Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (IV)

En enero de 1923 se estrena en el Winter Garden de Nueva York la revista The Dancing Girl, “uno de los mayores espectáculos llevados a escena por los Shubert”, compuesto por “una gran colección de inteligentes escenas, cada una más bonita que su predecesora” (New York Clipper, 24-1-1923). La crítica destaca su “espléndida producción, trajes alegres, canciones […] melódicas y un excelente reparto” (Variety, 1-2-1923) (1).

Trini Ramos a su llegada a Nueva York (The Decatur Herald, 9-1-1923)

Trini Ramos a su llegada a Nueva York (The Decatur Herald, 9-1-1923)

Al frente del mismo está Trini Ramos, que llega avalada por los éxitos cosechados en Londres con “la sal y gracia de sus danzas castizas, el hondo brillo de sus ojos de gitana y el encanto típico de sus ‘andares’” (Cine-Mundial, enero de 1923)… Y no decepciona (2):

Trini, una flexible y elegante bailarina, con una voz que, aunque pequeña, es agradable, se ganó muchos aplausos” (New York Clipper, 24-1-1923).

“La encantadora bailarina española Trini, cuya belleza (de su cara y su figura) es tan gratificante como su fino arte para el baile, vale por sí sola ‘el precio de la entrada’” (Tyrone Daily Herald, 1-2-1923).

Trini, la bailarina española y sin duda una belleza, hace un trabajo muy inteligente” (Brooklyn Life, 3-2-1923).

Trini […] es una de las debutantes y se anotó un éxito de grandes proporciones. Es justo lo contrario de lo que se espera de una bailarina española. Es tranquila, recatada, hermosa y modesta, y trabaja con un auténtico deseo de agradar. Triunfó admirablemente” (New York Clipper, 7-2-1923).

Winter Garden de Nueva York, años 20

Winter Garden de Nueva York, años 20

Un nuevo estilo de baile español

La sevillana interpreta varias canciones en inglés (3) junto a su partenaire, Arthur Margetson. No obstante, lo más destacado de su repertorio son los bailes españoles, presentados de una manera novedosa que conquista al público de Broadway:

“… Trini es al arte español de Terpsícore lo que Einstein a la teoría de la relatividad, según nos informan quienes han podido echar un vistazo a alguno de sus ensayos.

[…] Trini está en el programa para traer su versión moderna y original de los bailes […] al nuevo Winter Garden, e incluso los ‘cansados hombres de negocios’ que se colocan en la primera fila para pasar una tarde tranquila, se levantarán y prestarán atención.

Sin embargo, faltarán los habituales mantones y la falda de vuelo; incluso las medias y quizás también los zapatos, si la dirección garantiza que el suelo del escenario no está astillado.

No se sabe exactamente qué ocupará el lugar de las obsoletas prendas descartadas, pero la propia Trini, ni más ni menos, promete que Broadway va a parar, mirar, escuchar y, después, volverá por más” (Daily Arkansas Gazette, 1-7-1923).

Trini en The Dancing Girl (The New York Times, 23-4-1923)

Trini en The Dancing Girl (The New York Times, 23-4-1923)

Tras las huellas de su tocaya

Llama especialmente la atención la ‘Farruca torera’, un número que nos recuerda a la ficticia corrida de toros que varias décadas atrás popularizara Trinidad Cuenca sobre los escenarios de todo el mundo. Lo mismo que su ilustre predecesora, la Ramos se mete en el papel de todos los personajes que intervienen en el combate:

“Chasquido de castañuelas, rasgueo de guitarra, pisadas de zapatillas de seda […]; la carrera del picador, el empujón de las punzantes banderillas de papel de seda lanzadas con diabólica habilidad, el rugido de los dueños, ávidos de sangre, de la plaza de toros; y el brillante golpe final que concluye el sanguinario espectáculo.

[…] Ella es toda la corrida. Es el picador, el torero, el matador e incluso el toro […]. Por medio de sus pasos de baile nos ofrece la vívida imagen del cruel pasatiempo que ella, como auténtica sevillana, apoya apasionadamente.

[…] La corrida de toros puede ser brutal, pero la presentación de Trini fue deliciosa” (The Evening News, 20-1-1923).

The Dancing Girl permanece varios meses en cartel y cuenta con ilustres espectadores, como el escritor y premio nobel español Jacinto Benavente, que es homenajeado durante una de las representaciones, en la que Trini ejecuta varios bailes adicionales en su honor (Hartford Courant, 15-4-1923).

Trinidad la Cuenca (Foto de Emilio Beauchy)

Trinidad la Cuenca (Foto de Emilio Beauchy)

Del escenario a la gran pantalla

Poco después, la polifacética artista da un paso más en su exitosa carrera y se estrena como actriz de cine en el filme Caroline, basado en el musical homónimo:

“… Trini estará en el estudio por las mañanas y por las tardes, con la excepción de las horas en que está actuando en la matinée de ‘The Dancing Girl’. […]

… Se cree que la extraordinaria belleza de Trini convertirá a la artista española en una incorporación excepcionalmente bienvenida entre las estrellas del celuloide. Un test de pantalla al que se ha sometido recientemente ha resultado especialmente satisfactorio. Será su primera aparición en el cine” (The Evening Telegram, 16-3-1923).

A Londres, como una estrella

En mayo de 1923, a pesar de los triunfos obtenidos en Broadway, Trini pone punto y seguido a su participación en The Dancing Girl y regresa a Londres para cumplir un nuevo compromiso adquirido con Charles Cochran, que cuenta con ella para su nueva revista, Five to Seven (4).

Trini Ramos saluda a Jacinto Benavente (St. Louis Dispatch, 13-3-1923)

Trini Ramos saluda a Jacinto Benavente (St. Louis Dispatch, 13-3-1923)

Durante esa nueva estancia en la capital británica, queda patente el alto grado de popularidad de la joven sevillana. El Sunday Post (24-6-1923) le otorga un puesto preferente en el ranking de artistas famosas, basándose en las ventas de tarjetas postales con su fotografía. Se la puede ver en distintos eventos teatrales (5), y es imagen la publicitaria de una marca de perlas (6).

De gira con The Dancing Girl

A finales de agosto, Trini regresa a los Estados Unidos y se reincorpora al reparto de The Dancing Girl, que lleva varios meses representándose en el Colonial Theatre de Chicago. Durante su ausencia, el papel protagonista ha sido interpretado por Conchita Piquer y, posteriormente, por Vera Myers (Chicago Daily Tribune, 23-8-1923).

A principios de septiembre, la revista pasa al Shubert-Murat Theatre de Indianapolis y allí comienza una gira por el Medio Oeste, con paradas en los teatros Shubert de ciudades como Cincinnati, Pittsburgh, Philadelphia o Boston. Un tren especial se encarga del transporte de la compañía, que consta de un total de 150 personas (The Hancock Democrat, 30-8-1923).

Anuncio de Cintra Pearls, protagonizado por Trini Ramos (Bexhill-on-Sea Observer, 29-9-1923)

Anuncio de ‘Cintra Pearls’, protagonizado por Trini Ramos (Bexhill-on-Sea Observer, 29-9-1923)

Al frente de la misma sigue estando Trini, que es considerada “una de las principales intérpretes de bailes con los pies descalzos”:

“Aunque los estilos de danzas españolas nunca se ejecutan con los pies desnudos, Trini ha introducido una exitosa revolución en los bailes nacionales, de modo que muchos ensayos se realizan sin zapatos ni medias” (The Indianapolis Star, 26-8-1923).

No obstante, la bailaora sevillana también domina el zapateado y el toque de castañuelas, que a veces sustituye por “pitos” o chasquido de dedos (Pittsburgh Daily Post, 18-9-1923). A todo ello hay que sumar su carácter de chica “adorable y sonriente”, que “pone gracia y melodía en sus pasos, y no las zalamerías de sirena de otras bailarinas españolas” (Pittsburgh Daily Post, 16-9-1923).

A Sevilla y olé

En 1924 Trini Ramos regresa a Sevilla, en plena Feria de Abril, y se deja ver en la Caseta de la Prensa:

“La Oterito, la simpatiquísima Anita Delgado, ese prodigio de mujer que se llama Trini Ramos, las hermanas Real y un sin fin de criaturas bonitas y simpáticas, artistas de pura cepa sevillana, han contribuido con su presencia a que la animación no decayera hasta la madrugada” (El Noticiero Sevillano, 29-4-1924) (7).

Trini Ramos (The Tatler, 7-2-1923)

Trini Ramos (The Tatler, 7-2-1923)

Durante su breve estancia en la ciudad que la vio nacer, la polifacética bailaora concede una entrevista a Galerín. En ella repasa sus éxitos en Londres y Nueva York, y ofrece algunos detalles sobre sus planes más inmediatos:

“-¿Y ahora vuelve por su cuenta?
-No, tengo que cumplir otros contratos. Embarcaré en un puerto francés el día 10. Ahora trabajaré en la impresión de una película por la mañana; por la tarde, en un cabaret, y por la noche, en un teatro.
-¿Qué sueldo cobrará?
-Unos mil dólares a la semana, ¿no?
-Qué sé yo ¿Y de dinero ahorrado, Trini?
-Se gasta mucho. Los viajes son carísimos. Venir a Sevilla me cuesta siete mil pesetas. Además la vida allí es muy cara.
-¿Usted vivirá en un hotel lujoso?
-No. Tengo un “apartament”, en el que vivo con una señora de compañía y una criada.
[…] Observamos que Trini lleva en el dedo del corazón un anillo con una piedra azul, y le preguntamos.
-Si. Es el anillo de pedida. Me caso
-¿En Nueva York?
-¡Como no! Mi novio lo tengo allá. Hace año y medio que nos hablamos, y si no me he casado ya ha sido porque quiero antes trabajar, ser yo la que mande” (El Liberal de Sevilla, 3-5-1924) (8).


NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) Las noticias sobre los éxitos de Trini Ramos en Nueva York no tardan en llegar a la prensa de Sevilla, que se congratula del triunfo de su paisana:
“Hace tres noches, según cablegrama recibido, fue el debut de Trini en el teatro Winter Garden, con ‘La muchacha bailarina’, obra que es un prodigio de lujo y riqueza, y donde nuestra gentil paisana alcanzó una inmensa ovación.
El nombre de Sevilla resonó aquella noche en Nueva York con el estruendo de las grandes representaciones artísticas. Trini Ramos era al día siguiente popular, elogiándola en alto grado la Prensa” (El Liberal de Sevilla, 27-1-1923; noticia localizada por José Luis Ortiz Nuevo).
(3) “Trini y Margetson tienen varias canciones deliciosas en pareja, y triunfan con ‘My Love Bouquet’ y ‘I’ve Been Wanting You’” (Variety, 1-2-1923).
(4) “Un espectáculo que durará desde las cinco hasta las siete es la nueva noción de Charles B. Cochran para el London Pavilion. Se llamará ‘Cinq a Sept’. El programa se compondrá sólo de mujeres. Entre las primeras colaboradoras están Delysia, las Dolly Sisters, Trini, Raquel Meller, La Argentina y la Sra. Vernon Castle” (The Era, 1-2-1923)
(5) Nada más llegar a Inglaterra, se puede ver a Trini Ramos junto a la Señora Cochran en un palco del Palace Theatre, durante el estreno de la revista ‘Music Box’. La sevillana “lucía -si es posible- más bonita que nunca, con un vestido blanco bordado en cristal, con cadenas de perlas envolviendo sus muñecas y una gardenia de cera prendida en la brillante negrura de su pelo” (Illustrated Sports and Dramatic News, 26-5-1923).
Unas semanas más tarde, en la misma compañía, Trini asiste a la première de ‘Little Nelly Nelly’ en el New Oxford Theatre (Illustrated Sports and Dramatic News, 14-7-1923).
(6) Los anuncios de dicha firma que tienen a Trini como musa se publican en el Bexhill-on-Sea Observer durante los meses de agosto y septiembre de 1923.
(7) Noticia localizada por José Luis Ortiz Nuevo y disponible en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.
(8) Ibídem.


“Expediente séquito en – Es La Argentina”

La reina de las bailarinas españolas está aquí con su séquito y una amplia sonrisa roja

La Argentina, reina de las bailarinas españolas, llegó anoche con su bolso y su equipaje al Hotel Statler.

Había 37 piezas de equipaje. Todos los botones del hall estaban ocupados con ello. Luego llegó su ama de vestuario con los brazos cargados de flores, su pianista, su electricista, su mánager y su Chow Chow de siete semanas, Aline, por no mencionar a un reportero, un fotógrafo, un agente de prensa y un delegado que acudieron a darle la bienvenida.

Antonia Mercé con su perrita Aline, a su llegada a Cleveland

Antonia Mercé con su perrita Aline, a su llegada al hotel (Cleveland Plain Dealer, 4-11-1935)

‘Todo el mundo’, dijo ella con una amplia sonrisa roja, mientras la comitiva subía en el ascensor.

Eso significa ‘everybody’, explicó su mánager, Nolly Meckel.

La Argentina es menuda y ágil. Llevaba un sencillo vestido azul y un sombrero, y nada de maquillaje, salvo el rojo de sus labios y las finas curvas de sus cejas, ni nada de joyería. Pero en su vestido llevaba dos lacitos que representan las condecoraciones que ha recibido por su baile de los gobiernos español y francés.

Se llama como “todos nosotros’

– ¿Cómo se llama el perro?

Aline – respondió. Sonaba como Eileen.

– Pero ¿por qué el nombre irlandés?

– Se llama como todos nosotros – respondió la bailarina, mientras sostenía al pequeño perro lanudo a un brazo de distancia sobre su cabeza.

– Yo soy Antonia. Él es Luis Gálvez, el pianista. Ella es Irene Ibáñez, mi amiga. Éste es Nolly Meckel, que conoce todos mis secretos. Y aquí está Everett Higgenbottom, el electricista. ¿Ven, no? ¿Explícaselo tú, Nolly.

Nolly remarcó que las primeras letras de los nombres de pila de los cinco componían el nombre del cachorro.

La Argentina acababa de venir de Texas y estaba cansada, dijo Meckel. Pero repartió cigarrillos y posó para un par de fotos.

La Argentina, durante su actuación en El Amor Brujo (The New York Times, 22-6-1930)

La Argentina, durante su actuación en El Amor Brujo (The New York Times, 22-6-1930)

– ¿Alguna vez se toma un whisky soda cuando está cansada? – le preguntaron.

– ¡Oh, no! Nunca tomo bebidas espirituosas. No son buenas para una bailarina. Y no me gusta el alcohol. Está asqueroso. A veces, si estoy resfriada, me tomo un poco de cognac.

– ¿Cómo se mantiene tan delgada? – fue la siguiente pregunta. La Argentina ya no es una niña.

– Debería preguntar cómo engordar – respondió -. Una vez lo intenté, pero no pude ganar ni un gramo. Como de todo lo que me gusta y nunca he intentado hacer dieta.

La Argentina trabaja doce meses de doce. Odia las vacaciones. Una vez, cuando Meckel la obligó a tomarlas, se enfadó mucho y le envió telegramas ordenándole que le mandara a un pianista, hasta que él cedió.

Su séquito lleva mucho tiempo con ella

Normalmente no tiene la aparente disposición de una prima donna. Meckel lleva once años con ella y la Srta. Ibáñez, del guardarropa, lleva diez. los otros han pasado seis y cuatro años viajando por el camino de la mujer que ha bailado tres veces alrededor del mundo, que lleva años actuando constantemente y que ha encontrado tiempo para crear 120 bailes originales.

Lleva 50 trajes con ella. Usa castañuelas de madera de granado y ninguna otra lo hará. Otras bailarinas copian sus creaciones.+

Antonia Mercé, La Argentina

Antonia Mercé, La Argentina

La Argentina acurrucó al perrito de pelo rizado bajo su brazo, dijo un amistoso ‘buenas noches’ a todo el mundo y se retiró, dejando un ligero olor a Nuit d’Oublie tras de sí.

Bailará en el Public Music Hall mañana por la noche. Al público le venderán castañuelas para aplaudir. La actuación está patrocinada por el Garden Club de Cleveland”.

NOTA:

* Fuente: Cleveland Plain Dealer, 4-11-1935. La traducción es mía.

 


Soledad la Mejorana, la reina del gesto y del palillo (III)

Durante su visita a Sevilla, en mayo de 1927, el futuro monarca de Inglaterra también es agasajado con una fiesta celebrada en un patio andaluz del Barrio de Santa Cruz. Los periodistas británicos que cubren el evento asisten sorprendidos al espectáculo flamenco, en el que, como no podía ser de otra manera, Soledad la Mejorana acapara todas las miradas:

“… Únicamente sus ojos [de los periodistas] tienen un fulgor especial, cuando la ‘bailaora’ con su falda de veinte volantes, lanza el salto repentino con el que abandona su silla, en la que momentos antes sentada palmoteaba al son de la guitarra, y alrededor del surtidor con sus diminutos pies afiligranea con el arte y pone en las contorsiones rítmicas de su esbeltez morena algo tan grandioso, que hasta los ingleses olvidan su aspecto glacial y juntan sus manos pausadamente, mientras sus bocas exclaman el ‘hurra’ clásico…

… Aún el talle cimbreante de esta figura escultural que la providencia dotó de belleza y arte (sin duda como heredera de su tía la célebre Pastora Imperio que lo llevó y ensalzó por el mundo), ‘La Mejorana’, así se llama esta gitana baila y se retuerce con nostalgias que anuncian el gusto y despiertan los deseos, mientras sus ojos de mirar profundo aprisionan y engarzan corazones repletos de admiración” (La Voz de Soria, 3-5-1927).

Soledad la Mejorana (por Alfonso Grosso)

Soledad la Mejorana (por Alfonso Grosso)

Unas semanas más tarde, esta vez en Madrid, la bailaora sevillana vuelve a acaparar todas las miradas en una fiesta a la que asisten el Embajador de Francia y varios miembros de la Casa Real Española, así como en un concierto que se celebra en honor de la colonia francesa:

“… la segunda parte de la fiesta se redujo a bailes flamencos, a cargo de la excelente artista la Mejorana, en el jardín, donde hubo después animado baile, que duró hasta bien entrada la madrugada” (ABC, 23-5-1927).

“… Un simpático ‘speaker’ anunció luego el programa de los bailes de la bella sobrina de Pastora Imperio ‘La Mejorana’, quien bailó fandanguillos y otros bailes clásicos, aplaudiéndose su arte, sus ojos negros y su tez bronceada” (La Época, 23-5-1927).

“… Como fin de fiesta, la reina actual de las bailaoras jóvenes, que es sobrina de Pastora Imperio y se llama como se llamó la madre de aquélla, la Mejorana, se hizo aclamar por el extranjero concurso con su gracia flamenca y española” (ABC, 24-5-1927).

‘Alternativa’ artística de la mano de Pastora Imperio

Con estas credenciales, en junio de 1927 Soledad debuta en el Teatro Maravillas de Madrid, y lo hace acompañada de su prima Pastora Imperio, que le da la alternativa artística. Completan el programa la recitadora Gloria Bayardo y la bailarina Carmen Flores. El acontecimiento despierta gran expectación:

“Por iniciativa de una bella dama de la alta sociedad, bien conocida por su protección a las artistas, mañana jueves, en la función de la noche, debutará la bailarina andaluza la Mejorana, prima de Pastora Imperio. En este ‘debut’ hay la novedad de que Pastora dará la alternativa a su prima, entregándole las castañuelas y bailando con ella. Los éxitos de la Mejorana en la última feria de Sevilla, su belleza y su gracia, garantizan el éxito” (ABC, 1-6-1927).

“El jueves próximo, la genial ‘estrella’ cañí Pastora Imperio presentará a Soleá la Mejorana, extraordinaria bailaora gitana, cuyo debut ha de causar verdadera sensación” (La Voz, 31-5-1927).

“… La ‘debutante’ sigue la tradición de la buena escuela flamenca, sin mixtificación alguna, y acompañada por la orquesta y a la guitarra, lució su gracia pinturera y su casticismo de la mejor solera. Pastora y la neófita fueron aplaudidísimas” (ABC, 3-6-1927).

Pastora Imperio

Pastora Imperio

El día del esperado debut, la Imperio se dirige al selecto público que llena el Teatro Maravillas y le presenta a su prima. Asimismo, advierte a la joven la gran responsabilidad que supone subirse a las tablas con el nombre de La Mejorana:

“… Pastora Imperio, sacando de la mano a otra ‘cañí’, que es un asombro de bonita y otro asombro de expresión, la señorita ‘Soleá la Mejorana’, se arrancó por un discurso con el público, diciéndole estas o parecidas frases:

‘Aquí les traigo a ustedes a esta chavalilla, por nombre ‘Soleá la Mejorana’. La pajolera niña ha caído en la cuenta de ponerse por mote el mismo que mi madre se puso en el ‘tablao’. ¡La Mejorana! ¡No recuerda na este nombre en la historia del baile flamenco!

Pues, bueno, esta niña tan bonita resulta que es prima carnal mía, gitana como yo, ‘bailaora’ como yo y con más vocación por esto de los palillos que un cura por cantar misa.

Quiere la chiquilla que yo le dé el paso a la escena o la alternativa, como ustedes quieran llamarlo a esto. Y yo se la voy a dar, diciéndole sólo una cosa: Tienes que probar que hay sangre, arte y agrado para con el público. De no ser así, ‘arrecoge’ los avíos y vuélvete a casa, niña, ‘pa’ no pensar nunca más en asomar a ningún escenario’” (La Libertad, 3-6-1927)

Sin embargo, lejos de defraudar al público, el debut de Soledad constituye todo un éxito. La joven sevillana, digna heredera de su estirpe, atesora lo mejor de arte de Pastora Imperio y Rosario Monje. Ha nacido una nueva estrella:

“… Soleá ‘La Mejorana’, al recibir los palillos de Pastora Imperio, recibió también su arte. ‘La Mejorana’ es sin duda la mejor artista de este género castizo y la bailaora de más tronío que se ha presentado en Madrid […].

Muy personal Soleá, como su madrina, en la interpretación de los bailes ‘cañís’, consiguió un franco y verdadero éxito.

Tuvo que repetir todas las danzas, escuchando nutridos aplausos al final de cada una” (La Opinión, 3-6-1927).

Soledad la Mejorana (por Alfonso Grosso)

Soledad la Mejorana (por Alfonso Grosso)

“… La Mejorana, deliciosa gitana que recibió su ‘alternativa’ de Pastora Imperio, es ya una realidad de la escuela flamenca. Sus bailes constituyen una prueba más de que entre la ‘gitanería’ castiza hay linajes consagrados al culto de un fuego sagrado inextinguible. La danza de esta ‘Soleá’ es, en efecto, una continuación de ese estilo originalísimo conocido en la anterior Mejorana, estrella que brillara un día con fuerte llama, y en Pastora Imperio, síntesis moderna de una sensibilidad y un arte hermético…

Grande fue el éxito alcanzado por la Mejorana en esta velada, que ha de constituir para ella uno de los mejores recuerdos de su carrera artística, tan brillantemente iniciada” (La Época, 3-6-1927).

“… La Mejorana tiene la ingravidez serena y alada que caracteriza a las bailadoras de su raza, y sus bailes son apasionadores, fuertes en contrastes, ricos en emociones.

Estamos ante una nueva ‘estrella’ del baile. En potencia, Soleá posee las condiciones de las mejores artistas de su género” (La Nación, 3-6-1927).

La nueva estrella del baile

Tras su exitoso debut en el Maravillas, el público madrileño puede volver a disfrutar con el arte de Soledad la Mejorana en un baile organizado por el Círculo de Bellas Artes en los Viveros de la Villa y, poco después, en los teatros Romea y Pavón.

La joven sevillana se ha convertido en la artista de moda. La prensa del momento dedica bastantes líneas a ensalzar sus virtudes. Incluso hay quien se atreve a situarla, en algunos aspectos, por encima de Antonia Mercé, La Argentina, una de las mayores bailarinas españolas de todos los tiempos:

Antonia Mercé, La Argentina

Antonia Mercé, La Argentina

“… ‘Soleá la Mejorana’ cultiva únicamente los bailes populares andaluces, interpretándolos de manera excepcional, de forma personalísima, sin traer a la memoria ningún antecedente, y además con espontaneidad, acreditando una intuición artística verdaderamente admirable.

… Antonia Mercé ha conseguido en la interpretación de estos bailes magníficas calidades; pero a nuestro juicio ‘Soleá la Mejorana’ ha atinado a atrapar una nota interesantísima de la que carecen las interpretaciones de la Mercé: la espontaneidad

Conviene al Arte que las actitudes, los giros, las flexiones que nos dan idea de los estados interiores, sean un tanto estilizados, y convencida de esto ‘Soleá, la Mejorana’, baña a sus danzas con una suprema elegancia, con una elegancia imponderable.

Si a todo esto añadimos que ‘Soleá, la Mejorana’ ostenta una graciosa figura, una figura genuinamente femenina, muy cabalmente proporcionada, y que los crótalos tañidos por las manos de ‘Soleá’ suenan mágicamente, como pocas veces los oímos sonar, se puede perfectamente proclamarla como una gran danzarina, como la mejor bailarina andaluza de los días que corren.

Vivificada la música de Albéniz y Granados por ‘Soleá, la Mejorana’ adquiere valores hasta ahora inéditos e insospechados…” (Emiliano M. Aguilera, en Revista Popular, 1-7-1927).

Sin embargo, no todo son elogios para la joven artista, pues hay un aspecto de su presentación que no satisface del todo a la crítica. Se trata de su vestuario, tal vez demasiado moderno para lo que se espera de una bailaora tan clásica y elegante:

“Si algún defecto hay que ponerla (sic) es la falta de clasicismo en el vestido: La Mejorana tiene obligación moral de salir al tabladillo con una bata de cola señoril, graciosa, ‘cañí’” (La Nación, 3-6-1927).


Soledad la Mejorana, la reina del gesto y del palillo (I)

En las últimas décadas del siglo XIX, Rosario Monje, La Mejorana, revolucionó el baile de mujer y puso la semilla de la que hoy se conoce como Escuela Sevillana de Baile, que tuvo como precursora y referente a la gran Pastora Imperio, hija de la primera.

Sin embargo, esa gran dinastía de artistas no concluye en Pastora. Alrededor de los años veinte del siglo pasado empieza a conquistar los escenarios españoles una joven llamada Soledad que rescata el sobrenombre de su tía La Mejorana, con la responsabilidad que ello implica.

Sus primeros pasos en el mundo del arte

La encontramos anunciada por vez primera en prensa en la primavera de 1919, en una función benéfica organizada por el Centro Reformista del Distrito de la Inclusa y celebrada en el Teatro Español de Madrid: “Presentación por primera vez de la joven artista La Mejorana en sus creaciones” (La Correspondencia de España, 4-4-1919). Durante los meses de agosto y septiembre también se la puede admirar en Bilbao, Sevilla o La Coruña.

Soledad la Mejorana (El Imparcial, 4-6-1927)

Soledad la Mejorana (El Imparcial, 4-6-1927)

En verano de 1920, Soledad triunfa en Sevilla, en el music hall del Teatro Club Hispania, situado en los Jardines de Eritaña. Por allí desfila un nutrido elenco de artistas de variedades, entre las que cabe mencionar a las bailarinas Conchita Andrade, La Granadina, Trini Herrero, La Hesperia, Matilde Osuna o La Trianera; y a las canzonetistas Vicenta Safont, Pilar Osiris, María Olimpia, María de la Cruz, Pilar LLanderal, Conchita Piquer, Lilí Molina, Teresita Pastor o La Tempranica.

“… La noche de su inauguración se vio completamente lleno de un numeroso público, que aplaudió sin reservas a la bonita bailarina Soledad la Mejorana, que baila muy bien….” (Eco Artístico, 30-6-1920).

“… Continúan contándose por llenos las representaciones en este bonito, fresco y elegante music hall, que es el punto de cita de la buena sociedad sevillana.

Por allí desfilan las mejores estrellas de varietés, actuando una bonita bailarina llamada Soledad la Mejorana, que es una monada en todos sus bailes…” (Eco Artístico, 15-7-1920).

Cádiz se rinde a sus pies

En esa misma época, Soledad también se presenta en el Teatro Eslava de Jerez y en el Balneario Victoria de Cádiz, ciudad a la que regresa en el mes de noviembre, para debutar en el Kursaal. Allí comparte cartel con artistas como las cantantes Perlita Madrileña, Alicia del Pino y Gardenia; o la bailarina Ascensión Gómez. La prensa local dedica no pocos elogios a la joven bailaora, que es digna representante de su estirpe:

“Ha debutado en el Kursaal ayer una bailarina, muy simpática y muy mona, […] ‘que da la cara’, que ‘sabe salú’; en suma, que se da cuenta del terreno que pisa. Me refiero a Soledad la Mejorana.

Es verdad que ‘quien lo hereda, no lo hurta’, y la Mejorana no niega en cada gesto, en cada una de sus miradas, en su hablar, en su cantoneo (sic) rítmico, y en sus movimientos todos, que es de estirpe de artistas, que tiene inculcado el baile en las entretelas del espíritu, como diría cualquier escritor ‘cañí’.

La Mejorana es más que una esperanza; es artista que triunfa por cada día que pasa, y que con su ritmo y sus desplantes artísticos y singulares, se colocaría pronto al final de los carteles, ‘revolucionando’ el mundillo de las varietés con su palmito y su gracia juvenil, que no escapa a la mirada de los praticones en la materia ‘terpsicoriana’ (?).

Una mi enhorabuena a las muchas recibidas y ‘mis palmitas’, un poco tardías, pero sinceras y merecidas” (El Noticiero Gaditano, 2-11-1920).

“… Soledad ‘La Mejorana’, fue desenvolviendo sus clásicos bailes entre la admiración de la concurrencia de suyo aficionada a estos trabajos, que nuestra bailarina sabe desarrollar con singular encanto” (El Noticiero Gaditano, 22-11-1920).

Pastora Imperio, ataviada para interpretar El amor brujo

Pastora Imperio

En abril de 1921, en la ciudad de la Mezquita, “actúa con éxito en el Salón Ramírez la joven bailarina Soledad la Mejorana” (Diario de Córdoba, 28-1-1921). Unos meses más tarde ésta vuelve a recalar en la Tacita de Plata, con la compañía de su prima Pastora Imperio. Tan notables artistas despiertan gran expectación, y el público no sale defraudado, a juzgar por lo que publican los papeles:

“La Pastora Imperio en Cádiz

La estrella española, más española de las que pisan los escenarios de varietés, será admirada y calurosamente aplaudida con seguridad, por el público de Cádiz, en el simpático teatro de la calle de Aranda.

Actuará por tres únicas funciones, presentando un programa muy sugestivo que hará que el teatro se llene si la sola presencia de Pastora no bastara para agotar el papel en taquilla.

Forman parte del programa los números siguientes:
‘El Caballero Audaz’, ilusionista.
‘Los Lerin’, acróbatas cómicos, excéntricos y malabaristas.
Soledad ‘La Mejorana’, excelente bailarina, que dejó un gratísimo recuerdo de su actuación en el Kursaal, y finamente, PASTORA IMPERIO la estrella de los verdes ojos que subyuga con la magia de su arte y arrebata a los públicos con su españolísima labor” (El Noticiero Gaditano, 11-6-1921).

“TEATRO PRINCIPAL.- Cuatro noches han sido las que ha actuado en este escenario Pastora Imperio, la famosa artista…

Formaba programa […] la clásica bailarina Soledad la Mejorana

En las cuatro noches de actuación y en ambas secciones, hubo llenos completos, sin exagerar, y ruidosas ovaciones” (Deportes, Teatros y Toros, 30-6-1921).

De nuevo en la carretera, de triunfo en triunfo

La troupe continúa su exitosa gira por distintas ciudades andaluzas, como Málaga, Sanlúcar de Barrameda o Jerez de la Frontera. Durante los meses siguientes, Soledad actúa en varias ocasiones en Madrid, en teatros como Romea, Maravillas -en éste comparte cartel con Dora la Cordobesita y La Argentina– o Victoria Park. También se la puede ver en Sevilla.

Dora la Cordobesita (Eco Artístico, 15-9-1917)

Dora la Cordobesita (Eco Artístico, 15-9-1917)

En octubre de 1922, Soledad la Mejorana regresa a Cádiz, la ciudad donde tantos éxitos ha cosechado, y a Jerez. Una vez más, se presenta junto la compañía de su prima Pastora, en la que también figuran el ventrílocuo y malabarista Wencen, la canzonetista Nati de la Rosa y un octeto dirigido por el maestro Villarrazo. Unas semanas más tarde, la troupe llega a Málaga.

“Con un lleno rebosante, se inauguró anoche la temporada teatral de nuestro primer Coliseo.

Las debutantes Nati de la Rosa y Soledad la Mejorana fueron muy aplaudidas

La bailarina Soledad la Mejorana, es guapa y conoce ya los secretos del ritmo, tan caros a las que por esos escenarios arrastran la comicidad en sus contorsiones.

La Mejorana es ya un prometedor retoño de esa dinastía de ‘bailaoras’ en cuya cronología figura como reina actual Pastora Imperio…” (El Noticiero Gaditano, 2-10-1922).

La Imperio no le hace sombra

No debe de ser fácil compartir cartel con la inmensa Pastora Rojas y salir airosa del envite. Sin embargo, la joven Soledad resiste la comparación, tanto en belleza como en talento y duende, y no tarda en hacerse con una legión de admiradores, como el escritor Eduardo Llosent y Marañón, que le dedica los siguientes versos:

“OFRENDA

A Soledad la Mejorana: Maravillosa ‘bailaora’, que siguiendo el prestigio tradicional de su linaje, es toda alma cuando baila…
Descendiente de la Imperio, la Mejorana es la heredera indiscutible de su arte.

Sobre el tablado surges, castiza chavalilla,
peregrino retoño de un clásico abolengo;
mientras danzas, absortas mis pupilas mantengo,
porque en ti vibra el alma gitana de Sevilla…

Tus miradas, augurios de pasión y misterio,
miradas suplicantes que angustiadas invocan;
cuando giran altivas, repentinas evocan
las miradas esfíngeas de la Pastora Imperio…

Cuando en el tango inicias la grácil curvatura,
concentran tal hechizo la euritmia de tu arte,
que superas la gracia de una griega escultura.

¡Soledad Mejorana, talle gentil de palma:
las más hábiles manos no podrían modelarte,
que aún no nació el artista que modelara un alma!…”

(La Semana Gráfica, 27-1-1923).

Pastora Imperio

Pastora Imperio

En 1923, Soledad la Mejorana actúa durante todo el mes de marzo en el music hall del Hotel Palace de Madrid. A continuación, como ha venido haciendo en los años anteriores, emprende una gira por Andalucía junto a su prima Pastora. Se las puede ver en el Teatro Cervantes de Sevilla y en el Gran Teatro de Cádiz. La prensa gaditana vuelve a dejar constancia de los éxitos cosechados por las dos bailaoras:

“Con un lleno completo debutó anoche en el Gran Teatro el espectáculo de varietés que estaba anunciado.

Los dos números primeros, o sean Soledad ‘La Mejorana’ y Flora Ochoa, son dos artistas que merecieron elogios del público…

La popular Pastora Imperio, con decir que estuvo como siempre, está hecho el mejor elogio…” (El Noticiero Gaditano, 3-5-1923).

“Un nuevo éxito obtuvieron anoche los artistas que actúan en este teatro.

Soledad ‘La Mejorana’ ha logrado destacarse en el difícil arte de la danza, de la que conoce todos los secretos…” (El Noticiero Gaditano, 4-5-1923).


La Estrella de Andalucía, reina del zapateado (IV)

Tras cosechar nuevos éxitos en Madrid, Barcelona y varias ciudades de la cornisa cantábrica, en abril de 1912 Luz de Garay recala en tierras malagueñas, donde es recibida como se merece:

“Salón Novedades.- La eminente bailarina española Estrella de Andalucía […] ha debutado con clamoroso éxito en este bonito salón. Esta bellísima artista ha sabido conquistar al público desde el primer momento que se presentó en escena” (Eco Artístico, 25-4-1912).

“Salón Novedades.- La sin rival bailarina Estrella de Andalucía ha obtenido un éxito loco en esta población. Los numerosos admiradores con los que cuenta no se cansan de aplaudir a dicha artista, que ha sido prorrogada por la Empresa, en vista del triunfo conseguido” (Eco Artístico, 5-5-1912).

“La ‘Reina de Andalucía’ nos hace pensar en Novedades que los palillos en manos tan hábiles, suenan mejor que un piano” (La Unión Ilustrada, 28-4-1912).

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-5-1911)

La Estrella de Andalucía (Eco Artístico, 25-5-1911)

Poco después, “La Estrella de Andalucía, verdadera y única reina del zapateado flamenco, extraordinaria en la armonía de los palillos” (La Vanguardia, 25-5-1912), comparte cartel con Raquel y Tina Meller en el Teatro Arnau de Barcelona. En esos días también recalan en el mismo coliseo otras grandes figuras del momento, como Encarnación López, ‘La Argentinita’, o Antonio Pozo, ‘El Mochuelo’, acompañado a la guitarra por Adela Cubas.

En el mes de julio, Luz de Garay se presenta en el Teatro de Verano de Alicante. El público la recibe calurosamente, y suenan las notas de un pasacalle compuesto especialmente para ella:

“Al aparecer Estrella por primera vez ante el público, una ensordecedora salva de aplausos resonó en el amplio teatro, aplausos que se repitieron al finalizar el original pasacalle titulado ‘Estrella de Andalucía’, compuesto expresamente para ella por el maestro Romero.

Después nos bailó un zapateado que nos supo a gloria, terminando con una especie de poutpurrí que ya quisieran bailar algunas artistas, bailarlo como lo hizo Estrella” (El Popular, 7-2-1912).

A la altura de las mejores

Durante ese mismo verano, coincidiendo con su actuación en Cartagena, el diario La Tierra publica un artículo en el que compara a Luz de Garay con una de las estrellas del momento, Antonia Mercé, La Argentina:

“Esta estrella de los Cines, que ha sabido hermanar la elegancia con su gentil figura y que con su trabajo nos alegra la vida, […] nos hace recordar a otra no menos celebrada bailarina de feliz recordación […] y cuyo hombre es ‘La Argentina’” (Eco Artístico, 5-7-1912). (1)

Poco después, también hay quienes establecen un parangón entre la bilbaína y otra de las grandes artistas de su época, Encarnación López, La Argentinita:

“Se fue la Estrella de Andalucía, la buena bailarina, y ha aparecido la buena bailarina Argentinita.

¿Cuál es mejor? …

Hay en la Estrella más personalidad y posee en cambio la Argentinita mucha más ejecución.

En la Argentinita la técnica del baile llega al límite del virtuosismo. La Estrella de Andalucía, menos ejecutante, unge sus danzas con las galas brillantes del estilo…” (The Kon Leche, 19-1-1913).

Encarnación López, La Argentinita (Nuevo Mundo, 13-7-1911)

Encarnación López, La Argentinita (Nuevo Mundo, 13-7-1911)

Sin embargo, no es La Argentina, ni tampoco La Argentinita, quien nos viene a la mente cuando contemplamos la característica estampa de esta bailaora, ataviada con traje de pantalón y ejecutando su clásico zapateado. Más bien pensamos en Trinidad Cuenca, la gran pionera que en el siglo XIX conquistó con su baile y su atuendo, típicamente masculinos, al público de medio mundo.

No obstante, hay quienes critican la predilección de Luz de Garay por ese tipo de indumentaria:

“¿Por qué la artista que nos ocupa se exhibe casi siempre con traje masculino, dándole su preferencia para ejecutar sus bailes? Yo opino, y conmigo todos sus admiradores, que pierde mérito su trabajo presentándose en esa forma, pues no cabe dudar, y esto no es lisonja, que gana infinitamente en presentación y en figura cuando aparece en el pequeño escenario luciendo su preciosa ‘toilette’ recamada de lentejuelas y fantásticos dibujos, realzando más su peregrina belleza” (Eco Artístico, 5-7-1912). (1)

Una artista comprometida con su público

Durante el verano y el otoño de 1912, la Estrella de Andalucía continúa con su interminable tournée por las ciudades españolas. La artista “realiza una labor ímproba; pues sus compromisos con las Empresas son tan múltiples y continuados, que el descanso es casi enemigo de esta notable bailarina” (Eco Artístico, 25-8-1912).

Sin embargo, ni ese ritmo frenético ni el agotamiento derivado de los continuos viajes consiguen mermar la calidad de su trabajo. Luz de Garay ofrece en cada actuación lo mejor de su arte y la audiencia no permanece indiferente:

[San Sebastián, Salón-Cine Sanchís] “La Estrella de Andalucía […] electriza al ‘respetable’ con sus bailes llenos del más puro estilo, con la agilidad de sus piernas, con su zapateado, del que no sin razón la han proclamado reina, y con sus ojos de cielo” (Eco Artístico, 5-10-1912).

[Barcelona, Teatro Arnau] “… cuando salió la Estrella de Andalucía una ovación cerrada saludó su presentación, y a cada baile nuevos aplausos, y bailó repetidas veces, como sólo ella sabe hacerlo, con su escuela propia, con arte, con gracia, con la sonrisa en los labios, con un ambiente de éxito muy grande” (Eco Artístico, 25-10-1912).

La Estrella de Andalucía (Foto de Antonio Esplugas)

La Estrella de Andalucía (Foto de Antonio Esplugas)

La artista se debe a su público y, para agradarle, renueva constantemente su repertorio, en el que destacan bailes como sevillanas, habaneras o una farruca gitana de su creación:

“Creadora de ‘El estrambótico’, farruca gitana con palillos y motivos de alegría, La Estrella de Andalucía honra a su maestro, D. Antonio López, que puede estar satisfecho de su triunfo legítimo e indiscutible” (Eco Artístico, 25-11-1912).

“La Estrella de Andalucía es con justicia llamada reina de los bailes españoles y soberana de los palillos

La figura delicada, aprisionada por un lindo y original traje, se mueve al compás de una danza regional, ya con las impetuosidades de unas sevillanas, las cadencias de una habanera, las nerviosidades de una jota o los espasmos de una farruca” (Eco Artístico, 25-12-1912).

Una cuestión de imagen

Luz de Garay se preocupa por complacer a sus muchos admiradores, pero también tiene en cuenta la opinión de la crítica y, siguiendo las recomendaciones que le hiciera el cronista del diario La Tierra, sustituye su habitual traje de hombre por un atuendo más femenino:

“La Estrella de Andalucía vestida de hombre atraía todas las miradas, y su modo de ejecutar sobre todo el clásico zapateado flamenco, le valió el honroso título de reina que ostenta orgullosa y pasea por todos los Teatros.

… Y si grande fue el suceso obtenido por esta aristócrata al ejecutar su número vestida de hombre, ahora, que se presenta realmente ataviada con trajes lujosísimos de mujer, el entusiasmo es indescriptible” (Eco Artístico, 25-11-1912).

“… el público durante su actuación elogió a Estrella de Andalucía, que si soltura y gentileza demostró bailando vestida de hombre el zapateado flamenco, no eran menos los atractivos que presentaba su trabajo al salir elegantemente ataviada de mujer, realzando con sus diversos matices la hermosura de esta grácil y sin rival bailarina” (Eco Artístico, 25-12-1912). (2)


NOTAS:
(1) Eco Artístico toma este artículo del diario La Tierra de Cartagena, según se indica en el propio texto.
(2) Sin embargo, es imposible satisfacer a todo el mundo, y también hay algunas voces que se alzan contra este cambio de vestuario:

“… aunque su cara y su arte tienen toda nuestra simpatía y aplauso, su extrapúdica vestimenta merece, en cambio, nuestra condenación.

La falda a rastra, que ya no se lleva ni para ir a misa, es indumentaria intolerable en un escenario de bulliciosa alegría” (The Kon Leche, 19-12-1912).