Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Carmen Díaz Molina, la elegancia del baile de Sevilla (I)

Hace unos meses dedicamos varias entradas a recordar la figura de Amalia Molina, una gran artista sevillana injustamente olvidada, a pesar de haber desarrollado una brillantísima carrera, tanto en España como en el extranjero.

Carmen Díaz Molina, la bailaora de la que hoy nos ocupamos, dio sus primeros pasos, tanto en la vida como en el baile, de la mano de su prima Amalia (1). Ambas nacieron en 1884 en la ciudad hispalense, pasaron su infancia en el sevillano barrio de la Feria e iniciaron su formación artística junto a Ángel Pericet.

Carmen Díaz (Eco Artístico, 27-12-1911)

Carmen Díaz (Eco Artístico, 27-12-1911)

En 1896, con doce años de edad, Carmen aparece empadronada en el número 21 de la calle Feria, junto a su madre, Dolores Molina Prieto. En 1900 también figuran en el censo su padre, José Díaz Prieto (jornalero) y su hermano José, de dos años de edad.

«Los niños y niñas sevillanos» del maestro Pericet

En marzo de 1895 la prensa anuncia el debut de Carmen Díaz y Amalia Molina en Madrid, integradas en la agrupación conocida como “Los niños y niñas sevillanos”, dirigida por el maestro Pericet:

“Ayer tarde visitaron nuestra redacción los bailarines del género español que ha contratado en Sevilla el empresario de la Alhambra y que esta noche se presentarán por primera vez al público madrileño.

Lo que más llama la atención del cuadro de baile son las dos parejas de niños, que son una verdadera notabilidad en el género. Los pequeños artistas, Manuel Martínez, Pastora Sánchez, Carmen Díaz y Amalia Molina bailaron a nuestra presencia unas sevillanas con la perfección y gracia que se le pueda exigir al más aventajado maestro.

También bailarán la hermosa primera bailarina Carmen Álvarez y el maestro director D. Ángel Pericet, que puede estar satisfecho de tener discípulos tan aventajados.

El conocido cantador apodado El Mochuelo, nos dejó oír su hermosa voz, cantando una malagueña.

La empresa del teatro de la Alhambra ha hecho una buena adquisición con los niños y niñas sevillanas. De seguro ganará mucho dinero” (El Liberal, 6-3-1895).

Amalia Molina

Amalia Molina

Desde el mismo día de su debut, “el numeroso público que llenaba el teatro aplaudió ruidosamente e hizo repetir con insistencia las sevillanas bailadas por los pequeños artistas” (El Imparcial, 7-3-1895), que se mueven sobre las tablas con “una soltura y maestría admirables” (La Correspondencia de España, 7-3-1895).

“Los niños sevillanos, que componen el bonito cuadro flamenco, tienen que repetir el cante y el baile, lo cual demuestra que gustan mucho” (Revista Ilustrada, Vías férreas, 23-3-1895).

El gran éxito obtenido lleva al teatro de la Alhambra a aumentar el número de sesiones diarias. Sin embargo, esto no es suficiente y, ante la gran demanda del público, a finales de marzo, el cuadro del maestro Pericet pasa al teatro Príncipe Alfonso, que ofrece un aforo mayor. No obstante, el grupo permanece poco tiempo en este coliseo madrileño, pues su presencia no tarda en ser requerida por distintos teatros europeos, como el del Príncipe, de Lisboa, y el Versalles parisino.

El maestro Ángel Pericet Carmona

El maestro Ángel Pericet Carmona

A finales de mayo, los niños y niñas sevillanos se presentan en Burgos y poco después en Logroño, donde provocan una auténtica revolución. Les acompaña esta vez el maestro Sánchez. El programa lo completan un cuadro cómico y la estudiantina Fígaro:

“Si ha de juzgarse de la bondad de un espectáculo, por el agrado con que le acoge el público, ninguno más agradable que el presentado anoche en el teatro.

Y efectivamente: es variado, alegre y entretenido. […]

¡Qué modo tan atronador y expontáneo (sic) de batir las palmas! Más, más: decían los espectadores, y los ejecutantes, sin hacerse de rogar, complacían a sus admiradores. […]

Del baile se repitió todo, marineras, sevillanas, el Vito, manchegas, malagueñas, seguidillas, etc. etc. Las niñas Pastora Sánchez, Amalia Molina, Carmen Díaz y el pequeño Manuel Martínez, merecen los aplausos que les prodigó el público y las perras que estuvieron cayendo sobre el escenario, como la lluvia de estos días: de temporal.

Su maestro Sebastián Sánchez, lo entiende y sabe lo que ‘se trae’.

La primera bailarina Salud García, se mueve con gracia y hace quiebros de flexibilidad; lleva un buen mantón de Manila” (La Rioja, 6-6-1895).

Antiguo Salón de Novedades de Sevilla

Antiguo Salón de Novedades de Sevilla

Aunque el elenco en su conjunto recibe una extraordinaria acogida por parte del público riojano, las que cosechan mayores aplausos son Carmen Díaz y su prima Amalia, que, a pesar de su juventud, empiezan ya a perfilarse como las grandísimas artistas que están llamadas a ser.

“En los bailes se hicieron aplaudir los niños Manuel Martínez y Pastora Díaz (sic), ganándose una lluvia de perras y caramelos […].

Pero la que realmente tiene un porvenir brillante es la niña Carmen Díaz, que reúne todas las condiciones de una bailarina de rango español: muchísima gracia, flexibilidad y dulzura en los movimientos, desplantes atrevidos, coquetería seductora y gran agilidad en las piernas.

En el vito, con su pareja Amalia Molina, que no le va en zaga a Carmen, hicieron primores, demostrando que son incansables, pues además bailaron seguidillas y bolero” (La Rioja, 7-6-1895).

Carmen Díaz, llevándose de calle al público por el salero con que se mueve y la afición y entusiasmo que demuestra en todos los instantes sin rendirse ni desfallecer.

Su compañera Amalia Molina, cantó con mucho estilo algunas coplas de malagueñas que le valieron muchos aplausos” (La Rioja, 16-6-1895).

Carrera en solitario

Una década más tarde, en mayo de 1905, encontramos nuevas referencias a Carmen Díaz, que debuta con éxito en el Salón de Actualidades de Madrid, donde vuelve a compartir cartel con Amalia. También figuran en el programa otras artistas de renombre, como la guitarrista Adela Cubas, la cupletista Candelaria Medina o la polifacética Pastora Imperio.

Carmen Díaz (El Progreso, 19-5-1915)

Carmen Díaz (El Progreso, 19-5-1915)

Carmen permanece en Actualidades hasta finales de año. Allí recibe grandes aplausos y destaca, no sólo como bailarina, sino también como profesora y coreógrafa:

“Con éxito verdaderamente extraordinario se estrenó anoche el precioso baile andaluz titulado La flor de la maravilla, puesto en escena por la notable profesora Carmen Díaz, y en el que toman parte las bailarinas señoritas Paquita López, Eloísa Carbonell y Amparito Muñoz” (La Correspondencia de España, 20-5-1905).

“También se estrenará el baile ‘La gracia andaluza’, que ha sido puesto en escena por la extraordinaria bailarina Carmen Díaz” (El Globo, 2-6-1905).

En noviembre de 1905, también se puede admirar a “la notable bailarina española Carmen Díaz” (La Correspondencia de España, 10-11-1905) en el teatro de Novedades y, posteriormente, en el Romea. En este último coliseo permanece durante más de dos meses, y coincide con distintas artistas de variedades, como la cupletista Pura Martini o las bailarinas Charito Olivares, La Negrita y La Violeta.

Romea.- La empresa de este teatro ha hecho una verdadera adquisición con la notable bailarina Carmen Díaz, que es hoy en su género, sin duda alguna, lo mejor que existe.

Así lo demuestra a diario al público, haciéndola repetir más de tres veces sus inimitables bailes” (La Correspondencia de España, 14-11-1905).

Pepa Oro

Pepa Oro

Durante esos meses, a pesar de sus numerosos compromisos en las mencionadas salas, Carmen también participa en otros espectáculos, de carácter más marcadamente flamenco, como el “gran concierto de cante y baile andaluz” celebrado en el Salón Zorrilla, con un elenco de primerísimo nivel:

“Bailadoras: Las célebres Carlota Ortega, Pepa Oro, Nicolasa González y María Jiménez (la Paloma).

Bailadora de palillos, Dolores Amador.

Cantadores: Juanito Ríos, José Torres (Niño de Jerez) y Luisa López (la de los Tangos).

Tocadores: Ángel Zurita y Juan Vargas (Niño de la Viuda).

En este concierto tomarán parte las célebres y sin rivales señoritas Amalia Molina y Carmen Díaz, que actúan en el teatro de Novedades.

Y terminará el espectáculo cantando D. Antonio Chacón, acompañado a la guitarra por el célebre guitarrista Miguel Borrull” (El País, 7-12-1905).


NOTAS:
(1) Según la información recabada hasta el momento, y a falta de nuevos datos que nos permitan validar nuestra hipótesis, nos inclinamos a pensar que Amalia y Carmen tal vez no fueran primas, sino tía y sobrina.


María la Gazpacha, todo el sabor del flamenco de Granada (y III)

La Semana Andaluza de Barcelona (1930)

En junio de 1930, las hermanas Amaya figuran en el selecto grupo de artistas que viajan a la ciudad condal para actuar en la Semana Andaluza, que tiene lugar en la Exposición de Barcelona. En el “Cuadro de Zambras” creado por los maestros Realito y Frasquillo, además de las hermanas Gazpachas, también destaca la veterana Anita Amaya, la de Ronda.

Cruces de Mayo en la Semana Andaluza de Barcelona (La Vanguardia, 22-6-1930)

Cruces de Mayo en la Semana Andaluza de Barcelona (La Vanguardia, 22-6-1930)

Según leemos en un reportaje publicado varias décadas más tarde, “con ocasión de un concurso allí celebrado obtuvo la copa de plata nuestra popular ‘bailaoraMaría ‘la Gazpacha’” (Hoja Oficial del Lunes, 3-8-1953).

“… han sido contratados los popularísimos artistas, de máximo cartel en toda España, denominados:

Niño Rangel (de Huelva), el formidable estilista del fandanguillo; Niño Hierro (de Puente Genil), el gran artista conocido por el Rey de la Taranta; Niño de Albaicín (de Granada), el verdadero fenómeno del cante flamenco; Niña de Linares (de Linares, Jaén), verdadera maravilla y genial intérprete del cante jondo; Niña de Córdoba (de Córdoba), artista eminente del arte flamenco y de éxito ruidoso en Madrid; y otros muchos de que se irá dando cuenta.

Se presentarán las famosas ‘Cruces de Mayo’, reproducción exacta de varias de estilo sevillano, tomando parte en ellas famosas artistas de género flamenco. Habrá zambras gitanas del Sacro Monte (Granada), que ejecutará la famosísima tribu de las hermanas ‘Gazpachas’, artistas de grandiosa popularidad” (La Vanguardia, 6-6-1930).

De gira por España

Tras el éxito obtenido en Barcelona, María Amaya Fajardo es contratada por el empresario Vedrines para realizar una gira por distintas ciudades españolas, junto a un elenco de lujo en el que destacan artistas como Angelillo, El Americano, El Niño de las Marianas, Ramón Montoya, Estampío o La tribu faraónica del Albaicín de Granada. El grupo se presenta en Madrid en el mes de agosto, y unas semanas más tarde debuta en Gijón y Oviedo.

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Mundo Gráfico, 1930)

Anilla la de Ronda en la Semana Andaluza de Barcelona (Mundo Gráfico, 2-7-1930)

María la Gazpacha, “de gran estilo y mucho gusto” (El Noroeste, 5-9-1930), interpreta “cantos de Granada”, mientras que el fin de fiesta corre a cargo de la “Zambra gitana del Sacro Monte, compuesta por los gitanos los amayas dirigidos por La Capitana, que ejecutarán La Tana, La Cachucha, Tango Gitano, Soleares, Granaínas, Fandango del Albaicín, La Mosca y El Petaco” (El Noroeste, 4-9-1930).

Durante el verano de 1931, María la Gazpacha vuelve a salir de gira, por ciudades como Valencia o Palma de Mallorca. La cantaora forma parte del espectáculo “El alma de Andalucía”, en el que intervienen un total de setenta artistas, entre los que se cabe mencionar al cuadro de Frasquillo y La Quica, la Niña de Linares, el Niño de Constantina, el Niño de Utrera o la Zambra gitana del Sacro Monte, con Angustias la Mejorana al frente. María Amaya interpreta “Sevillanas de Corralera”, mientras que sus hermanas, “las célebres bailaoras”, actúan en la zambra (Las Provincias, 14-7-1931).

En abril de 1932 encontramos de nuevo a la Gazpacha en Madrid, concretamente en la plaza de toros de las Ventas, donde se celebra una fiesta “en honor de los niños de las escuelas municipales”, a la que asiste el Presidente de la República. Entre los distintos grupos regionales que actúan, destaca uno compuesto por gitanos del Sacro Monte, en el que María y Pepa Amaya muestran sus dotes para el baile:

“La niña de Jardín, Pepa la Buba, Angustias la Mintola y otras ejecutaron sus bailes ‘La jarra’ y ‘La mosca’, y a petición de los pequeños espectadores, María la Gazpacha bailó unas bulerías gitanas, y su hermana Pepa un tango del mismo origen” (La Libertad, 15-4-1932).

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Las artistas del cuadro de zambras durante la Semana Andaluza de Barcelona (La Esfera, 28-6-1930)

Artista polifacética

En 1936, María Amaya Fajardo interviene en el filme María de la O, de Francisco Elías, protagonizado por Carmen Amaya, y en el que también comparte cartel con otras figuras del flamenco de la época, como Pastora Imperio o La Niña de Linares.

A partir de esa época el nombre de María la Gazpacha aparece con menor frecuencia en los papeles, si bien la cantaora y bailaora granadina permanece en activo hasta el final de sus días. Sus saetas son uno de los sonidos habituales de la Semana Santa de su ciudad, tanto en la calle como en el Coliseo Olimpia, donde se proyectan películas mudas sobre la Pasión de Cristo, a las que María pone la banda sonora, con letras como la siguiente:

“De oro son tus potencias
y la corona de espinas;
Tú la llevas con paciencia,
sobre tu espalda divina
la Cruz de la penitencia”. (1)

María la Gazpacha ha sido una de las grandes cantaoras granadinas del siglo XX, a juzgar por quienes la conocieron, como la cantaora Isabel la Golondrina, quien refiere la siguiente anécdota:

“La ‘Gazpacha’ ha sío la mejor cantaora que ha habío en ti el Sacromonte, esa le ha hecho achuchar a ‘La Niña de los Peines’. Mi padre me contaba que una vez en un festín en el Patio de los Aljibes —donde había muchos artistas— cuando sintió cantar a La Gazpacha, dijo La Niña de los Peines: ‘ésta me va a hacer reventar’; y tuvo que echar tripas pa quear como que ella era La Niña de los Peines” (2).

Imagen de la película Maria de la O (1936), en la que aparece María la Gazpacha

Imagen de la película María de la O (1936), en la que aparece María la Gazpacha

Según Manuel Lorente, “La Gazpacha desarrolló un modelo de granaínas que hoy día están en desuso, y casi en el olvido” (3). Por su parte, Molina Fajardo afirma que María “fue la última que cantó la pícara ‘zarabandilla’ acompañada a la guitarra por Pataperro” (4), y que el famoso Café Chinitas de Málaga fue testigo de sus cantes por granaínas, con letras como las siguientes:

“Barcelona, por su puerto,
viva Madrid que es la Corte,
Barcelona por su puerto,
Sevilla por la Giralda,
pero en el mundo no encuentro
Alhamabra, como en Granada”.

“Soy más fuerte que la Alhambra
cuando tiran un cañón,
soy más fuerte que la Alhambra,
porque la Alhambra retumba
y mi corazoncito no”.

Según este autor, María Amaya Fajardo nos dejó en mes noviembre de 1961, sólo tres días después de actuar por última vez en la zambra de Manolo Amaya. Se marchó para siempre una artista muy completa, que supo llevar como pocas, por todos los rincones de España, el más genuino arte flamenco de Granada.

NOTAS:

(1) Letra recogida por Eduardo Molina Fajardo en su obra El flamenco en Granada. Teoría de sus orígenes e historia, Granada, Ed. Miguel Sánchez, 1974.

(2) Cita recogida por Manuel Lorente Rivas en su artículo “Etnografía polifónica del fandango en la provincia de Granada”, en la revista Música oral del sur, nº 1, 1995.
(3) Lorente Rivas, óp. cit.
(4) Molina Fajardo, óp. cit.


María la Gazpacha, todo el sabor del flamenco de Granada (II)

Durante su estancia en Madrid, María, Pepa y Juana Amaya se dejan ver en distintos eventos, como la función a beneficio de las casas de socorro que se celebra en el teatro Español o la fiesta homenaje a la compañía argentina Muino-Alippi que tiene lugar en el teatro de la Zarzuela. En esta última, “las hermanas ‘Gazpachasbailaron y cantaron con su gracia peculiar, y obtuvieron un nuevo éxito” (La Voz, 8-1-1923).

En 1923 continúan las representaciones del sainete El niño de oro en distintas ciudades de la geografía española, como Valencia, Valladolid o Gijón. En ninguna de ellas puede faltar “el famoso Cuadro flamenco, compuesto de las hermanas Gazpachas y los hermanos Hidalgo, auténticos y populares gitanos granadinos” (Heraldo de Madrid, 23-2-1923).

Imagen de la fiesta celebrada en el Centro Artistico de Granada (Granada Gráfica, junio de 1923 - Blog 'Papeles Flamencos')

Imagen de la fiesta celebrada en el Centro Artistico de Granada (Granada Gráfica, junio de 1923 – Blog ‘Papeles Flamencos’)

En el mes de abril, la prensa asturiana anuncia el espectáculo como “el estreno que más éxito ha tenido en la temporada actual en Madrid, donde lleva más de 200 representaciones, tomando parte en esta obra el notable cuadro típico andaluz, formado por las famosas Hermanas Gazpachas y los auténticos gitanos granadinos Hermanos Hidalgo, enorme triunfo” (La Pensa, 8-4-1923).

Una artista muy solicitada

La popularidad de las hermanas Gazpachas no para de crecer. Su presencia es requerida en los mejores ambientes. Así, en el mes de mayo actúan con su grupo en una “fiesta de canto andaluz y baile gitano” que se celebra en la plaza de toros de Granada, a beneficio de la Asociación Granadina de Caridad. Las tres hermanas deleitan al numeroso público asistente con sus bailes gitanos y llenos de sabor:

“El cuadro de la Gazpacha, interpretó, a maravilla, las danzas gitanas, siendo ovacionadas con insistencia. […]

Las artistas de la Gazpacha, bailaron después tangos, la cachucha, merengazos, soleares, granadinas y el fandango, acompañando los tocaores hermanos Hidalgo y Manuel Amaya.

Nuevas ovaciones escucharon las simpáticas cañís” (El defensor de Granada, 5-6-1923). (1)

En agosto de 1923 se puede ver de nuevo a las hermanas Gazpachas en la fiesta ofrecida en San Sebastián por los Duques de Tovar al embajador de los Estados Unidos y a una millonaria del mismo país:

“En la fiesta se presentaron, para que miss Mellon pudiera conocerlos, algunos números de canto y baile andaluz. Estuvieron a cargo de las ‘Gazpachas’ y de los hermanos Hidalgo, acompañados por el notable guitarrista Luis Sánchez.

Miss Mellon, y sus compatriotas, quedaron encantados con la fiesta” (La Correspondencia de España, 30-8-1923).

Banquete en honor hermanas Gazpachas (ABC, 23-11-1922)

Banquete en honor hermanas Gazpachas (ABC, 23-11-1922)

En junio de 1924 volvemos a encontrar a las Gazpachas en su Granada natal. Durante la feria de la ciudad se celebra en el Palacio de Carlos V una fiesta andaluza, con un elenco de auténtico lujo:

“La Orquesta Sinfónica, dirigida por el maestro Saco del Valle, tuvo a su cargo la parte musical. En el cuadro andaluz fueron ovacionados La Niña de los Peines, La Finito, las hermanas Gazpachas, la Minerita, el Niño Maceo y Soledad Miralles, acompañada de la rondalla granadina” (La Voz, 23-6-1924).

Otro concurso y nuevos éxitos

Según Pedro Fernández Riquelme, en agosto de ese mismo año María Amaya participa en un concurso de cante organizado en Cartagena por la Cofradía de los Californios, del que resulta “vencedor Patricio Alarcón, seguido del Mendo y de Juan Baños ‘Fanegas’. Curiosamente, el premio especial para profesionales locales y foráneos dotado con la cantidad de 200 pesetas recayó en la granadina María Amaya Fajardo ‘la Gazpacha’”. (2)

Durante el verano de 1927, María Amaya y sus hermanas actúan en distintos locales cordobeses, en los que se exhibe la versión cinematográfica de El niño de oro -la obra que tanto éxito les dio-, rodada en 1925 por José María Granada. Tras la proyección de la película, “como fin de fiesta, actuaron ‘Las Gazpachas’, cuyas zambras, llenas de sabor, agradaron al respetable” (La Voz, 28-6-1927).

La Niña de los Peines

La Niña de los Peines

En mayo de 1928, también en Córdoba, se presenta una “zambra gitana del Albaicín” en la que, junto a un nutrido grupo de artistas granadinos, figuran María, Pepa y Paca Amaya. Las tres hermanas desempeñan un papel protagonista en el festival, que se celebra en a huerta ‘El Tablero’:

“Dolores Amaya, la Capitana; María Amaya, la Gazpacha; Pepita Amaya, la Gazpacha segunda; Paca Amaya, la Gazpacha chica; María Maya, la Jardín; Gracia Maya, la Punticas; Carmen Maya, la Golondrina; Angustias Contreras, la Niña del Albaicín; Rosa Maya, la Garrona; Concha Heredia, la Cavita; Juana Cortés, la Cotorrera; Trinidad Fernández, la Mestra; Salvadora Maya, la Serrana.

Guitarristas de la zambra: Manuel Amaya Hidalgo, Manuel Hidalgo y Juan Hidalgo.

Bandurristas: Rafael Fernández Moruno y Juan José Hidalgo.

Cantadores y sonajeros: Juan José Heredia y Antonio Maya, el Cotorrero.

Nombres de las danzas y bailes: Zambra gitana; El casamiento; La Cachucha; Soleares granadinas; Fandangos del Albaicín; Soleares flamencas; La Mosca; Farrucas; Bulerías; El Petaco; Tangos variados, gitanos y flamencos.

Además, las hermanas ‘Gazpachas’ ejecutarán cantables y bailables independientes de la agrupación. Ésta será dirigida por el gran aficionado granadino don Mariano Morcillo, la zambra gitana que quede reseñada más arriba ha actuado ante los Reyes de España, ante el Príncipe de Gales y ante toda la grandeza española, en las distintas fiestas dadas en la Alhambra de Granada” (Diario de Córdoba, 11-5-1928).

Gitanos del Sacromonte (1900 - Museo de las Cuevas del Sacromonte)

Gitanos del Sacromonte, en 1900 (Museo de las Cuevas del Sacromonte)

Unos meses más tarde, en su Granada natal, las hermanas Gazpachas son las encargadas de amenizar con sus cantes y bailes un almuerzo ofrecido al señor Cruz Conde durante su visita a la ciudad: “El cuadro de danzas gitanas de ‘La Gazpacha’ interpretó las más clásicas danzas y se cantaron granadinas, siendo ovacionadas las bellas gitanas” (La Voz, 21-11-1928).

Ya en 1929 y 30, las hermanas Amaya se presentan en distintas ciudades, como Melilla, Almería, Córdoba o Badajoz, junto a la compañía de comedias de la actriz Anita Tormo, que triunfa en toda España con la obra ‘La copla española’, de Quintero y Guillén. El espectáculo es todo un éxito, gracias a la intervención de artistas como el cantaor Manuel Centeno o a la “pareja de baile hermanas Gazpacha y el tocador de guitarra Pepe ‘El Calderero’” (El Telegrama del Rif, 1-1-1930).

“[Almería] Las huestes de Anita Tormo estuvieron magistrales en la interpretación de la obra, sobresaliendo el formidable cantador Manuel Centeno, para el que fueron las más grandes ovaciones. Muy bien el Niño del Hierro para el que también hubo muchos y calurosos aplausos.

Las populares hermanas Gazpachas magistrales en sus zambras gitanas, escuchando grandes ovaciones. Pepe el Calderero, sublime con la guitarra” (El Mediterráneo, 17-1-1930).

“Las ‘Hermanas Gazpachas’ bailaron de bolero, escuchando también muchos aplausos” (Diario de Almería, 17-1-1930).

“[Córdoba] Las ‘Gazpachas’ muy bien cantando y bailando” (La Voz, 22-2-1930).

“[Córdoba] Y las Gazpachas, con todo el arte y la gracia que las caracteriza” (La Voz, 23-2-1930).

NOTAS:

(1) Información extraída de un recorte de prensa publicado por David Pérez Merinero en su blog Papeles Flamencos.

(2) Información proporcionada por Pedro Fernández Riquelme en su artículo “Tres cantaores cartageneros: El Apañao, El Mendo y Montañita”, publicado en la revista La Madrugá, nº 9, diciembre de 2013.


María la Gazpacha, todo el sabor del flamenco de Granada (I)

Hablar de flamenco en Granada implica necesariamente referirse a la zambra, como espacio privilegiado en el que se exhiben el baile, el cante y el toque, arropados por la intimidad que ofrecen las casas cueva del barrio del Sacromonte. Ese enclave tan especial, crisol y punto de encuentro entre la tradición morisca y la gitana, ha sido especialmente prolífico en lo que se refiere al flamenco. No en vano es la cuna de dinastías como las de los Amaya o los Habichuela, que han aportado tantas y tan reconocidas figuras a este arte.

María la Gazpacha

María la Gazpacha

Entre todas ellas queremos hoy destacar a la cantaora María Amaya Fajardo, conocida como “La Gazpacha”, que viene al mundo en Granada en 1903 (1), en el seno de una familia repleta de artistas. Su padre y su tío son los guitarristas Fernando y Juan Amaya. Sus hermanas Josefa y Paca, así como su hermano Miguel, eligen la rama del baile.

En 1922, cuando cuenta diecinueve años de edad, el nombre de María la Gazpacha se da a conocer en toda España, con motivo de su participación en el famoso Concurso de Cante Jondo celebrado en Granada.

El Concurso de Cante Jondo de 1922

En un momento en que “flamenquismo, chabacanería, abyección” parecen estar minando el prestigio del “cante jondo” (La Canción Popular, 1-9-1922), un grupo de artistas e intelectuales encabezado por Manuel de Falla, Federico García Lorca e Ignacio Zuloaga se embarcan en esa misión de rescate del cante flamenco, con el fin de devolverle su antigua pureza y elevar su consideración.

El concurso tiene lugar los días 13 y 14 de junio en la plaza de los Aljibes de la Alhambra. Las bases establecen que las personas participantes han de ser no profesionales, lo cual da como resultado un elenco en el que predominan los jóvenes y las personas de cierta edad. El jurado lo preside el cantaor Antonio Chacón. Otros artistas de reconocido prestigio, como Manuel Torres o Juana la Macarrona, también contribuyen a dar realce al evento, actuando como invitados.

Participantes en el Concurso de Cante Jondo de Granada (La cancion popular, 1-9-1922)

Participantes en el Concurso de Cante Jondo de Granada (La Cancion Popular, 1-9-1922)

María la Gazpacha sube al escenario acompañada del guitarrista Pepe Cuéllar y deleita al público con sus bulerías y granaínas o farrucas (2). No obstante, en los últimos años se han ofrecido distintas versiones respecto del papel desempeñado por la cantaora de Granada. En la obra ya mencionada, Molina Fajardo la situaba como concursante y ganadora de un premio extraordinario de 300 pesetas, dato que ha sido rebatido por Andrés Raya con base en la información contenida en el acta del concurso de Granada, al que María acudió en calidad de artista invitada (3).

José Luis Ortiz Nuevo reproduce las palabras con las que el periodista Galerín describe la actuación de María Amaya en el concurso:

La Gazpacha

Con este poético nombre es conocida en Granada la joven María Amaya. Subió al tablado, acompañada del tocaor Manuel Cuéllar, un artista inmenso, y canto Bulerías y Tarantas de modo inimitable. No debe de llamarse la Gazpacha una mujer que con voz de ángel canta ‘Quisiera ser como el aire, pa estar a la vera tuya, sin que lo notara nadie… Tú se lo cuenta a mi mare y si dice que no, mi palabra es la que vale…” El estribillo, con mucha gracia, con mucho estilo, interrumpida a cada paso por los aplausos cantó: ‘No quiero querer a nadie, porque es muy malo querer, yo quiero vivir solita, solita con un dibé…” La Gazpacha triunfó así en toda la línea, ¡Y que no te digan ese nombre, mujer!!!

[…]

Zambra Gitana.

De nuevo se iluminó el tablado y suben unas veinte gitanas del Sacromonte, vestidas admirablemente con unos trajes dirigidos por el insigne Zuloaga. Acompañados por varias guitarras bailan de modo irreprochable lo más castizo, la música es triste, recuerda esas canciones húngaras. En algunos momentos se oyen compases del cuplé ‘canta vagabundo’. Los gritos de los gitanos jaleando a las bailaoras, suenan a algo raro. El público está en silencio. Son las dos de la noche y no se ha movido un alma. Dentro de la zambra bailan las gitanas en grupos de cuatro, por parejas hasta quedar una sola, la reina de la Zambra. Después bailó la señorita Gazpacha un clásico baile, siendo aplaudidísima y terminó con esto la fiesta de la que nos decía un granadino -¡Dudo que en Granada se haya hecho algo igual, ni se volverá a ver en una pila de años!…” (El Liberal, 18-6-1922). (4)

Imagen del Concurso de Cante Jondo de Granada (La Unión Ilustrada, 28-6-1922)

Imagen del Concurso de Cante Jondo de Granada (La Unión Ilustrada, 28-6-1922)

Primeros contratos tras el Concurso

A raíz de su presencia en el concurso, María Amaya adquiere una cierta notoriedad y su nombre empieza a aparecer en algunos carteles, como el que anuncia el programa de variedades que se exhibe en la plaza de toros de Granada el 29 de julio de 1922. La segunda parte del mismo consiste en una “colosal fiesta andaluza” en la que intervienen algunos de los artistas participantes en el ya famoso concurso de cante jondo, como las cantaoras Conchita Moya y Antonia Zúñiga, La Ciega, la zambra gitana del Sacromonte dirigida por Dolores Amaya, La Capitana, y “la simpática artista La Gazpacha”, que interpreta “canciones flamencas” (5).

Unos días más tarde, María y sus hermanas, Pepa y Paca, se presentan en Madrid. Las tres toman parte en la “fiesta del cante jondo” celebrada en el club Parisiana a beneficio de la Asociación de la Prensa. En el elenco figuran buena parte de los artistas que se dieron cita unos meses antes en el concurso de Granada: Ramón Montoya, Pavón, Diego Bermúdez, Antonio Chacón, así como una amplia representación de cantaores, bailaores y guitarristas llegados directamente desde la ciudad de la Alhambra:

“Luego, a manera de lucidísimo epílogo, se celebró una zambra gitana de mucho color, movimiento y alegría, en la que tomó parte la flor del Albaicín, como quien dice, formada por las bailaoras, cantadores y tocadores Dolores Amaya, la Capitana; María, Pepa y Paca Amaya, hermanas Gazpachas; María Fernández, la Jardín; Magdalena Molina, Flor del Monte; Trinidad Fernández, la Chata Maestra; María Amaya, la Tempranica; Dolores Cortés, la Parrisa; Paca Fernández, la Finitú, y los hermanos Hidalgo, Niños del Albaicín; Pepe Amaya, y Antonio, el Cotorrero.

Todos bailaron y cantaron gitanísimamente, con su alma cañí, cascabelera y panderetera” (La Correspondencia de España, 7-8-1922).

Imagen del Concurso de Cante Jondo de Granada (Nuevo Mundo, 23-6-1922)

Imagen del Concurso de Cante Jondo de Granada (Nuevo Mundo, 23-6-1922)

Nuevos éxitos con el sainete El niño de oro

En octubre de 1922 se estrena en el Teatro de la Comedia de Madrid el sainete El niño de oro, de José María Granada. “Para tomar parte en esta obra han venido expresamente de Granada los célebres gitanos hermanas ‘Gazpachas’ y hermanos Hidalgo” (La Correspondencia de España, 25-10-1922).

“Los hermanos y hermanas Gazpachas e Hidalgo cantaron y bailaron a sus tiempos con gracia castiza y con todo el carácter del ambiente granadino.

El público, que interrumpió constantemente la representación con inequívocas y clamorosas manifestaciones de contentamiento, aplaudió insistentemente al Sr. Granada al fin de los actos” (La Correspondencia de España, 28-10-1922).

La participación de María Amaya y sus hermanas en este sainete sin duda constituye un hito importante en sus carreras. De hecho, buena prueba de su triunfo es el banquete con que son agasajadas por sus compañeros y compañeras del teatro, una vez concluidas las representaciones en la capital de España:

“Los artistas de la Comedia ofrecieron ayer un almuerzo a las castizas gitanas hermanas Gazpachas y a los hermanos Hidalgo por el éxito obtenido en la obra de ambiente granadino ‘El niño de oro’ […].

Celebróse el ágape en los altos del café Nacional, para dar carácter de mayor popularidad a la fiesta.

Las agasajadas vestían el típico traje de su raza. Estaban guapas de verdad. […]

El ilustre crítico y gran poeta Manolo Machado leyó su famosa y bellísima poesía ‘Cantares’ […].

En la tarjeta del banquete había una nota importante, que rezaba así: ‘Las hermanas Gazpachas y hermanos Hidalgo, guyabelarán juncá pa que les pesquibelen a los burnés’. […]

A Dios gracias, la nota referida no contenía nada malo, a juzgar por lo que vino después de terminado el almuerzo, que fue que las hermanas y los hermanos aludidos cantaron y bailaron cosas de su tierra con mucho estilo y fina voluntad de agradar” (La Acción, 23-11-1922).

Caricatura del Concurso de Cante Jondo de Granada (Nuevo Mundo, 23-6-1922)

Caricatura del Concurso de Cante Jondo de Granada (Nuevo Mundo, 23-6-1922)

NOTAS:

(1) Éstos y otros datos biográficos de María la Gazpacha los aporta Eduardo Molina Fajardo en su obra El flamenco en Granada. Teoría de sus orígenes e historia, Granada, Ed. Miguel Sánchez, 1974.

(2) Existen distintas versiones, según la fuente consultada. Molina Fajardo (óp. cit.) habla de “bulerías y tarantas”, mientras que La canción popular (1-9-1922) afirma que María cantó “bulerías y granadinas”.

(3) Según Eduardo Molina Fajardo (óp. cit., p. 151) obtuvo un premio de “Trescientas pesetas, María Amaya la ‘Gazpacha’”.

Andrés Raya Saro, en su serie de artículos sobre el Concurso de Cante Jondo de Granada, se remite a los datos aportados por Victoriano del Cerro Bex y José Delgado Olmos en su obra El arte flamenco en Granada (Ayuntamiento de Granada, 1922). Estos autores afirman poseer una copia del acta del concurso, en la que no figura el nombre de María Amaya, ni como inscrita ni como premiada.

Por otra parte, en el número de La canción popular (1-9-1922) dedicado al Concurso de Cante Jondo de Granada tampoco se menciona a María la Gazpacha entre los artistas premiados.

(4) José Luis Ortiz Nuevo reproduce este texto en el blog “Flamenco sin fronteras”.

(5) Información obtenida del cartel del espectáculo, publicado en el libro La ópera flamenca en Granada (Albolote, Ed. Comares, 1997), de José Guardia Rodríguez.


Luisa Pericet, gran maestra y coreógrafa de la Escuela Bolera (y IV)

En los años cincuenta, los “fantásticosballets’ de Luisa Pericet” (Hoja Oficial del Lunes, 21-9-1953) también pueden admirarse en otras ciudades españolas, ya que la intervención coreográfica de la maestra también es requerida por artistas como Juanita Reina, Estrellita Castro o Antoñita Moreno, para sus espectáculos “El puerto de los amores”, “Romería” y “Dolores ‘La Macarena’”, respectivamente.

Luisa Pericet Jiménez

Luisa Pericet Jiménez

Grandes éxitos del Ballet de Luisa Pericet

Entre 1953 y 1954, el “gran ‘ballet’ ‘Triana’, de Luisa Pericet” (La Vanguardia, 5-6-1954), es uno de los elementos que más llaman la atención en “Cariño de legionario”, una “fantasía lírica” con la que Dolores Vargas y el Príncipe Gitano recorren buena parte de la geografía española.

“[E]lla, con su personalidad tremenda, […] llena el espectáculo de originalidad, de arte, de juventud, de belleza y de gracia. […] Su interpretación de ‘Poema y danza de la seguiriya’ es inigualable. […]

En el consabido conjunto de cantaores, bailaores y jaleadores, tenemos que destacar a la pareja de bailarines Lina y Miguel; a Dorita La Algabeña, cancionista; a Isabel Martí, otra gran bailarina” (Voluntad, 5-3-1954).

“La coreografía, de Luisa Pericet, fue muy aplaudida” (ABC, 26-9-1953).

En 1954, el “gran ballet de Luisa Pericet” también se presenta en distintos escenarios junto a otras compañías, como la de Rafael Farina, la de Mercedes Vecino o la de Juanito Valderrama, que estrenan, respectivamente, los espectáculos “Luces de feria”, “Cabalgata cinematográfica” y “Mi vida es el cante”.

Este último es especialmente apreciado por el público y la prensa. No en vano cuenta con un reparto de lujo:

“Desde que Juanito Valderrama puso un pie en el escenario hasta que bajó el último telón de la segunda parte, se le jaleó y aclamó de tal modo que casi no se nos dejaba oír sus canciones. Y el espectáculo es tan bueno, tiene tan buen gusto y calidad, desde el ciclón de la danza gitana Fernanda Romero a la estrella de la canción Lolita Caballero, pasando por el Niño Ricardo, manos de plata; Maruja Baena, genio del baile calé; el ballet de Luisa Pericet y Manolo Rodríguez, que las palmas echaron humo en su honor toda la noche” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 22-11-1954).

Juanito Valderrama

Juanito Valderrama

En 1955, Luisa Pericet sigue colaborando con Dolores Vargas y el Príncipe Gitano, y con Juanito Valderrama. En ese año, el cantaor jiennense protagoniza el filme El rey de la carretera, de Juan Fortuny, en el que también participan la bailaora Gracita del Sacromonte y Luisa Pericet, que se encarga de la coreografía.

Además, la maestra sigue llevando su ballet por los teatros españoles, junto a la compañías de Antonio Machín, Gracia Montes, Gloria Romero y Antonio Molina. Este último triunfa con “Garbo”, que cuenta con “algunas atracciones muy aceptables; por ejemplo, el ‘ballet’ de Luisa Pericet, y el espectáculo es, en conjunto, agradable y se ve con gusto” (Hoja del Lunes de Gijón, 26-9-1955).

“La compañía de Antonio Molina agrupa otros estimadísimos elementos, entre los cuales descuellan Laura Alonso, bailarina de temperamento, técnica y carácter, […] y el ‘Ballet Español’ de Luisa Pericet, formado por artistas que saben dar relieve a lo popular y a lo clásico” (La Vanguardia, 17-12-1955).

“El maestro Montoro se ha documentado esta vez en el auténtico folklore murciano y ha compuesto números tan inspirados como ‘El Taranto’, ‘Las seguidillas’ y ‘El fandango murciano’, así como ‘El baile de la cisterna’, […] que, interpretados por el ‘ballet’ de Luisa Pericet, a cuyo frente actúa la bailarina Laura Alonso, lograron un buen éxito” (ABC, 22-10-1955).

“También es muy aplaudido el ‘ballet’ español de Luisa Pericet, en lo popular como en lo clásico” (Hoja Oficial de la Provincia de Barcelona, 19-12-1955).

Dolores Vargas

Dolores Vargas

En 1956, Marifé de Triana estrena su “fantasía lírico-folklórica en dos actos y quince cuadros, ‘Torre de arena’” (ABC, 11-1-1956). En el elenco “figuran el Cuarteto Español, Carmen Segura, Conchita Cruz, Marcos Lucena y el ‘ballet’ de Luisa Pericet, que ganaron en justicia las ovaciones del público” (ABC, 4-7-1956).

También ve la luz ese año el espectáculo de Ochaíta, Valero y Solano “El cante ya tiene rey”, que incluye cuadros que van “desde la estampa alfonsina y castiza hasta el encuadre del tablao flamenco pasando por la la alusión a la zambra granadina, al cante de la mina, a las alegrías gaditanas, a las bulerías y a los fandangos” (ABC, 27-4-1956). En el reparto destacan el cantaor Rafael Farina, la cantante Amparo Garrido, las bailarinas Mary Antonia y Esperanza Roy, el guitarrista Pepe Motos “y un muy estimableballet’ de Luisa Pericet” (ABC, 14-6-1956).

Otros espectáculos en los que participa el cuerpo de baile de la maestra durante esos meses son “Andalucía en fiestas”, de la bailaora Fernanda Romero y el cantaor Porrina de Badajoz; “Estrella de España”, de Estrellita Castro; o la zarzuela “La Revoltosa”, que es representada en los madrileños Jardines de Sabatini por la compañía de Pedro Terol.

En 1957 Luisa Pericet sigue colaborando con artistas como Antonio Molina, que presenta los espectáculos “Caras conocidas”, junto a Juanito Valderrama; y “Ronda española”.

“ESTRENO DE ‘RONDA ESPAÑOLA’. […] Con Antonio Molina hemos de citar a la pareja de baile Lina y Miguel, por sus actuaciones verdaderamente extraordinarias; la canzonetista Conchita Martín, que posee un raro dominio del género flamenco, y al bien conjuntadoballet’ que dirige Luisa Pericet.

Para todos sonaron fuertes y prolongados aplausos” (ABC, 2-6-1957).

Estrellita Castro

Estrellita Castro

Además, el cuadro de baile de la maestra actúa en varias ocasiones en el local Casablanca y continúa acompañando a Estrellita Castro en su montaje “Estrella de España”, que sigue cosechando éxitos por los teatros de España.

“El espectáculo ‘Estrella de España’ no solamente se preocupa del lucimiento personal de su primera figura, sino también del resto de los artistas que la componen, ofreciendo así un programa variado y movido muy del agrado del respetable.

La actuación de la gentil bailarina Carmen Monge resultó altamente satisfactoria en sus bailes clásicos, así como también el ballet de Luisa Pericet, que nos ofreció una variada gama de bailes españoles de distintas épocas y regiones” (Imperio, 30-10-1957).

Última etapa

Valderrama, Machín, Fernanda Romero y Porrina de Badajoz, o Rafael Farina son algunos de los nombres, ya habituales en la trayectoria de la maestra, que siguen recurriendo a las coreografías de Luisa Pericet para dar realce a sus montajes.

En diciembre de 1959 Rafael Farina estrena con gran éxito el espectáculo “Copla y canción”, “en una línea de alegrías y garrotines, de tanguillo y fandango, de zambra y bulerías -y también de jota y son antillano-”, que cuenta con la “excelente coreografía de Luisa Pericet, con Lina y Miguel como primeras figuras de baile” (ABC, 12-12-1959).

A principios de los años sesenta la maestra asume la dirección del ballet del Teatro de la Zarzuela de Madrid, en el que destaca Carmen Mora como primera bailarina. En esa época, Luisa firma, en colaboración con Alberto Lorca, la coreografía de “Pan y toros”, una zarzuela de Picón y Barbieri que se representa en distintos escenarios españoles.

La Paquera de Jerez (Careta, 28-5-1959)

La Paquera de Jerez (Careta, 28-5-1959)

También lleva la impronta de la afamada coreógrafa el cuadro de baile de “La tabernera del Puerto”. Ambas obras son llevadas a escena en 1961, el mismo año en que Gregorio Almendros realiza su película Luna en la serranía, en la que también interviene el Ballet de Luisa Pericet.

La última referencia periodística que encontramos sobre una coreografía de Luisa hace alusión al espectáculo “Bronce y solera”, presentado en 1965 por Rafael Farina y La Paquera de Jerez.

Luisa Pericet falleció en 1990 (12) en una residencia de ancianos de Madrid. Tanto María Victoria Serrano como Tona Radely denuncian el injusto olvido en que ha quedado sumida la figura de su maestra, una mujer que fue una gran estrella del baile, la auténtica alma de la escuela de la calle Encomienda, y cuya labor ha sido fundamental para la conservación de la Escuela Bolera española en toda su pureza.

NOTA:

(1) Dato aportado por Marta Carrasco en su obra La Escuela Bolera Sevillana. Familia Pericet, Consejería de Educación, Cultura y Deporte, Junta de Andalucía, 2013.