Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Angustias la Gitana, la cupletista más flamenca del Albaicín (I)

En los albores de los años veinte triunfa en la escena española “la bella cupletista del género ‘cañí’ Angustias la Gitana” (El Imparcial, 11-7-1918). Nacida en el Albaicín granadino, según distintas referencias periodísticas, destaca por su repertorio típicamente andaluz, en el que ocupa un lugar destacado el cante flamenco.

Angustias la Gitana (portada de Mundo Gráfico, 7-7-1920)

Angustias la Gitana (portada de Mundo Gráfico, 7-7-1920)

En julio de 1918 la encontramos en el teatro Romea de Madrid, conocido como la catedral de las variedades, junto a la cancionista Marujita Moreno, la bailarina Lolita Romero, y la canzonetista y bailarina Alicia Elías. Angustias la Gitana es una “artista que va muy bien, pues tiene excelente tipo, viste muy adecuadamente su repertorio, y su voz es agradable, razón por la cual ha tenido un éxito envidiable en su actuación” (Eco Artístico, 25-7-1918).

También en la capital de España, unas semanas más tarde la granadina se presenta en el Dancing Bombilla, “alcanzando un éxito tan estupendo como el de Romea” (Eco Artístico, 15-8-1918). En esta ocasión forma parte de un amplio elenco de variedades, en el que sobresale la cantaora y guitarrista Josefa Moreno, La Antequerana. Poco después actúa con brillantez en el Parque Iberia.

Éxitos por toda España

Tras triunfar en Madrid, Angustias emprende una gira por varias ciudades andaluzas, como Linares o Málaga. En el teatro Novedades de esta última localidad comparte cartel con la bailaora Carmen Díaz y la cancionista Emilia Navarro, entre otros artistas. El éxito no se hace esperar: “Debutó la preciosa cancionista del género andaluz Angustias ‘La Gitana’, que fue acogida con aplausos. Su trabajo agradó bastante, repitiendo, a petición del público, varios números” (El Popular, 6-9-1918).

En 1920 volvemos a hallar a la granadina en distintas ciudades de España. Por ejemplo, en agosto actúa en el Gran Casino Royalty de Gijón, junto a artistas como Antonia la Cachavera o Amparito Guillot. En septiembre “es muy celebrada la excelente canzonetista Angustias la Gitana” (Eco Artístico, 15-9-1920) en el teatro de Jumilla (Murcia). En octubre triunfa en Madrid y en noviembre se presenta en los teatros Apolo y Principal Palace de la ciudad condal.

“Fuencarral.- Sigue obteniendo señaladísimo éxito la linda cancionista Angustias la Gitana. Es una artista muy original, que en sus canciones estilo andaluz sobresale de una manera notable entre todas las de su género” (La Correspondencia de España, 13-10-1920).

Angustias la Gitana (portada de Mundo Gráfico, 22-2-1922)

Angustias la Gitana (portada de Mundo Gráfico, 22-2-1922)

En mayo de 1921, la guapa granadina es una de las estrellas participantes en el Festival del Centro de Ciegos que se celebra en el teatro de la Princesa de Madrid, y al que acuden sus Altezas Reales. El programa consta de varios números, entre ellos la obra Febrerillo el loco y, “como fin de fiesta, las celebradas estrellas de canciones y bailes españoles Angustias la Gitana y La Argentina” (La Correspondencia de España, 6-5-1921).

Angustias conquista a todos los públicos

Poco después se presenta en el Salón Ramírez de Córdoba “la extraordinaria artista Angustias la Gitana, que viene precedida de gran fama” (La Voz, 14-5-1921). Completan el cartel la cancionista Marina Sierra y el ventrílocuo señor Llovet. La prensa local se hace eco de sus éxitos y le dedica no pocos elogios:

“Anoche hizo su presentación en el popular Salón Ramírez la notable canzonetista Angustias la Gitana.

¿Su repertorio? Eso no se pregunta, siendo la nena natural y nacida en los cármenes granadinos: cantares castizos, mezcla de cañil (sic) y de andaluz, y una vocecilla fresca y clarita.

Ni que decir tiene que el público ovacionó a la artista en cuantos números ejecutó, y obligó, con sus aplausos repetidos, a poner fuera de programa otros muy bellos.

La muchachita debutante triunfó anoche como mujer y como cancionista, sobre todo en ese numerillo tan resalado que trae y se titula ‘Piropos granadinos’.

Felicitamos a la artista por su éxito, y le auguramos una brillante actuación en el coquetón saloncito de Ramírez” (La Voz, 15-5-1921).

Éxito grandioso de la elegante cancionista Angustias la Gitana” (La Voz, 17-5-1921).

Angustias la Gitana, la cañí de Granada, sigue haciendo las delicias del público con sus cantares flamencos y sus canciones gitanas” (La Voz, 21-5-1921).

Antonia Mercé, La Argentina

Antonia Mercé, La Argentina

En el mes de junio se puede disfrutar del arte de la granadina en el Circo Lara de Málaga y, una vez más, en el teatro Romea de Madrid. Ya en septiembre, se presenta con “grandioso éxito” en el Madrid Concert de Valencia “la hermosa estrella Angustias la Gitana” (La Reclam, 4-9-1921), y cuando se despide de la ciudad del Turia, tras varias semanas de éxito, “su atractiva figura ha captado las simpatías del público, que vería con gusto su nueva actuación” (La Reclam, 25-9-1921).

La siguiente parada de su gira es la ciudad de Murcia. En el Teatro Ortiz coincide con la bailarina Manolita Benito, y ambas conquistan al respetable:

“La cancionista Angustias la Gitana es una hermosa mujer que simpatizó con el público al aparecer en escena. Las canciones que interpreta, son originalísimas y sugestivas. Posee un caudal de voz muy agradable y es gaciosísima. Es una gitana castiza, nacida en el corazón del Albaicín.

Se le aplaudió mucho y como la anterior artista, tuvo que efectuar varios números fuera de programa a insistentes requerimientos del auditorio” (El Tiempo, 1-10-1921).

Tras pasar por Albacete, en el mes de noviembre Angustias regresa al Romea de Madrid, donde vuelve a compartir cartel con Antonia Mercé, La Argentina, entre otras artistas de variedades. A finales de año, también en la capital de España, la granadina cosecha abundantes aplausos en el ABI Parisien.

En enero de 1922 actúa en el Salón Beti Jai de Logroño “una artista muy alabada, ‘Angustias la Gitana’, cancionista, que, sobre todo en el ‘cante jondo’, ocupa un lugar muy distinguido entre las de su género” (La Rioja, 14-1-1922). Unos días más tarde, entre grandes aplausos, se despide “interpretando cantables, con pintas y ribetes de flamencos a los que la artista sabe dar sabor” (La Rioja, 17-1-1922).

Una estrella de portada

Angustias la Gitana (portada de La Reclam, 19-2-1922)

Angustias la Gitana (portada de La Reclam, 19-2-1922)

A mediados de febrero, “la notable, hermosa y fenomenalmente aplaudida Angustias la Gitana” (El Pueblo, 14-2-1922) vuelve a triunfar en Valencia, en esta ocasión en la sala Ba-Ta-Clan, donde también actúa la vedette Tina de Jarque. La revista La Reclam le dedica su portada y resalta sus excelentes dotes artísticas en el siguiente artículo:

ANGUSTIAS LA GITANA

Hoy presentamos a nuestros amables lectores, en el lugar preferente de nuestra revista, a esta simpática y bella estrella de las varietés, que con extraordinario éxito está actuando en el elegante ‘Ba-Ta-Clan’.

Posee ‘Angustias la Gitana’ notabilísimas condiciones para triunfar en el frívolo arte al que con su gran pasión se dedica, como son su elegancia y simpatía, que las acapara por toneladas, y una bien timbrada voz, agradable y exquisita.

Imprime tal gracia al recitar todos sus couplets, que arranca del respetable atronadores aplausos. Y esto es debido a que el público que acude a diario al aristocrático music-hall, ve en ella la reencarnación de la castiza Carmen Flores, porque Angustias ‘La Gitana’ es la discípula más aventajada que ha tenido aquélla. […]

Para terminar, recomiendo al lector que añore las castizas canciones de aquella estrella, acuda al Ba-Ta-Clan, y sus ilusiones no quedarán defraudadas.” (La Reclam, 19-2-1922).


Dora la Gitana, la transgresora reina del garrotín (II)

Entre los meses de febrero y abril de 1910, Dora la Gitana pasa la mayor parte de tiempo en la ciudad condal y otras localidades catalanas, como Reus. En los teatros Tívoli y Novedades, la malagueña, “con sus garrotines y farrucas, disloca al público cada noche” (La Publicidad, 19-2-1910). En algunas de sus actuaciones la acompaña un precoz artista, su hijo Doro el Chiquitín.

Dora la Gitana (Madrid Cómico, 5-11-1910)

Dora la Gitana (Madrid Cómico, 5-11-1910)

A finales de abril, la “artista de moda en Barcelona” (Diario de Reus, 21-4-1910) debuta en el circo Parish de Madrid, en cuyo programa de variedades destacan números como el amaestrador de perros Tenof o el gimnasta Tranoff. Como viene siendo habitual, “la notabilísima y bella Dora, la gitana, […] con sus bailes entusiasma de un modo delirante” (El Heraldo Militar, 2-5-1910). La prensa no escatima en elogios para ella:

Dora, la gitana, es una gentil bailadora, de esas que tanto lucen en el Extranjero llevando muestra de lo que son los castizos bailes españoles. En el garrotín es una maravilla, y así lo reconoció el público, aplaudiéndola (sic) y haciéndola repetir varias veces el baile” (La Correspondencia de España, 26-4-1910).

“‘La reina del garrotín’, bailó y cantó maravillosamente, contribuyendo a su éxito, que fue muy grande, un niño, que también baila y canta con travesura diablesca” (El Imparcial, 26-4-1910).

Unas semanas más tarde, Dora regresa a Cataluña. A mediados de mayo reaparece en Reus, donde el teatro se queda pequeño, ante el gran poder de convocatoria de la artista, que vuelve a cautivar al público con sus tangos, farrucas y garrotines. Un éxito similar obtiene en Lérida y Palma de Mallorca.

Durante la segunda mitad del año encontramos a Dora principalmente en Madrid y Andalucía. En la capital de España se presenta en Romea y también Parisiana, donde coincide en un festival benéfico con primeras figuras del baile, tales como La Argentina o Amalia Molina.

Nuevos éxitos en tierras andaluzas

En el cine Escudero de Cádiz, la artista malagueña “cosecha muchísimos aplausos como excelente bailarina, que hace las delicias del público” (Diana, 20-9-1910). La acompaña, una vez más, el pequeño Doro.

Cartel de Dora la Gitana en el Cine Escudero de Cádiz (16-3-1911)

Cartel de la actuación de Dora la Gitana en el Cine Escudero de Cádiz (16-3-1911)

En otoño también puede verse a la bailaora en el Pabellón Modernista de Córdoba y en el salón Imperial Sevilla, donde su “debut fue un verdadero acontecimiento” (Eco Artístico, 15-12-1910).

Dora y su Dorito reciben el año en tierras andaluzas. Su exitosa gira por el sur se prolonga aún durante varios meses. Almería, Córdoba, Huelva, Cádiz, Jerez de la Frontera, Sevilla, Málaga y Melilla son algunas de las ciudades en las que la artista malagueña va dejando pinceladas de su arte.

En la capital onubense se la espera como agua de mayo, y en la tacita de plata el recibimiento no es menos caluroso:

“[Huelva] Teatro Mora.- Ha hecho su debut Dora ‘La Gitana’, artista que con ansiedad esperaba el público onubense.

En las secciones primera y segunda era imposible penetrar en el Salón, pues se encontraba lleno, rebosante, teniendo que quedarse en la calle numeroso público por agotarse las localidades” (Eco Artístico, 15-2-1911).

“[Cádiz. Cine Escudero.-] La salutación que el numeroso y escogido público que diariamente asiste a este Cine tributó a Dora en la noche de su debut, fue de las más cariñosas que hemos presenciado; el trabajo de esta artista, verdadera reina del ‘garrotín’, sigue premiándolo sin tasa, con sus aplausos y asidua concurrencia, el respetable gaditano” (Eco Artístico, 15-3-1911).

Una artista en la cumbre que no olvida de dónde viene

A estas alturas de su carrera, la bailaora malagueña se ha convertido en todo un fenómeno. Es una artista de moda, con mucha personalidad y un sello propio. El público la adora y su éxito se traduce en una buena posición económica que le permite darse algún que otro capricho, como el flamante automóvil con el que realiza sus desplazamientos. Sin embargo, a juzgar por las líneas que le dedica la revista Eco Artístico, parece que la fama no se le ha subido a la cabeza:

Fiesta andaluza en el Novedades (La Unión Ilustrada, 25-6-1911)

Fiesta andaluza en el teatro Novedades de Málaga (La Unión Ilustrada, 25-6-1911)

Dora, ‘La Gitana’

El génesis de la coreografía flamenca radica en Dora. Ella, solamente ella, sabe imprimir el sello característico de lo típico, lo genuino, lo puramente cañí. Creadora del garrotín gitano, pletórica de inspiración, rebosante de arte, de ejecución pasmosa, sabe desbordar de entusiasmo a los públicos, que la aclaman. Envidiada, jamás envidiosa, se enseñorea con su arte, que adquiere de día en día más relieve, sirviendo de factor importante a su renombre sus innumerables imitadores, que ejercen de poderosos heraldos de su fama. Dora electriza con sus bailes, su fausto enloquece a los pobres de espíritu al contemplarla en su automóvil, henchida de la satisfacción de una diosa, con la majestad de una princesa, pero sin dejar de ser la Dora modesta, afectuosa y agradable de siempre; y es eso que, a mayor encumbramiento, da más patente prueba de su sencillez, sacrificando todo al esplendor de su arte, del que se siente celosa, al que cuida con mimo, con veneración y gratitud, ya que del arte alcanzó el bienestar de que hoy goza” (Eco Artístico, 15-2-1911).

En Jerez de la Frontera, Dora estrena “una decoración de mantones de Manila de su propiedad, como asimismo un hermoso traje de luces, despertando tanta riqueza la admiración de los públicos, y un entusiasmo desbordante en la ejecución de sus creaciones coreográficas” (Eco Artístico, 25-3-1911).

Durante los meses de abril y mayo la reina del garrotín “es aplaudida frenéticamente” (Eco Artístico, 5-5-1911) en el Salón Imperial y el Teatro Duque de Sevilla, donde comparte cartel con artistas como Raquel y Tina Meller.

Profeta en su tierra

Poco después, la bailaora se presenta con gran éxito en el Salón Novedades de Málaga. Allí es recibida con gran entusiasmo por el público, que la hace repetir algunos de sus números: “Nuestra paisana Dora, fue saludada al aparecer en escena con grandes aplausos, y estos se repitieron entusiásticamente numerosas veces, en justo tributo a la labor de la artista” (El Popular, 10-5-1911).

Representación de 'La diosa del placer' en el teatro Vital Aza de Málaga (La Unión Ilustrada, 2-7-1911)

Representación de ‘La diosa del placer’ en el teatro Vital Aza de Málaga (La Unión Ilustrada, 2-7-1911)

Durante las cincuenta representaciones que ofrece en dicha sala, Dora sorprende por el lujo de sus mantones, sus joyas y su vestuario. La artista renueva con frecuencia su repertorio, que incluye sus ya famosos bailes gitanos, “en cuyo género ninguna otra artista ha logrado igualarle” (El Popular, 13-5-1911), así como cuplés y graciosos monólogos.

El 12 de junio, en el mismo salón se celebra una fiesta andaluza organizada por Dora, que “sigue constituyendo […] el ídolo del público” (El Popular, 26-5-1911). Además de la bailaora malagueña, en ella participan “las hermanas Juana y Dolores Ruiz, el notable cantador Rafael Moreno y el Trío Yérar, a los que acompañará el popular maestro de guitarra Carlos Sánchez” (El Popular, 12-6-1911).

A finales de junio, la Gitana se despide de Novedades con un beneficio. “Las ovaciones a Dora se sucedieron incesantemente, siendo obsequiada al final con muchos y valiosos regalos” (El Popular, 27-6-1911). Sin embargo, aún permanece unos días más en su tierra, esta vez en el teatro Vital Aza. Allí se representan varias revistas y zarzuelas, y en todas ellas interviene la bailaora:

“En ‘Las Bribonas’ y ‘La diosa del placer’, Dora la gitana fue muy bien acogida por el público, que premió su trabajo con atronadores aplausos.

A pesar del tamaño extraordinario del marco, Dora trabajó por que su labor no resultase empequeñecida y logró su propósito sin esfuerzo” (El Popular, 1-7-1911).

“También ha introducido la empresa de Vital Aza en estos últimos días una novedad en el cartel, contratando a ‘Dora, la Gitana’, famosa bailadora de tangos, farrucas y garrotines, que durante sus exhibiciones en el Salón Novedades, logró grandes aplausos y cosechó extraordinarias simpatías.

‘Dora’ ha interpretado en la hermosa zarzuela [Sangre y arena] del maestro Jiménez el papel del gitanillo ‘Grabié’, cumpliendo discretamente.

Después ha tomado parte en la ejecución de ‘El arte de ser bonita’” (La Unión Ilustrada, 9-7-1911).

Durante los meses de verano también puede verse a la bailaora en Melilla y, una vez más, en la ciudad hispalense, siempre acompañada de su inseparable Dorito. San Sebastián, Valencia, Castellón y Reus son algunas de las paradas de su gira de otoño. En la capital del Turia, Dora coincide con la guitarrista Adela Cubas y el cantaor El Mochuelo.


Encarnación ‘La Malagueñita’, salero y elegancia a partes iguales (I)

Si pensamos en bailaoras malagueñas, la primera que se nos viene a la mente es la genial Trinidad ‘La Cuenca’ (1857-1890), a quien en su día dedicamos varias entradas. Trinidad destacó por su baile típicamente masculino, que ejecutaba vestida de hombre, algo totalmente inusual en aquella época. El número que le dio fama internacional sin duda fue el baile del torero, que consistía en imitar, una por una, las distintas suertes del toreo.

Trinidad Cuenca (The National Police Gazette, New York, 28-7-1888)

Trinidad Cuenca (The National Police Gazette, Nueva York, 28-7-1888)

A principios del siglo XX empieza a conquistar los escenarios una paisana de La Cuenca, que adopta el nombre artístico de “La Malagueñita”, y que también sorprende por ser una de las primeras en ejecutar bailes típicamente masculinos, como la farruca o el garrotín, vestida con pantalones.

Las primeras referencias que encontramos sobre esta artista, llamda Encarnación Hurtado, aluden a su debut en el madrileño teatro de Novedades, el día 3 de enero de 1906. La prensa menciona a la artista como “Encarnación, la Malagueñita, bailadora gitana de tientos y tarantas” (Heraldo de Madrid, 1-1-1906) o “La Malagueñita, bailadora de tarantas” (La Época, 3-1-1906). En el cartel también figuran famosas cupletistas de la época, como La Fornarina o La Chelito.

Sin embargo, Encarnación no sólo destaca en el baile por tarantas. Unas semanas más tarde, en el mismo salón, se anuncia una nueva actuación de “la notable bailarina española ‘La Malagueñita’, que es una especialidad en las danzas orientales y en los bailes gitanos” (La Correspondencia de España, 26-2-1906).

Una brillante carrera en la España y Portugal

A finales de marzo, Encarnación Hurtado se presenta en el teatro de la Zarzuela, entre un nutrido elenco de artistas de variedades en el que también figura la Fornarina; y ya en el mes de abril marcha a Lisboa junto a la compañía de zarzuela cómica española, que debuta en el teatro de Doña Amelia. El cuerpo de baile lo completan las hermanas Esmeraldas, la Tarifeña y la Trianita.

Encarnación Hurtado, La Malagueñita (Eco Artístico, 6-5-1911)

Encarnación Hurtado, La Malagueñita (Eco Artístico, 6-5-1911)

Tras regresar a Madrid para protagonizar, junto a Pastora Imperio, el cuadro ‘Una fiesta andaluza’ sobre las tablas del Central Kursaal, La Malagueñita sigue actuando en la capital portuguesa, suponemos que con éxito, pues la presentación de la artista en el Salón Concert Actualidades madrileño, previsto para principios de julio, ha de posponerse debido a la ampliación del contrato de la artista en Lisboa:

“Salón Concert Actualidades.- […] iba a debutar otra artista también famosa. Es la singular bailarina ‘La Malagueñita’, creadora de los bailes gitanos La farruca y El garrotín, que debutará el día 2 del próximo julio” (Heraldo de Madrid, 29-6-1906).

“Salón Concert Actualidades.- […] El debut de la popular Malagueñita […] ha tenido que ser aplazado unos días, por haberle prorrogado el contrato la Empresa del teatro donde actúa ahora en Lisboa” (Heraldo de Madrid, 5-7-1906).

En el cartel del Actualidades también figuran artistas como La Argentina, Amparito Muñoz o Las Esmeraldas. La esperada presentación de La Malagueñita es todo un éxito:

“Salón Concert Actualidades.- Desde el jueves viene actuando allí una artista notabilísima, la bailaora andaluza Encarnación, la Malagueñita, creadora de los bailes gitanos La farruca y El garrotín, que popularizó ella en Madrid durante la pasada campaña de invierno, cuando tanto vuelo se dio al género de varietés.

La Malagueñita ha hecho una creación de los dos citados bailes.

Es la artista graciosa y esbelta, que ha sabido sorprender los secretos mágicos de la danza andaluza con toda su riqueza de cadencias y ritmos voluptuosos que la caracterizan.

En ninguno de sus movimientos hay asomos de obscenidad ni de mal gusto. Por el contrario, respira su meritísima labor en todos momentos un arte y una delicadeza, que hacen de la simpática bailadora la típica cultivadora del clásico baile gitano.

El público la aplaude con entusiasmo, y es lo mejorcito que hemos visto en aquél Salón” (Heraldo de Madrid, 15-7-1906).

Consuelo Bello Cano, la Fornarina

Consuelo Bello Cano, la Fornarina

En otoño de 1906, Encarnación Hurtado se presenta en locales como el Salón Variedades de Zaragoza o el Teatro Circo Barcelonés. En primavera de 1907 se puede ver en el Kursaal madrileño -donde “logró un buen éxito con sus bailes gitanos” (La Época, 1-4-1907)- y en el Teatro de Verano de Alicante a “‘La Malagueñita’, bailarina española graciosa en extremo, y con una flexibilidad y ‘movilidad’ de cintura ‘emocionantes’” (La Correspondencia de Alicante, 20-5-1907).

En este último coliseo coincide de nuevo con La Fornarina, así como con el cantaor Sebastián Muñoz, Gayarre chico, y el guitarrista Pascual Aguilar. Tanto la cupletista como la bailaora son muy apreciada por el público alicantino:

“Teatro de Verano. […] La inimitable cupletista ‘La Fornarina’ es delirantemente ovacionada por el público cada vez que sale a escena. […]

Aunque cultivando distinto género, pues una canta y la otra baila, La Malagueñita no le va en zaga a La Fornarina en gracia, simpatía y desenvoltura. Esta bella artista con sus graciosas genialidades y sus picarescas iniciativas es muy celebrada y aplaudida por el público” (El Graduador, 5-6-1907).

Tras el éxito cosechado en Alicante, La Malagueñita se presenta en el salón Novedades de Valencia, junto a distintas artistas de variedades como La Trigueñita o Bella Raquel.

Rumbo a Cuba

Unos meses más tarde, la prensa la sitúa en La Habana. La revista española El arte del teatro, en la sección dedicada a la capital cubana, publica las siguientes informaciones:

“Encarnación Hurtado ‘La Malagueñita’ es de todas las variedades de Payret la más atrayente, valiosa y aplaudida. Bajita, delgada, trigueña, simpática, con mucho donaire y mucha sal, ejecuta sus números coreográficos con bastante acierto” (12-1-1908). (1)

“En Payret, Martí y Actualidades, que se ven favorecidos por numerosísimo público, triunfan los Ash, notabilísimos bailarines, La Malagueñita, la Españolita, Coralito, Toreski, la Monterde y Conchita Soler” (1-2-1908).

La Malagueñita (Mundo Ilustrado, 22-8-1909; foto publicada por J.L. Navarro en el blog El eco de la memoria)

La Malagueñita (Mundo Ilustrado, 22-8-1909; foto publicada por J.L. Navarro en el blog El eco de la memoria)

A partir del mes de junio, Encarnación pasa al teatro Albisu, también en La Habana. La prensa local destaca sus buenas cualidades para el baile flamenco, que la hacen cosechar abundantes aplausos. Veamos algunos de los elogios que le dedica el diario El Mundo (2):

“Es La Malagueñita una bailarina de excelente estilo y mucha agilidad y que conoce al dedillo todos los bailes españoles” (El Mundo, 8-6-1908).

“La Malagueñita, que hace esculturas al minuto con su propia carne […] se arrancó anoche por todo lo alto y todo lo bajo en Albisu bailándose unas cositas flamencas de mucho arrastre […].

La Malagueñita sabe dónde le aprieta el compás y, como es garbosa a más no poder, se mete en las entretelas del corazón del público que no se cansa de aplaudirla” (El Mundo, 9-6-1908).

“En Albisu recogió palmas y celebraciones ayer La Malagueñita que no se deja echar la zancadilla por nadie en lo atañadero a dar al Tango lo suyo” (El Mundo, 10-6-1908).


NOTAS:
(1) Referencia aportada por José Luis Navarro en su artículo “La Malagueñita en La Habana”, publicado en el blog ‘El Eco de la Memoria’. Según el autor, tanto ésta como el resto de referencias que presenta, extraídas del diario cubano El Mundo, se deben a José Luis Ortiz Nuevo.
(2) Todas las referencias de la prensa cubana han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y reproducidas por José Luis Navarro en el artículo antes mencionado.


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (y VII)

De regreso a Río de Janeiro, en agosto de 1930 la troupe de Eva Stachino estrena en el teatro Gloria ‘Una revista de las revistas’, compuesta por dieciocho números extraídos de distintos espectáculos de la compañía Velasco. Isabelita Ruiz participa en varios de ellos, como ‘Una mujer de Sevilla’, Film-Fox, el tango ‘Morocho’ o ‘Escenas de Japón’. En el elenco de la compañía también figura su hermana, María Ruiz.

Isabelita Ruiz (Diario Nacional, 3-6-1930)

Isabelita Ruiz (Diario Nacional, 3-6-1930)

Tras el éxito obtenido con esta obra, la compañía Stachino estrena ‘El pasado de una mujer’ y ‘Corbeille’. En ambas revistas, “Isabelita Ruiz, señora de sus bailes españoles, por algunos minutos sedujo a la platea. Vino elegantemente trajeada, en el primero de ellos, y provocó con su elegancia y distinción comentarios calurosos… mientras que en el segundo número, cantó con gracia y malicia” (Correio da Manhã, 15-8-1930). (1)

Unos meses más tarde, la troupe marcha a Buenos Aires, para debutar en el teatro Maipu el 14 de noviembre de 1930. En la revista ‘La canción del mundo’ Isabelita conquista al público con sus originales bailes y con la canción ‘Mi mulato’.

En octubre de 1932, tras triunfar en tierras argentinas, Isabel regresa a España junto a su hermana María. Allí permanece un tiempo descansando, hasta que, a finales de año, vuelve a partir hacia Buenos Aires, haciendo escala en París para recoger su nuevo vestuario.

En el mes de febrero, según informa la prensa española, Isabelita Ruiz pisa de nuevo tierra americana. “En el mismo vapor desembarcaron Carlos Gardel, el famoso cantor de tangos, y Petterson, quienes actuaron con gran suceso en Río de Janeiro en unión de nuestra compatriota” (Heraldo de Madrid, 16-2-1933). La jerezana ha sido contratada como primera actriz del teatro Maipo de Buenos Aires, donde actúa en alternancia con Antonia Mercé, La Argentina.

Isabelita Ruiz (foto de J. L. Jiménez)

Isabelita Ruiz (foto de J. L. Jiménez)

En agosto de 1934, procedente de Buenos Aires, Isabel Ruiz regresa a Río de Janeiro en el barco ‘Neptunia’. A pesar de su larga ausencia, el público carioca no ha olvidado a la estrella española, que es agasajada con una fiesta homenaje organizada por su hermana María.

Poco después, Isabel baila sus ya conocidos tangos en el espectáculo ‘Noche portuguesa’, que se representa en el teatro de la República. La española sigue siendo considerada “la bailarina de más encanto, de más seducción y de más gracia que ha aplaudido Río” (Correio da Manhã, 1-9-1934).

En febrero de 1935, procedente de São Paulo, “donde se encontraba descansando en una hacienda” (Diario Carioca, 10-2-1935), Isabel Ruiz regresa al teatro Recreio de Río de Janeiro, como estrella de su compañía de revistas. ‘Tempo quente’ es la obra elegida para su reaparición. En sus declaraciones a un diario local, la jerezana ofrece algunos detalles sobre el espectáculo y expresa el amor que siente por Brasil:

“El teatro de revista -dice- siempre me seduce. […] Voy a presentarme en varios números de fantasía y en una samba estilizada inédita que sabré interpretar con cariño. La samba […] lo dice todo: música de este país maravilloso que sabe acoger a todos con afecto y al que yo quiero con toda la fuerza de una admiración eterna” (Diario Carioca, 10-2-1935).

María Ruiz (Diario Carioca, 28-10-1932)

María Ruiz (Diario Carioca, 28-10-1932)

Sin duda, una de las principales bazas de ‘Tempo quente’ es la presencia de “Isabelita Ruiz en una serie encantadora de estilizaciones que mucho deben a la gracia personal de la artista. Porque Isabelita es, positivamente, una actriz con carácter propio, una mezcla de animal de lujo o de mujer de precio, que sabe cómo insinuarse venenosamente y cómo vestirse cara y maravillosamente… cuyo vestuario es de un gusto inagotable y debe haberle costado una pequeña fortuna. Estiliza la samba, como estiliza el fox y la danza española, con temblores y meneos, tan lánguidos como incendiarios” (Jornal do Brasil, 16-2-1935).

Además de la ‘Samba em Deodoro’, escrita especialmente para ella, en esta revista Isabel interpreta los números ‘Criatura gelatinosa’, ‘Carnaval español’, ‘La bahiana’ y ‘El club de los democráticos’.

Sus últimos éxitos en Brasil

Después de cuatro años sin noticias de Isabelita Ruiz, en octubre de 1939 la prensa brasileña vuelve a situarla en Río de Janeiro, adonde regresa tras una gira triunfal. La jerezana se presenta en el Casino Atlántico y deleita al público con algunos de sus números más conocidos, como la canción ‘Sombrero cordobés’. Tanto en el cante como en el baile, Isabel sigue siendo toda una referencia:

“Alta, elegante y mujer de mirada de fuego que fulgura a la luz de los reflectores, Isabelita Ruiz es la gran intérprete de la música de Sevilla y de Granada, a la que ella imprime un ritmo nuevo -algo de ‘caliente’ y de dulzura-. Cuando baila, sus movimientos van en un crescendo suave. Y cuando canta, casi declama, pero sin las exageraciones de ciertos cantantes de tangos” (Diario da Noite, 25-10-1939).

Isabelita Ruiz (Jornal do Brasil, 4-3-1951)

Isabelita Ruiz (Jornal do Brasil, 4-3-1951)

Unos meses más tarde, Isabel se incorpora a la compañía de revistas del teatro Recreio, donde tantos éxitos ha cosechado en los últimos años. Junto a Aracy Cortés y un nutrido grupo de artistas, lleva a escena ‘Música, maestro’, ‘Mejoró mucho’ o ‘Lo creas o no’, entre otras revistas. En esta última, la jerezana interpreta el número ‘Visión holandesa’, “de estilo español, bailado con gran propiedad, por Isabelita Ruiz, que pone en él toda la gracia, todo el salero y todo el encanto que el baile requiere para brillar” (Jornal do Brasil, 30-4-1940).

En los años siguientes aún puede verse a Isabel en algunos espectáculos, como ‘Ofensiva de primavera’, ‘Sujeta el timón’, ‘De la guitarra al violín’ o ‘Victoria a la vista’, estrenados en el teatro de la República por la compañía de Beatriz Costa en 1942. Sin embargo, el protagonismo de la artista jerezana cada vez es menor.

Poco volvemos a saber de ella hasta 1951. La prensa brasileña anuncia su regreso tras una estancia de varios meses en su país natal:

Isabelita Ruiz fue a España y ya volvió. Viajó porque sentía nostalgia de la tierra en que nació; volvió porque en Brasil se quedó su corazón. […] se ambientó, hizo amigos, trabajó en casi todos los teatros de revista, recibió los aplausos que merecía de la platea carioca – y aquí se quedó definitivamente. Hoy es más brasileña que española. Si Sevilla fue su cuna, Río de Janeiro es su casa” (Jornal do Brasil, 4-3-1951).

Isabelita Ruiz, durante su época de profesora en Jerez

Isabelita Ruiz, durante su época de profesora en Jerez

Sin embargo, en diciembre de 1954 Isabel vuelve a despedirse -esta vez, definitivamente- del público brasileño. Con este fin se celebra un recital en el teatro João Caetano de Río de Janeiro, en el que toman parte numerosos artistas.

Los últimos años, en su Jerez natal

A su regreso a España, Isabelita Ruiz trata de retomar, sin éxito, su carrera en Madrid. Tras largos años de ausencia, su nombre ha caído en el olvido. Nuevas generaciones de artistas, mucho más jóvenes que ella, triunfan en los escenarios en los que un día reinara la jerezana.

Ante este panorama, Isabel se instala en su ciudad natal, donde aún conserva algunos viejos conocidos, que la ayudan a conseguir una plaza de profesora de danza en el recién creado Conservatorio Municipal de Música y Arte Flamenco. Su alumnado está formado principalmente por niñas y adolescentes, a quienes enseña a tocar las castañuelas y a bailar flamenco, así como otras danzas regionales, tales como la jota o la muñeira. (2)

Algunas de sus antiguas alumnas la definen como una mujer de carácter, temperamental, perfeccionista y enamorada de su profesión, que trata de imponerles la misma disciplina que se exigía a sí misma como artista.

También destacan de ella su alegría, su bondad y su enorme soledad. Sin marido, sin descendencia y lejos de sus hermanos, la que fuera una gran estrella de fama internacional pasa los últimos años de su vida alejada de los escenarios y de ese mundo de glamour en el que fue la reina.

Homenaje a Isabelita Ruiz (ABC, 13-7-1973)

Homenaje a Isabelita Ruiz (ABC, 13-7-1973)

Cuando, unos años más tarde, pierde su plaza en el conservatorio, abre una academia particular en la calle Tornería, cerca de la plaza Plateros, y continúa con sus clases de baile mientras que su físico se lo permite. En 1973 sus alumnas le dedican un homenaje en el salón de actos del colegio La Salle-Buen Pastor.

Sus últimos años los pasa en la residencia de las Hermanitas de la Cruz, donde es acogida gracias a las gestiones de María Teresa Comellá y su familia. Allí recibe un último homenaje en 1995, por iniciativa de un grupo de señoras amigas y varios miembros de la Cátedra de Flamencología de Jerez, así como de otras instituciones de la ciudad.

El 25 de julio de 1996, sola y olvidada, se marcha para siempre Isabelita Ruiz, una de las más grandes artistas que ha dado Jerez. Nos queda una calle con su nombre, cerca de la Plaza del Caballo, y su impronta, en el arte de grandes bailaoras herederas de su legado, como su paisana Mercedes Ruiz.

NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) La información sobre este último periodo de la vida de Isabel Ruiz ha sido extraída del capítulo dedicado a la artista por la serie “Jerezanos de leyenda”, de Onda Jerez Televisión. En él aparecen testimonios de antiguas alumnas y de otras personas que trataron a la protagonista. También se ha consultado el artículo “Una vedette y bailarina jerezana llamada Isabelita Ruiz”, publicado por el Diario de Jerez el 28 de enero de 2008.


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (IV)

En abril de 1922, Isabel Ruiz reaparece en el teatro Romea de Madrid, con motivo de un homenaje al maestro Manolo Font. A pesar de su ausencia de las últimos meses, la bailaora jerezana pronto vuelve a ser “la única, la indiscutible”.

“Jamás una bailarina pudo en el puesto que hoy llena Isabelita en Romea, mantener el interés y llenar el teatro todos los días. Isabel ha conseguido más: conquista a diario el aplauso unánime, sincero, de un público que la aclama” (La Libertad, 16-4-1922).

Isabelita Ruiz (Diario da Noite, 30-1-1921)

Isabelita Ruiz (Diario da Noite, 30-1-1921)

Tras su última gira europea, su estilo se ha refinado. “París no ha pasado en vano por ella. […] Se viste maravillosamente. Sus trajes son obras maestras del arte modisteril, figuras de cuadro o exquisitos figurines de periódico de modas inglés” (La Época, 3-4-1922). Sus bailes tienen un sello propio, muy personal.

Durante el mes que permanece en Romea, sus actuaciones se cuentan por llenos. Cada noche el público aplaude con entusiasmo a la genial bailarina, cuyo arte es comparable al de las mejores de su género, como Antonia Mercé, La Argentina, o Encarnación López, La Argentinita, de quienes parece haber tomado el testigo. Incluso hay quienes afirman que, “podría ser, si quisiera, una estrella de primera magnitud de ballet ruso” (La Época, 3-4-1922).

“La musa Terpsícore […] ha decidido venir a Madrid a pasar unos días, bajo el nombre de Isabelita Ruiz. […]

Durante muchos años, era forzoso al hablar de bailarinas españolas echar mano del tópico Argentina o del tópico Argentinita. Ya es hora de que dejemos en paz a estas dos artistas […].

La bailarina por antonomasia es Isabelita Ruiz, en 1922 y después de 1920. […]

Isabelita Ruiz es actualmente el eje de todo el sistema bailable y en torno a ella, aunque por bajo de ella, pululan otras artistas” (La Unión Ilustrada, 19-4-1922).

La bailarina de la emoción, que aúna clasicismo y novedad

En el mes de mayo, Isabel se presenta en Melilla y en el teatro Lara de Madrid. A continuación emprende una gira por España, que la lleva a recorrer, principalmente, la cornisa cantábrica y parte de Andalucía. Si en Córdoba destaca por “la admirable habilidad con que se acompaña con las castañuelas, de las que obtiene efectos delicadísimos” (Diario de Córdoba, 17-10-1922), a su regreso al madrileño teatro Lara llama la atención por el exotismo de sus bailes y el buen gusto de su puesta en escena. Además, la polifacética artista también se atreve con los cuplés.

Caricatura de Isabelita Ruiz (Buen Humor, 19-11-1922)

Caricatura de Isabelita Ruiz (Buen Humor, 19-11-1922)

En enero de 1923, la artista jerezana regresa al Olympia de París para actuar en la Gala de la Danza. Como en otras ocasiones, Isabelita aprovecha su estancia en la capital del Sena para renovar su vestuario, de acuerdo con el nuevo repertorio que presentará en España.

A partir del mes de abril, lsabel Ruiz vuelve a actuar en Madrid, en teatros como el Lara, el Maravillas o la sala Royalty, y también en Eldorado de Barcelona. En todos ellos cosecha grandes ovaciones. No en vano, es “la elegancia personificada, […] la general en jefe de las bailarinas de la emoción” (La Correspondencia de España, 30-11-1923), y “sabe expresar con gran acierto el baile que interpreta con sabiduría e instintivamente evocan nuestros maestros del clasicismo más puro” (Correo de la Mañana, 14-10-1923).

En 1924, Isabelita Ruiz continúa iluminando con su arte la escena madrileña. Se la puede ver en el teatro Romea, y también en ciudades como Salamanca o Guadalajara. La jerezana conquista cada noche al auditorio con sus bailes tan de la tierra, si bien domina igualmente otras danzas, como el fox. De hecho, hay quienes la ven como una “Tanagra del baile, que ha logrado armonizar con el clasicismo de los bailes españoles las elegancias modernas y revestir de formas nuevas de gran belleza plástica las danzas en boga” (La Unión Ilustrada, 30-3-1924).

Isabelita Ruiz es quizá la única bailarina que sabe emocionar y subyugar a todos los auditorios con sus originales y definitivas creaciones seleccionadas y perfectas. Es un arte españolísimo, caliente y febril trasladado victoriosamente al lienzo por Romero de Torres; y eso es en la escena Isabelita, una mujer del castizo pintor cordobés. No es presumible que en sus ‘fandanguillos’ pueda ya ser superada, sino emulada siguiera” (La Voz de Castilla, 1-1-1924).

Isabelita Ruiz (Mundo Gráfico, 31-10-1924)

Isabelita Ruiz (Mundo Gráfico, 31-10-1924)

La mujer que hay detrás de la artista

Con motivo de su actuación en la capital salmantina, Isabel concede una entrevista al diario La Opinión, que nos revela algunos datos de su personalidad:

“Lo primero que su boca pronunció, después de la inevitable presentación, fue que ella no quería interviús, no me agradan, nos dijo. […]

Como buena jerezana, aventurera siempre, gusta de los viajes, viajes prolongados, en los que predomina el arte y el baile, el baile andaluz, flamenco, y los fox y fandanguillos” (La Opinión, 30-12-1923). (1)

De hecho, años más tarde, la artista se reafirma en su gusto por descubrir otros lugares:

“-¿Cuáles son, Isabelita, sus aficiones fuera de la escena?

– Yo soy muy casera, acaso por contraste con el trajín del teatro. Pero si tuviese mucho dinero, mucho, y pudiera permitirme el lujo de no trabajar, me gustaría viajar, conocer cosas nuevas, ir lejos, muy lejos…” (Mundo Gráfico, 14-12-1927).

De nuevo a las Américas… y vuelta a París

En marzo de 1924, Isabelita Ruiz vuelve a cruzar el charco con rumbo a Buenos Aires, para actuar en el Empire Theatre “con un contrato ventajosísimo y con un arte personalísimo, sin reminiscencias de otras artistas, sin desplantes y sin vulgaridades” (La Unión Ilustrada, 30-3-1924).

Isabelita Ruiz (La Unión Ilustrada, 27-5-1923)

Isabelita Ruiz. Foto: R. Sobol (La Unión Ilustrada, 27-5-1923)

Tras una “gira triunfal en Argentina y Chile durante cinco meses” (O Paiz, 13-9-1924), en septiembre Isabel es contratada por el Casino Teatro de Copacabana (Brasil), donde debuta con gran éxito (2):

“El arte de Isabelita Ruiz no se puede comparar al de ninguna otra, y se puede incluso asegurar que en Río nunca se ha presentado una bailarina de su género que la pueda igualar, haciendo, como hace Isabelita Ruiz, verdaderas creaciones en la armoniosa y alegre música española, que interpreta con con coreografía magistral de movimientos elegantes y sugestivos.

El finísimo público que frecuenta el Casino Teatro de Copacabana ha tributado a la inteligente artista ovaciones calurosas, y ésta se vio obligada a repetir la mayor parte de sus interesantísimos bailes” (O Paiz, 16-9-1924).

En el mes de octubre se anuncia la reaparición de Isabelita Ruiz en el teatro Romea de Madrid. A finales de año, la jerezana participa en una función benéfica celebrada en el Gran Teatro de Córdoba, donde coincide con Dora la Cordobesita, y unas semanas más tarde regresa a París. En esta ocasión, ha sido contratada por el Concert Mayol para tomar parte en la revista ‘¡Muy excitante!’, en la que interpreta el cuadro ‘El tamborilero encantado’, dedicado a España. Como es habitual en ella, la jerezana destaca por sus excelentes dotes como bailarina, a las que hay que sumar sus buenas cualidades para la interpretación:

“La revista se enriquece con la presencia de la bailarina española Isabelita Ruiz: actriz y bailarina, tiene tanta expresión en su bonito rostro como agilidad en sus piernas, es unas veces dramática y otras alegre […]. Un trueno de aplausos ha recibido esta bella artista” (Le Gaulois, 22-1-1925).

Una vez más, “Isabelita Ruiz enloquece al público parisino de 1925 contoneando el cuerpo al compás de tangos flamencos, boleras y fandanguillos de la misma manera y con el mismo estilo de las famosas ‘bailadoras’ que constituían hace más de sesenta años el encanto de nuestros abuelos” (El Diario Palentino, 27-3-1925).

Fotograma de la película Destino (La Esfera, 9-1-1926)

Fotograma de la película Destino (La Esfera, 9-1-1926)

De los escenarios a la gran pantalla

La artista jerezana se encuentra, sin duda, en un excelente momento profesional. La que empezara su andadura como niña prodigio del baile español, no solo ha incorporado en su repertorio danzas de muy distintos estilos y procedencia, sino que también se ha atrevido con el cuplé y la revista, y ahora avanza un paso más en su carrera: Isabel se estrena como actriz de cine, a las órdenes del director francés Henry Roussell, que la ha contratado para su nueva película, Destinée, distribuida en España con el título Destino. La sinopsis es la siguiente:

“Es una joya cinematográfica de extraña belleza, engarzada por las manos del maestro en el marco elegante y agitado del Directorio, en el centro de los acontecimientos que decidieron el destino de Bonaparte, en los albores de la gran epopeya napoleónica, y refleja en la pantalla la auténtica novela de amor de una joven italiana, a la que Isabelita Ruiz, la deliciosa artista española, presta, por primera vez, todos los encantos de su belleza y de su gracia, y el doloroso calvario de un joven revolucionario, personificado por Vital Geymond, conducido a la traición por una pasión desgraciada” (Paris-Soir, 5-9-1925).

Durante el verano de 1925, Isabelita sigue deleitando con sus bailes españoles al público parisino, en salas como el music hall Empire o el Concert Mayol, donde continúan las representaciones de la revista ‘¡Muy excitante!’.

NOTAS:
(1) De hecho, Isabelita es, junto a Dora la Cordobesita, una de las más destacadas intérpretes del fandanguillo de Almería:

“Hay dos ‘estrellas’ españolas que han hecho de esta danza una verdadera creación: Dora la Cordobesita e Isabelita Ruiz. La primera, borda con sus pies de prodigio el encaje maravilloso de esta danza sugestiva. La segunda, tiene sus momentos de intenso, de supremo arte y de pasión suprema, en que cruza las manos sobre el pecho, transfigurando de emoción, el rostro, mientras lloran los ‘palillos’ -como queriendo recoger, sobre su seno, toda el alma de esta tierra bendita- para alzarla, después, gloriosa y soberana, en el arco triunfal de sus brazos de nieve” (Crónica Meridional, 2-5-1925).

(2) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.