Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Soledad la Mejorana, la reina del gesto y del palillo (y IV)

Soledad la Mejorana ha entrado por la puerta grande en el Olimpo de las bailaoras. La muchacha que poco tiempo atrás era admirada por la buena sociedad sevillana en una caseta de feria, ha deslumbrado al público madrileño y se ha situado por méritos propios entre las artistas más solicitadas del momento.

No obstante, hay quien teme que la joven pueda dejarse tentar por las modas imperantes y desviarse del camino marcado por su prima Pastora, a quien se recomienda velar por que ello no suceda:

“… La ilusión del hallazgo de una artista genial suele romperse al intentar arrancarla del ‘cuadro’, destacarla del medio en que se manifiesta…

Con esa emoción -expectación enorme- asistimos a la presentación de Soleá, la Mejorana, en Maravillas: su trasplante de la caseta de la feria sevillana a un escenario de la corte. Era sacar de su fondo y de su ambiente al aire del mundo la fantástica y rara flor marina; sustituir el son de la guitarra […] por el sonido de una orquesta normal…

El milagro se ha realizado, en principio… La bailaora, espléndida figura de la mejor cantera cañí, triunfó en toda la línea. ¿Se consumará el prodigio? ¿No se agotará la flor gitana? ¿Conservará su esencia cañí? ¡Háganlo los dioses!

Pastora Imperio (La Nación, 14-4-1934)

Pastora Imperio (La Nación, 14-4-1934)

… Admirable Pastora: sea usted quien vele y cuide y plasme y fije con enérgico tesón, con terco consejo, la gran figura. Diríjala, frénela, vele por ella, no se malogre; apártela del gran peligro ambiente, de la gran tentación en que cayeron tantas que prometían mucho y ya nada son ni nada valen. Moldee esta estatua viva a su imagen y semejanza. Córtele las alas, si preciso fuere; átela corto, no se salga del terreno propio de su arte. Sea siempre lo que es -aunque se avalore más y más-: bailaora, gitana, flamenca, andaluza, cañí. No vaya a salirse por ‘peteneras’, digo, por charlestones, fados o jotas, como las otras…

Porque hay madera’; porque hay ‘solera’; porque hay temperamento; porque hay raza. ¡No ha de haberlo, si es ramita del mismo tronco de usted; si es verla a usted!

El mismo braceo maravilloso; idéntico garbo, si no el mismo genio. Baila ‘con reto’, con fuerza, con brío. Puede ser la figura que esperamos y soñamos…” (José D. de Quijano, en Heraldo de Madrid, 9-7-1927).

Soledad ante la buena sociedad francesa

En otoño de 1927, Soledad la Mejorana ameniza con sus bailes dos fiestas celebradas, respectivamente, en el Hôtel du Palais y en el Casino Bellevue de Biarritz (Francia). En ambas ocasiones cosecha nutridos aplausos:

“… La Mejorana: joven bailarina […] ya famosa en toda España, ejecutó dos bailes admirables por su flexibilidad” (Le Figaro, 17-9-1927).

“… Una bailarina, joven y apuesta, la Mejorana, se presenta sonriente en el tablado, haciendo apreciar sus dotes artísticas, que fueron muy aplaudidas…” (ABC, 20-9-1927).

“…. Uno de los números que fue recibido con más entusiasmo fue la entrada de la gentilísima y notable bailarina española La Mejorana, cuya labor artística fue premiada con nutridos aplausos. Su arrogante figura, su gracia y su modo notable de tocar las castañuelas la (sic) captaron desde el principio las simpatías del selecto público” (Blanco y Negro, 16-10-1927).

Soledad la Mejorana bailando en una fiesta en Biarritz (Blanco y Negro, 16-10-1927)

Soledad la Mejorana bailando en una fiesta en Biarritz (Blanco y Negro, 16-10-1927)

Nuevos éxitos en Madrid y Barcelona

En noviembre de ese mismo año, Soledad vuelve a presentarse en el Teatro Romea, donde coincide con la cupletista Mercedes Serós. Tras sus actuaciones en el país vecino, la sevillana es muy esperada en la capital de España y, como no podía ser de otra manera, vuelve a triunfar:

Estrella verdad en su género cañí, puro, sin trampa, Soleá la Mejorana, al reaparecer hoy en Romea tendrá un éxito tan merecido como bien ganado” (La Opinión, 8-11-1927).

SOLEÁ LA MEJORANA, la admirable y castiza bailarina ‘cañí’, obtiene todos los días en Romea un éxito enorme” (La Voz, 8-11-1927).

“Si no conociéramos bien a Soleá la Mejorana, creeríamos, en algunos momentos, que era Pastora Imperio, con su arte típico, castizo y lleno de luz; pero es Soleá la Mejorana, es esa nueva ‘estrella’ ‘cañí’ que reapareció ayer en este teatro con un éxito completo, franco y decidido, como corresponde a tal artista” (El Imparcial, 9-11-1927).

“… El público acogió anoche muy cariñosamente a la debutante, que tuvo que hacer algunos números de ‘propina’ ante los insistentes aplausos de los espectadores” (La Libertad, 9-11-1927).

“… Ayer, Soleá la Mejorana estrenó dos bailes que le valieron un éxito clamoroso; Soleá la Mejorana se ha propuesto ‘epatar’, y lo consigue” (El Imparcial, 10-11-1927).

“… También Soleá la Mejorana sigue triunfando con sus bailes ‘cañís’ y entusiasmando al respetable…” (La Opinión, 12-11-1927).

“… Soleá la Mejorana sigue su carrera de éxitos, no escatimándole el público sus aplausos” (El Imparcial, 15-11-1927).

Pastora Imperio y Soledad la Mejorana en el Teatro Vital Aza de Mälaga

Pastora Imperio y Soledad la Mejorana en el Teatro Vital Aza de Málaga

En diciembre de ese mismo año, La Mejorana actúa en la sala Ba-Ta-Clán de Valencia, que ofrece un programa de variedades en el que también figuran artistas como Perlita. Ya en 1928, la joven bailaora triunfa durante varias semanas en distintos locales de la Ciudad Condal, como el Teatro Goya, en el Circo Barcelonés o el Gran Teatro Principal. En algunas de sus actuaciones comparte cartel con la afamada cupletista Amalia de Isaura. Así la anuncia la prensa catalana:

“Debut en Barcelona de la reina del baile flamenco SOLEÁ LA MEJORANA” (La Vanguardia, 10-1-1928).

“SOLEÁ LA MEJORANA excelente estrella coreográfica” (La Vanguardia, 11-1-1928).

“SOLEÁ LA MEJORANA, la reina de los bailes gitanos” (La Vanguardia, 21-1-1928).

La Mejorana triunfa en Buenos Aires

A partir de ese momento, las noticias que nos llegan de la artista sevillana son mucho menos frecuentes y la sitúan casi siempre en Argentina. En noviembre de 1928 Soledad se presenta en el Teatro Avenida de Buenos Aires, junto a otras artistas de nuestro país:

“… En el Teatro Avenida y en Lescón matinal, alternando con canto y baile flamenco en el que toman parte las artistas Soledad Pacheco, Lola la Gitana, Lola Benavente, Magadalena Miralles, La Mejorana, Visitación Aria, el bailador Niño Tobalo, los tocadores de guitarra Pedro y Manolo Aria” (El Clarín, 10-11-1928).

En enero de 1930, la artista sevillana se anuncia en el teatro Sarmiento de la misma ciudad, junto a la compañía de Azucena Maizani, que lleva a escena una revista en varios cuadros titulada ¡Piernas locas, rojas bocas!. Además de bailar flamenco, Soledad también interpreta otro tipo de bailes más internacionales, para los que luce un atuendo quizás demasiado atrevido, en opinión de la prensa:

‘Soleá, la Mejorana’, bailarina de pura raigambre gitana, después de ejecutar con estilo formal unas danzas flamencas, interviene en el cuadro ‘En un dancing de Broadway’, exhibiéndose con el sumario y frívolo ropaje (?) de circunstancias, ostensiblemente inadecuado en una sobrina de Pastora Imperio. No puede dudarse del humorismo, un tanto irrespetuoso, de los autores de la casa” (Caras y Caretas, 25-1-1930).

Amalia de Isaura

Amalia de Isaura

En diciembre de ese mismo año, se puede ver a la sevillana en el Teatro Ateneo de la capital bonaerense, junto a otra compañia de revistas:

“El Teatro Ateneo ha abierto ya sus puertas con una compañía de revistas y espectáculos frívolos, organizados bajo la dirección de Enrique Rando.

Las principales figuras son Alicia Vignoli, Amparo Guillot, Soledad (La Mejorana), la pareja de bailes Iberia-Ortega, Emilia Ibáñez, Lina Ocampo, Lola Flores y Luisa Grani, y los actores Manuel Montero y Héctor Quintanilla […]. El conjunto hizo su presentación con el estreno de ‘El almanaque de la frivolidad’, comptetándose el cartel con ‘Cien mujeres para un viudo’, vodevil en dos cuadros” (La Libertad, 31-12-1930).

En enero de 1931, los diarios vuelven a situar a La Mejorana en el Teatro Ateneo de Buenos Aires. La sevillana sigue dedicada al mundo de la revista frívola. En esta ocasión comparte cartel con la actriz Amparito Guillot:

“En el Ateneo ha debutado una compañía de espectáculos frívolos en la que figuran Soleá la ‘Mejorana’ -¡estamos de moda! y Amparito Guillot” (El Imparcial, 9-1-1931).

“… en el Ateneo se ha dado a conocer una revista, traducida del francés por Julio F. Escobar, titulada ‘Rodolf, ¡qué le das a las mujeres?’, que ha pasado sin pena ni gloria. En el reparto se distinguieron las tiples Vignoli, Grani, Ibáñez, Ocampo y Soledad, ‘la Mejorana’, y los actores Rando, Quintanilla, Montero y Ruffa” (La Libertad, 13-1-1931).

“También en Buenos Aires triunfa la bailarina española Isabelita Ruiz y en el Ateneo de la misma capital, con placentero éxito, debutó una compañía de espectáculos frívolos, en la que figuran Soleá la Mejorana y Amparito Guillot” (La Libertad, 18-1-1931).

La última referencia que tenemos de La Mejorana es de 1934. Después de varios años, la prensa la sigue situando en Buenos Aires, lo cual nos hace pensar que tal vez Soledad se estableciera definitivamente en aquel país:

Pastora […] Todas sus batas y todos los perifollos de escena los metió en un baúl y se los mandó a su prima la Mejorana, que está trabajando en Buenos Aires” (La Voz, 28-3-1934).


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (y VII)

De regreso a Río de Janeiro, en agosto de 1930 la troupe de Eva Stachino estrena en el teatro Gloria ‘Una revista de las revistas’, compuesta por dieciocho números extraídos de distintos espectáculos de la compañía Velasco. Isabelita Ruiz participa en varios de ellos, como ‘Una mujer de Sevilla’, Film-Fox, el tango ‘Morocho’ o ‘Escenas de Japón’. En el elenco de la compañía también figura su hermana, María Ruiz.

Isabelita Ruiz (Diario Nacional, 3-6-1930)

Isabelita Ruiz (Diario Nacional, 3-6-1930)

Tras el éxito obtenido con esta obra, la compañía Stachino estrena ‘El pasado de una mujer’ y ‘Corbeille’. En ambas revistas, “Isabelita Ruiz, señora de sus bailes españoles, por algunos minutos sedujo a la platea. Vino elegantemente trajeada, en el primero de ellos, y provocó con su elegancia y distinción comentarios calurosos… mientras que en el segundo número, cantó con gracia y malicia” (Correio da Manhã, 15-8-1930). (1)

Unos meses más tarde, la troupe marcha a Buenos Aires, para debutar en el teatro Maipu el 14 de noviembre de 1930. En la revista ‘La canción del mundo’ Isabelita conquista al público con sus originales bailes y con la canción ‘Mi mulato’.

En octubre de 1932, tras triunfar en tierras argentinas, Isabel regresa a España junto a su hermana María. Allí permanece un tiempo descansando, hasta que, a finales de año, vuelve a partir hacia Buenos Aires, haciendo escala en París para recoger su nuevo vestuario.

En el mes de febrero, según informa la prensa española, Isabelita Ruiz pisa de nuevo tierra americana. “En el mismo vapor desembarcaron Carlos Gardel, el famoso cantor de tangos, y Petterson, quienes actuaron con gran suceso en Río de Janeiro en unión de nuestra compatriota” (Heraldo de Madrid, 16-2-1933). La jerezana ha sido contratada como primera actriz del teatro Maipo de Buenos Aires, donde actúa en alternancia con Antonia Mercé, La Argentina.

Isabelita Ruiz (foto de J. L. Jiménez)

Isabelita Ruiz (foto de J. L. Jiménez)

En agosto de 1934, procedente de Buenos Aires, Isabel Ruiz regresa a Río de Janeiro en el barco ‘Neptunia’. A pesar de su larga ausencia, el público carioca no ha olvidado a la estrella española, que es agasajada con una fiesta homenaje organizada por su hermana María.

Poco después, Isabel baila sus ya conocidos tangos en el espectáculo ‘Noche portuguesa’, que se representa en el teatro de la República. La española sigue siendo considerada “la bailarina de más encanto, de más seducción y de más gracia que ha aplaudido Río” (Correio da Manhã, 1-9-1934).

En febrero de 1935, procedente de São Paulo, “donde se encontraba descansando en una hacienda” (Diario Carioca, 10-2-1935), Isabel Ruiz regresa al teatro Recreio de Río de Janeiro, como estrella de su compañía de revistas. ‘Tempo quente’ es la obra elegida para su reaparición. En sus declaraciones a un diario local, la jerezana ofrece algunos detalles sobre el espectáculo y expresa el amor que siente por Brasil:

“El teatro de revista -dice- siempre me seduce. […] Voy a presentarme en varios números de fantasía y en una samba estilizada inédita que sabré interpretar con cariño. La samba […] lo dice todo: música de este país maravilloso que sabe acoger a todos con afecto y al que yo quiero con toda la fuerza de una admiración eterna” (Diario Carioca, 10-2-1935).

María Ruiz (Diario Carioca, 28-10-1932)

María Ruiz (Diario Carioca, 28-10-1932)

Sin duda, una de las principales bazas de ‘Tempo quente’ es la presencia de “Isabelita Ruiz en una serie encantadora de estilizaciones que mucho deben a la gracia personal de la artista. Porque Isabelita es, positivamente, una actriz con carácter propio, una mezcla de animal de lujo o de mujer de precio, que sabe cómo insinuarse venenosamente y cómo vestirse cara y maravillosamente… cuyo vestuario es de un gusto inagotable y debe haberle costado una pequeña fortuna. Estiliza la samba, como estiliza el fox y la danza española, con temblores y meneos, tan lánguidos como incendiarios” (Jornal do Brasil, 16-2-1935).

Además de la ‘Samba em Deodoro’, escrita especialmente para ella, en esta revista Isabel interpreta los números ‘Criatura gelatinosa’, ‘Carnaval español’, ‘La bahiana’ y ‘El club de los democráticos’.

Sus últimos éxitos en Brasil

Después de cuatro años sin noticias de Isabelita Ruiz, en octubre de 1939 la prensa brasileña vuelve a situarla en Río de Janeiro, adonde regresa tras una gira triunfal. La jerezana se presenta en el Casino Atlántico y deleita al público con algunos de sus números más conocidos, como la canción ‘Sombrero cordobés’. Tanto en el cante como en el baile, Isabel sigue siendo toda una referencia:

“Alta, elegante y mujer de mirada de fuego que fulgura a la luz de los reflectores, Isabelita Ruiz es la gran intérprete de la música de Sevilla y de Granada, a la que ella imprime un ritmo nuevo -algo de ‘caliente’ y de dulzura-. Cuando baila, sus movimientos van en un crescendo suave. Y cuando canta, casi declama, pero sin las exageraciones de ciertos cantantes de tangos” (Diario da Noite, 25-10-1939).

Isabelita Ruiz (Jornal do Brasil, 4-3-1951)

Isabelita Ruiz (Jornal do Brasil, 4-3-1951)

Unos meses más tarde, Isabel se incorpora a la compañía de revistas del teatro Recreio, donde tantos éxitos ha cosechado en los últimos años. Junto a Aracy Cortés y un nutrido grupo de artistas, lleva a escena ‘Música, maestro’, ‘Mejoró mucho’ o ‘Lo creas o no’, entre otras revistas. En esta última, la jerezana interpreta el número ‘Visión holandesa’, “de estilo español, bailado con gran propiedad, por Isabelita Ruiz, que pone en él toda la gracia, todo el salero y todo el encanto que el baile requiere para brillar” (Jornal do Brasil, 30-4-1940).

En los años siguientes aún puede verse a Isabel en algunos espectáculos, como ‘Ofensiva de primavera’, ‘Sujeta el timón’, ‘De la guitarra al violín’ o ‘Victoria a la vista’, estrenados en el teatro de la República por la compañía de Beatriz Costa en 1942. Sin embargo, el protagonismo de la artista jerezana cada vez es menor.

Poco volvemos a saber de ella hasta 1951. La prensa brasileña anuncia su regreso tras una estancia de varios meses en su país natal:

Isabelita Ruiz fue a España y ya volvió. Viajó porque sentía nostalgia de la tierra en que nació; volvió porque en Brasil se quedó su corazón. […] se ambientó, hizo amigos, trabajó en casi todos los teatros de revista, recibió los aplausos que merecía de la platea carioca – y aquí se quedó definitivamente. Hoy es más brasileña que española. Si Sevilla fue su cuna, Río de Janeiro es su casa” (Jornal do Brasil, 4-3-1951).

Isabelita Ruiz, durante su época de profesora en Jerez

Isabelita Ruiz, durante su época de profesora en Jerez

Sin embargo, en diciembre de 1954 Isabel vuelve a despedirse -esta vez, definitivamente- del público brasileño. Con este fin se celebra un recital en el teatro João Caetano de Río de Janeiro, en el que toman parte numerosos artistas.

Los últimos años, en su Jerez natal

A su regreso a España, Isabelita Ruiz trata de retomar, sin éxito, su carrera en Madrid. Tras largos años de ausencia, su nombre ha caído en el olvido. Nuevas generaciones de artistas, mucho más jóvenes que ella, triunfan en los escenarios en los que un día reinara la jerezana.

Ante este panorama, Isabel se instala en su ciudad natal, donde aún conserva algunos viejos conocidos, que la ayudan a conseguir una plaza de profesora de danza en el recién creado Conservatorio Municipal de Música y Arte Flamenco. Su alumnado está formado principalmente por niñas y adolescentes, a quienes enseña a tocar las castañuelas y a bailar flamenco, así como otras danzas regionales, tales como la jota o la muñeira. (2)

Algunas de sus antiguas alumnas la definen como una mujer de carácter, temperamental, perfeccionista y enamorada de su profesión, que trata de imponerles la misma disciplina que se exigía a sí misma como artista.

También destacan de ella su alegría, su bondad y su enorme soledad. Sin marido, sin descendencia y lejos de sus hermanos, la que fuera una gran estrella de fama internacional pasa los últimos años de su vida alejada de los escenarios y de ese mundo de glamour en el que fue la reina.

Homenaje a Isabelita Ruiz (ABC, 13-7-1973)

Homenaje a Isabelita Ruiz (ABC, 13-7-1973)

Cuando, unos años más tarde, pierde su plaza en el conservatorio, abre una academia particular en la calle Tornería, cerca de la plaza Plateros, y continúa con sus clases de baile mientras que su físico se lo permite. En 1973 sus alumnas le dedican un homenaje en el salón de actos del colegio La Salle-Buen Pastor.

Sus últimos años los pasa en la residencia de las Hermanitas de la Cruz, donde es acogida gracias a las gestiones de María Teresa Comellá y su familia. Allí recibe un último homenaje en 1995, por iniciativa de un grupo de señoras amigas y varios miembros de la Cátedra de Flamencología de Jerez, así como de otras instituciones de la ciudad.

El 25 de julio de 1996, sola y olvidada, se marcha para siempre Isabelita Ruiz, una de las más grandes artistas que ha dado Jerez. Nos queda una calle con su nombre, cerca de la Plaza del Caballo, y su impronta, en el arte de grandes bailaoras herederas de su legado, como su paisana Mercedes Ruiz.

NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) La información sobre este último periodo de la vida de Isabel Ruiz ha sido extraída del capítulo dedicado a la artista por la serie “Jerezanos de leyenda”, de Onda Jerez Televisión. En él aparecen testimonios de antiguas alumnas y de otras personas que trataron a la protagonista. También se ha consultado el artículo “Una vedette y bailarina jerezana llamada Isabelita Ruiz”, publicado por el Diario de Jerez el 28 de enero de 2008.


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (VI)

En enero de 1928, Isabelita Ruiz vuelve a presentar en el teatro Romea de Madrid, “con la maestría y la elegancia que la distinguen, nuevos bailes clásicos y modernos” (ABC, 25-1-1928), que le reportan nuevos éxitos y abundantes aplausos.

Isabelita Ruiz en su estudio (Mundo Gráfico, 14-12-1927)

Isabelita Ruiz en su estudio (Mundo Gráfico, 14-12-1927)

Sin embargo, en España el género ínfimo no pasa por su mejor momento y, como ya anunciara en la entrevista concedida a Mundo Gráfico, la jerezana confirma “su resolución firme de abandonar el género de las variedades, donde tantos triunfos ha alcanzado, para pasarse definitivamente al de la revista” (La Opinión, 24-1-1928).

Revistas de éxito con la compañía Velasco

Unas semanas más tarde se estrena con éxito en el Circo Price la revista ‘En plena locura’, dirigida por Eulogio Velasco. En elenco figuran, como artistas principales, Isabelita Ruiz, “cuya personalidad tan destacada proporciona una nota simpática y sugestiva” (Heraldo de Madrid, 11-2-1928), Tina de Jarque, María Caballé y Antonio de Bilbao.

En el mes de marzo, en la misma sala, la compañía de Velasco presenta una nueva revista, ‘La orgía dorada’, que se compone de veintidós cuadros, uno de ellos andaluz. El reparto es el siguiente:

“Más de cuarenta mujeres bonitas, bien disciplinadas y sabiendo lucir todo lo que Dios manda, por arriba, por abajo, por delante y por detrás. Una suprema bailarina, de recio casticismo, Isabelita Ruiz; otras dos, verdaderas dominadoras de la gracia desarticulada del moderno ‘dancing’, miss Dolly y madame Lau; las tres tiples fundamentales […], María Caballé, Tina de Jarque y Gloria Palomares; el cuadro netamente andaluz, a base de Antonio Bilbao” (La Libertad, 24-3-1928).

Isabelita Ruiz (La Esfera, 15-1-1927)

Isabelita Ruiz (La Esfera, 15-1-1927)

De manera paralela, se estrena en el mismo escenario una revista más breve, ‘La feria de las hermosas’, en la que “el éxito fue para Isabelita Ruiz, que bailó, acompañada a la guitarra, dos bailes flamencos, con primorosa gracia y estilo” (ABC, 9-5-1928). A finales de mayo, cuando se cumplen cien representaciones de ‘La orgía dorada’, la bailarina jerezana es homenajeada en el Circo Price.

Gira por Brasil con la compañía de Velasco

Avalada por los grandes triunfos cosechados en Madrid, la compañía de revistas de Eulogio Velasco hace las maletas, decidida a conquistar al público americano. En agosto la troupe debuta en Brasil con dos títulos bien conocidos por el público español, ‘En plena locura’ y ‘La orgía dorada’. El estreno tiene lugar en el Palacio Theatro de Río de Janeiro.

En el elenco habitual destaca la incorporación de la actriz y cantante Eugenia Zuffoli. Entre los números interpretados por la jerezana llaman especialmente la atención su ya famoso fandanguillo de Almería, la sevillana y una rumba cubana. El público brasileño “se extasía ante el estilo con que la niña Isabelita Ruiz ejecuta sus bailes sensuales y expresivos” (Correio de Manhã, 2-9-1928). (1)

Isabelita Ruiz interpretó con gran éxito sus bailes estilizados, que el público le exigió repetir. La graciosa artista, sobre todo en el segundo acto, por la expresión con que bailó, mereció las alabanzas de la platea, que desde la primera noche le dispensa una gran simpatía. Es una figurita interesantísima para el género, que se impone de revista en revista” (Correio de Manhã, 9-8-1928).

Sra. Lou, María Caballé e Isabelita Ruiz (ABC, 16-2-1928)

Sra. Lou, María Caballé e Isabelita Ruiz (ABC, 16-2-1928)

En el mes de octubre, la compañía Velasco presenta una nueva revista en el teatro Santa Helena de São Paulo, ‘La feria de las hermosas’, en la que “Isabelita Ruiz bailó con una expresión exquisita en los gestos y en la mirada, y gustó francamente” (Correio Paulistano, 6-10-1928).

París, Niza, Berlín… esta vez en solitario

En el mes de noviembre la troupe de Velasco presenta su repertorio en el teatro Guimaraes de Tenerife. Poco después se anuncia que Isabelita Ruiz deja la compañía y “desiste de continuar cultivando la revista”, para volver a “dedicarse a su arte personal e independiente”. En breve la jerezana “marchará a París para debutar en nuevo local que acaba de inaugurarse” y “después marchará a Berlín y Viena” (Heraldo de Madrid, 8-1-1929).

A partir del mes de enero de 1929, Isabel se anuncia en varias salas de la capital del Sena, como Embassy, Palermo y Boiard’s. Después viaja a Niza y Berlín, y en abril regresa a París, concretamente, al Moulin Rouge. Allí baila, “casi sin moverse, la más fogosa, la más ardiente de las cachuchas” (Paris Soir, 11-4-1929). La prensa gala dedica grandes elogios a su baile:

Isabel Ruiz, lenta en sus actitudes, tiene movimientos que comienzan en las manos erguidas, se deslizan a lo largo de los brazos, ondulan en todo el cuerpo y terminan en el imperioso y breve taconeo de los pies. La belleza fluye de esta bailarina como una onda, y cada uno de sus gestos traza una línea ideal renovada incesantemente con facilidad y con felicidad milagrosas. Isabel Ruiz, bailando, nos aparece en una región de orgullo y de soledad, a la que nadie ni nada más llega. El arte de Isabel Ruiz tiene incomparable nobleza, y la admiración va hacia él como hacia las cosas inaccesibles, en fuerza de ser excelsas…” (Le Petit Parisien, 15-4-1929) (2).

Isabelita Ruiz con la compañía de Velasco (ABC, 20-5-1928)

Isabelita Ruiz (nº 10) con la compañía de Eulogio Velasco (ABC, 20-5-1928)

Poco después, Isabelita regresa a España, contratada por el empresario Carceller, que la hace debutar en el cine Avenida de Madrid, acompañada de seis girls, “con su moderno repertorio de bailes clásicos y americanos” (Heraldo de Madrid, 25-4-1929). En esa época, la jerezana también actúa en Sevilla, donde se celebra la Exposición Iberoamericana, y en el teatro Villamarta de su ciudad natal, en cuya inauguración, un año antes, también había participado.

En el mes de junio, Isabel Ruiz participa en la Fiesta del Sainete, organizada por la Asociación de la Prensa en el teatro Apolo de Madrid, y deleita a los asistentes con sus clásicos bailes españoles. A continuación, emprende una gira por provincias con la compañía de revistas del teatro Romea. Durante su presentación en Zaragoza, la jerezana “entusiasma […] al público con sus canciones […] y con sus inimitables fines de fiesta” (Heraldo de Madrid, 1-7-1929).

En septiembre, Isabelita Ruiz es una de las artistas contratadas por el Rotary Club de Antibes, en la Costa Azul, para una gala celebrada en el casino de Juan-les-Pins. Unas semanas más tarde, se presenta con gran éxito en el Wintergarten de Berlín, así como en Niza y París.

De nuevo a Brasil, con Tina de Jarque

A finales de año, Isabel embarca en Burdeos con destino a Buenos Aires, junto a la actriz y cantante Tina de Jarque. No obstante, durante su escala en Río de Janeiro, son contratadas por el empresario del teatro Recreio de esa ciudad, lo que las hace posponer su visita a la capital argentina. Así lo relata la propia artista a un diario brasileño:

“Vine exclusivamente para pasear […]. Mi destino era Buenos Aires, de donde me llamaban buenos negocios. Pero no todo sale de la forma en que la gente imagina… El Sr. Neves, empresario del Recreio, me hizo cambiar de idea, ofreciéndome un contrato para trabajar en su teatro. He visto que el público que frecuenta en Recreio es alegre y numeroso. Aplaude con entusiasmo. ¡Ojalá llegue a merecer esas agradables demostraciones de cariño!” (Diario da Noite, 21-1-1930).

Eva Stachino, Isabelita Ruiz y Zaira Cavalcanti (Diario da Noite, 23-8-1930)

Eva Stachino, Isabelita Ruiz y Zaira Cavalcanti (Diario da Noite, 23-8-1930)

Las españolas debutan en Río con la revista “Dá N’ella”, que es muy bien acogida por el público. La prensa elogia especialmente la labor de la jerezana, a quien le basta con poner un pie sobre el escenario para conquistar al auditorio:

Isabelita, en cuanto apareció para el número del Carnaval de España, consiguió la simpatía de la platea. Su figurita muy graciosa se distinguió sobre todo bailando, pero bailando con una seducción y un ‘charme’ que raras veces se ha visto en las revistas nacionales. No le faltarán palmas y los comentarios oídos cuando bajó del escenario eran unánimes en reconocer que Isabelita Ruiz ha entrado con el pie derecho en el teatro nacional” (A Manhã, 25-1-1930).

En los días siguientes, la jerezana no sólo deleita al público con sus números españoles, sino que también se atreve con aires brasileños, como la machicha o la samba, que canta y baila acompañada de un grupo de chicas. Isabelita, que “cuando baila, atrae por la flexibilidad de su cuerpo todas las miradas deslumbradas y, cuando habla, […] parece que la propia brisa se calla, para que se oiga mejor el encanto de su voz” (Gazeta de Noticias, 4-2-1930), no para de cosechar aplausos y ovaciones. Para agradecer al público carioca su cálida acogida, la artista envía una carta a la prensa local:

“Quiero por este medio agradecerle la manera cariñosa en que se refirió a mi contrato para trabajar en el Teatro Recreio, y a mi consiguiente estreno, en la revista ‘Dá Nella…’. Y aprovecho la ocasión para rogar que en las columnas de su respetado periódico sea el intérprete de mi eterna gratitud al generoso público de esta hermosa capital que, con tanta benevolencia, me acogió y tanto me ha distinguido con sus aplausos” (Correio da Manhã, 30-1-1930).

Isabelita Ruiz (Advertiser, 26-7-1929)

Isabelita Ruiz (Advertiser, 26-7-1929)

En marzo de 1930, la compañía del Teatro Recreio presenta la revista ‘Eu sou do amor’, en la que destacan Isabelita Ruiz, Tina de Jarque y Zaira Cavalcanti. Unas semanas más tarde, la artista jerezana pasa a la compañía de Margarida Max, que presenta en el teatro Casino revistas como ‘Femina’, ‘Vatapá’ o ‘Miss Universo’. En esta última llama especialmente la atención el número ‘Dominadora’, a cargo de Isabelita.

En el mes de junio, toda la compañía marcha a São Paulo, para debutar en el Casino Antarctica. En él llevan a escena su repertorio habitual, además de algunas revistas nuevas, como ‘Dona Bóa’. Isabel Ruiz es muy aplaudida por su tango ‘Morocho’.

NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) Traducción de Nuevo Mundo (31-5-1929).


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (V)

En octubre de 1925 puede verse de nuevo a Isabel Ruiz en España, en ciudades como Guadalajara o Alicante, y en noviembre regresa a las tablas del teatro Romea de Madrid. En la ‘catedral de las variedades’ obtiene “un resonante éxito, bailando con su estilo personalísimo zambras, tangos, ‘fox’, etc., sobresaliendo en el lindo bailable español de Vicente Romero, ‘Glorias de mi tierra’” (La Libertad, 12-11-1925).

Isabelita Ruiz (Comoedia, 8-1-1925)

Isabelita Ruiz (Comoedia, 8-1-1925)

A su regreso de París, la jerezana vuelve a brillar con luz propia. Seduce al auditorio madrileño con sus ricas ‘toilettes’, que “son de una originalidad y elegancia extraordinarias” (El Imparcial, 13-11-1925), y “con su arte mago hace que el público la haga bailar hasta diez y doce de sus grandes creaciones” (El Imparcial, 18-11-1925).

Nueva tournée por provincias

Poco después, “la ‘estrella’ de las bailarinas” (El Orzán, 27-11-1925) emprende una nueva y exitosa gira por el norte de España. Actúa en La Coruña, Santiago de Compostela, Zamora, Bilbao y Gijón, entre otras ciudades. En el teatro Dindurra de esta última localidad, con motivo de su beneficio, Isabelita Ruiz presenta el siguiente repertorio de baile y canciones:

“1º Regiones españolas (baile).
2º ¡Hay que ver! (cuplé).
Fandanguillo de Almería (baile).
4º Nerón, foxt (baile).
5º Francesita (cuplé-tango). […]
6º ¡Vaya por usted! (baile)” (La Prensa, 9-2-1926).

En diciembre de 1926, la jerezana debuta en el teatro Ortiz de Murcia, junto a la cupletista Mercedes Serós y la bailarina Carmen Flores. Su presentación constituye todo un “acontecimiento artístico”. No en vano, “reúne Isabelita Ruiz las principales cualidades para el triunfo: rítmica figura, belleza extraordinaria, suprema elegancia y una presentación fastuosa” (Levante Agrario, 5-12-1926).

Todos sus números son muy aplaudidos, especialmente el denominado ‘El sombrero cordobés’ y el fandanguillo de Almería, del que artista hace “una verdadera creación. Ese es el verdadero fandanguillo: sin afectaciones, sin esos paseítos grotescos” (Levante Agrario, 11-12-1926).

Isabelita Ruiz (portada de Mundo Gráfico, 6-1-1926)

Isabelita Ruiz (portada de Mundo Gráfico, 6-1-1926)

Grandes éxitos junto a Tina de Jarque

En la primavera de 1927 “debuta en Romea la escultural y bella bailarina de elegancias supremas Isabelita Ruiz, cuyos bailes luminosos y artísticos son siempre un acontecimiento total” (El Imparcial, 3-4-1926). Completa el programa la vedette Tina de Jarque.

La jerezana presenta nuevos números, marca de la casa, con los que obtiene abundantes aplausos, especialmente con el baile titulado ‘Murmullos de la Alhambra’.

“Esta artista, creadora del género mimo-coreográfico, que ahora se lleva, une a su belleza poco común un donaire y ligereza graciosa, que la hacen dar un interés y encanto especiales, que tiene al público, pendiente tanto de su baile como de su gesto” (La Libertad, 4-4-1926).

En esa época también se puede ver a Isabelita, “la escultura que baila” (La Opinión, 30-4-1926), junto a Tina de Jarque, en otros teatros madrileños, como el Maravillas o el de La Latina. Asimismo, la bailarina jerezana participa en distintos eventos, como un homenaje dedicado a los aviadores del Plus Ultra, que se celebra en el teatro del Centro, o una fiesta en honor de los reyes de España que tiene lugar en la Embajada de Italia.

En este último acontecimiento, Isabelita “dio la nota española del programa, bailando varias de sus más celebradas danzas” (La Época, 7-6-1926), como ‘Gloria de mi tierra’ o ‘Fiesta en la tribu’, e interpretando canciones como ‘El sombrero cordobés’. Además de estos, la jerezana incluye en su repertorio otros números menos castizos, como el charlestón.

Tina de Jarque e Isabelita Ruiz (ABC, 30-4-1926)

Tina de Jarque e Isabelita Ruiz (ABC, 30-4-1926)

En septiembre de 1926 Isabel Ruiz realiza una nueva y fugaz visita a la capital francesa, mientras su filme Destino cosecha éxitos y buenas críticas en las salas de cine españolas. A partir del mes de noviembre puede verse de nuevo a la jerezana en los teatros madrileños y, unas semanas más tarde, también en otras ciudades.

Bailaora, cancionista y estrella consolidada

A finales de año, Isabel debuta en el teatro Duque de Rivas de Córdoba junto a la bailarina Angelita Resall y la cancionista de aires andaluces Pepita Llácer, aunque sin duda “la estrella [del programa era] Isabelita Ruiz, que con su arte exquisito cautivó al público, bailando, entre otros números, unas alegrías, acompañada a la guitarra por el señor Campillo” (La Voz, 26-12-1926).

“Como final de programa la ‘estrellaIsabelita Ruiz añadió nuevos lauros a los conseguidos en noches anteriores. […]

Su figura interesante se desenvuelve en un marco de lujo y fastuosidad, que presta a sus bailes estilistas y originales, una novedad de fantástica policromía.

Ya baile al compás de la orquesta, ya sea la guitarra (por ‘alegrías’) la que marque el ritmo de sus danzas, siempre su cuerpo, de imponderable belleza, se mueve con movimientos armónicos e inverosímiles.

Y baila Isabelita como quien practica un rito con fervoroso entusiasmo, que lleva novedades en cada exhibición” (La Voz, 28-12-1926).

En 1927, la jerezana vuelve a triunfar en los teatros Romea y Maravillas de Madrid, y continúa paseando su arte por distintos puntos de la geografía española, mientras que su nombre sigue apareciendo en los papeles de todo el mundo. Así, en el mes de octubre, el rotativo australiano News (13-10-1927) publica una fotografía de la artista con el siguiente pie: “Isabelita Ruiz. Actriz española que arrojó su pulsera a un torero”. (1)

Isabelita Ruiz (portada de La Unión Ilustrada, 6-12-1925)

Isabelita Ruiz (portada de La Unión Ilustrada, 6-12-1925)

A estas alturas de su carrera, Isabel Ruiz es una artista más que consolidada, toda una estrella, que “baila mejor que nunca” (La Voz, 29-12-1926) y también destaca como cancionista. Su repertorio incluye tanto “unas castizas ‘alegrías’, prodigiosamente bailadas a la guitarra” (ABC, 14-1-1927) como “los famosos ‘fandanguillos’ de Huelva, que son, sin duda, la cumbre de su arte” (El Orzán, 1-4-1927) o “un originalísimo y ultramoderno baile del maestro Sanna, denominado ‘Charles claque’” (ABC, 15-1-1927), números todos ellos interpretados con gran elegancia y estilo. De hecho, su afición por las danzas extranjeras no le impide seguir interpretando con maestría los clásicos bailes españoles:

“El estilo peculiar de Isabelita es esencialmente nacional. Aun cuando vaya a buscar fuera la caricatura del charlestón para hacer una creación afortunada, siempre sus méritos se acusarán notoriamente en el género español, por ella sentido y expresado como la más grande de las bailarinas” (La Prensa, 11-3-1927).

Una artista moderna y abierta a nuevos estilos

En una entrevista concedida al periodista José Montero Alonso para la revista Mundo Gráfico en diciembre de 1927, Isabel explica por qué ha decidido diversificar su repertorio:

“- ¿Qué género de bailes prefiere usted hacer, Isabelita?

– Los españoles. Y dentro de los españoles, los andaluces, claro…

– Usted hace, sin embargo, bailes exóticos, modernos…

– Sí. Lo quiere el público. Estamos en la fiebre del charles, y no hay modo de substraerse a ella.

– Ahora incluye usted también canciones en su repertorio…

– Sí. Es por esa misma razón. El público quiere variedad, cosas distintas en una misma artista. Un número solo de bailes fatiga al público nuestro actual. Vea cómo todas las bailarinas han ido recurriendo a la canción: Pastora, Argentinita… Lo busca la gente, créame.

– ¿Ha observado usted, en los años que lleva trabajando, algún cambio en los gustos del público?

– Sí. Antes sentía y comprendía mejor el baile, en lo que este tiene de arte y de belleza. Ahora busca, ante todo, algo más… alegre, a base de pantorrillas y de buena figura. Que la artista baile bien o mal es secundario. Lo interesante es que sepa enseñar bien las piernas…” (Mundo Gráfico, 14-12-1927). (2)

Isabelita Ruiz (Nuevo Mundo, 15-4-1927)

Isabelita Ruiz (Nuevo Mundo, 15-4-1927)

Asimismo, Isabel expresa su deseo de estrenarse en una nueva faceta artística, la de la revista, e informa al periodista sobre sus planes profesionales más inmediatos:

“- ¿Y de proyectos?

– Acaso vaya, dentro de muy poco, a Alemania dos o tres meses. Me ofrecen un contrato muy ventajoso… Y después a América

– ¿Una ausencia larga?

– Sí. Unos tres años. Quisiera empezar por la América del Sur y llegar hasta los Estados Unidos, donde tengo verdaderos deseos de bailar…” (Mundo Gráfico, 14-12-1927).


NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) En esa misma entrevista, Isabel manifiesta que, a pesar de su incursión en otras modalidades más modernas, sigue teniendo claro cuál debe ser la esencia del baile:

“- ¿Qué es, a su juicio, lo más importante del baile?
– El braceo. Saber dar a los brazos vida y movimiento y expresión es lo principal. Yo, en realidad, bailo poco de pies; lo que verdaderamente cuido son los brazos…” (Mundo Gráfico, 14-12-1927).


Isabelita Ruiz, la gran estrella jerezana del baile (IV)

En abril de 1922, Isabel Ruiz reaparece en el teatro Romea de Madrid, con motivo de un homenaje al maestro Manolo Font. A pesar de su ausencia de las últimos meses, la bailaora jerezana pronto vuelve a ser “la única, la indiscutible”.

“Jamás una bailarina pudo en el puesto que hoy llena Isabelita en Romea, mantener el interés y llenar el teatro todos los días. Isabel ha conseguido más: conquista a diario el aplauso unánime, sincero, de un público que la aclama” (La Libertad, 16-4-1922).

Isabelita Ruiz (Diario da Noite, 30-1-1921)

Isabelita Ruiz (Diario da Noite, 30-1-1921)

Tras su última gira europea, su estilo se ha refinado. “París no ha pasado en vano por ella. […] Se viste maravillosamente. Sus trajes son obras maestras del arte modisteril, figuras de cuadro o exquisitos figurines de periódico de modas inglés” (La Época, 3-4-1922). Sus bailes tienen un sello propio, muy personal.

Durante el mes que permanece en Romea, sus actuaciones se cuentan por llenos. Cada noche el público aplaude con entusiasmo a la genial bailarina, cuyo arte es comparable al de las mejores de su género, como Antonia Mercé, La Argentina, o Encarnación López, La Argentinita, de quienes parece haber tomado el testigo. Incluso hay quienes afirman que, “podría ser, si quisiera, una estrella de primera magnitud de ballet ruso” (La Época, 3-4-1922).

“La musa Terpsícore […] ha decidido venir a Madrid a pasar unos días, bajo el nombre de Isabelita Ruiz. […]

Durante muchos años, era forzoso al hablar de bailarinas españolas echar mano del tópico Argentina o del tópico Argentinita. Ya es hora de que dejemos en paz a estas dos artistas […].

La bailarina por antonomasia es Isabelita Ruiz, en 1922 y después de 1920. […]

Isabelita Ruiz es actualmente el eje de todo el sistema bailable y en torno a ella, aunque por bajo de ella, pululan otras artistas” (La Unión Ilustrada, 19-4-1922).

La bailarina de la emoción, que aúna clasicismo y novedad

En el mes de mayo, Isabel se presenta en Melilla y en el teatro Lara de Madrid. A continuación emprende una gira por España, que la lleva a recorrer, principalmente, la cornisa cantábrica y parte de Andalucía. Si en Córdoba destaca por “la admirable habilidad con que se acompaña con las castañuelas, de las que obtiene efectos delicadísimos” (Diario de Córdoba, 17-10-1922), a su regreso al madrileño teatro Lara llama la atención por el exotismo de sus bailes y el buen gusto de su puesta en escena. Además, la polifacética artista también se atreve con los cuplés.

Caricatura de Isabelita Ruiz (Buen Humor, 19-11-1922)

Caricatura de Isabelita Ruiz (Buen Humor, 19-11-1922)

En enero de 1923, la artista jerezana regresa al Olympia de París para actuar en la Gala de la Danza. Como en otras ocasiones, Isabelita aprovecha su estancia en la capital del Sena para renovar su vestuario, de acuerdo con el nuevo repertorio que presentará en España.

A partir del mes de abril, lsabel Ruiz vuelve a actuar en Madrid, en teatros como el Lara, el Maravillas o la sala Royalty, y también en Eldorado de Barcelona. En todos ellos cosecha grandes ovaciones. No en vano, es “la elegancia personificada, […] la general en jefe de las bailarinas de la emoción” (La Correspondencia de España, 30-11-1923), y “sabe expresar con gran acierto el baile que interpreta con sabiduría e instintivamente evocan nuestros maestros del clasicismo más puro” (Correo de la Mañana, 14-10-1923).

En 1924, Isabelita Ruiz continúa iluminando con su arte la escena madrileña. Se la puede ver en el teatro Romea, y también en ciudades como Salamanca o Guadalajara. La jerezana conquista cada noche al auditorio con sus bailes tan de la tierra, si bien domina igualmente otras danzas, como el fox. De hecho, hay quienes la ven como una “Tanagra del baile, que ha logrado armonizar con el clasicismo de los bailes españoles las elegancias modernas y revestir de formas nuevas de gran belleza plástica las danzas en boga” (La Unión Ilustrada, 30-3-1924).

Isabelita Ruiz es quizá la única bailarina que sabe emocionar y subyugar a todos los auditorios con sus originales y definitivas creaciones seleccionadas y perfectas. Es un arte españolísimo, caliente y febril trasladado victoriosamente al lienzo por Romero de Torres; y eso es en la escena Isabelita, una mujer del castizo pintor cordobés. No es presumible que en sus ‘fandanguillos’ pueda ya ser superada, sino emulada siguiera” (La Voz de Castilla, 1-1-1924).

Isabelita Ruiz (Mundo Gráfico, 31-10-1924)

Isabelita Ruiz (Mundo Gráfico, 31-10-1924)

La mujer que hay detrás de la artista

Con motivo de su actuación en la capital salmantina, Isabel concede una entrevista al diario La Opinión, que nos revela algunos datos de su personalidad:

“Lo primero que su boca pronunció, después de la inevitable presentación, fue que ella no quería interviús, no me agradan, nos dijo. […]

Como buena jerezana, aventurera siempre, gusta de los viajes, viajes prolongados, en los que predomina el arte y el baile, el baile andaluz, flamenco, y los fox y fandanguillos” (La Opinión, 30-12-1923). (1)

De hecho, años más tarde, la artista se reafirma en su gusto por descubrir otros lugares:

“-¿Cuáles son, Isabelita, sus aficiones fuera de la escena?

– Yo soy muy casera, acaso por contraste con el trajín del teatro. Pero si tuviese mucho dinero, mucho, y pudiera permitirme el lujo de no trabajar, me gustaría viajar, conocer cosas nuevas, ir lejos, muy lejos…” (Mundo Gráfico, 14-12-1927).

De nuevo a las Américas… y vuelta a París

En marzo de 1924, Isabelita Ruiz vuelve a cruzar el charco con rumbo a Buenos Aires, para actuar en el Empire Theatre “con un contrato ventajosísimo y con un arte personalísimo, sin reminiscencias de otras artistas, sin desplantes y sin vulgaridades” (La Unión Ilustrada, 30-3-1924).

Isabelita Ruiz (La Unión Ilustrada, 27-5-1923)

Isabelita Ruiz. Foto: R. Sobol (La Unión Ilustrada, 27-5-1923)

Tras una “gira triunfal en Argentina y Chile durante cinco meses” (O Paiz, 13-9-1924), en septiembre Isabel es contratada por el Casino Teatro de Copacabana (Brasil), donde debuta con gran éxito (2):

“El arte de Isabelita Ruiz no se puede comparar al de ninguna otra, y se puede incluso asegurar que en Río nunca se ha presentado una bailarina de su género que la pueda igualar, haciendo, como hace Isabelita Ruiz, verdaderas creaciones en la armoniosa y alegre música española, que interpreta con con coreografía magistral de movimientos elegantes y sugestivos.

El finísimo público que frecuenta el Casino Teatro de Copacabana ha tributado a la inteligente artista ovaciones calurosas, y ésta se vio obligada a repetir la mayor parte de sus interesantísimos bailes” (O Paiz, 16-9-1924).

En el mes de octubre se anuncia la reaparición de Isabelita Ruiz en el teatro Romea de Madrid. A finales de año, la jerezana participa en una función benéfica celebrada en el Gran Teatro de Córdoba, donde coincide con Dora la Cordobesita, y unas semanas más tarde regresa a París. En esta ocasión, ha sido contratada por el Concert Mayol para tomar parte en la revista ‘¡Muy excitante!’, en la que interpreta el cuadro ‘El tamborilero encantado’, dedicado a España. Como es habitual en ella, la jerezana destaca por sus excelentes dotes como bailarina, a las que hay que sumar sus buenas cualidades para la interpretación:

“La revista se enriquece con la presencia de la bailarina española Isabelita Ruiz: actriz y bailarina, tiene tanta expresión en su bonito rostro como agilidad en sus piernas, es unas veces dramática y otras alegre […]. Un trueno de aplausos ha recibido esta bella artista” (Le Gaulois, 22-1-1925).

Una vez más, “Isabelita Ruiz enloquece al público parisino de 1925 contoneando el cuerpo al compás de tangos flamencos, boleras y fandanguillos de la misma manera y con el mismo estilo de las famosas ‘bailadoras’ que constituían hace más de sesenta años el encanto de nuestros abuelos” (El Diario Palentino, 27-3-1925).

Fotograma de la película Destino (La Esfera, 9-1-1926)

Fotograma de la película Destino (La Esfera, 9-1-1926)

De los escenarios a la gran pantalla

La artista jerezana se encuentra, sin duda, en un excelente momento profesional. La que empezara su andadura como niña prodigio del baile español, no solo ha incorporado en su repertorio danzas de muy distintos estilos y procedencia, sino que también se ha atrevido con el cuplé y la revista, y ahora avanza un paso más en su carrera: Isabel se estrena como actriz de cine, a las órdenes del director francés Henry Roussell, que la ha contratado para su nueva película, Destinée, distribuida en España con el título Destino. La sinopsis es la siguiente:

“Es una joya cinematográfica de extraña belleza, engarzada por las manos del maestro en el marco elegante y agitado del Directorio, en el centro de los acontecimientos que decidieron el destino de Bonaparte, en los albores de la gran epopeya napoleónica, y refleja en la pantalla la auténtica novela de amor de una joven italiana, a la que Isabelita Ruiz, la deliciosa artista española, presta, por primera vez, todos los encantos de su belleza y de su gracia, y el doloroso calvario de un joven revolucionario, personificado por Vital Geymond, conducido a la traición por una pasión desgraciada” (Paris-Soir, 5-9-1925).

Durante el verano de 1925, Isabelita sigue deleitando con sus bailes españoles al público parisino, en salas como el music hall Empire o el Concert Mayol, donde continúan las representaciones de la revista ‘¡Muy excitante!’.

NOTAS:
(1) De hecho, Isabelita es, junto a Dora la Cordobesita, una de las más destacadas intérpretes del fandanguillo de Almería:

“Hay dos ‘estrellas’ españolas que han hecho de esta danza una verdadera creación: Dora la Cordobesita e Isabelita Ruiz. La primera, borda con sus pies de prodigio el encaje maravilloso de esta danza sugestiva. La segunda, tiene sus momentos de intenso, de supremo arte y de pasión suprema, en que cruza las manos sobre el pecho, transfigurando de emoción, el rostro, mientras lloran los ‘palillos’ -como queriendo recoger, sobre su seno, toda el alma de esta tierra bendita- para alzarla, después, gloriosa y soberana, en el arco triunfal de sus brazos de nieve” (Crónica Meridional, 2-5-1925).

(2) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.