En la entrevista que concedió a Nilo Margoni en 1981, a la que ya hemos aludido, Sarita Heredia expuso su visión del flamenco contemporáneo, su concepto de innovación y autenticidad, y sus planes inmediatos de futuro:
“Nilo: ¿Has visto muchos cambios en el arte?
Sarita: Sí. Ahora muchos artistas se inclinan por diferentes tendencias. Algunos tienen un auténtico sonido comercial.
Nilo: ¿Crees que eso es bueno o malo?
Sarita: No es ni bueno ni malo.

Sarita Heredia con sus hermanos René y Enrique (Archivo René Heredia).
Nilo: ¿Tratas de incorporar algunas de las nuevas ideas, o prefieres ser fiel a tu propio estilo?
Sarita: Bueno, no me gusta copiar a nadie. No. Me gusta el nuevo estilo cuando veo tocar a alguien como Paco de Lucía. Él toca bonito, pero no copiaría a Paco de Lucía porque no sería yo.
Nilo: ¿Los constantes cambios que suceden en el flamenco llegarán a destruirlo?
Sarita: Bien, no sé si esta es una buena comparación, pero es como la moral: Puedes irte con cualquier Tom, Dick y Harry, pero después de veinte años haciendo lo que te da la gana, siempre vuelves a lo básico. Porque ahí es donde reside la verdad. Es lo mismo en el flamenco.
Nilo: ¿Qué es un flamenco de verdad para ti?
Sarita: Un verdadero flamenco es una persona que realmente conoce lo básico y a partir de ahí puede inspirarse […] en esas profundas raíces básicas y ser capaz de hacer cualquier cosa dentro del flamenco. Pero un flamenco que sólo se estudia y nunca cambia, día tras día ーya sabes, uno que parpadea siempre a la misma horaー es solo automático. No es un flamenco auténtico.
Nilo: ¿Creas tus propias falsetas?
Sarita: Sí, basadas en las enseñanzas de mi padre. Y cuando estoy tocando y estoy inspirada, toco cosas nuevas. Cuando estoy dando un concierto, a veces me llega una vibración, o un mensaje, del público y entonces salen de mi mente cosas increíbles. Tengo un instinto muy rápido de hacer algo diferente. Sé que será bueno en ese momento. La gente me hace reaccionar. Esta es la verdad. La auténtica verdad. […]

Sarita Heredia (The Daily Spectrum Sun, 23-10-1983).
Nilo: Ahora vives en Los Ángeles. ¿Es permanente o temporal?
Sarita: Bien, realmente no lo sé. Si hay trabajo, me quedaré. he estado fuera quince años. Está bien regresar.
Nilo: ¿Te ves volviendo alguna vez a España?
Sarita: Sí, cuando pueda económicamente, quiero regresar.
Nilo: ¿Qué os depara el futuro a ti y a tu arte? ¿Tienes planes inmediatos?
Sarita: En el pasado, por motivos personales, no fui capaz de hacer cosas diferentes. Quiero hacer lo que soy capaz de hacer. Me siento bien espiritualmente. Estoy preparada. Quiero presentar el auténtico arte flamenco en la verdadera forma flamenca.
Nilo: ¿Puedes describir cómo te gustaría presentar idealmente el flamenco?
Sarita: De verdad. Sabes, he trabajado en cabarets y restaurantes, y se me da muy bien. Pero es diferente, no trabajo inspirada. Por eso me gustan los conciertos. Puedo ser yo misma. Me gusta expresar el arte de esta manera. Así puedo implicarme y sentirme inspirada” (48).

Sarita Heredia (The Daily Spectrum Sun, 6-11-1983).
Con la ilusión de impulsar su carrera, en 1983 Sarita Heredia firmó un contrato con un nuevo promotor de Los Ángeles, que la llevó a actuar en la Southern Utah University, en Cedar City. Allí ofreció dos recitales el 27 de octubre, uno a las once de la mañana y otro a las ocho de la tarde. Steve Christensen escribió una detallada crónica en la que resaltó la autenticidad de la artista, así como su afán por instruir al público en la tradición flamenca y la cultura gitana a través de su música y sus explicaciones:
“¿Han visto alguna vez a alguien bailar en una silla? No bailar de pie sobre una silla, sino bailar sentada en una silla
Varios cientos de personas en el Southern Utah State College tuvieron la fortuna de ver a Sarita Heredia bailar sentada en una silla el jueves, además de hacer otras muchas cosas que muchos de nosotros no habíamos visto nunca antes. Por ejemplo, ¿qué les parece tañer una guitarra sin tocar las cuerdas? Ella lo hizo golpeando rítmicamente en varios puntos de la caja de la sonanta. Afirma que es la única mujer guitarrista de flamenco en el mundo y también que es la única gitana española que ha combinado el toque de guitarra con el cante y el baile […].
En la auténtica tradición gitana y flamenca, Heredia tocó los dos extremos del espectro emocional. Desde la alegría despreocupada hasta el profundo desconsuelo, condujo al público en un viaje a través de la música y el baile. Dijo que el gitano nunca está tranquilo y después de la actuación, muchos lo creerían.
Además, implicó al público en el concierto, enseñándole palabras en español y, más importante aún, instruyéndole sobre los gitanos españoles y el arte flamenco, no solo a través de la música sino también ofreciendo explicaciones sobre la marcha.

Sarita Heredia (Santa Barbara News Press, 23-1-1966).
Heredia es una guitarrista y cantaora maravillosa. Bailó muy poco durante los conciertos, excepto sentada en la silla. Sus pies se movían constantemente, siguiendo el ritmo de la música que creaba. La mayor parte de su música comienza súbitamente, se calma hasta casi desaparecer y luego llega al clímax de la pieza.
Ella no solo toca la guitarra, canta y baila flamenco, sino que además se mete en el papel. Sin embargo, al verla, se tiene el sentimiento de que no es en absoluto una actuación, sino que es parte de su herencia. Sus largas pestañas, su blusa y su falda completamente entalladas, y su cara pintada pueden confundir al observador al principio, haciéndole pensar que solo es su truco […]. Pero, al verla actuar, y entender un poco sobre ella a través de esa actuación, uno se lleva una impresión muy diferente. Ella no actúa porque haya flamenco, sino que hay flamenco porque ella, y gente como ella, actúan.
Las personas que asistieron a los conciertos del jueves seguramente no lo entiendan todo sobre los gitanos españoles, ni lo sepan todo sobre la tradición flamenca, pero no cabe duda de que comprenden más que antes […]. Qué manera tan maravillosa de poder aprender” (49).

Sarita Heredia (The Van Nuys News and Valley Green Sheet, 30-11-1962).
En otro medio, Nani Lii Staheli calificó de fascinación el sentimiento que le produjo contemplar el arte de Sarita, un arte tan auténtico y apegado a la tradición:
“La armonía y los ritmos contagiosos son el resultado de la influencia gitana y morisca en el sur de su España. ‘La música se transmite de padres a hijos’, dice.
‘Nadie va a la escuela de música. Forma parte de nosotros como gitanos’. […]
El traje de gitana de Heredia dio sabor a la actuación. Casi todos los aspectos de su apariencia eran parte integrante de su música, desde su ‘buscanovios’, el pequeño caracol en la frente, hasta sus zapatos, que a menudo ejecutaban un complejo tatuaje de baile mientras sus manos subían y bajaban a todo lo largo de las cuerdas” (50).
En un artículo posterior, Christensen explicó que “Sarita se considera a sí misma española, pero es primero y por encima de todo gitana”; se siente “orgullosa de su familia y de su raza«, y de ahí su afán por “mantener su cultura y su tradición en un mundo que está viendo cómo se escapan”. Con esa intención esperaba “ser capaz de organizar conciertos y compromisos por todo el país para extender su música y el conocimiento de su cultura”, empezando por el club The Fez, de Los Ángeles, con el que ya tenía un contrato firmado (51).
Las últimas referencias que hemos conseguido localizar en la hemeroteca sitúan a Sarita Heredia en California. En abril de 1985 actuó en el Wilshire Auditorium de Fullerton (52) y en los años centrales de la década de los ochenta se anunció en repetidas ocasiones en el restaurante español Barcelona, de Santa Mónica. Allí ofrecía junto a su hermana Carmen, en octubre de 1986, un espectáculo que aunaba arte y diversión, para el deleite de las personas asistentes:
“El mejor baile flamenco con participación del público
Barcelona. Esto es diversión de la buena, porque no hay forma de prepararse para lo que se va a ver y lo que se puede llegar a hacer en este auténtico restaurante español. Los viernes por la noche, Sarita Heredia y su hermana Carmen interpretan flamenco de primera categoría. Lo que hace diferente a esta compañía de baile es que Sarita hace las veces de cómica, puntuando sus zapateados y taconeos con un ingenio tan agudo como el sonido de sus castañuelas. Sarita y Carmen convencen a las parejas para que se unan a ellas de dos en dos en el pequeño escenario. En un santiamén, los republicanos más acérrimos hacen girar pañuelos brillantes y agitan la pandereta. Pero los lectores tímidos e introvertidos no deben sentirse intimidados: la comida también es buena, sobre todo la paella” (53).
Sarita Heredia falleció en Los Ángeles en 1999, a la edad de setenta años.
…
Notas:
(48) Margoni, Nilo (mayo de 1981), “Sarita Heredia”, en Jaleo, newsletter of the Flamenco Association of San Diego, vol. IV, nº 9. La traducción de todos los textos extranjeros es mía.
(49) Steve Christensen, The Daily Spectrum Sun, 30-10-1983.
(50) Nani Lii Staheli, The Thunderbird, 31-10-1983.
(51) Steve Christensen, The Daily Spectrum Sun, 6-11-1983.
(52) The Los Angeles Times, 14-4-1985.
(53) The Los Angeles Times, 7-10-1984; 5-5-1985; Los Angeles Weekly, 2-10-1986.






