Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

La Niña de Écija, cantaora entre dos continentes (II)

En el otoño de 1932 la Paquita Martín se integró en una compañía de revistas, varietés y zarzuela representada por el empresario Francisco Molina, dirigida por el actor Hilario Flores Quintana y compuesta por figuras como la vedette Aurorita Peris, el primer actor cómico Manuel Cumbreras, las tiples cómicas Inés García y Lolita Lledó, el tenor cómico Manuel Lanegran Lolo‘, la bailarina Mery Molina y el maestro concertador Teodoro Cristóbal. En la parte flamenca del elenco destacaba la presencia de los cantaores Angelillo, Jesús Perosanz, el Americano, la Niña de Écija, la Niña de Córdoba y el Niño de Talavera, así como los guitarristas Julio Alonso y Manuel Torres (1). 

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

Inés García, Aurorita Peris, Lolita Lledó, Niña de Córdoba, Mery Molina, Niña de Écija, Hilario Flores, Jesús Perosanz, el Americano, Manuel Cumbreras, Niño de Talavera, Lolo, Manuel Torres y el maestro Cristóbal (Foto Díaz Casariego, Heraldo de Madrid, 12-11-1932).

A finales de octubre iniciaron una gira por Levante y Andalucía que comenzó en el salón España de Alicante con la representación del espectáculo Claveles de España ーcon música de José María Palomo, y libreto de Hilario Flores y R. Lozaー, “una sucesión de cuadros en los que se mezclan [la] gracia del sainete, la inspiración de la música popular y el sentimentalismo del ‘cante jondo’” (2). Esta pieza ya había triunfado en distintos teatros españoles, incluido el Romea de Madrid (3). 

En ella se cantaron “desde el fandanguillo de Juan Breva y los ‘Caracoles’ de don Antonio Chacón hasta el más moderno de los fandanguillos, medias granaínas, seguidillas gitanas, soleares, guajiras, colombianas, tarantas y toda la gama del cante flamenco […], notándose la ausencia únicamente del martinete” (4). 

Todos los integrantes de la compañía resultaron “superiores, pero por encima de todo [destacó] la labor de las mujeres y de Perosanz” y, especialmente del Americano. También llamaron la atención los hermosos decorados, inspirados en distintos rincones patrios, los efectos de luces y el magnífico vestuario (5).

En el mes de noviembre debutaron con gran éxito de crítica y público en el teatro Romea de Murcia, donde llevaron a escena las obras Claveles de España y Rejas y flores. Unos días después actuaron en el Cervantes de Almería y, en diciembre, en el coliseo homónimo de Málaga y en el Mora de Huelva, donde dejaron un “recuerdo gratísimo, el de las coplas de ‘Los Campanilleros’, con la exaltación de la Nina de Écija” (6).

En enero de 1933 la compañía presentó el mismo programa en el Cervantes de Sevilla, en el Gran Teatro de Córdoba y en el Gran Teatro Falla de Cádiz. Según relató la prensa, entre otras figuras de elenco, la Niña de Écija y la Niña de Córdoba “desempeñaron sus papeles con gran acierto” y demostraron tener “estilo tirándose a la cara, […] las rosas con espinas de una serrana o una ‘soleá’” (7). 

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

Fancisco Molina, Julia Moya, Niña de Écija, Luz Sanz, Inés García, Niña de la Huerta, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Julio Alonso, Niño de Madrid, maestro Cristóbal, el Americano, Luis Yance, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo, Pedro Galán, Ramironte y Luis Yance (Heraldo de Madrid, 11-4-1933).

También fueron dignos de mención el duelo por fandangos que mantuvieron Perosanz y el Americano, el baile por chuflas de Lolo, la danza agitanada de la señorita Peris y la labor de los tocaores de guitarra (8). No obstante, la crítica cordobesa también mostró su descontento con algunos aspectos de las obras, como su “argumento endeble y poco delicado” o el “mal gusto” predominante (9).

En el mes de marzo la Niña de Écija intervino en una función de ópera flamenca celebrada en el circo Price de Madrid, en la que compartió escenario con Cepero, Pena hijo, Niño de Caravaca, Juan Varea, Niño de la Peña, Corruco de Málaga, Cojo de Madrid y Alfonso el Chozas, acompañados por las sonantas de Luis Maravillas, José Revuelta y Julio Alonso (10).

Unas semanas más tarde volvió a salir de gira con la compañía de Francisco Molina, que había sufrido notables cambios en su composición. La Niña de Écija, el Americano y el Niño de Madrid constituían las figuras principales del reparto jondo. “Los demás artistas [servían] de relleno y ocasión para que canten los ‘ases’ fandanguillos, y el resto de la gama flamenca, con el mejor estilo y con un entusiasmo que arranca del público estruendosas ovaciones” (11). Completaban el plantel María Rodríguez ‘la Niña de la Huerta’, los guitarristas Luis Yance y Julio Alonso, y el bailaor cómico-serio Ramironte (12).

Debutaron en el teatro Bretón de Salamanca con la obra Claveles de España, que fue recibida “con ese éxito ruidoso de palmas y olés” (13), y en los días sucesivos estrenaron las piezas Coplas y guitarras y Sol andaluz. La primera, con libreto de Francisco Horacio y música de Modesto Rebollo, incluía números como una zambra, una canción gitana, un pasacalle dedicado a la capa española, un danzón o un chotis. “La mayor parte de [ellos] fueron objeto de grandes aplausos” y tuvieron que ser bisados. “Los cantadores […] escucharon prolongadas ovaciones” (14).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

La Niña de Écija, Molinera y la Niña de Linares (Santos Yubero, 1933. Archivo de la Comunidad de Madrid).

Después se presentaron en el teatro Nuevo de Zamora, con Claveles de España. “Los cantaores estuvieron formidables”, tanto el Niño de Madrid y el Americano, que dieron a sus coplas “todo el sentimiento y toda la riqueza de tonos que piden”, como la Niña de Écija y la Niña de la Huerta, “de solera flamenca ambas”, que hicieron “una demostración de sus estupendas facultades, cantando sin rival los fandanguillos más sentidos y del mejor gusto popular”. Llamó especialmente la atención un decorado que representaba el Sacromonte granadino (15).

Al día siguiente llevaron a escena Sol andaluz, una obra lírica ambientada en Cádiz, llena de colorido, con libreto de Ricardo González del Toro y partitura del maestro Font de Anta. Los flamencos conquistaron al público con su arte y simpatía, cantando con “todo el sentimiento”, “sin tregua ni descanso, fandanguillos, milongas, columbianas, soleares, medias granaínas y otras coplas” (16). 

A finales de abril se presentaron en el teatro de Almendralejo, donde el espectáculo resultó “agradable en extremo”, y la Niña de Écija y la de la Huerta acapararon “los más calurosos aplausos” (17). En mayo cosecharon nuevos éxitos en el Gran Teatro Falla de Cádiz y en el salón Rodas de Antequera (18), y Paquita Martín participó en la fiesta de clausura del Liceo Andaluz de Madrid, celebrada en su local social de la calle Victoria (19).

El día de San Juan la compañía debutó en el teatro Maravillas de la Villa y Corte con la obra Sol andaluz y nuevos cambios en el elenco. Compartían cartel con la Niña de Écija los cantaores Niña de Linares, Personita, Goro de Triana y Pepillo el Molinero; el bailaor Acha Rovira, y los tocaores Julio Alonso y Marcelo Molina

Paquita Martín, la Niña de Écija.

Paquita Martín, la Niña de Écija.

A pesar de las limitadas dotes actorales de estos artistas, “que no sabían qué hacer con las manos ni con el apuntador”, el espectáculo resultó muy del agrado tanto de la crítica como del público, que se entusiasmó “con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las columbianas de Pepillo el Molinero” (20).

Unas semanas más tarde, junto con la Niña de Chiclana, el Niño de la Flor y Julio Alonso, Paquita Martín regresó al salón Rodas de Antequera para ofrecer varias funciones y organizar un concurso de guitarra, bandurria, cante y baile flamenco al que concurrieron cuarenta aficionados, que se disputaron un total de seis premios (21).

Asimismo, en el mes de agosto intervino en una función benéfica celebrada en el circo Price por la Sociedad de Porteros de Madrid, como parte de los actos conmemorativos de su cuarto aniversario. Completaron el programa los cantaores Niño de la Peña y Canario de Colmenar, el guitarrista Julio Alonso y la bailarina Soledad Pacheco (22).

Según los datos que ofrece la hemeroteca, estas fueron sus últimas actuaciones en España antes de emprender una gira por América que la mantendría alejada de su tierra durante varias décadas. Aquí quedaron sus primeros registros sonoros, seis discos bifaciales impresionados en 1933 en la casa Regal, que contienen cantes por fandangos ーun total de cincoー, serranas, seguiriyas, colombianas y campanilleros grabados con el toque de guitarra de Julio Alonso; además de un pasodoble, el pregón y las bulerías de la obra Sol andaluz, registrados con el acompañamiento de la orquesta del maestro Montorio.

Primeras figuras de elenco de "Postales de España" en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Primeras figuras de elenco de «Postales de España» (la Andalucita, Hilario Flores, Manuel Cumbreras, Lolo y Gloria Maravillas) en la producción Luces de España (Archivo Andalucita).

Por mediación del representante de varietés Francisco Hidalgo, Paquita Martín y Julio Alonso suscribieron un contrato con el empresario teatral argentino Emilio Losada, que ya había hecho debutar en su país a varios conjuntos de artistas españoles (23). El diez de septiembre embarcaron en Cádiz con rumbo a Buenos Aires y el quince de octubre debutaron en el teatro Mayo junto a una compañía denominada Postales de España, en la que también figuraban la vedette Gloria Maravillas, los cantaores la Andalucita y Niño de Caravaca, las bailarinas Soledad Pacheco, Lolita Beltrán y Hermanas Torres, el bailarín cómico Lolo, los actores Manuel Cumbreras e Hilario Flores, el maestro Vicente Sanz y un cuerpo de baile (24).

Llevaban un repertorio de obras típicamente españolas, a base de danzas y canciones populares de distintas regiones, con vestuario y decorado creados ex profeso, y títulos tan castizos como La fragua gitana, Pastora la cañí, Un inglés en Sevilla o Mujeres de España.  Por ellas desfilaban gitanos, contrabandistas y toreros, y en sus argumentos se mezclaban los temas sentimentales con la alegría y la gracia del folclore andaluz.

Aunque Agustín Remón solo vio en este espectáculo una versión mohosa de la España de pandereta, otros críticos se mostraron muy complacidos por la sal, alegría, visualidad, ingenio y neto sabor popular que derrochaba el conjunto (25); y hubo quien destacó el buen hacer de la Niña de Écija, que “por el puro estilo flamenco de su cante llega a impresionar gratísimamente al público” (26).

En el mes de diciembre, las obras Flores de España, Guitarras y caireles y La copla española fueron llevadas a escena en el teatro de Variedades de Buenos Aires por una compañía española de varietés regionales, integrada por la Niña de Écija, Jesús Perosanz, Julio Alonso, la tiple Aurorita Peris, las bailarinas hermanas Celinda, el bailaor cómico Lolo, y los actores Pepe Duarte e Hilario Flores, entre otras figuras (27).

Notas:

(1) El Día, 29-10-1932, p. 3; La Región, 10-11-1932, p. 1.

(2) ABC de Sevilla, 13-1-1933.

(3) En Romea fue llevado a escena en el mes de junio de 1932, con un elenco flamenco compuesto por los cantaores Angelillo, Pena hijo, Niña de Candelas, la Macarena y Luz Divina la Jerezana, y el guitarrista Luis Yance (Heraldo de Madrid, 5-7-1932, p. 5).

(4) El Día, 29-10-1932, p. 3.

(5) Ibidem; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4.

(6) Heraldo de Madrid, 24-11-1932, p. 6; Heraldo de Almería, 23-11-1932, p. 4; Noticiero Universal, 21-12-1932, p. 12; La Provincia, 31-12-1932, p. 1.

(7) ABC de Sevilla, 13-1-1933; F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(8) F. V., El Sur, 18-1-1933, p. 1. 

(9) La Voz, 18-1-1933, p. 15.

(10) Heraldo de Madrid, 8-3-1933, 5.

(11) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(12) También figuraban en la compañía Julia Moya, Luis Sanz, Inés García, Consuelo Carrasco, Hilario Flores, Luis Zapater, Fernando Alejos, Alberto Enríquez, Manuel Cumbreras, Aquilino Calvo y el maestro Cristóbal (Heraldo de Madrid, 11-4-1933, p. 4).

(13) El Adelanto, 9-4-1933, p. 3.

(14) El Adelanto, 11-4-1933, p. 5.

(15) La Mañana, 16-4-1933, p. 3.

(16) La Mañana, 18-4-1933, p. 5.

(17) La Libertad, 27-4-1933, p. 11.

(18) Crispín, El Noticiero Gaditano, 5-8-1933, p. 4; La Razón, 14-5-1933, p. 4.

(19) La Libertad, 27-5-1933, p. 8.

(20) J. A. A., ABC, 25-6-1933, p. 57.

(21) El Sol de Antequera, 23-7-1933, p. 7; La Razón, 30-7-1933, p. 3.

(22) Heraldo de Madrid, 2-8-1933, p. 13.

(23) El último de esos elencos, denominado Nuevos tapices españoles, llevaba varios meses triunfando en Argentina con la obra Claveles de España, entre otras.

(24) Heraldo de Madrid, 11-9-1933, p. 7; Noticias Gráficas, 15-10-1933.

(25) Agustín Remón, Caras y Caretas, 4-11-1933, p. 131; Crítica, 22-10-1933, p. 13.

(26) La Nación, 16-10-1933, s. p.

(27) Crítica, 13-12-1933, p. 17.


La Niña de Linares, una diva del cante flamenco (III)

Ha nacido una estrella del arte jondo

En 1932, a pesar de su juventud, Petra García Espinosa atesora ya una larga experiencia en el mundo artístico; que, sumada a sus extraordinarias cualidades para el cante y a su hermosa figura, la convierten en un “ídolo del público barcelonés” (El Diluvio, 27-11-1932).

Buena prueba de ello es su participación, como cabeza de cartel, en varias funciones de ópera flamenca que se ofrecen en el Circo Barcelonés durante los últimos meses del año. El 23 de octubre la Niña de Linares se anuncia “en reñida competencia” con los cantaores Pena Hijo y Angelillo. Completa el programa un “colosal cuadro nunca visto: Conchita Borrull, La Tanguera, La Romerito, Palmira la Gitana, La Camisona, Virtudes la Sevillana, Maera, Viruta, Pepe Hurtado, Antonio Fuentes”, además de Antonio Guerrita y Manuel Constantina (El Diluvio, 23-10-1932).

Petra García Espinosa, la NIña de Linares

Petra García Espinosa, la Niña de Linares

Un mes más tarde, en el mismo lugar, se celebra un “Grandioso Festival Andaluz” protagonizado por “5 divos” de ópera flamenca: Víctor ‘el Cestero‘, Paco ‘el Fornaret‘, el Canario del Alba, Paco Mazaco y la Niña de Linares. También figuran en el cartel cantaores como Manuel Constantina, Antonio Guerrita o Antonio Seda, y un cuadro de baile flamenco compuesto por Lola la Camisona, Imperio de Granada, Conchita Borrull, Rafaela la Tanguera y Antonio Viruta, entre otros artistas (El Diluvio, 26-11-1932).

Durante al año de 1933, además de prestar su colaboración en un festival benéfico que se celebra en el Teatro Victoria de Barcelona a favor de un regidor de dicho concert (El Diluvio, 12-4-1933), Petra García realiza una nueva incursión en el género chico.

La cantaora interviene en la zarzuela Sol andaluz (con libreto de González del Toro y música de Font de Anta), “una juerga andaluza en siete cuadros, en prosa, verso, ‘cante’ y baile”, que es llevada a escena en el Teatro Maravillas de Madrid. A pesar de ciertos desajustes entre la parte dramática y la musical, los artistas del cuadro flamenco cosechan grandes aplausos:

«… la juerga gustó y se repitieron los chatos y las coplas en labios de la Niña de Linares, Personita, Goro de Triana, Achar Rovira, Niña de Écija y Pepillo el Molinero, que entusiasmaron al público con sus fandangos y tarantas, sus seguiriyas y malagueñas, sus verdiales y campanilleros, sus soleares y medias granadinas y, sobre todo, con las típicas columbianas de Pepillo el Molinero» (ABC, 25-6-1933).

Rafaela Valverde, la Tanguera, en el Villa Rosa

Rafaela Valverde, la Tanguera (dcha.)

Siguiendo en esa línea de combinar el arte dramático con el flamenco, en enero de 1934, se anuncia en el Teatro Victoria de la Ciudad Condal la reposición de la comedia lírica de costumbres andaluzas ¡Lo que puede un fandaguillo!, protagonizada por la Niña de Linares y Guerrita (El Diluvio, 5-1-1934). Sólo unos días más tarde, los dos divos del cante participan en un festival a beneficio del lecho tuberculoso que se celebra en el Teatro Cómico (El Diluvio, 10-1-1934).

En esa época, la artista linarense, que goza de una gran popularidad en la capital catalana, presta su concurso en numerosos eventos y colabora con distintas causas. Su gran generosidad se pone de manifiesto en el festival celebrado en el Cine Avenida (1) a beneficio de la viuda e hijos de un agente de vigilancia asesinado (La Vanguardia, 6-4-1934); en la verbena organizada en el Barcelona Golf Club de Pedralbes (2) a fin de recaudar fondos para el “hospital de cirugía de ‘Lucha contra la Mortalidad Infantil’” (La Vanguardia, 3-7-1934); o en el festival benéfico llevado a cabo por el Centro Andaluz en el Circo Barcelonés (La Vanguardia, 13-6-1934).

Miguel Borrull Giménez

Miguel Borrull Giménez

En este último evento colaboran distintas atracciones de variedades así como el cuadro flamenco de Miguel Borrull, con la Niña de Cádiz, María Flores, Julia y Concha Borrull, Rafaela la Tanguera, Antonio el Virutas, Manolo Bulerías, Tobalo y la Niña de Linares, “radiante de hermosura y más artista, si cabe, que antes”. De hecho, la cantaora linarense acapara la mayor parte de los elogios:

«Como primera parte nos deleitó con hermosos y escogidos cuplets, entre los que se distinguieron los titulados ‘La cantaora‘ y ‘Los campanilleros‘. En todos ellos su arte exquisito triunfó y nos confirmó una vez más sus grandes facultades artísticas.

Después de varios solos de guitarra ejecutados con gran maestría por Miguel Borrull, Niña de Linares, acompañada por el mismo, consagró su triunfo con varias canciones del arte flamenco, arte fino, que la ha colocado entre las figuras más preeminentes del cante jondo.

Su voz clara entona el canto con tal sentimiento, que llega al corazón y éste ríe o llora, según las notas, al traspasar los lindos labios de Niña de Linares, entonan alegría o dolor.

El público, entusiasmado, le tributó cariñosos aplausos, demostrando la gran simpatía que por ella sentimos.

Tuvo que ejecutar varias composiciones fuera de programa, a pesar de la avanzada hora, ante la insistencia del respetable.

Tuvimos ocasión de cruzar algunas palabras con Niña de Linares, la cual nos expresó en sentidas palabras el afecto y cariño que siente hacia el público catalán, el que siempre le (sic) ha recibido con entusiasmo y ha sabido hacer honor a su hermosura y arte.

De veras desearíamos poder admirar a Niña de Linares en un marco más adecuado a su exquisito arte, para poderle demostrar toda nuestra admiración y simpatía» (El Diluvio, 16-6-1934).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, Valencia, 23-4-1932).

Conchita Borrull (Semana Gráfica, Valencia, 23-4-1932).

En esos meses, Petra García, anunciada como “la emperadora del cante flamenco” (La Voz de Menorca, 27-4-1934), también ofrece una breve actuación en el Salón Trianón de Menorca. A petición del respetable, la artista debe “repetir algunas coplas andaluzas que cantó con gusto y maestría” (La Voz de Menorca, 30-7-1934).

Asimismo, un año más, se celebran en el Pueblo Español de Montjuic varios festivales, en los que la Niña de Linares desempeña un papel destacado. El primero de ellos tiene lugar el 14 de abril y consiste en una gran fiesta en la que prestan su concurso varios grupos regionales llegados de Aragón, Valencia, Madrid o Galicia, entre otros lugares de la geografía española. También es contratado el cuadro flamenco de Miguel Borrull, en el que figuran “artistas de la categoría de La Niña de Linares, El Cojo de Málaga, Tobalo, Concha y Julia Borrull, Bulerías, etc.” (El Diluvio, 13-4-1934).

El 24 de julio, en el mismo lugar, se celebra una nueva verbena regional con motivo del día de Galicia, al objeto de recaudar fondos para aliviar la difícil situación de las personas de aquella región que se encuentran en paro. Con este fin, prestan su concurso distintos grupos llegados de Galicia, Valencia, Aragón, Murcia y Cataluña, entre otros lugares, y no puede faltar el típico cuadro flamenco dirigido por Miguel Borrull. En esta ocasión, acompañan al guitarrista la Niña de Linares, Fanegas y el Niño de Cádiz (La Humanitat, 24-7-1934).

Cantaora, actriz y empresaria

A sus 26 años de edad, Petra García Espinosa cuenta ya con una extensa y brillante trayectoria a sus espaldas. Es una artista muy reconocida y admirada, por los públicos y por la crítica, fundamentalmente en Barcelona. En agosto de 1934 da un paso más en su carrera: funda su Compañía de Comedias y Arte Gitano, y emprende una gira por España con la obra La zambra de Chorro Jumo, de Isidro Duro y Fernando Mourelles.

Elenco de La zambra de Chorro Jumo (La Voz de Aragón, 20-10-1934)

“‘Cañas’ y ‘chatos’, arpegios de guitarras, coplas y ‘jipíos’ de diversas marcas y estilos, chistes más o menos originales y un ambiente cien por cien flamenco” (La Humanitat, 10-8-1934) constituyen el atractivo principal de esta comedia musical ambientada en Granada, que “no es una obra que merezca ningún crédito ni que tenga el más mínimo interés desde el punto de vista teatral” (La Veu de Catalunya, 10-8-1934), sino que más bien está pensada para el lucimiento de sus protagonistas:

«Lista de la Compañía (3)
La célebre súper-vedette de la ópera flamenca ‘Niña de Linares‘, alma de Andalucía – Reina de los Campanilleros.
Conchita y Julita Borrull, estrellas de la danza típica y notabilísimas actrices cómicas.
Isidro D. Badur. Formidable caricato y extraordinario primer actor.
Niño de Constantina y Niño Lucena. Divos del Cante Jondo y excelentes actores.
Miguel Borrull. El famosísimo mago de la guitarra.
The Willy Star’s. Atracción de fama mundial. Bailarines y actores.
Julio Maera. Primer actor y bailaor. Rafaela, la Tanguera. Primerísima bailaora.
Micaela ‘La Mendaña‘ y María Flores. Primeras bailaoras cómicas.
Juana ‘La Faraona‘ y ‘Rocío de Triana‘, notables bailaoras y actrices.
Pepita Giménez. Cantaora típica.
Manolo Bulerías. Guitarrista y actor.
Otros actores y primeras actrices. Juana Vargas, Palmira Reyes, José González, Antonio Cortés, Joaquín Heredia, Ramón Vargas…» (El Correo Gallego, 9-11-1934).

La zambra de Chorro Jumo consta de dos partes, una eminentemente flamenca y otra dedicada al género de variedades. En ambas reina la Niña de Linares como estrella indiscutible:

«… la obrita no es […] otra cosa que un fondo convencional (gitanos pícaros y gitanas seductoras, una pareja de ingleses -él y ella- que desean aprenderse al dedillo el exótico repertorio de la gitanería, etc., etc.), en el que se engarzan diversas facetas del arte flamenco: ‘cante jondo’ y más ‘jondo’ todavía; bailes y repiques de castañuelas; soleares, peteneras, saetas. Para dar más variedad al cuadro, el inglés y la inglesa danzan también alguna cosita de su tierra. La segunda parte del espectáculo prescinde, ya, de la comediografía, y queda encerrado en su propio marco, y presentado en su justo carácter: teatro de variedades. Fue aquí donde la ‘Niña de Linares‘, se presentó como canzonetista. Su éxito más franco fue, sin embargo, en el cante flamenco sin disfraces. Compartió el triunfo con ella, muy merecidamente, el guitarrista señor Borrull” (La Vanguardia, 11-8-1934).

La compañía debuta el día 8 de agosto en el Teatro Poliorama de Barcelona ante un público completamente entregado:

«‘La niña de Linares’ y el guitarrista Miguel Borrull fueron los héroes de la fiesta. La ‘niña’, por sus armoniosos y prolongados trinos, y Borrull, por su destreza al hacer arpegios con la guitarra.

Un público especial -muy pintoresco- casi llenó el teatro. […] Los ‘olés’, ‘venga de ahí’ y ‘bendita sea la mare’… que se puso en la boca, tronaban igual que ruidosos cohetes en noche de verbena señalada. No recordamos otro caso de igual entusiasmo, a pesar de haber faltado a la fiesta el ‘Tío Pepe’ y ‘La Pastora’» (La Humanitat, 10-8-1934).

El Pueblo Gallego, 14-11-1934

El Pueblo Gallego, 14-11-1934

La obra permanece nueve días en cartel. A mediados de septiembre, Petra García y su compañía regresan al Poliorama con un programa doble, que incluye la reposición de La zambra de Chorro Jumo y el “estreno de otra obrita del mismo corte, continuación de aquélla, titulada ‘Un juramento gitano’”. Ni que decir tiene que esta última también está pensada para que “pueda lucir abundantemente, como así sucede, sus méritos de cantadora excepcional la diva del cante ‘jondo’ Niña de Linares” (La Vanguardia, 14-9-1934). Los artistas que la acompañan desarrollan igualmente una encomiable labor, que merece la aprobación del público:

«Tanto en el cuadro ‘El colmao Los Corales‘, como en ‘La venta de don Pito‘, tiene ocasión todo el elenco de lucir sus facultades vocales y coreográficas.

Son alma de esa conjunción artística flamenca la sugestiva y casticísima Niña de Linares, Conchita y Julia Borrull, y el coloso de la guitarra Miguel Borrull.

Niña de Linares hace prodigios con su depurado estilo, imantando al público de un modo asombroso.

Y para que el trino de los ‘cantaores’ tenga competencia, los niños de Constantina y Lucena rivalizan en superarse a cada copla. […]

El cuadro flamenco está compuesto de los conocidísimos Rafaela ‘La Tanguera‘, Micaela ‘La Mendaña‘, María Flores, Juana ‘La Faraona’, Rocío de Triana, Pepita Jiménez, Julio Maera y Manolo Bulerías, entre otros maestros del género.

Niña de Linares tuvo que bisar varios fandanguillos y saetas, así como ‘Los campanilleros‘ y ‘Los caracoles‘.

El público salió satisfechísimo del estreno, elogiando grandemente el espectáculo por su magnífica interpretación y colorido» (El Diluvio, 14-9-1934).

Una semana más tarde, los principales artistas de la compañía interpretan varios fragmentos de La zambra de Chorro Jumo en una función de honor que se celebra en el Teatro Cómico de la Ciudad Condal a beneficio del actor Lepe (La Vanguardia, 21-9-1934); y el 25 de septiembre, la troupe casi al completo asiste a una cena ofrecida en honor de los autores en un restaurante de Barcelona. “Niña de Linares, Julia Borrull, el guitarrista Miguel Borrull, la Tanguera, Rafaela Lamendana, Bulerías, Niño de Constantina y otros artistas flamencos, lucieron sus facultades al final de la comida, que fue servida al típico estilo andaluz” (La Vanguardia, 26-9-1934).

Notas:

(1) El programa del festival incluye la proyección de varias películas, así como las actuaciones de “artistas como Conchita Román, ‘Cordobesita’; ‘Niña de Linares’, Hermanos Marvel, Araceli y John Lewis, ‘Satanelo’ y Bel con su orquesta ‘Symphonie Boys’” (La Vanguardia, 4-4-1934).

(2) “Raquel Meller, Alady, Charly d’Argovie […] y el cuadro flamenco del guitarrista Miguel Borrull, con sus ‘tocaores’, las ‘bailaoras’ Julia y Conchita Borrull y la ‘Niña de Linares’, estrella de ‘cante jondo’” (La Vanguardia, 3-7-1934) constituyen las principales atracciones de la velada.

(3) Éste es el elenco que, tras su exitoso debut en Barcelona, emprende una gira por distintas ciudades españolas.