Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Luisa Requejo, la ‘Petit Niña de los Peines’ (III)

(Artículo revisado en octubre de 2017, tras las III Jornadas de Estudio del Cante, celebradas en Jerez y dedicada a la memoria de Luisa Ramos Antúnez, Luisa Requejo y María Valencia)

 

En julio de 1921 la compañía de comedias de Benito Cebrián y Pepita Meliá representa en el Teatro Eslava de Jerez el sainete Trianerías, de Muñoz Seca y Pérez Fernández. Según el programa de mano de la función, “las saetas del final del cuadro 5º serán cantadas por la afamada artista Luisa Requejo, cantando varios números flamencos, acompañada a la guitarra por el célebre Javier Molina” (1).

Unos meses más tarde, la cantaora exhibe su extenso repertorio en una fiesta flamenca que se celebra en el despacho de vinos de la jerezana Calle Clavel:

“… un rato agradable, amenizado por la aplaudida cantadora de flamenco Luisa Requejo y el buen concertista de guitarra Cristóbal Salazar.

Tarantas, malagueñas, bulerías, seguidilla, y por último el pasodoble ‘Desfilen’” (El Guadalete, 15-11-1921).

El Niño de Marchena

El Niño de Marchena

Tras actuar en San Fernando con el mismo guitarrista, en mayo de 1922 Luisa triunfa durante varios días en el Kursaal Gaditano de Cádiz. Sus cantes flamencos constituyen el número principal del programa, en el que también figuran varios artistas de variedades:

“Dice Diario de Cádiz:

‘Se ha visto muy favorecido el Kursaal con motivo de la actuación de Luisita Requejo, la modesta y joven y bella artista de cante andaluz.

Este arte es para nosotros una segunda naturaleza, y por eso las familias concurren a los salones del Kursaal para escuchar las tarantas, bulerías y fandanguillos que interpreta Luisa Requejo con singular donaire y sentimiento” (El Guadalete, 26-5-1922).

Una carrera en alza

En esa época, la cantaora jerezana adquiere cada vez mayor proyección fuera de su tierra y empieza a codearse con los artistas más prominentes de su tiempo. En 1924 regresa a Madrid para actuar durante varios meses en el Kursaal Imperial, junto a El Gloria, El Cojo de Málaga y Ramón Montoya, y posteriormente en Maravillas, donde se anuncia como “la reina del cante flamenco” (El Imparcial, 20-11-1924). El éxito no se hace esperar:

Luisita Requejo

He aquí una andaluza garbosa que trae locos a los aficionados al cante flamenco. Su actuación en el Kursaal Imperial (¿por qué llamar Kursaal a un espectáculo netamente andaluz?) es un éxito continuado: sus ‘seguiriyas’ gitanas y sus malagueñas tienen a los concurrentes al Imperial sin poder conciliar el sueño. Nos dicen que terminará pronto; hay que advertir que lleva más de un mes actuando en el local antedicho. ¿No podría ser que antes de despedirse diera a conocer sus sentidas saetas? Tenemos entendido que en ese género de canción hay quien la compara con la célebre Niña de la Alfalfa. Con que Luisita, a dar gusto a sus admiradores” (La Libertad, 8-11-1924).

La Niña de la Alfalfa (Correo Extremeño, 15-2-1929)

La Niña de la Alfalfa (Correo Extremeño, 15-2-1929)

El concurso de Sevilla

En abril de 1925, con la asistencia de varios miembros de la Familia Real, se celebra en el Hotel Alfonso XIII de Sevilla la Fiesta del Cante y el Baile Andaluz, un concurso que tiene como objetivo dignificar el arte flamenco.

Además de los participantes aficionados, en él intervienen profesionales de prestigio, como los cantaores Luisa Requejo, el Niño de Marchena y Fernando el Herrero; los guitarristas Currito el de la Jeroma, Niño Ricardo y Baldomero Ojeda; y las bailaoras Juana la Macarrona y Soledad la Mejorana. Don Antonio Chacón forma parte del jurado.

El primer día del concurso, la jerezana conquista al público con su cante por soleá:

“Aparece la profesional Luisa Requejo. La soleá está en la escena.

‘En el mirar solamente
Comprenderás que te quiero,
Y también comprenderás
Que quiero hablarte y no puedo’.

¡Olé! Exclama el público, que ya va entrando en la fiesta. La Requejo ha gustado mucho” (El Liberal de Sevilla, 16-4-1925) (2).

En la segunda jornada, la cantaora interpreta con gran estilo malagueñas, seguiriyas y medias granadinas, acompañada a la guitarra por Currito el de la Jeroma:

La Requejo aparece en el escenario, y con gran estilo canta malagueñas. La aplauden mucho y canta seguidillas, y ante los aplausos de la concurrencia terminó con medias granadinas. Currito el de la Jeroma y la cantaora han agradado mucho” (El Liberal de Sevilla, 18-4-1925).

Fiesta del Arte Andaluz, Hotel Alfonso XIII de Sevilla, 1925

Fiesta del Arte Andaluz, Hotel Alfonso XIII de Sevilla (La Unión, abril de 1925)

Ópera flamenca

Tras el concurso de Sevilla, Luisa retoma sus recitales por los teatros de pueblos y ciudades, acompañada por Javier Molina, y en el verano de 1926 se integra en una compañía de cante jondo organizada por el empresario Vedrines, que ofrece espectáculos de ópera flamenca en las plazas de toros de distintas localidades.

En el elenco figuran algunos de los artistas más destacados del momento, entre ellos, los cantaores La Niña de los Peines, El Cojo de Málaga, Manuel Centeno, El Canario, El Canario de Madrid y la Perla de Triana; acompañados por los guitarristas Javier Molina, Ramón Montoya, Luis Yance y Victoria de Miguel. El baile corre a cargo de Juana la Macarrona, Paula la Flamenca, Carmelita la Guapa y Estampío.

Durante los meses de julio y agosto, la compañía visita Cartagena, Córdoba, Cádiz y Granada. Las tres cantaoras son “muy estimables y justamente aplaudidas” (El Porvenir, 17-7-1926).

NOTAS:
(1) Esta información la recoge Juan de la Plata en su artículo “En la calle de la Amargura cantó Luisa Requejo” (Diario de Jerez, 20-3-1994). He podido consultarlo gracias a Salvador Rubio, que me proporcionó una copia del mismo durante la III Jornada de Estudio del Cante.
(2) Las referencias procedente de la prensa de Sevilla han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y se pueden consultar en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.

 


Luisa Requejo, la ‘Petit Niña de los Peines’ (II)

(Artículo revisado en octubre de 2017, tras las III Jornadas de Estudio del Cante, celebradas en Jerez y dedicada a la memoria de Luisa Ramos Antúnez, Luisa Requejo y María Valencia)

 

En agosto de 1913, Luisa Requejo se anuncia en Arcos de la Frontera como “la única rival de La Niña de los Peines” (El Guadalete, 3-8-1913). La joven cantaora escucha grandes ovaciones después de cada número y debe ofrecer varios bises. Su repertorio incluye tangos, malagueñas, peteneras y bulerías:

“En el teatro de ‘La Unión’ tuvimos el gusto de oír al notable guitarrista Pepe Crévola que acompañaba a la señorita Requejo, afamada cantadora del género flamenco; ambos fueron ovacionados al terminar cada uno de los números del programa, teniendo que repetir varios de ellos” (El Guadalete, 7-8-1913).

Luisita Requejo cantó malagueñas, tangos, bulerías y peteneras, acompañada por el guitarrista Pepe Crévola, que hizo maravillas de ejecución, no cesando el público de aplaudir a tan buenos artistas durante toda la noche” (El Guadalete, 9-8-1913).

“… Srta. Requejo fue objeto de grandes muestras de simpatía al finalizar cada número, viéndose obligada a repetir la Petenera y Bulerías” (El Guadalete, 10-8-1913).

La Niña de los Peines (Foto de Antonio Esplugas)

La Niña de los Peines (Foto de Antonio Esplugas)

Unos meses más tarde, acompañada unos días por Javier Molina y otros por Cristóbal Salazar, Luisa vuelve a triunfar en el Teatro Eslava de Jerez. La joven interpreta “con sumo gusto y afinación” un repertorio que incluye “malagueñas, bulerías, tarantas y peteneras” (El Guadalete, 10-1-1914), y cosecha cada noche grandes aplausos:

“La aplaudida cantadora de flamenco Luisita Requejo como el tocador de guitarra Javier Molina, gustan cada día más, siendo muy aplaudidos todos los días” (El Guadalete, 13-1-1914).

“La notable cantadora de flamenco Luisita Requejo, acompañada por el tocador Javier Molina, está obteniendo todas las noches grandes aplausos, por el estilo y facultades que despliega al interpretar su vasto repertorio” (El Guadalete, 15-1-1914).

Primera gira por el norte

En 1914, cuando aún no ha cumplido 16 años, la cantaora empieza a abrirse camino lejos de su tierra. En mayo se presenta en Salón Pinacho de Vigo, junto a Pepe Crévola, y en septiembre debuta en el Salón de la Magdalena de Madrid:

[Vigo] “Se anuncia el debut de la cantadora de flamenco Luisa Requejo, la cual ejecutará su repertorio acompañada a la guitarra por un notable profesor contratado al efecto.

Según referencias, esta cantadora es de lo mejor que hay en el género andaluz y hasta se dice que es mejor artista que la conocida Niña de los Peines. Aquí no conocemos a ninguna” (Revista de Varietés, 10-5-1914).

“Esta noche hará su debut en el Salón de la Magdalena, de Madrid, la aplaudidísima cantadora de flamenco Luisita Requejo, (Petit Niña de los Peines).

Dicha artista ha sido ventajosamente contratada, y según nos dicen, por una larga temporada” (El Guadalete, 1-9-1914).

El guitarrista Javier Molina

Javier Molina

Entre viaje y viaje, Luisa continúa con sus actuaciones en localidades más o menos cercanas a Jerez, como Cazalla de la Sierra, Algodonales, Puerto Real o El Puerto de Santa María. En noviembre de 1914 llega a la Tacita de Plata de gira junto a Javier Molina y, después de triunfar en el Cine del Muelle, son agasajados con una comida:

“Anteayer fueron obsequiados con un espléndido almuerzo en el clásico ventorrillo El Chato, de Cádiz, nuestros paisanos el notable concertista de guitarra Javier Molina, y la aplaudida cantadora de flamenco Luisita Requejo, que con tanto éxito han venido actuando en el Cine Escudero de la capital” (El Guadalete, 10-11-1914).

Unos meses más tarde, también junto al maestro jerezano, la “notable cantadora de flamenco” (Eco Artístico, 25-2-1915) actúa en Huelva y después regresa al Teatro Eslava de Jerez, para participar en un festival a beneficio de la Asociación de la Prensa. Como es habitual, la joven artista no defrauda a sus paisanos:

“La simpática joven, paisana nuestra, Luisita Requejo, ‘Petit Niña de los Peines’, acompañada a la guitarra por esa tontería de tocador que se llama Javier Molina, cantó admirablemente, varias malagueñas, tarantas y bulerías, siendo ruidosamente aplaudida y coreada con olés entusiastas” (El Guadalete, 9-3-1915).

En Serva la Bari

Con esas credenciales, en abril de 1915 la Requejo debuta en Sevilla. Primero actúa durante diez días en el Kursaal Central y después se traslada al Salón Imperial, ambos sitos en la Calle Sierpes:

[Kursaal Central] “Nuestra paisana la cantadora de flamenco Luisita Requejo, ha sido contratada ventajosamente para actuar durante diez días en el ‘Kursaal Central’ de Sevilla, en cuyo coliseo debutaría anoche” (El Guadalete, 17-4-1915).

[Salón Imperial] “… También son muy aplaudidas las Isabelinas, bailarinas de relevantes aptitudes, y completan el programa Giraldita y Luisa Requejo” (Eco Artístico, 5-5-1915).

La cantaora Luisa Requejo

Luisa Requejo

Tras su paso por la capital andaluza, durante los años 1915 y 1916 la “excelente cantadora de aires flamencos” (Eco Artístico, 15-9-1916) visita numerosas localidades, como Antequera, Villamartín, Chipiona, Rota, Sanlúcar de Barrameda, Córdoba, Chiclana, Morón o La Puebla. En todas ellas obtiene grandes éxitos y “ovaciones entusiastas” (Eco Artístico, 15-8-1916), acompañada por alguno de sus guitarristas habituales, Pepe Crévola y Javier Molina. La prensa ensalza sus extraordinarias cualidades, en gacetillas como la que sigue:

[Rota, Salón La Diana] “El numeroso público que llenó a diario la sala aplaudió con verdadero entusiasmo las hermosas facultades y gusto exquisito de la imponderable cantante Lusita Requejo, que hizo veraderas filigranas” (Eco Artístico, 25-12-1916)

Un padre comprometido con su carrera

En muchos de esos desplazamientos, Luisa va acompañada por su padre, que vela por el buen desarrollo de su carrera artística. De hecho, Manuel Requejo no duda en presentarse en la redacción de El Guadalete para pedir que rectifiquen alguna información que no es de su agrado, como, por ejemplo, la referente a la presentación de su hija en Sanlúcar de Barrameda. El 12 de octubre, el diario publica esta reseña:

“Anoche debutaron la cantadora flamenca Luisita Requejo, acompañada del tocador de guitarra el Niño de Huelva y la cancionista Nati la Argentinita.

La primera pasó sin pena ni gloria pues si bien es verdad que no fracasó, pero tampoco convenció al público, sonando en la sala algunas palmas” (El Guadalete, 12-10-1916).

Un día más tarde, aparece en el mismo rotativo la siguiente nota:

“Anoche nos visitó el padre de esta cantadora de flamenco, para rogarnos desvirtuásemos las manifestaciones hechas por nuestro corresponsal en Sanlúcar, respecto a la actuación de la artista de referencia en el Teatro Principal de aquella ciudad.

Parece ser según nuestro visitante, que Luisita Requejo no desagradó y que escuchó aplausos del público sanluqueño” (El Guadalete, 13-10-1916).

Perico el del Lunar

Perico el del Lunar

En los años siguientes, la cantaora sigue cosechando éxitos y aplausos en lugares como Lebrija, Rota, Arcos de la Frontera, Málaga o Córdoba, acompañada -en este último caso- por Perico el del Lunar.

En marzo de 1918 se lleva a escena en el Teatro Eslava de Jerez la obra Christus, Pasión y Muerte de Jesús, en la que Luisa Requejo demuestra sus extraordinarias dotes como saetera:

“Con buenísima entrada dióse en este teatro por la notable compañía Vergara-Calvet la tercera representación al drama sacro bíblico ‘Christus, Pasión y Muerte de Jesús’.

[…] La aplaudida cantadora de flamenco Luisita Requejo cantó dos saetas, con maestría que ella sabe hacerlo.

El público aplaudió al final de todos los actos” (El Guadalete, 9-3-1918).

Durante los años siguientes, la artista actúa con cierta frecuencia en Jerez, no sólo en el teatro, sino también en distintos cafés, colmados y restaurantes. Así, en septiembre de 1920 se la puede ver en el Kursaal Jerezano, sito la Calle Doctrina, y unos meses más tarde es contratada para cantar en la fiesta de inauguración del restaurante El Colmado, donde hace derroche de flamencura:

“… La cantadora de flamenco Luisita Requejo, acompañada del concertista de guitarra ‘Perico el del lunar’, entonóse con tanto entusiasmo como ‘arte propio’ por bulerías, malagueñas, seguidillas y hasta por ‘martinetes’” (El Guadalete, 2-1-1921).

 


Luisa Requejo, la “Petit Niña de los Peines”

Este artículo ha sido revisado en octubre de 2017, tras las III Jornadas de Estudio del Cante, celebradas en Jerez y dedicada a la memoria de Luisa Ramos Antúnez, Luisa Requejo y María Valencia. La nueva versión puede consultarse AQUÍ.

Queremos traer hoy a la memoria a la jerezana Luisa Requejo, una cantaora que, aunque despertó gran admiración en su época y dejó grabados para la posteridad algunos de sus cantes, parece haber quedado atrapada irremediablemente en las garras del olvido.

Pocos datos se conocen hoy de su vida, a excepción de aquéllos que nos proporciona la prensa del momento. Así, si tomamos por buena la información que publica Eco Artístico en 1912, hemos de concluir que Luisa Requejo nació en 1898.

Una “niña prodigio”

Se inició como artista a muy corta edad en el café La Primera de Jerez. Su irrupción en el mundo del flamenco debió de causar un gran impacto, a juzgar por las referencias que hallamos en los periódicos y revistas de aquel tiempo, que no dudan en compararla con la Niña de los Peines. Veamos algunas:

Rota (Cádiz). Salón Variedades.- Ha alcanzado ruidosos éxitos en este salón la pequeña cantante de flamenco Luisita Requejo, que ha demostrado conocer a los más renombrados artistas andaluces de este género. Le acompañó el célebre concertista de guitarra José Crévola, el Sevillanito” (Eco Artístico, 5-12-1911).

Jerez de la Frontera. Teatro Eslava.- “La niña Luisita Requejo (Petit Niña de los Peines) debutó, siendo aplaudida y encantando al público, pues a pesar de sus pocos años imita a la auténtica a la perfección” (Eco Artístico, 15-5-1912).

Alcalá de Guadaira. Teatro.- “Se han despedido de este público Luisita Requejo, cantadora de flamenco e imitadora de la Niña de los Peines, acompañada, por el notable tocador de guitarra José Crévola” (Eco Artístico, 15-9-1912).

Puerto de Santa María. Salón La Amistad.- “Se han despedido la simpática y renombrada cantante de aires nacionales Luisa Requejo y el conocidísimo profesor de guitarra José Crévola. Ambos artistas no han escuchado durante su actuación más que ruidosos y prolongados aplausos” (Eco Artístico, 25-12-1912).

La cantaora jerezana Luisa RequejoLa cantaora jerezana Luisa Requejo

A pesar de sus pocos años, Luisita Requejo se perfila como una promesa del cante, una artista con gran potencial, si bien todavía ha de pulir algunos aspectos y hallar un estilo propio. Así, por ejemplo, en noviembre de 1912, a propósito de su actuación en San Fernando, Eco Artístico afirma que la cantaora “reúne condiciones y, aunque tiene poca voz, podría llegar a ser algo”.

Unos meses más tarde, un crítico de la misma revista considera que Luisa “es una artista que promete mucho; canta bien y es muy aplaudida” (Eco Artístico, 5-1-1913), y le ofrece el siguiente consejo:

“Un solo defecto encuentro en Luisita, y es que, teniendo condiciones para crear, se dedique con tan lamentable constancia a imitar ruinas artísticas, que únicamente los ilusos pudieron calificar de estrellas. Imítese a sí misma, simpática Luisita, y su bagaje artístico tendrá un mayor peso” (Eco Artístico, 25-4-1913).

Durante estos primeros años de su carrera profesional, Luisa Requejo se mueve principalmente por la zona de Cádiz y sus provincias limítrofes, acompañada por José Crévola y, en ocasiones, por Javier Molina, todo un maestro en el arte de la guitarra. Suelen compartir cartel con distintas canzonetistas, bailarinas y otras figuras del género de variedades, si bien el número de la joven Lusita es uno de los más solicitados.

Su popularidad se extiende como la espuma y sus actuaciones se cuentan por éxitos. Por ejemplo, en Barbate, aunque en principio se les contrató sólo para tres funciones, “en vista del franco éxito que obtuvieron fueron prorrogados por siete días más, sucediéndose sin interrupción las ovaciones a la popular cantadora y al insigne tocador de guitarra” (Eco Artístico, 4-5-1913).

En 1914, debuta en el Teatro Eslava de JerezLuisita Requejo, Petit Niña de los Peines”, acompañada unos días por Javier Molina y otros por el “notable concertista de guitarra Cristóbal Salazar”. La artista canta “con sumo gusto y afinación varias malagueñas, bulerías, tarantas y peteneras” (Eco Artístico, 10-1-1914), y cosecha “todas las noches grandes aplausos, por el estilo y facultades que despliega al interpretar su vasto repertorio” (Eco Artístico, 15-1-1914).

Estas reseñas ponen de manifiesto la rápida y favorable evolución de Luisa Requejo que, a sus dieciséis años, se ha convertido ya en una cantaora completa, “de inmejorables condiciones para el ‘cante jondo’” (Eco Artístico, 6-5-1914).

Por el camino del éxito

Ese mismo año, siempre según la misma revista, tenemos noticia de una actuación de la artista en Vigo, junto a Pepe Crévola. La pareja obtiene muchos aplausos. En 1915 las crónicas sitúan a Luisa Requejo en distintas localidades andaluzas. En Huelva consigue un “éxito envidiable”. En Sevilla, actúa en el Salón Imperial, junto a la canzonetista Salud Rodríguez y las bailarinas Isabelinas, entre otras. En Rota y Sanlúcar de Barrameda, obtiene un “éxito definitivo”. La cantaora parece haber seguido el consejo que quienes hace un tiempo le recomendaron no imitar a nadie, y es ya calificada como una “cantadora de flamenco inimitable” (Eco Artístico, 15-10-1915).

Su fama continúa creciendo y la artista no decepciona. En enero de 1916, Luisa Requejo se presenta en Córdoba junto a José Crévola, y en agosto, en Chiclana escucha “ovaciones entusiastas”. Según Eco Artístico, “la notable cantadora […] ha confirmado plenamente la fama de que venía precedida” (15-8-1916). Poco después se presenta en las localidades sevillanas de Morón y La Puebla.

En marzo de 1918, la artista vuelve a triunfar cantando saetas en el Teatro Eslava de Jerez. En septiembre de ese mismo año llega a Córdoba, “ventajosamente contratada” para actuar en la Plaza de Toros-Ideal Cinema acompañada por el guitarrista Perico el del Lunar.

A principios de los años veinte, la prensa se hace eco de nuevas actuaciones de la cantaora en varias localidades gaditanas, como El Puerto de Santa María, donde vuelve a compartir cartel con Javier Molina, o Cádiz capital. En el Kursaal Gaditano forma parte de un espectáculo en el que intervienen distintas artistas de variedades, si bien en el mismo “figura como número más saliente Luisita Requejo, artista de cante andaluz que es aplaudida por sus canciones y admirada por su belleza” (El Noticiero Gaditano, 29-5-1922).

En 1924, la cantaora debuta con gran éxito en el Kursaal Imperial de Madrid, donde se codea con lo más granado del arte flamenco de la época, como El Gloria, Antonio Chacón, las Macarronas, la Malena, la Pompi o el Cojo de Málaga, por citar sólo a algunos de los artistas que componen el elenco.

No obstante, el brillo de estas estrellas parece no hacer sombra a Luisa Requejo, que levanta verdaderas pasiones:

“He aquí una andaluza garbosa que trae locos a los aficionados al cante flamenco. Su actuación en el Kursaal Imperial […] es un éxito continuado; sus ‘seguiriyas‘ gitanas y sus malagueñas tienen a los concurrentes al Imperial sin poder conciliar el sueño. Nos dicen que terminará pronto: hay que advertir que lleva más de un mes actuando en el local antedicho ¿No podría ser que antes de despedirse diese a conocer sus sentidas saetas? Tenemos entendido que en ese género de canción hay quien la compara con la célebre Niña de la Alfalfa. Con que Luisita, a dar gusto a sus admiradores” (La Libertad, 8-11-1924).

Del Kursaal Imperial pasa al Maravillas, donde participa en un espectáculo de variedades, en el que sigue siendo “la reina del cante flamenco”.

Una figura imprescindible en los mejores carteles

En abril de 1925, en presencia de los Infantes de España, Luisa Requejo forma parte del brillante elenco de artistas que intervienen en la Fiesta del cante y baile andaluz, organizada por el Comité de la Exposición Iberoamericana de Sevilla para inaugurar el patio del Gran Hotel Alfonso XIII. Según publica el diario La Voz, dicho evento tiene el “propósito de dignificar el cante y baile flamenco y estimular el cultivo de sus diversas modalidades mediante la concesión de importantes premios en metálico”.

Para ello, “se cuenta con los más afamados ‘cantaores’, ‘bailaores’ y ‘tocaores’, entre otros Luisa Requejo, El Niño de Marchena, Fernando el Herrero, Currito el de la Jeroma, Niño de Ricardo, Baldomero Ojeda, Las Macarronas, Eduardo Heredia y otros muchos” (La Voz, 7-4-1925). En relación con la nómina de artistas participantes en dicho espectáculo, Eusebio Rioja y Norberto Torres, en su biografía del Niño Ricardo, mencionan también a Antonio Chacón.

En julio de ese mismo año, la “notable y aplaudida” cantaora es uno de los platos fuertes del programa de festejos celebrados por la Sociedad Artística Gaditana. En este momento, y a juzgar por el nivel de los artistas con los que se codea, Luisa Requejo parece brillar con luz propia en el firmamento del cante flamenco.

El guitarrista Javier MolinaEl guitarrista Javier Molina

De hecho, en 1926, su nombre aparece en el cartel del “monumental espectáculo flamenco” que tiene lugar en la Plaza de Toros-Ideal Cinema de Córdoba. En él intervienen “las primeras autoridades de este género”:

“Los tres ases de la guitarra: Javier Molina, Ramón Montoya y Luis Yance.
Los Reyes del Cante Jondo: Joaquín Vargas (El Cojo de Málaga), Pastora Pavón (La Niña de los Peines), Manuel Blanco (El Canario), Manuel Centeno, Eduardo García (Rey del cante por Javeras), El Canario de Madrid, Luisa Requejo y Perla de Triana.
Las bailadoras gitanas: Juana “La Macarrona”, Paula “La Flamenca”, Carmelita “La Guapa” y Estampío” (La Voz, 21-6-1926).

Unos días más tarde, con pequeñas variaciones, el espectáculo se repite en el Teatro Circo de Verano de Cádiz, en el que suben a escena “las mayores eminencias” del género flamenco:

“Cuadro de tocadores.- Javier Molina, Niño Ricardo y Ramón Montoya.
Cuadro de baile.- Juana la Macarrona (por alegrías), Carmelita la Guapa (por bulerías), Paula la Flamenca (por farrucas) y Estampío (por alegrías).
Cuadro de cantadores.- Joaquín Vargas ‘Cojo de Málaga‘, (el maestro único); Manuel Centeno, (rey de las saetas); Antonio Jiménez, ‘El Bizco‘; Manuel Blanco ‘El Canario‘; El Canario de Madrid, con su tocadora de guitarra Victoria de Miguel.
Cuadro de cantadoras.- Pastora Pavón ‘Niña de los Peines‘, (reina del cante jondo); Luisa Requejo, (eminente cantadora de flamenco estilo Chacón); Perla de Triana, (famosísima cantadora de flamenco)” (El Noticiero Gaditano, 27-7-1926).

Según Eusebio Rioja y Norberto Torres, en la ya mencionada obra, durante ese mismo verano el espectáculo se presenta también en Cartagena, Granada, Málaga, El Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda, Huelva y Sevilla.

En enero de 1927 Luisa Requejo actúa de nuevo en Madrid, en un espectáculo de ópera flamenca, junto a “los más prestigiosos elementos de cante jondo”, a saber:

“el célebre Antoñito García Chacón, el fenómeno del día, el ‘non plus ultra’ del cante jondo; Manuel Blanco ‘el Canario‘ (el de la voz de platino, ‘el Canario de Madrid‘, ‘Niño de Linares‘, el célebre ‘Chato de las Ventas‘, ‘el Niño de la Flor’, ‘el Niño de las Marianas’, ‘Niño de Coín’ y otros varios, hasta completar la lista de 18 artistas de este género” (La Libertad, 5-1-1927).

El espectáculo está dos días en cartel en el Monumental Cinema. En la segunda de las sesiones debuta “una notabilísima artista, a la que hay grandes deseos de conocer en Madrid”, es decir, “Luisa Requejo, la estupenda cantadora de flamenco”. Debe de ser tal la expectación que despierta la presencia de la artista en la capital de España, que La Libertad le dedica un apartado especial, en el que se resalta especialmente el debut de la cantaora:

“DEBUT DE LUISA REQUEJO.- Luisa Requejo, la maravillosa estrella del cante flamenco, debuta hoy en Monumental Cinema con motivo del formidable concierto de ópera flamenca que se celebrará a las diez y cuarto de la noche. Juntamente con esta notabilísima artista actuarán Aurorita Imperio, la majeza del baile por alegrías de guitarra; Antonio García Chacón, el fenómeno del día […]” (8-1-1927).

En 1928 la prensa sitúa a la artista de nuevo en Cádiz, y al año siguiente Luisa regresa a Madrid, donde comparte escenario nada menos que con “el ‘as’ de ‘ases’, el más grande de los ‘cantaores’ flamencos, el rey de la seguiriya, el indiscutible, el pontífice del cante ‘Jondo’, Manuel Torres” (La Voz, 1-2-1929). Juntos participan en un “grandioso festival en honor de Marcial Lalanda y demás intérpretes de la película ¡Viva Madrid, que es mi pueblo”. El cartel lo completan Estampío, el Sevillanito, Carmelita Sevilla, Paquita Garzón y La Preciosilla, entre otros artistas.

Un mes más tarde, también en Madrid, “la Requejo” se presenta en el Teatro de Price, junto a “los más renombrados ‘ases’ del cante jondo” (Heraldo de Madrid, 6-3-1929), como el Pena hijo, el Chato, Cepero o Luis Revilla.

En noviembre del 29, acompañada a la guitarra por “El Bizco“, la cantaora interviene en el segundo acto del sainete ¡Es mucha Cirila!, que se representa en el Teatro Eslava. Unos días más tarde es una de las integrantes de la “fiesta del cante y de la guitarra” que se celebra “en un hotel de la corte” en honor de los hermanos Machado. El plantel del evento, organizado por “el abogado D. José Antonio Primo de Rivera”, lo componen “el ‘tocaor’ Ramón Montoya, los ‘bailaores’ ‘la Trigueñita’ y Rovira y los ‘cantaores’ ‘Niño del Museo’, ‘Guerrita’, ‘Angelillo’, ‘Isabelita’, ‘Martel’ y ‘la Requejo’” (El Sol, 29-11-1929).

Al año siguiente, Luisita Requejo forma parte del elenco de artistas participantes en una fiesta flamenca celebrada en la viña “El Majuelo” de Jerez para conmemorar el bicentenerario de las bodegas Domecq. En el evento también actúan Isabelita de Jerez, Aurelio Sellés, el Niño Gloria, la Pompi y Manuel Torre, entre otros cantaores de altísimo nivel; a la guitarra les acompañan Javier Molina y Perico el del Lunar. A partir de ese momento, prácticamente perdemos la pista de la artista en las hemerotecas.

Poco más pudo dar de sí la fulgurante carrera de Luisa Requejo, que falleció en los años treinta, cuando se encontraba en la plenitud de su vida y de su arte. Afortunadamente, pudo dejar grabados algunos discos, con la guitarra de Ramón Montoya, que nos permiten conocer de primera mano su voz y su estilo, que distintos críticos y estudiosos coinciden en comparar con el de Chacón y la Niña de los Peines… ¡casi nada!