su gran popularidad. En el primero aparece retratada en varias poses de baile y se la describe en estos términos: “Castiza, emotiva y vibrante, ‘La Andalucita’ traduce en toda su gracia, intención y sabor, el típico acento que distingue a los motivos populares españoles, a los que adorna con la expresividad de su decir y el temple vigoroso de su voz”. El segundo, que tiene como escenario un colmado porteño, presenta varias “escenas de pandereta” en las que Rosario baila sobre una mesa al compás de la guitarra de Luis Triguero; este se disputa su amor con Lolo, navaja en mano; y, junto con el recitador Hilario Flores, brindan con manzanilla como gesto de entendimiento y buen humor (1).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Lolo, la Andalucita, Luis Triguero e Hilario Flores en un colmao porteño (Antena, 25-1-1936).

Durante los meses de julio y agosto de 1936 su voz volvió a sonar en Radio del Pueblo (LS6), donde interpretó un repertorio de canciones españolas junto a un trío de violín, piano y guitarra —Luis Triguero—, al que se sumaba su virtuoso toque de castañuelas. En la primavera austral trabajó en Radio Prieto (LS2) y, con menor frecuencia, en Radio Argentina (LR2), ambas de Buenos Aires, en las que consiguió un nuevo triunfo: “Esta dama sí que sabe lo que es arte andaluz… El ‘cante jondo’ es realmente un arte en ella… ‘La Andalucita’ es capaz de hacer vibrar de emoción a una mole de granito cuando canta. Se ha incorporado al programa de LS2 y LR2, obteniendo de inmediato un éxito rotundo” (2).

Como venía siendo habitual desde su llegada a tierras americanas, en todo momento alternó su intensa labor radiofónica con sus actuaciones en distintos teatros porteños. En el mes de julio “la estrella de la canción hispana La Andalucita (la voz de la madre patria)” se presentó en el Maravillas al frente de la “Compañía de Arte Regional ‘Pinceladas Españolas’”, dirigida por Justo Ortega y el maestro L. Molinari. Completaban el elenco las bailarinas Consuelo Iberia, Hermanas Vera y La Muñequita; el cantaor Alfonso Maese, la rondalla Cauvilla Prim, el guitarrista Luis Triguero y el incombustible Lolo. En los créditos también se menciona al abogado madrileño Ángel Pintado, que ya por entonces ejercía como su representante y más tarde se convertiría en su marido.

Rosario Núñez, en una imagen de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en una fotografía de la segunda mitad de los años 30 (Archivo Andalucita).

El programa incluía números de baile, pasodobles —como ¡Ole que sí!, a cargo de la Andalucita y las Hermanas Vera—, canciones —como La Venta de Eritaña o Aquí está la Ciriaca, interpretadas por Rosario Núñez—, humor —por Lolo—, piezas instrumentales y números regionales españoles; y concluía con Fiesta gitana, una “hermosa pincelada flamenca” en la que intervenían todos los miembros la compañía (3).

Otros recortes del Archivo Andalucita también la sitúan en el Teatro Avenida de Buenos Aires, donde se ofreció una función extraordinaria en su honor, y en el Cine Loria de la misma ciudad, junto a Hilario Flores y Luis Triguero.

Brasil y Uruguay

La gran popularidad alcanzada en Argentina no tardó en extenderse a otros países, en parte gracias al alcance de la radio, que traspasaba las fronteras nacionales. Entre el 25 de septiembre y el 15 de octubre de 1937, el diario A Federaçao (4, 5) sitúa a la Andalucita en la ciudad de Porto Alegre, actuando en Radio Farroupilha (PRH2). “Mis interpretaciones agradaron tanto a los brasileños, que me hicieron objeto de innumerables distinciones”, confesaba la artista en una entrevista posterior (Núñez, “La Andalucita” 1).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

Una imagen de Rosario publicada por la revista uruguaya Cine Radio Actualidad (25-3-1938).

En diciembre comenzó una larga temporada de actuaciones en Montevideo. Se presentó en la cadena Centenario Broadcasting (CX36) acompañada por el sexteto de laúdes Picón y en enero de 1938 debutó en Radio Nacional (CX30), donde conquistó durante meses “el aplauso unánime del público radioescucha, que ha sabido valorar debidamente sus extraordinarias dotes vocales e interpretativas”. Sus “facultades naturales envidiables” le permitían cultivar un amplio y variado repertorio “en el que se halla representada toda la gama del cancionero regional de la madre patria […], desde el couplet [sic] frívolo o la canción picaresca hasta el fandanguillo, las bulerías y las más profundas y emotivas expresiones del castizo ‘cante jondo’ de pura veta flamenca” (Programa Oficial) (4).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez, en los estudios de Radio Nacional, CXC30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

El éxito alcanzado desde su debut llevó a Radio Nacional a auspiciar un espectáculo de presentación en el Cine Splendid, pues “pocas veces ha llegado hasta nosotros en su género una cantante tan completa […] sus interpretaciones, a veces cómicas, se ven avaloradas por la expresividad de su decir y de su voz agradable y bien timbrada. […] ‘La Andalucita’ no es una cantante vulgar” (Programa Oficial) (5).

Asimismo, durante su estancia en Montevideo actuó en el Teatro Nacional junto a una “compañía de espectáculos típicos españoles” organizada por Rafael Ortega, en la que también figuraban Lolo, Lolita Beltrán y la Niña de Córdoba, entre otros artistas. El programa contenía un número en el que “se destaca en primer término un… novillo (esto va en chiste, entiéndase bien) que será toreado por el matador Payán y su cuadrilla” (6).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX-30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Rosario Núñez en los estudios de Radio Nacional, CX 30, de Montevideo (Archivo Andalucita).

Una vez concluido su contrato en Radio Nacional, se le tributó un homenaje en el Teatro 18 de Julio, en el que colaboraron los cantaores Niño de Lavapiés, Chato de Puerto Real y Tomás Cendrón. Rosario desempeñó “el papel protagónico en el paso cómico ‘Un bautizo en Jerez y un cura bailaor flamenco’, de Sánchez Peña”, y ofreció “dos recitales bajo los títulos ‘Regiones de España’, un desfile del cancionero popular español y ‘Aires Flamencos’, acompañada a la guitarra por Pedro Arjona, con escenificación de ‘La Arria en Triana’” (Cine Radio Actualidad 36).

Notas:

(1) Los reportajes se titulan, respectivamente, “La Andalucita. Gitana y cantaora” y “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’”. Solo se conoce la fecha del segundo, que fue publicado el 25 de enero de 1936.

(2) Este recorte carece de referencia. Se pueden consultar los días y horarios de sus intervenciones en las tres emisoras mencionadas en la revista Radiolandia, entre el 9 de julio y el 21 de noviembre de 1936.

(3) Toda esta información procede de un folleto publicitario del espectáculo, que se despidió del Teatro Maravillas el 26 de julio (Archivo Andalucita).

(4) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página. Para conocer la ubicación en la parrilla de programación semanal de los programas en los que intervenía, consúltese la revista Cine Radio Actualidad, desde el 28 de enero hasta el 8 de julio de 1938.

(5) En el Archivo Andalucita no aparece el número de página.

(6) La información procede de una noticia titulada “La Andalucita actuará en el Nacional”, extraída de un diario argentino (Archivo Andalucita). Rafael Ortega era un pianista, compositor y director de espectáculos musicales en la radio argentina (Radiolandia, “Números” 28).

Referencias hemerográficas:

– A Federaçao (25 septiembre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 217, p. 5.

– A Federaçao (14 octubre 1937): “Radio Sociedade Farroupilha”, 232, p. 4.

– Antena: “La Andalucita. Gitana y cantaora” (s. f. / s. p.).

– Antena (25 enero 1936): “Una escena de cascabelera pandereta ha revivido ‘La Andalucita’” (s. p.).

– Archivo Andalucita: Colección privada (recortes de prensa, fotografías, programas de mano, folletos, cartas, certificados). Berazategui.

– Cine Radio Actualidad (28 enero 1938): “CX30-Radio Nacional”, 85, p. 56.

– Cine Radio Actualidad (8 julio 1938): “Gran fiesta española despidiendo a ‘La Andalucita’”, 108, p. 36.

– Núñez Sánchez, Rosario (1 abril 1938): “‘La Andalucita’, una vigorosa expresión de la canción popular española”, en Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio, 349, p. 1.

– Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio (4 febrero 1938): “La Andalucita será presentada por Radio Nacional en el Cine Splendid”, 341.

– Radiolandia (30 julio 1938): “Números de jerarquía artística en LS1”, 541, p. 28.