Flamencas por derecho

Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Flamencas por derecho - Mujeres que han dejado su impronta en la historia del flamenco

Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (IV)

En enero de 1923 se estrena en el Winter Garden de Nueva York la revista The Dancing Girl, “uno de los mayores espectáculos llevados a escena por los Shubert”, compuesto por “una gran colección de inteligentes escenas, cada una más bonita que su predecesora” (New York Clipper, 24-1-1923). La crítica destaca su “espléndida producción, trajes alegres, canciones […] melódicas y un excelente reparto” (Variety, 1-2-1923) (1).

Trini Ramos a su llegada a Nueva York (The Decatur Herald, 9-1-1923)

Trini Ramos a su llegada a Nueva York (The Decatur Herald, 9-1-1923)

Al frente del mismo está Trini Ramos, que llega avalada por los éxitos cosechados en Londres con “la sal y gracia de sus danzas castizas, el hondo brillo de sus ojos de gitana y el encanto típico de sus ‘andares’” (Cine-Mundial, enero de 1923)… Y no decepciona (2):

Trini, una flexible y elegante bailarina, con una voz que, aunque pequeña, es agradable, se ganó muchos aplausos” (New York Clipper, 24-1-1923).

“La encantadora bailarina española Trini, cuya belleza (de su cara y su figura) es tan gratificante como su fino arte para el baile, vale por sí sola ‘el precio de la entrada’” (Tyrone Daily Herald, 1-2-1923).

Trini, la bailarina española y sin duda una belleza, hace un trabajo muy inteligente” (Brooklyn Life, 3-2-1923).

Trini […] es una de las debutantes y se anotó un éxito de grandes proporciones. Es justo lo contrario de lo que se espera de una bailarina española. Es tranquila, recatada, hermosa y modesta, y trabaja con un auténtico deseo de agradar. Triunfó admirablemente” (New York Clipper, 7-2-1923).

Winter Garden de Nueva York, años 20

Winter Garden de Nueva York, años 20

Un nuevo estilo de baile español

La sevillana interpreta varias canciones en inglés (3) junto a su partenaire, Arthur Margetson. No obstante, lo más destacado de su repertorio son los bailes españoles, presentados de una manera novedosa que conquista al público de Broadway:

“… Trini es al arte español de Terpsícore lo que Einstein a la teoría de la relatividad, según nos informan quienes han podido echar un vistazo a alguno de sus ensayos.

[…] Trini está en el programa para traer su versión moderna y original de los bailes […] al nuevo Winter Garden, e incluso los ‘cansados hombres de negocios’ que se colocan en la primera fila para pasar una tarde tranquila, se levantarán y prestarán atención.

Sin embargo, faltarán los habituales mantones y la falda de vuelo; incluso las medias y quizás también los zapatos, si la dirección garantiza que el suelo del escenario no está astillado.

No se sabe exactamente qué ocupará el lugar de las obsoletas prendas descartadas, pero la propia Trini, ni más ni menos, promete que Broadway va a parar, mirar, escuchar y, después, volverá por más” (Daily Arkansas Gazette, 1-7-1923).

Trini en The Dancing Girl (The New York Times, 23-4-1923)

Trini en The Dancing Girl (The New York Times, 23-4-1923)

Tras las huellas de su tocaya

Llama especialmente la atención la ‘Farruca torera’, un número que nos recuerda a la ficticia corrida de toros que varias décadas atrás popularizara Trinidad Cuenca sobre los escenarios de todo el mundo. Lo mismo que su ilustre predecesora, la Ramos se mete en el papel de todos los personajes que intervienen en el combate:

“Chasquido de castañuelas, rasgueo de guitarra, pisadas de zapatillas de seda […]; la carrera del picador, el empujón de las punzantes banderillas de papel de seda lanzadas con diabólica habilidad, el rugido de los dueños, ávidos de sangre, de la plaza de toros; y el brillante golpe final que concluye el sanguinario espectáculo.

[…] Ella es toda la corrida. Es el picador, el torero, el matador e incluso el toro […]. Por medio de sus pasos de baile nos ofrece la vívida imagen del cruel pasatiempo que ella, como auténtica sevillana, apoya apasionadamente.

[…] La corrida de toros puede ser brutal, pero la presentación de Trini fue deliciosa” (The Evening News, 20-1-1923).

The Dancing Girl permanece varios meses en cartel y cuenta con ilustres espectadores, como el escritor y premio nobel español Jacinto Benavente, que es homenajeado durante una de las representaciones, en la que Trini ejecuta varios bailes adicionales en su honor (Hartford Courant, 15-4-1923).

Trinidad la Cuenca (Foto de Emilio Beauchy)

Trinidad la Cuenca (Foto de Emilio Beauchy)

Del escenario a la gran pantalla

Poco después, la polifacética artista da un paso más en su exitosa carrera y se estrena como actriz de cine en el filme Caroline, basado en el musical homónimo:

“… Trini estará en el estudio por las mañanas y por las tardes, con la excepción de las horas en que está actuando en la matinée de ‘The Dancing Girl’. […]

… Se cree que la extraordinaria belleza de Trini convertirá a la artista española en una incorporación excepcionalmente bienvenida entre las estrellas del celuloide. Un test de pantalla al que se ha sometido recientemente ha resultado especialmente satisfactorio. Será su primera aparición en el cine” (The Evening Telegram, 16-3-1923).

A Londres, como una estrella

En mayo de 1923, a pesar de los triunfos obtenidos en Broadway, Trini pone punto y seguido a su participación en The Dancing Girl y regresa a Londres para cumplir un nuevo compromiso adquirido con Charles Cochran, que cuenta con ella para su nueva revista, Five to Seven (4).

Trini Ramos saluda a Jacinto Benavente (St. Louis Dispatch, 13-3-1923)

Trini Ramos saluda a Jacinto Benavente (St. Louis Dispatch, 13-3-1923)

Durante esa nueva estancia en la capital británica, queda patente el alto grado de popularidad de la joven sevillana. El Sunday Post (24-6-1923) le otorga un puesto preferente en el ranking de artistas famosas, basándose en las ventas de tarjetas postales con su fotografía. Se la puede ver en distintos eventos teatrales (5), y es imagen la publicitaria de una marca de perlas (6).

De gira con The Dancing Girl

A finales de agosto, Trini regresa a los Estados Unidos y se reincorpora al reparto de The Dancing Girl, que lleva varios meses representándose en el Colonial Theatre de Chicago. Durante su ausencia, el papel protagonista ha sido interpretado por Conchita Piquer y, posteriormente, por Vera Myers (Chicago Daily Tribune, 23-8-1923).

A principios de septiembre, la revista pasa al Shubert-Murat Theatre de Indianapolis y allí comienza una gira por el Medio Oeste, con paradas en los teatros Shubert de ciudades como Cincinnati, Pittsburgh, Philadelphia o Boston. Un tren especial se encarga del transporte de la compañía, que consta de un total de 150 personas (The Hancock Democrat, 30-8-1923).

Anuncio de Cintra Pearls, protagonizado por Trini Ramos (Bexhill-on-Sea Observer, 29-9-1923)

Anuncio de ‘Cintra Pearls’, protagonizado por Trini Ramos (Bexhill-on-Sea Observer, 29-9-1923)

Al frente de la misma sigue estando Trini, que es considerada “una de las principales intérpretes de bailes con los pies descalzos”:

“Aunque los estilos de danzas españolas nunca se ejecutan con los pies desnudos, Trini ha introducido una exitosa revolución en los bailes nacionales, de modo que muchos ensayos se realizan sin zapatos ni medias” (The Indianapolis Star, 26-8-1923).

No obstante, la bailaora sevillana también domina el zapateado y el toque de castañuelas, que a veces sustituye por “pitos” o chasquido de dedos (Pittsburgh Daily Post, 18-9-1923). A todo ello hay que sumar su carácter de chica “adorable y sonriente”, que “pone gracia y melodía en sus pasos, y no las zalamerías de sirena de otras bailarinas españolas” (Pittsburgh Daily Post, 16-9-1923).

A Sevilla y olé

En 1924 Trini Ramos regresa a Sevilla, en plena Feria de Abril, y se deja ver en la Caseta de la Prensa:

“La Oterito, la simpatiquísima Anita Delgado, ese prodigio de mujer que se llama Trini Ramos, las hermanas Real y un sin fin de criaturas bonitas y simpáticas, artistas de pura cepa sevillana, han contribuido con su presencia a que la animación no decayera hasta la madrugada” (El Noticiero Sevillano, 29-4-1924) (7).

Trini Ramos (The Tatler, 7-2-1923)

Trini Ramos (The Tatler, 7-2-1923)

Durante su breve estancia en la ciudad que la vio nacer, la polifacética bailaora concede una entrevista a Galerín. En ella repasa sus éxitos en Londres y Nueva York, y ofrece algunos detalles sobre sus planes más inmediatos:

“-¿Y ahora vuelve por su cuenta?
-No, tengo que cumplir otros contratos. Embarcaré en un puerto francés el día 10. Ahora trabajaré en la impresión de una película por la mañana; por la tarde, en un cabaret, y por la noche, en un teatro.
-¿Qué sueldo cobrará?
-Unos mil dólares a la semana, ¿no?
-Qué sé yo ¿Y de dinero ahorrado, Trini?
-Se gasta mucho. Los viajes son carísimos. Venir a Sevilla me cuesta siete mil pesetas. Además la vida allí es muy cara.
-¿Usted vivirá en un hotel lujoso?
-No. Tengo un “apartament”, en el que vivo con una señora de compañía y una criada.
[…] Observamos que Trini lleva en el dedo del corazón un anillo con una piedra azul, y le preguntamos.
-Si. Es el anillo de pedida. Me caso
-¿En Nueva York?
-¡Como no! Mi novio lo tengo allá. Hace año y medio que nos hablamos, y si no me he casado ya ha sido porque quiero antes trabajar, ser yo la que mande” (El Liberal de Sevilla, 3-5-1924) (8).


NOTAS:
(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.
(2) Las noticias sobre los éxitos de Trini Ramos en Nueva York no tardan en llegar a la prensa de Sevilla, que se congratula del triunfo de su paisana:
“Hace tres noches, según cablegrama recibido, fue el debut de Trini en el teatro Winter Garden, con ‘La muchacha bailarina’, obra que es un prodigio de lujo y riqueza, y donde nuestra gentil paisana alcanzó una inmensa ovación.
El nombre de Sevilla resonó aquella noche en Nueva York con el estruendo de las grandes representaciones artísticas. Trini Ramos era al día siguiente popular, elogiándola en alto grado la Prensa” (El Liberal de Sevilla, 27-1-1923; noticia localizada por José Luis Ortiz Nuevo).
(3) “Trini y Margetson tienen varias canciones deliciosas en pareja, y triunfan con ‘My Love Bouquet’ y ‘I’ve Been Wanting You’” (Variety, 1-2-1923).
(4) “Un espectáculo que durará desde las cinco hasta las siete es la nueva noción de Charles B. Cochran para el London Pavilion. Se llamará ‘Cinq a Sept’. El programa se compondrá sólo de mujeres. Entre las primeras colaboradoras están Delysia, las Dolly Sisters, Trini, Raquel Meller, La Argentina y la Sra. Vernon Castle” (The Era, 1-2-1923)
(5) Nada más llegar a Inglaterra, se puede ver a Trini Ramos junto a la Señora Cochran en un palco del Palace Theatre, durante el estreno de la revista ‘Music Box’. La sevillana “lucía -si es posible- más bonita que nunca, con un vestido blanco bordado en cristal, con cadenas de perlas envolviendo sus muñecas y una gardenia de cera prendida en la brillante negrura de su pelo” (Illustrated Sports and Dramatic News, 26-5-1923).
Unas semanas más tarde, en la misma compañía, Trini asiste a la première de ‘Little Nelly Nelly’ en el New Oxford Theatre (Illustrated Sports and Dramatic News, 14-7-1923).
(6) Los anuncios de dicha firma que tienen a Trini como musa se publican en el Bexhill-on-Sea Observer durante los meses de agosto y septiembre de 1923.
(7) Noticia localizada por José Luis Ortiz Nuevo y disponible en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco.
(8) Ibídem.


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (III)

Después de cuatro meses en cartel en el London Pavilion, la revista The Fun of the Fayre sigue siendo considerada “uno de los espectáculos más inteligentes y entretenidos que se pueden ver” en la capital británica (Staffordshire Advertiser, 4-2-1922) (1).

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Destaca especialmente el cuadro ‘The Mirror of the Fayre’, en el que aparece un gran espejo de luz del que surgen cuatro representaciones diferentes de la hermosura femenina. Una de ellas, “‘Sevilla’ es representada por la maravillosa Trini, una joya española de encanto y belleza, que canta y baila de un modo fascinante” (Staffordshire Advertiser, 4-2-1922) y brilla con luz propia en sus “números con castañuelas” (The Scotsman, 12-1-1922).

Belleza versus talento

La extraordinaria hermosura de Trini Ramos no sólo tiene trastornados a los británicos, sino que incluso genera debates al otro lado del océano. De hecho, varios diarios estadounidenses publican un reportaje titulado “La chispa española que comenzó una guerra de belleza”, en el que se acusa a los representantes de discriminar a las artistas británicas en favor de las foráneas, por un simple criterio estético.

Por su parte, Cochran se defiende alegando que “llevó a Trini a Londres porque era la mujer más bonita que había visto nunca y no porque fuera española” (The Sunday Oregonian, Portland, 29-1-1922) (2).

Trini Ramos junto a Joan Clarkson, una de sus compañeras en The Fun of the Fayre (The Sketch, 22-2-1922)

Trini Ramos junto a Joan Clarkson, una de sus compañeras en The Fun of the Fayre (The Sketch, 22-2-1922)

Sin embargo, aunque no se puede negar que su físico le ha abierto bastantes puertas, Trini Ramos es mucho más que una cara bonita, y lo demuestra con cada paso que avanza en su carrera. Por ejemplo, una de las novedades que se incorporan a la revista The Fun of the Fayre, en mayo de 1922, es el número ‘Esperanto’ (3), en el que la sevillana interpreta una canción en inglés. Según las críticas, parece que no se le da nada mal:

Trini […] ha conquistado ahora las dificultades de nuestro idioma, pues aparece en un papel de habla inglesa y canta ‘The Language of Love’ con el Sr. Walter Williams. Este atractivo nuevo número representa las dificultades de una chica extranjera que aprende inglés; pero, dado que su nombre es Esperanto, y que el idioma del amor es el mismo en todos los países, lo hace bastante bien” (The Sketch, 10-5-1922).

Poco después, de la mano de Cochran, la “guapa y talentosa bailarina” (The Scotsman, 13-6-1922) vuelve a pisar las tablas del London Pavilion para participar en un programa de variedades, en el que no sólo canta en inglés sino que además interpreta algunos bailes típicos del país británico. También figura en el cartel el bailaor Vicente Escudero. Las críticas ponen de relieve el talento y el esfuerzo de la joven española:

“Uno de los atractivos principales de la primera parte es el cautivador número de canto y baile de Trini, que tiene la oportunidad de demostrar que es una artista inteligente además de ser ‘la chica más bonita del mundo’. En su actuación se intercalan algunos de los principales bailes españoles interpretados por Escudero, con su guitarrista” (The Stage, 15-6-1922).

Vicente Escudero (Foto de Man Ray, París, 1928)

Vicente Escudero (Foto de Man Ray, París, 1928)

“Un número destacado en el programa del London Pavilion es la actuación de Trini, la belleza española. Llegó a Inglaterra el pasado mes de septiembre, sin saber una palabra de inglés. No sólo se ha esforzado por aprender nuestra lengua sino también nuestros bailes, y tanto su ritmo como la precisión de sus pasos ponen de manifiesto que ha trabajado duro, mientras que su enunciación de la canción inglesa fue extraordinaria. Trini también utiliza el inglés en la conversación, y está haciendo grandes avances. Escudero, que actúa con Trini, es el más famoso intérprete del antiguo baile español en su país de origen” (The Era, 21-6-1922).

Trini está actuando en el espectáculo de variedades del London Pavilion, y muestra su dominio de la lengua inglesa cantando una canción llamada ‘Moonlight’, y también ofreciendo uno de sus bonitos bailes” (The Sketch, 5-7-1922).

Unas semanas más tarde, la sevillana es una de las protagonistas de las cenas con baile organizadas por el Trocadero:

“… Trini, la bailarina española, estaba allí para hacer una exhibición de sus facultades. Además, la organización proporcionó un par de castañuelas a cada visitante para que las tocaran, de modo que el marcado ritmo del baile español fue intensificado por muchos pares de manos” (The Era, 8-2-1922).

Trini en 'Phi-Phi' (The Sketch, 6-9-1922)

Trini Ramos en Phi-Phi (The Sketch, 6-9-1922)

Una artista en continuo crecimiento

En esos mismos días se estrena la nueva producción de Cochran, Phi-Phi, un musical ligero centrado en la figura del escultor griego Phidias, que busca un modelo ideal para representar la inocencia. El espectáculo se lleva a escena a modo de prueba en el Hippodrome de Potsmouth, antes de ser estrenado en el London Pavilion. La recepción, tanto por parte del público como de la crítica, no puede ser mejor:

“El lunes por la noche, en el Hippodrome de Portsmouth, el Sr. Charles B. Cochan presentó ‘Phi Phi’, una opereta en dos actos […]. La sala estaba llena a rebosar. La nueva producción ha recibido la más calurosa de las acogidas, y cuando cayó el telón hubo un gran entusiasmo. No cabe duda de que ‘Phi-Phi’ será un gran éxito en Londres” (The Era, 9-8-1922).

En esta obra “Trini, la encantadora bailarina española, se metamorfosea en una bailarina griega para ofrecer una bacanal con [el bailarín] Wojcikowski” (The Sketch, 6-9-1922). Su actuación no pasa desapercibida para la prensa, que publica varias fotografías suyas e incluso hay una revista, The Tatler, que le dedica una portada, con la siguiente leyenda:

“LA SEÑORA TRINI EN ‘PHI-PHI’

Lo que ha sobrepasado completamente cualquier éxito que el Sr. C. B. Cochran haya tenido en el Pavilion o en cualquier otro lugar. ‘C. B.’ puede presumir de ser el descubridor de esta hermosa bailarina española, cuando la vio en Sevilla justo antes de producir ‘The Fun of the Fayre’, su anterior éxito en el Pavilion, y la contrató de inmediato. Los resultados han demostrado lo acertado de su elección” (The Tatler, 20-9-1922).

Trini Ramos (portada de The Tatler, 20-9-1922)

Trini Ramos (portada de The Tatler, 20-9-1922)

Nueva York la reclama

En esa época los diarios norteamericanos y británicos ya empiezan a especular sobre la posible marcha de Trini a los Estados Unidos. La misma artista lo confirma en unas declaraciones al Dundee Courier en diciembre de 1922, cuando está a punto de embarcar en el transatlántico Berengaria: “No me voy a América por problemas amorosos, sino por un contrato que me ha hecho hace dos meses C. B. Cochran para el Winter Garden Theatre de Nueva York” (26-12-1922).

Trini llega a la ciudad de los rascacielos en los últimos días de 1922. Ha sido contratada por Lee y J. J. Shubert para la revista The Dancing Girl, en la que realizará “una serie sensacionales bailes españoles nunca antes presentados en América, que incluyen la ‘Farruca Torero’ o el ‘Ferocious Bull’ [toro bravo]” (The Evening Telegram, 28-12-1922).

A pesar de sus pocos años, la andaluza hace su entrada en la Gran Manzana como toda una celebridad:

“Venía acompañada de una dueña y tres doncellas, y traía un montón de baúles llenos de vestidos.

La bailarina es del tipo de pequeña andaluza, de figura esbelta, manos y pies pequeños, y grandes ojos negros, y tiene una personalidad muy atractiva. Vestía un elegante traje negro con pamela y un brillante abrigo negro bordado forrado en piel, y llevaba pendientes de cristal y un anillo de cristal a juego. Habla un poco de inglés y una pizca de francés, además de su lengua materna” (The New York Times, 1-1-1923).

Trini Ramos (The Baystander, 9-8-1922)

Trini Ramos (The Baystander, 9-8-1922)

NOTAS:

(1) La traducción de todos los textos extranjeros es nuestra.

(2) En medio de la polémica, la artista sevillana desvela sus secretos de belleza, para quien desee servirse de ellos:

“Tengo una manera muy sencilla de conseguir un buen cutis, que consiste en lavarme la cara con agua fría por la noche; aunque no hay duda de que el baile también ayuda mucho, y le diré por qué: en primer lugar, es ejercicio y, en segundo lugar, es diversión. La belleza no es algo completamente innato, sino que se crea cuando se ve el lado bueno de las cosas y se es feliz” (The Sunday Post, 30-10-1921).

(3) En junio de 1922 se lleva a escena en el London Hippodrome The Review of Revues, que incluye los mejores números de varias revistas, y entre ellos ‘Esperanto’, de The Fun of the Fayre. Los reyes y el Príncipe de Gales asisten a la representación (The Stage, 2-6-1922).

 


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (II)

En 1920 la joven Trini Ramos pasea su arte por distintas ciudades del sur de España. En abril cosecha grandes aplausos en el Teatro Apolo de Ceuta y poco después se presenta en Jerez, “encantadora y como suele decirse, hecha ama del cotarro” (El Guadalete, 16-5-1920), junto a un elenco de artistas de variedades en el que destaca La Tempranica.

Tras visitar Córdoba, la guapa sevillana regresa a la ciudad del vino, donde es “acogida […] con mucho entusiasmo por el numeroso público” que acude al Teatro Eslava:

“La monísima artista hizo infinidad de números, derrochando en todos una porción grande de gracia y simpatía.

Tanto para la canción como para el baile Trini Ramos reúne muy notables condiciones, como lo tiene reconocido el público desde la anterior actuación de la bella artista.

Por eso, el que anoche fuera recibida con aplausos, que se repitieron prolongadamente a la terminación de cada número” (El Guadalete, 1-9-1920).

Trini Ramos (The Sketch, 5-7-1922)

Trini Ramos (The Sketch, 5-7-1922)

Durante su estancia en Jerez, además de cantar y bailar, Trini también asiste a los toros, que es otra de sus pasiones, y pide la llave montada a caballo.

En el mes de noviembre, “la estupenda cancionista, estrella del varietés” regresa a su Sevilla para actuar “con ruidoso aplauso” (Eco Artístico, 15-11-1920) en el Kursaal Central. Allí es prorrogada dos veces, antes de dar el salto a la capital de España.

Madrid, Albacete, Cartagena… y de nuevo Sevilla

A finales de año, Trini debuta en el Casino de Autores, sito en el Teatro Benavente de Madrid. De allí pasa a Parisiana y, posteriormente, al music hall del Hotel Palace. La joven artista seduce al respetable con su elegancia:

“La sensacional belleza de Trini Ramos, la notable bailarina, que ha debutado en el Palace Hotel, cautivó al público desde el instante en que la preciosa artista hizo su aparición en la escena.

Trini Ramos justificó el renombre que traía de provincias, viéndose obligada a hacer, entre clamorosos aplausos, cuatro repeticiones, además de su obligado programa.

La brillante concurrencia que llenaba el aristocrático ‘music-hall’ no puso límite al entusiasmo, tributando a Trini Ramos el homenaje debido a su fino arte y a su gentilísima figura” (ABC, 12-12-1920).

Durante los primeros meses de 1921, Trini visita el Salón Liceo de Albacete en varias ocasiones y causa auténtica sensación en el Teatro Principal de Cartagena:

“El trabajo que realiza esta encantadora y sugestiva artista sevillana, es notabilísimo.

La voz timbrada y armoniosa da a a sus canciones un arte fino, que deleita.

En todos sus bailes, Trini Ramos demostró ser una excelente y consumada bailarina.

Recibió constantes ovaciones y en su honor se alzó infinitas veces el telón” (La Tierra, 30-1-1921).

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

Trini Ramos (The Sunday Post, 30-10-1921)

En primavera regresa a Sevilla. Su reaparición en el Kursaal Internacional es considerada todo un “acontecimiento artístico”. El público acude en masa al salón, que luce “el magnífico alumbrado que tiene reservado para las grandes solemnidades”.

“Al aparecer Trini, el público la (sic) tributó una ovación, que duró varios minutos, cantando emocionadísima el primer cuplet, que fue el de La Saeta.

A continuación ejecutó hasta nueve números, entre canciones y bailes, repitiéndose a la terminación de cada uno de ellos las ovaciones, siendo las más nutridas las dedicadas a la danza ‘Ché, mi amigo’ y a La Farruca torera” (El Liberal de Sevilla, 29-3-1920) (1).

Durante los meses siguientes, la artista se despide de sus admiradores sevillanos y jerezanos, antes de embarcarse en una aventura internacional que cambiará radicalmente el curso de su carrera.

Londres a sus pies

La gran oportunidad de su vida se la brinda el productor británico Charles B. Cochran. Durante una visita a Sevilla, el empresario queda prendado de Trini e inmediatamente le ofrece un contrato para actuar en Londres. Gratamente sorprendida, la artista no duda en aceptar:

“Yo ya había cantado muchas veces ante extranjeros y me habían aplaudido, pero he de decir que fue una sorpresa cuando el Sr. Cochran vino una noche y me ofreció un contrato tras haber hecho mi número. Después de todo, no es habitual que te pidan ir a un país extranjero tras cinco minutos de conversación. Ahora no me arrepiento de haber aceptado” (The Sunday Post, 30-10-1921) (2).

Trini Ramos (de negro) durante su actuación en la revista The Fun of the Fayre (The Sketch, 16-11-1921)

Trini Ramos (de negro) durante su actuación en la revista The Fun of the Fayre (The Sketch, 16-11-1921)

La artista sevillana debuta en el London Pavilion el 17 de octubre de 1921, en la revista The Fun of the Fayre, producida por Cochran. No obstante, días antes del estreno la prensa británica ya publica fotografías de la que se anuncia como “la mujer más bonita del mundo” (3), que a partir de entonces ya no será Trini Ramos ni Trini Muñoz, sino simplemente Trini.

Las primeras impresiones de la crítica sobre la revista no son del todo positivas. Hay quien la califica de “pobre” y tediosa, especialmente una de las escenas finales (Illustrated Sporting and Dramatic News, 29-10-1921). No obstante, estas carencias se van subsanando y el espectáculo no tarda en convertirse en uno de los grandes éxitos de la temporada.

Sin duda, “el baile es el principal atractivo” (Hull Daily Mail, 19-10-1921) de esta producción, en la que también destaca especialmente la hermosa Trini, no sólo por sus dotes de Terpsícore, sino también por su elegancia y su espléndido vestuario. Entre los números que interpreta la sevillana destacan una farruca y un baile que imita una corrida de toros:

Londres está cautivado por su exquisita belleza. Los amantes del teatro están de acuerdo en que es la chica más bonita que ha visto la escena londinense desde hace tiempo. […] En el escenario, es la esencia de la elegancia y fuera de él impresiona a todo el mundo con su gracioso porte y sus maravillosos ojos” (The Sunday Post, 30-10-1921).

“En el número ‘The Mirror of the Fayre’ “hubo mucho buen baile y no sólo una exhibición anatómica. Aquí debutó Trini” (Variety, NY, 4-11-1921).

Trini, la mujer más bonita del mundo, […] hace su primera aparición en la nueva revista en el papel de ‘Sevilla’ en ‘The Mirror of the Fayre’, con un maravilloso vestido confeccionado a partir de una mantilla de encaje negro. En la escena titulada ‘On the Road to the Bull-Ring’, cerca de Toledo, Trini se presenta como una amazona andaluza con un pintoresco traje a medida de terciopelo verde, y baila un baile nacional español, la ‘Farruca Torero’, o el ‘Ferocious Bull’ [toro bravo], que describe una corrida de toros” (The Sketch, 9-11-1921).

Trini Ramos (The Sketch, 9-11-1921)

Trini Ramos ataviada para bailar la Farruca Torera (The Sketch, 9-11-1921)

Ha nacido una estrella

La irrupción de Trini Ramos en la escena británica supone un auténtica revolución. Nada más poner un pie en Londres, su imagen ya aparece en multitud de revistas y diarios, y The Sunday Post incluso le dedica una entrevista a página completa (la publicamos aquí íntegramente hace unas semanas). En ella, la joven sevillana habla largo y tendido sobre su familia, su carrera y sus proyectos; y declara sentirse muy bien acogida en Londres:

“Aquí todo es maravilloso, […] muy diferente a España. No imaginaba que sería tan bien recibida. De hecho, tenía algunas dudas cuando llegué por primera vez. […] Lo menos que puedo decir es que los británicos son generosos. Le dan la misma oportunidad a una extranjera que a la gente de su país” (The Sunday Post, 30-10-1921).

Asimismo, Trini muestra su sorpresa ante las muchas novedades que ha descubierto en la capital británica:

“En España, por supuesto, a una chica nunca se le permite salir sola. Siempre debe estar acompañada por su madre o por un familiar. Sin embargo, cuando llegué aquí, vi las calles llenas de parejas jóvenes que van al teatro y disfrutan. […]

Todo me pareció un torbellino la primera vez que llegué a Londres. Había mucho tráfico. Luego vi por primera vez en mi vida a una mujer policía. Para una extranjera como yo, ésta parece una innovación muy extraña para una gran ciudad. Debo decir que parecían muy profesionales. Las escaleras mecánicas del metro también eran nuevas para mí. Subí y bajé seis veces para ver cómo funcionaban” (The Sunday Post, 30-10-1921).

Trini Ramos luciendo el velo doble (Illustrated London News, 24-12-1921)

Trini Ramos luciendo el velo doble (Illustrated London News, 24-12-1921)

NOTAS:

(1) Las noticias extraídas de la prensa sevillana han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco, en Jerez de la Frontera.

(2) La traducción de todos los textos extranjeros es mía.

(3) Llaman particularmente la atención unas fotografías en las que Trini luce una versión del típico velo musulmán, confeccionado en encaje negro por el famoso diseñador francés Paul Poiret (The Sunday Post, 30-10-1921).

 


Trini Ramos, de la Alameda a Nueva York (I)

Durante las primeras décadas del siglo XX, artistas como Pastora Imperio o Amalia Molina pasearon el nombre de España y el de Sevilla por los escenarios del mundo, y hoy ocupan un lugar destacado entre nuestras estrellas más internacionales. Sin embargo, no son las únicas que en aquella época alcanzaron la gloria allende los mares. Si hace unas semanas nos acordábamos de la malograda María Montero, ahora queremos rendir tributo, porque nos parece justo y necesario, a otra hija de Serva la Bari, la gran Trini Ramos.

Trini Ramos (The Sketch, 5-7-1922)

Trini Ramos (The Sketch, 5-7-1922)

Artista precoz

Trinidad Muñoz Blanco -nombre real de la artista- nació en Sevilla en 1904 (1) y desde pequeña se sintió atraída por el arte. Fue discípula del maestro Manuel Real, ‘Realito’, que tenía su academia en el número 51 de la calle Trajano (junto a la Alameda de Hércules, donde Trini pasó sus primeros años de vida); y, según su propio testimonio, actuó por primera vez en público a muy corta edad:

“… debuté en Sevilla a los once años. Cuando subí al escenario, mi madre, que estaba entre bastidores, me susurró: ‘Hazlo lo mejor que puedas, Trini’, y lo hice. Cantar ante un público aristocrático debía haberme puesto nerviosa, pero supongo que era demasiado joven para tener nervios” (The Sunday Post, 30-10-1921) (2).

La prensa hispalense de 1915-16 hace referencia a esas primeras actuaciones de la joven Trini Muñoz, que también se anunciaba en aquellos años como ‘Petit Fornarina’, en honor a la malograda artista Consuelo Vello (3). La Sociedad Benavente, el Salón Vigil o el Salón de Variedades son algunos de los locales sevillanos en los que se puede admirar a la precoz cancionista:

“[Sociedad Benavente] … se presentó la simpática cancionista y bailarina Trini Muñoz, siendo premiada su labor con una ovación…” (El Liberal de Sevilla, 17-10-1915) (4).

“[Sociedad Benavente] … actuó la pequeña cancionista Trini Muñoz, que también fue grandemente aplaudida” (El Liberal de Sevilla, 1-11-1915).

“[Salón Vigil, C/ Trajano, 14] Allí hemos visto a la hermosa artista de ‘varietés’ Amalia Manzano, un nutrido cuadro flamenco, al sexteto de baile La sal de Andalucía, la futura ‘estrella’ y bella muchacha la ‘cancionista’ ‘petite’ Fornarina, la pareja de baile Las Goyitas y al célebre cantador de estilo flamenco Niño Medina” (El Liberal de Sevilla, 5-2-1916).

Consuelo Vello Cano, la Fornarina

Consuelo Vello Cano, la Fornarina

A pesar de su juventud, Trini empieza ya a mostrarse como la gran artista que está llamada a ser, tanto por la impecable presentación de sus números como por el arte y la gracia con que los ejecuta. En esa etapa inicial de su carrera, la joven se dedica sobre todo a cantar, hasta que una laringitis la obliga a desarrollar su faceta de bailaora, que será la que más cultive durante toda su vida artística (5):

“Se ha despedido con gran éxito del ‘Salón de Variedades’, la notable y monísima canzonetista, Trini Muñoz, Petit-Fornarina. Tan aplaudida artista trae un lujoso vestuario y alhajas de gran valor. Canta de una manera inimitable su canción predilecta, titulada Mari, siendo ovacionada con gran entusiasmo, y teniendo que repetirla. Trini es una consumada artista, que con verdadero arte y sumo gusto, parece una muñequita, y constituye un número de varietés de los pocos que existen en esta clase de género. La sal y la gracia sevillana son patrimonio de esta preciosa chiquilla.

Esta es muy joven, una niña, y es digna de figurar en primera fila…” (La Región Extremeña, 13-7-1916).

Imparable

Durante esos años, la Petit Fornarina también se anuncia en el Café Suizo de Madrid, y en varias localidades navarras. En agosto de 1917 se la puede ver de nuevo en Sevilla, donde provoca una auténtica revolución:

“… Tan preciosa artista, que ha actuado quince días con grandes éxitos en el bonito ‘Salón Circo Victoria’ deja gratos recuerdos, pues dicha artista, que cuenta trece años de edad, es un fenómeno en el género de varietés. Su despedida fue un acontecimiento, llenándose de ‘bote en bote’ dicho Salón. Después de su predilecta canción ‘Mari’, tuvo que repetir otras, siendo ovacionada con gran entusiasmo, y llenándose el escenario de sombreros y varias palomas con cintas de los colores nacionales. Es mucha artista esta chiquilla” (La Región Extremeña, 2-8-1916).

Trini Ramos (The Sketch, 12-10-1921)

Trini Ramos (The Sketch, 12-10-1921)

En abril de 1918, la cupletista hace su presentación en el Gran Café Universal de Vitoria. En diciembre vuelve a actuar en Sevilla, en el Salón Llorens, y en febrero de 1919, en el Novedades. Durante esos años, en plena Guerra de Rif, Trini también se embarca en una gira por Marruecos que bien podría haberle costado la vida, según declara más tarde la propia artista a una publicación británica:

“Mi contrato había terminado una noche en un teatro marroquí, cuando el mánager me suplicó que me quedara dos semanas más. Como había tan pocas chicas cantantes, yo había triunfado. Al principio, no quería quedarme. De hecho, sentía un poco de nostalgia y quería regresar a Sevilla; pero después de hablarlo mucho, mi madre estuvo de acuerdo en que debería quedarme dos semanas más. Creo que debe haber sido el destino.

El resto de la compañía con la que tenía que haber viajado se marchó. Al día siguiente oímos que los moros salvajes los atacaron en cuanto salieron de la ciudad. Después se produjo una salvaje persecución a caballo y, durante el curso de la misma, una persona fue asesinada, dos fueron capturadas, probablemente con el fin de pedir un rescate, y otra resultó gravemente herida” (The Sunday Post, 30-10-1921).

Trini es profeta en su tierra sevillana

A partir de 1920, el nombre de Trini Ramos -que ya se anuncia con este apelativo- aparece con mucha más profusión en la prensa sevillana. En el mes de enero es la estrella indiscutible de dos fiestas ofrecidas por el maestro Manolo Real, para celebrar su onomástica y para agasajar a unas damas inglesas. Entre los asistentes destacan importantes personalidades de la literatura y la aristocracia, además de artistas como La Yanki, La Sevillanita o los Gómez Ortega. El toque corre a cargo del maestro de piano José Pérez y del guitarrista Currito el de la Jeroma:

“… el notable maestro José Pancho, no cesó un momento de tocar al piano todo género de bailes, desde las clásicas bulerías al más delicado vals

Manolo Real se desvivía en obsequiar a sus amigos […]. Porque, eso sí, el vino y el tabaco y los dulces serán cosas casi divinas, pero Trini Ramos, La Fornarina antes, era la concreción de todas esas casi divinidades. Anoche Trini estaba monumental. Bailó el ‘Ché, mi amigo’…” (El Liberal de Sevilla, 2-1-1920).

Trini Ramos (The New York Public Library)

Trini Ramos (The New York Public Library)

Durante los meses siguientes, la joven bailarina y cupletista sigue cosechando éxitos en su tierra, primero en el Salón Imperial y después en el Kursaal Central. La crítica destaca su estilo elegante y refinado, que huye de la chabacanería, y ve en ella a una gran estrella en potencia. Entre las artistas con las que comparte cartel destacan Dora la Cordobesita, Salud Miranda o Carmelita la Imperial:

Trini la Fornarina continúa con pleno éxito su actuación en el Salón Imperial. El público, que admira su belleza y sus muchas simpatías tanto como su arte de cupletista y bailarina, bien notable entre las de su clase, la aplaude con calor en todos sus números, que constituyen una verdadera selección.

A esta artista la anima una fuerte voluntad, que la hará triunfar fácilmente en plazo muy breve, porque tiene lo que pudiéramos decir, siguiendo la corriente de estos tiempos, ‘primera materia’” (El Liberal de Sevilla, 17-2-1920).

“Nuestra bella paisana […] es una de las artistas que pronto pasarán a la calidad de estrellas y en el Kursaal ha de ‘cerrar telón’ muy pronto, porque su arte, sus enormes simpatías y su gracia se imponen. […]

El Kursaal ha encontrado en Trini Ramos la artista de la temporada. Trini ha demostrado con sus números, finos y delicados, que las ‘varietés’ agraden a todos los concurrentes de estos salones, y que no eche de menos el público a las que, apelando a las mallas, creen agradar más” (El Liberal de Sevilla, 5-3-1920).

“… El público le hizo repetir, en medio de ruidosas ovaciones, cuantos números ejecutara.

En los diez días que Trini Ramos ha actuado en el Kursaal logró adueñarse, por su simpatía y por su arte, de la voluntad del público…

Trini Ramos recibió anoche, además de numerosos regalos de sus admiradores, inequívocas pruebas del cariño que ha logrado conquistarse” (El Liberal de Sevilla, 11-3-1920).

NOTAS:

(1) Según escribe Santiago Martín Moreno en su blog Desde mi barrio, la artista vino al mundo en la calle Lumbreras, el 13 de junio de 1904; y sus padres, oriundos de Alcalá de Guadaira, se llaman Manuel Muñoz y Carmen Blanch.

(2) La traducción de todos los textos extranjeros es mía.

(3) La cupletista madrileña Consuelo Vello Cano (1885-1915), conocida artísticamente como ‘La Fornarina’, durante su breve pero intensa carrera, cosechó grandes éxitos en los escenarios españoles y europeos.

(4) Las noticias extraídas de la prensa sevillana han sido localizadas por José Luis Ortiz Nuevo y están disponibles en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco (Jerez de la Frontera).

 (5) “Trini empezó siendo cantante, pero tuvo un severo ataque de laringitis y pensó que bailaría hasta que se curara. Sigue bailando desde entonces” (Buffalo Courier-Express, 20-3-1932).

 


“Expediente séquito en – Es La Argentina”

La reina de las bailarinas españolas está aquí con su séquito y una amplia sonrisa roja

La Argentina, reina de las bailarinas españolas, llegó anoche con su bolso y su equipaje al Hotel Statler.

Había 37 piezas de equipaje. Todos los botones del hall estaban ocupados con ello. Luego llegó su ama de vestuario con los brazos cargados de flores, su pianista, su electricista, su mánager y su Chow Chow de siete semanas, Aline, por no mencionar a un reportero, un fotógrafo, un agente de prensa y un delegado que acudieron a darle la bienvenida.

Antonia Mercé con su perrita Aline, a su llegada a Cleveland

Antonia Mercé con su perrita Aline, a su llegada al hotel (Cleveland Plain Dealer, 4-11-1935)

‘Todo el mundo’, dijo ella con una amplia sonrisa roja, mientras la comitiva subía en el ascensor.

Eso significa ‘everybody’, explicó su mánager, Nolly Meckel.

La Argentina es menuda y ágil. Llevaba un sencillo vestido azul y un sombrero, y nada de maquillaje, salvo el rojo de sus labios y las finas curvas de sus cejas, ni nada de joyería. Pero en su vestido llevaba dos lacitos que representan las condecoraciones que ha recibido por su baile de los gobiernos español y francés.

Se llama como “todos nosotros’

– ¿Cómo se llama el perro?

Aline – respondió. Sonaba como Eileen.

– Pero ¿por qué el nombre irlandés?

– Se llama como todos nosotros – respondió la bailarina, mientras sostenía al pequeño perro lanudo a un brazo de distancia sobre su cabeza.

– Yo soy Antonia. Él es Luis Gálvez, el pianista. Ella es Irene Ibáñez, mi amiga. Éste es Nolly Meckel, que conoce todos mis secretos. Y aquí está Everett Higgenbottom, el electricista. ¿Ven, no? ¿Explícaselo tú, Nolly.

Nolly remarcó que las primeras letras de los nombres de pila de los cinco componían el nombre del cachorro.

La Argentina acababa de venir de Texas y estaba cansada, dijo Meckel. Pero repartió cigarrillos y posó para un par de fotos.

La Argentina, durante su actuación en El Amor Brujo (The New York Times, 22-6-1930)

La Argentina, durante su actuación en El Amor Brujo (The New York Times, 22-6-1930)

– ¿Alguna vez se toma un whisky soda cuando está cansada? – le preguntaron.

– ¡Oh, no! Nunca tomo bebidas espirituosas. No son buenas para una bailarina. Y no me gusta el alcohol. Está asqueroso. A veces, si estoy resfriada, me tomo un poco de cognac.

– ¿Cómo se mantiene tan delgada? – fue la siguiente pregunta. La Argentina ya no es una niña.

– Debería preguntar cómo engordar – respondió -. Una vez lo intenté, pero no pude ganar ni un gramo. Como de todo lo que me gusta y nunca he intentado hacer dieta.

La Argentina trabaja doce meses de doce. Odia las vacaciones. Una vez, cuando Meckel la obligó a tomarlas, se enfadó mucho y le envió telegramas ordenándole que le mandara a un pianista, hasta que él cedió.

Su séquito lleva mucho tiempo con ella

Normalmente no tiene la aparente disposición de una prima donna. Meckel lleva once años con ella y la Srta. Ibáñez, del guardarropa, lleva diez. los otros han pasado seis y cuatro años viajando por el camino de la mujer que ha bailado tres veces alrededor del mundo, que lleva años actuando constantemente y que ha encontrado tiempo para crear 120 bailes originales.

Lleva 50 trajes con ella. Usa castañuelas de madera de granado y ninguna otra lo hará. Otras bailarinas copian sus creaciones.+

Antonia Mercé, La Argentina

Antonia Mercé, La Argentina

La Argentina acurrucó al perrito de pelo rizado bajo su brazo, dijo un amistoso ‘buenas noches’ a todo el mundo y se retiró, dejando un ligero olor a Nuit d’Oublie tras de sí.

Bailará en el Public Music Hall mañana por la noche. Al público le venderán castañuelas para aplaudir. La actuación está patrocinada por el Garden Club de Cleveland”.

NOTA:

* Fuente: Cleveland Plain Dealer, 4-11-1935. La traducción es mía.