Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Lola Cabello, una diva del cante flamenco en Barcelona (y VI)

En los últimos meses de la Guerra Civil Lola Cabello intensificó su participación en festivales benéficos a favor de la causa republicana, como el celebrado por la Unión de Mujeres de Cataluña en el teatro Olimpia de Barcelona con motivo del Día Internacional de la Mujer (104) o los destinados a recaudar fondos para la Cruz Roja, la biblioteca del soldado, el Socorro Rojo de Cataluña, la construcción de refugios o la adquisición de ropas de abrigo para los combatientes (105).

Lola Cabello y Pepe Hurtado (Archivo Montse Madridejos, Revista Nueva Alboreá).

Lola Cabello y Pepe Hurtado (Archivo Montse Madridejos, Revista Nueva Alboreá).

Asimismo, junto al guitarrista Teodoro Castro, intervino en un evento organizado por el Ejército en el que se hizo entrega de la bandera al Batallón de Retaguardia número 17, amadrinado por la diputada Margarita Nelken (106); y en una función ofrecida en el Palau de la Música en honor de los combatientes de las Brigadas Internacionales (107).

Una vez finalizada la Guerra Civil, reapareció en la escena barcelonesa, en teatros como el Circo Barcelonés o el Urquinaona, en los que compartió cartel con un nutrido elenco de artistas de variedades, entre los que cabe destacar a figuras del baile como el Trío Lara o las Hermanas Iberia. La acompañaba a la sonanta Manolo Torres (108).

Volvió a constituir compañía propia bajo el título de Espectáculos Lola Cabello y, tras una breve presentación en el cine teatro Tarragona de la ciudad homónima, emprendió una tournée por las islas Baleares, con actuaciones en los teatros Lírico y Balear de Palma de Mallorca, y en el Kursaal de Sóller. La troupe estaba compuesta por casi una treintena de artistas de variedades, como las canzonetistas Antoñita Pons e Inés Díaz, los bailarines Agustín Montesán, Pilar Alcayde y Hermanas Calvo, el humorista Sury, el animador Jeury o la atracción internacional Los Perezof (109).

Las críticas resultaron muy favorables, tanto para el espectáculo en general ーpor el lujo y “la novedad de la presentación, muy vistosa y con una agilidad y un movimiento que contagia […] su dinamismo” (110)ー como para su figura principal, “que con su dicción entusiasmó al público y demostró […] que en su género no tiene rival, compartiendo los aplausos con el excelente guitarrista Manolo Torres” (111).

Entrega de la bandera al batallón de retaguardia nº 17, con Margarita Nelken como madrina (Mi revista, 1-6-1938).

Entrega de la bandera al batallón de retaguardia nº 17, con Margarita Nelken como madrina (Mi revista, 1-6-1938).

Al decir del pintor Joan Bauzá Guañabens, el secreto del éxito de Lola Cabello residía en su “autenticidad básica y racial”, y en la conjunción de la cadencia de su voz, “entreverada de florituras”, con “el sortilegio de su figura plástica, teatral, en la que todo es motivo, fantasía colorista, primor de gracia innata”.

“Halla el público en el cuadro escénico, a la vera del ‘virtuoso’ que que puntea la guitarra, a la tanagra ceñida por una bata con topos y volantes, astentando [sic] una flor de encendido vermellón [sic] en el cabello endrino, calada peineta y zarcillos morunos; pañuelo de espuma enmarca el escote truncado por un collar como grandes gotas de rocío que hace resaltar una tez morena, con un precioso lunar junto a la comisura de unos labios encarnados como guindas y luego, unas palabras veladas, un quejido que bien puede constituir un piropo o un pesar, emitidos con el trinar de una opulenta garganta que arranca del auditorio un espontáneo ¡Olé! coreado” (112).

Tras su exitosa gira por las Islas Baleares, se presentó en el Gran Teatro Iris de Zaragoza junto a la troupe Espectáculos Fantasio, en la que compartía cartel con una veintena de artistas de variedades, como Goyita, Elsie Bayron y Manolo Bulerías (113), y a continuación realizó una serie de actuaciones con la compañía Espectáculos Cifesa, integrada por las bailarinas Lolita Benavente y Fuensanta, el guitarrista Esteban de Sanlúcar, las cancionistas Mary Cortés y Ana María de los Reyes, entre otras figuras.

Tras deleitar al público de la Ciudad Condal en los teatros Principal Palacio, Cine Moderno y Circo Barcelonés, recalaron en el coliseo Principal de Palma de Mallorca, donde “la estrella del canteLola Cabello, en cada una de sus apariciones en escena, provocó “una algarabía entre el público”, por “la entonación y expresión que sabe imprimir” al “cante jondo” (114).

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en Tarrasa, en julio de 1937.

Publicidad de la actuación de Lola Cabello en Tarrasa, en julio de 1937.

En los meses siguientes se la pudo ver en varias funciones de homenaje celebradas en distintas salas barcelonesas (115) y en febrero de 1940 volvió a salir a la carretera con el espectáculo de variedades Melodías 1940 ーorganizado por el Sr. Estremeraー, en el que constituía la atracción principal, acompañada a la sonanta por Manolo Bulerías. Completaban el elenco la Orquesta Alhambra, el poeta Gedeón, la cancionista Tani Zerja, los bailarines Blas Wilson-Dori, Quesada y Pili, y hermanas Valladares, entre otros artistas.

Trabajaron en el salón Cataluña de Lleida, el teatro Moderno de Logroño, el del Príncipe de San Sebastián, el Gran Cinema de Santander, el Gran Teatro Iris de Zaragoza, el Duque de Rivas de Córdoba y el Romea de Murcia, entre otros lugares (116). Asimismo, bajo el título de Espectáculos Lido y con un elenco similar, recalaron en el teatro Apolo de Valencia, en el Municipal de Gerona y en el Monumental Cinema de Mataró (117).

En todos esos escenarios “la primera figura, Lola Cabello”, reverdeció “sus más ruidosos éxitos”, pues “se siente hoy en mejor forma que nunca, tanto en canto como en baile, y, sobre todo, por su gracia popular” (118). De hecho, según distintos testimonios periodísticos, en este espectáculo la versátil cantaora mostró también buenas dotes coreográficas:

“La figura central de la Compañía la constituye una artista de cante y baile andaluz […]

Lola Cabello posee solera suficiente para llenar holgadamente su puesto de primera estrella. Tiene aliento de copla y estilo y domina las bulerías, que hay que echarle talento, como diría el poeta de la musa gitana. Cantó y bailó varias cosas que fueron aplaudidas con entusiasmo por el público” (119).

Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938). Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938).

Lola Cabello (Mi Revista, 10-1-1938).

A su regreso a Barcelona, siguió siendo una presencia destacada en diferentes espectáculos de variedades, como el denominado Galas 1940, del Trio Ray-Bel (120). Pasó el verano actuando en el restaurante El Cortijo, donde interpretaba sus “exquisitas canciones” acompañada por la Orquesta Martín de la Rosa, y también se la pudo ver en el club marítimo Playa de Oro de Sitges (121).

Después continuó trabajando con cierta asiduidad en las distintas salas de la Ciudad Condal, como el Principal Palacio, los teatros Colisevm, Apolo, Circo Barcelonés, Cómico, Tívoli y Alcázar, y los cines Edén y Kursaal (122). En todos ellos, “la gran estrella Lola Cabello” compartió cartel con numerosas atracciones nacionales e internacionales, y cosechó grandes ovaciones con sus “cantos andaluces, que expresa con toda la gracia y sentimiento peculiares” (123).

Asimismo, participó en varias retransmisiones en directo, como el programa inaugural del nuevo estudio barcelonés de Radio Nacional de España, o los festivales organizados por Radio Barcelona en el Gran Teatro Price con motivo de las semifinales del Concurso de Arte (124); y en junio de 1941 intervino en la comedia musical microfónica ¡Aquí, Radio Calderón!, en el teatro Calderón de Madrid (125).

Lola Cabello (La Humanitat, 1-4-1936).

Lola Cabello (La Humanitat, 1-4-1936).

La brillante carrera de Lola Cabello se vio truncada el once de mayo de 1942, cuando falleció Castellón, en plena gira, a los treinta y seis años de edad, a consecuencia del tifus exantemático. Distintos medios se hicieron eco de la triste noticia:

“En Castellón de la Plana falleció el pasado lunes la aplaudida intérprete del cante flamenco Lola Cabello.

Lola Cabello había ido a aquella población levantina al frente de un espectáculo de variedades que debía realizar una jira [sic] por la región, contrayendo la enfermedad que ha acabado con su vida después de dos semanas de desesperados esfuerzos para salvarla.

Lola Cabello, que desde que empezó su carrera artística se había especializado en la canción de ambiente netamente español, había conseguido con su arte y simpatía ocupar un destacado puesto entre las primeras artistas de su género”.

“LOLA CABELLO
Bella intérprete del cante flamenco, que ha fallecido recientemente en Castellón, en plena juventud y en pleno éxito, pues había conseguido un destacado puesto entre los artistas de este género genuinamente español” (126).

Desde 1929 hasta el final de su vida, Lola Cabello grabó una extensa y variada discografía que la sitúa como una de las cantaoras más prolíficas de la primera mitad del siglo XX. Los registros más antiguos, de la casa Gramófono, contienen más de una docena de jotas, la mayoría compartidas con Francisco García del Val. También impresionó casi una veintena de cantes flamencos con acompañamiento de guitarra de los maestros Miguel Borrull, Pepe Hurtado y Ramón Montoya, y de banda en el caso de las saetas. Muy en consonancia con las tendencias estilísticas de la época, en esos discos predominan los fandangos, las medias granaínas y, en menor medida, los cantes de ida y vuelta (colombianas, guajiras y milongas).

No obstante, el grueso de la producción sonora de Lola Cabello está compuesto por canciones y cantes grabados con orquesta. Muchos de esos registros están etiquetados como pasodobles, algunos de los cuales incluyen fandangos, tanguillos, campanilleros o granaínas. En ese amplio grupo también están presentes las zambras, farrucas, garrotines, tangos flamencos, bulerías, seguidillas, soleares y pregones, además de distintos ritmos latinoamericanos como rumbas, danzones, habaneras o colombianas, e incluso una mazurka.

Notas:

(104) La Humanitat, 6-3-1938.

(105) El Día Gráfico, 28-5-1938; El Diluvio, 17-7-1938; 11-8-1938.

En el festival a beneficio de la construcción de refugios, celebrado en el teatro Clavé de Mataró, “la popular canzonetista Lola Cabello, con su arte cañí y espléndida simpatía, entusiasmó […] con la interpretación de sus más escogidas composiciones; tuvo que repetir ‘A la Romería’ para corresponder a los unánimes aplausos, acompañada a la guitarra por el maestro Manolo Bulerías”. También intervino la pareja de baile formada por Joan Magriñá y Trini Borrull (Llibertat, 19-11-1938).

En el teatro Goya de la Ciudad Condal, un grupo de artistas de variedades ーentre ellos, Lola Cabello, Consuelo Heredia, Luis Maravillas, Manolo Bulerías y las hermanas Iberiaー organizaron un festival para sumarse a la campaña de invierno del Sindicato de la Industria de Espectáculos Públicos (U. G. T.), que tenía como finalidad comprar ropa de abrigo para enviarla al frente (El Diluvio, 4-12-1938; 17-12-1938).

(106) El Diluvio, 28-5-1938.

(107) En esta ocasión la acompañó a la sonanta Manolo Bulerías (El Diluvio, 8-11-1938).

(108) Solidaridad Nacional, 29-4-1939; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 8-5-1939.

(109) La Última Hora, 23-5-1939.

(110) Rialto, La Almudaina, 25-5-1939.

(111) La Última Hora, 25-5-1939.
Además de “sus grandes creaciones”, en el teatro Balear Lola Cabello dio a conocer “sus famosas y típicas saetas” (La Última Hora, 5-6-1939).

(112) Bauzà Guañabens, La Almudaina, 11-6-1939.

(113) El Noticiero, 8-10-1939; Heraldo de Aragón, 12-10-1939.
(114) Solidaridad Nacional, 15-10-1939; Diario Español, 29-10-1939; Destino, 4-11-1939; Baleares, 16-11-1939.

(115) En diciembre de 1939 participó en sendos festivales en honor de la estrella de la canción Teresa Manzano, y de Angelita Martínez y Luis Gimeno, celebrados en el cabaret Barcelona de Noche y en el Principal Palacio, respectivamente. En enero de 1940 intervino en un festival dedicado por la compañía lírica de Fernando Vallejo al empresario Tomás Ros en el teatro Urquinaona, y en un homenaje a Pepita Benavent que tuvo lugar en el Cómico (El Noticiero Universal, 15-12-1939; 29-12-1939; Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 8-1-1940; El Noticiero Universal, 18-1-1940).

(116) La Mañana, 1-2-1940; Nueva Rioja, 8-2-1940; Unidad, 15-2-1940; Hoja Oficial del Lunes, 19-2-1940; Heraldo de Aragón, 24-2-1940; Azul, 10-3-1940; Línea, 17-3-1940.

(117) El Noticiero Universal, 4-4-1940; El Pirineo, 27-4-1940; Hoja Oficial de la F.E.T. y de las J.O.N.S., Pascua de Pentecostés, mayo de 1940.

(118) La Mañana, 1-2-1940.

(119) Unidad, 16-2-1940.

(120) Se presentaron en el teatro Victoria de Lleida, con la “estrella del arte andaluz Lolita Cabello” como figura principal (La Mañana, 15-5-1940).

(121) El Noticiero Universal, 3-9-1940; 22-8-1940.

(122) El Noticiero Universal, 29-8-1940; Hoja Oficial del Lunes, 23-9-1940; Diario de Barcelona, 21-12-1940; El Noticiero Universal, 18-1-1941; 4-4-1941; 28-5-1941; 31-7-1941; 4-8-1941; 15-9-1941; 16-9-1941; 9-2-1942; 18-2-1942; La Prensa, 28-2-1942; Diario de Barcelona, 18-3-1941; La Prensa, 2-4-1942.

(123) Diario de Barcelona, 12-4-1941; El Noticiero Universal, 14-8-1941.

(124) Diario de Barcelona, 23-12-1940; La Prensa, 12-6-1941; Diario de Barcelona, 1-10-1941.

(125) Pueblo, 30-6-1941.

(126) El Noticiero Universal, 13-5-1942; Solidaridad Nacional, 17-5-1942.


Victoria de Miguel, entre la aguja y la bajañí (y II)

En junio de 1927, en el madrileño teatro de la Latina, Victoria de Miguel interviene en un festival benéfico a favor de las casas de socorros. Completan el cartel, entre otros artistas, El Canario de Madrid, Rafael Rodríguez, Paulita Montes, el Niño de la Flor, el Americano, el Niño de Utrera y Habichuela Chico.

Gira y conciertos con la agrupación «Patria»

A finales de año retomamos la pista de Victoria de Miguel, que exhibe su talento para las seis cuerdas junto a una “compañía de espectáculos líricos modernos” (Las Provincias, 15-1-1928) denominada ‘Patria’, de la que también forma parte su marido. En el mes de noviembre la guitarrista ofrece dos conciertos en el teatro Vital Aza de Málaga, donde comparte cartel con con Adela López y El Canario de Madrid, entre otros artistas (1).

Vital Aza. Varietés. Tardes a las ocho y media y diez y media. Éxito inmenso de la gran agrupación PATRIA, 20 artistas, 14 bellas señoritas, bailes conjuntos, humorismo por Rafael Cruz y concierto de guitarra por Victoria de Miguel, canto flamenco por el Canario de Madrid y ADELA LÓPEZ” (La Unión Mercantil, 27-11-1927).

Adela López (Eco artístico, 25-8-1912)

Adela López (Eco artístico, 25-8-1912)

En diciembre de 1927 el grupo actúa en Almería y Cartagena, y en enero de 1928 se presentan en el teatro Chapí de Valencia. La prensa destaca especialmente la labor de la guitarrista madrileña:

“[Almería]. En Hesperia debutó el viernes la agrupación artística ‘Patria’, de la que se destacan algunos números como Adela López con sus cantos regionales a gran voz, Victoria de Miguel, excelente concertista de guitarra, y una niña prodigio que llegará a ser una estrella de las varietés” (La Crónica Meridional, 4-12-1927).

Cartagena.
Teatro Principal. […] Adela López que cantó unas cartageneras a las mil maravillas, llenas de gracia y estilo y así también el ‘Canario de Madrid’ que, acompañado a la guitarra por Victoria de Miguel, una gran profesora de guitarra, supo adueñarse del auditorio a las primeras de cambio” (La Razón, 15-12-1927).

“[Valencia] … se han distinguido la concertista de guitarra Victoria de Miguel, el cantador de flamenco Canario de Madrid, el humorista Rafael Cruz y la cantante de aires regionales Adela López” (Las Provincias, 15-1-1928).

Nuevos éxitos en tierras levantinas

Unos días más tarde, también en la capital del Turia, vuelve a aparecer en los carteles el nombre de Victoria de Miguel, “la maga de la guitarra” (La Correspondencia de Valencia, 25-1-1928). Los cantaores José Muñoz, ‘Pena hijo’, y El Canario de Madrid son las primeras figuras del espectáculo, que se presenta en el teatro Apolo. Completan el elenco el Niño de Villarrubia, el Niño de la Flor, el Chato de Valencia y el guitarrista Manuel Bonet.

A ese mismo escenario regresa en el mes de junio la pareja formada por Victoria de Miguel y El Canario de Madrid. En esta ocasión forman parte de una compañía encabezada por José Cepero, en la que también figuran artistas como la Niña de Madrid, Emilio Caserío, El Americano, Chaconcito o Eusebio Villarrubias, además de los tocadores Antonio Romero ‘El Tanfacto’, Marcelo Molina y Manolo el de Badajoz. Unos días más tarde, el mismo elenco se presenta en la plaza de toros de Alicante.

José Muñoz, Pena hijo

José Muñoz, Pena hijo

A finales de julio, la guitarrista madrileña forma parte de un cartel de ópera flamenca que se anuncia en la plaza de toros de Cartagena. Marcelo Molina, Paco Aguilera y José Grau completan la sección de guitarristas. El cante corre a cargo de Emilio el Faro, Lavandera hijo, el Canario de Madrid, Chaconcito y Guerrita, entre otros, mientras que del baile -en este caso, por chuflas- se ocupa el Gran Ramironte.

Últimas referencias: años 30 y 40

En septiembre de 1930 retomamos la pista de Victoria de Miguel, esta vez en Badajoz, donde actúa junto a la compañía de Cepero. La crítica lamenta el escaso nivel de los cantaores -salvo del Niño de Madrid, que recibe bastantes elogios-, y destaca la labor de los guitarristas:

“Que el Niño de Maravillas toca COLOSALMENTE la guitarra. Que decimos lo mismo de Victoria de Miguel” (Correo Extremeño, 9-9-1930).

Victoria de Miguel y Luisito Maravillas -en especial este último- son ‘dos cosas mus (sic) serias’ tocando la guitarra” (Correo Extremeño, 11-9-1930).

En febrero de 1931, la artista madrileña actúa en el teatro Sanjuán de Écija (Sevilla), integrada en la agrupación flamenca de Jesús Perosanz. Además de los ya citados artistas, en el cuadro figuran la Niña de la Huerta, La Madrileñita, el Rojo de Salamanca y el Niño de los Lobitos, al cante; Manuel Martell a la guitarra, y Estampío, al baile. Todos “fueron muy aplaudidos, logrando un éxito” (La Voz, 25-2-1931).

Dos años más tarde volvemos a encontrar a la tocadora en Cartagena (2) y, posteriormente, -esta vez, junto a su marido– en tierras valencianas. Ambos acompañan al Niño de la Huerta, que debuta en el teatro Apolo. Completan el cartel el Niño de Cartagena, el Niño de Alcalá, la Niña del Patrocinio, el Niño de Cazalla, La Trianita y Juan Fenollosa.

José Cepero

José Cepero

En enero de 1935, Victoria de Miguel participa en un festival a beneficio de los presos políticos, que se celebra en el cinema Europa de Madrid con un reparto de lujo, en el que destacan los cantaores Pepita Sevilla, Pepita Caballero, Valderrama y el Niño de Marchena, entre otros. La sonanta tampoco puede estar en mejores manos: “Victoria de Miguel, excelente guitarrista; Marcelo Molina, el conocido profesor de guitarra; […] el gran Sabicas, el brujo de la guitarra, y el sublime maestro de todos, Ramón Montoya” (La Libertad, 19-1-1935).

A partir de ese momento el nombre de Victoria de Miguel aparece con menos frecuencia en los papeles. En noviembre de 1938, El Canario de Madrid se anuncia durante dos semanas en el Cine de la Latina de la capital, donde actúa en el fin de fiesta que se ofrece tras la proyección diaria. Aunque no figura en los carteles, es probable que el toque corra a cargo de su inseparable compañera.

Lo mismo se puede deducir en relación con otras apariciones del cantaor madrileño, que en enero de 1939 actúa en el cine Hollywood y en marzo de ese mismo año se mantiene durante todo el mes en el cartel del Teatro de Variedades, donde comparte escenario con un extenso elenco de artistas, entre los que destaca la presencia de Paco Aguilera.

En agosto de 1939 retomamos la pista de Victoria de Miguel en Soria, de nuevo junto a El Canario de Madrid, si bien el redactor o redactora se hace un pequeño lío con los nombres:

“Mañana domingo se celebrará en la Plaza de Toros una extraordinaria función de circo y ópera flamenca, haciendo su presentación el divo de cante flamenco Canario de Madrid y la notable cantadora Encarnita de Miguel, acompañados a la guitarra por Victoria de Madrid” (El avisador numantino, 19-8-1939).

Victoria de Miguel (Foto de Yolanda Cardo, ABC, 18-2-2000)

Victoria de Miguel (Foto de Yolanda Cardo, ABC, 18-2-2000)

Las últimas referencias que hallamos sobre la artista madrileña datan de los años cuarenta. En octubre de 1943 se presenta en el Teatro Fuencarral de Madrid, con un conjunto de ópera flamenca integrado por artistas como Guerrita, el Niño Pavón, El Canario de Madrid o El Cojo de Madrid, entre otros.

Tres años más tarde, se celebra en la Plaza de Toros de Granada una “gran velada de ópera flamenca con el gran conjunto SOLERA DE ASES” (La Prensa, 19-8-1946), del que forman parte Paco el Americano, la Niña de la Puebla, el Niño de Almadén, Consuelo Heredia o el Canario de Madrid, entre otros artistas. Una vez más, aunque su nombre no figura en los papeles, es bastante probable que sea Victoria de Miguel quien acompañe a la guitarra a su inseparable cantaor. Tras la muerte de éste, en 1981, la artista se retira definitivamente de los escenarios.

Cien años de vivencias

En el año 2000, cuando le faltan pocas semanas para cumplir un siglo, Victoria de Miguel rememora los episodios más destacados de su vida en una entrevista concedida a M. J. Álvarez (3). La anciana guitarrista recuerda a sus maestros y evoca a algunos de los grandes artistas con quienes compartió cartel –los mejores de su época y de todos los tiempos: Pastora Imperio, La Niña de los Peines, Pepe Marchena o La Niña de la Puebla, por mencionar sólo a algunos-.

Además, Victoria confiesa que ni el hecho de ser mujer ni la oposición de su familia pudieron frenar su carrera. Cualidades no le faltaban, como demuestran sus cachés, que eran superiores a los de muchos de sus compañeros. Todo ello nos da una idea de la singularidad de esta artista, a quien ha de reconocerse el gran mérito de lograr hacerse un nombre en un mundo fundamentalmente ‘de hombres’ y en una época en que las mujeres estaban llamadas a desempeñar una función muy diferente en la sociedad.

NOTAS:

(1) Las referencias relativas a las actuaciones de 1927 en Málaga y Cartagena las aporta Eulalia Pablo Lozano, en su obra Mujeres guitarristas, Sevilla, Signatura, 2009.
(2) José Gelardo, en su obra ¡Viva la Ópera Flamenca!: Flamenco y Andalucía en la prensa murciana (1900-1939), Universidad de Murcia, 2014, aporta la siguiente referencia:
“Teatros. Circo
Anoche debutó la agrupación titulada ‘Espectáculos Giralda’ […] destacando por su actuación la cantadora de flamenco Niña del Patrocinio, la guitarrista Victoria de Miguel y el ‘Trío Lara’” (Cartagena Nueva, 12-2-1933).
(3) M. J. Álvarez, “Recuerdos de un siglo”, ABC, 18-2-2000.